1 Shaúl, servidor del Mashíaj Yahoshúa, llamado a ser Enviado; apartado para la Buena Noticia de Elohim,
2 que él había prometido antes por medio de sus profetas en las Escrituras Sagradas,
3 acerca de su Hijo –quien, por línea carnal, era de la descendencia de Dawid;
4 y a quien se lo declaró Hijo de YHWH con poder según el espíritu de santidad por su resurrección de entre los muertos– Yahoshúa el Mashíaj nuestro Maestro.
5 Por medio de él se nos otorgó el favor de ser Enviados para [proclamar] en todas las naciones la obediencia por la fe por, por amor a su nombre.
6 Entre ellos están también ustedes, los llamados de Yahoshúa el Mashíaj.
7 A todos los que están en Roma, amados de Elohim, llamados a ser santos: Que gocen del favor y la paz de YHWH nuestro Padre y del Maestro Yahoshúa el Mashíaj.
8 En primer lugar, doy gracias a mi Elohim por medio de Yahoshúa el Mashíaj con respecto a todos ustedes, porque en todo el mundo se habla de su fe.
9 Porque Elohim, a quien sirvo en mi espíritu en la Buena Noticia de su Hijo, me es testigo de que sin cesar me acuerdo de ustedes siempre en mis oraciones,
10 rogando que, de alguna manera, si es su voluntad, tenga yo la oportunidad de ir a visitarlos.
11 Tengo deseos de verlos para compartir con ustedes algún don espiritual para que se fortalezcan.
12 Es decir, para animarme juntamente con ustedes por la fe que nos es común a ustedes y a mí.
13 No quiero que ignoren, hermanos, que muchas veces me he propuesto ir a visitarlos (pero hasta hoy me ha sido imposible) para lograr algún fruto también entre ustedes, así como entre las demás naciones.
14 Estoy en deuda tanto con griegos como con bárbaros, tanto con sabios como con ignorantes.
15 Así que, en cuanto a mí, estoy deseoso de anunciarles la Buena Noticia también a ustedes que están en Roma.
16 Porque no me avergüenzo de la Buena Noticia; pues es un poder de Elohim para salvación a todo el que cree, al yahudita primero y también al griego.
17 Porque en él se revela la justificación que concede Elohim, que es por la fe y para la fe; como está escrito: “Pero el justo vivirá por la fe”.
18 La ira de Elohim se manifiesta desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que con injusticia estorban la verdad.
19 Porque lo que de Elohim se puede conocer es evidente entre ellos, pues Elohim se lo ha hecho evidente.
20 Porque sus atributos invisibles –su eterno poder y su divinidad– se dejan ver desde la creación del mundo, y se perciben en las cosas creadas; de modo que no tienen excusa.
21 Porque habiendo conocido a YHWH, no lo glorificaron como Elohim ni le dieron gracias; más bien, se envanecieron en sus razonamientos, y su mente insensata se les obscureció.
22 Pretendiendo ser sabios se volvieron necios,
23 y cambiaron la gloria de Elohim incorruptible por una imagen a la semejanza de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
24 Por eso Elohim los abandonó a la impureza, en las pasiones de sus corazones, para deshonrar sus cuerpos entre ellos mismos.
25 Ellos cambiaron la verdad de Elohim por la mentira, y veneraron y rindieron culto a la creación antes que al Creador, quien es bendito para siempre. Amén.
26 Por esa razón, Elohim los dejó a merced de pasiones vergonzosas; pues sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por relaciones antinaturales.
27 Y lo mismo hicieron los hombres: dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros, cometiendo actos vergonzosos, hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo que corresponde a su extravío.
28 Como ellos no se dignaron tener en cuenta a YHWH, los abandonó Elohim a una mente reprobada, para hacer lo que no se debe.
29 Se han llenado de toda injusticia, maldad, avaricia y perversidad. Están colmados de envidia, homicidios, contiendas, engaños, mala intención.
30 Son contenciosos, calumniadores, enemigos de Elohim, insolentes, arrogantes, jactanciosos, con inventiva para lo malo, desobedientes a sus padres,
31 sin discernimiento, desleales, crueles y sin compasión.
32 A pesar de que ellos reconocen el justo veredicto de Elohim, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican.
1 Por eso no tienes excusa tú que juzgas, no importa quién seas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo, porque tú que juzgas haces lo mismo.
2 Y sabemos que el juicio de Elohim cae con razón contra los que practican tales cosas.
3 Y tú que juzgas a los que practican tales cosas mientras tú haces lo mismo, ¿supones que escaparás del juicio de Elohim?
4 ¿O es que menosprecias su inmensurable bondad, su tolerancia y su paciencia, ignorando que la bondad de Elohim te guía al arrepentimiento?
5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, estás acumulando sobre ti mismo castigo para el día del castigo, cuando se revele el justo juicio de YHWH.
6 El recompensará a cada uno conforme a sus obras:
7 vida eterna a los que por su perseverancia en las buenas obras buscan gloria, honra e incorrupción;
8 pero un castigo severo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia.
9 [Habrá] tribulación y angustia sobre toda persona que hace lo malo (el yahudita primero, y también el griego);
10 en cambio [habrá] gloria, honra y paz para todo el que hace el bien (para el yahudita primero y también para el griego).
11 Pues no hay distinción de personas delante de Elohim:
12 todos los que pecaron sin tener la Torah, sin intervención de la Torah también perecerán; y todos los que pecaron teniendo la Torah, por la Torah serán juzgados.
13 Porque los que sólo oyen la Torah no son justos delante de Elohim; los que cumplen la Torah son los que serán justificados.
14 Cuando los gentiles, que no tienen la Torah, practican espontáneamente lo que requiere la Torah, ellos que no tienen Torah son una Torah para sí mismos.
15 Con eso muestran el contenido de la Torah escrito en sus corazones; por eso su conciencia les da testimonio, y sus razonamientos se acusan o se defienden unos a otros.
16 [Así será] el día en que, conforme a mi buena nueva, Elohim juzgue los secretos de los hombres, por medio del Mashíaj Yahoshúa.
17 Mira, tú llevas el título de yahudita, te apoyas en la Torah y te sientes orgulloso de YHWH.
18 Tú conoces su voluntad y sabes discernir lo mejor, porque estás instruido en la Torah.
19 Tú estás convencido de que eres guía de los ciegos, luz de los que están en tinieblas,
20 instructor de los que no saben, maestro de niños, porque tienes en la Torah la completa expresión del conocimiento y de la verdad.
21 Bueno, pues tú que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas contra el robo, ¿robas?
22 Tú que hablas contra el adulterio, ¿cometes adulterio? Tú que abominas a los ídolos, ¿cometes sacrilegio?
23 Tú que te jactas en la Torah, ¿deshonras a Elohim con la infracción de la Torah?
24 Porque como está escrito: “El nombre de YHWH se blasfema por causa de ustedes entre los gentiles”.
25 Porque la circuncisión te sirve de algo en verdad, si cumples la Torah; pero si violas la Torah, tu circuncisión viene a ser incircuncisión.
26 Por otro lado, si el incircunciso cumple los justos preceptos de la Torah, su incircuncisión se le considerará como circuncisión.
27 Y ese que en lo físico es incircunciso pero guarda completamente la Torah, te juzgará a ti, que con el código escrito y con la circuncisión violas la Torah.
28 Porque el yahudita no es el que lo es exteriormente, ni la circuncisión es la visible en el cuerpo.
29 Más bien, yahudita es el que lo es por dentro; y la circuncisión es la del corazón, en espíritu y no literal. La alabanza del tal no proviene de los hombres, sino de Elohim.
1 ¿Cuál es, entonces, la ventaja del yahudita? ¿O qué beneficio hay en la circuncisión?
2 Mucho, en todo sentido. en primer lugar porque a ellos se les encomendó la Palabra de YHWH.
3 ¿Qué importa si algunos de ellos han sido infieles? ¿Acaso podrá la infidelidad de ellos invalidar la fidelidad de Elohim?
4 ¡De ninguna manera! Al contrario, Elohim siempre es fiel, aunque todo hombre sea falso, como está escrito: “Para que te declaren justo en tus palabras y salgas vencedor en el juicio”.
5 Pero si nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Elohim, ¿qué diremos? ¿Acaso es injusto Elohim que da el castigo? (Hablo como humano.)
6 ¡De ninguna manera! Porque si así fuera, ¿cómo podría juzgar Elohim al mundo?
7 Pero si la verdad de Elohim se muestra abundante a causa de mi falsedad, y esto redunda en su gloria, ¿por qué se me va a juzgar a mí como pecador?
8 ¿Y por qué no decir: “Hagamos lo malo para que resulte lo bueno”? De eso se nos calumnia, y algunos afirman que así decimos; pero merecen que los condenen.
9 Entonces, ¿Qué? ¿Les llevamos alguna ventaja? Claro que no; porque ya hemos acusado tanto a yahuditas como a gentiles, de que todos están sujetos al pecado.
10 Así está escrito: “No hay un justo, ni siguiera uno;
11 no hay quien entienda, no hay quien busque a Elohim.
12 Todos se extraviaron, juntos se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
13 Un sepulcro abierto es su garganta; con su lengua engañan. Hay veneno de serpiente debajo de sus labios;
14 su boca está llena de maldiciones y amargura.
15 Sus pies son veloces para derramar sangre;
16 hay calamidad y miseria en sus caminos.
17 No conocieron el camino de la paz;
18 no les importa el respeto a YHWH”.
19 Pero sabemos que todo lo que dice la Torah, lo dice a los que están bajo [la condenación de] la Torah, para que toda boca se calle, y todo el mundo quede convicto ante Elohim.
20 Así que por obras legales nadie se justificará delante de él; pues la función de la Torah es definir el pecado.
21 Pero ahora, independiente de la Torah, se ha manifestado un indulto que concede YHWH, atestiguado por la Torah y los Profetas;
22 indulto que Elohim concede por medio de la fe en Yahoshúa el Mashíaj a todos los que creen, sin distinción;
23 porque todos pecaron y están privados de la gloria de Elohim.
24 Son declarados justos gratuitamente por un favor suyo, mediante la redención realizada por el Mashíaj Yahoshúa.
25 Elohim lo ha puesto a él como expiación por la fe en su sangre; y así se demuestra que YHWH es justo al perdonar con paciencia los pecados del pasado.
26 Y así se demuestra su justicia en el tiempo presente; de modo que él queda como justo y como justificador del que tiene fe en Yahoshúa.
27 Así que ¿dónde queda la jactancia? Queda excluida. ¿Por qué principio? ¿Por el de las obras? Claro que no, sino por el principio de la fe.
28 Por eso sostenemos que al hombre se lo declara justo por la fe, y no por obras legales.
29 ¿Acaso él es el Elohim de los yahuditas solamente? ¿No lo es también de los gentiles? ¡Por supuesto! También lo es de los gentiles.
30 Porque hay un solo Elohim, quien declara justos por la fe a los circuncisos, y también por la fe a los incircuncisos.
31 Entonces, ¿invalidamos la Torah por la fe? ¡De ninguna manera! Al contrario, confirmamos la Torah.
1 Entonces, ¿qué diremos que consiguió Avraham, el progenitor de nuestra raza?
2 Porque si a Avraham lo declararon justo por las obras, tiene de qué jactarse, aunque no delante de Elohim.
3 Pero ¿qué dice la Escritura? “Avraham le creyó a Elohim, y se le contó como justicia”.
4 Al que trabaja, no se le cuenta el salario como un favor, sino como algo que se le debe.
5 Pero al que sin obras cree en aquel que justifica al impío, se le cuenta su fe como justicia.
6 Así también Dawid proclama la felicidad del hombre a quien Elohim le atribuye justicia independientemente de sus obras,
7 diciendo: “Felices lo que están perdonados de sus culpas, cuyos pecados quedaron cubiertos.
8 Feliz el hombre a quien YHWH jamás le tomará en cuenta su pecado”.
9 ¿Será que esta felicidad es solamente para los circuncisos, o es también para los incircuncisos? Ya dijimos que a Avraham se le contó su fe como justicia.
10 Pero ¿cuándo se le contó: antes o después de circuncidarse? No fue después de circuncidarse sino antes de circuncidarse.
11 La circuncisión la recibió después como señal, como sello de la justicia por la fe que tenía cuando estaba aún incircunciso, para que viniera a ser padre de todos los creyentes no circuncidados –para que se les atribuya justicia–;
12 y padre de los circuncisos que, además de estar circuncidados, también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Avraham antes de circuncidarse.
13 Porque la promesa a Avraham y a su descendencia, de que sería heredero del mundo, no se estipuló por una ley, sino por medio de la justicia [que obtuvo] por la fe.
14 Porque si el ser herederos dependiera de una ley, entonces la fe sería innecesaria, y la promesa quedaría anulada.
15 Porque la ley produce reprobación; mientras que si no es por ley, no se toma en cuenta la transgresión.
16 Por eso es que [la promesa] depende de la fe, para que siendo gratuita, sea válida para toda su descendencia. No sólo para el que lo es por ley, sino también para el que lo es por [seguir] la fe de Avraham, que es padre de todos nosotros
17 –como está escrito: “Te he constituido padre de muchas naciones– [y que sea válida] ante Elohim, en quien él creyó, que vivifica a los muertos y llama a las cosas que no existen como si existieran.
18 Avraham creyó cuando no había esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, de acuerdo con lo que se le había dicho: “Así será tu descendencia”.
19 Su fe no se debilitó al considerar su cuerpo, ya casi muerto (pues tenía como cien años), y la matriz estéril de Sarah.
20 Pero no dudó de la promesa de Elohim por falta de fe. Al contrario, su fe se fortaleció reconociendo que el Elohim decía la verdad,
21 plenamente convencido de que él podía cumplir lo que había prometido.
22 Por esa razón se le contó como justicia.
23 Pero no sólo para él se escribió que se le contó,
24 sino también para nosotros, a quienes se nos habría de contar: a los que creemos en el que resucitó de entre los muertos a Yahoshúa nuestro Maestro,
25 a quien entregaron por nuestras transgresiones y resucitaron para declararnos justos.
1 Así que, declarados justos por la fe, estamos en paz con Elohim por medio de nuestro Maestro Yahoshúa el Mashíaj.
2 Por su medio también hemos obtenido acceso por la fe a este favor en el cual estamos firmes, y nos gloriamos en esperar la gloria de Elohim.
3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce perseverancia,
4 y la perseverancia produce aprobación, y la aprobación produce esperanza.
5 Y la esperanza no decepciona, porque el amor de Elohim se ha derramado en nuestros corazones gracias al espíritu de santidad que se nos ha dado.
6 Porque cuando éramos aún débiles, a su debido tiempo el Mashíaj murió por los impíos.
7 Difícilmente muere alguno por un justo; sin embargo, podría ser que alguno se atreviera morir por el bueno.
8 Pero el Elohim demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, el Mashíaj murió por nosotros.
9 Así que, ya que nos ha declarado justos mediante su sangre, con mucha más razón por medio de él nos salvará de la ira.
10 Pues si, cuando éramos enemigos, la muerte de su Hijo nos reconcilió con Elohim, con mucha más razón, ya reconciliados, nos salvará su vida.
11 Y no sólo esto, sino que estamos orgullosos de YHWH gracias a nuestro Maestro Yahoshúa el Mashíaj, por cuyo medio hemos recibido ahora la reconciliación.
12 Por eso, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado vino la muerte, así también la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.
13 Antes de darse la Torah había ya pecado en el mundo (aunque donde no hay ley no se inculpa de pecado),
14 por eso la muerte reinó desde Adam hasta Mosheh, aun sobre los que no pecaron con una ofensa semejante a la de Adam, quien es figura del que había de venir.
15 Pero el don no ha sido proporcional al delito: pues si por el delito de uno solo murieron muchos, cuánto más resultó abundante para muchos el favor de Elohim, el don [que se otorga] por la bondad de un hombre, Yahoshúa el Mashíaj.
16 Tampoco el don es proporcional al pecado de aquel uno: porque el juicio por un solo delito resultó en condenación; en cambio el favor que cubre muchos delitos resultó en justificación.
17 Así que si por el delito de uno solo reinó la muerte por culpa de aquel, con más razón reinarán en vida los que reciben la abundancia de su favor y el don de la justificación mediante uno solo: Yahoshúa el Mashíaj.
18 Así que, como por el delito de uno vino la condenación a todos los hombres, así también por la vida justa de uno vino para todos los hombres la justificación que da vida.
19 Porque como por la desobediencia de un solo hombre, a muchos se los contó como pecadores, así también, por la obediencia de uno, a muchos se los contará como justos.
20 La ley se introdujo para que se viera la enormidad de la ofensa, pero en cuanto se vio la enormidad del pecado, se apreció la grandeza del favor.
21 Así, mientras el pecado reinaba trayendo muerte, el favor reina trayendo justificación que redunda en vida eterna, gracias a Yahoshúa el Mashíaj nuestro Maestro.
1 ¿Qué concluimos entonces? ¿Permaneceremos en el pecado para que se aprecie mejor el favor?
2 ¡De ninguna manera! Porque los que hemos muerto para efectos del pecado, ¿cómo vamos a vivir todavía en él?
3 ¿Ignoran ustedes que todos los que nos sumergimos en el Mashíaj Yahoshúa nos sumergimos en su muerte?
4 Pues, por la inmersión quedamos sepultados con él en la muerte, para que así como al Mashíaj lo resucitó de entre los muertos el poder del Padre, así también nosotros iniciemos una vida nueva.
5 Porque así como hemos venido a estar unidos con él por esa representación de su muerte, también lo estaremos por la representación de su resurrección.
6 Y sabemos que nuestro viejo hombre quedó ejecutado en el madero con él, para que se destruya el cuerpo pecador, para que ya no seamos esclavos del pecado;
7 porque el que muere se libera [del poder] del pecado.
8 Si hemos muerto con el Mashíaj, creemos que también viviremos con él.
9 Sabemos que el Mashíaj, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte ya no tiene más dominio sobre él.
10 Porque al morir, para efectos del pecado murió una vez por todas; pero al vivir, vive para Elohim.
11 Así también ustedes, considérense muertos para efectos del pecado, pero vivos para Elohim en el Mashíaj Yahoshúa.
12 Así que no reine el pecado en su cuerpo mortal, de modo que obedezcan a sus malos deseos.
13 Ni tampoco ofrezcan sus miembros al pecado, como instrumentos de injusticia; sino ofrézcanse ustedes mismos a Elohim como vivos de entre los muertos, y sus miembros a Elohim como instrumentos de justicia.
14 Porque el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, pues ya no están bajo [la condena de] la ley, sino bajo [la protección de] la gracia.
15 Entonces, ¿qué? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo [la condena de] la ley, sino bajo [la protección de] la gracia?
16 Ustedes bien saben que cuando se ofrecen a alguien para obedecerle como esclavos, son esclavos del que obedecen; ya sea del pecado para muerte o de la obediencia para justicia?
17 Pero gracias a Elohim porque, aunque ustedes eran esclavos del pecado, han venido a obedecer de corazón a aquella forma de enseñanza a la cual se han dedicado;
18 y una vez libertados del pecado, se han hecho servidores de la justicia.
19 Les hablo en términos humanos, debido a su limitación humana. Quiero decir que de la misma manera que antes ofrecían sus miembros como esclavos a la impureza para andar en violación de la Torah continuamente,* así ofrezcan ahora sus miembros como siervos de la justicia para la santidad.
20 Porque cuando ustedes eran esclavos del pecado, estaban libres del dominio de la justicia.
21 Pero ¿qué beneficio obtenían entonces de aquella conducta de la que ahora se avergüenzan? Porque esa conducta lleva a la muerte.
22 Pero ahora, libres del pecado y hechos servidores de Elohim, obtienen el beneficio de una consagración que culmina en vida eterna.
23 Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Elohim es vida eterna en el Mashíaj Yahoshúa, nuestro Maestro.
1 Hermanos, ustedes que conocen la Torah, ¿no saben que la ley tiene dominio sobre el hombre mientras éste vive?
2 Por ejemplo, la mujer casada está ligada por ley a su esposo mientras éste vive; pero si su esposo muere, ella queda libre del compromiso legal del esposo.
3 Por lo tanto, si ella se une con otro hombre mientras vive su esposo, se la declara adúltera. Pero si su esposo muere, ella queda libre de ese compromiso legal; y si se une con otro esposo, no es adúltera.
4 De manera semejante, hermanos míos, ustedes también han muerto para efectos de la ley en el cuerpo del Mashíaj, para que ahora se unan a otro, al que resucitó de entre los muertos, a fin de que produzcan fruto para Elohim.
5 Porque mientras estábamos sujetos al instinto carnal, las pasiones pecaminosas condenadas por la ley actuaban en nuestro cuerpo, haciéndonos producir un fruto que lleva a la muerte.
6 Pero ahora que hemos muerto para efectos de esa ley que nos culpaba, quedamos libres de [la condena de] la ley, de manera que ahora servimos con un espíritu nuevo, libres de la cuenta vieja,
7 ¿Qué diremos entonces? ¿Que la ley es pecado? ¡De ninguna manera! Al contrario, yo no supiera lo que es pecado si no fuera por la Torah; pues no estaría consciente de la codicia, si la Torah no dijera: ‘No codiciarás’.
8 Pero el pecado, que viene a ser algo consciente mediante el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto.
9 Así que yo, cuando no tenía ley, estaba vivo; pero cuando vino el mandamiento, el pecado cobró vida y yo morí.
10 Y descubrí que el mismo mandamiento que era para vida me resultó en muerte;
11 porque el pecado, viniendo a ser algo consciente para mí por el mandamiento, me engañó; y por medio de él, me mató.
12 De manera que la ley ciertamente es santa; y el mandamiento es santo, justo y bueno.
13 Entonces, ¿eso que es bueno llegó a ser muerte para mí? ¡De ninguna manera! Es que el pecado aparece como pecado porque utiliza algo que es bueno para producirme la muerte; de esta manera, gracias al mandamiento, se hace patente la pecaminosidad del pecado.
14 Porque sabemos que la Torah es espiritual; pero yo soy carnal, vendido a la sujeción del pecado.
15 No me explico mi conducta: pues no practico lo que quiero, sino que lo que aborrezco, eso es lo que hago.
16 Ahora, si lo que no quiero hacer es lo que hago, estoy de acuerdo en que la ley es buena.
17 Pero entonces ya no soy yo el que actúa así, sino el pecado que mora en mí.
18 Yo sé que en mí, es decir, en mi naturaleza carnal, el bien no es permanente. Porque hay en mí el deseo de hacer el bien, pero no alcanzo a realizarlo.
19 No hago el bien que quiero hacer; en cambio, el mal que no quiero hacer, eso es lo que hago.
20 Ahora, si lo que no quiero hacer es lo que hago, ya no soy yo quien actúa así sino el pecado que mora en mí.
21 Así que cuando quiero hacer el bien me encuentro con la realidad de que el mal está presente en mí.
22 En mi ser interior, me deleito en la Torah de YHWH;
23 pero en mi cuerpo percibo un principio diferente que combate contra la inclinación de mi mente y que me hace prisionero de ese principio de pecado que hay en mi cuerpo.
24 ¡Desgraciado de mí! ¿Quién me librará de esta realidad que me lleva a la muerte?
25 ¡Gracias a Elohim que cuento con Yahoshúa el Mashíaj, nuestro Maestro! Así que yo mismo con la mente le sirvo a la Torah de YHWH; aunque mi cuerpo esté sujeto al principio del pecado.
1 Así que no hay ahora ninguna condenación para los que están en el Mashíaj Yahoshúa,
2 porque el régimen del espíritu de vida en el Mashíaj Yahoshúa te ha librado del régimen del pecado y de la muerte.
3 Porque Elohim hizo lo que no podía hacer la ley por no tener poder sobre la naturaleza carnal: Envió a su propio Hijo con una naturaleza semejante a nuestra naturaleza pecami-nosa a causa del pecado, y en su persona condenó el pecado.
4 Esto fue para que nosotros podamos cumplir con la justa exigencia de la Torah, ya que no procedemos dirigidos por la inclinación carnal sino por la inclinación espiritual.
5 Los que actúan según su inclinación carnal tienden a lo carnal; pero los que actúan según su inclinación espiritual tienden a lo espiritual.
6 Y la tendencia carnal lleva a la muerte, pero la tendencia espiritual produce vida y paz.
7 Es que la tendencia carnal lleva a la enemistad con Elohim; porque no se sujeta a la Torah de YHWH, ni tampoco puede.
8 Así que, los que se dirigen por la inclinación carnal no pueden agradar a Elohim.
9 Sin embargo, ustedes no se dejan llevar por la inclinación carnal, sino por la espiritual, si es que el espíritu de YHWH mora en ustedes, porque si alguno no tiene el espíritu del Mashíaj, no es de él.
10 Pero si el Mashíaj está en ustedes, el cuerpo seguirá sujeto a la muerte a causa del pecado, pero el espíritu vive a raíz de la justificación.
11 Y si el espíritu de Aquel que resucitó a Yahoshúa de entre los muertos mora en ustedes, el que resucitó al Mashíaj de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales mediante Su espíritu que mora en ustedes.
12 Así que, hermanos, no estamos obligados a satisfacer la naturaleza carnal para seguir sus inclinaciones.
13 Porque si siguen las inclinaciones carnales morirán; pero si por el espíritu hacen morir las prácticas carnales, vivirán.
14 Porque todos los que se dejan guiar por el espíritu de Elohim, éstos son hijos de YHWH.
15 Ustedes no recibieron un espíritu que los haga esclavos para estar otra vez bajo el temor, sino que ustedes recibieron un espíritu que los hace hijos, con el cual clamamos: “¡Ábba!” (¡Padre!)
16 El espíritu mismo le da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Elohim.
17 Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Elohim y coherederos con el Mashíaj; y si padecemos con él, con él seremos también glorificados.
18 Yo estimo que los sufrimientos que pasamos al presente no se pueden comparar con la gloria que pronto se va a revelar en nosotros.
19 Pues la creación aguarda con ardiente anhelo que se manifiesten los hijos de Elohim.
20 Porque la creación quedó sometida al fracaso, no por su propia voluntad sino por la del que la sometió;
21 y la creación misma está en espera de que la liberten de la esclavitud de la corrupción, para entrar a la libertad gloriosa de los hijos de Elohim.
22 Porque sabemos que toda la creación gime unida, y unida sufre dolores de parto hasta ahora.
23 Y no sólo la creación, sino también nosotros que tenemos el espíritu como primicia, gemimos interiormente, esperando la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo.
24 Porque nos hemos salvado sólo en esperanza; y si algo esperado se viera no sería esperanza; ¿quién sigue esperando lo que ya se ve?
25 Pero si esperamos algo que no vemos, con perseverancia lo aguardamos.
26 Además, el espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; porque nosotros no sabemos pedir como se debe; pero el espíritu mismo intercede con gemidos indecibles.
27 Y el que examina los corazones sabe cuál es la intención del espíritu, porque éste intercede por los santos conforme a la voluntad de Elohim.
28 Sabemos que YHWH hace que todas las cosas contribuyan al bien de los que lo aman, de los llamados conforme a su propósito.
29 Porque él los conoció de antemano y los predestinó para que reprodujeran la imagen de su Hijo, de modo que él fuera el primogénito entre muchos hermanos.
30 Y a los que predestinó, a éstos también los llamó; y a los que llamó, a éstos también los declaró justos; y a los que declaró justos, a éstos también los glorificó.
31 Ante esta realidad, ¿qué más se puede decir? Si Elohim está por nosotros, ¿quién podrá estar en contra?
32 El que no eximió ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no va a darnos también con él todas las cosas?
33 ¿Quién podrá acusar a los escogidos de Elohim, cuando YHWH es quien los declara inocentes?
34 ¿Quién los condenará, cuando el Mashíaj Yahoshúa fue el que murió? Y no sólo eso sino que también resucitó; y además está a la diestra de Elohim, y también intercede por nosotros.
35 ¿Quién podrá separarnos del amor del Mashíaj? ¿La tribulación? ¿La angustia? ¿La persecución? ¿El hambre? ¿La desnudez? ¿Los peligros? ¿La espada?
36 Como está escrito: Por tu causa estamos expuestos a la muerte todo el tiempo; se nos cuenta como ovejas para el matadero.
37 Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38 Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni los mensajeros, ni los gobiernos, ni lo presente, ni lo porvenir, ni los poderes,
39 ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna otra cosa creada podrá separarnos del amor de Elohim, demostrado mediante el Mashíaj Yahoshúa, nuestro Maestro.
1 Digo la verdad por el Mashíaj; no miento. Mi conciencia da testimonio conmigo mediante el espíritu de santidad
2 de que tengo una gran tristeza y una pena incesante en mi corazón;
3 porque desearía yo mismo ser separado del Mashíaj por el bien de mis hermanos, mis parientes según la carne.
4 Ellos son yisraelitas y a ellos pertenecen la adopción, la gloria, las alianzas, la promulgación de la Torah, el culto y las promesas;
5 de ellos son los patriarcas; y del linaje de ellos proviene el Mashíaj, quien está sobre todas las cosas. Bendito sea Elohim por los siglos. Amén.
6 No es que haya fallado la palabra de Elohim; es que no todos los nacidos de Yisrael son de Yisrael,
7 ni por ser descendientes de Avraham son todos hijos suyos, sino que: “En Yitsjaq se te contará tu descendencia”.
8 Esto quiere decir que no son los hijos naturales los que se cuentan como hijos de Elohim; más bien, los que son hijos como resultado de la promesa son los que se cuentan como descendencia.
9 Porque lo que se dijo en la promesa fue esto: “Por este tiempo vendré, y Sarah tendrá un hijo”.
10 Y no sólo esto, sino que también cuando Rivqah concibió de un hombre, de Yitsjaq nuestro padre,
11 y aunque todavía no habían nacido sus hijos ni habían hecho bien ni mal –para que el propósito de YHWH dependiera de su elección,
12 no de las obras sino del que llama– a ella se le dijo: “El mayor servirá al menor”.
13 Por eso está escrito: “Amé a Yaaqov más que a Esaw”.
14 ¿Qué podemos decir, entonces? ¿Que hay injusticia en Elohim? ¡De ninguna manera!
15 Porque le dice a Mosheh: Tendré misericordia de quien yo quiera tener misericordia, y me compadeceré de quien yo quiera compadecerme”.
16 Así que no depende de que uno quiera ni de que se esfuerce, sino de que Elohim tenga misericordia.
17 Por ejemplo, en la Escritura se le dice al Paroh: “Precisamente para esto te levanté, para mostrar en ti mi poder y para que mi nombre se proclame por toda la tierra”.
18 De manera que él tiene misericordia de quien quiera; pero endurece a quien quiera.
19 Entonces me dirás: “¿Y por qué le echa la culpa a alguien, si uno no puede resistirse a su voluntad?”
20 ¡Hombre, antes que nada!: ¿Quién eres tú para cuestionar a Elohim? ¿Le dirá la vasija formada al que la formó: “¿Por qué me hiciste así?”
21 ¿No tiene derecho el alfarero sobre el barro para hacer de la misma masa un vaso para uso honroso y otro para uso común?
22 ¿Y qué si Elohim, queriendo mostrar su ira y dar a conocer su poder, soportó con mucha paciencia a los que eran objeto de reprobación designados ya para destrucción?
23 ¿Y qué si él hizo esto, para dar a conocer la grandeza de su gloria sobre los objetos de misericordia que había preparado de antemano para gloria?
24 Esos somos nosotros, a quienes él ha llamado, no sólo de entre los yahuditas, sino también de entre los gentiles.
25 Como también dice en Hoshea: “Al que no era mi pueblo lo llamaré pueblo mío, y amada a la que no es amada;
26 y en el mismo lugar donde les dijeron que ustedes no son mi pueblo, allí los llamarán hijos de Elohim vivo”.
27 También Yeshayah proclama con respecto a Yisrael: “Aunque el número de los hijos de Yisrael sea como la arena del mar, sólo un remanente se salvará;
28 porque YHWH ejecutará su sentencia pronto y con vigor sobre la tierra”.
29 Y como dijo antes Yeshayahu: “Si YHWH de los Ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, habríamos venido a ser como Sedom, y nos pareceríamos a Amorah”.
30 ¿Qué podemos decir entonces? Que los gentiles, que no buscaban la justicia, obtuvieron la justificación, es decir, la justificación que procede de la fe;
31 en cambio Yisrael, que buscaba la ley justificadora, no alcanzó esa ley.
32 ¿Por qué? Porque no la buscaba por fe, sino por obras. Tropezaron en la piedra de tropiezo,
33 como está escrito: “Miren, pongo en Tsiyón una piedra de tropiezo, una roca de obstáculo; pero el que crea en él no será avergonzado.
1 Hermanos, el anhelo de mi corazón y mi oración a Elohim por ellos es que se salven.
2 Porque a mí me consta que tienen celo por Elohim, pero no basado en un conocimiento pleno.
3 Pues, ignorando la justificación que da Elohim y procurando justificarse a su manera, no se han sujetado a la justicia de YHWH.
4 Porque el objetivo de la Torah es el Mashíaj, para justificación de todo el que cree.
5 De la justificación que proviene de la Torah Mosheh escribió: “El que cumpla estos preceptos vivirá por ellos”.
6 En cambió, la justificación que es por la fe se expresa así: “No digas en tu corazón: “¿Quién subirá al cielo?” (es decir, para hacer bajar al Mashíaj)
7 ni “¿Quién bajará al abismo?” (es decir, para hacer subir al Mashíaj de entre los muertos).
8 ¿Qué dice entonces?: “El mensaje está a tu alcance, en tu boca y en tu corazón”. Este es el mensaje de fe que predicamos:
9 que si confiesas con tu boca que Yahoshúa es el Maestro, y si crees en tu corazón que Elohim lo levantó de entre los muertos, te salvarás.
10 Porque con el corazón se cree para obtener justificación, y con la boca se hace confesión para alcanzar salvación.
11 Porque la Escritura dice: “Todo el que crea en él no quedará avergonzado”.
12 Y no hay distinción entre yahudita y griego, pues el mismo que es Soberano de todos es rico para con todos los que lo invocan.
13 Porque todo el que invoque el nombre de YHWH se salvará.
14 Pero ¿cómo van a invocarlo sin creer en él? ¿Y cómo van a creer sin oír hablar de él? ¿Y cómo van a oír sin haber quien les proclame?
15 ¿Y cómo lo van a proclamar si no los envían? Como está escrito: “¡Qué agradable es la llegada de los que anuncian la Buena Noticia de las bendiciones!”
16 Pero no todos obedecieron la Buena Noticia, porque Yeshayahu dice: “YHWH, ¿quién ha creído a nuestro mensaje?”
17 Así que la fe viene por el oír, y lo que se oye es el mensaje del Mashíaj.
18 Pero pregunto yo: ¿Acaso no oyeron? ¡Claro que sí! “Por toda la tierra ha salido el anuncio de ellos; y hasta los confines del mundo, sus palabras”.
19 Pero pregunto: ¿Será que Yisrael no ha comprendido? Mosheh fue el primero en decir: “Yo los provocaré a celos con un pueblo que no es mío; con una nación sin entendimiento los provocaré a enojo.
20 Luego Yeshayahu dice claramente: “Me encontraron los que no me buscaban; me manifesté a los que no preguntaban por mí”.
21 Pero acerca de Yisrael dice: “Todo el día extendí mis manos a un pueblo desobediente y rebelde”.
1 Por eso pregunto: ¿Acaso rechazó Elohim a su pueblo? ¡De ninguna manera! Porque yo mismo soy yisraelita, de la descendencia de Avraham, de la tribu de Binyamín.
2 Elohim no rechazó a su pueblo, al cual conoció de antemano. ¿No saben ustedes lo que dicen las Escrituras en el caso de Eliyahu, cuando consultó con Elohim contra Yisrael? Dice:
3 “YHWH, han matado a tus profetas y han derribado tus altares; yo he quedado solo, y procuran quitarme la vida”.
4 Pero, ¿qué se le dijo en respuesta?: “Me he reservado siete mil hombres que no han doblado la rodilla ante Báal”.
5 Así también, en este tiempo presente se ha levantado un remanente escogido por un favor.
6 Y si es por un favor, no se basa en las obras; de otra manera, el favor ya no sería favor.
7 ¿Qué concluimos entonces? Que Yisrael no consiguió lo que buscaba, pero los elegidos sí lo consiguieron; y los demás fueron endurecidos,
8 como está escrito: “YHWH les dio un espíritu de sueño; ojos que no ven, y oídos que no oyen, hasta el día de hoy”.
9 Y Dawid dice: “Que su mesa se convierta en trampa y red, en tropezadero y castigo para ellos.
10 Que sus ojos se nublen para que no vean, y haz que su espalda se doblegue para siempre”.
11 Entonces pregunto: ¿Acaso su tropiezo los hizo caer? ¡De ninguna manera! Al contrario, con la transgresión de ellos ha venido la salvación a los gentiles, para provocarlos a celos.
12 Y si su transgresión ha resultado en ganancia para el mundo, y su fracaso en ganancia para los gentiles, ¡cuánto más será la plena restauración de ellos!
13 A ustedes los gentiles me dirijo. Por cuanto yo soy Enviado para los gentiles, honro mi ministerio,
14 a ver si de alguna manera pueda provocar a celos a los de mi raza y salvar a algunos de ellos.
15 Porque si el excluirlos a ellos ha resultado en reconciliación para el mundo, ¿en qué resultará su readmisión, sino en vida de entre los muertos?
16 Además, si la primicia es santa, también lo es toda la masa; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.
17 Y si algunas de las ramas fueron desgajadas y a ti, siendo olivo silvestre, te han injertado entre ellas y te han hecho copartícipe de la raíz, es decir, de la abundante savia del olivo,
18 no te jactes contra las demás ramas. Y si te jactas en contra de ellas, no eres tú quien sustentas a la raíz, sino la raíz a ti.
19 Entonces dirás: “A las ramas las desgajaron para injertarme a mí”.
20 Está bien; por su incredulidad las desgajaron. Pero tú por tu fe estás firme. No te engrías, y ten cuidado:
21 porque si Elohim no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará.
22 Considera, pues, la bondad y la severidad de Elohim: la severidad para con los que cayeron; pero la bondad para contigo, si permaneces en su bondad. De otra manera, a ti también te cortarán.
23 Y a ellos a su vez, si no permanecen en incredulidad, los injertarán; porque YHWH es poderoso para injertarlos de nuevo.
24 Pues si a ti te cortaron del olivo silvestre y contra la naturaleza te injertaron en el buen olivo, ¡cuánto más a éstos, que son las ramas naturales, los injertarán en su propio olivo!
25 Hermanos, para que no sean sabios en su propio concepto, no quiero que ignoren este misterio: que el endurecimiento que le ha ocurrido a Yisrael es parcial, hasta que haya entrado el número pleno de gentiles;
26 y entonces todo Yisrael se salvará, como está escrito: “De Tsiyón vendrá el Libertador, para quitar de Yaaqov la impiedad;
27 éste es mi compromiso con ellos, cuando yo quite sus pecados”.
28 Así que, con respecto a la Buena Noticia son enemigos, para ventaja de ustedes; pero en cuanto a la elección son predilectos por motivo de los padres;
29 porque los dones y el llamamiento de YHWH son irrevocables.
30 De igual manera, ustedes en otro tiempo eran desobedientes a Elohim, pero ahora han alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos.
31 Asimismo, ellos han sido desobedientes en este tiempo, para que por la misericordia concedida a ustedes, también a ellos se les conceda ahora misericordia.
32 Porque Elohim los encerró a todos bajo desobediencia, para tener misericordia de todos.
33 ¡Qué inmenso es el caudal de la sabiduría y del conocimiento de Elohim! ¡Cuán incompren-sibles son sus juicios e inescrutables sus caminos!
34 Porque: ¿Quién entiende la mente de YHWH? ¿O quién es su consejero?
35 ¿O quién le ha dado a él primero para que él tenga que recompensarlo?
36 Porque él es el origen, el medio, y la meta de todas las cosas. ¡A él sea la gloria por los siglos! Amén.
1 Así que, hermanos, les ruego por las misericordias de Elohim que le ofrezcan sus cuerpos como sacrificio vivo, consagrado y agradable a YHWH, como su culto racional.
2 No se amolden a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento, de modo que puedan discernir cuál sea la voluntad de Elohim, lo bueno, lo agradable y lo íntegro.
3 Le digo a cada uno de ustedes, por el favor que se me ha concedido, que nadie se estime en más de lo que conviene, sino que se estime con sensatez, conforme a la medida de fe que Elohim repartió a cada uno.
4 Porque como en un solo cuerpo tenemos muchos miembros, pero todos los miembros no tienen la misma función;
5 así nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en el Mashíaj, y como miembros, todos nos pertenecemos unos a otros.
6 De manera que tenemos dones que varían según el favor que se nos ha concedido: Si es de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;
7 si es de servicio, en servir; el que enseña, úselo en la enseñanza;
8 el que exhorta, en la exhortación; el que comparte, con liberalidad; el que preside, con diligencia; y el que hace obras de caridad, con alegría.
9 Que el amor sea sin fingimiento; aborrezcan lo malo y adhiéranse a lo bueno:
10 quiéranse como hermanos, con cariño mutuo; en cuanto a honra, que cada cual dé preferencia al otro.
11 No sean perezosos en lo que requiere diligencia; sean fervientes en espíritu al servicio de YHWH.
12 Regocíjense en la esperanza, sean constantes en la tribulación, perseverantes en la oración;
13 compartan con los santos en sus necesidades; practiquen la hospitalidad.
14 Bendigan a los que los persiguen; bendigan y no maldigan.
15 Alégrense con los que se alegran; lloren con los que lloran.
16 Vivan en armonía unos con otros; no piensen en grandezas; que los atraiga lo humilde; no se tengan por sabios en su propia opinión.
17 No le paguen a nadie mal por mal; procuren lo bueno delante de toda la gente.
18 En cuanto sea posible, hasta donde dependa de ustedes, vivan en paz con todas las personas.
19 Amados, no se venguen ustedes mismos; déjenlo todo a la ira divina, porque está escrito: “Mía es la venganza; yo pagaré, dice YHWH”.
20 Así que, si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; pues al actuar así le harás arder la cara de vergüenza.*
21 No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien.
1 Que toda persona se someta a las autoridades superiores, porque no hay autoridad que no provenga de YHWH; así que las que hay, por Elohim han sido establecidas.
2 De modo que el que se opone a la autoridad se opone a la disposición de Elohim; y los que se le oponen recibirán su condenación.
3 Porque los gobernantes no están para atemorizar al que hace lo bueno, sino al que hace lo malo. ¿Quieres vivir sin temor a la autoridad? Haz lo bueno y tendrás su alabanza;
4 porque ella es un agente de Elohim para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no es en vano que lleva la espada; pues es un agente vengador de Elohim para castigar al que hace lo malo.
5 Por eso es necesario que estén sujetos, no solamente por temor al castigo, sino también por motivos de conciencia.
6 Y por lo mismo deben pagar también los impuestos, pues los gobernantes son ministros de Elohim que se ocupan de estos asuntos.
7 Péguenle a cada uno lo que le deban: al que impuesto, impuesto; al que contribución, contribución; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
8 No le queden debiendo nada a nadie, sino el amor mutuo; pues el que ama al prójimo ha cumplido con la Torah.
9 Porque lo de “no cometerás adulterio, no cometerás asesinato, no robarás, no codiciarás”, y cualquier otro mandamiento, se resume en esta frase: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
10 El amor no le hace mal al prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la Torah.
11 Y en todo esto tengan en cuenta el tiempo, que ya es hora de despertarse del sueño; porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos.
12 La noche está avanzada, y el día está cerca. Así que despojémonos de las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz.
13 Andemos decentemente, como de día; no con glotonerías y borracheras, ni en pecados sexuales y libertinajes, ni en peleas y envidia.
14 Más bien, vístanse del Maestro Yahoshúa el Mashíaj, y no hagan provisión para satisfacer los deseos carnales.
1 Reciban al que es débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones.
2 Porque hay quien tiene fe para comer de todo, pero el que está débil come sólo verduras.
3 El que come de todo no menosprecie al que se abstiene, y el que se abstiene no juzgue al que come; porque Elohim le ha aceptado.
4 ¿Quién eres tú para juzgar al siervo ajeno? Es asunto de su Dueño si sigue en pie o cae; pero se mantendrá firme, porque poderoso es YHWH para afirmarlo.
5 Hay quien considera un día mejor que otro, mientras que para otro cualquier día es bueno. Que cada uno esté convencido en su propia mente.
6 El que se ocupa de un día,* para YHWH lo hace; y el que come, para YHWH come, porque le da gracias a Elohim; y el que se abstiene, para YHWH se abstiene, y le da gracias a Elohim.
7 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.
8 Pues si vivimos, para YHWH vivimos; y si morimos, para YHWH morimos. Así que, o mismo si vivimos que si morimos, somos de YHWH.
9 Pues para eso murió el Mashíaj y volvió a vivir, para ser soberano tanto de los muertos como de los vivos.
10 Así que tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? Y tú, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Pues todos compareceremos ante el tribunal de YHWH,
11 porque está escrito: “Vivo yo, dice YHWH, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Elohim”.
12 De manera que cada uno de nosotros le rendirá cuenta al Elohim de sí mismo.
13 Así que, no nos juzguemos más unos a otros; más bien, determinen no ponerle impedimento u obstáculo al hermano.
14 Yo sé, y estoy persuadido en el Maestro Yahoshúa, que nada es contaminado de por sí; pero para aquel que estima que algo es contaminado, para él sí lo es.
15 Pero si por causa de la comida se entristece tu hermano, ya no andas conforme al amor. No arruines por tu comida a aquel por quien el ashíaj murió.
16 Por tanto, no dejen que se hable mal de lo que para ustedes es bueno;
17 porque en el reino de Elohim [lo importante] no es la comida ni la bebida, sino la justicia, la paz y el gozo en el espíritu de santidad.
18 Y el que en esto le sirve al Mashíaj, agrada a Elohim y es aprobado por los hombres.
19 Así que, busquemos lo que promueve la paz y la edificación mutua.
20 No destruyas la obra de Elohim por lo que comes. A la verdad, todas las cosas son limpias; pero lo malo es hacer tropezar a otro por lo que uno come.
21 Es mejor no comer carne, ni beber vino, ni hacer nada que haga tropezar a tu hermano.
22 La convicción que tú tienes, guárdatela para ti mismo delante de Elohim. Feliz el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.
23 En cambio el que come con duda, es culpabe, porque no actúa por convicción; y todo lo que no proviene de una convicción es pecado.
1 Así que, los que estamos más seguros debemos sobrellevar las debilidades de los inseguros y no complacernos a nosotros mismos.
2 Que cada uno de nosotros complazca a su prójimo en lo bueno, para edificación.
3 Porque ni aun el Mashíaj se complació a sí mismo; más bien, como está escrito: “Los insultos de los que te insultaron cayeron sobre mí”.
4 Todo lo que se escribió en el pasado se escribió para nuestra enseñanza, para que por nuestra perseverancia y el consuelo de las Escrituras tengamos esperanza.
5 Que el Elohim de la perseverancia y del consuelo les conceda tener entre ustedes la misma actitud mental que tuvo el Mashíaj Yahoshúa;
6 para que unánimes y a una sola voz glorifiquen a Elohim y Padre de nuestro Maestro Yahoshúa el Mashíaj.
7 Por tanto, recíbanse unos a otros como el Mashíaj los recibió para la gloria de Elohim.
8 Quiero decir que el Mashíaj dedicó su ministerio a los circuncidados para demostrar la fidelidad de YHWH, confirmando las promesas hechas a los patriarcas,
9 y haciendo que los gentiles glorifiquen a Elohim por su misericordia. Como está escrito: “Por eso te proclamaré entre las naciones, y cantaré a tu nombre”.
10 Y otra vez dice: “Alégrense, naciones, con su pueblo”.
11 Y otra vez: “Alaben a YHWH, todas las naciones; y ensálcenlo, pueblos todos”.
12 Y otra vez dice Yeshayahu: “Retoñará la raíz de Yishay, el Renuevo gobernará a las naciones; y las naciones esperarán en él”.
13 Que el Elohim de la esperanza los llene de todo gozo y paz en la fe, para que rebosen de esperanza por el poder del espíritu de santidad.
14 En cuanto a ustedes, hermanos míos, estoy convencido de que ustedes también están colmados de bondad, llenos de todo conocimiento, y que son capaces de aconsejarse unos a otros.
15 Pero con bastante atrevimiento les he escrito para refrescarles la memoria sobre ciertos puntos. Lo hago en base al favor que me otorgó Elohim
16 al hacerme servidor del Mashíaj Yahoshúa para con los gentiles, ejerciendo el servicio sagrado de la Buena Noticia de YHWH; para que la ofrenda de los gentiles sea bien recibida, santificada por espíritu de santidad.
17 Así que tengo de qué gloriarme en el Mashíaj Yahoshúa, en lo que se refiere a Elohim.
18 Pues no me atrevería a hablar de nada que el Mashíaj no haya hecho por medio de mí, para que los gentiles obedezcan por palabra y obra.
19 Fue tal el poder de las señales y prodigios, mediante el poder del espíritu de santidad, que desde Yerushaláyim hasta los alrededores del Ilírico he diseminado ampliamente la Buena Noticia del Mashíaj.
20 De esta manera he procurado proclamar la Buena Noticia donde aún no se conocía al Mashíaj, para no edificar sobre fundamento ajeno,
21 sino como está escrito: “Lo verán lo que no tenían noticia suya, y los que no han oído entenderán”.
22 Por esta razón, se me ha hecho imposible muchas veces ir a visitarlos;
23 pero ahora que ya no tengo más lugar en estas regiones, y como desde hace muchos años tengo tantos deseos de ir a verlos,
24 lo haré cuando me dirija a Sefarad. Porque espero verlos al pasar y que ustedes me encaminen por allá, después que haya disfrutado un poco de su compañía.
25 Pero ahora me dirijo a Yerushaláyim para ministrar a los santos.
26 Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres de entre los santos que están en Yerushaláyim.
27 Lo han decidido así, y de hecho se lo deben; porque si los gentiles han venido a ser participantes de sus bienes espirituales, ellos también deben servirles con sus bienes materiales.
28 Así que, cuando haya concluido esto y les haya entregado oficialmente este fruto, pasaré a verlos a ustedes en viaje a Sefarad.
29 Y sé que mi ida allá cuenta con la plena bendición del Mashíaj.
30 Les ruego, hermanos, por nuestro Maestro Yahoshúa el Mashíaj y por el amor del espíritu, que luchen conmigo en oración por mí delante de Elohim;
31 para que pueda yo escapar de los incrédulos que están en Yahudah, y que mi servicio a Yerushaláyim sea del agrado de los santos;
32 para que al llegar a ustedes con gozo por la voluntad de Elohim, encuentre descanso junto con ustedes.
33 Que el Elohim de la paz esté con todos ustedes. Amén.
1 Les recomiendo a nuestra hermana Febe, asistente de la comunidad que está en Cencrea,
2 para que la reciban en el Maestro, como es digno de los santos, y que la ayuden en cualquier cosa que sea necesaria; porque ella ha ayudado a muchos, incluso a mí mismo.
3 Saluden a Prisca y a Aquilas, mis colaboradores en el Mashíaj Yahoshúa.
4 Ellos expusieron su cuello por mi vida, y les estoy agradecido, no sólo yo, sino también todas las comunidades de los gentiles.
5 Saluden también a la comunidad de su casa. Saluden a Epeneto, muy apreciado por mí, que es uno de los primeros frutos de Acaya en el Mashíaj.
6 Saluden a Miryam, quien ha trabajado arduamente entre ustedes.
7 Saluden a Andrónico y a Junias, mis paisanos y compañeros de prisiones, quienes son muy estimados por los Enviados y también fueron antes de mí en el Mashíaj.
8 Saluden a Ampliato, a quien aprecio mucho en el Maestro.
9 Saluden a Urbano, nuestro colaborador en el Mashíaj y a mi muy apreciado Estaquis.
10 Saluden a Apeles, aprobado en el Mashíaj. Saluden a los de la casa de Aristóbulo.
11 Saluden a Herodión, mi paisano. Saluden a los de la familia de Narciso, que están en el Maestro.
12 Saluden a Trifena y a Trifosa, que han trabajado arduamente en el Maestro. Saluden a la querida Pérsida, quien ha trabajado mucho en el Maestro.
13 Saluden a Rufo, escogido en el Maestro; y a su madre, que también lo es mía.
14 Saluden a Asíncrito, a Flegonte, a Hermas, a Patrobas, a Hermes y a los hermanos que están con ellos.
15 Saluden a Filólogo y a Julia, a Nereo y a la hermana de él, a Olimpas y a todos los santos que están con ellos.
16 Salúdense unos a otros con un saludo santo. Los saludan todas las comunidades del Mashíaj.
17 Ahora les ruego, hermanos, que se fijen en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la enseñanza que ustedes han aprendido, y que se aparten de ellos.
18 Porque tales personas no le sirven al Mashíaj nuestro Maestro, sino a sus propios vientres, y con palabras melosas y adulaciones engañan los corazones de los ingenuos.
19 La obediencia de ustedes es ya conocida de todos, de modo que me gozo por ustedes; pero quiero que sean sabios para el bien e ingenuos para el mal.
20 El Elohim de la paz aplastará en breve al Satán bajo de los pies de ustedes. Que el favor de nuestro Maestro Yahoshúa esté con ustedes.
21 Los saludan Timoteo mi colaborador, y Lucio, Jasón y Sosípater, mis paisanos.
22 (Yo Tercio, que he escrito esta carta, los saludo en el Maestro).
23 Los saluda Gayo, hospedador mío y de toda la comunidad. Los saludan Erasto, tesorero de la ciudad, y el hermano Cuarto.
24 [Que el favor de nuestro Maestro Yahoshúa el Mashíaj esté con todos ustedes. Amén]
25 Ahora, al que puede hacerlos firmes –según mi buena noticia y la proclamación de Yahoshúa el Mashíaj, y según la revelación del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos,
26 pero que ahora se ha manifestado; y que por medio de los escritos proféticos y según el mandamiento de Elohim eterno se ha dado a conocer a todas las naciones para la obediencia de la fe–
27 a YHWH, el único sabio, sea la gloria mediante Yahoshúa el Mashíaj, para siempre. Amén.