1

1 Las palabras de Yirmeyahu hijo de Jilqiyahu, uno de los sacerdotes que estaban en Anatot, en el territorio de Binyamín.

2 La palabra de YHWH le llegó en los días de Yoshiyahu hijo de Amón, rey de Yahudah, en el año trece de su reinado,

3 y durante los días de Yahoyaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, y hasta el final del año once de Tsidqiyahu hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, cuando Yerushalem fue al exilio en el mes quinto.

4 Me llegó la palabra de YHWH, diciendo:

5 “Antes de que yo te creara en el vientre, te elegí; antes de que nacieras, te consagré; te nombré profeta concerniente a las naciones”.

6 Yo respondí: “¡Oh Adonay YHWH! Mira que no sé hablar, porque soy todavía un muchacho”.

7 Pero YHWH me dijo: “No digas: ‘Soy todavía un muchacho’; sino ve a dondequiera que te envíe y habla todo lo que te mande.

8 No tengas temor de ellos, porque yo estoy contigo para librarte –declara YHWH”.

9 YHWH extendió su mano y tocó mi boca, y me dijo YHWH: “Ahora pongo mis palabras en tu boca.

10 Mira, en este día te nombro sobre naciones y reinos, para arrancar y derribar, para destruir y derrocar, para edificar y plantar.

11 Me llegó la palabra de YHWH, diciendo: “¿Qué ves, Yirmeyahu?” Yo respondí: “Veo una vara de vigilante”.

12 Y YHWH me dijo: “Has visto bien, porque yo estoy vigilante para hacer cumplir mi palabra”.

13 Me llegó la palabra de YHWH por segunda vez, diciendo: “¿Qué ves? Y respondí: “Veo una olla hirviente que se vuelca desde el norte”.

14 Y YHWH me dijo: “Del norte se volcará el desastre sobre todos los habitantes del país.

15 Porque estoy convocando a todos los pueblos de los reinos del norte, declara YHWH. Ellos vendrán, y cada uno pondrá su trono frente a las puertas de Yerushalem, contra todos sus muros alrededor, y contra todas las ciudades de Yahudah.

16 Y argumentaré mi caso contra ellos por toda su maldad: me abandonaron y sacrificaron a otros elohim y adoraron las obras de sus propias manos.

17 sí que tú, ajústate el cinturón, levántate y diles todo lo que yo te mande. No te amedrentes delante de ellos, no sea que yo te quebrante delante de ellos.

18 Yo te pongo hoy como una ciudad fortificada, como una columna de hierro, y como un muro de bronce contra todo el país –contra los reyes y los oficiales de Yahudah, y contra sus sacerdotes y sus ciudadanos.

19 Ellos te atacarán, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para librarte –declara YHWH”.

2

1 Me llegó la palabra de YHWH, diciendo:

2 “Ve, proclámale a Yerushalem: Así ha dicho YHWH: “Yo cuento a tu favor la devoción de tu juventud, tu amor de novia –cuando me seguías en el desierto, en una tierra no sembrada.

3 Yisrael era santo para YHWH, la primicia de su cosecha. A todos los que lo devoraban se los tenía por culpables; el desastre recaía sobre ellos’ – declara YHWH”.

4 ¡Oigan la palabra de YHWH, oh Casa de Yaaqov; todos los clanes de la Casa de Yisrael!

5 Así ha dicho YHWH: “¿Qué maldad hallaron en mí sus padres, que me abandonaron y se fueron tras el engaño y fueron engañados?

6 Nunca se preguntaron: “¿Dónde está YHWH, que nos hizo subir de la tierra de Mitsráyim, que nos condujo por el desierto, por una tierra árida y de hoyos, por una tierra reseca y oscura, una tierra por la cual ningún hombre había viajado, ni había habitado ningún ser humano?

7 Yo los traje a este país de suelo cultivable para que disfrutaran de su fruto y de su abundancia. Pero ustedes vinieron y contaminaron mi tierra, hicieron aborrecible mi heredad.

8 Los sacerdotes nunca se preguntaron: ‘¿Dónde está YHWH?’ Los guardianes de la Torah me ignoraron; los gobernantes se rebelaron contra mí, y los profetas profetizaron en nombre de Báal y siguieron tras lo que no aprovecha.

9 Oh, yo seguiré acusándolos –declara YHWH– y acusaré a los hijos de sus hijos.

10 Crucen a las islas de Qitim y miren, envíen a Qedar y observen cuidadosamente; vean si ha sucedido jamás algo como esto.

11 ¿Ha cambiado alguna nación sus elohim, a pesar de que no son poderosas? Sin embargo, mi pueblo ha cambiado mi gloria por lo que no aprovecha.

12 ¡Espántense, cielos, por esto; horrorícense, completamente deshechos! –declara YHWH.

13 Porque mi pueblo ha hecho una maldad doble: Me han abandonado a mí, la Fuente de aguas vivas, y se han cavado cisternas, cisternas rotas que no pueden ni retener agua.

14 “¿Es Yisrael un esclavo? ¿Un esclavo nacido en casa? Entonces, ¿Por qué ha llegado a ser una presa?

15 Los leones rugieron contra él, emitieron su rugido e hicieron de su tierra una desolación, sus ciudades están devastadas y sin habitantes.

16 Aun los habitantes de Nof y de Tajpanjés te dejarán pelada la cabeza.

17 Mira, este es el precio que has pagado por abandonar a YHWH tu Elohim cuando él te conducía por el camino.

18 Y ahora, ¿en qué te beneficia que vayas a Mitsráyim para beber las aguas del Shijor? ¿Y en qué te beneficia que vayas a Ashur para beber las aguas del Río?

19 Que tu desgracia te reprenda, y tus aflicciones te condenen; fíjate bien en lo malo y amargo que es el haber abandonado a YHWH tu Elohim y el no haberme respetado –declara YHWH Tsevaot.

20 Porque desde hace mucho quebraste tu yugo, rompiste tus coyundas, y dijiste: ‘¡No trabajaré!’ Sobre toda colina alta y bajo todo árbol frondoso te echabas como ramera.

21 Yo te planté con vides nobles, todas con las semillas más selectas; ¡Ay, y ahora te encuentro convertida en algo repugnante, en una vid extranjera?

22 Aunque te laves con lejía y amontones jabón sobre ti, tu culpa permanece como mancha delante de mí –declara Adonay YHWH.

23 ¿Cómo puedes decir: ‘No estoy contaminada; nunca anduve tras los Baales’? Mira tu proceder en el Valle; considera lo que has hecho, como camella en celo, que corre inquieta de un lado para otro,

24 o como un asna montés acostumbrada al desierto, que en sus deseos olfatea el viento, cuyo celo nadie puede restringir, los que la busquen no tendrán que esforzarse, pues la hallarán en su mes [de celo].

25 ¡Evita que tus pies anden descalzos y que tu garganta tenga sed! Pero dijiste: ‘¡No, es inútil! Porque amo a los extraños, y tras ellos debo ir’.

26 Como el ladrón se avergüenza cuando lo sorprenden, así se avergonzarán los de la Casa de Yisrael –ellos, sus reyes, sus oficiales, sus sacerdotes y sus profetas.

27 Ellos le dicen a un árbol: ‘Tú eres mi padre’, y a una piedra: ‘Tú me has dado a luz’, mientras que a mí me han dado las espaldas y no la cara. Pero en el tiempo de su angustia dicen: ‘¡Levántate y sálvanos!’

28 Y ¿dónde están esos elohim que te hiciste? ¡Que se levanten y te libren, si pueden, en la hora de tu calamidad! Porque tus elohim, oh Yahudah, han venido a ser tantos como tus ciudades.

29 ¿Por qué contienden conmigo? Todos ustedes se han rebelado contra mí –declara YHWH.

30 En vano he azotado a sus hijos; ellos no quisieron aceptar corrección. La espada de ustedes ha devorado a sus profetas como un león fiero.

31 ¡Oh generación, consideren la palabra de YHWH! ¿Acaso he sido para Yisrael como un desierto o como una tierra de profundas tinieblas? Entonces ¿por qué dice mi pueblo: ‘Somos libres; nunca más volveremos a ti’?

32 ¿Puede olvidarse la virgen de sus joyas, o la novia de sus adornos? Sin embargo, mi pueblo se ha olvidado de mí, por innumerables días.

33 ¡Qué bien planeas tu camino para buscar amor! Ciertamente aun a las peores mujeres le has enseñado tus caminos.

34 Además, en tus faldas se ha encontrado la sangre de los pobres e inocentes –no los hallaste forzando la entrada. Sin embargo, a pesar de todo esto,

35 tú dices: ‘Soy inocente; ciertamente su ira se ha apartado de mí’. Mira, te voy a traer a juicio por decir: ‘Yo no he pecado’.

36 ¡Cómo te rebajas tú misma al cambiar tu rumbo! Te harán avergonzar en Mitsráyim, tal como te avergonzaron en Ashur.

37 De allí también saldrás con las manos sobre la cabeza; porque YHWH ha desechado a aquéllos en quienes confiabas, no prosperarás con ellos”.

3

1 [Me llegó la palabra de YHWH] como sigue: “Si un hombre se divorcia de su esposa, y ella se aparta de él y se casa con otro hombre, ¿podrá él después volver con ella? ¿No quedaría la tal tierra profanada? Ahora tú te has prostituido con muchos amantes; ¿puedes volver a mí? –dice YHWH.

2 Alza tu vista a los cerros y mira: ¿En qué lugar no se han acostado contigo? Tú los esperabas a la orilla de los caminos, como un bandido en el desierto. Y contaminaste el país con tus prostituciones y tu maldad.

3 Y cuando se detuvieron los aguaceros, y no vinieron las lluvias tardías, tú tuviste el descaro de una mujer de la calle, no quisiste avergonzarte.

4 Y ahora me llamas: ‘Padre, tú eres el Compañero de mi juventud.

5 ¿Uno odia para siempre? ¿Uno se enoja eternamente?’ Así fue como hablaste; hiciste mal, y te saliste con la tuya”.

6 YHWH me dijo en los días del rey Yoshiyahu: “¿Has visto lo que ha hecho la Rebelde Yisrael, yendo a todo monte alto y bajo todo árbol frondoso, y prostituyéndose allí?

7 Yo pensé: Después que ella hizo todo esto, volverá a mí. Pero no volvió; y lo vio su hermana, la Desleal Yahudah.

8 Yo noté: Como la Rebelde Yisrael había cometido adulterio, yo la despedí y le di carta de divorcio; pero su hermana, la Desleal Yahudah, no tuvo temor –ella también fue y se prostituyó.

9 Ciertamente, el país se contaminó por su inmoralidad casual, cuando ella cometió adulterio con la piedra y con el árbol.

10 Y después de todo esto, su hermana, la Desleal Yahudah, no volvió a mí con todo su corazón, sino con insinceridad” –declara YHWH”.

11 Y YHWH me dijo: “La Rebelde Yisrael se ha mostrado más correcta que la Desleal Yahudah.

12 Ve y haz esta proclamación hacia el norte, di: Vuelve, oh Rebelde Yisrael –declara YHWH. No te miraré con ira, porque soy compasivo –declara YHWH; no guardaré rencor para siempre.

13 Sólo reconoce tu pecado, porque has transgredido contra YHWH tu Elohim, has repartido tus favores a los extraños bajo todo árbol frondoso y no me has hecho caso –declara YHWH.

14 “¡Vuélvanse, oh hijos rebeldes, que yo soy su esposo! –declara YHWH. Aunque los he rechazado, los tomaré, uno por ciudad y dos por clan, y los traeré a Tsiyón.

15 Les daré pastores según mi corazón, y ellos los pastorearán con conocimiento y destreza.

16 Y cuando ustedes se multipliquen y sean fecundos en la tierra, en esos días –declara YHWH– no hablarán más del Arca de la Alianza de YHWH, ni vendrá más a la mente. No la mencionarán, ni la echarán de menos, ni harán otra.

17 En ese tiempo a Yerushalem la llamarán ‘Trono de YHWH’, y todas las naciones se reunirán allá, en el nombre de YHWH, en Yerushalem. No seguirán más la disposición de su malvado corazón.

18 En esos tiempos la Casa de Yahudah caminará con la Casa de Yisrael; vendrán juntas de la tierra del norte a la tierra que di a sus padres como propiedad.

19 Yo había resuelto adoptarte como mi hijo, y te di una tierra deseable –la heredad más bella de todas las naciones; y pensé que seguramente me llamarías ‘Padre’, y nunca dejarías de ser leal a mí.

20 En lugar de eso, ustedes me han traicionado, como la mujer que traiciona a su compañero, oh Casa de Yisrael –declara YHWH”.

21 ¡Oigan! Se oye en los cerros el llanto suplicante del pueblo de Yisrael, porque han ido por un camino torcido, ignorando a YHWH su Elohim.

22 ¡Vuelvan, hijos rebeldes, y los sanaré de sus aflicciones! ‘Aquí estamos, venimos a ti, porque tú, oh YHWH, eres nuestro Elohim.

23 Ciertamente engaño es lo que viene de las colinas, confusión de los montes. Solamente en YHWH nuestro Elohim hay liberación para Yisrael.

24 Pero la Cosa Vergonzosa ha consumido las posesiones de nuestros padres desde nuestra juventud –sus rebaños y manadas, sus hijos y sus hijas.

25 Yacemos en nuestra vergüenza, nuestra desgracia nos cubre; porque hemos pecado contra YHWH nuestro Elohim, nosotros y nuestros padres, desde nuestra juventud hasta este día, y no le hemos hecho caso a YHWH nuestro Elohim’”.

4

1 Si vuelves, oh Yisrael, –declara YHWH– si vuelves a mí, si quitas tus abominaciones de mi presencia, y no divagas,

2 y si juras “Por vida de YHWH”, con verdad, con derecho y con justicia –entonces en ti serán benditas las naciones, y en ti se gloriarán.

3 Porque así ha dicho YHWH a los hombres de Yahudah y de Yerushalem: “Abran surcos en el terreno baldío, y no siembren entre espinos.

4 Abran sus corazones a YHWH; quiten el prepucio de su corazón –oh hombres de Yahudah y habitantes de Yerushalem– no sea que mi ira salga como fuego y arda, y no haya quien la apague, por causa de sus obras perversas.

5 Proclamen en Yahudah, anuncien en Yerushalem, y digan: “¡Toquen el shofar en el país!” Pregonen en alta voz y digan: “¡Reúnanse y entremos en las ciudades fortificadas!”

6 ¡Pongan un letrero: “A Tsiyón”. Busquen refugio, no se tarden! Porque yo traigo del norte calamidad y un gran desastre.

7 El león ha salido de su espesura; se ha puesto en marcha el destructor de las naciones, ha salido de su lugar para convertir tu tierra en desolación; tus ciudades quedarán arruinadas sin habitantes.

8 Por eso, vístanse de luto, lamenten y giman; porque la ira ardiente de YHWH no se ha apartado de nosotros.

9 Y en ese día –declara YHWH– fallará la mente del rey y la mente de los nobles, los sacerdotes se quedarán horrorizados, y los profetas quedarán pasmados.

10 Entonces dije: “¡Ah, Adonay YHWH! Tú has engañado a este pueblo y a Yerushalem, diciendo: ‘Les irá bien’ –mientras la espada amenaza la propia vida”.

11 En ese tiempo se dirá concerniente a este pueblo y a Yerushalem: “La conducta de mi pobre pueblo es como un viento caliente que viene de los cerros del desierto –no servirá para aventar ni para limpiar.

12 Un viento bien fuerte viene de ellos contra mí: Ahora es mi turno de traer acusaciones contra ellos”.

13 Miren, viene subiendo como las nubes, sus carros son como torbellino, sus caballos son más veloces que las águilas. ¡Pobres de nosotros, estamos arruinados!

14 Limpia de maldad tu corazón, oh Yerushalem, para que seas rescatada. ¿Hasta cuándo acariciarás dentro de ti tus malos designios?

15 igan, alguien proclama desde Dan y anuncia calamidad desde el Monte Efráyim.

16 Díganles a las naciones: “¡Aquí están!” Anuncien concerniente a Yerushalem: “Vienen guardias de tierra lejana y levantan su voz contra las ciudades de Yahudah.

17 Como guardias de campo, la rodean por todos lados, porque ella se rebeló contra mí” –declara YHWH.

18 Tu conducta y tus actos te han acarreado esto; este es tu amargo castigo; te traspasa tu propio corazón.

19 ¡Ay, mi sufrimiento, mi sufrimiento! ¡Cómo me duele! ¡Oh, las paredes de mi corazón! Se conmueve mi corazón dentro de mí, no puedo estar callado; porque oigo el toque de cornetas, alarmas de guerra.

20 Desastre tras desastre, porque todo el país está devastado. De repente han quedado devastadas mis carpas, en un momento mis toldos.

21 ¿Hasta cuándo tendré que ver banderas y oír el sonido de las cornetas?

22 Porque mi pueblo es insensato; no me hacen caso; son hijos ignorantes, no tienen entendimiento. Son expertos para hacer el mal, pero no saben hacer el bien.

23 Miro la tierra, y está sin forma y vacía; miro los cielos, y no hay en ellos luz.

24 Miro las montañas, y están temblando; y todas las colinas se estremecen.

25 Miro, y no queda hombre, y todas las aves del cielo han huido.

26 Miro, y la tierra fértil es un desierto, y todas sus ciudades están en ruinas –por causa de YHWH, por causa de su ardiente ira.

27 (Porque así ha dicho YHWH: “Todo el país será desolado, aunque no lo consumiré del todo.)

28 Por eso está de luto la tierra, y están obscuros los cielos arriba –porque he hablado, lo he planeado, y no cambiaré de parecer, ni desistiré de ello”.

29 Ante el grito de los jinetes y los arqueros toda la ciudad huye. Se meten en la espesura, se suben a los peñascos. Todas las ciudades están abandonadas, nadie queda en ella.

30 Y tú, que estás destinada a la ruina, ¿qué lograrás con vestirte de grana, con adornarte con joyas de oro, con agrandarte los ojos con pintura? En vano te embelleces; tus amantes te desprecian, ¡lo que ellos buscan es tu vida!

31 Oigo una voz como de una que está de parto, angustia como de primeriza. Es la voz de la Hermosa Tsiyón que gime, extendiendo sus manos: “¡Ay de mí, desfallezco ante los asesinos!”

5

1 Recorran las calles de Yerushalem; revisen sus plazas, busquen y tomen nota: No hallarán un solo hombre, no hay nadie que actúe justamente, que busque la integridad –para que yo la perdone.

2 Aun cuando dicen: “¡Por vida de YHWH!”, de seguro están jurando en falso.

3 Oh YHWH, tus ojos buscan la integridad. Tú los azotaste, pero no sintieron dolor; los consumiste, pero no quisieron recibir disciplina. Se pusieron más cariduros que la piedra, rehusaron volver.

4 ntonces pensé: “Son unos simples pobretones; actúan neciamente; porque no conocen el camino de YHWH, las reglas de su Elohim.

5 Así que iré a los ricos y les hablaré: seguramente ellos conocen el camino de YHWH, las reglas de su Elohim”. Pero ellos también habían quebrado el yugo, habían roto las coyundas.

6 Por eso los hiere el león del bosque, los destruye el lobo de los sequedales. El leopardo acechará sus ciudades; cualquiera que salga de ellas será despedazado. Porque sus transgresiones son muchas, sus actos rebeldes son innumerables.

7 “¿Por qué habré de perdonarte? Tus hijos me abandonaron y juraron por lo que no es Elohim. Cuando yo los sacié, ellos cometieron adulterio, y fueron en tropel a la casa de las rameras.

8 Eran caballos bien alimentados, lujuriosos, cada cual relinchaba por la mujer de su prójimo.

9 ¿No habré de castigar semejantes actos? – declara YHWH– ¿No traeré castigo sobre una nación como ésta?

10 Súbanse entre sus vides y destruyan: quítenle las ramas, porque no son de YHWH. (Pero no la consuman).

11 Porque la Casa de Yisrael y la Casa de Yahudah me han traicionado –declara YHWH.

12 an sido falsos con YHWH y dijeron: “¡No es así! Ningún mal vendrá sobre nosotros, no veremos espada ni hambre.

13 Los profetas resultarán ser simple viento porque la Palabra no está en ellos; así y así se ha de hacer con ellos”.

14 Por tanto, así ha dicho YHWH, el Elohim de los Ejércitos: “Porque dijeron esas palabras, yo pongo mis palabras en tu boca como fuego, y este pueblo será la leña que el fuego consumirá.

15 Miren, yo traigo sobre ustedes, oh Casa de Yisrael, una nación distante, –declara YHWH; es una nación duradera, una nación antigua, una nación cuyo idioma ignoras –no entenderás lo que diga.

16 Su aljaba es como sepulcro que bosteza – todos ellos son valientes.

17 Devorarán tu cosecha y tu comida; devorarán a tus hijos y a tus hijas; devorarán tus rebaños y manadas; devorarán tus viñas y tus higueras. A espada destruirán las ciudades fortificadas en las que confías.

18 Pero aun en esos días –declara YHWH– no los consumiré del todo.

19 Y cuando ellos pregunten: “¿Por qué nos hizo YHWH nuestro Elohim todas estas cosas?” tú les responderás: “Porque ustedes me abandonaron y sirvieron a elohim extranjeros en su propia tierra, tendrán que servir a extranjeros en tierra ajena”.

20 Proclámenle esto a la Casa de Yaaqov y anúncienlo en Yahudah:

21 Oigan esto, pueblo insensato y sin entendimiento, que tienen ojos pero no ven; tienen oídos pero no oyen.

22 ¿No deberían respetarme? –declara YHWH. ¿No deberían temblar delante de mí, que puse la arena como frontera del mar, como límite eterno que no podrá traspasar? Aunque se levanten sus olas, no pueden prevalecer; aunque rujan, no lo pasarán.

23 Sin embargo este pueblo tiene un corazón extraviado y desafiante; se han apartado y se han ido por su camino.

24 No se han dicho a sí mismos: ‘Respetemos a YHWH nuestro Elohim, que da la lluvia, la lluvia temprana y la tardía en su tiempo, que guarda para nuestro beneficio las semanas establecidas para la cosecha’.

25 Sus iniquidades son las que han desviado estas cosas, sus pecados los que les han privado de la abundancia.

26 Porque entre mi pueblo se encuentran malvados, que acechan como cazadores que esperan; preparan una trampa para atrapar hombres.

27 Como jaulas llenas de pájaros, así están sus casas llenas de fraude; por eso es que se han hecho tan ricos.

28 Se han puesto gordos y colorados; sobrepasan los límites de la maldad, y prosperan. No defienden la causa del huérfano, ni prestan atención al reclamo de los necesitados.

29 ¿No habré de castigar tales obras? –declara YHWH– ¿No traeré castigo sobre una nación como ésta?

30 Algo espantoso y horrible ha sucedido en el país:

31 Los profetas profetizan con falsedad; y los sacerdotes dirigen por su propia cuenta; y a mi pueblo le gusta así. ¿Pero qué harán ustedes cuando llegue su fin?”

6

1 “Huyan y busquen refugio, oh pueblo de Binyamín, de en medio de Yerushalem. Toquen el shofar en Teqoa. Háganle una señal a Bethaqérem. Porque del norte se ve venir el mal, un gran desastre.

2 A la Hermosa Tsiyón, la bella y delicada, la destruiré.

3 Contra ella vienen pastores con sus rebaños, montan sus carpas alrededor de ella; cada cual pastorea la ovejas a su cuidado.

4 Prepárense para la batalla contra ella: “¡Levántense, atacaremos a mediodía! ¡Pobres de nosotros, porque el día va declinando, se alargan las sombras del anochecer!

5 ¡Levántense, ataquemos de noche, y destruyamos sus fortalezas!”

6 Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “¡Corten sus árboles y levanten una rampa contra Yerushalem! Esta es la ciudad destinada al castigo; solamente fraude se encuentra en su medio.

7 Como a una cisterna se le desborda el agua, así se le desborda a ella la maldad. Injusticia y rapiña se oyen en ella; ante mí hay constantemente enfermedad y heridas.

8 Acepta reprensión, oh Yerushalem, no sea que llegue a aborrecerte; no sea que yo te convierta en desolación, en tierra deshabitada”.

9 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “Que rebusquen bien, como a una vid, al remanente de Yisrael. Pasa tu mano otra vez, como un vendimiador, sobre las ramas”.

10 ¿A quién tengo que hablar y advertir, para que oigan? Sus oídos están tapados y no pueden oír. Miren, la palabra de YHWH ha venido a ser para ellos objeto de burla; no la desean para nada.

11 Pero yo estoy lleno de la ira de YHWH, no la puedo contener. “¡Derrámala sobre el niño en la calle, y sobre el grupo de jóvenes reunidos! Sí, hombres y mujeres por igual serán capturados, el anciano y el de avanzada edad.

12 Sus casas pasarán a ser de otros, sus campos y sus mujeres también, pues extenderé mi brazo contra los habitantes del país –declara YHWH.

13 Porque desde el menor hasta el mayor, son todos ambiciosos de ganancias; el profeta y el sacerdote por igual, todos actúan con falsedad.

14 Ofrecen curación fácil para las heridas de mi pueblo, diciendo: “Todo está bien, todo está bien”, cuando nada está bien.

15 Han actuado vergonzosamente; han hecho cosas aborrecibles –sin embargo no sienten vergüenza, ni se puede hacer que se sonrojen. Ciertamente, caerán entre los que caigan; en el tiempo en que yo los castigue, tropezarán” –ha dicho YHWH.

16 sí ha dicho YHWH: “Párense por los caminos y consideren, pregunten por las sendas antiguas: ¿Cuál es el camino a la felicidad? Caminen por él, y hallen tranquilidad para sus vidas. Pero ellos dijeron: ‘¡No caminaremos por él!’

17 “Y puse sobre ustedes centinelas: ‘¡Escuchen el sonido de el shofar!’ Pero dijeron: ‘No escucharemos’.

18 Oigan bien, naciones, y conoce tú, congregación, lo que les está reservado.

19 Escucha, oh tierra: Voy a traer desastre sobre este pueblo, el fruto de sus propias maquinaciones; porque no quisieron atender a mis palabras, y rechazaron mi Enseñanza.

20 ¿Qué necesidad tengo de incienso que viene de Sheva, de caña aromática de tierra lejana? Sus ofrendas encendidas no son aceptables, y sus sacrificios no son de mi agrado.

21 Ciertamente, así ha dicho YHWH: yo le pondré tropiezos a este pueblo, y tropezarán en ellos –padres e hijos por igual; el vecino y su amigo perecerán”.

22 Así ha dicho YHWH: “Miren, viene un pueblo de la tierra del norte; una gran nación se despierta desde las partes más remotas de la tierra.

23 Empuñan el arco y la lanza; son crueles, no tienen misericordia; su estruendo es como el rugiente mar. Montan sobre caballos, pertrechados como un hombre para la batalla, contra ti, oh Hermosa Tsiyón”.

24 Oímos informes sobre ellos, y nuestras manos se debilitan; el dolor se apoderó de nosotros, agonía como de mujer que da a luz.

25 No salgas al campo, ni vayas por los caminos; porque allí está la espada del enemigo, hay terror por todas partes”.

26 Mi pobre pueblo, ponte luto y échate ceniza encima. Haz duelo como por hijo único, llora amargamente; porque de repente vendrá sobre ti el destructor.

27 Te he puesto como un examinador [de metales] para mi pueblo –un refinador– debes notar y observar el camino de ellos.

28 Ellos son cobre y hierro: son obstinadamente desafiantes; tratan bajamente, todos actúan corruptamente.

29 El fuelle sopla, el plomo es consumido por el fuego. Sin embargo se esfuerza en vano el fundidor –pues la escoria no se desprende.

30 Los llaman “plata desechada”, porque YHWH los ha desechado”.

7

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH:

2 “Ponte de pie junto a la puerta de la Casa de YHWH, y proclama allí esta palabra: Oigan la palabra de YHWH, todos los de Yahudah que entran por estas puertas para adorar a YHWH.

3 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Corrijan sus caminos y sus acciones, y los dejaré habitar en este lugar.

4 No pongan su confianza en ilusiones ni digan: ‘¡Templo de YHWH, templo de YHWH! ¡Templo de YHWH son estos [edificios]!’

5 No, si ustedes realmente corrigen sus caminos y sus acciones, si hacen justicia entre el hombre y su prójimo;

6 si no oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda; si no derraman la sangre del inocente en este lugar; si no siguen a otros elohim para su propio perjuicio

7 – solamente entonces los dejaré habitar en este lugar, en la tierra que di a sus padres paras siempre.

8 Miren, ustedes están confiando en ilusiones que no aprovechan.

9 Después de robar, de matar, de cometer adulterio, de dar falso testimonio, de ofrecer incienso a Báal y de ir tras otros elohim que no experimentaron,

10 ¿entonces vienen para estar delante de mí en esta Casa que lleva mi nombre y para decir: ‘Estamos a salvo’? –¡para seguir haciendo todas esas abominaciones!

11 ¿Acaso consideran que esta Casa, que lleva mi nombre, es una cueva de ladrones? En cuanto a mí, yo he estado observando –declara YHWH.

12 “Vayan a mi lugar en Shiloh, donde había establecido mi nombre anteriormente, y vean lo que le hice a causa de la maldad de mi pueblo Yisrael.

13 Y ahora, por cuanto ustedes han hecho todas estas cosas –declara YHWH– y a pesar de que les hablé persistentemente, no quisieron escuchar; y aunque los llamé, no quisieron responder

14 –por eso le haré a esta Casa que lleva mi nombre, en la cual confían ustedes, a este lugar que les di a ustedes y a sus padres, lo mismo que le hice a Shiloh.

15 Y los arrojaré de mi presencia como arrojé a todos sus hermanos, a toda la descendencia de Efráyim.

16 “Y tú, no ores por este pueblo, no eleves por ellos clamor de oración; no intercedas ante mí, porque no te escucharé.

17 ¿No ves lo que están haciendo esos en las ciudades de Yahudah y en las calles de Yerushalem?

18 Los hijos recogen la leña, los padres encienden el fuego, y las madres amasan la masa para hacerle tortas a la Reina del Cielo, y derraman libaciones a otros elohim, para ofenderme.

19 ¿Es a mí a quien ofenden? –declara YHWH. Es más bien a ellos mismos, para su propia deshonra.

20 Ciertamente, así ha dicho Adonay YHWH: Mi ira y mi furia se derraman sobre este lugar, sobre hombres y bestias, sobre los árboles del campo y los frutos de la tierra. Se encenderá sin que nadie la apague”.

21 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Añadan sus ofrendas quemadas a sus otros sacrificios y cómanse la carne.

22 Porque cuando libré a sus padres de la tierra de Mitsráyim, no hablé con ellos ni les mandé acerca de ofrendas quemadas ni sacrificios.

23 Más bien, esto fue lo que les mandé: Hagan lo que les digo, para que yo sea su Elohim, y ustedes sean mi pueblo; anden solamente en el camino que les he mandado, para que les vaya bien.

24 Pero no escucharon ni prestaron atención; siguieron sus propios consejos, la disposición de su malvado corazón. Han caminado hacia atrás, no hacia adelante,

25 desde el día en que sus padres salieron de la tierra de Mitsráyim hasta hoy. Y aunque yo seguí enviándoles a todos mis siervos, los profetas, persistentemente, día tras día,

26 no me escucharon ni me prestaron atención. Se hicieron testarudos, actuaron peor que sus padres.

27 “Les dirás todas estas palabras, pero no te escucharán; los llamarás, pero no te responderán.

28 Luego diles: Esta es la nación que no obedeció a YHWH su Elohim, que no aceptó corrección. La fidelidad se ha perdido; ha desaparecido de sus bocas.

29 “Corta tu cabellera y arrójala. Prorrumpe en lamento sobre los cerros, pues YHWH ha rechazado y ha arrojado a la generación que provocó su ira.

30 Porque el pueblo de Yahudah ha hecho lo que me desagrada –declara YHWH. Han puesto sus abominaciones en la Casa que se llama por mi nombre, y la han contaminado.

31 Han edificado los lugares altos del Tófet, que están en el valle de Ben-hinom, para quemar en el fuego a sus hijos y a sus hijas –cosa que no les mandé, ni me pasó por la mente.

32 Ciertamente, viene el tiempo –declara YHWH– cuando no se hablará más del Tófet ni del Valle de Ben-hinom, sino del Valle de la Matanza; en el Tófet serán sepultados hasta que no haya más lugar.

33 Los cadáveres de este pueblo servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra, sin que nadie las espante.

34 Haré cesar en las ciudades de Yahudah y en las calles de Yerushalem la voz de gozo y de alegría, la voz del novio y de la novia. Porque todo el país caerá en ruina.

8

1 En ese tiempo –dice YHWH– sacarán fuera de los sepulcros los huesos de los reyes de Yahudah, de sus oficiales, de los sacerdotes, de los profetas y de los habitantes de Yerushalem,

2 y los expondrán al sol, a la luna y a todo el ejército del cielo a quienes amaron y sirvieron y siguieron, a quienes se volvieron y se postraron. No los recogerán ni los sepultarán; quedarán como abono sobre la superficie de la tierra.

3 Y la muerte será preferible a la vida para el resto de los sobrevivientes de esta perversa familia, en todos los demás lugares a donde yo los destierre –declara YHWH de los Ejércitos.

4 Diles que así ha dicho YHWH: ¿Cuando la gente cae, ¿no se levantan otra vez? Si se apartan, ¿no vuelven?

5 ¿Por qué es rebelde este pueblo –Yerushalem– con persistente rebeldía? Se aferran al engaño; rehusan volver.

6 Presté atención y escuché: no hablan con honradez. Nadie lamenta su maldad y dice: “¿Qué he hecho?” Todos persisten en su rumbo extraviado, como caballo que se abalanza en la batalla.

7 Hasta la cigüeña en el cielo conoce sus épocas, la tórtola, la golondrina y la grulla guardan el tiempo de su migración; pero mi pueblo no le hace caso a la ley de YHWH.

8 ¿Cómo pueden ustedes decir: “Nosotros somos sabios, y poseemos la Instrucción de YHWH”? Ciertamente, en vano ha trabajado la pluma, en vano los escribas.

9 Los sabios quedarán avergonzados, se llenarán de terror y los apresarán; miren, ellos rechazan la palabra de YHWH, así que su sabiduría queda en nada.

10 Ciertamente, daré a otros sus esposas, y sus campos a los desposeedores; porque desde el menor hasta el mayor, son todos codiciosos de ganancias; sacerdote y profeta por igual, todos actúan falsamente.

11 Ofrecen curación fácil para las heridas de mi pobre pueblo, diciendo: “Todo está bien, todo está bien”, cuando nada está bien.

12 Han actuado vergonzosamente; han hecho cosas aborrecibles –sin embargo no les da vergüenza, no se les puede hacer sonrojarse. Ciertamente, caerán entre los que caigan, en el tiempo de su castigo tropezarán –ha dicho YHWH.

13 ¡Acabaré con ellos! –declara YHWH: No quedan uvas en la vid, ni higos en la higuera, todas las hojas se marchitaron; lo que les he dado ha desaparecido”.

14 ¿Por qué nos quedamos sentados? Reunámonos en las ciudades fortificadas y enfrentemos allí nuestra condena. Porque YHWH nuestro Elohim nos ha condenado, nos ha hecho beber un trago amargo, porque hemos pecado contra YHWH.

15 Esperábamos bienestar, pero no vino felicidad; tiempo de alivio –¡y en su lugar de eso hay terror!

16 Desde Dan se ha oído el relincho de sus caballos; toda la tierra tembló por el relincho de sus corceles. Vinieron y devoraron la tierra y lo que hay en ella, los pueblos y sus habitantes.

17 Miren, voy a enviar contra ustedes serpientes, víboras que no se pueden encantar, y ellas los morderán –declara YHWH.

18 “Cuando esté dolido buscaré consuelo, mi corazón está enfermo dentro de mí.

19 “¿No está YHWH en Tsiyón? ¿No está en ella su Rey? ¿Por qué entonces me han enojado con sus imágenes, con vanidades extranjeras? ¡Oigan! El clamor de mi pobre pueblo desde una tierra lejana:

20 ‘Ya pasó la cosecha, se acabó el verano, ¡y nosotros no hemos sido salvados’.

21 “Estoy quebrantado por el quebranto de mi pobre pueblo; estoy abatido, sobrecogido por la desolación.

22 ¿No hay bálsamo en Guilad? ¿No hay allí médico? ¿Por qué, no ha llegado sanidad para mi pobre pueblo?

9

1 “¡Oh, si mi cabeza fuera agua, mis ojos manantial de lágrimas! Entonces lloraría día y noche por los muertos de mi pobre pueblo!

2 “¡Oh, si estuviera en el desierto, en un campamento de viajeros! Abandonaría a mi pueblo y me iría lejos de ellos –porque todos ellos son adúlteros, un bando de traidores.

3 “Entesaron su lengua como arco; son valerosos en la tierra para el engaño, no para la honradez. Avanzan de maldad en maldad, y no me hacen caso –declara YHWH.

4 ¡Cuídese cada uno de su amigo! ¡No confíen ni en un hermano! Porque todo hermano se aprovecha, todo amigo es bajo en sus tratos.

5 Cada uno engaña a su prójimo, no hablan verdad; han entrenado su lengua para hablar false-dad; se han cansado de pervertirse.

6 Tú moras en medio del engaño. En su engaño rehusan hacerme caso”. –declara YHWH.

7 Por tanto, así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “Miren, yo los fundiré y los probaré –pues ¿qué más puedo hacer con mi pobre pueblo?

8 La lengua de ellos es flecha afilada; usan la boca para engañar. Uno le habla a su prójimo en amistad, pero dentro de sí le pone una emboscada.

9 ¿No habré de castigarlos por esto? –declara YHWH– ¿No traeré retribución sobre una nación como ésta?

10 Prorrumpo en llanto y lamento por los montes, en canto fúnebre por los pastizales del desierto. Los han dejado devastados; no hay quien pase por ellos, ni se escucha el mugido del ganado. Las aves del cielo y el ganado también han huido y se han ido.

11 Yo convertiré a Yerushalem en escombros, en guarida de chacales; y convertiré los poblados de Yahudah en una desolación sin habitantes”. Amenaza de ruina y exilio

12 ¿Qué hombre es tan sabio que entienda esto? ¿A quién le ha hablado la boca de YHWH, de manera que pueda explicar por qué está en ruinas la tierra, devastada como un desierto, sin nadie que pase por ella?

13 YHWH respondió: “Porque dejaron la Torah que les puse delante. No me obedecieron ni la siguieron,

14 sino que siguieron su propio corazón voluntarioso y se fueron tras los Baales, como les habían enseñado sus padres.

15 Ciertamente, así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Miren, haré comer ajenjo a este pueblo y les haré beber un trago amargo.

16 Los esparciré entre naciones que ni ellos ni sus padres conocieron jamás; y enviaré tras ellos la espada, hasta que yo los haya consumido.

17 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: ¡Oigan! Llamen a las plañideras, que vengan; manden a llamar a las más diestras, que vengan”.

18 Que se apresuren a iniciar un lamento por nosotros, para que se inunden de lágrimas nuestros ojos, que fluya agua de nuestros párpados.

19 Porque en Tsiyón se oye la voz de un lamento: ‘¡Cómo hemos sido despojados! ¡Qué grande es nuestra vergüenza! ¡Ah, tenemos que salir de nuestra tierra, abandonar nuestras moradas!’

20 Escuchen, mujeres, la palabra de YHWH; reciba su oído la palabra de Su boca, y enséñenles lamentos a sus hijas, y unas a otras cantos fúnebres.

21 Porque la muerte ha subido por nuestras ventanas, ha entrado en nuestras fortalezas, para eliminar a los niños de las calles, a los jóvenes de las plazas.

22 Háblales así –dice YHWH: Los cadáveres de los hombres yacerán como estiércol sobre los campos, como manojos que caen detrás del segador, sin que nadie los recoja”.

23 Así ha dicho YHWH: “No se enorgullezca el sabio de su sabiduría, ni se enorgullezca el valiente de su valentía, ni se enorgullezca el rico en sus riquezas.

24 Solamente en esto debe uno enorgullecerse, en ferviente devoción a mí. Porque yo YHWH actúo con bondad, justicia y equidad en el mundo; porque en estas cosas me deleito –declara YHWH.

25 “Miren, vienen días –declara YHWH– en que tomaré nota de todo circuncidado en el prepucio:

26 de Mitsráyim, de Yahudah, de Edom, de los amonitas, y de Moav, y de todos los habitantes del desierto que se rapan las sienes. Porque todas estas naciones son incircuncisas, pero toda la Casa de Yisrael es incircunciso de corazón”.

10

1 Oigan la palabra que les ha hablado YHWH a ustedes, oh Casa de Yisrael.

2 Así ha dicho YHWH: “No aprendan el camino de las naciones, ni tengan temor de los portentos en el cielo; ¡que les teman las naciones!

3 Porque las leyes de las naciones son engaños: pues es la obra de las manos de un artesano. Él corta un árbol del bosque con el hacha,

4 lo adorna con plata y oro; lo afirma con clavos y martillo para que no se tambalee.

5 Son como un espantapájaros en un huerto de pepinos; no pueden hablar. Tienen que cargarlos, porque no pueden andar. No tengan temor de ellos, porque no pueden hacer daño; ni tampoco pueden hacer bien”.

6 ¡No hay nadie como tú, oh YHWH! Tú eres grande y tu nombre es grande en poder.

7 ¡Quién no te respetará, oh Rey de las naciones! Porque eso se te debe, ya que entre todos los sabios de las naciones y entre toda su realeza no hay nadie como tú.

8 Pero son tan torpes como insensatos; [su] doctrina no es sino engaño; es un pedazo de madera,

9 plata laminada, que traen de Tarshish, y oro de Ufaz, la obra de un platero y de las manos de un fundidor; su ropa es azul y púrpura; todas son obra de artesanos.

10 Pero YHWH es el Elohim verdadero: él es un Elohim vivo, el Rey eterno. Ante su enojo tiembla la tierra, y las naciones no pueden resistir su furor.

11 sí les dirán ustedes: “Que las deidades que no hicieron los cielos ni la tierra perezcan de la tierra y de debajo de estos cielos”.

12 El hizo la tierra con su poder; estableció el mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con su entendimiento.

13 Cuando él emite su voz, se produce un tumulto de aguas en los cielos; él hace subir el vapor desde el extremo de la tierra, hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos.

14 Todo hombre resulta torpe, sin conocimiento; todo platero queda avergonzado a causa de su ídolo, porque su imagen fundida es un engaño –no hay aliento en ellos.

15 Son engaño, obra ridícula; en el tiempo de su castigo perecerán.

16 No es como ellos la Porción de Yaaqov; porque él fue quien lo formó todo, e Yisrael es la tribu de su propiedad: ¡YHWH de los Ejércitos es su nombre!

17 Recoge del suelo tu equipaje, tú que habitas bajo asedio.

18 Porque así ha dicho YHWH: “Esta vez arrojaré con honda a los habitantes del país; los afligiré de modo que lo sentirán.

19 ¡Ay de mí, por mi aflicción! Mi herida es grave. Sin embargo pensé: No es más que una enfermedad, y debo sufrirla.

20 Mi carpa está saqueada, todas mis cuerdas están rotas. Mis hijos se me han ido, y ya no están. No queda nadie que extienda mis carpas y cuelgue mis toldas.

21 Porque los pastores son torpes y no han buscado a YHWH; por eso no prosperaron, y todo su rebaño se ha dispersado.

22 ¡Escuchen, un rumor! Una gran conmoción del norte, para convertir en desolación y en guarida de chacales todas las ciudades de Yahudah”.

23 Yo sé, oh YHWH, que no le pertenece al hombre [escoger] su camino; que el hombre que camina no puede dirigir sus pasos.

24 Corrígeme, oh YHWH, pero con medida; no con tu furor, para que no me reduzcas a la nada.

25 Derrama tu ira sobre las naciones que no te hacen caso, sobre los clanes que no invocan tu nombre. Porque han devorado a Yaaqov; lo han devorado y consumido, y han desolado sus propiedades.

11

1 La palabra de YHWH que vino a Yirmeyahu:

2 Escuchen los términos de esta alianza y recítenselos a los hombres de Yahudah y a los habitantes de Yerushalem.

3 Diles que así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael: “Maldito sea el hombre que no obedezca los términos de esta alianza

4 que mandé a sus padres el día en que los saqué de la tierra de Mitsráyim, del horno de hierro, diciéndoles: ‘Obedézcanme y obsérvenlos, tal como se los ordeno, para que sean mi pueblo y yo sea su Elohim’

5 –para cumplir el juramento que les hice a sus padres, de darles una tierra que fluye leche y miel, como es ahora el caso”. Y yo respondí: “Así sea, YHWH”.

6 Y YHWH me dijo: “Proclama todas estas palabras en las ciudades de Yahudah y en las calles de Yerushalem: Oigan los términos de esta alianza y póngalos en práctica.

7 Porque he advertido repetida y persistentemente a sus padres desde que los hice subir de la tierra de Mitsráyim y hasta el día de hoy, diciéndoles: Obedezcan mi voz.

8 Pero no quisieron escuchar ni prestar atención; todos siguieron a su voluntarioso corazón. Por eso traje sobre ellos todos los términos de esta alianza, porque no hicieron lo que mandé que hicieran”.

9 YHWH me dijo: “Existe una conspiración entre los hombres de Yahudah y entre los habitantes de Yerushalem.

10 Han vuelto a las maldades de sus primeros padres, quienes rehusaron hacer caso a mis palabras. Ellos también han seguido a otros elohim para servirles. La Casa de Yisrael y la Casa de Yahudah han quebrantado la alianza que concerté con sus padres”.

11 Ciertamente, así ha dicho YHWH: Voy a traer sobre ellos un desastre del que no podrán escapar. Entonces clamarán a mí, pero no los escucharé.

12 Las ciudades de Yahudah y los habitantes de Yerushalem irán y clamarán a los ha'elohim para las cuales sacrifican; pero éstos no los podrán salvar en el tiempo de su desastre.

13 Porque tus elohim han venido a ser tan numerosos como tus ciudades, oh Yahudah, y ustedes han puesto tantos altares al Bochorno como hay calles en Yerushalem –altares para sacrificarle a Báal.

14 Y tú, no ores por este pueblo, no levantes clamor de oración en su favor; porque yo no escucharé cuando clamen a mí a causa de su desastre.

15 ¿Por qué ha de estar mi amado en mi Casa, después de ejecutar tantos designios viles? La carne sagrada se apartará de ti, porque te alegras al realizar tus malas obras.

16 YHWH te llamó: “Olivo verde, hermoso, de fruto selecto”. Pero con un gran ruido estruendoso le ha prendido fuego, y sus ramas están quebradas.

17 YHWH de los Ejércitos, que te plantó, ha decretado desastre para ti, a causa de la maldad que hicieron la Casa de Yisrael y la Casa de Yahudah, al enojarme quemando incienso a Báal”.

18 YHWH me lo informó, y lo supe, luego me hiciste ver las obras de ellos.

19 Porque yo era como un cordero dócil que llevan a inmolar; no me daba cuenta de que era contra mí que tramaban planes diciendo: “Destruyamos el árbol con sus frutos, cortémoslo de la tierra de los vivos. Para que no se recuerde más su nombre”.

20 Oh YHWH de los Ejércitos, oh justo Juez, que pruebas los pensamientos y la mente, déjame ver tu retribución sobre ellos; pues ante ti expongo mi causa.

21 Ciertamente, así ha dicho YHWH acerca de los hombres de Anatot que buscan tu vida y dicen: “No debes profetizar más en el nombre de YHWH, o morirás por nuestra mano”.

22 –Ciertamente, así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “Yo me voy a encargar de ellos: los jóvenes morirán a espada, sus hijos y sus hijas morirán de hambre.

23 No quedará un remanente de ellos, porque yo traeré desastre sobre los hombres de Anatot, en el año de su castigo”.

12

1 Tú ganarás, oh YHWH, si yo hago reclamos en tu contra; sin embargo, presentaré cargos contra ti: ¿Por qué prospera el camino de los malvados? ¿Por qué tienen tranquilidad los que hacen traición?

2 Tú los plantaste, y han echado raíces, se extienden, y hasta dan fruto. Tú estás presente en sus bocas, pero lejos de sus pensamientos.

3 Sin embargo, oh YHWH, tú me has notado y me has observado; has probado mi corazón, y has hallado que está contigo. Sepáralos, como a ovejas destinadas al matadero; prepáralos para el día de la matanza.

4 ¿Hasta cuándo tiene que languidecer la tierra y secarse la hierba de todo el campo? ¿Tendrán que perecer las bestias y las aves, por la maldad de sus habitantes, que dicen: “El no verá nuestro futuro”.

5 “Si corres con los de a pie y te cansan, ¿cómo podrás competir con los caballos? Si estás seguro solamente en una tierra tranquila, ¿cómo te irá en la espesura del Yardén?

6 Porque aun tus parientes y la casa de tu padre te han traicionado; gritan detrás de ti como una turba. No les creas cuando te hablen cordialmente.

7 He abandonado mi Casa, he desamparado mi heredad, he entregado lo que más yo amaba en mano de sus enemigos.

8 Mi propia heredad actuó conmigo como un león en el bosque; contra mí levantó su voz; por eso la he rechazado.

9 ¿Mi propia heredad actúa conmigo como un ave de rapiña [o] una hiena; ¡que la rodeen las aves de rapiña! ¡Vayan, reúnan a todas las bestias salvajes, tráiganlas para que la devoren.

10 Muchos pastores han destruido mi viña, han pisoteado mi viña, han convertido mi precioso viña en un desierto desolado.

11 La han convertido en una desolación; desolada, ella me derrama su angustia. Todo el país está desolado, pero nadie lo toma en cuenta.

12 Sobre todos los cerros del desierto han venido los desoladores. Porque la espada de YHWH devora desde un extremo del país hasta el otro; ningún mortal está seguro.

13 Sembraron trigo y cosecharon espinas. Han soportado dolor sin ningún provecho. Avergüéncense entonces de sus cosechas –a causa de la ardiente ira de YHWH”.

14 Así ha dicho YHWH: “En cuanto a mis malos vecinos que atacan la heredad que le di a mi pueblo Yisrael –los voy a arrancar de su tierra, y voy a arrancar de en medio de ellos a la Casa de Yahudah.

15 Entonces, después que los haya arrancado, lo haré volver a mi favor, y restauraré a cada uno de ellos a su propia heredad y en su propia tierra.

16 Y si aprenden los caminos de mi pueblo, para jurar por mi nombre – ‘¡Por vida de YHWH!’– tal como una vez enseñaron a mi pueblo a jurar por Báal, entonces ellos serán edificados en medio de mi pueblo.

17 Pero si no hacen caso, arrancaré a esa nación, la arrancaré y la destruiré –declara YHWH.

13

1 Así me dijo YHWH: “Ve, cómprate un cinturón de lino, y póntelo en la cintura, pero no lo metas en agua”.

2 Entonces compré el cinturón según la orden de YHWH, y me lo puse en la cintura.

3 Y me vino la palabra de YHWH por segunda vez:

4 “Toma el cinturón que compraste y que tienes en la cintura, y ve enseguida al Perat y escóndelo allí en la hendidura de una peña”.

5 Yo fui y lo enterré junto al Perat, como me había mandado YHWH.

6 Entonces, después de mucho tiempo, YHWH me dijo: “Ve enseguida al Perat y toma de allí el cinturón que te mandé que escondieras allá”.

7 Entonces fui al Perat y desenterré el cinturón del lugar donde lo había enterrado; y encontré que el cinturón se había podrido; no servía para nada.

8 Entonces me vino la palabra de YHWH:

9 Así ha dicho YHWH: “Así haré que se pudra el arrogante orgullo de Yahudah y de Yerushalem.

10 Este pueblo malo que rehusa escuchar mis palabras, que sigue a su voluntarioso corazón, que sigue a otros elohim y les sirve y los adora, vendrá a ser como este cinturón que no sirve para nada.

11 Porque como el cinturón se adhiere a los lomos del hombre, así hice que se adhirieran a mí toda la Casa de Yisrael y toda la Casa de Yahudah –declara YHWH– para que fueran mi pueblo y para renombre, y alabanza y esplendor. Pero no quisieron obedecer.

12 “Y diles esta palabra que ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael: ‘Toda tinaja debe estar llena de vino’. Y cuando ellos te respondan: ‘¿Acaso no sabemos que toda tinaja debe estar llena de vino?’

13 diles que así dijo YHWH: Voy a llenar de borrachera a todos los habitantes de este país, y a los reyes que se sientan en el trono de Dawid, y a los sacerdotes y a los profetas, y a todos los habitantes de Yerushalem.

14 Y los destrozaré, unos contra otros, a padres y a hijos por igual –declara YHWH; ninguna piedad, ni compasión, ni misericordia me detendrá de destruirlos”.

15 Atiendan y presten atención; no sean altivos, pues YHWH ha hablado.

16 Den gloria a YHWH su Elohim antes que él traiga oscuridad, antes que tropiecen ustedes contra montañas tenebrosas –cuando ustedes esperen luz y se les vuelva oscuridad y se convierta en tinieblas.

17 Porque si ustedes no hacen caso, mi ser interior llorará, por la arrogancia de ustedes; mis ojos llorarán y se inundarán de copiosas lágrimas, porque al rebaño de YHWH lo toman cautivo.

18 Di al rey y a la reina madre: Humíllense, siéntense en el suelo, porque se caerán sus diademas, sus gloriosas coronas.

19 Las ciudades del Néguev han sido cerradas, no hay quien las abra; Yahudah está exiliado completamente, todos ellos exiliados.

20 Alza tus ojos y observa a los que vienen del norte: ¿Dónde está el rebaño que se te confió, la grey de la que te enorgullecías?

21 ¿Qué dirás cuando nombren como jefes tuyos a tus amigos, a quienes tú misma enseñaste? ¿No te sobrevendrán dolores como a mujer de parto?

22 Y cuando te preguntes: ‘¿Por qué me ha sobrevenido esto?’ sabe que fue por tu gran maldad que levantaron tus faldas y desnudaron tus miembros.

23 ¿Podrá el cushita cambiar de piel, o el leopardo sus manchas? Así tampoco pueden hacer el bien ustedes que están habituados a hacer el mal.

24 Por tanto, los esparciré como a la paja que vuela ante el viento del desierto.

25 Esta será tu suerte, la porción medida que recibes de mi parte –declara YHWH. Por cuanto te olvidaste de mí y confiaste en la mentira,

26 también yo te levantaré la falda sobre tu cara y se verá tu vergüenza.

27 Yo vi tus adulterios, tus lujuriosos relinchos, tu infame depravación, tus viles actos sobre las colinas en el campo. ¡Ay de ti, Yerushalem, que no quieres estar limpia! ¿Por cuánto tiempo más será?”

14

1 La palabra de YHWH que le llegó a Yirmeyahu concerniente a las sequías:

2 Yahudah está de luto, sus asentamientos languidecen. Los hombres están inclinados hasta el suelo, se levanta el clamor de Yerushalem.

3 Sus nobles enviaron a sus sirvientes por agua; fueron a las cisternas y no hallaron agua. Regresaron con los cántaros vacíos. Están avergonzados y humillados, se cubren la cabeza.

4 A causa del suelo hay desánimo, pues no ha habido lluvia en la tierra. Los labradores están avergonzados, se cubren la cabeza.

5 Hasta la gacela en el campo abandona su cría recién nacida, porque no hay hierba.

6 Y los asnos monteses se ponen sobre los cerros pelados, oliendo el viento como los chacales; se les debilitan los ojos, porque no hay hierba.

7 Aunque nuestras iniquidades testifican contra nosotros, actúa, oh YHWH, por amor de tu nombre; aunque nuestras rebeliones son muchas y hemos pecado contra ti.

8 Oh Esperanza de Yisrael, su libertador en el tiempo de angustia, ¿por qué eres como un extranjero en la tierra, como caminante que se detiene sólo para pasar la noche?

9 ¿Por qué eres como un hombre que está aturdido, como un guerrero que no puede dar la victoria? Sin embargo, tú estás en nuestro medio, oh YHWH, y tu nombre está ligado a nosotros. ¡No nos abandones!

10 Así ha dicho YHWH acerca de este pueblo: “¡De veras que les gusta vagar, no han refrenado sus pies! Por eso YHWH no se complace en ellos. Ahora se acordará de su iniquidad y castigará su pecado”.

11 Y YHWH me dijo: “No ores en beneficio de este pueblo.

12 Cuando ayunen, yo no escucharé su clamor; y cuando presenten ofrendas quemadas y ofrendas de comida, no las aceptaré. Los exterminaré con guerra, con hambre y con enfermedad”.

13 o dije: “¡Ah, Adonay YHWH! Los profetas les están diciendo: ‘Ustedes no verán la espada, el hambre no vendrá sobre ustedes, sino que les daré una seguridad infalible en este lugar’.”

14 YHWH respondió: “Es una mentira lo que profetizan los profetas en mi nombre. Yo no los he enviado ni les he mandado. No les he hablado. Una visión mentirosa, una adivinación vana, el engaño de su propia imaginación –¡eso es lo que les profetizan!

15 Ciertamente, así ha dicho YHWH acerca de los profetas que profetizan en mi nombre sin yo haberlos mandado, y quienes dicen: ‘Ni espada ni hambre le vendrán a esta tierra’: Esos mismos profetas perecerán por la espada y por el hambre.

16 Y la gente a la que ellos profetizan quedará tendida en las calles de Yerushalem a causa del hambre y de la espada, sin nadie que los sepulte –ni a ellos, ni a sus mujeres, ni a sus hijos, ni a sus hijas. Derramaré sobre ellos [el castigo de] su maldad.

17 Y háblales así: Que mis ojos se llenen de lágrimas, noche y día sin cesar, porque mi infeliz pueblo ha sufrido una grave injuria, una herida muy dolorosa.

18 Si salgo al campo, veo los muertos a espada. Si entro en la ciudad, veo a los enfermos por el hambre. Tanto el profeta como el sacerdote vagan por el país, sin saber a dónde van”.

19 ¿Has desechado, entonces, a Yahudah? ¿Has aborrecido a Tsiyón? ¿Por qué nos has herido de modo que no haya cura? ¿Por qué esperamos felicidad, pero no hallamos tal bien; tiempo de sanidad, y hallamos más bien terror?

20 Reconocemos nuestra maldad, oh YHWH – la iniquidad de nuestros padres– porque hemos pecado contra ti.

21 Por amor de tu nombre, no nos deseches; no deshonres tu glorioso trono. Acuérdate, no anules tu alianza con nosotros.

22 ¿Puede alguna de las falsas deidades de las naciones hacer llover? ¿Pueden los cielos dar lluvia por sí solos? ¡Sólo tú puedes, oh YHWH, nuestro Elohim! Así que esperamos en ti, porque sólo tú hiciste todas estas cosas.

15

1 YHWH me dijo: “Aunque Mosheh y shemuel intercedieran conmigo, no me conseguirían para este pueblo. Echalos de mi presencia, y que se vayan.

2 Y si te preguntan: ‘¿A dónde iremos?’, respóndeles: Así ha dicho YHWH: ¡Los destinados a la plaga, a la plaga; los destinados a la espada, a la espada; los destinados al hambre, al hambre; los destinados a cautiverio, a cautiverio.

3 Y designaré contra ellos cuatro clases [de castigo] –declara YHWH–: la espada para matar, los perros para arrastrar, y las aves del cielo y los animales de la tierra para devorar y destruir.

4 Haré que sean un espanto para todos los reinos de la tierra, por causa de Menasheh hijo de Yejizqiyahu, rey de Yahudah, y por lo que hizo en Yerushalem.

5 Porque, ¿quién se apiadará de ti, oh Yerushalem? ¿Quién te consolará? ¿Quién se desviará a preguntar por tu bienestar?

6 Tú me dejaste –declara YHWH– siempre vas para atrás. Por eso yo he extendido mi mano para destruirte; no puedo aplacarme.

7 Los esparciré como con un aventador por los asentamientos de la tierra. Los privaré de hijos, destruiré a mi pueblo, porque no se volvieron de sus caminos.

8 Sus viudas serán más numerosas que la arena de los mares. Traeré sobre ellos –sobre los jóvenes y las madres por igual– a un destructor al mediodía. Haré caer de repente sobre ella alarma y terror.

9 La que ha dado a luz a siete está abandonada, completamente desconsolada; su sol se ha ocultado siendo aún de día; está avergonzada y humillada. Al remanente de ellos lo entregaré a la espada, al poder de sus enemigos” –declara YHWH.

10 ¡Ay de mí, madre mía, que me diste a luz – un hombre de conflicto y de discordia con todo el país! No he prestado, ni me han prestado; sin embargo, todos me maldicen.

11 YHWH dijo: “¡Seguramente, un simple remanente tuyo dejaré para un mejor destino! Por el enemigo del norte en un tiempo de angustia y en tiempo de desastre, ciertamente, te haré derribar.

12 ¿Podrá el hierro romper el hierro y el bronce?

13 Tus riquezas y tus tesoros los entregaré al saqueo, sin precio, por todos tus pecados en todo tu territorio.

14 Y traeré a tus enemigos por medio de una tierra que no has conocido, porque un fuego se ha encendido en mi ira y arderá contra ustedes”.

15 Oh YHWH, tú sabes –acuérdate de mí y tenme en mente, y toma venganza de mis perseguidores; no cedas en tu paciencia, no me dejes perecer; considera cómo he llevado insultos por tu causa.

16 Cuando me ofrecieron tus palabras, yo las devoré; tu palabra me trajo el deleite y el gozo de saber que tu nombre está ligado a mí, oh YHWH, Elohim de los Ejércitos.

17 No me he sentado ni me he alegrado en compañía de los que se divierten. A causa de tu mano sobre mí me he sentado solitario, porque me llenaste de tristeza.

18 ¿Por qué tiene que ser interminable mi dolor, incurable mi herida, resistente a la curación? Tú has sido para mí como un manantial que falla, como aguas en las que no se puede confiar.

19 Ciertamente, así ha dicho YHWH: “Si tú vuelves, yo te recibiré otra vez y estarás en pie delante de mí; si produces lo noble de lo que es indigno, serás mi portavoz. Ellos volverán a ti, no tú a ellos.

20 Te pondré contra este pueblo como un muro fortificado de bronce; te atacarán, pero no te vencerán, porque yo estoy contigo para librarte y salvarte –declara YHWH.

21 Te salvaré de las manos de los malos y te rescataré de las garras de los tiranos”.

16

1 Me llegó la palabra de YHWH, diciendo:

2 “No debes casarte ni tener hijos e hijas en este lugar.

3 Porque así ha dicho YHWH acerca de los hijos y de las hijas que nazcan en este lugar, y acerca de las madres que los den a luz, y de los padres que los engendren en esta tierra:

4 Tendrán muertes dolorosas. No los llorarán ni los sepultarán; serán como estiércol sobre la superficie de la tierra. Serán consumidos por la espada y por el hambre, y sus cadáveres servirán de comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra.

5 Porque así ha dicho YHWH: No entres en una casa donde haya duelo, no vayas a lamentar ni a darles tu condolencia; porque he retirado mi favor de este pueblo, mi compasión y mi misericordia – declara YHWH.

6 Grandes y pequeños por igual morirán en esta tierra, no los sepultarán, no los llorarán, ni se sajarán ni se harán tonsura por ellos.

7 No partirán pan con un deudo para consolarlo por su difunto, ni le ofrecerán una copa de consolación por la pérdida de su padre o por su madre.

8 Tampoco entres en una casa de banquete, para sentarte con ellos a comer y a beber.

9 Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Voy a eliminar de este lugar, en tus días y ante tus ojos, la voz de gozo y de alegría, la voz del novio y de la novia.

10 Cuando le anuncies todas estas cosas a este pueblo, y te pregunten: ‘¿Por qué ha decretado YHWH contra nosotros todo este mal tan temible? ¿Cuál es la maldad y cuál es el pecado que hemos cometido contra YHWH nuestro Elohim?’

11 diles: YHWH dice: Porque sus padres me abandonaron, y siguieron a otros elohim y les sirvieron y los adoraron; me abandonaron y no guardaron mi Instrucción.

12 Y ustedes han actuado peor que sus padres, porque ustedes siguen cada uno su voluntarioso corazón y no me hacen caso.

13 Por eso los arrojaré de esta tierra a una tierra que ni ustedes ni sus padres han conocido, y allá servirán a otros elohim, día y noche; porque no les mostraré misericordia.

14 Ciertamente, viene un tiempo –declara YHWH– cuando no se dirá más: ‘¡Por vida de YHWH, que hizo subir a los yisraelitas de la tierra de Mitsráyim!’,

15 sino: ‘¡Por vida de YHWH, que hizo subir a los yisraelitas de la tierra del norte, y de todas las tierras a donde los había desterrado!’ Pues los traeré de nuevo a su suelo, el cual di a sus padres.

16 Miren, yo envío a muchos pescadores, y los pescarán –declara YHWH. Y después de eso enviaré a muchos cazadores, y los cazarán sobre todo monte, sobre toda colina y en las hendiduras de las peñas.

17 Porque mis ojos están sobre todos sus caminos; no están ocultos de mi presencia, su maldad no se esconde de mi vista.

18 Les pagaré completo –no, el doble por su iniquidad y por sus pecados– porque han contaminado mi tierra con los cadáveres de sus cosas detestables, y han llenado mi propiedad con sus cosas aborrecibles”.

19 Oh YHWH, mi fuerza y mi fortaleza, mi refugio en tiempo de adversidad, a ti vendrán las naciones desde los extremos de la tierra y dirán: ‘Nuestros padres heredaron engaños, cosas que son inútiles y sin valor’.

20 ¿Puede un hombre hacerse deidades? ¡Pero no son deidades!

21 Ciertamente, yo les enseñaré, de una vez por todas les enseñaré mi poder y mi fortaleza. Y aprenderán que mi nombre es YHWH”.

17

1 La culpa de Yahudah está escrita con un estilete de hierro; grabada con punta de diamante en la tabla de su corazón, y en los cuernos de sus altares,

2 mientras sus hijos recuerden sus altares y sus postes sagrados, bajo árboles frondosos, sobre altas colinas.

3 Por el pecado de tus altares en todas tus fronteras, haré de tus riquezas un montón en el campo, y un despojo de todos tu tesoros.

4 Perderás, por tu propio acto, la heredad que yo te di; te haré esclavo de tus enemigos en una tierra que nunca has conocido. Porque has encendido la llama de mi furor, que arderá para siempre.

5 Así ha dicho YHWH: Maldito el que confía en el hombre, que se apoya en lo humano, y aparta sus pensamientos de YHWH.

6 Será como un arbusto en el desierto, que no siente cuando viene el bien: habita en los seguedales del desierto, en tierra estéril deshabitada.

7 Feliz el hombre que confía en YHWH, cuya confianza es YHWH solamente.

8 Será como un árbol plantado junto a las aguas, que extiende sus raíces a la corriente: no siente cuando viene el calor, sus hojas están siempre verdes; no se preocupa en el año de sequía, no deja de dar fruto.

9 El corazón es lo más engañoso que hay, es perverso –¿quién podrá conocerlo?

10 Yo, YHWH, escudriño el corazón, examino la mente –para dar a cada hombre según su camino y según el fruto de sus obras.

11 Como una perdiz que empolla [huevos] que no puso, así es el que acumula riqueza por medios injustos; en la mitad de su vida lo dejará, y al final resultará ser un necio”.

12 ¡Oh Trono de gloria exaltado desde antaño, nuestro Sagrado Santuario!

13 Oh YHWH, la Esperanza de Yisrael, todos los que te abandonan quedarán avergonzados, los que se apartan de ti serán hombres condenados; porque han abandonado a YHWH, la Fuente de aguas vivas.

14 Sáname, oh YHWH, y que quede sano; sálvame, y que quede salvo; porque tú eres mi gloria.

15 Mira, la gente me dice: “¿Dónde está la predicción de YHWH? ¡Que se cumpla!”

16 Pero yo no he evadido ser un pastor en tu servicio, ni he anhelado el día fatal. Tú conoces la expresiones de mis labios, estuvieron siempre delante de ti.

17 No seas causa de terror para mí; tú eres mi refugio en día de calamidad.

18 Que se avergüencen mis perseguidores, y no me avergüence yo; que se atemoricen ellos, y no me atemorice yo. Trae sobre ellos el día de desastre, y despedázalos con doble destrucción.

19 Así me ha dicho YHWH: “Ve y ponte a la Puerta del Pueblo, por la cual entran y salen los reyes de Yahudah, y en todas las puertas de Yerushalem,

20 y diles: Oigan la palabra de YHWH, oh reyes de Yahudah, y todo Yahudah, y todos los habitantes de Yerushalem que entran por estas puertas.

21 Así ha dicho YHWH: Guárdense por amor a ustedes mismos de estar trayendo cargas en el día del Shabat para introducirlas por las puertas de Yerushalem.

22 Tampoco saquen carga de sus casas en el día del Shabat, ni hagan obra alguna, más bien, santifiquen el día del Shabat, como mandé a sus padres.

23 –Pero ellos no escucharon ni inclinaron su oído; se hicieron testarudos y no hicieron caso ni aceptaron disciplina–.

24 Si ustedes me obedecen –declara YHWH– y no introducen cargas por las puertas de esta ciudad en el día del Shabat, sino que santifican el día del Shabat y no hacen en él ningún trabajo,

25 entonces por las puertas de esta ciudad entrarán reyes que se sienten en el trono de Dawid, con sus oficiales –montados en carros y a caballo, ellos y sus oficiales – y los hombres de Yahudah y los habitantes de Yerushalem. Y esta ciudad será habitada para siempre.

26 Y vendrá gente de las ciudades de Yahudah, de los alrededores de Yerushalem, de la tierra de Binyamín, de la Sefelah, de la serranía y del Néguev, trayendo ofrendas quemadas y sacrificios, ofrendas de comida e incienso, y trayendo a la Casa de YHWH sacrificios de acción de gracias.

27 Pero si ustedes no obedecen mi mandato de santificar el día del Shabat, y de no llevar cargas por las puertas de Yerushalem en día del Shabat, entonces prenderé fuego a sus puertas; consumirá los palacios de Yerushalem, y no se extinguirá”.

18

1 La palabra que vino a Yirmeyahu de parte de YHWH:

2 “Baja a la casa del alfarero, y allí te impartiré mis palabras”.

3 Así que bajé a la casa de un alfarero, y lo encontré trabajando en la rueda.

4 Y si la vasija que hacía se dañaba – como sucede con el barro en las manos del alfarero– él volvía a hacer otro vaso según le parecía mejor.

5 Entonces me llegó la palabra de YHWH:

6 “Oh Casa de Yisrael, ¿no podré yo hacer con ustedes como hace este alfarero? –declara YHWH. Como el barro en la mano del alfarero, así son ustedes en mis manos, oh Casa de Yisrael.

7 En un momento puedo decretar que una nación o un reino sea arrancado, desmenuzado y destruido;

8 pero si esa nación contra la que hice el decreto se vuelve de su maldad, yo desisto del castigo que había planeado infligirle.

9 En otro momento puedo decretar que una nación o un reino sea edificado y plantado;

10 pero si hace lo que me desagrada y no me obedece, entonces yo desisto del bien que había planeado hacerle.

11 “Y ahora, di a los hombres de Yahudah y a los habitantes de Yerushalem que así ha dicho YHWH: Yo diseño contra ustedes un desastre, y trazo planes contra ustedes. Vuélvase cada uno de su mal camino, y mejoren sus caminos y sus obras.

12 Pero ellos dirán: ‘Es inútil. Seguiremos adelante con nuestros planes; cada uno de nosotros actuará según su voluntarioso corazón’.

13 Ciertamente, así ha dicho YHWH: Pregunten entre las naciones quién ha oído cosa semejante. Una cosa horrible ha hecho la Doncella Yisrael:

14 ¿Olvida uno la nieve del Levanón de los peñascos montañosos? ¿Abandona uno las aguas frías que fluyen de lejos?

15 Sin embargo mi pueblo se ha olvidado de mí: le sacrifican a un engaño: los hacen tropezar en sus caminos, en las sendas antiguas, para andar por senderos, por un camino no preparado.

16 Así su tierra se convierte en una desolación, en una chifleta perpetua. Todo el que pase por ella quedará horrorizado y meneará la cabeza.

17 Como el viento del oriente, los esparciré delante del enemigo. Les veré las espaldas y no la cara en el día de su desastre”.

18 Ellos dijeron: “Vengan, fragüemos un plan contra Yirmeyahu –porque la Torah no le faltará al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni el oráculo al profeta. Vengan, azotémoslo con la lengua, y no tendremos que seguir oyendo ninguna de sus palabras”.

19 Escúchame, oh YHWH, y toma nota de lo que dicen mis enemigos!

20 ¿Se debe pagar mal por bien? Sin embargo, ellos han cavado un hoyo para mí. Recuerda cómo me puse de pie delante de ti para hablar bien en favor de ellos, para apartar de ellos tu ira.

21 Oh, entrega sus hijos al hambre, tálalos con la espada. Queden sus mujeres privadas de hijos y de esposos, queden sus esposos derribados por la plaga, y sus jóvenes sean muertos a espada en la guerra.

22 Que se oiga un clamor en sus casas cuando de repente traigas tropas contra ellos; porque han cavado un hoyo para atraparme, y han escondido trampas para mis pies.

23 Oh YHWH, tú conoces todas sus tramas para matarme. No perdones su maldad, ni borres su culpa de tu presencia. Que tropiecen delante de ti – actúa contra ellos en tu momento de furor.

19

1 Así ha dicho YHWH: “Ve y compra del alfarero una vasija de barro. Y [lleva] algunos de los ancianos del pueblo y ancianos de los sacerdotes,

2 y sal al Valle de Ben-hinom –a la entrada de la Puerta de los Tiestos– y proclama allí las palabras que yo te hable.

3 “Di: Oigan la palabra de YHWH, oh reyes de Yahudah y habitantes de Yerushalem. Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Voy a traer un desastre tal sobre este lugar, que a quien lo oiga le reteñirán los oídos.

4 Porque ellos y sus padres y los reyes de Yahudah me han abandonado, y han hecho de este lugar algo extraño [para mí]; en él les han sacrificado a otros elohim que ellos no han experimentado, y han llenado este lugar con sangre de inocentes.

5 Han edificado lugares altos a Báal para quemar en el fuego a sus hijos como ofrendas quemadas para Báal; cosa que nunca les mandé, nunca decreté, y que nunca me vino a la mente.

6 Ciertamente –declara YHWH– vendrán días cuando este lugar no se llamará más Tófet, ni Valle de Ben-hinom, sino Valle de la Matanza.

7 “En este lugar frustraré los planes de Yahudah y de Yerushalem. Los haré caer a espada delante de sus enemigos, en manos de los que buscan su vida, y daré sus cadáveres como comida a las aves del cielo y a los animales de la tierra.

8 Convertiré a esta ciudad en objeto de horror y chifletas; todo el que pase por ella quedará horrorizado y silbará por causa de todas sus plagas.

9 Y les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y se devorarán las carnes unos a otros –a causa de las desesperadas estrecheces a las que serán reducidos por sus enemigos, que buscan sus vidas.

10 “Luego quebrarás la vasija a la vista de los hombres que vayan contigo,

11 y les dirás que así ha dicho YHWH de los Ejércitos: Así quebraré a este pueblo y a esta ciudad, como quien quiebra un vaso de barro que no se puede volver a restaurar. En el Tófet serán sepultados hasta que no quede lugar para sepultar.

12 Eso es lo que le haré a este lugar y a sus habitantes –declara YHWH. Convertiré esta ciudad como al Tófet:

13 las casas de Yerushalem y las casas de los reyes de Yahudah serán inmundas, como el lugar del Tófet –todas las casas sobre cuyos terrados se le hicieron ofrendas a todo el ejército del cielo y derramaron libaciones a otros elohim”.

14 Cuando Yirmeyahu regresó del Tófet, a donde YHWH lo había enviado para profetizar, se puso de pie en el atrio de la Casa de YHWH y le dijo a todo el pueblo:

15 “Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Voy a traer sobre esta ciudad y sobre todas sus aldeas todo el desastre que decreté contra ella; porque se han vuelto testarudos y no han querido hacer caso a mis palabras”.

20

1 Pashjur hijo de Imer, el sacerdote que era primer oficial en la Casa de YHWH, oyó a Yirmeyahu que profetizaba estas palabras.

2 Entonces Pashjur golpeó al profeta Yirmeyahu y lo puso en la celda de la Puerta Superior de Binyamín en la Casa de YHWH.

3 Al día siguiente, Pashjur sacó a Yirmeyahu de la celda. Pero Yirmeyahu le dijo: “YHWH te ha llamado, no Pashjur, sino Magor-misaviv Terror por Todas Partes.

4 Porque así ha dicho YHWH: Voy a entregarte a ti y a todos tus amigos al terror: caerán ante la espada de sus enemigos mientras tú lo contemplas. Entregaré a todo Yahudah en manos del rey de Bavel; él los exiliará a Bavel o los herirá a espada.

5 Y entregaré toda la riqueza, todo el caudal, y todas las posesiones valiosas de esta ciudad, y también entregaré todos los tesoros de los reyes de Yahudah en manos de sus enemigos: los cogerán como despojo y los llevarán a Bavel.

6 Y tú, Pashjur, y todos los que viven en tu casa, irán al cautiverio. Entrarás en Bavel; allí morirás y allá serán sepultados tú y todos tus amigos a los cuales has profetizado con falsedad”.

7 Tú me persuadiste, oh YHWH, y quedé persuadido; fuiste más fuerte que yo, y prevaleciste. Todo el día he sido objeto de risa; todos se burlan de mí.

8 Porque cada vez que hablo, tengo que gritar, tengo que clamar: “¡Injusticia y rapiña!” Pues la palabra de YHWH me causa constante burla e insulto.

9 Yo pensé: “No lo mencionaré más, ni hablaré más en su nombre”. Pero [su palabra] era como un fuego ardiente en mi corazón, apresado en mis huesos; no podía contenerlo, estaba indefenso.

10 Oía el cuchicheo de la multitud –terror por todas partes: “¡Denúncienlo, vamos a denunciarlo!” Todos mis [supuestos] amigos esperan mi tropiezo: “Quizás se le pueda entrampar, y podamos prevalecer contra él y tomar venganza de él”.

11 Pero YHWH está conmigo como poderoso guerrero; por eso mis perseguidores tropezarán; no prevalecerán ni tendrán éxito. Quedarán grandemente avergonzados con una humillación perpetua, que jamás se olvidará.

12 Oh YHWH de los Ejércitos, que pruebas a los justos, que examinas el corazón y la mente, déjame ver tu retribución sobre ellos, porque ante ti he expuesto mi causa.

13 Cántenle a YHWH, alaben a YHWH, porque ha rescatado al necesitado de las manos de los malhechores.

14 Maldito sea el día en que nací; no sea bendito el día en que mi madre me dio a luz.

15 Maldito el hombre que le dio a mi padre la noticia, y dijo: “Te ha nacido un varón”, y le causó tal alegría.

16 Que tal hombre llegue a ser como las ciudades que YHWH derribó sin piedad. Que oiga alarmas de mañana y gritos de guerra al mediodía;

17 porque no me mató antes de nacer de manera que mi madre hubiera sido mi tumba; su vientre hubiera quedado encinta para siempre.

18 ¿Para qué salí del vientre? ¡Para ver miseria y sufrimiento! ¡Para pasar todos mis días en vergüenza!

21

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH, cuando el rey Tsidqiyahu envió donde él a Pashjur hijo de Malkiyah y al sacerdote Tsefanyah hijo de Maaseyah, para que le dijeran:

2 “Por favor, consulta por nosotros a YHWH, porque Nebuka-dretsar rey de Bavel nos está atacando. Quizás YHWH actúe por nosotros según todas sus maravillas, y aquél se retire de nosotros”.

3 Yirmeyahu les respondió: “Díganle a Tsidqiyahu

4 que así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael: Voy a hacer volver las armas de guerra que están en sus manos, con las cuales ustedes combaten tras el muro contra los que los tienen sitiados a ustedes –el rey de Bavel y los kasditas– y los introduciré en medio de esta ciudad;

5 y yo mismo combatiré contra ustedes con brazo extendido y fuerte, con furor, ira y gran indignación.

6 Golpearé a los habitantes de esta ciudad, hombres y animales: por una terrible pestilencia morirán.

7 Y después –declara YHWH– entregaré en manos de Nevukha-dretsar rey de Bavel, a Tsidqiyahu rey de Yahudah, a sus cortesanos, y al pueblo –a los que en esta ciudad sobrevivan a la peste, la espada y el hambre– en manos de sus enemigos, en manos de los que buscan sus vidas. El los entregará a la espada sin piedad, sin compasión, sin misericordia.

8 “Y le dirás a este pueblo que así ha dicho YHWH: Yo pongo delante de ustedes el camino de la vida y el camino de la muerte.

9 Todo el que se quede en esta ciudad morirá por la espada, por el hambre y por la pestilencia; pero todo el que salga y se pase a los kasditas, que los tienen sitiados vivirá; al menos ganará su vida.

10 Porque he puesto mi rostro contra esta ciudad para mal, no para bien –declara YHWH. Será entregada en ma-nos del rey de Bavel, quien la destruirá con fuego”.

11 “A la Casa del rey de Yahudah le dirás: Oigan la palabra de YHWH.

12 Oh casa de Dawid, así ha dicho YHWH: Rindan veredictos justos, cada mañana; rescaten a quien es despojado de manos del opresor. Si no, por sus actos perversos mi ira saldrá como fuego y quemará sin que haya quien la apague.

13 Yo estoy contra ustedes, oh habitantes del valle, oh roca de la llanura –declara YHWH– ustedes que dicen: ¿Quién puede marchar contra nosotros? ¿Quién puede meterse en nuestras viviendas?

14 Yo los castigaré conforme a sus obras – declara YHWH. Prenderé fuego a su bosque, el cual devorará todos sus alrededores”.

22

1 Así ha dicho YHWH: “Baja al palacio del rey de Yahudah donde hablarás estas palabras.

2 Dile: Escucha la palabra de YHWH, oh rey de Yahudah que te sientas en el trono de Dawid, tú, tus cortesanos y tu súbditos que entran por estas puertas.

3 Así ha dicho YHWH: Hagan lo que es justo y correcto; libren a quien es despojado de manos del opresor; no maltraten al extranjero, ni al huérfano ni a la viuda; no cometan injusticias, y no derramen la sangre de los inocentes en este lugar.

4 Porque si ustedes cumplen este mandato, entonces por las puertas de este palacio entrarán reyes del linaje de Dawid que se sientan sobre su trono, montados en carros de caballos, con sus cortesanos y sus súbditos.

5 Pero si no hacen caso de estos mandatos, juro por mí mismo –declara YHWH– que este palacio se convertirá en ruinas”.

6 Porque así ha dicho YHWH acerca del palacio real de Yahudah: “Como Guilad eres para mí, como la cumbre del Levanón; pero te convertiré en desierto, en ciudades deshabitadas.

7 Designaré destructores contra ti, cada uno con sus herramientas; ellos cortarán tus cedros escogidos y los echarán en el fuego.

8 Y cuando muchas naciones pasen junto a esta ciudad, y se pregunten unos a otros: ¿Por qué le hizo eso YHWH a esta gran ciudad?

9 la respuesta será: Porque abandonaron la alianza con YHWH su Elohim, y se postraron ante otros elohim y les rindieron culto.

10 “No lloren por el muerto; no se lamenten por él; lloren más bien por el que se va, porque jamás volverá a ver la tierra donde nació.

11 orque así ha dicho YHWH acerca de Shalum hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, que sucedió a su padre Yoshiyahu y que salió de este lugar: No volverá jamás.

12 En el lugar a donde lo han exiliado, allí morirá, y no volverá a ver esta tierra.

13 Ay del que edifica su casa sin justicia, y sus aposentos altos sin derecho, que hace trabajar a su prójimo sin paga, sin pagarle su salario.

14 El que piensa: ‘Edificaré para mí un palacio espacioso con amplias salas, con ventanas, cubierto con cedro, y lo pintaré de colorado’.

15 ¿Piensas que eres más rey porque compites con cedro? Tu padre comió y bebió y dispensó justicia y equidad –entonces le fue bien.

16 El defendió los derechos del pobre y del necesitado –entonces le fue bien. Eso es en verdad conocerme –declara YHWH.

17 Pero tus ojos y tu mente están puestos sólo en tus ganancias mal habidas, en derramar la sangre de los inocentes, y en cometer fraude y violencia.

18 Ciertamente, así ha dicho YHWH acerca de Yahoyaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah: “No lo lamentarán diciendo: ‘¡Ay, hermano mío!’ y ‘¡Ay, hermana mía!’ Ni lo lamentarán diciendo: ‘¡Ay, amo!’ y ‘¡Ay Su Majestad!”

19 Tendrá un entierro de un asno, arrastrado y echado más allá de las puertas de Yerushalem.

20 Sube al Levanón y grita; levanta tu voz en Bashán, grita desde Abarim, porque todos tus amantes están aplastados.

21 Te hablé cuando eras próspero, pero dijiste: “No escucharé”. Este ha sido tu comportamiento desde tu juventud, nunca me has hecho caso.

22 El viento devorará a todos tus pastores, y tus amantes irán en cautiverio. Entonces quedarás avergonzado y humillado por toda tu depravación.

23 Tú que habitas en el Levanón, anidado entre los cedros. ¡Cuánta belleza tendrás cuando te vengan los dolores, angustia como la de parto!

24 ¡Por vida mía –declara YHWH, que si tú, oh rey Konyahu, hijo de Yahoyaqim, rey de Yahudah, fueras el anillo de sellar en mi mano derecha, aun de allí te arrancaría!

25 Te entregaré en manos de los que buscan tu vida, en manos de aquéllos a quienes temes, en manos de Nevukhadretsar, rey de Bavel, y en manos de los kasditas.

26 Te arrojaré a ti y a tu madre que te dio a luz, a una tierra extraña donde no nacieron ustedes, y allá morirán.

27 No volverán a la tierra a la cual anhelarán regresar.

28 ¿Acaso es este hombre Konyahu una olla despreciable y rota, una vasija que nadie quiere? ¿Por qué han sido arrojados él y sus descendientes, y echados a una tierra que no conocían?

29 ¡Oh tierra, tierra, tierra, escucha la palabra de YHWH!

30 Así ha dicho YHWH: Inscriban a este hombre como uno privado de sucesión, un hombre que nunca será hallado aceptable; porque ningún hombre de su descendencia será aceptado para sentarse en el trono de Dawid y gobernar de nuevo en Yahudah”.

23

1 ¡Ay de los pastores que extravían y dispersan a las ovejas de mi prado! –declara YHWH.

2 Ciertamente, así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael a los pastores que apacientan a mi pueblo: Ustedes fueron los que dispersaron y extraviaron a mis ovejas. No se ocuparon de ellas, pero yo me voy a ocupar de ustedes, por sus malas obras –declara YHWH.

3 Yo mismo recogeré al remanente de mis ovejas de todas las tierras a donde las desterré y las haré volver a sus pastizales, donde serán fecundas y se multiplicarán.

4 Pondré sobre ellas pastores que las atiendan; no temerán más, ni se atemorizarán; y no faltará ninguna –declara YHWH.

5 Miren, viene un tiempo –declara YHWH– en que levantaré un retoño verdadero del linaje de Dawid. Él reinará como rey y prosperará y hará lo que es justo y recto en la tierra.

6 En sus días será librado Yahudah, e Yisrael habitará seguro. Y este es el nombre con el que se le llamará: “YHWH es nuestro Vindicador”.

7 Ciertamente, –declara YHWH– viene un tiempo en que no se dirá más: “Por vida de YHWH, que hizo subir a los hijos de Yisrael de la tierra de Mitsráyim”,

8 sino: “Por vida de YHWH, que sacó y condujo a los descendientes de la Casa de Yisrael desde la tierra del norte y desde todas las tierras a donde los había desterrado”. Y habitarán en su propio suelo.

9 Para los profetas: Mi corazón está quebrantado dentro de mí; todos mis huesos tiemblan; me he puesto como un hombre ebrio, como un hombre vencido por el vino –a causa de YHWH y su santa palabra.

10 Porque la tierra está llena de adúlteros, la tierra está enlutada por causa de una maldición; los pastizales del desierto se han secado. Porque corren a hacer lo malo, se esfuerzan en hacer el mal.

11 Porque tanto el profeta como el sacerdote son unos impíos; aun en mi Casa encuentro su maldad –declara YHWH.

12 Ciertamente, su camino se volverá como suelo resbaloso; en la oscuridad los empujarán y caerán ahí; porque yo traeré desastre sobre ellos, el año de su condena –declara YHWH.

13 En los profetas de Shomrón he visto algo repulsivo: Profetizan en nombre de Báal y extravían a mi pueblo Yisrael.

14 Pero lo que he visto en los profetas de Yerushalem es algo horrible: adulterio y tratos falsos. Animan a los malhechores, de manera que ninguno se aparta ni vuelve de su maldad. Todos ellos son para mí como Sedom, y [todos] sus habitantes como Amorah.

15 Ciertamente, así ha dicho YHWH de los Ejércitos acerca de los profetas: Los voy a hacer comer ajenjo y beber un trago amargo; porque de los profetas de Yerushalem ha salido la impiedad a todo el país.

16 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: No escuchen las palabras de los profetas que les profetizan. Ellos los están engañando, las profecías que dicen son de su propia mente, no de la boca de YHWH.

17 Les declaran a los que me desprecian: “Todo les irá bien”. Y a todo el que sigue su voluntarioso corazón le dicen: “Ningún mal les sobrevendrá”.

18 Pero el que ha estado en el concilio de YHWH, y ha visto, y ha oído su palabra –el que ha escuchado su palabra tiene que obedecer.

19 Miren, la tormenta de YHWH sale con furia, una tormenta arrebatadora, caerá sobre la cabeza de los impíos.

20 La ira de YHWH no se apartará hasta que haya cumplido y completado sus propósitos. En los días venideros ustedes lo percibirán claramente.

21 Yo no envié a aquéllos profetas, pero ellos corrieron; yo no les hablé, pero ellos profetizaron.

22 Si hubieran estado en mi concilio, habrían anunciado mis palabras a mi pueblo y los habrían hecho volver de su mal camino y sus obras perversas.

23 ¿Acaso soy yo un Elohim de cerca, y no un Elohim de lejos? –dice YHWH.

24 Si alguien se oculta en un escondite, ¿no lo veré yo? –dice YHWH. Porque yo lleno el cielo y la tierra. –declara YHWH.

25 He oído lo que dijeron aquéllos profetas que profetizan falsamente en mi nombre: “¡Tuve un sueño, tuve un sueño!”

26 ¿Hasta cuándo estará en la mente de los profetas que profetizan falsedad –profetas de sus propias mentes engañosas–

27 el plan de hacer que mi pueblo olvide mi nombre, por medio sus sueños que se cuentan unos a otros, tal como sus padres olvidaron mi nombre por causa de Báal?

28 El profeta que tenga un sueño, que cuente el sueño; y el que haya recibido mi palabra, que informe mi palabra con fidelidad. ¿Cómo se puede comparar la paja con el trigo? – declara YHWH.

29 Miren, mi palabra es como el fuego –declara YHWH– y como el martillo que despedaza la roca?

30 Ciertamente, me voy a encargar de los profetas que hurtan mis palabras unos de otros – declara YHWH.

31 Me voy a encargar de los profetas que menean la lengua y pretenden ser inspirados, –declara YHWH.

32 Me voy a encargar de los que profetizan sueños mentirosos –declara YHWH– y los cuentan para extraviar a mi pueblo con sus descaradas mentiras, cuando yo no los envié ni les mandé. Ningún bien le hacen a este pueblo –declara YHWH.

33 Y cuando este pueblo –o algún profeta o sacerdote– te pregunte: “¿Cuál es el encargo de YHWH?” les dirás: “¿Cuál es el encargo? Que yo los rechazaré” –declara YHWH.

34 Al profeta o sacerdote o laico que diga: “Encargo de YHWH”, yo castigaré a esa persona y a su casa.

35 Así se hablarán ustedes unos a otros, cada cual a su compañero: “¿Qué ha respondido YHWH?” o “¿Qué ha hablado YHWH?”

36 Pero nunca más mencionen “el encargo de YHWH”. ¿Considera cada uno su propia palabra como un “encargo”, para que ustedes perviertan las palabras del Elohim vivo, YHWH de los Ejércitos, nuestro Elohim?

37 Así le dirás al profeta: “¿Qué te respondió YHWH?” o “¿Qué habló YHWH?”

38 Pero si ustedes dicen: “el encargo de YHWH” – ciertamente, así ha dicho YHWH: Por cuanto ustedes dijeron: “el encargo de YHWH”, cuando yo no los mandé a decir: “el encargo de YHWH”,

39 yo los olvidaré por completo y los arrojaré de mi presencia, junto con la ciudad que les di a ustedes y a sus padres.

40 Y pondré sobre ustedes deshonra perpetua, humillación perpetua, que nunca se olvidará.

24

1 YHWH me mostró dos canastas de higos, puestas en frente del Templo de YHWH. Esto fue después que Nevukhadretsar el rey de Bavel exilió al rey Yekonyahu hijo de Yahoyaqim, rey de Yahudah, y a los oficiales de Yahudah, y a los artesanos y a los herreros, de Yerushalem a Bavel.

2 Una de las canastas contenía higos muy buenos, como higos de primera [cosecha]; y la otra canasta contenía higos muy malos, tan malos que no se podían comer.

3 Y YHWH me dijo: “¿Qué ves, Yirmeyahu?” Yo le respondí: “Higos –los buenos son muy buenos, y los malos son muy malos, tan malos que no se pueden comer”.

4 Entonces me llegó la palabra de YHWH:

5 “Así ha dicho YHWH, el Elohim de Yisrael: Como a estos higos buenos, así consideraré para bien, a los exiliados de Yahudah a quienes eché de este lugar a la tierra de los kasditas.

6 Los miraré favorablemente, y los traeré de nuevo a esta tierra; los edificaré y no los derribaré; los plantaré y no los arrancaré.

7 Y les daré entendimiento para que me reconozcan, pues yo soy YHWH. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Elohim, cuando se vuelvan a mí de todo corazón.

8 Y como con los higos malos, que por ser tan malos no se pueden comer, –dice YHWH– así trataré a Tsidqiyahu rey de Yahudah, a sus oficiales, al remanente de Yerushalem que ha sido dejado en esta tierra y a los que viven en la tierra de Mitsráyim:

9 Los haré un objeto de horror –un mal– para todos los reinos de la tierra, una desgracia y un refrán, una mala palabra y una maldición en todos los lugares a donde los desterré.

10 Y enviaré contra ellos la espada, el hambre y la pestilencia, hasta que sean exterminados del suelo que les di a ellos y a sus padres.

25

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu acerca de todo el pueblo de Yahudah, en el cuarto año de Yahoyaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, que era el primer año de Nevukhadretsar, rey de Bavel.

2 Esto fue lo que le dijo el profeta Yirmeyahu a todo el pueblo de Yahudah y a todos los habitantes de Yerushalem:

3 Desde el año trece de Yoshiyahu hijo de Amón, rey de Yahudah, hasta este día –estos veintitrés años– me ha llegado la palabra de YHWH. Les he hablado persistentemente, pero ustedes no han querido escuchar.

4 Además, YHWH les envió constantemente todos sus siervos los profetas, pero ustedes no quisieron escuchar ni inclinaron su oído para oír

5 cuando les decían: “Vuélvanse, cada uno, de su mal camino y de sus obras perversas, para que permanezcan para siempre en la tierra que YHWH les ha dado a ustedes y a sus padres.

6 No sigan a otros elohim, para servirles y adorarlos. No me enojen con la obra de sus manos, y no traeré desastre sobre ustedes”.

7 Pero ustedes no quisieron escucharme –declara YHWH– sino que me enojaron con la obra de sus manos, para su propio perjuicio.

8 Ciertamente, así ha dicho YHWH de los Ejércitos: Por cuanto ustedes no quisieron escuchar mis palabras,

9 yo voy a mandar a buscar a todos los pueblos del norte –declara YHWH– y a mi siervo Nevukhadretsar, rey de Bavel, y los traeré contra esta tierra y contra sus habitantes, y contra todas las naciones de alrededor. Los exterminaré y los convertiré en desolación, en objeto de chifletas –ruinas perpetuas.

10 Y haré desaparecer de ellos la voz de gozo y de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, el ruido de las piedras del molino y la luz de la lámpara.

11 Toda esta tierra será una ruina desolada. Y estas naciones servirán al rey de Bavel durante setenta años.

12 Cuando se hayan cumplido los setenta años, castigaré al rey de Bavel y a aquella nación y a la tierra de los kasditas por sus pecados –declara YHWH– y la convertiré en desolación perpetua.

13 Traeré contra aquella tierra todo lo que he decretado contra ella, todo lo que está registrado en este libro –lo que ha profetizado Yirmeyahu contra todas las naciones.

14 Porque ellos también serán esclavizados por muchas naciones y grandes reyes; y yo les retribuiré conforme a sus hechos y conforme a su conducta.

15 Porque así me ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael: “Toma de mi mano esta copa de vino –de ira– y da de beber a todas las naciones a las cuales te envío.

16 Que beban y vomiten y actúen como locos, a causa de la espada que yo envío entre ellas”.

17 Así que tomé la copa de la mano de YHWH y di de beber a todas las naciones a las cuales YHWH me había enviado:

18 A Yerushalem y a las ciudades de Yahudah, a sus reyes y a sus oficiales, para convertirlos en una ruina desolada, en objeto de chifletas y en maldición –como es ahora el caso;

19 al Paroh rey de Mitsráyim, a sus cortesanos, a sus oficiales, a todo su pueblo

20 y a toda su población asimilada; a todos los reyes de la tierra de Uts y a todos los reyes de la tierra de Peléshet – Ashqelón, Aza, Eqrón y los sobrevivientes de Ashdod;

21 a Edom, a Moav, a Amón;

22 a todos los reyes de Tsor, a todos los reyes de Tsidón y a los reyes de las costas al otro lado del mar;

23 a Dedán, a Tema, a Buz y a todos los que se cortan el cabello;

24 a todos los reyes de Arabia y a todos los reyes de la población asimilada que vive en el desierto;

25 a todos los reyes de Zimrí, a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media;

26 a todos los reyes del norte, tanto a los cercanos como a los lejanos unos de otros –a todos los reinos que hay sobre la tierra. Y el último de todos en beber será el rey de Sheshakh.

27 Diles que así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Beban y embriáguense vomiten; caigan y nunca vuelvan a levantarse, a causa de la espada que yo envío contra ustedes”.

28 Y si rehusan tomar la copa de tu mano para beber, diles que así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “¡Tienen que beberla!

29 Si estoy trayendo el castigo primero sobre la ciudad que lleva mi nombre, ¿esperan ustedes quedar sin castigo? ¡No quedarán sin castigo, porque yo estoy llamando la espada contra todos los habitantes de la tierra! –declara YHWH de los Ejércitos”.

30 Tú vas a profetizar contra ellos todas estas palabras y les dirás: “YHWH ruge desde lo alto, hace oír su voz desde su santa morada; ruge enfurecido sobre su morada [terrestre]; emite un grito como el de los que pisan la uva, contra todos los habitantes de la tierra.

31 El tumulto llegó hasta el extremo de la tierra, porque YHWH tiene litigio contra las naciones, él entra en juicio contra toda carne. Entrega los impíos a la espada” –declara YHWH.

32 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “El desastre irá de nación en nación; una gran tormenta se ha desatado desde las partes más remotas de la tierra.

33 En aquel día los muertos por YHWH estarán tirados por la tierra, de un extremo al otro. No los llorarán, no los recogerán, ni los sepultarán; se convertirán en estiércol sobre la superficie de la tierra.

34 ¡Giman, ustedes pastores, y griten! Tírense [polvo] encima, ustedes mayorales del rebaño; porque se acerca el día de su degüello. Yo los haré pedazos, y caerán como una vasija valiosa.

35 Les faltará refugio a los pastores, y escape a los mayorales del rebaño.

36 ¡Oigan! Se oye el griterío de los pastores, y el gemido de los mayorales del rebaño. Porque YHWH está devastando sus prados.

37 Las apacibles praderas serán devastadas por la feroz ira de YHWH.

38 Como un león, ha salido de su guarida; la tierra se ha convertido en desolación, a causa de la ira opresiva, a causa de su feroz enojo.

26

1 Al principio del reinado de Yahoyaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, le llegó esta palabra de YHWH:

2 “Así ha dicho YHWH: Ponte de pie en el atrio de la Casa de YHWH y habla todas las palabras que te mando que hables, a todos los de las ciudades de Yahudah que vienen para adorar en la Casa de YHWH. No omitas nada.

3 Quizás oigan y se vuelvan, cada uno de su mal camino, y yo renuncie al castigo que estoy planeando traer sobre ellos por sus malas obras.

4 “Les dirás que así ha dicho YHWH: Si ustedes no me obedecen, viviendo según la Torah que les he puesto delante,

5 haciéndole caso a las palabras de mis siervos los profetas que persis-tentemente les he estado enviando –pero ustedes no han hecho caso–

6 entonces haré a esta Casa como hice a Shiloh, y pondré esta ciudad como una maldición para todas las naciones de la tierra”.

7 Los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo oyeron a Yirmeyahu hablar estas palabras en la Casa de YHWH.

8 Y cuando Yirmeyahu terminó de decir todo lo que YHWH le había mandado que hablara a todo el pueblo, lo apresaron los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, gritando: “¡Vas a morir!

9 ¿Cómo te atreves a profetizar en nombre de YHWH que esta Casa vendrá a ser como Shiloh, y esta ciudad quedará desolada, sin habitante?” Y todo el pueblo se reunió contra Yirmeyahu en la Casa de YHWH.

10 Cuando los oficiales de Yahudah oyeron sobre esto, subieron del palacio del rey a la Casa de YHWH y tuvieron una sesión a la entrada de la Puerta Nueva de la Casa de YHWH.

11 Los sacerdotes y los profetas les dijeron a los oficiales y a todo el pueblo: “¡Este hombre merece la pena de muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad, como ustedes mismos han oído!”

12 Yirmeyahu les dijo a todos los magistrados y a todo el pueblo: “Fue YHWH quien me mandó a profetizar contra esta Casa y contra esta ciudad todas las palabras que ustedes oyeron.

13 Así que, corrijan sus caminos y sus obras, y háganle caso a YHWH su Elohim, para que YHWH renuncie al castigo que ha decretado para ustedes.

14 En cuanto a mí, yo estoy en sus manos: hagan de mí lo que les parezca bueno y correcto.

15 Pero sepan que si me matan, ustedes y esta ciudad y sus habitantes serán culpables de derramar la sangre de un hombre inocente. Porque en verdad YHWH me ha enviado a ustedes para decirles todas estas palabras.

16 Entonces los oficiales y todo el pueblo dijeron a los sacerdotes y a los profetas: “Este hombre no merece la pena de muerte, porque nos habló en nombre de YHWH, nuestro Elohim”.

17 Y algunos de los ancianos del país se levantaron y le hablaron a toda la asamblea del pueblo:

18 “Mikhah el morashita, que profetizó en tiempos de Jizqiyahu, rey de Yahudah, le dijo a todo el pueblo de Yahudah: ‘Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: Tsiyón será arada como un campo, Yerushalem se convertirá en un montón de ruinas y el Monte del Templo en un altar en el bosque’.

19 “¿Acaso Jizqiyahu, rey de Yahudah, y todo Yahudah lo mataron? ¿No temió más bien a YHWH y le imploró a YHWH, de modo que YHWH renunció del castigo que había decretado contra ellos? Nosotros estamos a punto de hacer un mal grande contra nosotros mismos”.

20 Hubo también un hombre que profetizaba en nombre de YHWH: Uriyahu hijo de Shemayahu, de Qiryat-hayearim, el cual profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra la mismas cosa que dijo Yirmeyahu.

21 El rey Yahoyaqim y todos sus guerreros y todos los oficiales oyeron acerca de su discurso, y el rey quería matarlo. Pero Uriyahu se enteró y huyó por temor, y se fue a Mitsráyim.

22 Pero el rey Yahoyaqim envió a Mitsráyim unos hombres: a Elnatán hijo de Ajvor y a otros hombres con él.

23 Ellos sacaron a Uriyahu de Mitsráyim y lo llevaron al rey Yahoyaqim, quien hizo que lo mataran a espada y echaran su cadáver en los sepulcros del pueblo común.

24 Sin embargo, Ajiqam hijo de Shafán protegió a Yirmeyahu, de manera que no se lo entregaron al pueblo para ejecución.

27

1 Al principio del reinado de Yahoyaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, le llegó a Yirmeyahu esta palabra de YHWH:

2 Así me dijo YHWH: “Hazte coyundas y yugos, y póntelos sobre el cuello.

3 Luego envíaselos al rey de Edom, al rey de Moav, al rey de los amonitas al rey de Tsor y al rey de Tsidón, por medio de los enviados que han venido a Yerushalem a Tsidqiyahu, rey de Yahudah;

4 y encárgales que digan a sus amos que así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Díganle esto a sus amos:

5 “Fui yo quien hizo la tierra, al hombre y a los animales que están sobre la faz de la tierra, por mi gran poder y mi brazo extendido: y la doy a quien me place.

6 Ahora yo le entrego todas estas tierras a mi siervo Nevukhadretsar rey de Bavel; le doy aun los animales del campo, para que le sirvan.

7 Todas las naciones le servirán a él, a su hijo y a su nieto – hasta que también le llegue el turno a su propia tierra, cuando muchas naciones y grandes reyes lo subyugarán.

8 A la nación o al reino que no le sirva a Nevukhadretsar el rey de Bavel, y que no ponga su cuello bajo el yugo del rey de Bavel, a esa nación la visitaré con espada, hambre y pestilencia, hasta que la haya destruido por medio de su mano – declara YHWH.

9 Ustedes, no hagan caso a sus profetas, ni a sus encantadores, ni a sus soñadores, ni a sus adivinos ni a sus hechiceros, que les dicen a ustedes: ‘No le sirvan al rey de Bavel’.

10 Porque ellos les profetizan mentira –con el resultado de que ustedes serán alejados de su tierra; y yo los expulsaré y ustedes perecerán.

11 Pero a la nación que ponga su cuello bajo el yugo del rey de Bavel y le sirva, la dejaré en su suelo, para labrarlo y habitar en él –declara YHWH”.

12 También le hablé a Tsidqiyahu rey de Yahudah de la misma manera: “Pongan sus cuellos bajo el yugo del rey de Bavel; sírvanle a él y a su pueblo, y vivirán.

13 De otra manera morirás tú junto con tu pueblo por la espada, el hambre y la pestilencia, como decretó YHWH contra cualquier nación que no le sirva al rey de Bavel?

14 No hagan caso a las palabras de los profetas que les dicen: ‘No le sirvan al rey de Bavel’, pues les profetizan mentira.

15 Yo no los envié –declara YHWH– y ellos profetizan falsamente en mi nombre, con el resultado de que yo los expulsaré a ustedes y perecerán, junto con los profetas que les profetizan”.

16 Y a los sacerdotes y a todo el pueblo les dije: “Así dice YHWH: No hagan caso a las palabras de los profetas que les profetizan diciendo que los utensilios de la Casa de YHWH serán traídos pronto de Bavel, porque les profetizan mentira.

17 No les hagan caso. Sírvanle al rey de Bavel y vivan. De otra manera esta ciudad se convertirá en una ruina.

18 Si ellos son verdaderamente profetas y si la palabra de YHWH está con ellos, que intercedan ante YHWH de los Ejércitos para que no vayan a Bavel los utensilios que han quedado en la Casa de YHWH, en el palacio real de Yahudah y en Yerushalem.

19 “Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos acerca de las columnas, de la fuente, de las bases, y del resto de los utensilios que quedan en esta ciudad,

20 y que no se llevó Nevukhadretsar rey de Bavel, cuando exilió a Bavel a Yekonyah hijo de Yahoyaqim, rey de Yahudah, con todos los nobles de Yahudah y de Yerushalem;

21 porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael, acerca de los objetos que han quedado en la Casa de YHWH, en el palacio real de Yahudah, y en Yerushalem:

22 Se los llevarán a Bavel y allí estarán hasta el día en que yo tome nota de ellos –declara YHWH– y los traiga, y los restituiré a este lugar”.

28

1 Ese año, al principio del reinado de Tsidqiyahu rey de Yahudah, en el mes quinto del cuarto año, Jananyah hijo de Azur, el profeta que era de Guivón, me habló en la Casa de YHWH, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo. Dijo:

2 “Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Ahora rompo el yugo del rey de Bavel.

3 Dentro de dos años haré volver a este lugar todos los utensilios de la Casa de YHWH que Nevukhadretsar rey de Bavel tomó de este lugar y los llevó a Bavel.

4 También haré volver a este lugar a Yekonyah hijo de Yahoyaqim, rey de Yahudah, y a todos los exiliados de Yahudah que fueron a Bavel –declara YHWH. Sí, romperé el yugo del rey de Bavel”

5 Entonces el profeta Yirmeyahu le respondió al profeta Jananyah, en presencia de los sacerdotes y de todo el pueblo que estaba de pie en la Casa de YHWH.

6 El profeta Yirmeyahu dijo: “¡Amén! Así lo haga YHWH. Que YHWH cumpla lo que tú has profetizado y que traiga de Bavel a este lugar los utensilios de la Casa de YHWH y a todos los exiliados.

7 Sin embargo, escucha esta palabra que yo dirijo a ti y a todo el pueblo:

8 Los profetas que vivieron antes de ti y antes de mí, desde tiempos antiguos, profetizaron de guerras, de desastres y de pestilencias contra muchas tierras y grandes reinos.

9 Así que si un profeta profetiza bienestar, entonces solamente cuando se cumpla su palabra se sabrá que verdaderamente lo envió YHWH”.

10 Pero el profeta Jananyah quitó el yugo del cuello del profeta Yirmeyahu y lo rompió;

11 y Jananyah dijo en presencia de todo el pueblo: “Así ha dicho YHWH: Así romperé el yugo de Nevukhadretsar, rey de Bavel, del cuello de todas las naciones, dentro de dos años”. Y el profeta Yirmeyahu se fue por su camino.

12 Después que el profeta Jananyah rompió el yugo del cuello del profeta Yirmeyahu, le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu:

13 “Ve, háblale a Jananyah y dile que así ha dicho YHWH: Tú has roto yugos de madera, pero en lugar de ellos harás yugos de hierro.

14 Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: He puesto un yugo de hierro sobre el cuello de todas estas naciones, para que le sirvan a Nevukadretsar, rey de Bavel – ¡y le servirán! Le he dado a él aun los animales del campo”.

15 Y el profeta Yirmeyahu le dijo al profeta Jananyah: “Escucha, Jananyah: YHWH no te ha enviado, y tú has hecho que este pueblo confíe en la mentira.

16 Por tanto, así ha dicho YHWH: Yo te voy a quitar de sobre la faz de la tierra. Morirás en este mismo año, porque incitaste la deslealtad a YHWH”.

17 Y el profeta Jananyah murió ese mismo año, en el mes séptimo.

29

1 Este es el texto de la carta que el profeta Yirmeyahu envió de Yerushalem a los sacerdotes, a los profetas, al resto de los ancianos de la comunidad exiliada, y a todo el pueblo que Nevukhadretsar había exiliado de Yeru-shalem a Bavel

2 –después de haber salido de Yerushalem el rey Yekhonyah y la reina madre, los eunucos, los oficiales de Yahudah y de Yerushalem, los artesanos y los herreros.

3 [La carta fue enviada] por medio de Elasa hijo de Shafán y de Guemaryah hijo de Jilqiyah, a quienes Tsidqiyahu rey de Yahudah había enviado a Bavel, a Nevukhadretsar rey de Bavel. Y decía:

4 “Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael, a toda la comunidad que exilié de Yerushalem a Bavel:

5 Edifiquen casas y vivan en ellas, planten huertos y coman de su fruto.

6 Tomen esposas y engendren hijos e hijas; y tomen esposas para sus hijos, y denles sus hijas a esposos, para que den a luz hijos e hijas. Multiplíquense allí, no disminuyan.

7 Procuren el bienestar de la ciudad a la cual los he exiliado y rueguen por ella a YHWH; porque en su prosperidad prosperarán ustedes”.

8 Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Que no los engañen los profetas que hay en su medio ni sus adivinos, y no hagan caso de los sueños que ellos sueñan.

9 Pues ellos les profetizan falsamente en mi nombre; yo no los envié” – declara YHWH.

10 Porque así ha dicho YHWH: “Cuando se cumplan los setenta años para Bavel, tomaré nota de ustedes, y les cumpliré mi promesa de favorecerlos –para hacerlos regresar a este lugar.

11 Porque yo sé los planes que tengo acerca de ustedes –declara YHWH– planes para su bienestar y no para desastre, para darles un futuro esperanzador.

12 Cuando ustedes me invoquen, y vengan y oren a mí, yo les prestaré atención.

13 Me buscarán y me hallarán, si me buscan con todo su corazón.

14 Me dejaré hallar de ustedes –declara YHWH– y les restauraré su suerte. Y los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares a donde los he desterrado –declara YHWH– y los haré volver al lugar de donde los exilié”.

15 Ustedes dicen: “YHWH nos ha levantado profetas en Bavel”.

16 Pero así ha dicho YHWH acerca del rey que se sienta en el trono de Dawid y de todo el pueblo que habita en esta ciudad, sus hermanos que no salieron en exilio con ustedes

17 –así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “Voy a enviar contra ellos la espada, el hambre y la pestilencia y los trataré como higos despreciables, tan malos que no se pueden comer.

18 Los perseguiré con espada, con hambre y con pestilencia, y haré que sean motivo de horror para todos los reinos de la tierra, maldición y objeto de horror y chifletas y burla entre todas las naciones a las cuales los he desterrado,

19 porque no escucharon mis palabras –declara YHWH –cuando persistentemente les enviaba mis siervos los profetas, y no hicieron caso” –declara YHWH.

20 Pero oigan la palabra de YHWH, toda la comunidad expatriada de Yerushalem a Bavel.

21 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael, acerca de Ajav hijo de Qolayah y de Tsidqiyahu hijo de Maaseyah, quienes les profetizan falsamente en mi nombre: “Voy a entregarlos en manos de Nevukhadretsar rey de Bavel, y él los matará ante los ojos de ustedes.

22 Y toda la comunidad de Yahudah que está en Bavel usará una maldición derivada del destino de ellos: “YHWH te haga como a Tsidqiyahu y como a Ajav, a quienes el rey de Bavel echó al fuego”,

23 –porque hicieron infamia en Yisrael, cometiendo adulterio con las esposas de sus prójimos y hablando en mi nombre palabras falsas que no les mandé. Yo soy el que sabe y da testimonio” –declara YHWH.

24 Concerniente a Shemayah de Nejelam dirás:

25 que así ha hablado YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Por cuanto en tu propio nombre enviaste cartas a todo el pueblo que está en Yerushalem, al sacerdote Tsefanyah hijo de Maaseyah y a todos los demás sacerdotes, diciendo:

26 “YHWH te nombró sacerdote en lugar del sacerdote Yahoyadah, para que ejerzas autoridad en la Casa de YHWH sobre todo hombre loco que se ponga a profetizar, y lo metas en el cepo y en el collar de hierro.

27 Ahora, ¿por qué no has reprendido a Yirmeyahu el anatotita, que profetiza entre ustedes?

28 Porque por cierto nos ha enviado a decir en Bavel: “Será por un largo tiempo. Edifiquen casas y vivan en ellas; planten huertos y disfruten de su fruto”.

29 Cuando el sacerdote Tsefanyah leyó esta carta a oídos del profeta Yirmeyahu.

30 le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu, diciendo:

31 “Mándale a decir a toda la comunidad exiliada que así ha dicho YHWH acerca de Shemayah de Nejelam: Porque Shemayah les profetizó sin que yo lo enviara, y les hizo falsas promesas,

32 ciertamente, así ha dicho YHWH: Voy a castigar a Shemayah de Nejelam y a su descendencia. No tendrá un solo hombre de su linaje que habite en medio de este pueblo y que vea el bien que le voy a hacer a mi pueblo –declara YHWH– porque ha incitado a la deslealtad hacia YHWH”.

30

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH:

2 Así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael: “Escribe en un rollo todas estas palabras que te he hablado.

3 Porque vienen días – declara YHWH– en que restauraré la suerte de mi pueblo Yisrael y de Yahudah, ha dicho YHWH; y los haré volver a la tierra que di a sus padres, y la poseerán.

4 Y estas son las palabras que habló YHWH acerca de Yisrael y de Yahudah.

5 Así ha dicho YHWH: “Hemos oído gritos de pánico, terror sin alivio.

6 Pregunten y miren: Ciertamente un varón no da a luz. ¿Por qué entonces veo a todo hombre con las manos sobre las caderas como una mujer que da a luz? ¿Por qué todas las caras se han vuelto pálidas?

7 ¡Oh, cuán grande ese día; ¡no hay otro como él! Es tiempo de angustia para Yaaqov, pero será librado de él.

8 En ese día –declara YHWH de los Ejércitos– yo quebraré el yugo de sobre su cuello y romperé sus coyundas. Los extranjeros no volverán a hacerlos esclavos;

9 más bien, servirán a YHWH su Elohim y a Dawid su rey, a quien yo levantaré para ellos.

10 “Pero tú no temas, oh siervo mío Yaaqov, ni desmayes, oh Yisrael –declara YHWH. Yo te libraré desde lejos, a tu descendencia de la tierra de su cautiverio. Y Yaaqov volverá a tener calma y tranquilidad sin que nadie lo moleste;

11 Porque yo estoy contigo para librarte – declara YHWH. Acabaré con todas las naciones entre las cuales te he dispersado; pero no acabaré contigo. No te dejaré sin castigo, pero tu castigo será con medida.

12 Porque así ha dicho YHWH: Tu golpe es incurable, tu herida es grave.

13 Nadie procura la curación de tu enfermedad, no hay remedio, no hay recobro para ti.

14 Todos tus amantes se han olvidado de ti, ya no te buscan; porque te he golpeado como golpea el enemigo, con castigo cruel, por ser tan grande tu maldad y tan numerosos de tus pecados.

15 ¿Por qué gritas por tu golpe, si tu dolor es incurable? Te hice eso por ser tan grande tu maldad y tan numerosos tus pecados.

16 Ciertamente, todos los que querían devorarte serán devorados; y todos y cada uno de tus enemigos irán en cautiverio; los que te despojan serán despojados, y a todos los que te saquean los entregaré al saqueo.

17 Pero yo te traeré sanidad y te curaré de tus heridas –declara YHWH. Aunque te han llamado “Desechada, esa Tsiyón a quien nadie busca”.

18 Así ha dicho YHWH: “Yo restauraré la suerte de las carpas de Yaaqov, y tendré compasión de sus moradas. La ciudad será reedificada sobre sus ruinas, y el palacio en su propio lugar.

19 Acciones de gracias saldrán de ellos, y voz de bailarines. Los multiplicaré, y no serán pocos; los honraré, y no serán humillados.

20 Sus hijos serán como en el pasado, y su comunidad será establecida por mi gracia; y yo me encargaré de todos sus opresores.

21 Su capitán será uno de ellos, de en medio de ellos saldrá su gobernante; yo le haré acercarse, para que se me acerque –declara YHWH– porque, ¿quién, de otro modo, se atreve acercarse a mí? – declara YHWH.

22 Ustedes serán mi pueblo, y yo seré su Elohim.

23 Miren, la tormenta de YHWH sale con furor, una tormenta furiosa, que baja girando sobre la cabeza de los malvados.

24 No se apartará la ardiente ira de YHWH hasta que haya hecho y cumplido sus propósitos. En los días venideros lo percibirán.

31

1 En aquel tiempo –declara YHWH– yo seré el Elohim de todas los clanes de Yisrael, y ellos serán mi pueblo.

2 Así ha dicho YHWH: El pueblo escapó de la espada, halló favor en el desierto; cuando Yisrael iba marchando al hogar.

3 YHWH se me reveló desde antaño, diciendo: “Con amor eterno te he amado; por eso te he prolongado mi favor.

4 Te edificaré firmemente otra vez, oh Virgen Yisrael. De nuevo tomarás tus panderos y saldrás al ritmo de las bailarinas.

5 Otra vez plantarás viñas en los montes de Shomrón, y los que las planten las disfrutarán.

6 Porque viene el día en que los guardias proclamarán en las alturas de Efráyim: “¡Vengan, subamos a Tsiyón, a YHWH, nuestro Elohim!”

7 Porque así ha dicho YHWH: “Griten de gozo por Yaaqov, clamen en las encrucijadas de las naciones. Canten fuerte en alabanza, y digan: ‘¡Salva, YHWH, a tu pueblo, al remanente de Yisrael!’

8 “Yo los traeré de la tierra del norte, los reuniré de los confines de la tierra –entre ellos vendrán ciegos y cojos, mujeres encinta y las paridas– en una gran multitud volverán acá.

9 Vendrán con llanto, y con compasión los guiaré. Los conduciré a los arroyos de aguas, por un camino parejo donde no tropezarán. Porque yo soy siempre un Padre para Yisrael, Efráyim es mi primogénito”.

10 ¡Oh naciones, escuchen la palabra de YHWH y háganlo saber en las costas lejanas! Digan: “El que dispersó a Yisrael lo reunirá y lo guardará, como el pastor a su rebaño”.

11 Porque YHWH rescatará a Yaaqov, lo redimirá de uno muy fuerte para él.

12 Vendrán y cantarán en la cumbre de Tsiyón, radiantes por la bondad de YHWH –por el grano, el vino nuevo, el aceite y las crías de las ovejas y del ganado. Su vida será como huerto regado, nunca más volverán a languidecer.

13 Entonces las doncellas danzarán alegremente, jóvenes y ancianos juntamente. Transformaré su duelo en gozo, los consolaré y los alegraré en su dolor.

14 Colmaré de abundancia al sacerdote, y mi pueblo se saciará de mi abundancia” –declara YHWH.

15 Así ha dicho YHWH: “Una voz se oye en Ramá –lamento y llanto amargo– Raquel llorando por sus hijos. No quiere que la consuelen por sus hijos, porque se han ido”.

16 Así ha dicho YHWH: “Restringe tu voz del llanto, tus ojos de derramar lágrimas, porque hay una recompensa para tu obra –declara YHWH: Ellos volverán de la tierra del enemigo.

17 Y hay esperanza para tu futuro; tus hijos volverán a su país –declara YHWH.

18 Puedo oír a Efráyim que se lamenta: “Me castigaste y fui castigado como novillo sin domar. Recíbeme de nuevo, déjame volver; porque tú, oh YHWH, eres mi Elohim.

19 Ahora que he regresado, estoy lleno de remordimiento; ahora que me doy cuenta, golpeo mi muslo. Estoy avergonzado y humillado, porque he llevado el oprobio de mi juventud”.

20 “Ciertamente Efráyim es un hijo querido para mí, un niño mimado. Siempre que me he vuelto contra él, no se a ha apartado de él mi pensamiento. Por eso mi corazón se enternece por él; lo volveré a recibir en amor –declara YHWH.

21 Levanta indicadores, pon señales de camino; ten en mente el camino principal, el camino por el cual viajaste. Vuelve, Doncella Yisrael; vuelve a estos poblados tuyos.

22 ¿Hasta cuándo andarás por ahí, oh hija rebelde? –Pues YHWH ha creado algo nuevo en la tierra: La mujer galantea al hombre–”.

23 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Cuando yo restaure su suerte, dirán otra vez estas palabras en la tierra de Yahudah y en sus ciudades: ‘¡YHWH te bendiga, morada de justicia, oh monte santo!’

24 Yahudah y todos sus poblados juntamente serán habitados por granjeros y por los que se desplazan con los rebaños.

25 Porque le daré al sediento bebida abundante, y saciaré a todo el que languidece”.

26 En esto desperté y miré alrededor, y mi sueño me había sido placentero.

27 Miren, viene un tiempo –declara YHWH– cuando sembraré la Casa de Yisrael y la Casa de Yahudah con semilla de hombres y con semilla de animales;

28 y así como he vigilado sobre ellos para arrancar, para derribar, para arruinar, para destruir y para traer desastre, así vigilaré sobre ellos para edificar y plantar –declara YHWH.

29 En esos días no dirán más: “Los padres comieron uvas agrias, y los dientes de los hijos sufren la dentera”.

30 Sino que cada cual morirá por su propio pecado: Todo el que coma uvas agrias sufrirá en sus dientes la dentera.

31 Miren, viene un tiempo –declara YHWH– cuando haré una nueva alianza con la Casa de Yisrael y con la Casa de Yahudah.

32 No será como la alianza que hice con sus padres, cuando los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Mitsráyim, una alianza que ellos violaron, de modo que yo los rechacé –declara YHWH.

33 Pero ésta será la alianza que haré con la Casa de Yisrael después de aquellos días –declara YHWH: Pondré mi Torah en su interior y la escribiré en su corazón. Entonces yo seré su Elohim, y ellos serán mi pueblo.

34 Ya no necesitarán enseñarse unos a otros y decirse unos a otros: “Hazle caso a YHWH”; porque todos ellos me harán caso, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande – declara YHWH. Porque yo perdonaré su iniquidad y no me acordaré más de su pecado.

35 Así ha dicho YHWH, quien estableció el sol para luz del día, y las leyes de la luna y las estrellas para luz de la noche, el que agita el mar de manera que rugen sus olas, cuyo nombre es YHWH de los Ejércitos:

36 Si esas leyes fuesen alguna vez anuladas por mí –declara YHWH– sólo entonces la descendencia de Yisrael dejaría de ser nación delante de mí, perpetuamente”.

37 Así ha dicho YHWH: “Si se pudiesen medir los cielos arriba, y se pudiesen explorar los cimientos de la tierra abajo, sólo entonces yo desecharía toda la descendencia de Yisrael por todo lo que han hecho – declara YHWH.

38 Miren, viene un tiempo –declara YHWH, cuando la ciudad será edificada para YHWH desde la Torre de Jananel hasta la Puerta de la Esquina;

39 y el cordel de medir irá directamente hasta la Colina de Garev, y dará la vuelta hacia Goah.

40 Y todo el Valle de los Cadáveres y de las Cenizas, y todos los campos hasta el Arroyo de Qidrón, hasta la esquina de la Puerta de los Caballos, al este, estará consagrado a YHWH. Nunca más serán arrancados ni destruidos”.

32

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH en el año diez de Tsidqiyahu, rey de Yahudah, que fue el año 18 de Nevukhadretsar.

2 En aquel tiempo el ejército del rey de Bavel tenía sitiada a Yerushalem. Y el profeta Yirmeyahu estaba preso en el patio de la prisión adjunta a la casa del rey de Yahudah.

3 Porque Tsidqiyahu, el rey de Yahudah, lo había apresado, diciéndole: “¿Cómo te atreves a profetizar diciendo que así ha dicho YHWH: ‘Voy a entregar esta ciudad en manos del rey de Bavel, y él la capturará;

4 Tsidqiyahu, rey de Yahudah, no escapará de los kasditas; será entregado en manos del rey de Bavel, y hablará con él cara a cara y lo verá en persona.

5 Y llevarán a Tsidqiyahu a Bavel, para permanecer allá hasta que yo tome nota de él – declara YHWH. Cuando ustedes le hagan la guerra a los kasditas, no tendrán éxito?’”

6 Yirmeyahu dijo: Me llegó la palabra de YHWH, diciendo:

7 Jananel, hijo de tu tío Shalum, vendrá a ti para decir: “Compra mi tierra que está en Anatot, porque tú eres el próximo en sucesión para redimirla por compra”.

8 Y tal como había dicho YHWH, mi primo Jananel vino donde mí al patio de la prisión y me dijo: “Por favor, compra mi tierra que está en Anatot, en el territorio de Binyamín; porque el derecho de sucesión es tuyo, y tú tienes el deber de redención. Cómprala”. Entonces comprendí que era verdaderamente la palabra de YHWH.

9 Así que compré la tierra de Jananel mi primo, la cual estaba en Anatot. Le pesé el dinero: diecisiete shékels de plata.

10 Luego preparé una escritura, la sellé, y la confirmé con testigos; y pesé la plata en la balanza.

11 Luego tomé la escritura de propiedad, tanto la sellada como la abierta, según ley y costumbre,

12 y le entregué la escritura de propiedad a Barukh hijo de Neriyah, hijo de Mejaseyah, en presencia de Jananel mi pariente, en presencia de los testigos que se nombraban en el documento de la compra y en presencia de todos los yahuditas que estaban sentados en el patio de la prisión.

13 En presencia de ellos le encargué a Baruk lo siguiente:

14 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Toma estos documentos, esta escritura de compra, el texto sellado y el abierto, y ponlos en una vasija de cerámica para que se conserven por mucho tiempo.

15 Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Todavía se comprarán casas, campos y viñas en esta tierra”.

16 Después que le di la escritura a Barukh hijo de Neriyah, oré a YHWH diciendo:

17 “¡Oh Adonay YHWH! Tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido. Nada es demasiado difícil para ti.

18 Tú le muestras bondad a mil generaciones, pero retribuyes la maldad de los padres en sus hijos después de ellos. ¡Oh haÊl grande y poderoso, cuyo nombre es YHWH de los Ejércitos!

19 Grande eres en designios y magnífico en hechos, pues tus ojos observan todos los caminos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos y con el propio fruto de sus obras.

20 Desplegaste señales y prodigios en la tierra de Mitsráyim con efectos duraderos, y has ganado renombre en Yisrael y entre la humanidad hasta el día de hoy.

21 Libraste a tu pueblo Yisrael de la tierra de Mitsráyim con señales y prodigios, con mano fuerte y con brazo extendido, y con gran terror.

22 Tú les diste esta tierra, la que juraste a sus padres que les darías: una tierra que fluye leche y miel,

23 y vinieron y tomaron posesión de ella. Pero ellos no te escucharon, ni anduvieron en tu Enseñanza; no hicieron nada de lo que les mandaste hacer. Por eso has hecho que les ocurriera toda esta desgracia.

24 Aquí están los terraplenes, levantados contra la ciudad para invadirla; y la ciudad, por causa de la espada, el hambre, y la pestilencia, está a merced de los kasditas que la están atacando. Ha llegado a suceder lo que advertiste –como ves.

25 Sin embargo, oh Adonay YHWH, aun cuando la ciudad está a merced de los kasditas, tú me dices: ‘Cómprate el campo por dinero y convoca testigos’.”

26 Entonces le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu, diciendo:

27 “Mira, yo soy YHWH, el Elohim de todo mortal. ¿Habrá algo muy difícil para mí?

28 Ciertamente, así ha dicho YHWH: Voy a entregar esta ciudad en manos de los kasditas y en manos de Nevukhadretsar, rey de Bavel; y él la capturará.

29 Y los kasditas que han estado atacando esta ciudad, vendrán y le prenderán fuego y la incendiarán –con las casas sobre cuyas azoteas hacían ofrendas a Báal y derramaban libaciones a otros elohim, para provocarme a ira.

30 Porque el pueblo de Yisrael y el pueblo de Yahudah no han hecho otra cosa que lo malo a mi vista desde su juventud; el pueblo de Yisrael no ha hecho otra cosa que enojarme con su conducta –declara YHWH.

31 Esta ciudad ha provocado mi ira y mi indignación desde el día en que la edificaron y hasta el día de hoy; de manera que la quitaré de mi presencia

32 por toda la maldad que los hijos de Yisrael y los hijos de Yahudah han hecho para provocarme a ira –ellos, sus reyes, sus oficiales, sus sacerdotes, sus profetas, los hombres de Yahudah y los habitantes de Yerushalem.

33 Ellos me dieron la espalda y no la cara; a pesar de que les he enseñado persistentemente, no hacen caso ni aceptan corrección.

34 Pusieron sus abominaciones en la Casa que lleva mi nombre y la contaminaron;

35 y edificaron los lugares altos de Báal que están en el Valle de Ben-hinom, donde le ofrecieron sus hijos y sus hijas a Mólekh –cuando yo nunca he mandado ni me ha venido a la mente [mandar] que hicieran esa abominación, y así trajeron culpa sobre Yahudah.

36 “Pero ahora, ciertamente, así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael, concerniente a esta ciudad de la cual ustedes dicen: ‘En mano del rey de Bavel será entregada por la espada, por el hambre y por la peste’:

37 Miren, yo los reuniré de todos los países a los cuales los he desterrado en mi furor y en mi ira, y con gran indignación; y los haré volver a este lugar y los dejaré habitar seguros.

38 Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Elohim.

39 Les daré un solo corazón y una sola naturaleza para que me respeten perpetuamente; y les irá bien a ellos y a sus hijos después de ellos.

40 Y haré con ellos una alianza eterna de que no me apartaré de ellos y los trataré con bondad; y pondré en el corazón de ellos respeto hacia mí, para que no se aparten de mí.

41 Me deleitaré en tratarlos bondadosamente, y los plantaré en esta tierra fielmente, con todo mi corazón y con todo mi ser.

42 “Porque así ha dicho YHWH: Así como traje sobre este pueblo este terrible desastre, así voy a traer sobre ellos todo el bien que les he prometido.

43 Y se volverán a comprar campos en esta tierra de la cual ustedes dicen: ‘Es una desolación, sin hombres ni animales; está entregada en manos de los kasditas’.

44 “Se comprarán campos por dinero, y se harán escrituras, selladas y con testigos, en tierra de Binyamín, y en los alrededores de Yerushalem y en las ciudades de Yahudah, en las ciudades de la región montañosa, y en las ciudades de la Sefelah y en las ciudades del Néguev, porque yo les restauraré su suerte” –declara YHWH.

33

1 La palabra de YHWH le llegó a Yirmeyahu, mientras estaba todavía confinado en el patio de la prisión, y dijo:

2 “Así ha dicho YHWH, que lo está planeando, YHWH que lo está disponiendo para producirlo, cuyo nombre es YHWH:

3 Clama a mí, y yo te responderé; y te revelaré cosas grandes, secretos que tú no conoces.

4 Porque así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael acerca de las casas de esta ciudad y de las casas de los reyes de Yahudah, que fueron derribadas para [construir defensas] contra los terraplenes y la espada,

5 y quedaron llenas de aquéllos que fueron a combatir contra los kasditas, –de los cadáveres de hombres a quienes derribé con mi furor y con mi ira, escondiendo mi rostro de esta ciudad por causa de toda su maldad:

6 “Voy a traerles alivio y sanidad, yo los sanaré y les revelaré abundancia de verdadero favor.

7 Restauraré la suerte de Yahudah y de Yisrael, y los reedificaré como al principio.

8 Y los limpiaré de todos los pecados que cometieron contra mí; perdonaré todos los pecados que cometieron, contra mí, por los que se rebelaron contra mí.

9 Y a través de mí ella ganará renombre, gozo, y gloria por sobre todas las naciones de la tierra, cuando éstas oigan de todo el bien que yo les haré. Temerán y se estremecerán por todo el bien y por toda la prosperidad que yo les proveeré”.

10 Así ha dicho YHWH: “En este lugar, que ustedes dicen que está arruinado, sin hombres y sin animales –en las ciudades de Yahudah y en las calles de Yerushalem que están desoladas, sin hombres, sin habitantes y sin animales–

11 todavía se escuchará el sonido del gozo y de la alegría, la voz del novio y la voz de la novia, la voz de los que gritan: ‘Den gracias a YHWH de los Ejércitos, porque YHWH es bueno, porque su bondad es eterna’, cuando traen ofrendas de acción de gracias a la Casa de YHWH. Porque restauraré la suerte de la tierra, como al principio” –ha dicho YHWH.

12 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “En este lugar arruinado, sin hombres y sin animales, y en todas sus ciudades, otra vez habrá pastizales para los pastores, donde puedan hacer recostar a sus ovejas.

13 Las ovejas pasarán otra vez bajo las manos de quien las cuente en los poblados de la Serranía, en los poblados de la Sefelah, y en los pueblos del Néguev, en la tierra de Binyamín y en los alrededores de Yerushalem y en las ciudades de Yahudah –ha dicho YHWH.

14 Miren, vienen días –declara YHWH– en que cumpliré la promesa que le hice a la Casa de Yisrael y a la Casa de Yahudah.

15 En aquéllos días y en aquel tiempo haré brotar un verdadero retoño del linaje de Dawid, y él hará lo que es justo y correcto en la tierra.

16 En esos días será librado Yahudah, y Yerushalem habitará segura. Y así la llamarán: ‘YHWH es nuestro Vindicador’.

17 Porque así ha dicho YHWH: Nunca faltarán hombres del linaje de Dawid que se sienten sobre el trono de la Casa de Yisrael.

18 Tampoco faltarán del linaje de los sacerdotes lewíticos en mi presencia, hombres que presenten ofrendas quemadas y enciendan ofrenda de comida y presenten sacrificios todos los días”.

19 Le llegó a Yirmeyahu la palabra de YHWH, diciendo:

20 “Así ha dicho YHWH: Si ustedes pueden invalidar mi alianza con el día y mi alianza con la noche, de modo que no haya día ni noche a su debido tiempo,

21 solamente entonces podrá ser invalidada mi alianza con mi siervo Dawid –de modo que no tenga un descendiente que reine sobre su trono– o con mis ministrantes, los sacerdotes lewíticos.

22 Como el ejército del cielo que no se puede contar, y como la arena del mar que no se puede medir, así multiplicaré la descendencia de mi siervo Dawid y de los lewitas que me sirven”.

23 Le llegó a Yirmeyahu la palabra de YHWH, diciendo:

24 “Tú has oído lo que habla este pueblo, diciendo: ‘YHWH ha desechado a las dos familias que escogió’. Así desprecian a mi pueblo, y ya no lo consideran más como una nación.

25 Así ha dicho YHWH: Tan ciertamente como que he establecido mi alianza con el día y la noche –las leyes del cielo y de la tierra–

26 así no desecharé la descendencia de Yaaqov y a mi siervo Dawid: nunca dejaré de tomar de su descendencia gobernantes para los descendientes de Avraham, de Yitsjaq y de Yaaqov. Ciertamente, les restauraré su suerte y los recibiré otra vez en amor”.

34

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH cuando Nevukhadretsar rey de Bavel y todo su ejército, y todos los reinos de la tierra y todos los pueblos bajo su dominio combatían contra Yerushalem y contra sus ciudades:

2 Así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael: “Ve háblale a Tsidqiyahu, rey de Yahudah, y dile que así dijo YHWH: Voy a entregar esta ciudad en manos del rey de Bavel, y la incendiará.

3 Y tú no escaparás de su mano; ciertamente te apresarán y te entregarán en sus manos. Verás al rey de Bavel cara a cara y le hablarás en persona, y te llevarán a Bavel.

4 Sin embargo, escucha la palabra de YHWH, oh Tsidqiyahu, rey de Yahudah. Así ha dicho YHWH acerca de ti: No morirás a espada.

5 Tendrás una muerte pacífica; y como quemaron [incienso] por tus padres, los reyes que te precedieron, así quemarán por ti, y harán lamentación por ti diciendo: ‘¡Ay amo!’ Porque yo mismo he hecho la promesa” –declara YHWH.

6 El profeta Yirmeyahu le habló todas estas palabras a Tsidqiyahu, rey de Yahudah, en Yerushalem,

7 cuando el ejército del rey de Bavel combatía contra Yerushalem y contra las ciudades de Yahudah que habían quedado –contra Lakhish y contra Azeqá, porque éstas eran las únicas ciudades fortificadas de Yahudah que habían quedado.

8 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH, después que el rey Tsidqiyahu hizo un convenio con todo el pueblo en Yerushalem para promulgarles libertad

9 –para que cada uno dejase en libertad a su esclavo o a su esclava hebreos, de modo que ninguno retuviera a sus hermanos yahuditas como esclavos.

10 Todos, los oficiales y el pueblo, que habían participado en el convenio, concordaron en dejar en libertad, cada uno a su esclavo o a su esclava, para no mantenerlos esclavizados más; cumplieron y los dejaron en libertad.

11 Pero después cambiaron de parecer e hicieron volver a los hombres y mujeres que habían dejado en libertad, y los sometieron a la esclavitud otra vez.

12 Entonces fue que le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu, de parte de YHWH, diciendo:

13 Así dice YHWH, el Elohim de Yisrael: “Yo hice una alianza con sus padres cuando los saqué de la tierra de Mitsráyim, de la casa de esclavitud, diciendo:

14 ‘Al séptimo año cada uno de ustedes debe dejar en libertad a su hermano hebreo que se les haya vendido; cuando te haya servido seis años, debes dejarlo ir libre’. Pero sus padres no me escucharon, ni prestaron atención.

15 Ultimamente ustedes se habían vuelto a mí y habían hecho lo correcto ante mis ojos, y cada uno de ustedes proclamó libertad a su paisano; y ustedes habían hecho un convenio en mi presencia, en la Casa que lleva mi nombre.

16 Pero ahora ustedes se han vuelto atrás han profanando mi nombre; cada uno de ustedes ha vuelto a tomar a su esclavo y cada una a su esclava que habían dejado en libertad, y los han forzado a ser sus esclavos otra vez.

17 “Ciertamente, así ha dicho YHWH: Ustedes no me han obedecido en proclamar cada uno liberación a su pariente y a su paisano. Miren, yo proclamo la entrega de ustedes –declara YHWH– para la espada, para la pestilencia, y para el hambre; y haré que sean motivo de horror a todos los reinos de la tierra.

18 Haré que los hombres que traspasaron mi alianza y que no han cumplido las palabras del convenio que hicieron en mi presencia, [sean] como el becerro que cortaron en dos partes para pasar en medio de las mitades:

19 A los oficiales de Yahudah y de Yerushalem, a los funcionarios, a los sacerdotes y a todo el pueblo del país que pasaron entre las partes del becerro,

20 los entregaré a sus enemigos, a los que buscan sus vidas. Sus cadáveres servirán de comida a las aves del cielo y a los animales de la tierra.

21 A Tsidqiyahu el rey de Yahudah y a sus oficiales los entregaré en manos de sus enemigos que buscan sus vidas –del ejército del rey de Bavel, quienes se han retirado de ustedes.

22 Ahora doy órdenes –declara YHWH– mediante las cuales los traeré de nuevo contra esta ciudad. Ellos la atacarán y la capturarán, y la incendiarán. A las ciudades de Yahudah las convertiré en una desolación, sin habitantes”.

35

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH en los días de Yahoyiaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah:

2 “Ve a la familia de los rekhavitas y habla con ellos, y tráelos a la Casa de YHWH, a una de las cámaras, y dales de beber vino”.

3 Así que tomé a Yaazanyah hijo de Yirmeyahu, hijo de Jabatsinyah, y a sus hermanos, a todos sus hijos y a toda la familia de los rekhavitas;

4 y los traje a la Casa de YHWH, a la cámara de los hijos de Janán hijo de Yigdalyahu, el hombre de ha'El, la cual está junto a la cámara de los oficiales y encima de la cámara de Maaseyahu hijo de Shalum, el guardia del umbral.

5 Puse delante de los miembros de la familia de los rekhavitas tazones llenos de vino, y vasos, y les dije: “Beban vino”.

6 Pero ellos dijeron: “No beberemos vino, porque nuestro ancestro Yonadav hijo de Rekhav nos mandó: ‘No beberán vino jamás, ni ustedes ni sus hijos.

7 No edificarán casas, ni sembrarán semilla, ni plantarán viñas, ni las poseerán; más bien, habitarán en tiendas todos sus días, para que vivan muchos días sobre la faz de la tierra donde ustedes peregrinan’.

8 Y nosotros hemos obedecido a nuestro ancestro Yonadav hijo de Rekhav en todas las cosas que nos mandó: nunca bebemos vino, ni nosotros, ni nuestras esposas, ni nuestros hijos, ni nuestras hijas.

9 Tampoco edificamos casas para habitar en ellas, y ni tenemos viñas, ni campos para sembrar;

10 hemos habitado en tiendas y hemos obedecido todo lo que nos mandó nuestro ancestro Yonadav.

11 Pero cuando Nevukhadretsar rey de Bavel invadió el país, dijimos: ‘Vayamos y entremos en Yerushalem, a causa del ejército de los kasditas y del ejército de Aram’. Y nos hemos quedado en Yerushalem”.

12 Entonces le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu:

13 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Ve y di a los hombres de Yahudah y a los habitantes de Yerushalem: “Ustedes pueden aprender una lección [aquí] en cuanto a obedecer mis mandamientos –declara YHWH.

14 Los mandatos de Yonadav hijo de Rekhav se han cumplido: él mandó a sus hijos que no bebieran vino, y no lo han bebido hasta el día de hoy, en obediencia al mandamiento de su ancestro. Sin embargo, yo les he hablado a ustedes persistentemente, y no me han hecho caso.

15 Les he enviado persistentemente todos mis siervos los profetas, para decirles: ‘Apártense, cada uno, de su mal camino y enmienden sus obras; no vayan tras otros elohim para servirles. Entonces podrán permanecer en la tierra que les he dado a ustedes y a sus padres’. Pero ustedes no me prestaron atención, ni me hicieron caso.

16 Los hijos de Yahonadav hijo de Rekhav han cumplido ciertamente el mandamiento que les dio su ancestro, pero este pueblo no me ha hecho caso.

17 Ciertamente, así ha dicho YHWH el Elohim de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Voy a traer sobre Yahudah y sobre todos los habitantes de Yerushalem todo el desastre con el que los he amenazado; porque les hablé, y no escucharon; los llamé, y no respondieron”.

18 Y a la familia de los rekhavitas Yirmeyahu le dijo: “Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Porque han obedecido el mandamiento de su ancestro Yonadav y han guardado todos sus mandamientos y han hecho todo lo que les mandó,

19 ciertamente, así dice YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Nunca faltará un hombre del linaje de Yahonadav hijo de Rekhav que esté de pie delante de mí”.

36

1 En el cuarto año de Yahoyiaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, le llegó a Yirmeyahu esta palabra de parte de YHWH:

2 “Consigue un rollo de pergamino y escribe en él todas las palabras que te he hablado –acerca de Yisrael, de Yahudah y de todas las naciones– desde la primera vez que te hablé en los días de Yoshiyahu, hasta el día de hoy.

3 Quizás cuando la casa de Yahudah oiga de todo el desastre que me propongo traer sobre ellos, se vuelvan de sus malos caminos, para que yo perdone su maldad y su pecado”.

4 Así que Yirmeyahu llamó a Barukh hijo de Neriyah, y Barukh escribió en un rollo de pergamino, por dictado de Yirmeyahu, todas las palabras que YHWH le había hablado.

5 Yirmeyahu le dio estas instrucciones a Barukh: “Yo estoy escondido; no puedo ir a la Casa de YHWH.

6 Pero entra tú en la Casa de YHWH en un día de ayuno, y lee del rollo las palabras de YHWH que te he dictado, a todo el pueblo, y también a todos los de Yahudah que vienen de sus ciudades.

7 Quizás la súplica de ellos sea aceptada por YHWH, si se vuelven de sus malos caminos. Porque grande es el furor y la ira con la que YHWH ha amenazado a este pueblo”.

8 Barukh hijo de Neriyah hizo tal como le mandó el profeta Yirmeyahu, y leyó del libro las palabras de YHWH, en la Casa de YHWH.

9 En el mes noveno del quinto año de Yahoyiaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah, proclamaron ayuno delante de YHWH para todo el pueblo de Yerushalem y para todo el pueblo que venía a Yerushalem de las ciudades de Yahudah.

10 Fue entonces que Barukh leyó del libro, a oídos de todo el pueblo, las palabras de Yirmeyahu, en la Casa de YHWH, en la cámara de Guemaryahu, hijo del escriba Shafán, la cual estaba en el atrio superior, a la entrada de la Puerta Nueva de la Casa de YHWH.

11 Mikhayehu hijo de Guemaryahu, hijo de Shafán, oyó del libro todas las palabras de YHWH,

12 y bajó al palacio del rey, a la cámara del escriba. Allí halló a todos los oficiales en sesión: el escriba Elishamá, Delayahu hijo de Shemayahu, Elnatán hijo de Akhbor, Guemaryahu hijo de Shafán, Tsidqiyahu hijo de Jananyahu y todos los demás oficiales.

13 Y Mikhayhu les refirió todas las palabras que había oído a Baruk leer del libro, a oídos del pueblo.

14 Entonces todos los oficiales enviaron a Yahudí hijo de Netanyahu, hijo de Shelemyahu, hijo de Kushí, para que le dijera a Barukh: “Toma el rollo que leíste a oídos del pueblo, y ven”. Barukh hijo de Neriyah tomó el rollo y fue a ellos.

15 Entonces le dijeron: “Siéntate, y léelo para nosotros. Y Barukh lo leyó para ellos.

16 Cuando oyeron todas aquellas palabras, cada uno, espantado, se volvió a su compañero; y le dijeron a Barukh: “¡Tenemos que informarle todo esto al rey!”

17 Luego interrogaron a Barukh: “Dinos cómo escribiste todas esas palabras que habló él”.

18 El les respondió: “Él mismo me recitó todas estas palabras, y yo las escribí con tinta en el libro”.

19 Los oficiales le dijeron a Barukh: “Vayan y escóndanse, tú y Yirmeyahu. Que nadie sepa dónde están.

20 Y fueron donde el rey en el atrio, después de guardar el rollo en la cámara del escriba Elishamá. Y le informaron todas estas cosas al rey.

21 Entonces el rey envió a Yahudí para que tomara el rollo y éste lo tomó de la cámara del escriba Elishamá. Yahudí se lo leyó al rey y a todos los oficiales que estaban atendiendo al rey.

22 Como era el mes noveno, el rey estaba en la casa de invierno, donde había un brasero encendido delante de él.

23 Y cada vez que Yahudí leía tres o cuatro columnas, [el rey] cortaba [el pedazo de rollo] con una cuchilla de escriba y lo echaba al fuego que había en el brasero, hasta que todo el rollo se consumió en el fuego que había en el brasero.

24 Pero ni el rey ni todos sus servidores que oyeron estas palabras sintieron temor ni rasgaron sus vestiduras;

25 además, Elnatán, Delayahu y Guemaryahu le rogaron al rey que no quemara el rollo, pero no quiso escucharlos.

26 El rey mandó a Yerajmeel hijo del rey, a Serayahu hijo de Azriel y a Shelemyahu hijo de Avdeel que arrestaran al escriba Barukh y al profeta Yirmeyahu. Pero YHWH los escondió.

27 Después que el rey quemó el rollo que contenía las palabras que Barukh había escrito al dictado de Yirmeyahu, le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu, diciendo:

28 “Consíguete otro rollo y escribe en él las mismas palabras que estaban en el primer rollo, el que quemó Yahoyiaqim, rey de Yahudah.

29 Y dirás concerniente a Yahoyiaqim, rey de Yahudah: Así ha dicho YHWH: Tú quemaste aquel rollo diciendo: ‘¿Cómo te atreviste escribir en él que el rey de Bavel vendrá y destruirá esta tierra y hará desaparecer de ella a los hombres y los animales?’

30 Ciertamente, así ha dicho YHWH con respecto a Yahoyiaqim, rey de Yahudah: No tendrá a nadie de su linaje que se siente sobre el trono de Dawid; y su propio cadáver quedará expuesto al calor del día y al frío de la noche.

31 Lo castigaré a él y a sus descendientes y a sus cortesanos por su maldad; traeré sobre ellos, sobre los habitantes de Yerushalem y sobre los hombres de Yahudah, todos los desastres de los que les he advertido y que no quisieron escuchar”.

32 Así que Yirmeyahu consiguió otro rollo y se lo dio al escriba Barukh hijo de Neriyah. Y al dictado de Yirmeyahu, escribió en él todo el texto del rollo que Yahoyiaqim rey de Yahudah había quemado; y se añadieron muchas otras palabras semejantes.

37

1 Tsidqiyahu hijo de Yoshiyahu llegó a ser rey en lugar de Konyahu hijo de Yahoyaqim, porque Nevukhadretsar, rey de Bavel, lo había puesto como rey en la tierra de Yahudah.

2 Pero ni él, ni sus cortesanos, ni el pueblo del país hicieron caso a las palabras que YHWH había hablado por medio del profeta Yirmeyahu.

3 Sin embargo, el rey Tsidqiyahu envió a Yahukhal hijo de Shelemyah y al sacerdote Tsefanyahu hijo de Maaseyah, para que le dijeran al profeta Yirmeyahu: “Por favor, ora por nosotros a YHWH, nuestro Elohim”.

4 –Yirmeyahu todavía podía entrar y salir en medio del pueblo, porque todavía no lo habían puesto en la cárcel.

5 El ejército del Paroh había salido de Mitsráyim; y cuando los kasditas que tenían sitiada a Yerushalem oyeron el informe, se fueron de Yerushalem–.

6 Entonces le llegó la palabra de YHWH al profeta Yirmeyahu:

7 “Así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael: Díganle así al rey de Yahudah que los envió para que me consultaran: El ejército del Paroh que salió a auxiliarlos a ustedes va a regresar a su tierra, a Mitsráyim.

8 Entonces los kasditas volverán y atacarán esta ciudad; y la capturarán y la destruirán por fuego.

9 “Así ha dicho YHWH: No se engañen ustedes mismos pensando: ‘Los kasditas se alejarán de nosotros’. Porque no se alejarán.

10 Aun si ustedes derrotaran a todo el ejército de los kasditas que combaten contra ustedes, y quedaran de ellos sólo algunos hombres heridos en sus carpas, ésos se levantarían y le prenderían fuego a esta ciudad”.

11 Cuando el ejército de los kasditas se retiró de Yerushalem a causa del ejército del Paroh,

12 Yirmeyahu salía de Yerushalem para ir a la tierra de Binyamín con el fin de recibir allí una propiedad, en medio del pueblo.

13 Y cuando llegó a la Puerta de Binyamín, estaba allí un oficial de guardia llamado Yeriyah hijo de Shelemyah, hijo de Jananyah, y éste arrestó al profeta Yirmeyahu, diciendo: “¡Tú estás pasándote a los kasditas!”

14 Pero Yirmeyahu respondió: “¡Falso! No me estoy pasando a los kasditas”. Pero Yeriyah no le hizo caso; arrestó a Yirmeyahu y lo llevó a los oficiales.

15 Los oficiales se enfurecieron contra Yirmeyahu; lo azotaron y lo pusieron en la prisión, en la casa del escriba Yahonatán –porque la habían convertido en una cárcel.

16 Así fue a parar Yirmeyahu al calabozo y a las celdas, y allí permaneció Yirmeyahu por muchos días.

17 Entonces el rey Tsidqiyahu mandó a buscarlo, y le consultó secretamente en su casa. Le preguntó: “¿Hay alguna palabra de parte de YHWH?” Yirmeyahu respondió: “Sí, la hay”. Y añadió: “Usted será entregado en manos del rey de Bavel”.

18 Dijo también Yirmeyahu al rey Tsidqiyahu: “¿En qué he faltado contra ti, contra tus cortesanos y contra este pueblo, para que me hayan puesto en la cárcel?

19 ¿Y dónde están esos profetas de ustedes que les profetizaban que el rey de Bavel nunca vendría contra ustedes ni contra esta tierra”?

20 Ahora, por favor, escuche, Su Majestad el rey, y conceda mi petición: No me haga volver a la casa del escriba Yahonatán para morir allí”.

21 Entonces el rey Tsidqiyahu dio órdenes para que alojaran a Yirmeyahu en el patio de la prisión, y haciendo que se le supliera cada día una hogaza de pan de la Calle de los Panaderos –hasta que se agotara todo el pan de la ciudad. Así quedó Yirmeyahu en el patio de la prisión.

38

1 Shefatyah hijo de Matán, Guedalyahu hijo de Pashjur, Yukhal hijo de Shelemyahu y Pashjur hijo de Malkiyah oyeron lo que le decía Yirmeyahu a todo el pueblo:

2 Así ha dicho YHWH: “Todo el que se quede en esta ciudad morirá por la espada, por el hambre o por la pestilencia; pero todo el que se rinda a los kasditas vivirá; por lo menos se le concederá la vida, y vivirá.

3 Así ha dicho YHWH: Esta ciudad será entregada en manos del ejército del rey de Bavel, y la capturará”.

4 Entonces los oficiales le dijeron al rey: “¡Que muera este hombre! Pues está desmoralizando a los soldados, y a todo el pueblo que ha quedado en esta ciudad, al decirles esas cosas. Ese hombre no busca el bienestar de este pueblo, sino su perjuicio”.

5 El rey Tsidqiyahu respondió: “En sus manos está; el rey no puede oponerse a ustedes en nada”.

6 Entonces tomaron a Yirmeyahu y lo echaron en la cisterna de Malkiyah hijo del rey, que estaba en el patio de la prisión; bajaron a Yirmeyahu con sogas. En la cisterna no había agua, sino lodo; y Yirmeyahu se hundió en el lodo.

7 Éved Mélekh el kushita, un eunuco que estaba en el palacio del rey, se enteró de que habían metido a Yirmeyahu en la cisterna. Y estando el rey sentado a la Puerta de Binyamín,

8 Ébed Mélekh salió del palacio del rey y le habló al rey:

9 “Oh Su Majestad el rey, esos hombres han actuado mal en todo lo que le han hecho al profeta Yirmeyahu; lo metieron en la cisterna, para que se muera allí de hambre”. Porque no había más pan en la ciudad.

10 Entonces el rey le dio estas instrucciones al mismo Éved Mélekh el kushita: “Toma contigo treinta hombres de aquí y saca al profeta Yirmeyahu de la cisterna antes que muera”.

11 Así que Éved Mélekh tomó consigo a los hombres y entró al palacio del rey, a un lugar que quedaba debajo de la tesorería. Allí consiguió ropas raídas y trapos desgarrados, y se los bajó con sogas a Yirmeyahu en la cisterna.

12 Y Éved Mélekh el kushita le dijo a Yirmeyahu: “Ponte estos trapos raídos y rasgados en las axilas, debajo de las sogas”. Así lo hizo Yirmeyahu,

13 y así halaron a Yirmeyahu con sogas, y lo sacaron de la cisterna. Y Yirmeyahu permaneció en el patio de la prisión. Tsidqiyahu consulta secretamente a Yirmeyahu

14 El rey Tsidqiyahu mandó a buscar al profeta Yirmeyahu, y lo hizo traer a la tercera entrada de la Casa de YHWH. Y el rey le dijo a Yirmeyahu: “Quiero preguntarte algo; no me ocultes nada”.

15 Yirmeyahu le dijo a Tsidqiyahu: “Si te lo revelo, de seguro me matarás; y si te doy consejo, no me escucharás”.

16 Entonces el rey Tsidqiyahu le hizo un juramento en secreto a Yirmeyahu: “Por vida de YHWH que nos ha dado vida, que no te daré muerte, ni te entregaré en mano de esos hombres que buscan tu vida”.

17 Entonces Yirmeyahu le dijo a Tsidqiyahu: “Así ha dicho YHWH, el Elohim de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Si te rindes a los oficiales del rey de Bavel, se preservará tu vida, y esta ciudad no será incendiada. Así vivirás, tú y tu casa.

18 Pero si no te rindes a los oficiales del rey de Bavel, esta ciudad será entregada en mano de los kasditas, quienes la incendiarán, y tú no escaparás de ellos”.

19 El rey Tsidqiyahu le dijo a Yirmeyahu: “Estoy preocupado por los yahuditas que se han pasado a los kasditas: que me entreguen en sus manos y se me echen encima”.

20 Yirmeyahu le dijo: “No te entregarán. Escucha, por favor, la palabra de YHWH que yo te hablo, y te irá bien y se te preservará la vida.

21 Pero si rehusas rendirte, esto es lo que me ha revelado YHWH:

22 “Todas las mujeres que han quedado en el palacio del rey de Yahudah serán entregadas a los oficiales del rey de Bavel; y ellas mismas dirán: ‘Los hombres que eran tus amigos te han seducido y te han hundido. Ahora que tus pies se hundieron en el lodo, ellos te dieron la espalda’.

23 A todas tus esposas y a tus hijos los entregarán a los kasditas, y tú no escaparás de sus manos. Serás capturado por el rey de Bavel, y esta ciudad será incendiada”.

24 Tsidqiyahu le dijo a Yirmeyahu: “Que nadie sepa de esta conversación, o morirás.

25 Si los oficiales se enteran de que yo hablé contigo, y vienen y te preguntan: ‘Dinos, por favor, qué hablaste con el rey, y dinos qué te dijo el rey. No nos ocultes nada, o te mataremos’,

26 diles: ‘Le estaba presentando al rey mi petición para que no me haga volver a la casa de Yahonatán a morir allí’”.

27 Todos los oficiales vinieron donde Yirmeyahu para interrogarlo; y él les respondió tal como le había mandado el rey. Así que dejaron de interrogarlo, porque la conversación no se había oído.

28 Yirmeyahu permaneció en el patio de la prisión hasta el día en que fue capturada Yerushalem. Allí estaba él cuando Yerushalem fue capturada.

39

1 En el noveno año de Tsidqiyahu rey de Yahudah, en el mes décimo, Nevukhadretsar rey de Bavel se movió con todo su ejército contra Yerushalem, y la sitiaron.

2 Y en el año once de Tsidqiyahu, en el noveno día del cuarto mes, se abrió una brecha en [el muro de] la ciudad.

3 Todos los oficiales del rey de Bavel entraron y se acuartelaron en la Puerta del Medio –Nergal Sarétser de Samgar, Nevo Sarsekhim el Rav-saris, Nergal Sarétser el Rav-mag, y todos los demás oficiales del rey de Bavel.

4 Cuando los vio Tsidqiyahu rey de Yahudah, él y todos los soldados huyeron. Salieron de noche de la ciudad por el camino del jardín del rey, por la puerta que había entre los dos muros; y se dirigió hacia el Aravá.

5 Pero las tropas kasditas los persiguieron, y alcanzaron a Tsidqiyahu en las estepas de Yerekhó. Lo capturaron y lo llevaron ante Nevukhadretsar, rey de Bavel, en Rivlah, en la región de Jamat; y lo llevó a juicio.

6 El rey de Bavel degolló en Rivlah a los hijos de Tsidqiyahu, en presencia de éste; el rey de Bavel hizo degollar a todos los nobles de Yahudah.

7 Al rey Tsidqiyahu le sacó los ojos y lo aprisionó con cadenas de bronce para llevarlo a Bavel.

8 Los kasditas incendiaron el palacio del rey y las casas del pueblo, y demolieron los muros de Yerushalem.

9 Al remanente del pueblo que había quedado en la ciudad, además de los desertores que se habían pasado a él –al remanente del pueblo que quedó– Nevuzaradán, capitán de la guardia, los exilió a Bavel, junto con el resto del pueblo que había quedado.

10 Sin embargo, Nevuzaradán, capitán de la guardia, le permitió quedarse en la tierra de Yahudah a la gente más pobre, que no tenía nada, y en ese día les dio viñas y campos.

11 Nevukhadretsar, rey de Bavel, había ordenado a Nevuzaradán, capitán de la guardia, acerca de Yirmeyahu:

12 “Tómalo y cuida de él; no le hagas nada malo; más bien concédele todo lo que te pida”.

13 Entonces Nevuzaradán capitán de la guardia, junto con Nevushazbán el Rav-saris, y Nergal Sarétser el Rav-mag y todos los comandantes del rey de Bavel,

14 ordenaron traer a Yirmeyahu del patio de la prisión. Lo pusieron al cuidado de Guedalyahu hijo de Ajiqam, hijo de Shafán, para que lo dejaran libre en una casa. Así habitó en medio del pueblo.

15 La palabra de YHWH le llegó a Yirmeyahu cuando estaba preso en el patio de la prisión:

16 “Ve y dile a Éved Mélekh el kushita que así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Voy a cumplir mis palabras concernientes a esta ciudad –para desastre, y no para bien– y en aquel día se harán realidad en tu misma presencia.

17 Pero en aquel día yo te salvaré –declara YHWH; no serás entregado en manos de aquéllos que temes.

18 Yo te rescataré, y no caerás a espada. Escaparás con tu vida, porque confiaste en mí” –declara YHWH.

40

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu de parte de YHWH, después que Nevuzaradán, capitán de la guardia, lo envió libre desde Ramá, a donde lo había llevado, encadenado con grilletes, entre todos los de Yerushalem y de Yahudah que fueron exiliados a Bavel.

2 El capitán de la guardia se hizo cargo de Yirmeyahu y le dijo: “YHWH tu Elohim amenazó a este lugar con desastre;

3 y ahora YHWH lo ha cumplido. Ha actuado según había amenazado, porque ustedes pecaron contra YHWH y no le obedecieron. Por eso les ha sucedido esto.

4 Ahora, yo te libero hoy de los grilletes que tienes en las manos. Si deseas venir conmigo a Bavel, ven, y yo cuidaré de ti. Pero si no deseas venir conmigo a Bavel, no tienes que venir. Mira, toda la tierra está delante de ti: ve a donde mejor y más conveniente te parezca”.

5 –Como aún no se decidía a volver, [le dijo]: “Regresa a Guedalyah hijo de Ajiqam, hijo de Shafán, a quien el rey de Bavel ha puesto a cargo de las ciudades de Yahudah, y quédate con él en medio del pueblo, o ve a donde quieras ir”. El capitán de la guardia le dio provisiones y un regalo, y lo despidió.

6 Así que Yirmeyahu se fue a Guedalyah hijo de Ajiqam, a Mitspah, y se quedó con él en medio del pueblo que había quedado en el país.

7 Los oficiales de las tropas que estaban en el campo, y sus hombres con ellos, oyeron que el rey de Bavel había puesto a Guedalyah hijo de Ajiqam a cargo de la región, y que le había encomendado los hombres, las mujeres, los niños –los más pobres del país– que no fueron exiliados a Bavel.

8 Luego fueron con su gente a Guedalyah en Mitspah: Yishmael hijo de Netanyahu, Yojanán y Yonatán los hijos de Qaréaj, Serayah hijo de Tanjúmet, los hijos de Efay, el netofatita, y Yezanyahu, hijo del maakhatita.

9 Guedalyah hijo de Ajiqam, hijo de Shafán, los reaseguró a ellos y a sus hombres, diciendo: “No tengan temor de servir a los kasditas. Quédense en el país y sírvanle al rey de Bavel, y les irá bien.

10 Yo me voy a quedar en Mitspah para atender a los kasditas que vengan a nosotros. Pero ustedes, cojan vino, frutas de verano y aceite y pónganlo en sus vasijas, y habiten en las ciudades que han ocupado”.

11 Asimismo, todos los yahuditas que estaban en Moav, Amón y Edom, y los que estaban en otros países, oyeron decir que el rey de Bavel había dejado que un remanente se quedara en Yahudah, y que había puesto frente a ellos a Guedalyah hijo de Ajiqam, hijo de Shafán.

12 Todos estos yahuditas volvieron de todas las partes a donde habían sido expulsados. Se fueron a la tierra de Yahudah, a Guedalyah, en Mitspah, y recolectaron grandes cantidades de vino e higos.

13 Yojanán hijo de Qaréaj y todos los oficiales de las tropas que estaban en el campo fueron a Guedalyah en Mitspah,

14 y le dijeron: “¿Sabes que Baalis, el rey de Amón, ha enviado a Yishmael hijo de Netanyah para matarte?” Pero Guedalyah hijo de Ajiqam no les creyó.

15 Yojanán hijo de Qaréaj le dijo secretamente a Guedalyah en Mitspah: “Déjame ir a derribar a Yishmael hijo de Netanyah antes que alguien lo sepa; de otra manera él te va a matar, y todos los yahuditas que se han agrupado alrededor de ti serán dispersados, y perecerá el remanente de Yahudah”.

16 Pero Guedalyahu hijo de Ajiqam le respondió a Yojanán hijo de Qaréaj: “¡No hagas tal cosa: lo que estás diciendo de Yishmael no es verdad!”

41

1 En el mes séptimo, Yishmael hijo de Netanyah, hijo de Elishamá, que era de descendencia real y uno de los comandantes del rey, fue con diez hombres donde Guedalyahu hijo de Ajiqam, en Mitspah; y comieron juntos en Mitspah.

2 Entonces Yishmael hijo de Netanyah, con los diez hombres que estaban con él, se levantó y derribó con la espada a Guedalyahu hijo de Ajiqam, hijo de Shafán y lo mataron, porque el rey de Bavel lo había puesto a cargo de la tierra.

3 Yishmael mató también a todos los yahuditas que estaban con él –con Guedalyahu en Mitspah– y a los soldados kasditas que se encontraban allí.

4 Un día después que mataron a Guedalyahu, cuando todavía nadie lo sabía,

5 ochenta hombres llegaron de Shekhem, de Shiloh y de Shomrón: con sus barbas rapadas, sus ropas desgarradas y sus cuerpos arañados, trayendo ofrendas vegetales e incienso para presentarlos en la Casa de YHWH.

6 Yishmael hijo de Netanyah salió desde Mitspah a recibirlos, llorando mientras caminaba. Cuando se encontró con ellos, les dijo: “Vengan a Guedalyahu hijo de Ajiqam”.

7 Cuando llegaron al centro de la ciudad, Yishmael hijo de Netanyah y los hombres que estaban con él los degollaron y los echaron en la cisterna.

8 Pero entre aquéllos había diez hombres que le dijeron a Yishmael: “No nos mates, que tenemos escondidos en el campo tesoros de trigo, cebada, aceite y miel”. De manera que se contuvo y no los mató como a sus compañeros.

9 –La cisterna en la que Yishmael echó todos los cadáveres de los hombres que mató en el asunto de Guedalyahu era la que había construido el rey Asá, por causa de Bashá, rey de Yisrael.– Esa fue la que Yishmael hijo de Bashá llenó de cadáveres.

10 Yishmael llevó cautivo a todo el remanente del pueblo que estaba en Mitspah, incluyendo a las hijas del rey –todo el pueblo que quedaba en Mitspah y que Nevuzaradán, capitán de la guardia, le había encargado a Guedalyahu hijo de Ajiqam. Yishmael hijo de Netanyah los llevó cautivos y se fue para pasarse a los hijos de Amón.

11 Yojanán hijo de Qaréaj y todos los oficiales del ejército que estaban con él oyeron de todo los crímenes cometidos por Yishmael hijo de Netanyah.

12 Tomaron a todos sus hombres y fueron para combatir contra Yishmael hijo de Netanyah, y lo encontraron junto al gran estanque que hay en Guivón.

13 Cuando todo el pueblo que estaba con Yishmael vio a Yojanán hijo de Qaréaj y a todos los oficiales del ejército que estaban con él, se alegraron;

14 todo el pueblo que Yishmael había traído cautivo de Mitspah volvió y se pasó a Yojanán hijo de Qaréaj.

15 Pero Yishmael hijo de Netanyah, se escapó de Yojanán con ocho hombres, y se pasó a los amonitas.

16 Yojanán hijo de Qaréaj y todos los oficiales del ejército que estaban con él tomaron de Mitspah a todo el remanente del pueblo que había rescatado de Yishmael hijo de Netanyah, después que éste había asesinado a Guedalyahu hijo de Ajiqam –a los hombres, a los soldados, a las mujeres, a los niños y a los eunucos que Yojanán había hecho volver de Guivón.

17 Fueron y se quedaron en Guerut de Kimaham, que está cerca de Bet Léjem, con el fin de seguir y entrar en Mitsráyim,

18 por causa de los kasditas. Pues tenían miedo de ellos, porque Yishmael hijo de Netanyah había matado a Guedalyahu hijo de Ajiqam, a quien el rey de Bavel había puesto a cargo del país.

42

1 Entonces todos los oficiales del ejército, con Yojanán hijo de Qaréaj, Yezanyah hijo de Hoshayah y todo el pueblo, grandes y pequeños, se acercaron

2 y le dijeron al profeta Yirmeyahu: “Por favor, concede nuestra petición, y ora por nosotros a YHWH tu Elohim, por todo este remanente. Pues de muchos hemos quedado unos pocos, como puedes ver.

3 Que YHWH tu Elohim nos indique a dónde debemos ir y qué debemos de hacer”.

4 El profeta Yirmeyahu les dijo: “De acuerdo. Voy a orar a YHWH su Elohim como ustedes solicitan, y les diré todo lo que YHWH les responda. No les ocultaré nada”.

5 Ellos le dijeron a Yirmeyahu: “Que YHWH sea entre nosotros un testigo fiel y verdadero. Juramos que haremos exactamente como YHWH tu Elohim nos indique por medio tuyo

6 –Sea agradable o desagradable, obedeceremos a YHWH nuestro Elohim, a quien te enviamos, para que nos vaya bien cuando obedezcamos a YHWH nuestro Elohim”.

7 Al cabo de diez días le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu.

8 Éste llamó a Yojanán hijo de Qaréaj, a todos los oficiales del ejército que estaban con él, y al resto del pueblo, grandes y pequeños,

9 y les dijo: “Así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael, a quien ustedes me enviaron para que presentara su súplica delante de Él:

10 Si ustedes se quedan en esta tierra, yo los edificaré y no los destruiré, los plantaré y no los arrancaré; porque lamento el castigo que he traído sobre ustedes.

11 No le teman al rey de Bavel, de quien tienen miedo; no le teman – declara YHWH– porque yo estoy con ustedes para salvarlos y para rescatarlos de sus manos.

12 Yo lo dispondré para que sea misericordioso con ustedes; él les mostrará misericordia y los hará volver a su tierra.

13 “Pero si ustedes dicen: ‘No nos quedaremos en esta tierra’ –desobedeciendo así a YHWH su Elohim–

14 si ustedes dicen: ‘No, nosotros nos iremos a la tierra de Mitsráyim, donde no veamos guerra ni oigamos el sonido de el shofar, ni pasemos hambre de pan, y allí habitaremos’,

15 entonces oigan la palabra de YHWH, oh remanente de Yahudah: Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Si ustedes dirigen sus rostros hacia Mitsráyim y se van a vivir allá,

16 allí en la tierra de Mitsráyim los alcanzará la espada que temen, y allá en Mitsráyim los acosará el hambre que les preocupa, y allí morirán.

17 Todos los hombres que dirijan sus rostros hacia Mitsráyim para residir allá, morirán por la espada, por el hambre y por la pestilencia. No habrá remanente que sobreviva del desastre que yo traeré sobre ellos.

18 Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Como se derramó mi furor y mi ira sobre los habitantes de Yerushalem, así se derramará mi ira sobre ustedes si se van para Mitsráyim. Se convertirán en ejemplo de desgracia, de maldición y de burla; y nunca volverán a ver este lugar.

19 Oh remanente de Yahudah, YHWH ha dicho de ustedes: ‘No vayan a Mitsráyim’. Sepan bien –pues les advierto hoy

20 que ustedes fueron engañosos de corazón cuando me enviaron a YHWH su Elohim, diciendo: ‘Ora por nosotros a YHWH nuestro Elohim; y todo lo que YHWH nuestro Elohim declare, háznoslo saber, y lo pondremos por obra’.

21 Pues se lo he dicho hoy, y ustedes no han obedecido a YHWH su Elohim en nada de lo que me envió a decirles–

22 sepan bien, entonces, que morirán por la espada, por el hambre y por la pestilencia en el lugar a donde desean ir y residir”.

43

1 Cuando Yirmeyahu acabó de hablar a todo el pueblo –todas las palabras que YHWH, el Elohim de ellos, le había enviado a decirles–

2 Azaryah hijo de Hoshayah, Yojanán hijo de Qaréaj y todos los hombres arrogantes le dijeron a Yirmeyahu: “¡Estás mintiendo! YHWH nuestro Elohim no te ha enviado para decir: ‘No entren a Mitsráyim para residir allí’.

3 Es Barukh hijo de Neriyah el que te está incitando contra nosotros, para entregarnos en mano de los kasditas para que nos maten o que nos lleven cautivos a Bavel”.

4 Así que Yojanán hijo de Qaréaj, todos los oficiales del ejército y el resto del pueblo no obedecieron la orden de YHWH, para quedarse en la tierra de Yahudah.

5 Más bien, Yojanán hijo de Qaréaj y todos los oficiales del ejército tomaron a todo el remanente de Yahudah –los que habían regresado de todas las naciones a donde habían sido echados, para residir en la tierra de Yahudah,

6 a hombres, a mujeres, a niños, a las hijas del rey y a toda persona que Nevuzaradán, el capitán de la guardia, había dejado con Guedalyahu hijo de Ajiqam, hijo de Shafán, así como al profeta Yirmeyahu y a Barukh hijo de Neriyah–

7 y entraron en la tierra de Mitsráyim. No obedecieron la orden de YHWH. Llegaron a Tajpanjés,

8 y le llegó la palabra de YHWH a Yirmeyahu en Tajpanjés:

9 “Consíguete unas piedras grandes, incrústalas en la mezcla del pavimento de ladrillos a la entrada del palacio del Paroh en Tajpanjés, a vista de los yahuditas.

10 Y diles: Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Voy a mandar a buscar a mi siervo Nevukhadretsar, rey de Bavel, y pondré su trono sobre estas piedras que he incrustado. Él extenderá su pabellón sobre ellas.

11 Vendrá y atacará la tierra de Mitsráyim, entregando los destinados a muerte, a muerte; los destinados a cautiverio, a cautiverio; y los destinados a espada, a espada.

12 Y prenderé fuego a los templos de las deidades de Mitsráyim; él las incendiará, y a ellas se las llevará cautivas. Él se envolverá con la tierra de Mitsráyim, como un pastor se envuelve con su ropa. Y saldrá de allí en paz.

13 Romperá los obeliscos del Templo del Sol que están en la tierra de Mitsráyim, e incendiará los templos de las deidades de Mitsráyim”.

44

1 La palabra que le llegó a Yirmeyahu para todos los yahuditas que habitaban en la tierra de Mitsráyim, que habitaban en Migdol, en Tajpanjés, en Nof y en la tierra de Patrós:

2 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Ustedes han visto todo el desastre que he traído sobre Yerushalem y sobre todas las ciudades de Yahudah. En el día de hoy están en ruinas y nadie las habita,

3 a causa de la maldad que ellos cometieron, enojándome, ya que fueron a hacer ofrendas en culto a otros elohim que ni ellos, ni ustedes ni sus padres conocieron.

4 Persistentemente les envié todos mis siervos los profetas, para decirles: ‘¡Por favor, no hagan esta cosa abominable que yo detesto!’

5 Pero ellos no escucharon ni prestaron atención para volverse de su maldad, para dejar de quemar incienso a otros elohim;

6 por eso se derramó mi ira, y se encendió mi furor contra las ciudades de Yahudah y las calles de Yerushalem. Y se convirtieron en una ruina desolada, como son aun hoy.

7 “Y ahora, así ha dicho YHWH el Elohim de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: ¿Por qué hacen ustedes un mal tan grande contra ustedes mismos, para que de en medio de Yahudah sean destruidos el hombre, la mujer, el niño y el lactante, sin que les quede remanente alguno?

8 Porque ustedes me provocan a ira con las obras de sus manos, haciendo ofrendas a otros elohim en la tierra de Mitsráyim, a donde han entrado para residir, de modo que serán exterminados y se convertirán en objeto de maldición y de burla entre todas las naciones de la tierra.

9 ¿Han olvidado las maldades de sus padres, de los reyes de Yahudah, de sus esposas, las maldades de ustedes y de sus esposas, que hicieron en la tierra de Yahudah y en las calles de Yeru-shalem?

10 Hasta el día de hoy nadie se ha humillado, ni ha mostrado respeto. Ustedes no han seguido la Torah y las leyes que puse delante de ustedes y delante de sus padres.

11 “Ciertamente, así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Voy a poner mi rostro contra ustedes para castigo, para destruir a todo Yahudah.

12 Tomaré al remanente de Yahudah que dirigió sus rostros hacia la tierra de Mitsráyim para irse a vivir allá, y serán completamente consumidos en la tierra de Mitsráyim. Caerán por la espada, serán consumidos por el hambre; grandes y pequeños por igual morirán por la espada y por el hambre, y llegarán a ser un insulto, una desolación, una maldición y una burla.

13 Castigaré a los que viven en la tierra de Mitsráyim como castigué a Yerushalem: con la espada, con el hambre y con la pestilencia.

14 Del remanente de Yahudah que vino a vivir aquí en la tierra de Mitsráyim, no habrá quien escape, ni quien sobreviva para volver a la tierra de Yahudah. Aunque todos ellos suspiran por regresar y vivir allá, ninguno regresará excepto [unos pocos] sobrevivientes”.

15 Entonces todos los hombres que sabían que sus esposas quemaban incienso a otros elohim; todas las mujeres que estaban presentes, una gran concurrencia; y todo el pueblo que habitaba en Patrós en tierra de Mitsráyim, le respondieron a Yirmeyahu:

16 “En el asunto del que nos hablaste en nombre de YHWH, no te escucharemos.

17 Por el contrario, haremos todo lo que hemos prometido – para hacer ofrendas a la Reina del Cielo y para derramarle libaciones, como solíamos hacer, nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros oficiales, en las ciudades de Yahudah y en las calles de Yerushalem. Porque entonces teníamos mucho de comer, nos iba bien y no sufríamos calamidades.

18 Pero desde que dejamos de hacerle ofrendas a la Reina del Cielo y de derramarle libaciones, nos ha faltado de todo, y somos exterminados por la espada y por el hambre.

19 Cuando nosotras quemábamos incienso a la Reina del Cielo y le derramábamos libaciones, ¿acaso era sin la aprobación de nuestros esposos que le hacíamos tortas, a la imagen de ella, y le derramábamos libaciones?”

20 Yirmeyahu le respondió a todo el pueblo, a los hombres, a las mujeres –a todo el pueblo que argumentaba con él. Les dijo:

21 “¡Ciertamente, las ofrendas que ustedes presentaron en las ciudades de Yahudah y en las calles de Yerushalem –ustedes y sus padres, sus reyes, sus oficiales y el pueblo de la tierra– YHWH las recordó y las trajo a la memoria!

22 Cuando YHWH no pudo soportar más sus prácticas perversas y las abominaciones que ustedes cometían, su tierra se convirtió en una ruina desolada y en una maldición, sin habitantes, como es todavía el caso.

23 Porque ustedes quemaron incienso y pecaron contra YHWH y no obedecieron a YHWH, y porque no siguieron Su Enseñanza, ni sus leyes, ni sus exhortaciones, por eso ha venido sobre ustedes este desastre, como es todavía el caso”.

24 Yirmeyahu le dijo además a todo el pueblo y a las mujeres: “Oigan la palabra de YHWH, todos los de Yahudah que están en la tierra de Mitsráyim.

25 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “Ustedes y sus esposas han confirmado con hechos lo que han dicho en palabras: ‘Cumpliremos los votos que hemos hecho, de quemar incienso a la Reina del Cielo y de derramarle libaciones’. ¡Así que confirmen sus votos; realicen sus votos!

26 “Pero oigan la palabra de YHWH, todos los de Yahudah que habitan en la tierra de Mitsráyim: Miren, juro por mi gran nombre –dijo YHWH– que ningún hombre de Yahudah en toda la tierra de Mitsráyim volverá a invocar jamás mi nombre diciendo: ‘¡Vive Adonay YHWH!’

27 Yo estaré vigilándolos para su mal, no para beneficio; todos los hombres de Yahudah que están en la tierra de Mitsráyim serán consumidos por la espada y por el hambre, hasta que dejen de ser.

28 Solamente los pocos que sobrevivan a la espada regresarán de la tierra de Mitsráyim a la tierra de Yahudah. Todo el remanente de Yahudah, que ha entrado en Mitsráyim para residir allí, sabrá de quién es la palabra que va se a cumplir –si la mía o la de ellos.

29 Y esta será la señal para ustedes –declara YHWH– de que me voy a encargar de ustedes en este lugar, para que sepan que mis amenazas de castigo contra ustedes se cumplirán:

30 Así ha dicho YHWH: Yo entregaré al Paroh Jofrá, rey de Mitsráyim, en manos de sus enemigos, en manos de los que buscan su vida, como entregué a Tsidqiyahu, rey de Yahudah, en manos de Nevukhadretsar, rey de Bavel, su enemigo que buscaba su vida”.

45

1 La palabra que habló el profeta Yirmeyahu a Barukh hijo de Neriyah, cuando escribía en un rollo estas palabras, al dictado de Yirmeyahu, en el cuarto año de Yahoyaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah:

2 Así ha dicho YHWH el Elohim de Yisrael, acerca de ti, Barukh:

3 “Tú dijiste: ‘¡Ay de mí! YHWH ha añadido tristeza a mi dolor. Estoy exhausto de gemir y no he hallado descanso’.

4 Le dirás que así ha dicho YHWH: Voy a destruir lo que edifiqué, y a arrancar lo que planté –esto aplica a toda esta tierra.

5 ¿Y tú esperas grandes cosas para ti? No las esperes. Porque voy a traer desastre sobre todo mortal –declara YHWH– pero a ti te concederé al menos tu vida en todos los lugares a donde vayas”.

46

1 La palabra de YHWH que le llegó al profeta Yirmeyahu acerca de las naciones.

2 En cuanto a Mitsráyim, en cuanto al ejército del Paroh Nekhoh, rey de Mitsráyim, el cual estaba en Karquemish, cerca del río Perat, y al cual derrotó Nevukhadretsar, rey de Bavel, en el cuarto año de Yahoyaqim hijo de Yoshiyahu, rey de Yahudah:

3 “Preparen escudo y armadura, y muévanse a la batalla.

4 Aparejen los caballos, móntense, jinetes; preséntense con cascos, pulan las lanzas, vístanse de coraza.

5 ¿Por qué los veo acobardados, cediendo terreno? Sus combatientes han sido aplastados; huyen de prisa sin mirar atrás. ¡Hay terror por todas partes! –declara YHWH.

6 El veloz no puede huir, el guerrero no puede escapar. En el norte, a la orilla del Perat, tropiezan y caen.

7 “¿Quién es este que sube como el Río, como corrientes cuyas aguas se desbordan?

8 Es Mitsráyim, que se alza como el Río, como corrientes cuyas aguas se desbordan, que dijo: “Subiré, cubriré la tierra; destruiré las ciudades y sus habitantes.

9 Suban, caballos; corran, carros, como locos; salgan, valientes, los de Kush y los de Put que toman escudo, y los luditas que toman y entesan el arco”.

10 Pero ese día será para Adonay YHWH de los Ejércitos un día en que exigirá retribución de sus adversarios. La espada devorará; se saciará y se embriagará con la sangre de ellos. Porque Adonay YHWH de los Ejércitos está preparando un sacrificio en la tierra del norte, junto al río Perat.

11 Sube a Guilad y consigue bálsamo, Hermosa Doncella Mitsráyim. En vano buscas muchos remedios, no hay curación para ti.

12 Las naciones oyeron de tu bochorno; tus gritos llenaron la tierra; porque el guerrero tropieza con el guerrero; y caen los dos juntos”.

13 La palabra que habló YHWH al profeta Yirmeyahu sobre la venida de Nevukhadretsar, rey de Bavel, para atacar la tierra de Mitsráyim:

14 “¡Declárenlo en Mitsráyim, proclámenlo en Migdol; proclámenlo en Nof y en Tajpanjés! Digan: Preséntate y prepárate, porque la espada ha devorado en todo tu alrededor.

15 “¿Por qué han sido arrasados tus fuertes? No pudieron mantenerse en pie, porque YHWH los derribó;

16 Hizo tropezar a muchos; cayeron unos sobre otros. Y dijeron: “Levántate, volvamos a nuestro pueblo, a nuestra tierra natal, por causa de la espada mortal”.

17 Allí le gritaron al Paroh, rey de Mitsráyim: “¡Alarmista que dejó pasar la oportunidad!”

18 Por vida mía –declara el Rey, cuyo nombre es YHWH de los Ejércitos –tan cierto como que el Tavor está entre los montes y el Karmel junto al mar, así sucederá esto.

19 Equípate para el exilio, oh Hermosa Mitsráyim, que moras segura, porque Nof se convertirá en ruinas, desolada, sin habitantes.

20 Mitsráyim es una hermosa novilla –¡un matarife viene del norte, viene!

21 Los mercenarios, también, en medio de ella, son como becerros cebados; también ellos se volverán, huirán a una, sin detenerse. El día de su desastre está sobre ellos, la hora de su castigo.

22 Ella silbará como serpiente que se va, cuando vengan marchando en ejército; vendrán contra ella con hachas, como leñadores.

23 Cortarán su bosque –declara YHWH– aunque no puede medirse; porque son más numerosos que las langostas; son incontables.

24 La Hermosa Mitsráyim se abochornará, la entregarán al pueblo del norte”.

25 YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael, ha dicho: Le infligiré castigo a Amón de No y al Paroh –a Mitsráyim, a sus deidades, y a sus reyes– al Paroh y a todos los que en él confían.

26 Los entregaré en manos de los que buscan matarlos; en manos de Nevukhadretsar, rey de Bavel, y en ma-nos de sus súbditos. Pero después será habitada como en los días pasados –declara YHWH.

27 “Pero tú no temas, mi siervo Yaaqov, no desmayes, oh Yisrael. Yo te libraré desde lejos; a tu descendencia, de la tierra de su cautividad; y Yaaqov volverá a tener calma; y a estar tranquilo, sin que nadie lo moleste.

28 Pero tú, no temas, mi siervo Yaaqov, porque yo estoy contigo –declara YHWH. Haré un exterminio en todas las naciones a las cuales te desterré; pero en ti no haré exterminio: No te dejaré sin castigo, pero te castigaré con medida”.

47

1 La palabra de YHWH que le llegó al profeta Yirmeyahu acerca de los pelishtinos, antes que el Paroh conquistara a Azá.

2 Así ha dicho YHWH: “Mira, se levantan aguas del norte, se convertirán en torrente caudaloso, inundarán la tierra y sus criaturas, las ciudades y sus habitantes. Los hombres gritarán, gemirán todos los habitantes de la tierra,

3 por el estruendo de los cascos galopantes de sus corceles, por el retumbo de sus carros, por el estruendo de sus ruedas. Los padres no se volverán a mirar a sus hijos, por estar tan indefensos

4 a causa del día que viene para despojar a todos los pelishtinos; para cortar todo aliado que les quede a Tsor y a Tsidón. Porque YHWH despojará a los pelishtinos, al remanente de la isla de Kaftor.

5 Calvicie ha venido sobre Azá, Ashqelón está destruida. Oh remanente de su valle, ¿hasta cuándo se herirán ustedes mismos?

6 “Oh espada de YHWH, ¿cuándo por fin te estarás quieta? Vuélvete a tu vaina, reposa y sosiégate.

7 ¿Cómo se aquietará cuando YHWH le ha dado órdenes contra Ashqelón y la costa del mar; allí la asignó”.

48

1 Concerniente a Moav. Así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: “¡Pobre de Nevo, que es despojada! Qiryatáyim quedó capturada y abochornada; la ciudadela avergonzada y arrasada.

2 La gloria de Moav ya no existe; en Jeshbón planearon el desastre contra ella, diciendo: ‘Vengan, acabémosla como nación!’ Tú también, Madmén, serás silenciada; la espada va detrás de ti.

3 ¡Oigan! Se oye un clamor de Joronáyim: ‘¡Destrucción y grande ruina!’

4 Moav está destrozada; sus pequeños gritan;

5 Por la cuesta de Lujit suben con llanto continuo; por la bajada de Joronáyim se oye un agonizante clamor de angustia.

6 ¡Huyan, salven sus vidas! Y sean como Aroer en el desierto.

7 Ciertamente, por tu confianza en tus riquezas y en tus tesoros, tú también serás capturada. Y a Kemosh lo llevarán al exilio, junto con sus sacerdotes y asistentes.

8 Vendrá el despojador a cada ciudad; ninguna escapará. El valle quedará devastado, y la llanura desolada –porque ha hablado YHWH.

9 “Denle alas a Moav, porque tiene que irse de aquí. Sus ciudades quedarán desoladas, sin nadie que viva en ellas.

10 ¡Maldito el que sea negligente en hacer la obra de YHWH! ¡Maldito el que retraiga su espada de la sangre!

11 Moav ha estado seguro desde su juventud – reposando sobre sus sedimentos y no lo han vaciado de vaso en vaso– nunca ha ido al exilio. Por eso ha quedado en él su fino sabor, y no ha perdido su olor.

12 Pero vienen días –declara YHWH– cuando yo le enviaré quienes lo hagan vaciar, ellos vaciarán sus vasos y destrozarán sus tinajas.

13 Y Moav se avergonzará de Kemosh, como la Casa de Yisrael se avergonzó de Betel, en la cual confiaban.

14 ¿Cómo pueden ustedes decir: “Somos guerreros, hombres valientes para la guerra”?

15 Moav está despojado; han escalado sus ciudades; sus jóvenes escogidos han bajado al degolladero –declara el Rey, cuyo nombre es YHWH de los Ejércitos.

16 El desastre de Moav se acerca, su caída se aproxima rápidamente.

17 Compadézcanse de él todos ustedes que están cerca de él; todos los que lo conocen por nombre. Digan: “¡Ay, se ha roto el poderoso cetro, la vara regia!”

18 “Desciende de la gloria y siéntate con sed, oh habitante de la Hermosa Divón; porque el despojador de Moav ha entrado en tu pueblo, ha destruido tus fortalezas.

19 Ponte de pie junto el camino y mira, oh habitante de Aroer. Pregúntale al que va huyendo y a la que va escapando: “¿Qué ha sucedido?”

20 Moav ha quedado avergonzado y arrasado; ¡lamenten y griten! Digan en el Arnón que Moav está despojado.

21 Ha venido juicio sobre la tierra de la llanura –sobre Jolón, a Yahtsah, y sobre Mefáat;

22 sobre Divón, sobre Nevo y sobre Bet-Diblatáyim;

23 sobre Qiryatáyim, sobre Bet-Gamul y sobre Betmeón;

24 sobre Qeriyot, sobre Botsrá –sobre todas las ciudades de la tierra de Moav, lejanas y cercanas.

25 El poder de Moav está cortado, su fuerza está agotada –declara YHWH.

26 Embriáguenlo, porque contra YHWH se engrandeció: Moav vomitará hasta que se vacíe, y también él será un hazmerreír.

27 ¿Acaso no fue Yisrael tu hazmerreír? ¿Lo sorprendieron alguna vez entre ladrones para que menees la cabeza cuando hables de él?

28 Abandonen las ciudades y vivan en peñascos, oh habitantes de Moav. Sean como una paloma que hace su nido en los bordes del precipicio.

29 Hemos oído del orgullo de Moav –tan altanero él– de su arrogancia y su orgullo, de su altivez y exaltación propia.

30 Yo conozco su insolencia –declara YHWH– la maldad que hay en él, la maldad que ha cometido.

31 Por eso lamentaré por Moav; clamaré sobre todo Moav, gemiré por los hombres de Qir-Jeres.

32 Con más llanto que por Yatser lloro por ti, oh vid de Sivmah. Tus brotes cruzaron el mar, llegaban hasta el mar, hasta Yatser. Sobre tus higos y sobre tu cosecha de uvas ha caído el saqueador.

33 El gozo y la alegría se han ido del campo fértil, de la tierra de Moav. He hecho cesar el vino de los lagares; nadie los pisa con algazara; ya no hay algazara.

34 Hay un clamor desde Jeshbón llega hasta Elaleh; hasta Yahats elevan sus voces; desde Tsóar hasta Joronáyim y Eglat-Shelishiyah. También las aguas de Nimrim quedan desoladas.

35 Haré cesar en Moav a quien ofrende en los altos, y a quien queme incienso a sus deidades – declara YHWH.

36 Por tanto, mi corazón gime como flautas por Moav; como flautas gime mi corazón por los hombres de Quir-Jeres –pues perecerán las riquezas que han adquirido–.

37 Porque toda cabeza está rapada, y toda barba rasurada; sobre todas las manos hay sajaduras; y sobre los lomos luto.

38 Sobre todos los techos de Moav, y en sus plazas, no se oye más que lamento, porque he quebrado a Moav como a vasija que nadie quiere – declara YHWH.

39 ¡Cómo ha sido quebrantado! ¡Lamenten! ¡Cómo ha vuelto Moav la espalda, avergonzado! Moav será un hazmerreír y un espanto para todos los que están cerca de él.

40 Porque así ha dicho YHWH: Mira, remonta el vuelo como águila y extiende contra Moav las alas.

41 Qeriyot será capturada y sus fortificaciones conquistadas. En aquel día el corazón de los guerreros de Moav será como el corazón de una mujer en angustia [de parto].

42 Y Moav será destruido como pueblo, porque se engrandeció contra YHWH.

43 Terror, y hoyo, y trampa hay contra ti que habitas de Moav –declara YHWH.

44 El que huya del terror caerá en el hoyo; y el que salga del hoyo quedará atrapado en la trampa. Porque yo traeré sobre Moav, el año de su castigo –declara YHWH.

45 A la sombra del Jeshbón se detienen los fugitivos extenuados; porque fuego salió de Jeshbón, y llama de en medio de Sijón; consumió las sienes de Moav y la coronilla de la gente de Shaón.

46 ¡Pobre de ti, Moav! ¡Ha perecido el pueblo de Qemosh! Porque a tus hijos los llevan en cautiverio, y a tus hijas en exilio.

47 Pero en tiempos venideros restauraré la suerte de Moav –declara YHWH. Hasta aquí es el juicio contra Moav.

49

1 Acerca de los amonitas. Así ha dicho YHWH: “¿No tiene hijos Yisrael? ¿No tiene heredero? Entonces, ¿por qué ha desposeído Malkam a Gad, y por qué su pueblo se ha establecido en las ciudades de Gad?

2 Ciertamente, vienen días –declara YHWH– en que sonaré la alarma de guerra en Rabah de los amonitas. Se convertirá en un desolado montón de escombros, y sus aldeas arderán en fuego. E Yisrael desposeerá a los que lo desposeyeron –ha dicho YHWH.

3 Lamenta, oh Jeshbón, porque Ai está devastada. Griten, hijas de Rabah, vístanse de luto y hagan duelo, y deambulen por los cercados, porque Malkam irá al exilio junto con sus sacerdotes y oficiales.

4 ¿Por qué te jactas en la fuerza, tu fuerza se ha agotado, oh hija rebelde que confías en tus tesoros, [que dices:] ‘¿Quién se atreve atacarme?’

5 De todos tus alrededores estoy trayendo terror sobre ti –declara Adonay YHWH de los Ejércitos. A cada uno de ustedes lo empujarán en una dirección, y no habrá quien acoja a los fugitivos.

6 Pero después de esto restauraré la suerte de los amonitas” –declara YHWH.

7 Acerca de a Edom. Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “¿Es que no hay más sabiduría en Temán? ¿Ha desaparecido el consejo de los entendidos? ¿Se ha corrompido su sabiduría?

8 Huyan, vuelvan atrás, métanse en hondonadas, oh habitantes de Dedán; porque estoy trayendo la ruina de Esaw sobre él, el tiempo en que lo castigo.

9 Si los vendimiadores vinieran contra ti, ¿no dejarían rebuscos? Aun los ladrones en la noche destruirían sólo lo que les bastara.

10 Pero yo he despojado a Esaw; he dejado al descubierto sus escondrijos, y no puede esconderse. Su descendencia está saqueada, sus parientes y sus vecinos. Ya no existe.

11 Déjame tus huérfanos; yo los criaré; ¡que confíen en mí tus viudas”.

12 Porque así ha dicho YHWH: “Si los que no debían beber de la copa, tuvieron que beberla, ¿ibas tú a quedar sin castigo? ¡No quedarás sin castigo: tendrás que beberla!

13 Porque por mí mismo juro –declara YHWH– que Botsrá se convertirá en desolación, en burla, en ruina, y en maldición; y todos sus pueblos se convertirán en ruinas perpetuas”.

14 He recibido noticias de parte de YHWH, y se ha enviado un mensajero a las naciones: “¡Reúnanse y vengan contra ella, y levántense para la batalla!

15 Porque te haré la menor entre las naciones, muy despreciada entre los hombres.

16 Tu horrible naturaleza y tu arrogante corazón te han seducido, a ti que habitas en las hendiduras de la peña, que ocupas la altura de la montaña. Aunque anides tan alto como el águila, de allí te haré bajar” –declara YHWH.

17 “Y Edom será causa de espanto; todo el que pase por ella quedará espantado y silbará por causa de todas sus heridas.

18 Será como la destrucción de Sedom y Amorah y las ciudades vecinas –ha dicho YHWH: nadie morará allí, ningún humano la habitará.

19 Será como cuando sube un león desde la espesura del Yardén contra un pastizal seguro: en un momento puedo hacerlo salir de allí y encargárselo a quien yo escoja. Entonces, ¿quién es como yo? ¿Quién me puede convocar? ¿Quién es el pastor que pueda prevalecer contra mí?”

20 Oigan entonces el plan que YHWH ha trazado contra Edom, y lo que se ha propuesto contra los habitantes de Temán: Ciertamente los partorcitos los arrastrarán; ciertamente los pastizales se horrorizarán por causa de ellos.

21 Por el estruendo de su caída temblará la tierra; el sonido de sus gritos se oirá hasta el Mar de los Juncos.

22 Miren, como águila vuela, se remonta y tiende sus alas contra Botsra; en aquel día el corazón de los guerreros de Edom será como el corazón de una mujer en angustia [de parto]”.

23 Acerca de Daméseq. “Jamat y Arpad están abochornadas, porque oyeron malas noticias. Se estremecen de ansiedad, como el mar que no puede calmarse.

24 Daméseq se debilitó, se volvió para huir; el pánico se apoderó de ella, dolor y angustia se apoderaron de ella, como de una mujer de parto.

25 ¿Cómo es que no ha sido abandonada la ciudad gloriosa, la ciudadela de mi regocijo?

26 Ciertamente, sus jóvenes caerán en sus plazas; y todos sus guerreros serán silenciados en aquel día –declara YHWH de los Ejércitos.

27 Prenderé fuego al muro de Daméseq, y devorará las fortalezas de Ben Hadad”. Profecía sobre Qedar y Jatsor

28 Acerca de Qedar y de los reinos de Jatsor, los cuales derrotó Nevukhadretsar, rey de Bavel. Así ha dicho YHWH: “¡Levántense, marchen contra Qedar, y despojen a los kedemitas!

29 Les quitarán sus tiendas y sus rebaños, sus carpas y todos sus enseres; se llevarán sus camellos, y proclamarán contra ellos: ‘¡Hay terror por todas partes!’

30 Huyan, emigren lejos, métanse en las hondonadas, oh habitantes de Hazor –declara YHWH. Pues Nevukhadretsar, rey de Bavel, ha trazado un plan contra ustedes y ha formado un propósito contra ustedes:

31 Levántense, ataquen a una nación tranquila que vive tan segura que no tiene puertas con trancas, que vive solitaria.

32 Sus camellos serán botín, y sus abundantes rebaños serán despojo; y esparciré por todos los vientos a los que se rapan las sienes; y de todos lados les traeré desastre –dice YHWH.

33 Jatsor se convertirá en morada de chacales, una desolación perpetua. Nadie morará allí, ningún humano la habitará”.

34 La palabra de YHWH que le llegó al profeta Yirmeyahu concerniente a Elam, al principio del reinado de Tsidqiyahu, rey de Yahudah:

35 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “Voy a quebrar el arco de Elam, el principio de su poder.

36 Y traeré contra Elam los cuatro vientos de los cuatro extremos del cielo, y los dispersaré en todas las direcciones. No habrá nación a donde no vayan los fugitivos de Elam.

37 Quebraré a Elam delante de sus enemigos, delante de los que buscan su vida; traeré desastre sobre ellos, mi ira ardiente –declara YHWH. Enviaré tras ellos la espada, hasta que los consuma.

38 Y pondré mi trono sobre Elam, y eliminaré de allí al rey y a los oficiales –declara YHWH.

39 Pero en días venideros restauraré la suerte de Elam –declara YHWH.

50

1 La palabra que habló YHWH por medio del profeta Yirmeyahu acerca de Bavel, la tierra de los kasditas:

2 “Declaren en las naciones y proclamen; levanten bandera; proclámenlo; no oculten nada; digan: ‘Bavel está capturada, Bel está avergonzado, Merodakh está espantado; sus ídolos están abochornados, sus fetiches espantados.

3 Porque una nación del norte la ha atacado, convertirá su tierra en desolación. Nadie habitará en ella, tanto hombres como animales huirán y se irán’.

4 “En esos días y en ese tiempo –declara YHWH– vendrán juntos el pueblo de Yisrael y el pueblo de Yahudah, y llorarán cuando vayan a buscar a YHWH su Elohim.

5 Preguntarán por Tsiyón; hacia allá volverán sus caras, y vendrán y se unirán a YHWH en alianza perpetua que nunca se echará al olvido.

6 Ovejas perdidas era mi pueblo: sus pastores las extraviaron, las descarriaron por las montañas; anduvieron de monte en colina, se olvidaron de sus prados de reposo.

7 Todos los que los hallaban los devoraban; y sus enemigos decían: ‘No se nos tendrá por culpables, porque ellos han pecado contra YHWH, su verdadero Prado; contra YHWH, la Esperanza de sus padres’.

8 “Huyan de Bavel, salgan de la tierra de los kasditas, y sean como los chivos que guían el rebaño.

9 Porque miren, estoy levantando y dirigiendo contra Bavel una asamblea de grandes naciones de las tierras del norte. Dispondrán batalla contra ella, allí será capturada. Sus flechas son como las de un guerrero diestro que no se vuelve atrás sin dar en el blanco.

10 Kasdim será despojada, todos sus despojadores quedarán saciados –declara YHWH.

11 Porque ustedes se alegraron, se gozaron, oh saqueadores de mi propiedad; ustedes retozaron como ternera en el pastizal, relincharon como corceles.

12 Así su madre quedará muy avergonzada, se abochornará la que los dio a luz. ¡Contemplen el fin de las naciones: desierto, sequedal y estepa!

13 Por causa de la ira de YHWH no será habitada; quedará totalmente desolada. Todo el que pase por Bavel se asombrará y silbará por causa de todas sus heridas.

14 “Pónganse en orden alrededor de Bavel, todos ustedes que entesan el arco; tiren contra ella, no escatimen flechas; porque ha pecado contra YHWH.

15 Levanten grito contra ella en derredor: ‘¡Se ha rendido!’ Han caído sus bastiones; sus muros están derribados –ésta es la venganza de YHWH. Tomen venganza contra ella; háganle como hizo ella.

16 Eliminen de Bavel al sembrador y al que toma la hoz en el tiempo de la cosecha. Ante la espada mortal, cada cual se volverá a su pueblo, cada cual huirá a su país.

17 “Oveja descarriada es Yisrael; ahuyentada por leones. Primero la devoró el rey de Ashur; y finalmente la deshuesó Nevukhadretsar, rey de Bavel.

18 Ciertamente, así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: Yo me encargaré del rey de Bavel y de su tierra, como me encargué del rey de Ashur.

19 Y llevaré de nuevo a Yisrael a su pastizal, y pacerá en el Karmel y en Bashán, y se saciará en los montes de Efráyim y en Guilad.

20 En esos días y en ese tiempo –declara YHWH, se buscará la maldad de Yisrael, y no aparecerá; los pecados de Yahudah, y no se hallarán; porque perdonaré a los que haya dejado sobrevivir.

21 “Avanza contra la tierra de Meratáyim doble rebelión, y contra los habitantes de Peqod castigo. Devasta y destruye tras ellos hasta el final –declara YHWH; haz tal como yo te he mandado.

22 ¡Oigan! ¡Guerra en la tierra y vasta destrucción!

23 ¡Cómo han cortado y quebrado al martillo de toda la tierra! ¡Cómo se ha convertido Bavel en espanto entre las naciones!

24 Te puse trampas, oh Bavel, y quedaste atrapada sin darte cuenta; te hallaron y te apresaron, porque desafiaste a YHWH.

25 YHWH ha abierto su arsenal y ha sacado las armas de su ira; porque ésta es la tarea de YHWH, el Elohim de los Ejércitos, en la tierra de los kasditas.

26 “Vengan contra ella de todas partes; abran sus graneros, amontónenla como montones de grano, y destrúyanla, que no le quede remanente!

27 Destruyan todos sus toros, que bajen al matadero! ¡Pobres de ellos, les ha venido su día, el tiempo de su castigo!

28 ¡Oigan! Se escapan fugitivos de la tierra de Bavel, para anunciar en Tsiyón la venganza de YHWH nuestro Elohim, la venganza por su Templo!

29 Convoquen arqueros contra Bavel, a todos los que entesan el arco. Acampen contra ella en derredor, que nadie en ella escape. Páguenle por sus acciones, háganle lo que hizo ella; porque actuó insolentemente contra Yahwéh, el Santo de Yisrael.

30 Ciertamente, sus jóvenes caerán en sus plazas, y todos sus guerreros perecerán en ese día – declara YHWH.

31 “Yo me voy a encargar de ti, oh Insolente – declara Adonay YHWH de los Ejércitos– porque ha llegado tu día, el tiempo en que te castigo.

32 La insolente tropezará y caerá, y no tendrá quien la levante. Encenderé fuego en sus ciudades, y devorará todos sus alrededores”.

33 Así ha dicho YHWH de los Ejércitos: “Están oprimidos los hijos de Yisrael, y también los hijos de Yahudah. Todos sus cautivadores los retuvieron, no quisieron dejarlos ir.

34 Pero su Redentor es fuerte; YHWH de los Ejércitos es su nombre. Él abogará por la causa de ellos, para dar reposo a la tierra e inquietud a los habitantes de Bavel.

35 “Una espada viene contra los kasditas –declara YHWH– contra los habitantes de Bavel, contra sus oficiales y contra sus sabios.

36 Una espada viene contra los adivinos, y quedarán atontados; una espada contra sus valientes, y quedarán destrozados.

37 Una espada viene contra sus caballos y sus carros; y contra toda la multitud mixta que hay en medio de ella, para que se vuelvan como mujeres. Una espada contra sus tesoros, para que sean saqueados.

38 Sequía viene sobre sus aguas, para que se sequen. Porque es una tierra de ídolos, y son locos con sus temidas imágenes.

39 “Ciertamente, [allí] morarán los gatos salvajes y las hienas, también habitarán allí las avestruces; nunca más será habitada, ni será poblada a través de los siglos.

40 Será como cuando Elohim trastornó a Sedom y a Amorah, y a las ciudades vecinas –declara YHWH; no morará nadie allí, ningún humano la habitará.

41 “Miren, viene un pueblo del norte; una gran nación y muchos reyes se despiertan de las partes más remotas de la tierra.

42 Empuñan el arco y la lanza, son crueles, no tienen misericordia; su estruendo es como el mar que retumba. Montan sobre caballos y como un solo hombre se disponen para la batalla contra ti, oh Hermosa Bavel.

43 El rey de Bavel oyó acerca de ellos, y sus manos se debilitaron; la angustia se apoderó de él, dolores como de mujer de parto.

44 Será como cuando un león sale de la espesura del Yardén, contra un pastizal seguro: en un momento puedo correrlos de allí, y encargárselo al que yo escoja. Entonces, ¿quién es como yo? ¿Quién me puede convocar? ¿Quién será aquel pastor que pueda prevalecer delante de mí?

45 Oigan, entonces, el plan que YHWH ha trazado contra Bavel, y se ha propuesto contra la tierra de los kasditas: Ciertamente los pastorcitos los arrastrarán; ciertamente su pastizal será devastado por causa de ellos.

46 Ante el grito de la captura de Bavel, se estremece la tierra, y se oye un griterío entre las naciones”.

51

1 Así ha dicho YHWH: “Miren, yo levanto un viento destructor contra Bavel y contra los habitantes de Lev-Qamay.

2 Enviaré extranjeros contra Bavel, y ellos la aventarán. Y pelarán su tierra; porque en el día del mal estarán contra ella por todos lados.

3 Que el arquero entiese su arco, y que esté listo en su cota de malla. No muestren piedad a sus jóvenes. ¡Destruyan todo su ejército!

4 Que caigan muertos en la tierra de los kasditas, heridos en sus calles.

5 “Porque Yisrael y Yahudah no han enviudado de su Elohim, de YHWH de los Ejércitos, pero su tierra está llena de culpa contra el Santo de Yisrael.

6 “¡Huyan de en medio de Bavvl y salve cada uno su vida! No perezcan por la maldad de ella; porque éste es un tiempo de venganza de YHWH; él le dará su retribución.

7 “Bavel fue una copa de oro en las manos de YHWH; embriagó a toda la tierra; de su vino bebieron los pueblos –por eso enloquecieron las naciones.

8 De repente ha caído Bavel y ha quedado destrozada; lamenten sobre ella; consigan bálsamo para sus heridas, quizás pueda curarse.

9 “Tratamos de curar a Bavel, pero era incurable. Abandonémosla y vayamos, cada uno a su país; porque su castigo llega hasta el cielo, se eleva hasta las nubes.

10 YHWH ha proclamado nuestras vindicación; vengan, relatemos en Tsiyón las obras de YHWH nuestro Elohim.

11 “Afilen las flechas, llenen las aljabas. YHWH ha despertado el espíritu de los reyes de Media; porque su plan contra Bavel es destruirla. Esta es la venganza de YHWH, la venganza por su Templo.

12 “Levanten bandera contra los muros de Bavel; levanten un bloqueo; pongan centinelas; preparen a los emboscados. Porque YHWH ha planeado y ha realizado lo que decretó contra los habitantes de Bavel.

13 “Oh, tú que habitas junto a muchas aguas, con vastos almacenes, ha llegado tu tiempo, la hora de tu fin.

14 YHWH de los Ejércitos ha jurado por sí mismo: ‘Yo te llenaré de hombres como un enjambre de langostas, y contra ti levantarán grito [de victoria]’.

15 “El hizo la tierra con su poder; estableció el mundo con su sabiduría, y extendió los cielos con su inteligencia.

16 Cuando emite su voz, se produce un tumulto de aguas en los cielos; hace subir la neblina desde los extremos de la tierra; hace los relámpagos para la lluvia y saca el viento de sus depósitos.

17 Todo hombre resulta torpe, sin conocimiento; todo platero queda avergonzado a causa de su ídolo, porque su imagen de fundición es un engaño –no hay aliento en ella.

18 Son vanidad, obra ridícula; en la hora de su castigo perecerán.

19 No es como ellos la Porción de Yaaqov; porque él es el Hacedor de todo, e [Yisrael] es su propia tribu. ¡YHWH de los Ejércitos es su nombre!

20 “Mi macana y arma de guerra eres tú para mí; contigo golpeo naciones; contigo destruyo reinos;

21 contigo golpeo al caballo y a su jinete; contigo golpeo el carro y a su conductor;

22 contigo golpeo al hombre y a la mujer; contigo golpeo al anciano y al niño; contigo golpeo al joven y a la joven;

23 contigo golpeo al pastor y su rebaño, contigo golpeo al labrador y su yunta; contigo golpeo a los gobernadores y a los dirigentes.

24 Ante los ojos de ustedes retribuiré a Bavel y a todos los habitantes de Kasdim por todo el mal que ellos le hicieron a Tsiyón –declara YHWH.

25 “Mira, yo me voy a encargar de ti, oh monte del destructor –declara YHWH– destructor de toda la tierra. Extenderé mi mano contra ti y te haré rodar de las peñas, te convertiré en monte quemado.

26 Nadie tomará de ti piedra para esquina ni piedra para cimiento; serás una desolación perpetua –declara YHWH.

27 “Levanten bandera en la tierra, toquen corneta entre las naciones, alisten contra ella a las naciones; convoquen contra ella a los reinos de Ararat, de Miní y de Ashkenaz –designen contra ella un alguacil; hagan subir caballos como enjambres de langostas.

28 Alisten contra ella a las naciones –a los reyes de Maday, a sus gobernadores, a todos sus dirigentes y a todas las tierras que ellos gobiernan.

29 “La tierra tiembla y se retuerce; porque se ha cumplido el propósito de YHWH contra Bavel, para convertir a Bavel en una soledad sin habitante.

30 Los guerreros de Bavel han dejado de combatir, se han quedado en sus fortalezas, se les agotó el valor; se han vuelto como mujeres. Han incendiado sus casas, han roto sus trancas.

31 Un correo sale al encuentro de otro correo, y un heraldo al encuentro de otro heraldo, para informarle al rey de Bavel que su ciudad es tomada de extremo a extremo.

32 Han capturado los vados, han quemado a fuego los carrizales, y los hombres de guerra están en pánico.

33 Porque así ha dicho YHWH de los Ejércitos, el Elohim de Yisrael: La Hermosa Bavel es como una era, lista para que la trillen; dentro de poco le vendrá el tiempo de la cosecha.

34 Nevukhadretsar, rey de Bavel, me ha devorado y me ha causado confusión; me ha dejado como un vaso vacío; me ha tragado como un cocodrilo, se ha llenado el estómago con mis golosinas y a mí me ha expulsado.

35 ¡Caiga sobre Bavel la violencia hecha contra mí y mis parientes!’, dice la moradora de Tsiyón; ‘Y caiga mi sangre sobre los habitantes de Kasdim’, dice Yerushalem.

36 “Ciertamente, así ha dicho YHWH: Voy a juzgar tu causa y a tomar venganza por ti; secaré el mar de ella y haré que queden secas sus fuentes.

37 Bavel se convertirá en escombros, en morada de chacales, en objeto de horror y de rechifla, sin ningún habitante.

38 Como leones rugirán juntos; gruñirán como cachorros de león.

39 Cuando estén acalorados, les serviré su bebida y haré que se emborrachen, para que se alegren y luego duerman el sueño eterno, para nunca despertar –declara YHWH.

40 Los haré bajar como corderos al matadero, como los carneros y chivos.

41 “¡Cómo han capturado a Sheshakh, tomaron a la alabanza de toda la tierra! ¡Cómo ha llegado Bavel a ser objeto de horror entre las naciones!

42 El mar ha subido sobre Bavel, la han anegado sus olas tumultuosas.

43 Sus ciudades son una desolación, una tierra seca y desierta, una tierra en la que nadie habita y ningún humano pasa por ella.

44 Y yo me encargaré de Bel en Bavel, y le haré expulsar lo que se ha tragado, y las naciones no lo verán más con gozo. ¡Hasta el muro de Bavel caerá!

45 “¡Salgan de en medio de ella, pueblo mío! Salve cada uno su vida de la ira ardiente de YHWH.

46 No desmaye su corazón ni tengan miedo por los rumores que se oyen en la tierra. En un año vendrá un rumor, y al año siguiente otro rumor de violencia en la tierra, y de gobernante contra gobernante.

47 “Ciertamente, vienen días en los que me encargaré de las imágenes de Bavel; toda su tierra quedará avergonzada, y en medio de ella caerán todos sus muertos.

48 Los cielos y la tierra, y todo lo que hay en ellos, gritarán de alegría por lo de Bavel; porque del norte vendrán contra ella los devastadores –declara YHWH.

49 “Sí, Babel caerá [por] los muertos de Yisrael; como han caído los muertos de toda la tierra en Bavel.

50 Ustedes que escaparon de la espada, ¡váyanse, no se detengan! Acuérdense de YHWH desde lejos, y esté Yerushalem en su pensamiento.

51 ‘Estábamos abochornados, oíamos los insultos; se nos caía la cara de vergüenza, cuando entraron extranjeros en las áreas sagradas de la Casa de YHWH’.

52 Ciertamente, vienen días –declara YHWH– en que yo me encargaré de sus ídolos, y en toda su tierra gemirán los heridos.

53 Aunque Bavel suba hasta el cielo, aunque fortifique en lo alto su baluarte, hasta ella llegarán de mi parte los devastadores –declara YHWH.

54 “¡Oigan! Hay una gritería en Bavel; gran destrucción en la tierra de los kasditas.

55 Porque YHWH está devastando a Bavel; le pondrá fin a su gran bullicio, cuyo estruendo es como torrentes de aguas caudalosas, cuyo estruendo tumultuoso retumba.

56 Porque un devastador viene contra Bavel, capturarán a sus valientes, harán pedazos sus arcos. Porque YHWH es un Elohim de retribución, él da la recompensa.

57 “Embriagaré a sus oficiales y a sus sabios, a sus gobernadores, a sus dirigentes y a sus guerreros; y dormirán el sueño eterno, para nunca despertar – declara el Rey, cuyo nombre es YHWH Tsevaot.

58 Así ha dicho YHWH Tsevaot: La ancha muralla de Bavel quedará demolida, y sus puertas quemadas a fuego. Los pueblos habrán trabajado para nada, y las naciones se habrán fatigado sólo para el fuego”.

59 Las instrucciones que le encargó el profeta Yirmeyahu a Serayah hijo de Neriyah, hijo de Majseyah, cuando iba con Tsidqiyahu, rey de Yahudah, a Bavel, en el cuarto año de su reinado. Serayah era el jefe de campamento.

60 Yirmeyahu escribió en un rollo acerca de todo el desastre que vendría sobre Bavel, todas las palabras que están escritas contra Bavel.

61 Y Yirmeyahu le dijo a Serayah: “Cuando llegues a Bavel, encárgate de leer todas estas palabras.

62 Y dirás: ‘¡Oh YHWH, tú mismo has declarado acerca de este lugar que lo habrías de destruir, sin que quede habitante, ni hombre ni bestia; y que sería una desolación perpetua’.

63 Y cuando acabes de leer este rollo, átale una piedra y arrójalo al Perat.

64 Y di: ‘Así se hundirá Bavel para no levantarse más, a causa del desastre que traeré sobre ella. Y [las naciones] se habrán fatigado [sólo para el fuego]’”. Hasta aquí las palabras de Yirmeyahu.

52

1 Tsidqiyahu tenía veintiún años de edad cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Yerushalem. Su madre se llamaba Jamutal hija de Yirmeyahu de Livna.

2 El hizo lo que era desagradable para YHWH, tal como había hecho Yahoyaqim.

3 De hecho, Yerushalem y Yahudah eran una causa de furor para YHWH, de modo que él los arrojó de su presencia. Tsidqiyahu se rebeló contra el rey de Bavel.

4 Y el día diez del mes décimo del noveno año de su reinado Nevukhadretsar, rey de Bavel, se movió con todo su ejército contra Yerushalem. La sitiaron y construyeron torres contra ella en derredor.

5 La ciudad continuó en estado de sitio hasta el año once del rey Tsidqiyahu.

6 Para el noveno día del mes cuarto, el hambre había llegado a ser aguda en la ciudad; no quedaba alimento para la gente del país.

7 Entonces se abrió una brecha en [el muro de] la ciudad, y huyeron todos los hombres de guerra. Salieron de noche de la ciudad, por la puerta que había entre los dos muros, junto al jardín del rey – los kasditas estaban junto y alrededor de la ciudad– y se dirigieron hacia el Aravá.

8 Pero las tropas kasditas persiguieron al rey Tsidqiyahu y lo alcanzaron en las llanuras de Yerekhó; ya que todo su ejército lo abandonó y se dispersó.

9 Capturaron al rey y lo llevaron ante el rey de Bavel en Rivlah, en la tierra de Jamat, y éste lo llevó a juicio.

10 El rey de Bavel hizo degollar a los hijos de Tsidqiyahu en su presencia, y también degolló en Rivlah a todos los oficiales de Yahudah.

11 Luego le sacaron los ojos a Tsidqiyahu y lo aprisionaron con cadenas de bronce. El rey de Bavel lo hizo llevar a Bavel y lo puso en la cárcel, hasta el día en que murió.

12 El día diez del mes quinto –ese era el año diecinueve del reinado de Nevukhadretsar, rey de Bavel– entró en Yerushalem Nevuzaradán, el capitán de la guardia, para representar al rey de Bavel.

13 Incendió la Casa de YHWH, el palacio del rey y todas las casas de Yerushalem; incendió la casa de toda persona notable.

14 Todo el ejército de los kasditas que estaba con el capitán de la guardia demolió todos los muros alrededor de Yerushalem.

15 Nevuzaradán, capitán de la guardia, hizo llevar en exilio al remanente del pueblo que quedó en la ciudad, a los desertores que se habían pasado al rey de Bavel y a los que quedaban de los artesanos fueron llevados en exilio por Nevuzaradán, el capitán de la guardia. Pero a algunos de los individuos más pobres de la población

16 –algunos de los más pobres del país– Nevuzaradán, el capitán de la guardia, les permitió quedarse como viñadores y labradores.

17 Los kasditas destrozaron las columnas de bronce de la Casa de YHWH, las bases, y el tanque de bronce que estaba en la Casa de YHWH; y se llevaron todo el bronce a Bavel.

18 También se llevaron las ollas, las palas, las despabiladeras, los cucharones y todos los demás utensilios de bronce que se usaban en el servicio.

19 El capitán de la guardia se llevó todo lo que era de oro y lo que era de plata: las copas, los incensarios, los tazones de la aspersión, las ollas, los candelabros, las cucharas y las tazas.

20 Las dos columnas, el tanque y los doce bueyes de bronce que la sostenían, y las bases que había suministrado el rey Shelomoh para la Casa de YHWH –todos esos objetos contenían bronce incalculable.

21 En cuanto a las columnas, la altura de cada columna era de dieciocho codos, y su circunferencia era de doce codos; eran huecas, y el espesor de sus paredes era de 4 dedos.

22 El capitel de bronce que había sobre ella era de cinco codos de alto, y sobre el capitel alrededor había una red [con] granadas, toda de bronce; y lo mismo la segunda columna, con sus granadas.

23 Había noventa y seis granadas mirando hacia afuera; todas las granadas alrededor de la red sumaban cien.

24 El capitán de la guardia tomó también a Serayah, el sacerdote principal; a Tsefanyah, el segundo sacerdote; y a tres guardias de la puerta.

25 Y de la ciudad tomó a un eunuco que estaba al comando de los soldados, a siete consejeros privados del rey, que se hallaban en la ciudad, al escriba del comandante militar, que estaba a cargo de reclutar al pueblo del país, y a sesenta hombres del pueblo común que se hallaban dentro de la ciudad.

26 Nevuzaradán, el capitán de la guardia, los tomó y los llevó al rey de Bavel, en Rivlah.

27 El rey de Bavel los hizo derribar y matar en Rivlah, en la región de Jamat. Así fue exiliada Yahudah lejos de su tierra.

28 Este es el número del pueblo que Nevukhadretsar exilió en el séptimo año: 3,023 yahuditas.

29 En el año dieciocho de Nevukhadretsar, 832 personas [fueron exiliadas] de Yerushalem.

30 Y en el año veintitrés de Nevukhadretsar, Nevuzaradán, el capitán de la guardia exilió 745 yahuditas. El total sumó 4,600 personas.

31 El día veinticinco del mes doce del año treinta y siete del exilio de Yahoyakhín, rey de Yahudah, Ewil Merodakh, rey de Bavel, en el primer año de su reinado, indultó a Yahoyakhín, rey de Yahudah, y lo sacó de la cárcel.

32 Le habló amigablemente, y le dio un trono más encumbrado que el de otros reyes que estaban con él en Bavel.

33 Cambió su ropa de prisión, y Yahoyakhín comió regularmente en la presencia del rey por el resto de su vida.

34 Se le asignó una ración regular por orden del rey de Bavel, una ración para cada día, todos los días de su vida, hasta el día de su muerte.