1

1 YHWH les habló en otro tiempo muchas veces y de muchas maneras a los padres por los profetas;

2 pero en estos últimos días nos ha hablado por un Hijo, a quien nombró heredero de todo, y por medio de quien también hizo el mundo venidero.

3 El es el reflejo de Su gloria y la expresión exacta de Su ser, quien sustenta todas las cosas con su palabra poderosa. Y después de realizar la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas.

4 Lo hicieron tan superior a los mensajeros como que el título que ha heredado es más excelente que el de ellos.

5 Porque, ¿a cuál de los mensajeros dijo Elohim jamás: “Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy”; y otra vez: “Yo seré para él un Padre; y él será para mí un hijo?”

6 Además, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: “Póstrense ante él todos los mensajeros de Elohim”.*

7 En cuanto a los mensajeros dice: “El envía a sus mensajeros como vientos, a sus servidores como llama de fuego”;

8 mientras que del Hijo dice: “Tu trono poderoso* permanece para siempre; cetro de rectitud es el cetro de tu reino.

9 Amaste la justicia y aborreciste la maldad; por eso te ungió Elohim, tu Poderoso, con aceite de alegría, más que a tus compañeros”.

10 Y: “Tú, YHWH, en el principio fundaste la tierra, y el cielo son obra de tus manos.

11 Ellos perecerán, pero tú permaneces; todos ellos se envejecerán como un vestido;

12 como a manto los enrollarás, y los cambiarás como vestido; pero tú eres siempre el mismo, y tus años no se acabarán.

13 ¿Y a cuál de sus mensajeros ha dicho jamás: “Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos por tarima de tus pies?”

14 ¿Acaso no son todos espíritus servidores, enviados para servir a favor de los que han de heredar la salvación?

2

1 Por lo tanto, es necesario que con más diligencia prestemos atención a las cosas que hemos oído, no sea que nos desviemos.

2 Pues si la palabra dictada por medio de los mensajeros fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justo castigo,

3 ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? Esta salvación, que al principio fue anunciada por el Maestro, se nos confirmó por medio de los que oyeron,

4 a la vez que Elohim daba testimonio juntamente con ellos con señales, maravillas, diversos hechos poderosos y dones repartidos por el espíritu de santidad según su voluntad.

5 Porque no fue a los mensajeros a quienes Elohim sometió el mundo venidero del cual hablamos.

6 Pues alguien dio testimonio en un lugar, diciendo: “¿Qué es el hombre, para que de él te acuerdes, o el hijo del hombre, para que te fijes en él?

7 Lo has hecho poco inferior a los mensajeros; lo coronaste de gloria y de honra;

8 todas las cosas sometiste debajo de sus pies”. Al someter a él todas las cosas, no dejó nada que no esté sometido a él. Pero ahora no vemos todavía todas las cosas sometidas a él.

9 Sin embargo, vemos a Yahoshúa, quien fue hecho poco inferior a los mensajeros, coronado de gloria y honra por haber padecido la muerte, para que por el favor de Elohim la muerte que él probó resulte en beneficio de todos.

10 Porque le convenía a Aquel por causa de quien y para quien existen todas las cosas, perfeccionar al autor de la salvación de ellos, por medio de los padecimientos, para conducir a muchos hijos a la gloria.

11 Pues tanto el que santifica como los santificados, todos provienen de Uno. Por esta razón, él no se avergüenza de llamarlos hermanos,

12 diciendo: “Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabaré.

13 Y otra vez: “Yo pondré mi confianza en él”. Y otra vez: “Aquí estoy yo con los hijos que me dio YHWH”.

14 Por eso, como los hijos han participado de una naturaleza mortal, de igual manera él participó también de eso mismo, para destruir por medio de su muerte al que tenía el dominio sobre la muerte (éste es el Acusador),

15 y para librar a los que por el temor de la muerte estaban toda la vida condenados a esclavitud.

16 Porque la verdad es que él no les tiende la mano a los mensajeros, sino a la descendencia de Avraham.

17 Por eso tenía que hacerse en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en el servicio delante de Elohim, para expiar los pecados del pueblo.

18 Pues, por haber pasado él la prueba, puede socorrer a los que están bajo prueba.

3

1 Por tanto, hermanos consagrados, participantes del llamamiento celestial, consideren a Yahoshúa, el Enviado y sumo sacerdote de nuestra fe.

2 Él fue fiel al que lo designó, como también lo fue Mosheh en toda la casa de Elohim.

3 Pero a él se le ha considerado digno de una gloria superior a la de Mosheh, así como el constructor de una casa tiene mayor dignidad que la casa.

4 Porque toda casa la construye alguien, pero el constructor de todas las cosas es YHWH.

5 Mosheh fue fiel como siervo en toda la casa de Elohim, para dar testimonio de lo que se diría después.

6 En cambio, el Mashíaj es fiel como Hijo sobre su casa; y esa casa somos nosotros, si de veras retenemos la confianza y nos gloriamos en la esperanza.

7 Por eso, como dice el espíritu de santidad: “Si oyen hoy su voz,

8 no endurezcan sus corazones como en Merivá provocación, en el día de Masá prueba en el desierto,

9 donde sus padres me pusieron a prueba y vieron mis obras durante cuarenta años.

10 Por eso me enojé con aquella generación y dije: ‘Ellos siempre están extraviados de corazón y no han conocido mis caminos’.

11 De modo que juré en mi ira: ‘¡Jamás entrarán en mi reposo!’”

12 Así que, hermanos, tengan cuidado: que no haya en ninguno de ustedes un corazón malo de incredulidad que los aparte del Elohim vivo.

13 Más bien, exhórtense unos a otros cada día, mientras dure ese “hoy”, para que ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.

14 Porque hemos llegado a ser compañeros del Mashíaj, si de veras retenemos hasta el fin nuestra confianza del principio,

15 mientras se dice: “Si oyen hoy su voz, no endurezcan sus corazones como en Merivá”.

16 Porque ¿quiénes fueron los que lo provocaron después de oírlo? ¿No fueron todos los que salieron de Mitsráyim con Mosheh?

17 ¿Y con quiénes se disgustó durante cuarenta años? ¿No fue precisamente con los que pecaron, cuyos cuerpos cayeron en el desierto?

18 ¿Y a quiénes juró que no entrarían en su reposo, sino a aquéllos que no obedecieron?

19 Y vemos que ellos no pudieron entrar debido a su incredulidad.

4

1 Así que temamos, mientras permanezca aún la promesa de entrar en su reposo, no vaya a ser que alguno de ustedes parezca quedarse atrás.

2 Porque también a nosotros, como a ellos, se nos ha anunciado la Buena Noticia; pero a ellos de nada les aprovechó oír el mensaje, porque no se identificaron por fe con los que lo obedecieron.

3 Pero los que hemos creído sí entramos en el reposo, según ha dicho: “Como juré en mi ira: ‘¡Jamás entrarán en mi reposo!’” aunque sus obras quedaron terminadas desde la fundación del mundo.

4 Porque en cierto lugar ha dicho así del séptimo día: “Y reposó Elohim en el séptimo día de todas sus obras”.

5 Y otra vez dice aquí: “¡Jamás entrarán en mi reposo!”

6 Puesto que falta que algunos entren en el reposo, ya que aquéllos a quienes primero se les anunció no entraron a causa de la desobediencia,

7 él ha determinado otra vez un cierto día, diciendo por medio de David, después de mucho tiempo, lo que se ha citado ya: “Si oyen hoy su voz, no endurezcan sus corazones”.

8 Porque si Yahoshúa les hubiera dado el reposo, no se hablaría después de otro día.

9 Por tanto, queda todavía el reposo del Shabat* para el pueblo de Elohim.

10 El que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, así como Elohim de las suyas.

11 Así que, procuremos con diligencia entrar en ese reposo, no sea que alguien caiga en el mismo ejemplo de desobediencia.

12 Porque la Palabra de YHWH es viva y eficaz, y más penetrante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta tocar los sentimientos y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones de la mente.

13 No existe creatura que escape a su mirada; todo está desnudo y expuesto ante los ojos de Aquel a quien tenemos que dar cuenta.

14 Así que, teniendo un gran sumo sacerdote que ha atravesado el cielo, Yahoshúa el Hijo de Elohim, retengamos nuestra confesión.

15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que sea incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, pues él fue tentado en todo igual que nosotros, pero sin pecado.

16 Así que acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que alcancemos misericordia y hallemos la gracia que nos ayude en tiempo oportuno.

5

1 Todo sumo sacerdote se escoge de entre los hombres y se le nombra representante de los hombres delante de Elohim, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados.

2 El puede sentir compasión de los ignorantes y de los extraviados, ya que él también está rodeado de debilidad.

3 Y por causa de esa debilidad debe ofrecer sacrificio, tanto por sus propios pecados como por los del pueblo.

4 Esa dignidad nadie la toma por sí mismo; tiene que ser llamado por Elohim, como lo fue Aharón.

5 Así también el Mashíaj no se glorificó a sí mismo para hacerse sumo sacerdote, sino que lo glorificó el que le dijo: “Hijo mío eres tú; yo te he engendrado hoy”.

6 Como también dice en otro lugar: “Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Malki-Tsédek”,

7 El Mashíaj, en los días de su vida mortal, ofreció ruegos y súplicas con fuerte clamor y lágrimas a Aquel que lo podía librar de la muerte, y él lo oyó por su devoción.

8 Aunque era Hijo, aprendió la obediencia mediante el sufrimiento.

9 Y al ser perfeccionado, llegó a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen,

10 y Elohim lo proclamó sumo sacerdote según el orden de Malki-Tsédek.

11 De esto tenemos mucho que decir, aunque es difícil de explicar, porque ustedes se han vuelto tardos para oír.

12 Pues después de tanto tiempo deberían ser ya maestros, sin embargo necesitan que alguien les enseñe de nuevo los principios elementales de la palabra de YHWH. Han vuelto a necesitar leche, en vez de alimento sólido.

13 Pues todo el que se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de la justicia, porque aún es niño.

14 Pero el alimento sólido es para los maduros, que por la práctica tienen los sentidos entrenados para discernir entre el bien y el mal.

6

1 Por eso, dejemos atrás las enseñanzas elementales acerca del Mashíaj, y avancemos hacia la madurez, sin volver a poner el fundamento del arrepentimiento de obras muertas, de la fe en Elohim,

2 de la enseñanza sobre inmersiones, de la impo-sición de manos, de la resurrección de los muertos y del juicio eterno.

3 Y esto es lo que haremos si YHWH lo permite.

4 Porque los que fueron una vez iluminados, y probaron el don celestial, y llegaron a ser participantes del espíritu de santidad,

5 que también probaron la buena palabra de Elohim y los prodigios del mundo venidero,

6 y después recayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento; porque por su parte están de nuevo ejecutando en un madero al Hijo de Elohim y exponiéndolo a vergüenza.

7 Pues la tierra, que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella y produce hierba para el provecho de los que la cultivan, recibe la bendición de Elohim.

8 Pero a la que produce espinos y abrojos se la desecha, está próxima a la maldición, y acabará quemada.

9 Pero aunque hablamos así, amados, en el caso de ustedes esperamos algo mejor, que conduce a la salvación.

10 Porque YHWH no es injusto para olvidar la obra de ustedes y el amor que han demostrado por su nombre, al haber atendido a los consagrados, como aún lo siguen haciendo.

11 Pero deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma diligencia por llegar a la plena certidumbre de la esperanza hasta el final,

12 que no sean perezosos, sino imitadores de los que por la fe y la paciencia heredan las promesas.

13 Porque cuando YHWH le hizo la promesa a Avraham, como no podía jurar por otro mayor, juró por sí mismo,

14 diciendo: “Verdaderamente te bendeciré abundantemente y te multiplicaré en gran manera”.

15 Y así Avraham, esperando con suma paciencia, alcanzó la promesa.

16 Porque los hombres juran por uno superior a ellos, y un juramento que se da como confirmación es para ellos el fin de toda reclamación.

17 Por eso, como Elohim quería demostrar de modo convincente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su propósito, la garantizó con un juramento.

18 Así, por dos actos inmutables, en los que es imposible que Elohim mienta, los que hemos venido a él en busca de refugio, tenemos un poderoso aliciente para aferrarnos de la esperanza que se nos pone delante.

19 Esta esperanza es para nosotros como un ancla de vida, segura y firme, que penetra hasta dentro del velo,

20 donde entró Yahoshúa por nosotros como precursor, hecho sumo sacerdote para siempre según el orden de Malki-Tsédek.

7

1 Porque este Malki-Tsédek, rey de Shalem y sacerdote de 'El-Eliyón, salió al encuentro de Avraham que volvía de derrotar a los reyes, y lo bendijo.

2 Y a él le dio Avraham los diezmos de todo. En primer lugar, su nombre significa “rey de justicia”, y también era rey de Shalem, que significa “rey de paz”.

3 No tenía [registro de] padre ni madre, ni de genealogía, ni del principio de sus días, ni del fin de su vida, en esto se asemeja al Hijo de Elohim, en que permanece sacerdote para siempre.

4 Consideren la grandeza de aquel a quien aun el patriarca Avraham le dio los diezmos del botín.

5 Ciertamente, los descendientes de Lewí que han recibido el sacerdocio tienen, según la Torah, mandamiento de recibir los diezmos del pueblo, es decir, de sus hermanos, aunque ellos también son descendientes de Avraham.

6 Sin embargo, aquel cuya genealogía no se cuenta entre ellos, recibió los diezmos de Avraham y bendijo al que tenía las promesas.

7 Y es indiscutible que el que es menor recibe la bendición del mayor.

8 Ahora los que reciben los diezmos son hombres mortales, mientras que en aquel caso los recibió uno acerca de quien se ha dado testimonio de que vive.

9 Y por decirlo así, en la persona de Avraham también Lewí, el que recibe los diezmos, dio el diezmo.

10 Porque él todavía estaba en el cuerpo de su padre cuando Malki-Tsédek le salió al encuentro.

11 Ahora bien, si fuera posible lograr la perfección por medio del sacerdocio levítico (porque bajo éste recibió el pueblo la legislación), ¿qué necesidad habría aún de que surgiera otro sacerdote según el orden de Malki-Tsédek, y no designado según el orden de Aharón?

12 Cuando hay cambio en el sacerdocio, necesariamente ocurre también un cambio en la Torah.

13 Pues aquel de quien se dice esto pertenece a otra tribu, de la cual nadie ha oficiado en el altar.

14 Porque es evidente que nuestro Maestro nació de la tribu de Yahudah, sobre la cual Mosheh no dijo nada en cuanto al sacerdocio.

15 Esto es aun más evidente: a semejanza de Malki-Tsédek, surge un sacerdote distinto,

16 que no ha sido nombrado conforme al mandamiento de la Torah acerca del linaje físico, sino por el poder de una vida indestructible.

17 Pues de él se da este testimonio: “Tú eres sacerdote para siempre en el orden de Malki-Tsédek”.

18 Así, por una parte se anula el mandamiento anterior por ser ineficaz e inútil,

19 (porque la ley no perfeccionó nada), y por otra parte se introduce una esperanza mejor, por la cual nos acercamos a Elohim.

20 Y esto no fue hecho sin juramento.

21 A los otros los hicieron sacerdotes sin juramento, mientras que a éste lo hicieron por el juramento del que le dijo: “Juró YHWH y no se arrepentirá: ‘Tú eres sacerdote para siempre’.”

22 Por lo tanto, a Yahoshúa se lo constituyó fiador de una alianza superior.

23 Los sacerdotes anteriores fueron muchos, porque la muerte les impedía permanecer.

24 Pero éste, como permanece para siempre, tiene un sacerdocio perpetuo.

25 Por eso también puede salvar completamente a los que por medio de él se acercan a Elohim, puesto que vive para siempre para interceder por ellos.

26 Y es que nos convenía un sumo sacerdote así: santo, inocente, puro, apartado de los pecadores y exaltado por encima de el cielo.

27 El no necesita, como los otros sumos sacerdotes, ofrecer cada día sacrificios, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

28 La Torah constituye como sumos sacerdotes a hombres débiles; mientras que la declaración juramentada que vino después de la Torah constituyó al Hijo, perfeccionado ya para siempre.

8

1 En resumen, lo que venimos diciendo es esto: Tenemos un sumo sacerdote que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en el cielo,

2 servidor del santuario y del verdadero tabernáculo que levantó YHWH y no el hombre.

3 Porque a todo sumo sacerdote se le designa para presentar ofrendas y sacrificios; de ahí que era necesario que él también tuviera algo que ofrecer.

4 Si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, porque ya hay sacerdotes que presentan ofrendas según la Torah.

5 Ellos sirven en lo que es figura y sombra del santuario celestial; porque cuando Mosheh iba a construir el tabernáculo, se le advirtió: “Mira, hazlo todo conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte”.

6 Pero ahora Yahoshúa ha alcanzado un servicio sacerdotal más excelente, porque es mediador de una alianza superior, establecida sobre promesas superiores.

7 Porque si la primera alianza hubiera sido sin defecto, no se habría dado lugar para una segunda.

8 Porque él le encuentra falta cuando dice: “Miren, vienen días, dice YHWH, en que concertaré con la casa de Yisrael y con la casa de Yahudah una nueva alianza;

9 no como la alianza que hice con sus padres en el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Mitsráyim. Porque ellos no permanecieron en mi alianza, y yo dejé de preocuparme por ellos, dice YHWH.

10 Porque ésta es la alianza que haré con la casa de Yisrael después de aquéllos días, dice YHWH: Pondré mis leyes en la mente de ellos y en su corazón las escribiré. Y yo seré su Poderoso, y ellos serán mi pueblo.

11 Nadie tendrá que enseñar a su prójimo, ni nadie a su hermano, diciendo: ‘Conoce a YHWH;’ porque todos me conocerán, desde el menor de ellos hasta el mayor.

12 Porque tendré misericordia de sus injusticias y jamás me acordaré de sus pecados”.

13 Al hablar de una nueva, da por anticuada la primera; y lo que se hace anticuado ha envejecido, y está a punto de desaparecer.

9

1 Ahora bien, la primera alianza tenía reglamentos acerca del culto y del santuario terrenal.

2 La Morada estaba dispuesta así: En la primera parte, que se llama el Santo, estaba el candelabro, la mesa y los panes de la Presencia.

3 Tras el segundo velo estaba la parte de la Morada que se llama el Santísimo.

4 Allí estaba el incensario de oro y el arca de la alianza enteramente cubierta de oro. En ella estaban una vasija de oro que contenía el maná, la vara de Aharón que reverdeció y las tablas de la Alianza.

5 Sobre ella, los querubines de la gloria cubrían el lugar de la expiación. De todas estas cosas no podemos hablar ahora en detalle.

6 Estas cosas se dispusieron así: En la primera parte de la Morada entran siempre los sacerdotes para realizar los servicios del culto.

7 Pero en la segunda, una vez al año, entraba solamente el sumo sacerdote, no sin llevar sangre que ofrecía por sí mismo y por los pecados que el pueblo cometía por ignorancia.

8 Con esto el espíritu de santidad da a entender que todavía no se ha mostrado el camino hacia el lugar santísimo, mientras esté en pie la primera parte de la Morada.

9 Esto es una figura para el tiempo presente, según la cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden perfeccionar en cuanto a la conciencia, al que rinde culto.

10 Estas son ordenanzas carnales, que consisten sólo de comidas y bebidas y diversos lavamientos, impuestas hasta el tiempo de la renovación.

11 Pero estando ya presente el Mashíaj, el sumo sacerdote de los bienes que han venido, mediante la más amplia y perfecta Morada no hecha de manos, es decir, no de esta creación,

12 entró una vez para siempre en el Santísimo, logrando así eterna redención, ya no mediante sangre de cabros ni de becerros, sino mediante su propia sangre.

13 Porque si la sangre de cabros y de toros, y la ceniza de la novilla rociada sobre los contaminados, los santifican concediéndoles una purificación externa,

14 ¡cuánto más la sangre de el Mashíaj, quien mediante el espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Elohim, limpiará nuestras conciencias de las obras muertas para servir al Elohim vivo!

15 Por eso él es el mediador de la nueva alianza, para que los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna, ya que intervino muerte para redimirlos de las transgresiones [cometidas] bajo la primera alianza.

16 Porque donde hay un testamento, es necesario que ocurra la muerte del testador.

17 El testamento* queda confirmado con la muerte, puesto que no tiene vigencia mientras viva el testador.

18 Por esto, ni aun la primera alianza fue inaugurada sin sangre.

19 Porque habiendo declarado Mosheh todos los mandamientos según la Torah a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los cabros junto con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y también a todo el pueblo,

20 diciendo: Esta es la sangre de la alianza que YHWH ha corcertado con ustedes.

21 Y roció también con la sangre la Morada y todos los utensilios del servicio;

22 pues según la Torah casi todo se purifica con sangre, y sin derramamiento de sangre no hay perdón.

23 Así que era necesario purificar las figuras de las cosas celestiales con estos ritos; pero las mismas cosas celestiales, con sacrificios mejores que éstos.

24 Porque el Mashíaj no entró en un lugar santísimo hecho de manos, figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora delante de Elohim a nuestro favor.

25 Tampoco entró para ofrecerse muchas veces a sí mismo, como entra cada año el sumo sacerdote en el Santísimo con sangre ajena.

26 De otra manera, le habría sido necesario padecer muchas veces desde la fundación del mundo. Pero ahora, él se ha presentado una vez para siempre al fin de los siglos, para quitar el pecado mediante el sacrificio de sí mismo.

27 Entonces, tal como está establecido que los hombres mueran una sola vez, y después el juicio,

28 así también el Mashíaj fue ofrecido una sola vez para quitar los pecados de muchos. La segunda vez, ya sin relación con el pecado, aparecerá para salvación a los que lo esperan.

10

1 Porque, siendo que la Torah tiene sólo una sombra de los bienes venideros y no la imagen misma de estas realidades, nunca puede, por medio de los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente de año en año, perfeccionar a los que se acercan.

2 De otra manera, habrían dejado ya de ofrecerse. Porque los que ofrecen este culto, una vez purificados, ya no tendrían más conciencia de pecado.

3 Sin embargo, cada año se hace memoria del pecado con estos sacrificios,

4 porque la sangre de los toros y de los cabros no puede quitar los pecados.

5 Por lo tanto, al entrar en el mundo, el [Mashíaj] dice: “Sacrificio y ofrenda no quisiste, pero me preparaste un cuerpo.

6 Ofrendas quemadas y sacrificios por el pecado no te agradaron;

7 entonces dije: ‘Aquí estoy para hacer tu voluntad, oh Poderoso’ como en el rollo del libro está escrito de mí.

8 Primero dice: ‘Sacrificios y ofrendas, ofrendas quemadas, y ofrendas por el pecado no quisiste ni te agradaron’ (cosas que se ofrecen según la Torah),

9 y luego añade: ‘¡Aquí estoy para hacer tu voluntad!’” El quita lo primero para establecer lo segundo.

10 Es por esa voluntad que quedamos santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Yahoshúa el Mashíaj, hecha una vez para siempre.

11 Todo sacerdote se presenta, día tras día, para servir en el culto y ofrecer muchas veces los mismos sacrificios que nunca pueden quitar los pecados.

12 Pero éste, después de ofrecer un solo sacrificio por los pecados, se sentó para siempre a la diestra de Elohim,

13 esperando de allí en adelante “hasta que sus enemigos sean puestos como estrado de sus pies”.

14 Porque con una sola ofrenda ha perfeccionado para siempre a los santificados.

15 También el espíritu de santidad nos da testimonio, porque después de haber dicho:

16 “Este es el pacto que haré con ellos después de aquellos días –dice YHWH– pondré mis leyes en sus corazones, y en sus mentes las escribiré”,

17 añade: “Nunca más me acordaré de los pecados e iniquidades de ellos”.

18 Pues donde hay perdón de pecados, no hay más ofrenda por el pecado.

19 Así que, hermanos, siendo que tenemos plena confianza para entrar al Santísimo por la sangre de Yahoshúa,

20 mediante el camino nuevo y vivo que él nos abrió a través del velo (es decir, su cuerpo),

21 y siendo que tenemos un gran sacerdote sobre la casa de YHWH,

22 acerquémonos con corazón sincero, con la plena certidumbre de la fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

23 Retengamos firme la esperanza que profesamos, sin vacilación, porque fiel es el que hizo las promesas.

24 Considerémonos mutuamente para estimularnos al amor y a las buenas obras.

25 No dejemos de congregarnos, como algunos tienen por costumbre; más bien, exhortémonos, y con mayor razón cuando ven que se acerca el Día.

26 Porque si continuamos pecando voluntariosamente, después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por el pecado,

27 sino una horrenda expectativa de juicio y de fuego ardiente que ha de devorar a los adversarios.

28 Cualquiera que desecha la Torah de Mosheh muere sin compasión por el testimonio de dos o tres testigos.

29 ¿Cuánto mayor castigo piensan que merecerá el que haya pisoteado al Hijo de Elohim, y haya considerado de poca importancia la sangre del pacto por la cual quedó santificado y haya insultado al espíritu de gracia?

30 Porque conocemos al que ha dicho: “Mía es la venganza; yo daré la retribución”. Y otra vez: “YHWH juzgará a su pueblo”.

31 ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Elohim vivo!

32 Traigan a la memoria los días del pasado, cuando después de haber sido iluminados, soportaron un gran conflicto y aflicciones.

33 Por una parte, los hicieron espectáculo público con reproches y tribulaciones. Por otra parte, se asociaban con los que han estado en tal situación.

34 Porque no sólo de compadecían de los presos, sino que con gozo padecían la confiscación de sus bienes, sabiendo que ustedes mismos tienen una posesión mejor y perdurable.

35 Así que no pierdan su confianza, que conlleva una gran recompensa.

36 Porque necesitan la perseverancia para que, después de hacer la voluntad de Elohim, obtengan lo prometido;

37 porque: Aún dentro de muy poco el que ha de venir vendrá y no tardará.

38 Pero "mi justo vivirá por fe; y si se vuelve atrás, no me complaceré en él."

39 Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás para perdición, sino de los que tienen fe para preservar la vida.

11

1 La fe es la seguridad que se tiene de lo que se espera, la convicción en cuanto a realidades que aún no se ven.

2 Por ella recibieron buen testimonio los antiguos.

3 Por la fe comprendemos que el universo se formó por la palabra de Elohim, de modo que lo visible surgió de lo invisible.

4 Por la fe Hébel ofreció a Elohim un sacrificio superior al de Qayin. Por ella recibió testimonio de que era justo, pues Elohim dio testimonio al aceptar sus ofrendas. Y por medio de la fe, aunque murió, habla todavía.

5 Por la fe Janokh recibió el cambio sin sentir la muerte* y no lo hallaron, porque Elohim lo había quitado. Antes de que lo quitara recibió testimonio de haber agradado a Elohim.

6 Y sin fe es imposible agradarlo, porque es necesario que el que se acerca a Elohim crea que él existe y que recompensa a los que lo buscan.

7 Por la fe Nóaj, después de recibir advertencia por revelación acerca de cosas que aún no se habían visto, movido por temor reverente, preparó el arca para la salvación de su familia. Por la fe condenó al mundo y vino a ser heredero de la justicia que da la fe.

8 Por la feAvraham, cuando lo llamaron, obedeció para salir al lugar que había de recibir por herencia; y salió sin saber a dónde iba.

9 Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, viviendo en carpas con Yitsjaq y Yaaqov, los coherederos de la misma promesa;

10 porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es YHWH.

11 Por la fe la mismaSarah, siendo estéril, recibió el poder de concebir un hijo, aun cuando había pasado de la edad; porque consideró que el que lo había prometido era fiel.

12 Y por lo tanto, de uno solo, y estando éste muerto en cuanto a estas cosas, nacieron hijos como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.

13 Todos estos murieron en la fe, sin haber recibido el cumplimiento de las promesas. Más bien, las miraron de lejos y las saludaron, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra.

14 Los que así hablan, claramente dan a entender que buscan otra patria.

15 Pues si de veras hubieran estado pensando en la tierra de donde salieron, habrían tenido oportunidad de regresar.

16 Pero ellos anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por eso YHWH no se avergüenza de llamarse el Elohim de ellos, porque les ha preparado una ciudad.

17 Por la fe Avraham, cuando lo pusieron a prueba, ofreció a Yitsjaq. El que había recibido las promesas ofrecía a su hijo único,

18 de quien se había dicho: “Mediante Yitsjaq continuará tu descendencia”.

19 Él consideraba que YHWH era poderoso para levantarlo aun de entre los muertos, de donde, hablando figuradamente, volvió a recibirlo.

20 Por la fe Yitsjaq bendijo a Yaaqov y a Esaw respecto al porvenir.

21 Por la feYaaqov, cuando moría, bendijo a cada uno de los hijos de Yosef y se postró apoyado sobre la cabeza de su bastón.

22 Por la fe Yosef, llegando al fin de sus días, mencionó la salida de los hijos de Yisrael y dio mandamiento acerca de sus restos.

23 Por la felos padres de Mosheh, cuando nació, lo escondieron durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y porque no temieron al mandamiento del rey.

24 Por la fe Mosheh, cuando llegó a ser grande, rehusó llamarse hijo de la hija del Paroh.

25 Prefirió, más bien, recibir maltrato junto con el pueblo de Elohim que gozar por un tiempo de los placeres del pecado.

26 Consideró el oprobio por el Mashíaj como riquezas superiores a los tesoros de los mitsrayitas, porque fijaba la mirada en la recompensa.

27 Por la fe abandonó Mitsráyim, sin temer la ira del rey, porque se mantuvo como quien ve al Invisible.

28 Por la fe celebró el Pésaj y el rociamiento de la sangre, para que el destructor de los primogénitos no los tocara a ellos.

29 Por la fe ellos pasaron por el Mar de los Juncos como por tierra seca; pero cuando lo intentaron los mitsritas, se ahogaron.

30 Por la fe cayeron los muros de Yerikhó después que los rodearon por siete días.

31 Por la fe no pereció la rameraRajab junto con los incrédulos, porque recibió en paz a los espías.

32 ¿Qué más diré? Me faltaría el tiempo para contar de Guidón, de Barak, de Shimshón, de Yiftaj, deDawid, deShemuel y de losprofetas.

33 Por la fe éstos conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,

34 sofocaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada, sacaron fuerzas de la debilidad, se hicieron poderosos en batalla y pusieron en fuga ejércitos de extranjeros.

35 Mujeres recibieron por resurrección a sus muertos. A unos los torturaron, sin esperar que los rescataran, para obtener una resurrección mejor.

36 Otros recibieron pruebas de burlas y de azotes, además de cadenas y cárcel.

37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a espada. Anduvieron de un lado para otro cubiertos de pieles de ovejas y de cabras; pobres, angustiados, maltratados.

38 ¡El mundo no era digno de ellos! Andaban errantes por los desiertos, por las montañas, por las cuevas y por las cavernas de la tierra.

39 Y todos éstos, aunque recibieron buen testimonio por la fe, no recibieron el cumplimiento de la promesa,

40 para que no fueran ellos perfeccionados aparte de nosotros; porque Elohim había provisto algo mejor para nosotros.

12

1 Por tanto, nosotros también, siendo que tenemos a nuestro alrededor una nube tan grande de testigos, despojémonos de toda carga del pecado que tan fácilmente nos enreda, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante,

2 puesta la mirada en Yahoshúa, el autor y consumador de nuestra fe; quien por el gozo que le esperaba sufrió el madero, sin hacer caso de la vergüenza, y se ha sentado a la diestra del trono de Elohim.

3 Así que mediten en el que soportó tanta hostilidad de pecadores contra sí mismo, para que no decaiga su ánimo ni desmayen.

4 Pues todavía no han resistido hasta la sangre en su combate contra el pecado.

5 ¿Y han olvidado ya la exhortación que se les dirige como a hijos? “Hijo mío, no tengas en poco la disciplina de YHWH ni desmayes cuando él te reprenda.

6 Porque YHWH disciplina al que ama y castiga a todo el que recibe como hijo”.

7 Permanezcan bajo la disciplina; Elohim los está tratando como a hijos. Porque, ¿qué hijo hay a quien su padre no disciplina?

8 Pero si ustedes están sin la disciplina de la cual todos han sido participantes, entonces son ilegítimos, y no hijos.

9 Además, teníamos a nuestros padres carnales que nos disciplinaban y los respetábamos. ¿No obedeceremos con mayor razón al Padre espiritual para que vivamos?

10 Ellos nos disciplinaban por pocos días como a ellos les parecía, mientras que él nos disciplina para bien, a fin de que participemos de su santidad.

11 En el momento, ninguna disciplina parece ser motivo de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de rectitud a los que se han dejado moldear por ella.

12 Por lo tanto, fortalezcan las manos debilitadas y las rodillas vacilantes;

13 y enderecen para sus pies los caminos torcidos, para que el cojo no se desvíe, sino que más bien se sane.

14 Procuren la paz con todos, y la santidad sin la cual nadie verá a YHWH.

15 Miren bien que ninguno deje de alcanzar el favor de Elohim; que ninguna raíz de amargura brote y cause estorbo, y que por ella muchos se contaminen.

16 Que ninguno sea inmoral ni profano como Esaw que por una sola comida vendió su propia primogenitura.

17 Porque ya saben que fue reprobado, a pesar de que después quería heredar la bendición, porque no halló más ocasión de arrepentimiento, aunque lo buscó con lágrimas.

18 Ustedes no se han acercado al monte que se podía tocar, al fuego encendido, a las tinieblas, a la profunda oscuridad, a la tempestad,

19 al sonido de la trompeta y al estruendo de las palabras, que los que lo oyeron rogaron que no se les hablara más;

20 porque no podían soportar lo que se mandaba: “Si un animal toca el monte, será apedreado”.

21 Y tan terrible era aquel espectáculo que Mosheh dijo: “¡Estoy aterrado y temblando!”

22 Más bien, ustedes se han acercado al monte Tsiyón, a la ciudad del Elohim vivo, a la Yerushaláyim celestial, a la reunión de millares de mensajeros,

23 a la asamblea de los primogénitos que están inscritos en el cielo, a YHWH el juez de todos, a la comunión espiritual de los justos que han llegado a la madurez,

24 a Yahoshúa el mediador de la nueva alianza, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Hébel.

25 Miren que no rechacen al que habla. Porque si no escaparon aquéllos que en la tierra rechazaron al que advertía, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos del que advierte desde el cielo.

26 Su voz estremeció la tierra en aquel entonces, y ahora ha prometido diciendo: “Todavía una vez más estremeceré no sólo la tierra, sino también el cielo”.

27 La expresión “todavía una vez más” indica con claridad que se quitarán las cosas que pueden ser sacudidas de la creación, para que permanezca lo inconmovible.

28 Así que, habiendo recibido un reino inconmovible, estemos agradecidos, y rindamos a YHWH un culto agradable, con respeto y reverencia.

29 Porque nuestro Elohim es fuego consumidor.

13

1 Que el amor fraternal sea permanente.

2 No olviden la hospitalidad, que por ésta algunos hospedaron mensajeros sin saberlo.

3 Acuérdense de los presos, como si estuviesen en cadenas con ellos; y de los afligidos, puesto que también ustedes son humanos.

4 Téngase en alta estima entre todos el matrimonio, y mantengan pura la relación conyugal; pero Elohim juzgará a los fornicarios y a los adúlteros.

5 Que su conducta esté libre de la avaricia, contentos con lo que tienen ahora; porque él mismo ha dicho: “Nunca te abandonaré ni jamás te desampararé”.

6 De manera que podemos decir confiadamente: “YHWH es mi socorro, no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?”

7 Acuérdense de sus dirigentes que les hablaron la palabra de YHWH. Consideren el éxito de su manera de vivir, e imiten su fe.

8 Yahoshúa el Mashíaj es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

9 No se dejen llevar de un lado a otro por enseñanzas diversas y extrañas; lo importante es fortalecerse interiormente con la gracia; y no en comidas, que nunca aprovecharon a los que se dedican a ellas.

10 Nosotros tenemos un altar del que no tienen derecho a comer los que sirven en la Morada.

11 Porque los cuerpos de aquéllos animales, cuya sangre introduce el sumo sacerdote en el Santísimo como sacrificio por el pecado, los queman fuera del campamento.

12 Por eso, también Yahoshúa padeció fuera de la puerta de la ciudad para santificar al pueblo por medio de su propia sangre.

13 Salgamos pues a él, fuera del campamento, llevando su humillación.

14 Porque aquí no tenemos una ciudad permanente, sino que buscamos la que ha de venir.

15 Así que, por medio de él, ofrezcamos siempre a Elohim sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre.

16 No se olviden de hacer el bien y de compartir lo que tienen, porque esos son los sacrificios que agradan a Elohim.

17 Obedezcan a sus dirigentes y sujétense a ellos, porque ellos velan por ustedes como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría y sin quejarse, pues esto no sería provechoso para ustedes.

18 Oren por nosotros, pues confiamos en que tenemos buena conciencia y deseamos conducirnos bien en todo.

19 Con mayor insistencia imploro que lo hagan, para que yo les sea restituido pronto.

20 Y el Elohim de la paz, que por la sangre de la alianza eterna levantó de entre los muertos a nuestro Maestro Yahoshúa, el gran Pastor de las ovejas,

21 los haga aptos en todo lo bueno para hacer su voluntad, haciendo él en nosotros lo que es agradable delante de él por medio de Yahoshúa el Mashíaj. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

22 Les ruego, hermanos, que reciban bien esta palabra de exhortación; pues he tratado de ser breve.

23 Sepan que a nuestro hermano Timoteo lo han puesto en libertad. Si él viene pronto, yo iré a verlos con él.

24 Saluden a todos sus dirigentes y a todos los consagrados. Los saludan los de Italia.

25 Que el favor los acompañe a todos.