1

1 En el octavo mes del segundo año de Daryáwesh, vino la palabra de YHWH al profeta Zekharyah hijo de Berekhyah hijo de Idó:

2 YHWH estuvo muy enojado con los padres de ustedes.

3 Diles además: Así dijo YHWH de los Ejércitos: Vuelvan a mí –dice YHWH de los Ejércitos– y yo volveré a ustedes –dijo YHWH de los Ejércitos.

4 ¡No sean como sus padres! Porque cuando los profetas anteriores los llamaron: “Así dijo YHWH de los Ejércitos: Vengan, vuélvanse de sus malos caminos y sus malas obras, no obedecieron ni me hicieron caso –declara YHWH.

5 ¿Dónde están sus padres ahora? ¿Y vivieron para siempre los profetas?

6 Pero las advertencias y los decretos que les encargué a mis servidores los profetas alcanzaron a sus padres –¿no es verdad?- y al final tuvieron que admitir: “YHWH nos ha tratado según nuestros caminos y nuestras obras, tal como se lo propuso’.”

7 El día 24 del undécimo mes del segundo año de Daryáwesh –en el mes de Shevat– vino esta palabra de YHWH al profeta Zekharyah hijo de Berekhyahu hijo de Idó:

8 En la noche, tuve una visión. Vi a un hombre, montado en un caballo bayo, parado entre los mirtos de la Hondonada, y detrás de él había caballos bayos, rojizos, y blancos.

9 Yo pregunté: “¿Qué son esos, maestro mío?” Y el mensajero que hablaba conmigo contestó: “Te voy a dejar saber qué son esos”.

10 Entonces el hombre que estaba parado entre los mirtos habló y dijo: “Estos fueron enviados por YHWH a recorrer la tierra”.

11 Y de hecho, ellos le informaron al mensajero de YHWH que estaba parado entre los mirtos: “Hemos recorrido la tierra, y hemos hallado que toda la tierra vive en tranquilidad”.

12 En eso el mensajero de YHWH exclamó: “¡Oh YHWH de los Ejércitos! ¿Hasta cuándo le negarás el perdón a Yerushalem y a los poblados de Yahudah, que pusiste bajo maldición hace setenta años?”

13 YHWH respondió con palabras bondadosas y consoladoras al mensajero que hablaba conmigo.

14 Entonces el mensajero que hablaba conmigo me dijo: “¡Proclama! Así dijo YHWH de los Ejércitos: Estoy muy celoso por Yerushalem –por Tsiyón–

15 y estoy muy enojado con aquellas naciones que están tranquilas; porque yo solamente estuve un poco enojado, pero ellas se excedieron en el castigo.

16 Ciertamente, así dijo YHWH: Yo vuelvo bondadosamente a Yerushalem. Mi Casa se edificará en ella –declara YHWH de los Ejércitos– el cordel de medir se le aplicará a Yerushalem.

17 Proclama además: Así dijo YHWH de los Ejércitos: Mis poblados volverán a rebosar de bienes. Porque YHWH volverá a consolar a Tsiyón; volverá a escoger a Yerushalem”.

18 Levanté la vista, y vi cuatro cuernos.

19 Le pregunté al mensajero que hablaba conmigo: “¿Qué son esos?” El respondió: “Esos son los cuernos que dispersaron a Yahudah, a Yisrael, y a Yerushalem”.

20 Entonces YHWH me mostró cuatro herreros.

21 Yo pregunté: “¿Qué vienen a hacer?” El respondió: “Aquéllos son los cuernos que dispersaron a Yahudah, de modo que nadie pudiera levantar cabeza; pero estos hombres han venido para hacerlos caer en pánico, para derribar los cuernos de las naciones que levantaron un cuerno contra el país de Yahudah, para dispersarlo”.

2

1 Levanté la vista, y vi a un hombre que sostenía un cordel de medir.

2 Le pregunté: “¿A dónde vas?” El respondió: “A medir a Yerushalem, para ver cuán larga y ancha va a ser”.

3 Pero el mensajero que hablaba conmigo vino, y otro mensajero vino a su encuentro.

4 El primero le dijo: “Corre donde ese joven y dile: Yerushalem será poblada como ciudad sin murallas, así será la multitud de hombres y ganado que contendrá.

5 Y yo mismo –declara YHWH– seré un muro de fuego alrededor de ella, y seré una gloria dentro de ella.

6 “¡Oigan, oigan! Huyan de la tierra del norte –dice YHWH– aunque yo los dispersé [allá] como los cuatro vientos del cielo –declara YHWH”.

7 “¡Oye, Tsiyón, escapa, tú que moras en la Hermosa Bavel!

8 Porque así dijo YHWH de los Ejércitos –el que me envió tras la gloria– concerniente a las naciones que te han tomado como despojo: ‘El que los toca a ustedes, toca la niña de mis ojos.

9 Porque yo levantaré mi mano contra ellos, y serán despojo para aquéllos a quienes esclavizaron’. – Entonces sabrán ustedes que me envió YHWH de los Ejércitos.

10 ¡Grita de gozo, Hermosa Tsiyón! Porque mira, yo vengo; y moraré en tu medio – declara YHWH.

11 En ese día muchas naciones se unirán a YHWH y llegarán a ser su pueblo, y él morará en tu medio. Entonces sabrán ustedes que YHWH de los Ejércitos me envió a ustedes.

12 YHWH tomará a Yahudah para sí como su porción en la Tierra Santa, y volverá a escoger a Yerushalem.

13 ¡Haga silencio toda carne ante YHWH! Porque se ha levantado de su santa habitación.

3

1 Me mostró además a Yahoshúa, el sumo sacerdote, de pie delante del mensajero de YHWH, y el Satán [el Acusador] estaba a su derecha para acusarlo.

2 Pero [el mensajero de] YHWH le dijo al Satán: “¡YHWH te reprenda, Satán, YHWH que ha escogido a Yerushalem te reprenda! Porque este es un tizón arrebatado del fuego”.

3 Ahora bien, Yahoshúa estaba vestido de ropa sucia cuando se puso delante del mensajero.

4 Este habló y les dijo a sus asistentes: “¡Quítenle la ropa sucia!” Y le dijo: “Mira, he quitado de ti tu culpa, y te vestirán con vestiduras [sacerdotales]”.

5 Entonces dio la orden: “Que le pongan una diadema pura en la cabeza”. Y le pusieron una diadema pura en la cabeza y lo vistieron con vestiduras [sacerdotales], mientras el mensajero de YHWH estaba presente.

6 Y el mensajero de YHWH le encargó a Yahoshúa:

7 “Así dijo YHWH de los Ejércitos: Si caminas en mis sendas y guardas mi ordenanza, tú gobernarás mi Casa y guardiarás mis atrios, y te permitiré moverte entre estos asistentes.

8 ¡Escucha bien, sumo sacerdote Yaho-shúa, tú y tus compañeros sacerdotes que se sientan delante de ti! Porque esos hombres son una señal de que voy a traer a mi Servidor el Retoño.

9 Porque fíjate bien en esa piedra que pongo delante de Yahoshúa, una sola piedra con siete ojos. Yo le haré su grabado –declara YHWH de los Ejércitos– y eliminaré la culpa del país en un solo día.

10 En ese día –declara YHWH de los Ejércitos– ustedes estarán invitándose unos a otros a la sombra de las vides y las higueras”.

4

1 El mensajero que hablaba conmigo volvió y me despertó como se despierta a un hombre de su sueño.

2 Me preguntó: “¿Qué ves?” Y respondí: “Veo un candelabro todo de oro, con un tazón encima. Las lámparas en él son siete en total, y las lámparas encima de él tienen siete tubos;

3 y junto a él hay dos olivos, uno a la derecha del tazón y uno a su izquierda”.

4 Yo entonces le pregunté al mensajero que hablaba conmigo: “¿Qué significan esas cosas, Maestro mío?”

5 El mensajero que hablaba conmigo preguntó: “¿No sabes lo que significan esas cosas?” Y yo dije: “No Maestro mío”.

6 Entonces me explicó lo siguiente: “Esta es la palabra de YHWH para Zerubavel: No con ejército ni con fuerza, sino con mi espíritu –dijo YHWH de los Ejércitos.

7 ¡Quienquiera que seas, oh gran montaña en el paso de Zerubavel, vuélvete suelo llano! Porque él producirá esa excelente piedra; y la saludarán con gritos de ‘¡Hermosa! ¡Hermosa!’”

8 Y vino a mí la palabra de YHWH:

9 “Las manos de Zerubavel han fundado esta Casa y las manos de Zerubavel la han completado. Entonces sabrán que fue YHWH de los Ejércitos quien me envió a ustedes.

10 ¿Se burla alguien de los comienzos pequeños? Cuando vean la priedra de distinción en la mano de Zerubavel se gozarán. “Esos siete son los ojos de YHWH, que recorren toda la tierra”.

11 Le pregunté: “¿Y qué son esos dos olivos, uno a la derecha y otro a la izquierda del candelabro?”

12 Y le pregunté además: “¿Qué son las dos ramas de olivo que vierten su dorado [aceite] por esos tubos de oro?”

13 Me preguntó: “¿No sabes lo que son?” Yo respondí: “No, Maestro mío”.

14 Entonces explicó: “Ellos son los dos dignatarios ungidos que asisten al Amo de toda la tierra”.

5

1 Volví a levantar la vista, y vi un rollo que volaba.

2 El preguntó: “¿Qué ves?” Y respondí: “Un rollo que vuela, de veinte codos de largo y veinte codos de ancho”.

3 El me explicó: “Esa es la maldición que sale sobre todo el país. Porque todo el que ha robado, según se prohibe en un lado [del rollo], ha quedado sin castigo; y todo el que ha jurado [falsamente], según se prohibe en el otro lado de él, ha quedado sin castigo.

4 [Pero] la he enviado –declara YHWH de los Ejércitos– y [la maldición] entrará en la casa del ladrón y en la casa del que jura falsamente por mi nombre, y se hospedará dentro de sus casas y las consumirá hasta la última tabla y piedra”.

5 Entonces vino el mensajero que hablaba conmigo y dijo: “Ahora levanta la vista observa este otro objeto que se acerca”.

6 Yo pregunté: “¿Qué es?” Y él dijo: “Ese canasto que se acerca –eso”, dijo él, “es la culpa de ellos en todo el país”.

7 Y vi que levantaron una tapa de plomo, revelando una mujer sentada dentro del canasto.

8 El dijo: “Esa es la Maldad”; y, empujándola dentro del canasto, lo tapó con la tapa de plomo.

9 Volví a levantar la mirada y vi a dos mujeres que venían remontándose con el viento en sus alas, –tenían alas como de cigüeña– y llevaron el canasto entre la tierra y el cielo.

10 Le pregunté al mensajero que hablaba conmigo: “¿A dónde llevan el canasto?”

11 Y contestó: “A edificarle un altar en la tierra de Shinar; le erigirán [un pedestal], y la pondrán allí sobre el pedestal”.

6

1 Volví a levantar la vista, y vi: Cuatro carros venían de entre las dos montañas; las montañas eran de cobre.

2 Los caballos del primer carro eran bayos, los caballos del segundo carro eran negros;

3 los caballos del tercer carro eran blancos, y los caballos del cuarto carro eran pintos –manchados.

4 Yo hablé y le pregunté al mensajero que hablaba conmigo: “¿Qué son esos, maestro mío?”

5 En respuesta, el mensajero me dijo: “Esos son los cuatro vientos del cielo que salen después de presentarse delante del Amo de toda la tierra.

6 El de los caballos negros sale hacia la región del norte; los blancos han salido hacia lo que está al oeste de ellos; los pintos han salido hacia la región del sur;

7 y los manchados han salido..”. Estaban listos para salir y recorrer la tierra, y él les dio la orden: “¡Salgan y recorran la tierra!” Y recorrieron la tierra.

8 Entonces me alertó, y me dijo: “¡Fíjate bien! Los que salieron hacia la región del norte han hecho lo que me agrada en la región del norte”.

9 Vino a mí la palabra de YHWH:

10 Recibe algo de la comunidad exiliada –de Jelday, de Tobiyah, y de Yedayah, que han venido de Bavel– y ve tú el mismo día a la casa de Yosiyah hijo de Tsefanyah.

11 Toma plata y oro y haz coronas. Pon [una] en la cabeza del Sumo Sacerdote Yahoshúa hijo de Yahotsadaq,

12 y dile: “Así dijo YHWH de los Ejércitos: Mira, un hombre llamado el Retoño retollará del lugar donde está, y edificará el Templo de YHWH.

13 Edificará el Templo de YHWH y asumirá la majestad, y se sentará en su trono y gobernará. Y habrá también un sacerdote sentado en su trono, y prevalecerá un entendimiento armonioso entre ellos”.

14 Las coronas se quedarán en el Templo de YHWH como memorial a Jelem, Tobiyah, Yedayah, y Jen hijo de Tsefanyah.

15 Vendrán hombres de lejos y participarán en la edificación del Templo de YHWH, y ustedes sabrán que YHWH de los Ejércitos me ha enviado a ustedes –¡sólo si ustedes obedecen a YHWH su Elohim!

7

1 En el año cuatro del rey Daryáwesh, el día cuatro del noveno mes, Kislew, vino la palabra de YHWH a Zekharyah

2 –cuando Betel-Sharézer y Réguem Mélekh y sus hombres enviaron a implorar el favor de YHWH,

3 [y] a dirigir esta petición a los sacerdotes de la Casa de YHWH y a los profetas: “¿Debo llorar y practicar abstinencia en el quinto mes, como he estado haciendo todos estos años?”

4 Entonces vino a mí la palabra de YHWH:

5 Dile a todo el pueblo del país y a los sacerdotes: Cuando ustedes ayunaban y lamentaban en el quinto y en el séptimo mes todos estos setenta años, ¿ayunaban para mi beneficio?

6 Y cuando ustedes comen y beben, ¿quién sino ustedes come, y quién sino ustedes bebe?

7 Miren, este es el mensaje que proclamó YHWH mediante los profetas anteriores, cuando Yerushalem y los pueblos alrededor de ella estaban poblados y tranquilos, cuando el Néguev y la Shefelah estaban poblados.

8 Y la palabra de YHWH a Zekharyah continuó:

9 Así dijo YHWH de los Ejércitos: Administren verdadera justicia; traten con lealtad y compasión unos con otros.

10 No defrauden a la viuda, al huérfano, y al pobre; y no tramen el mal unos contra otros.

11 --Pero no quisieron hacer caso. Me dieron la espalda rebeldemente y se hicieron los sordos.

12 Endurecieron sus corazones como diamante para no hacer caso de la instrucción y la amonestación que YHWH de los Ejércitos les envió por su espíritu mediante los profetas anteriores; y una terrible ira salió de YHWH de los Ejércitos.

13 Y según él llamó y no escucharon, “Así”, dijo YHWH de los Ejércitos, “llamarán y yo no escucharé”.

14 Yo los dispersé entre todas esas naciones que no habían conocido, y la tierra tras ellos quedó desolada, sin nadie que fuera y viniera. Ellos provocaron que una tierra deleitable se volviera una desolación.

8

1 Vino [a mí] la palabra de YHWH:

2 Así dijo YHWH de los Ejércitos: Estoy muy celoso de Tsiyón, estoy fieramente celoso por ella.

3 Así dijo YHWH: He vuelto a Tsiyón, y moraré en Yerushalem. A Yerushalem se le llamará la Ciudad de Fidelidad, y al monte de YHWH de los Ejércitos el Monte Santo.

4 Así dijo YHWH de los Ejércitos: Todavía habrá ancianos y ancianas en las plazas de Yerushalem, cada cual con su bastón en la mano por su avanzada edad.

5 Y las plazas de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en las plazas.

6 Así dijo YHWH de los Ejércitos: Aunque esto le parecerá imposible al remanente de este pueblo en esos días, ¿será también imposible para mí? –dice YHWH de los Ejércitos.

7 Así dijo YHWH de los Ejércitos: Yo rescataré a mi pueblo de los países del occidente,

8 y los traeré aquí para que habiten en Yerushalem. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Elohim –en verdad y sinceridad.

9 Así dijo YHWH de los Ejércitos: Cobren valor, ustedes que oyen ahora estas palabras que hablaron los profetas cuando se echaron los fundamentos para la edificación del Templo, la Casa de YHWH de los Ejércitos.

10 Porque antes de ese tiempo, la paga de los hombres era nula, y la ganancia de las bestias era ninguna. No era seguro andar en los negocios de uno por causa de los enemigos; y puse a todos los hombres unos contra otros.

11 Pero ahora no trataré como antes al remanente de este pueblo –declara YHWH de los Ejércitos–

12 pero lo que siembre prosperará: La vid rendirá su fruto, la tierra dará su producto, y los cielos proveerán su humedad. Le otorgaré todas estas cosas al remanente de este pueblo.

13 Y así como ustedes fueron una maldición entre las naciones, oh Casa de Yahudah y Casa de Yisrael, así, cuando yo los vindique, vendrán a ser una bendición. ¡No teman; tengan valor!

14 Porque así dijo YHWH de los Ejércitos: Así como yo planeé afligirlos y no me contuve cuando sus padres me provocaron a ira –dijo YHWH de los Ejércitos–

15 así, en estos días, he vuelto a planear hacerle bien a Yerushalem y a la Casa de Yahudah. ¡No teman!

16 Esto es lo que deben ustedes hacer: Hablen la verdad unos a otros, administren justicia verdadera y perfecta en sus cortes.

17 Y no maquinen el mal unos contra otros, y no amen el perjurio, todo eso son cosas que yo odio –declara YHWH.

18 Y vino a mí la palabra de YHWH, diciendo:

19 Así dijo YHWH de los Ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto mes, el ayuno del séptimo mes, y el ayuno del décimo mes vendrán a ser ocasiones de gozo y alegría, felices festividades para la Casa de Yahudah; pero ustedes tienen que amar la honradez y la integridad.

20 Así dijo YHWH de los Ejércitos: Todavía vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades

21 –los habitantes de una ciudad irán a la otra y dirán: “Vayamos a implorar el favor de YHWH, busquemos a YHWH de los Ejércitos”. “Yo iré también”.

22 Los muchos pueblos y la multitud de naciones vendrán a buscar a YHWH de los Ejércitos en Yerushalem y a implorar el favor de YHWH.

23 Así dijo YHWH de los Ejércitos: En esos días, diez hombres de naciones de todo idioma se aferrarán -se aferrarán de cada yahudita por el borde de su manto y dirán: “Queremos ir con ustedes, porque hemos oído que Elohim está con ustedes”.

9

1 Pronunciamiento: La palabra de YHWH. Él residirá en la tierra de Jadrakh y Daméseq; porque los ojos de todos los humanos se volverán a YHWH –como todas las tribus de Yisrael–

2 incluyendo a Jamat, que colinda con ella, y Tsor y Tsidón, aunque son muy sabias.

3 Tsor se ha edificado una fortaleza; ha amasado plata como polvo, y oro como fango en las calles.

4 Pero Adonay la empobrecerá; derrotará sus fuerzas en el mar, y ella misma será consumida por fuego.

5 Ashqelón lo verá y se asustará, Azá temblará violentamente, y Eqrón, al desvanecerse sus esperanzas. El reinado desaparecerá de Azá, Ashqelón quedará sin habitantes,

6 y un pueblo mestizo se establecerá en Ashdod. Yo desarraigaré la grandeza de Peléshet.

7 Pero limpiaré la sangre de su boca, y las cosas detestables de entre sus dientes. Sus sobrevivientes, también, pertenecerán a nuestro Elohim: llegarán a ser como un clan en Yahudah, y Eqrón será como los yebuseos.

8 Y yo acamparé en mi Casa contra Ejércitos, contra cualquiera que vaya o venga, y ningún opresor volverá a pasarles por encima; porque ahora he tomado nota con mis propios ojos.

9 ¡Gózate grandemente, Hermosa Tsiyón; levanta un clamor, Hermosa Yerushalem! Mira, tu rey viene a ti. Viene victorioso, triunfante, sin embargo humilde, montado en un asno, en un burro parido por un asna.

10 Expulsará carros de Efráyim y caballos de Yerushalem; el arco del arquero será eliminado. Llamará a las naciones a rendirse, y su gobierno se extenderá de mar a mar y del océano hasta el fin de la tierra.

11 Tu, por tu parte, has liberado a tus prisioneros del hoyo seco, por causa de la sangre de tu pacto,

12 [diciendo]: “Vuelvan a Bizarón, oh prisioneros de esperanza”. En cambio [yo] anuncio en este día: Te pagaré el doble.

13 Porque he tensado a Yahudah, y le he aplicado [la mano] a Efráyim como a un arco, y levantaré a tus hijos, oh Tsiyón, contra tus hijos, oh Yawán, y te haré como espada de guerrero.

14 Y YHWH se manifestará a ellos, y sus flechas destellan como relámpagos; Adonay YHWH sonará el shofar y avanzará en una tormentosa tempestad.

15 YHWH de los Ejércitos los protegerá: [sus] piedras de honda devorarán y conquistarán; ellos beberán, alborotarán como con vino, y se llenarán [de él] como un tazón de agitar, como las esquinas de un altar.

16 YHWH su Elohim los prosperará en ese día; [pastoreará] a su pueblo como ovejas. [Ellos serán] como joyas de corona que relucen en su suelo.

17 ¡Qué amables, qué hermosos serán, produciendo jóvenes como grano nuevo, doncellas como vino nuevo!

10

1 Pídanle a YHWH lluvia en la estación de lluvia tardía. Es YHWH quien causa los aguaceros; y él les proveerá abundantes lluvias, hierba en los campos para todos.

2 Porque los terafim hablaron engaño, los augurios predijeron falsedad; y los soñadores hablan mentiras y consuelan con ilusiones. Por eso es que mi pueblo se ha extraviado como rebaño, sufren por falta de un pastor.

3 Mi ira se alza contra los pastores, y castigaré los cabros. Porque YHWH de los Ejércitos se ha puesto a pensar en favor de su rebaño, la Casa de Yahudah; los hará como majestuosos cargueros en batalla.

4 De ellos saldrán piedras angulares, de ellos clavijas de carpa, de ellos arcos de combate, y todo capitán saldrá también de ellos.

5 Y juntos serán como guerreros en batalla, que pisan duro en el polvo de las calles; pelearán, porque YHWH estará con ellos, y harán avergonzar a los jinetes.

6 Le daré la victoria a la Casa de Yahudah, y el triunfo a la Casa de Yosef. Los restauraré, porque los he perdonado, y serán como si nunca los hubiera deshonrado; porque yo YHWH soy su Elohim, y contestaré sus oraciones.

7 Efráyim será como un guerrero, y se alegrarán como con vino; sus hijos lo verán y se gozarán, se alegrarán en YHWH.

8 Yo les silbaré y los reuniré, porque los redimiré; ellos aumentarán y seguirán aumentando.

9 Porque aunque yo los esparcí como semilla entre las naciones, en los lugares distantes se acordarán de mí, escaparán con sus hijos y volverán.

10 Volveré a traerlos de la tierra de Mitsráyim y a reunirlos de Ashur; y los traeré a las tierra de Guilad y el Levanón, y aún éstas no serán suficientes para ellos.

11 Una fuerza rodedada pasará sobre el mar y batirá las olas en el mar; y todas las profundidades del Río se secarán. Se vendrá abajo el orgullo de Ashur, y el cetro de Mitsráyim desaparecerá.

12 Pero yo los haré poderosos mediante YHWH, y ellos marcharán orgullosos en su nombre --declara YHWH.

11

1 ¡Abre tus puertas, oh Levanón, y que el fuego consuma tus cedros!

2 ¡Aúllen, oh cipreses, que han caído los cedros! ¡Cómo han sido despojados los poderosos! ¡Aúllen, encinas de Bashán, que han tumbado el majestuoso bosque!

3 Escuchen, el aullido de los pastores, porque han despojado su ricos pastos; escuchen, el rugido de las grandes bestias, porque han despojado la selva del Yardén.

4 Así dijo YHWH mi Elohim: Atiendan las ovejas para la matanza,

5 cuyos compradores matarán impunemente, cuyo vendedor dirá: “¡Alabado sea YHWH! Me haré rico”, y cuyo pastor no se apiadará de ellas.

6 Porque no tendré más piedad de los habitantes del país –declara YHWH– sino que dejaré a cada hombre a merced de otro hombre y a merced de su rey; romperán el país en pedazos, y no lo rescataré de sus manos.

7 Así que yo atendí el rebaño destinado a la matanza, por aquéllos pobres del rebaño. Conseguí dos cayados, a uno de los cuales llamé Favor y al otro Unidad, y procedí a atender el rebaño.

8 Pero perdí los tres pastores en un mes; entonces se estaba agotando mi paciencia con ellos, y ellos a su vez estaban disgustados conmigo.

9 Así que declaré: “No los voy a atender a ustedes; que el que vaya a morir muera y el que se vaya a perder se pierda; ¡y el resto, que devore cada cual la carne del otro!”

10 Tomando mi cayado Favor, lo partí en dos, para anular el pacto que hice con todos los pueblos;

11 y cuando quedó anulado ese día, los mismos pobres del rebaño que me observaban reconocieron que era un mensaje de YHWH.

12 Entonces les dije: “Si están satisfechos, páguenme mi salario; si no, no”. Así que pesaron mi salario, treinta siclos de plata

13 –la noble suma que valía yo en opinión de ellos. YHWH me dijo: “Deposítalo en el tesoro”. Y tomé los treinta siclos y los deposité en el tesoro en la Casa de YHWH.

14 Entonces partí en dos mi segundo cayado, Unidad, para anular la hermandad entre Yahudah e Yisrael.

15 YHWH me dijo además: “Consíguete los aperos de un pastor necio.

16 porque voy a levantar en el país a un pastor que ni echará de menos la [oveja] perdida, ni buscará la extraviada, ni curará la herida, ni cargará la débil, sino que festejará con la carne de las cebadas y les arrancará las pezuñas.

17 ¡Ay del pastor indigno que abandona el rebaño! ¡Que caiga una espada sobre su brazo y sobre su ojo derecho! Su brazo se le secará; su ojo derecho se le quedará ciego.

12

1 Pronunciamiento: La palabra de YHWH concerniente a Yisrael. La declaración de YHWH, que extendió los cielos y afirmó la tierra, y creó el aliento del hombre dentro de él:

2 Miren que haré a Yerushalem una copa que hace tambalear a todos los pueblos de alrededor. Yahudah quedará atrapada cuando asedien a Yerushalem,

3 cuando todas las naciones de la tierra se junten contra ella. En ese día haré de Yerushalem una piedra para que todos los pueblos la levanten; todos los que la levanten se herirán.

4 En ese día –declara YHWH– afectaré con pánico a todo caballo, y con locura a todo jinete. Pero vigilaré a la Casa de Yahudah mientras afecto a todo caballo de los pueblos con ceguera.

5 Y los clanes de Yahudah se dirán: “Los moradores de Yerushalem son una tarea que nos asigna su Elohim, YHWH de los Ejércitos”.

6 En ese día, haré a los clanes de Yahudah como brasero ardiente entre leña y como antorcha ardiente entre gavillas. Devorarán a todos los pueblos que los asedian a diestra y siniestra; y Yerushalem continuará en su lugar, en Yerushalem.

7 YHWH les dará la victoria a las carpas de Yahudah primero, para que la gloria de la Casa de Dawid y la gloria de los habitantes de Yerushalem no sea demasiado grande para Yahudah.

8 En ese día, YHWH escudará a los habitantes de Yerushalem; y el más débil de ellos será en ese día como Dawid, y la Casa de Dawid como un ser divino –como un mensajero de YHWH– a la cabeza de ellos.

9 En ese día me empeñaré en aniquilar a todas las naciones que hayan venido contra Yerushalem.

10 Pero llenaré a la Casa de Dawid y a los habitantes de Yerushalem de un espíritu de piedad y compasión; y se lamentarán por el que mataron, llorando por él como por un hijo favorito y mostrando amarga tristeza como por un hijo primogénito.

11 En ese día, el llanto en Yerushalem será tan grande como el llanto en Jadad Rimón en la llanura de Meguidó.

12 El país lamentará, cada familia por sí misma: la familia de la Casa de Dawid por ellos mismos, y sus mujeres por ellas mismas; la familia de la Casa de Natán por ellos mismos, y sus mujeres por ellas mismas;

13 la familia de la Casa de Lewí por ellos mismos, y sus mujeres por ellas mismas; la familia de los shimeítas por ellos mismos, y sus mujeres por ellas mismas;

14 y todas las demás familias, cada familia por sí misma, con sus mujeres por ellas mismas.

13

1 En ese día se abrirá una fuente para la Casa de Dawid y para los habitantes de Yerushalem, para la purificación y la limpieza.

2 En ese día, también, –declara YHWH de los Ejércitos– borraré los nombres de sus ídolos del país; no los mencionarán más. Y también haré desaparecer del país a los “profetas” y al espíritu inmundo.

3 Si alguien “profetiza” después de eso, su propio padre y madre, que lo trajeron al mundo, le dirán: “Morirás, porque has mentido en el nombre de YHWH”; y su propio padre y madre, que lo trajeron al mundo, le darán muerte cuando “profetice”.

4 En ese día, todo “profeta” se avergonzará de las “visiones” [que tuvo] cuando “profetizó”. Para engañar, no llevará un manto velloso,

5 y declarará: “Yo no soy ‘profeta’; soy un labrador del suelo; ustedes ven que he bregado con barro desde mi juventud”.

6 Y si le preguntan: “¿Qué son esas inflamaciones en tu espalda?” él responderá: “De los golpes que me dieron en las casas de mis amigos”.

7 ¡Oh espada! levántate contra mi pastor, el hombre encargado de mi rebaño –dice YHWH de los Ejércitos. Golpea al pastor y que se dispersen las ovejas; y también volveré mi mano contra todos los pastorcitos.

8 En todo el país –declara YHWH– dos terceras partes perecerán, morirán, y una tercera parte sobrevivirá.

9 A esa tercera parte la meteré en el fuego, y los derretiré como se derrite la plata y los probaré como se prueba el oro. Ellos me invocarán por nombre, y yo les responderé. Declararé: “Ustedes son mí pueblo”, y ellos declararán: “¡YHWH es nuestro Elohim!”

14

1 ¡Miren, viene un día de YHWH cuando tu despojo se repartirá en medio de ti misma!

2 Porque yo reuniré a todas las naciones en Yerushalem para la guerra. La ciudad será capturada, saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y una parte de la ciudad irá en exilio. Pero el resto de la población no será desarraigada de la ciudad.

3 Entonces vendrá YHWH y hará guerra contra esas naciones como acostumbra guerrear en día de batalla.

4 En ese día, posará sus pies en el Monte de los Olivos, cerca de Yerushalem al oriente; y el Monte de los Olivos se dividirá en dos de este a oeste, y una parte del monte se moverá hacia el norte y la otra hacia el sur, una inmensa llanura.

5 y el Valle en las Colinas quedará obstruido, porque el Valle de las Colinas llegará hasta Atsel; quedará obstruido como quedó obstruido a causa del terremoto en los días del rey Uziyah de Yahudah –y vendrá a ustedes YHWH mi Elohim, con todos los seres santos.

6 En ese día, no habrá luz de sol ni luz de luna,

7 sino que será un día continuo –sólo YHWH sabe cuándo– sin día ni noche, y habrá luz al caer la tarde.

8 En ese día, fluirá agua fresca de Yerushalem, parte de ella hacia el Mar Oriental y parte hacia el Mar Occidental, durante el verano y el invierno.

9 Y YHWH será rey sobre toda la tierra; en ese día habrá un solo YHWH con un solo nombre.

10 Entonces todo el país se volverá como el Aravah, desde Guebá hasta Rimón al sur de Yerushalem. Ésta, sin embargo, se levantará alto donde está, y será habitada desde la Puerta de Binyamín hasta el sitio de la Puerta Antigua, hasta la Puerta de la Esquina, y desde la Torre de Jananel hasta los lagares del rey.

11 Nunca más se decretará destrucción, y Yerushalem habitará segura.

12 Y en cuanto a esos pueblos que le hicieron la guerra a Yerushalem, YHWH los golpeará con esta plaga: La carne de ellos se les pudrirá estando ellos en pie; los ojos se les pudrirán en su cuencas; y las lenguas se les pudrirán en sus bocas.

13 En ese día, caerá sobre ellos un gran pánico de YHWH, y cada uno le echará mano a su compañero, y cada uno levantará su mano contra la mano de todos los demás.

14 Yahudah se unirá a la batalla en Yerushalem, y se reunirán todas las riquezas de todas las naciones de alrededor – inmensas cantidades de oro, plata, y vestidos.

15 La misma plaga golpeará a los caballos, las mulas, los camellos, y los asnos; la plaga afectará a todos los animales en esos campamentos.

16 Todos los sobrevivientes de todas aquellas naciones que vinieron contra Yerushalem harán un peregrinaje año por año para postrarse ante el Rey YHWH de los Ejércitos y para observar la Fiesta de las Cabañas.

17 Cualquiera de las comunidades de la tierra que no haga el peregrinaje a Yerushalem para postrarse ante el Rey YHWH de los Ejércitos no recibirá lluvia.

18 Sin embargo, si la comunidad de Mitsráyim no hace ese peregrinaje, no será visitada por la misma aflicción con la que golpeará YHWH a las otras naciones que no suban para observar la Fiesta de las Cabañas.

19 Tal será el castigo de Mitsráyim y de todas las demás naciones que no suban a celebrar la Fiesta de las Cabañas.

20 En ese día, hasta en las campanillas de los caballos se escribirá: “Consagrado a YHWH”. La ollas de metal en la Casa de YHWH serán como los tazones delante del altar;

21 ciertamente, toda olla de metal en Yerushalem y en Yahudah será consagrada a YHWH de los Ejércitos. Y todos los que sacrifiquen vendrán y tomarán de ellas para cocinar [su carne sacrificial]; en ese día no habrá más mercaderes en la Casa de YHWH de los Ejércitos.