1 Estas son las palabras que dirigió Mosheh a todo Yisrael al otro lado del Yardén. –A través del desierto, en el Arabah, cerca de Suf, entre Parán y Tófel, Laván, Jatserot, y Di Zahab,
2 hay once días desde Jorev hasta Qadesh Barnea por la ruta del Monte Seír–.
3 Fue en al año cuarenta, el primer día del mes undécimo, que Mosheh se dirigió a los yisraelitas de acuerdo con las instrucciones que le había dado YHWH para ellos,
4 después de haber derrotado a Sijón el rey de los emoritas, que habitaba en Jeshbón, y al rey Og de Bashán, que habitaba en Ashtarot [y] en Edreí.
5 Al otro lado del Yardén, en la tierra de Moav, Mosheh se puso a exponer esta Torah. Dijo:
6 YHWH nuestro Elohim nos habló en Jorev, diciendo: “Ustedes han permanecido bastante tiempo en este monte.
7 Salgan y emprendan su camino a la serranía de los emoritas y a todas sus vecindades en el Arabah, en la Serranía, en la Shefelah, en el Néguev, en la costa, la tierra de los kenaanitas, y al Lebanón, hasta el Gran Río, el Perat.
8 Miren que pongo la tierra a su disposición. Vayan, entren en la tierra que YHWH juró a sus padres, a Avraham, Yitsjaq, y Yaaqov que les asignaría a ellos y a su linaje después de ellos”.
9 En aquella ocasión les dije: “Yo solo no puedo llevar la carga de ustedes.
10 YHWH su Elohim los ha multiplicado al punto de que son hoy tan numerosos como las estrellas en el cielo.
11 –Que YHWH, el Elohim de sus padres, les aumente su número mil veces, y los bendiga como prometió–.
12 ¿Cómo puedo llevar sin ayuda el problema de ustedes, y su carga, y su pleito?
13 Escojan de cada una de sus tribus hombres que sean sabios, discernidores, y experimentados, y yo los nombraré como cabezas de ustedes”.
14 Ustedes me respondieron y dijeron: “Lo que pro-pones que se haga es bueno”.
15 Así que yo tomé a sus caudillos tribales, hombres sabios y experimentados, y los nombré cabezas sobre ustedes: jefes de millares, jefes de centenas, jefes de cincuentenas, y jefes de decenas, y oficiales para sus tribus.
16 Además les encargué a sus magistrados lo siguiente: “Oigan a sus hermanos y decidan justamente entre cualquier hombre y un compañero yisraelita o un extranjero.
17 No sean parciales en el juicio: oigan al alto y al bajo por igual. No le teman al hombre, porque el juicio es de Elohim. Y cualquier asunto que sea muy difícil, para ustedes, me lo traerán a mí y yo lo oiré”.
18 Así les instruí, en aquella ocasión, sobre las diversas cosas que debían hacer.
19 Salimos del Monte Jorev y recorrimos el grande y terrible desierto que ustedes vieron por el camino a la serranía de los emoritas, como nos había mandado YHWH nuestro Elohim. Cuando llegamos a Qadesh Barnea,
20 yo les dije: “Ustedes han llegado a la serranía de los emoritas que YHWH nuestro Elohim nos está dando.
21 Mira, YHWH tu Elohim ha puesto la tierra a tu disposición. Sube, toma posesión, como te prometió YHWH, el Elohim de tus padres. No temas ni te desanimes”.
22 Entonces todos ustedes vinieron a mí y dijeron: “Enviemos hombres que se adelanten y nos exploren la tierra y vuelvan a traernos razón del camino que seguiremos y las ciudades a las que llegaremos”.
23 Yo aprobé el plan, y así seleccioné a doce de sus hombres, uno de cada tribu.
24 Ellos se encaminaron a la serranía, llegaron al Arroyo de Eshkol, y se pusieron a explorar.
25 Tomaron con ellos parte del fruto de la tierra y nos lo trajeron. Y nos dieron este informe: “Es una tierra buena la que YHWH nuestro Elohim nos está dando”.
26 Pero ustedes se negaron a subir y se burlaron del mandato de YHWH su Elohim.
27 Ustedes refunfuñaron en sus carpas y dijeron: “Porque YHWH nos aborreció fue que nos sacó de la tierra de Mitsráyim, para entregarnos a los emoritas para que nos exterminen.
28 ¿Qué clase de lugar es al que vamos? Nuestros parientes nos han acobardado, diciendo: ‘Vimos allí un pueblo más fuerte y más alto que nosotros, ciudades grandes con murallas hasta el cielo, y hasta vimos a los anaqitas’”.
29 Yo les dije: “No les tengan temor ni miedo.
30 Nadie menos que YHWH su Elohim, que va delante de ustedes, peleará por ustedes, como peleó por ustedes en Mitsráyim ante los propios ojos de ustedes,
31 y en el desierto, donde vieron cómo YHWH su Elohim los cargó, como un hombre carga a su hijo, por todo el camino que recorrieron, hasta llegar a este lugar.
32 Sin embargo, con todo eso, ustedes no tuvieron fe en YHWH su Elohim,
33 que va delante de ustedes por el camino –para explorar el lugar donde han de acampar– en fuego de noche y en una nube de día, para guiarlos por la ruta que han de seguir”.
34 Cuando YHWH oyó las fuertes quejas de ustedes, se enojó. Y juró:
35 “Ni uno solo de estos hombres, de esta mala generación, verá la buena tierra que juré dar a sus padres
36 –ninguno excepto Kalev hijo de Yefuneh; él la verá, y a él y a sus descendiente les daré la tierra que pisó, porque él permaneció fiel a YHWH”.
37 Por culpa de ustedes YHWH se enojó conmigo también, y dijo: “Tú tampoco entrarás.
38 Yahoshúa hijo de Nun, que te ayuda, él entrará allá. Anímalo, que él se la entregará a Yisrael.
39 Además sus pequeños, que ustedes dijeron que se los arrebatarían, sus hijos que todavía no distinguen entre el bien y el mal, ellos entrarán allá; a ellos se la daré y ellos la poseerán.
40 En cuanto a ustedes, vuélvanse y marchen al desierto por el camino del Mar de los Juncos”.
41 Ustedes me respondieron, diciendo; “Somos culpables ante YHWH. Pero ahora subiremos y pelearemos, tal como nos ha mandado YHWH nuestro Elohim”. Y todos ustedes se armaron con implementos de guerra e imprudentemente se dirigieron a la serranía.
42 Pero YHWH me dijo que les advirtiera: “No suban a pelear que yo no estoy en medio de ustedes; si no, van a ser derrotados por sus enemigos”.
43 Yo les hablé, pero ustedes no quisieron escuchar; se burlaron del mandato de YHWH y marcharon voluntariosamente a la serranía.
44 Entonces los emoritas que vivían en aquella serranía salieron contra ustedes como avispas y los persiguieron, y los aplastaron en Jormah de Seír.
45 De nuevo ustedes lloraron delante de YHWH, pero YHWH no hizo caso de su clamor ni les prestó oído.
46 Así, después de permanecer ustedes en Qadesh todo aquel largo tiempo,
1 marchamos otra vez hacia el desierto por el camino del Mar de los Juncos, como me había hablado YHWH, y bordeamos la serranía de Seír por largo tiempo.
2 Entonces YHWH me dijo:
3 “Ustedes han estado bordeando esta serranía por bastante tiempo, ahora vuélvanse hacia el norte.
4 Y encárgale al pueblo lo siguiente: Ustedes van a pasar por el territorio de sus parientes, los descendientes de Esaw, que viven en Seír. Aunque ellos estarán temerosos de ustedes, tengan mucho cuidado
5 de no provocarlos. Porque yo no les daré a ustedes de la tierra de ellos ni la huella de un pie; le he dado la serranía de Seír como posesión a Esaw.
6 El alimento que coman lo obtendrán de ellos por dinero; hasta el agua que beban la procurarán de ellos por dinero”.
7 Verdaderamente, YHWH su Elohim los ha bendecido en todo lo que han emprendido. El te ha cuidado en tu vagar por este gran desierto; YHWH tu Elohim ha estado contigo estos cuarenta años; no te ha faltado nada.
8 Entonces proseguimos, alejados de nuestros parientes, los descendientes de Esaw, que viven en Seír, alejándonos del camino del Arabah, de Elat, y de Etsyón Guéber; y marchamos en dirección al desierto de Moav.
9 Y YHWH me dijo: “No molestes a los Moavitas ni los provoques a la guerra, porque no te daré nada de su tierra como posesión; he asignado Ar como posesión de los descendientes de Lot”. –
10 Estuvo habitado anteriormente por los emim, pueblo grande y numeroso, y tan altos como los anaqitas.
11 Al igual que los anaqitas, se les cuenta como refaím; pero los Moavitas los llaman emim.
12 Similarmente, Seír estuvo anteriormente habitada por los joritas; pero lo descendientes de Esaw los desposeyeron, exterminándolos y estableciéndose en su lugar; tal como hizo Yisrael en la tierra que iba a poseer, que YHWH les había dado.
13 ¡Levántense ahora! ¡Crucen el arroyo de Zéred¡ Así que cruzamos el arroyo de Zéred.
14 El tiempo que tardamos en viajar desde Qadesh Barnea hasta que cruzamos el arroyo de Zéred fue de treinta y ocho años, hasta que toda la generación de guerreros hubo perecido del campamento, como había jurado YHWH concerniente a ellos.
15 Verdaderamente, la mano de YHWH los golpeó, para desarraigarlos del campamento hasta el último hombre.
16 Cuando hubieron acabado de morir todos los guerreros entre el pueblo,
17 YHWH me habló y me dijo:
18 “Estás pasando ahora por el territorio de Moav, a través de Ar;
19 Estarás pues cerca de los amonitas, no los molestes ni inicies pelea con ellos. Porque no te daré ninguna parte de la tierra de los amonitas como posesión; la he asignado como posesión a los hijos de Lot. –
20 Esta también se cuenta como tierra de los refaím. Estuvo antiguamente habitada por los refaím, a quienes los amonitas llamaban zamzumin,
21 un pueblo grande y numeroso y tan altos como los anaqitas. YHWH los exterminó, de modo que [los amonitas] los desposeyeron y se establecieron en su lugar,
22 como hizo por los descendientes de Esaw que viven en Seír, cuando exterminó a los joritas de delante de ellos, de modo que ellos los desposeyeron y se establecieron en su lugar, como es todavía el caso.
23 Así fue también con los awim que moraban en aldeas en la vecindad de Azah: los kaftorim, que vinieron de Kaftor, los exterminaron y se establecieron en su lugar–.
24 ¡Levántense! ¡Salgan y crucen el Arroyo de Arnón! Mira, yo hago caer en tus manos a Sijón el emorita, rey de Jeshbón, y su tierra. Comienza la ocupación: enfráscate con él en batalla.
25 Hoy mismo comienza a poner el pavor y el temor de ti en los pueblos de todas partes debajo del cielo, de modo que temblarán y se estremecerán por causa tuya siempre que oigan de ti”.
26 Entonces envié mensajeros desde el desierto de Qedemot al rey Sijón de Jeshbón con una oferta de paz, como sigue:
27 “Déjame pasar por tu territorio. Me mantendré estrictamente en el camino, sin desviarme ni a la izquierda ni a la derecha.
28 El alimento que coma me lo suministrarás por dinero, y el agua que beba me la facilitarás por dinero; sólo déjame pasar a pie –
29 como me hicieron los descendientes de Esaw que moran en Seír, y los Moavitas que moran en Ar– para que pueda cruzar el Yardén a la tierra que nos está dando YHWH nuestro Elohim”.
30 Pero el rey Sijón de Jeshbón se negó a dejarnos pasar, porque YHWH había obstinado su voluntad y endurecido su corazón para entregarlo en tu poder – como es ahora el caso.
31 Y YHWH me dijo: “Mira, comienzo por poner a Sijón y su tierra a tu disposición. Comienza la ocupación; toma posesión de su tierra”.
32 Sijón con todos sus hombres salió al campo de batalla contra nosotros en Yahats,
33 y YHWH nuestro Elohim nos lo entregó y lo derrotamos a él y a sus hijos y a todos sus hombres.
34 En aquella ocasión capturamos todos sus poblados, y destinamos a la destrucción a todo poblado –hombres, mujeres, y niños– sin dejar sobreviviente.
35 Retuvimos como botín solamente el ganado y el despojo de las ciudades que capturamos.
36 Desde Aroer a la orilla del arroyo de Arnón, incluyendo el poblado que está en el valle mismo, hasta Guilad, ninguna ciudad fue demasiado fuerte para nosotros; YHWH nuestro Elohim nos entregó todo.
37 Pero no invadiste la tierra de los Moavitas, a todo lo largo del arroyo Yaboq, ni los poblados de la serranía, tal como había mandado YHWH nuestro Elohim.
1 Emprendimos nuestro viaje y subimos por el camino haciaBashán, y el rey Og de Bashán con todos sus hombres salió al campo de batalla contra nosotros en Edreí;
2 Pero YHWH me dijo: “No le temas, que lo estoy poniendo en tu poder a él y a todos sus hombres y su territorio, y tú le harás como le hiciste a Sijón rey de los emoritas, que vivía en Jeshbón”.
3 De manera que YHWH nuestro Elohim puso en nuestro poder al rey Og de Bashán, con todos sus hombres, y le asestamos tal golpe que no quedó un sobreviviente.
4 En esa ocasión capturamos todos sus poblados; no hubo un solo poblado que no les quitáramos, sesenta poblados, todo el distrito de Argob el reino de Og en Bashán. –
5 Todos esos poblados estaban fortificados con altas murallas, portones, y trancas –aparte de un gran número de poblados sin muralla.
6 Los proscribimos como habíamos hecho en el caso Sehón rey de Jeshbón; proscribimos todo poblado –hombres, mujeres, y niños–
7 y retuvimos como botín todo el ganado y el despojo de los poblados.
8 Y así en aquella ocasión arrancamos del poder de los dos reyes emoritas el territorio al otro lado del Yardén, desde el arroyo de Arnón hasta el Monte Jermón –
9 los tsidonios, llamaban Siryón al Jermón, y los emoritas lo llamaban Senir–
10 todos los poblados del Altiplano y todo Guilad y Bashán hasta Salkah y Edreí, los poblados del reino de Og en Bashán.
11 Solamente Og rey de Bashán quedó del remanente de los refraím. Su cama, una cama de hierro, está ahora en Rabah de los amonitas; mide cuatro metros de largo por casi dos de ancho, por medida normal.
12 Y esta es la tierra de la que nos apoderamos en aquella ocasión: la parte desde Aroer a lo largo del arroyo de Arnón, con parte de la serranía de Guilad y sus poblados, se la asigné a los reubenitas y los gaditas,
13 El resto de Guilad y todo Bashán bajo el dominio de Og –todo el distrito de Argob, toda esa parte de Bashán que se llama el territorio de los refaím– se la asigné a la media tribu de Menasheh,
14 Yaír hijo de Menasheh recibió todo el distrito de Argob (esto es, Bashán) hasta la frontera de los gueshuritas y los maakatitas, y lo llamó por su propio nombre: Hawot Yaír, como es todavía el caso.
15 A Makhir le asigné Guilad.
16 Y a los reubenitas y gaditas les asigné la parte desde Guilad hasta el arroyo de Arnón, con el medio del arroyo de Yaboq como su frontera, y hasta el arroyo de Yaboq, la frontera de los amonitas.
17 [También nos apoderamos del] Arabah, desde el pie de las laderas del Pisgah al este, hasta la orilla del Yardén, y desde Kinéret hasta la orilla del Arabah, el Mar Salado.
18 En aquella ocasión les mandé, diciendo: Ya que su Elohim les ha dado este país para poseerlo. Ustedes deben ir como tropas de choque, todos los guerreros a la cabeza de sus parientes yisraelitas.
19 Solamente sus esposas, sus niños, y sus ganados –yo sé que tienen mucho ganado– serán dejados en los poblados que les he asignado a ustedes,
20 hasta que YHWH les haya dado a sus parientes un refugio como el que tienen ustedes, y ellos también hayan tomado posesión de la tierra que YHWH su Elohim les está asignando, al otro lado del Yardén. Entonces ustedes podrán regresar cada cual a la propiedad que le he asignado.
21 También le ordené en aquella ocasión a Yahoshúa, diciendo: Tú has visto con tus propios ojos todo lo que YHWH tu Elohim les ha hecho a esos dos reyes; así hará YHWH a todos los reinos por los que vas a pasar.
22 No les teman, que YHWH su Elohim es quien pelea por ustedes.
23 Yo le supliqué a YHWH en aquella ocasión, diciendo:
24 ¡Oh Adonay YHWH, tú que le has permitido a tu servidor ver las primeras obras de tu grandeza y tu mano poderosa, tú cuyas poderosas hazañas ningún elohim en cielo o tierra puede igualar!
25 Permíteme, por favor, cruzar y ver la buena tierra al otro lado del Yardén, esa hermosa serranía, y el Lebanón.
26 Pero YHWH estaba enojado conmigo por culpa de ustedes y no quiso escucharme. YHWH me dijo: “¡Basta ya! ¡Nunca vuelvas a hablarme de este asunto!
27 Sube a la cumbre del Pisgah y mira alrededor, al oeste, al norte, al sur, y al este. Míralo bien, porque no cruzarás el Yardén.
28 Dale a Yahoshúa sus instrucciones, fortalécelo y anímalo, porque él cruzará a la cabeza de este pueblo y él les repartirá la tierra que tú podrás solamente ver”.
29 Mientras tanto nos quedamos en el valle cerca de Bet Peor
1 Y ahora, Yisrael, presta atención a las leyes y reglamentos que les estoy enseñando a observar, para que vivan y entren a ocupar la tierra que les está dando YHWH el Elohim de sus padres,
2 No añadan nada a lo que yo les mando, ni le quiten nada, sino observen los mandamientos de YHWH su Elohim que yo les mando.
3 Ustedes vieron con sus propios ojos lo que hizo YHWH en el caso de Báal Peor, que YHWH exterminó de entre ustedes a toda persona que seguía a Báal Peor;
4 mientras que ustedes los que se aferraron a YHWH su Elohim están todos vivos todavía.
5 Miren, yo les he impartido a ustedes leyes y reglamentos, como me ha mandado YHWH, para que los practiquen en la tierra que están a punto de entrar y ocupar.
6 Obsérvenlos fielmente, que esa será una prueba de su sabiduría y discernimiento para otros pueblos, quienes al oír de todas estas leyes dirán: “Verdaderamente, esa gran nación es un pueblo sabio y de discernimiento”.
7 Porque ¿qué gran nación hay que tenga una deidad tan cercana como lo está YHWH nuestro Elohim siempre que lo invocamos?
8 O ¿qué gran nación tiene leyes y reglas tan perfectas como toda esta Torah que les pongo delante hoy?
9 Pero ten mucho cuidado y cuídate escrupulosamente, para que no olvides lo que viste con tus propios ojos y para que no se te vaya de la mente mientras vivas. Y dalo a conocer a tus hijos y a los hijos de tus hijos:
10 El día que te presentaste delante de YHWH tu Elohim en Jorev, YHWH me dijo: “Reúneme al pueblo para hacerles oír mis palabras, para que aprendan a respetarme mientras vivan en la tierra, y así enseñen a sus hijos”.
11 Ustedes se acercaron y se pararon al pie del monte. El monte ardía con llamas hasta el mismo cielo, oscuro con densísimas nubes.
12 YHWH les habló desde el fuego; ustedes oyeron el sonido de las palabras pero no percibieron ninguna forma –nada sino una voz.
13 El les declaró la Alianza que les mandó observar, los Diez Mandamientos; y los escribió en dos tablas de piedra.
14 Al mismo tiempo YHWH me mandó que les impartiera leyes y reglamentos para que los observaran en la tierra a la cual están a punto de cruzar y ocupar.
15 Por su propio bien, pues, tengan mucho cuidado –ya que no vieron forma cuando YHWH su Elohim les habló desde el fuego en Jorev–
16 de no actuar perversamente y hacerse una imagen esculpida a semejanza de cualquier figura, en forma de hombre o de mujer,
17 en forma de alguna bestia de la tierra, en forma de algún ave alada que vuela en el cielo,
18 en forma de algún reptil que se arrastra sobre el suelo, en forma de algún pez que haya en las aguas bajo la tierra.
19 Y cuando mires arriba al cielo, y observes el sol, la luna y las estrellas, toda la hueste celeste, no debes ser atraído a inclinarte ante ellos ni a servirles. Estos, YHWH tu Elohim los ha repartido a otros pueblos en todas partes bajo el cielo;
20 pero a ustedes los tomó YHWH y los sacó de Mitsráyim, aquel horno de hierro, para ser el pueblo de su propiedad, como es ahora el caso.
21 En eso YHWH estaba enojado conmigo por culpa de ustedes y juró que yo no cruzaría el Yardén ni entraría en la hermosa tierra que YHWH tu Elo-him te está asignando como herencia.
22 Pues yo tengo que morir en esta tierra; no cruzaré el Yardén. Pero ustedes cruzarán y tomarán posesión de esa hermosa tierra.
23 Tengan cuidado, pues, de no olvidarse de la Alianza que YHWH su Elohim hizo con ustedes, y de no hacerse una imagen esculpida en cualquier semejanza, contra lo cual te ha mandado YHWH tu Elohim.
24 Porque YHWH tu Elohim es un fuego consumidor, un Elohim celoso.
25 Cuando ustedes hayan engendrado hijos y nietos y hayan estado establecidos por mucho tiempo en la tierra, si actúan perversamente y se hacen una imagen esculpida en cualquier semejanza, causándole a YHWH su Elohim disgusto y molestia,
26 llamo hoy al cielo y a la tierra para que testifiquen contra ustedes que perecerán pronto de la tierra a la cual van a cruzar el Yardén para poseerla; no durarán mucho en ella, sino que serán exterminados por completo.
27 YHWH los dispersará entre los pueblos y sólo un escaso número de ustedes quedará entre las naciones a las que los llevará YHWH.
28 Allí servirán a deidades hechas por el hombre, de madera y de piedra, que no pueden ver, ni oír, ni comer, ni oler.
29 Pero si buscan allí a YHWH su Elohim, lo hallarán, si lo buscan con todo su corazón y con todo su ser,
30 cuando estés en angustia por haberte sucedido todas estas cosas y, al final, te vuelvas a YHWH tu Elohim y lo obedezcas.
31 Porque YHWH tu Elohim es un Elohim compasivo: él no te fallará ni te dejará perecer; no olvidará la Alianza que hizo bajo juramento con tus padres.
32 No tienes más que preguntar por épocas pasadas que vinieron antes de ti, desde que Elohim creó al hombre sobre la tierra, desde un extremo del cielo hasta el otro: ¿Ha ocurrido jamás algo tan grande como esto, o se ha conocido jamás algo semejante?
33 ¿Ha oído algún pueblo la voz de una deidad hablar de en medio del fuego, como la oíste tú, y ha sobrevivido?
34 ¿O se ha aventurado alguna deidad a ir y tomar para sí una nación de en medio de otra mediante actos prodigiosos, por señales y portentos, por guerra, con brazo poderoso y extendido y con temible poderío, como hizo por ustedes YHWH su Elohim en Mitsráyim a los propios ojos de ustedes?
35 A ti se te ha demostrado claramente que sólo YHWH es ha'Elohim; no hay otro fuera de él.
36 Desde el cielo te hizo oír su voz para disciplinarte; sobre la tierra te hizo ver su gran fuego; y de en medio de ese fuego oíste sus palabras.
37 Y por cuanto amó a tus padres, escogió a sus herederos después de ellos; él mismo, en su gran poder, te sacó de Mitsráyim,
38 para quitar de tu camino a naciones más grandes y populosas que tú, para hacerte entrar en la tierra de ellas y asignártela como herencia, como es todavía el caso.
39 Entiende pues hoy y ten en mente que solamente YHWH es tu ha'Elohim arriba en el cielo y abajo en la tierra; no hay ningún otro.
40 Observa sus leyes y mandamientos, que yo te ordeno hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, para que permanezcas mucho tiempo en la tierra que YHWH tu Elohim te asigna para siempre.
41 Entonces Mosheh escogió tres ciudades al este del Yardén
42 a las cuales pudiera escapar un homicida que haya matado a un prójimo sin querer, sin que haya sido hostil hacia él en el pasado; este podrá huir a una de esas ciudades y vivir.
43 Esta son: Bézer, en el desierto, en el Altiplano, para los reubenitas; Ramot, en Guilad, para los gaditas; y Golán, en Bashán, para los manashitas.
44 Esta es la Torah que puso Mosheh delante de los yisraelitas:
45 Estos son los decretos, las leyes y los reglamentos que dirigió Mosheh al pueblo de Yisrael, después que salieron de Mitsráyim,
46 al otro lado del Yardén, en el valle de Bet Peor, en la tierra del rey Sijón de los emoritas, quien habitaba en Jeshbón, a quien derrotaron Mosheh y los yisraelitas después de salir de Mitsráyim.
47 Ellos habían tomado posesión de su territorio, del rey Og de Bashán –los dos reyes de los emoritas– que estaban al lado oriental del Yardén
48 desde Aroer en las riberas del arroyo Arnón, hasta el Monte Tsiyón, es decir, el Jermón;
49 también todo el Arabah al lado oriental del Yardén, hasta el mar del Arabah, al pie de las laderas del Pisgah.
1 Mosheh llamó a todos los yisraelitas y les dijo: “¡Oye, Yisrael, las leyes y los reglamentos que les proclamo hoy! ¡Estúdienlos y obsérvenlos fielmente!
2 YHWH nuestro Elohim hizo una alianza con nosotros en Jorev.
3 No fue con nuestros padres que hizo YHWH esa alianza, sino con nosotros, los vivos, con cada uno de nosotros que está aquí hoy.
4 Cara a cara habló YHWH con ustedes en el monte, desde el fuego –
5 y yo mediaba entre YHWH y ustedes en aquella ocasión para comunicarles la palabra de YHWH, porque ustedes tenían miedo del fuego y no subieron al monte– y él dijo:
6 Yo YHWH soy tu Elohim que te sacó de la tierra de Mitsráyim, la casa de servidumbre:
7 no tendrás otros elohim aparte de mí.
8 No te harás una imagen esculpida, ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra ni en las aguas debajo de la tierra.
9 No te inclinarás ante ellas ni les servirás. Porque yo YHWH tu Elohim soy un Elohim celoso que visita la maldad de los padres sobre los hijos, sobre la tercera y sobre la cuarta generación de los que me rechazan,
10 pero que muestro bondad hasta con la milésima generación de los que me aman y guardan mis mandamientos.
11 No jurarás falsamente por el nombre de YHWH tu Elohim; porque YHWH no dejará sin castigo al que jure falsamente por su nombre.
12 Observa el día del Shabat para santificarlo, como te ha mandado YHWH tu Elohim.
13 Seis días trabajarás y harás toda tu labor,
14 pero el séptimo día es un día de reposo de YHWH tu Elohim; no harás ningún trabajo –tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguna de tus bestias, ni el extranjero en tus comunidades, para que tu esclavo y tu esclava puedan reposar como tú.
15 Recuerda que tú fuiste esclavo en la tierra de Mitsráyim y que YHWH tu Elohim te libró de allá con mano fuerte y brazo extendido; por tanto YHWH tu Elohim te manda a observar el día del Shabat.
16 Honra a tu padre y a tu madre, como te ha mandado YHWH tu Elohim, para que dures mucho, y para que te vaya bien, en la tierra que te está asignando YHWH tu Elohim.
17 No asesinarás.
18 No adulterarás.
19 No hurtarás.
20 No darás falso testimonio contra tu prójimo.
21 No codiciarás la esposa de tu prójimo; no ambicionarás la casa de tu prójimo, ni su campo, ni su esclavo, ni su esclava, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo.
22 YHWH habló estas palabras –estas y ninguna más– a toda la congregación de ustedes en el monte, con una voz potente de en medio del fuego y de las densas nubes. Las escribió en dos tablas de piedra, y me las dio.
23 Cuando ustedes oyeron la voz que salía de la oscuridad, mientras el monte ardía en fuego, ustedes se me acercaron, todos sus cabezas tribales y ancianos,
24 y dijeron: “YHWH nuestro Elohim acaba de mostrarnos su majestuosa Presencia, y hemos oído su voz de en medio del fuego; hemos visto hoy que el hombre puede vivir aunque Elohim le haya hablado.
25 No muramos, entonces, porque ese temible fuego nos consumirá; si volvemos a oír la voz de YHWH nuestro Elohim moriremos.
26 Pues ¿qué mortal oyó jamás la voz de Elohim vivo hablando de en medio del fuego, como la oímos nosotros, y siguió vivo?
27 Acércate tú y oye todo lo que diga YHWH nuestro Elohim; y entonces dinos todo lo que te diga YHWH nuestro Elohim, y nosotros voluntariamente lo haremos”.
28 YHWH oyó la petición que ustedes me hicieron, y me dijo YHWH: “He oído la petición que te ha hecho este pueblo; hicieron bien en hablar así.
29 ¡Si tuvieran siempre ese mismo sentir, para respetarme y seguir todos mis mandamientos, para que les vaya bien a ellos y a sus hijos para siempre!
30 Ve y diles que vuelvan a sus carpas.
31 Pero tú quédate aquí conmigo, y yo te daré toda la Torah –las leyes y las reglas– que les impartirás a ellos, para que la observen en la tierra que les estoy dando para que la posean”.
32 Pongan cuidado, pues, en hacer como les ha mandado YHWH su Elohim. No se aparten a la derecha ni a la izquierda:
33 sigan solamente el camino que les ha señalado YHWH su Elohim, para que prosperen y les vaya bien, y para que duren mucho en la tierra que van a poseer.
1 Esta es la Torah –las leyes y las reglas– que YHWH su Elohim [me] ha mandado impartirles a ustedes, para que las observen en la tierra hacia la cual van a cruzar para ocuparla,
2 para que tú, tus hijos, y los hijos de tus hijos reverencien a YHWH tu Elohim y sigan, mientras vivan, todas sus leyes y mandamientos que yo te mando, con el fin de que dures mucho.
3 Obedece, Yisrael, voluntaria y fielmente, para que te vaya bien y aumentes grandemente [en] una tierra que fluye leche y miel, como te habló YHWH, el Elohim de tus padres.
4 Oye, Yisrael: YHWH es nuestro Elohim, YHWH solamente.
5 Amarás a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y con todo tu ser y con todas tus fuerzas.
6 Grábate en la mente estas instrucciones que te encargo hoy.
7 Incúlcaselas a tus hijos. Recítalas cuando estés en tu casa y cuando estés de viaje, cuando te acuestes y cuando te levantes.
8 Atalas como señal en tu mano y que te sirvan de símbolo en tu frente;
9 escríbelas en las jambas de tu casa y en tus portones.
10 Cuando YHWH tu Elohim te introduzca en la tierra que juró a tus padres Avraham, Yitsjaq y Yaaqov, que te asignaría –grandes y florecientes ciudades que tú no edificaste,
11 casas llenas de toda clase de cosas buenas, que tú no llenaste, cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que tú no plantaste– y [cuando] comas y te sacies,
12 cuídate de no olvidarte de YHWH, que te libró de la tierra de Mitsráyim, la casa de servidumbre.
13 Reverencia solamente a YHWH tu Elohim y adóralo sólo a él, y jura solamente por su nombre.
14 No sigan a otras deidades, a ninguna de las deidades de los pueblos a su alrededor
15 –porque YHWH tu Elohim, que se halla en medio de ti, es un Elohim celoso– no vaya a ser que la ira de YHWH tu Elohim se encienda contra ti y te elimine de la faz de la tierra.
16 No pongan a prueba a YHWH su Elohim como lo hicieron en Masah.
17 Asegúrense de guardar los mandamientos, los decretos, y las leyes que YHWH su Elohim les ha mandado.
18 Haz lo que es recto y bueno a la vista de YHWH, para que te vaya bien en la tierra y que puedas poseer la hermosa tierra que YHWH tu Elohim prometió bajo juramento a tus padres,
19 y que él te quite del medio a todos tus enemigos, como ha prometido YHWH.
20 Cuando algún día tus hijos te pregunten: “¿Qué significan los decretos, las leyes, y los reglamentos que les ha mandado YHWH nuestro Elohim?”
21 tú les dirás a tus hijos: “Nosotros éramos esclavos del Paroh en Mitsráyim y YHWH nos libertó de Mitsráyim con mano fuerte.
22 YHWH produjo ante nuestros ojos señales y portentos maravillosos y destructivos en Mitsráyim, contra el Paroh y toda su casa;
23 y a nosotros nos libró de allá, para tomarnos y darnos la tierra que prometió bajo juramento a nuestros padres.
24 Después YHWH nos mandó observar todas estas leyes, para reverenciar a YHWH nuestro Elohim, para nuestro bien duradero y para nuestra supervivencia, como es ahora el caso.
25 Será por lo tanto para nuestro mérito ante YHWH nuestro Elohim que observemos fielmente toda esta Torah, como nos ha mandado.
1 Cuando YHWH su Elohim los introduzca en la tierra en la cual van a entrar para poseerla, desalojará a muchas naciones delante de ustedes –los jetitas, los guirgashitas, los emoritas, los kenaanitas, los perezitas, los hiwitas, y los Yevusitas, siete naciones mucho más grandes que tú–
2 y [cuando] YHWH tu Elohim te las entregue y tú las derrotes, debes destinarlas a la destrucción: no les den tregua ni les den cuartel.
3 No harás alianza matrimonial con ellas: no les des tus hijas a sus hijos ni tomes sus hijas para tus hijos.
4 Porque ellas apartarán de mí a los hijos de ustedes para adorar a otras deidades, y la ira de YHWH se encenderá contra ustedes, y él te exterminará prontamente.
5 Más bien, esto es lo que harán con ellas: derribarán sus altares, demolerán sus pilares, cortarán sus postes sagrados, y echarán al fuego sus imágenes esculpidas.
6 Porque tú eres un pueblo consagrado a YHWH tu Elohim: de todos los pueblos de la tierra YHWH tu Elohim te escogió a ti para ser su pueblo especial.
7 No es porque seas el más numeroso de los pueblos que YHWH los ha preferido y los ha escogido a ustedes – de hecho, son el más pequeño de los pueblos–
8 sino que fue porque YHWH los amaba y cumplió el juramento que les hizo a sus padres de que YHWH los libertaría con mano fuerte y los rescataría de la casa de servidumbre, del poder del Paroh rey de Mitsráyim.
9 Sabe, pues, que sólo YHWH tu Elohim es ha'Elohim, el haÊl fiel que mantiene su Alianza hasta la milésima generación de los que lo aman y guardan sus mandamientos,
10 pero que paga instantáneamente con destrucción a los que lo rechazan –nunca lento con los que lo rechazan, sino que les paga instantáneamente.
11 Por lo tanto, observa fielmente la Torah –las leyes y las reglas– que yo te mando hoy.
12 Y si ustedes obedecen estas reglas y las observan cuidadosamente, YHWH su Elohim mantendrá fielmente para ustedes la Alianza que hizo bajo juramento con sus padres.
13 El te amará y te bendecirá y te multiplicará; bendecirá el fruto de tu vientre y el producto de tu suelo, tu grano, tu vino nuevo, y tu aceite, la cría de tu manada y el pequeñuelo de tu rebaño, en la tierra que juró a tus padres que te asignaría.
14 Serás bendecido sobre todos los demás pueblos: no habrá varón ni hembra estéril entre ustedes ni entre sus ganados.
15 YHWH apartará de ti toda enfermedad; no traerá sobre ti ninguna de las terribles enfermedades de Mitsráyim, que tú conoces, sino que las infligirá sobre tus enemigos.
16 Destruirás a todos los pueblos que te entregue YHWH tu Elohim, sin tenerles compasión. Y no adorarás a sus deidades, pues eso sería una trampa para ti.
17 Tal vez te digas: “Esas naciones son más numerosas que nosotros, ¿cómo podremos desposeerlas?”
18 No tienes que tenerles miedo. Sólo debes tener en mente lo que YHWH tu Elohim le hizo al Paroh y a todo Mitsráyim:
19 los maravillosos actos que viste con tus propios ojos, las señales y los portentos, la mano fuerte, y el brazo extendido con que YHWH tu Elohim te liberó. Así les hará YHWH tu Elohim a todos los pueblos que ahora temes.
20 YHWH tu Elohim enviará también una plaga contra ellos, hasta que los que queden escondidos perezcan delante de ti.
21 No te aterrorices de ellos, que YHWH tu Elohim está en tu medio, un Elohim grande y respetable.
22 YHWH tu Elohim desalojará a esos pueblos delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellos de una vez, para que no se multipliquen las bestias salvajes y te ataquen.
23 YHWH tu Elohim los entregará a ti, llenándolos de un gran pánico hasta que queden exterminados.
24 El entregará a sus reyes en tus manos, y tú eliminarás sus nombres de debajo del cielo; nadie podrá hacerte frente, hasta que los hayas exterminado.
25 Entregarás las imágenes de sus deidades al fuego; no codiciarás la plata ni el oro [que haya] sobre ellas para quedarte con él, no vaya a ser que te sirvan de trampa; porque eso es aborrecible para YHWH tu Elohim.
26 No debes introducir en tu casa una cosa aborrecible, o serás proscrito como ella; debes rechazarla como abominable, porque está proscrita.
1 Observa fielmente todo mandamiento que yo te imparto hoy, para que prosperes y aumentes y puedas poseer la tierra que YHWH prometió bajo juramento a tus padres.
2 Acuérdate del largo camino que YHWH tu Elohim te hizo recorrer en el desierto los pasados cuarenta años, para probarte mediante penalidades para saber lo que había en tu corazón y si guardarías sus mandamientos o no.
3 El te sometió a la penalidad del hambre y después te dio a comer maná, que ni tú ni tus padres habían conocido jamás, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de los labios de YHWH.
4 Tu ropa no se te gastó encima, ni se te hincharon los pies en esos cuarenta años.
5 Ten en mente que YHWH tu Elohim te disciplina tal como un hombre disciplina a su hijo.
6 Por lo tanto guarda los mandamientos de YHWH tu Elohim: anda en sus caminos y reveréncialo.
7 Porque YHWH tu Elohim te va a introducir en una tierra hermosa, una tierra con arroyos y manantiales y fuentes que brotan en vegas y montañas;
8 una tierra de trigo y cebada, de vides, higos y grana-das, una tierra de olivos y miel;
9 una tierra en donde puedes comer alimento sin límite, donde no carecerás de nada; una tierra cuyas rocas son hierro y de cuyas montañas puedes extraer cobre.
10 Cuando hayas comido hasta saciarte, dale gracias a YHWH tu Elohim por la buena tierra que te ha dado.
11 Ten cuidado de no olvidarte de YHWH tu Elohim, y no dejes de cumplir sus mandamientos, sus reglas, y sus leyes que yo te ordeno hoy.
12 Cuando hayas comido hasta saciarte, y hayas edificado buenas casas en qué vivir,
13 y cuando tus manadas y tus rebaños se hayan multiplicado, y todas tus propiedades hayan prosperado,
14 cuídate, no vaya a ser que se enorgullezca tu corazón y te olvides de YHWH tu Elohim –que te liberó de la tierra de Mitsráyim, la casa de servidumbre;
15 que te guió a través de aquel desierto tan grande y terrible con serpientes venenosas y escorpiones, una tierra abrasada que no tiene agua, que te sacó agua de la dura roca;
16 que te alimentó en el desier-to con maná, que tus padres nunca habían conocido, para probarte con penalidades, sólo para beneficiarte a la postre–
17 para que no te digas: “Mi propio poder y la fuerza de mi propia mano me han ganado esta riqueza”.
18 Recuerda que es YHWH tu Elohim quien te da el poder de adquirir riqueza, en cumplimiento de la Alianza que hizo bajo juramento a tus padres, como es todavía el caso.
19 Si olvidas de algún modo a YHWH tu Elohim y sigues a otras deidades para servirles o inclinarte ante ellas, te advierto hoy que ciertamente perecerás;
20 como las naciones que YHWH hará perecer delante de ti, así perecerás –por no hacerle caso a YHWH tu Elohim.
1 ¡Oye, Yisrael! Tú estás a punto de cruzar el Yardén para entrar a desposeer naciones más grandes y populosas que tú: grandes ciudades con murallas hasta el cielo;
2 un pueblo grande y alto, los anaquitas, que tú conoces; pues has oído decir: “¿Quién puede hacerles frente a los hijos de Anaq?”
3 Sabe pues en este día que nada menos que YHWH tu Elohim está cruzando al frente tuyo, un fuego devorador; él es quien los exterminará. Él los subyugará delante de ti, para que puedas desposeerlos y destruirlos rápidamente, como te prometió YHWH.
4 Y cuando YHWH tu Elohim los haya quitado de tu camino, no te digas: “YHWH nos ha prometido poseer esta tierra gracias a nuestras virtudes”; es más bien por causa de la maldad de esas naciones que YHWH las está desposeyendo delante de ti.
5 No es gracias a tus virtudes y a tu rectitud que podrás poseer su país, sino que es por causa de las maldad de ellas que YHWH tu Elohim está desposeyendo a esas naciones delante de ti, y con el fin de cumplir el juramento que hizo YHWH a tus padres Avraham, Yitsjaq y Yaaqov.
6 Sabe, pues, que no es por ninguna virtud tuya que YHWH tu Elohim te está dando esta hermosa tierra para que la poseas; porque tú eres un pueblo testarudo.
7 Acuérdate: nunca olvides cómo provocaste la ira de YHWH tu Elohim en el desierto: desde el día en que saliste de la tierra de Mitsráyim hasta que llegaron a este lugar, ustedes han continuado rebeldes hacia YHWH.
8 En Jorev ustedes provocaron tanto a YHWH que YHWH se enojó con ustedes hasta el punto de querer destruirlos.
9 Yo había subido a la montaña para recibir las tablas de piedra, las Tablas de la Alianza que YHWH había hecho con ustedes, y estuve en la montaña cuarenta días y cuarenta noches, sin comer y sin beber agua.
10 Y YHWH me dio las dos tablas de piedra escritas por el dedo de Elohim, con las palabras exactas que les había dirigido YHWH desde el fuego en el día de la Asamblea.
11 Al fin de los cuarenta días y cuarenta noches, YHWH me dio las dos tablas de piedra, las Tablas de la Alianza.
12 Y YHWH me dijo: “Apúrate, baja pronto de aquí, que el pueblo que sacaste de Mitsráyim ha actuado perversamente; han sido prestos a desviarse de la senda que les ordené; se han hecho una imagen fundida”.
13 YHWH me ordenó además: “Veo que este es un pueblo testarudo.
14 Déjame que lo destruya y elimine su nombre de debajo del cielo, y yo te daré una nación mucho más numerosa que ellos”.
15 Yo empecé a bajar de la montaña, una montaña que ardía en fuego, con las dos tablas de la Alianza en mis dos manos.
16 Vi lo que habían hecho ustedes contra YHWH su Elohim: se habían hecho un becerro fundido; habían sido prestos para apartarse de la senda que YHWH les había ordenado.
17 Enseguida agarré las dos tablas de piedra y las arrojé con mis dos manos, despedazándolas ante los ojos de ustedes.
18 Me arrojé delante de YHWH –sin comer pan ni beber agua por cuarenta días y cuarenta noches, como antes– por causa del gran pecado que habían cometido ustedes, al hacer lo que era desagradable a YHWH y ofenderlo.
19 Yo estaba asustado por la ardiente ira de YHWH contra ustedes, que lo movía a exterminarlos. Y en aquella ocasión también YHWH me hizo caso. –
20 Además, YHWH se enojó tanto con Aharón que quería destruirlo; así que también intercedí por Aharón en aquella ocasión–.
21 En cuanto a aquella cosa pecaminosa que ustedes habían hecho, el becerro, lo tomé y lo eché al fuego; lo rompí en pedazos y lo molí bien hasta que quedó fino como polvo, y arrojé su polvo al arroyo que baja de la montaña.
22 De nuevo ustedes provocaron a YHWH en Taberah, y en Masah, y en Qibrot Hataawah.
23 Y cuando YHWH los envió desde Qadesh Barnea, diciendo: “Suban y tomen posesión de la tierra que les estoy dando”, ustedes se burlaron del mandato de YHWH su Elohim; no pusieron su confianza en él ni le obedecieron.
24 Desde que los conozco, ustedes han sido rebeldes con YHWH.
25 Cuando estuve postrado delante de YHWH aquéllos cuarenta días y cuarenta noches, porque YHWH estaba determinado a destruirlos,
26 oré a YHWH y dije: “Adonay YHWH, no aniquiles a tu propio pueblo, al que redimiste en tu majestad y al que liberaste de Mitsráyim con mano fuerte.
27 Ten en cuenta a tus servidores Avraham, Yitsjaq y Yaaqov, y no hagas caso de la terquedad de este pueblo, ni de su maldad ni de su pecaminosidad.
28 De otra manera en el país de donde nos libraste se diría: “Porque YHWH fue incapaz de introducirlos en la tierra que les había prometido, y porque los rechazó, por eso fue que los sacó para hacerlos morir en el desierto”.
29 Pero ellos son tu pueblo, son tuyos; tú los libraste de Mitsráyim con tu gran poder y tu brazo extendido”.
1 En aquel momento YHWH me dijo: “Corta tú mismo dos tablas de piedra como las primeras, y sube a mí en la montaña; y haz un arca de madera.
2 Yo escribiré en las tablas los mandamientos que había en las primeras tablas que rompiste, y tú las depositarás en el arca”.
3 Así que hice un arca de madera de acacia y corté dos tablas de piedra como las primeras; tomé conmigo las dos tablas y subí a la montaña.
4 YHWH escribió en las tablas el mismo texto que había en las primeras, las Diez Locuciones que les dirigió a ustedes en la montaña de en medio del fuego el día de la Asamblea; y YHWH me las dio.
5 Entonces salí y bajé de la montaña, y deposité las tablas en el arca que yo había hecho, donde están todavía, como me mandó YHWH.
6 Desde Beerot Bené Yaaqán los yisraelitas marcharon hasta Oserah. Allí murió Aharón y allí lo enterraron; y su hijo Elazar vino a ser sacerdote en su lugar.
7 Desde allí marcharon hasta Gulgódah, y de Gulgódah hasta Yotbátah, una región de arroyos caudalosos.
8 En aquella ocasión YHWH apartó a la tribu de Lewí para cargar el Arca de la Alianza de YHWH, para estar al servicio de YHWH, y para bendecir en su nombre, como es todavía el caso.
9 Por eso es que los lewitas no han recibido porción hereditaria con sus parientes: YHWH es su porción como habló concerniente a ellos YHWH su Elohim.
10 Yo había permanecido en la montaña, como hice la primera vez, cuarenta días y cuarenta noches; y YHWH me hizo caso una vez más: YHWH estuvo de acuerdo en no destruirte.
11 Y YHWH me dijo: “Levántate, reanuda la marcha a la cabeza del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré darles a sus padres”.
12 Y ahora, Yisrael, ¿qué es lo que pide de ti YHWH tu Elohim? Solamente esto: que reverencies a YHWH tu Elohim, que camines solamente en sus sendas, que lo ames, y que le sirvas a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y tu ser,
13 guardando los mandamientos y leyes de YHWH que yo te ordeno hoy, para tu bien.
14 ¡Ten en cuenta que el cielo hasta sus más lejanas regiones pertenece a YHWH tu Elohim, la tierra y todo lo que hay en ella!
15 Sin embargo fue a tus padres que se apegó YHWH en su amor por ellos, de modo que los escogió a ustedes, de entre todos los pueblos, como es ahora el caso.
16 Así que hagan dóciles sus corazones, y no sean más testarudos.
17 Porque YHWH su Elohim es el Elohé ha'elohim y el Adoné ha'adonim, haÊl grande, poderoso y respetable, que no muestra favoritismo ni acepta soborno,
18 sino que defiende la causa del huérfano y de la viuda, y se amista con el extranjero, proveyéndole alimento y vestido. –
19 Ustedes también deben amistarse con el extranjero, porque ustedes fueron extranjeros en la tierra de Mitsráyim.
20 Debes respetar a YHWH tu Elohim: sólo a él adorarás, a él te aferrarás, y por su nombre jurarás.
21 El es tu gloria y es tu Elohim, el que hizo por ti aquellas obras maravillosas y temibles que viste con tus propios ojos.
22 Tus ancestros bajaron a Mitsráyim, setenta personas en total; y ahora YHWH tu Elohim te ha hecho tan numeroso como las estrellas del cielo.
1 Así que ama a YHWH tu Elohim, y guarda siempre sus requerimientos, sus leyes, sus reglas, y sus mandamientos.
2 Reconozcan hoy que no fueron sus hijos quienes experimentaron y presenciaron la lección de YHWH su Elohim: Su majestad, su mano fuerte, su brazo extendido;
3 las señales y las obras que realizó en Mitsráyim contra el Paroh rey de Mitsráyim y toda su tierra;
4 lo que le hizo al ejército de Mitsráyim, a sus caballos y carrozas; cómo YHWH desbordó sobre ellos las aguas del Mar de los Juncos, cuando los perseguían a ustedes, destruyéndolos así de una vez por todas;
5 lo que hizo por ustedes en el desierto antes de que llegaran a este lugar;
6 lo que les hizo a Datán y Aviram, hijos de Elyab, hijo de Reubén, cuando la tierra abrió su boca y se los tragó, junto con sus familias, sus carpas, y todo su ganado, de en medio de todo Yisrael,
7 sino que fueron ustedes los que vieron con sus propios ojos todas las maravillosas obras que realizó YHWH.
8 Así que acaten toda la Torah que les imparto hoy, para que tengan la fortaleza para entrar y tomar posesión de la tierra a la cual van a cruzar para poseerla,
9 y para que duren mucho sobre el suelo que YHWH juró que les asignaría a sus padres y a sus herederos, una tierra que fluye leche y miel.
10 Porque la tierra en la que estás a punto de entrar para poseerla no es como la tierra de Mitsráyim de donde han venido. Allí el grano que sembrabas tenías que regarlo con tu propio trabajo, como un huerto de vegetales;
11 pero la tierra hacia la cual están a punto de cruzar para poseerla, una tierra de montañas y de vegas, se riega con las lluvias del cielo.
12 Es una tierra que atiende YHWH tu Elohim, sobre la cual YHWH tu Elohim siempre tiene puesta la mirada, desde principio del año hasta fin de año.
13 Así que si obedecen los mandamientos que les ordeno hoy, amando a YHWH su Elohim y sirviéndole con todo su corazón y su ser,
14 les concederé la lluvia a su tierra en su estación, la lluvia temprana y la tardía. Recogerás tu grano nuevo, tu vino y tu aceite
15 – también proveeré hierba en los campos para tu ganado– y así comerás hasta saciarte.
16 Tengan cuidado de que no los seduzcan a servir a otras deidades y postrarse ante ellas.
17 Porque la ira de YHWH se encendería contra ustedes, y él cerraría el cielo para que no haya lluvia y el suelo no rinda su producto; y ustedes perecerían pronto de la buena tierra que YHWH les está asignando.
18 Por lo tanto impriman estas palabras mías en su mismo corazón: átenlas como señal en su mano y que sirvan como símbolo en su frente;
19 y enséñenselas a sus hijos –recitándolas cuando te quedes en tu casa y cuando estés de viaje, y cuando te acuestes y cuando te levantes;
20 escríbelas en los postes de tu casa y en tus puertas–
21 para que ustedes y sus hijos duren, en la tierra que YHWH juró a sus padres que les asignaría, mientras haya cielo sobre la tierra.
22 Pues si ustedes guardan fielmente toda esta Torah que les ordeno, amando a YHWH su Elohim, andando en todos sus caminos, y aferrándose a él,
23 YHWH desalojará delante de ustedes a todas esas naciones: desposeerán a naciones más grandes y numerosas que ustedes.
24 Todo lugar donde pise su pie será de ustedes; su territorio se extenderá desde el desierto hasta el Lebanón y desde el Río –el Perat– hasta el Mar Occidental.
25 Nadie los podrá resistir: YHWH su Elohim pondrá el terror y el temor de ustedes sobre todo el país en el que pongan pie, como les prometió.
26 Miren que pongo hoy delante de ustedes la bendición y la maldición:
27 bendición si obedecen los mandamientos de YHWH su Elohim que yo les ordeno hoy;
28 y maldición, si no obedecen los mandamientos de YHWH su Elohim, sino que se apartan de la senda que les trazo hoy y siguen a otras deidades, las cuales ustedes no han experimentado.
29 Cuando YHWH tu Elohim te introduzca en la tierra en la cual estás a punto de entrar para poseerla, pronunciarás la bendición en el Monte Garizim y la maldición en el Monte Ebal. –
30 Ambos están al otro lado del Yardén, más allá del camino occidental que hay en la tierra de los kenaanitas que moran en el Arabah– cerca de Guilgal, por las encinas de Moreh.
31 Porque ustedes están a punto de cruzar el Yardén para entrar y poseer la tierra que YHWH su Elohim les está asignando. Cuando la hayan ocupado y se hayan establecido en ella,
32 tengan cuidado de observar todas las leyes y reglas que les he puesto delante hoy.
1 Estas son las leyes y las reglas que deben observar cuidadosamente en la tierra que YHWH, el Elohim de sus padres, les está dando para que la posean, mientras vivan sobre la tierra.
2 Ustedes deben destruir todos los lugares en los que las naciones que van a desposeer adoraban a sus deidades, sea en elevados montes o en colinas o bajo cualquier árbol hermoso.
3 Derriben sus altares, demuelan sus columnas, préndanle fuego a sus postes sagrados, y talen las imágenes de sus deidades, eliminando sus nombres de esos lugares.
4 No adoren a YHWH su Elohim de esa manera,
5 sino miren solamente al lugar que YHWH su Elohim escoja entre todas sus tribus como Su habitación, para establecer allí Su nombre. Allá han de ir ustedes,
6 y allá habrán de llevar sus ofrendas quemadas y otros sacrificios, sus diezmos y contribuciones, sus ofrendas votivas y voluntarias, y las primicias de sus manadas y sus rebaños.
7 Junto con sus familias, festejarán allá delante de YHWH su Elohim, felices por todas sus empresas en las que YHWH su Elohim los ha bendecido.
8 Ustedes no deben actuar de ningún modo como actuamos ahora aquí, cada cual como le parece,
9 porque todavía no han llegado al refugio asignado que YHWH su Elohim les está dando.
10 Cuando crucen el Yardén y se establezcan en la tierra que YHWH su Elohim les está repartiendo, y les conceda seguridad de todos sus enemigos alrededor de ustedes y vivan en seguridad,
11 entonces deben traer todo lo que les ordene al lugar donde YHWH su Elohim escoja establecer Su nombre: sus ofrendas quemadas y otros sacrificios, sus diezmos y contribuciones, y todas las ofrendas votivas selectas que le prometan a YHWH.
12 Y ustedes se alegrarán delante de YHWH su Elohim con sus hijos e hijas y con sus esclavos y esclavas, junto con el lewita en sus asentamientos, porque él no tiene parte territorial entre ustedes.
13 Ten cuidado de no sacrificar tus ofrendas encendidas en cualquier lugar que te plazca,
14 sino solamente en el lugar que escoja YHWH en uno de tus territorios tribales. Allí sacrificarás tus ofrendas quemadas y allí observarás todo lo que te mando.
15 Pero siempre que lo desees, puedes inmolar y comer carne en cualquiera de tus asentamientos, según la bendición que te haya concedido YHWH tu Elohim. La persona inmunda y la limpia por igual pueden participar de él, como de la gacela y el venado.
16 Pero ustedes no deben participar de la sangre; deben derramarla en el suelo como agua.
17 No debes participar en tus asentamientos de los diezmos de tu grano nuevo ni de tu vino o su aceite, ni de las primicias de tu manada y tu rebaño, ni de ninguna de las ofrendas votivas que prometes, ni de tus ofrendas voluntarias, ni de tus contribuciones.
18 Estas las debes consumir delante de YHWH tu Elohim en el lugar que escoja YHWH tu Elohim –tú y tus hijos e hijas, tus siervos y siervas, y el lewita en tus asentamientos– felices delante de YHWH tu Elohim en todas tus empresas.
19 Asegúrate de no descuidar al lewita mientras vivas en tu tierra.
20 Cuando YHWH agrande tu territorio, como te ha prometido, y digas: “Voy a comer un poco de carne”, porque tienes la urgencia de comer carne, puedes comer dondequiera que desees.
21 Si el lugar donde YHWH ha escogido establecer su nombre queda muy lejos de ti, puedes inmolar cualquiera del ganado o de las ovejas que te da YHWH, como te he instruido; y puedes comer hasta quedar satisfecho en tus asentamientos.
22 Cómelo, sin embargo, como se comen la gacela y el venado: la persona inmunda puede comerlo junto con la limpia.
23 Pero asegúrate de que no participes de la sangre; porque la sangre es la vida, y no debes consumir la vida con la carne.
24 No debes participar de ella; debes derramarla en el suelo como agua:
25 no debes participar de ella, para que te vaya bien a ti y a tus descendientes por venir, porque estarás haciendo lo que es correcto a la vista de YHWH
26 Pero las donaciones votivas y las sagradas que tengas las llevarás al lugar que escoja YHWH.
27 Ofrecerás tus ofrendas quemadas, tanto la carne como la sangre, sobre el altar de YHWH tu Elohim; y de tus otros sacrificios, se derramará la sangre sobre el altar de YHWH tu Elohim, y comerás la carne.
28 Ten cuidado de hacer caso a todos estos mandamientos que te mando; así te irá bien a ti y a tus descendientes después de ti para siempre, porque estarás haciendo lo que es bueno y correcto a la vista de YHWH tu Elohim.
29 Cuando YHWH tu Elohim haya cortado delante de ti a las naciones a las cuales vas a entrar para desposeer, y las hayas desposeído y te hayas establecido en su tierra,
30 ¡cuídate de ser seducido por sus costumbres después que hayan sido eliminadas delante de ti! No preguntes por sus deidades, diciendo: “¿Cómo adoraban esas naciones a sus deidades? Yo también voy a seguir esas prácticas”.
31 No actuarás así con YHWH tu Elohim, porque ellas realizan para sus deidades todo acto aborrecible que YHWH de-testa; hasta ofrecen a sus hijos e hijas en fuego a sus deidades.
32 Ten cuidado de observar solamente lo que yo temando: ni le añadas ni le quites.
1 Si aparece entre ustedes un profeta o un intérprete de sueños y te da una señal o un portento,
2 diciendo: “Sigamos y adoremos a otra deidad” –la cual no has experimentado– aun si la señal o el portento que te mencionó se cumple,
3 no le hagas caso a las palabras de ese profeta o de ese intérprete de sueños. Porque YHWH tu Elohim te está probando a ver si en verdad amas a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y tu ser.
4 No sigas a nadie que no sea YHWH tu Elohim, y no reverencies a nadie sino a él; observa sus mandamientos solamente, y haz caso solamente a sus órdenes; no adores a nadie que no sea él, y aférrate a él.
5 En cuanto a ese profeta o intérprete de sueños, se le dará muerte; porque fomentó deslealtad a YHWH tu Elohim –el que te libró de la tierra de Mitsráyim y que te redimió de la casa de esclavitud– para hacerte desviar de la senda que YHWH tu Elohim te mandó seguir. Así eliminarás el mal de tu medio.
6 Si tu hermano, el propio hijo de tu madre, o tu hijo o tu hija, o la esposa de tu intimidad, o tu amigo íntimo te incita en secreto, diciendo: “Ven, vamos a adorar otras deidades” –las cuales tú ni tus padres han experimentado–
7 de entre las deidades de los pueblos a tu alrededor, sea cerca de ti o lejos, en cualquier parte de un extremo de la tierra al otro:
8 no consientas ni le hagas caso. No le muestres ninguna piedad ni compasión, y no lo encubras;
9 sino quítale la vida. Que tu mano sea la primera contra él para darle muerte, y después la mano del resto del pueblo.
10 Apredréalo, porque trató de apartarte de YHWH tu Elohim, que te sacó de la tierra de Mitsráyim, de la casa de esclavitud.
11 Así todo Yisrael oirá y temerá, y tales maldades no se volverán a hacer en tu medio.
12 Si oyes decir, de uno de los poblados que YHWH tu Elohim te está dando para habitar,
13 que unos canallas de entre ustedes han ido y han subvertido a los habitantes de su propio poblado, diciendo: “Vengan, vamos a adorar otras deidades” –que tú no has experimentado–
14 debes investigar e inquirir e interrogar bien. Si es cierto, si se establece el hecho –si ese acto aborrecible se perpetró en tu medio–
15 pasa a espada a los habitantes de ese poblado y pasa a espada su ganado. Condénalo con todo lo que haya en él a la destrucción:
16 junta todo su despojo en la plaza abierta, y quema el poblado con todo su despojo como una ofrenda encendida a YHWH tu Elohim. Y quedará como ruina eterna, para nunca ser reedificada.
17 Que nada que se haya condenado se te pegue a la mano, para que YHWH se vuelva de su ardiente ira y te muestre compasión, y en su compasión te aumente como prometió a tus padres bajo juramento
18 porque estarás haciéndole caso a YHWH tu Elohim, obedeciendo todos sus mandamientos que te ordeno hoy, haciendo lo que es correcto a la vista de YHWH tu Elohim.
1 Ustedes son hijos de YHWH su Elohim. No deben herirse ni afeitarse el frente de su cabeza por los muertos.
2 Porque tú eres un pueblo consagrado a YHWH tu Elohim: YHWH tu Elohim te eligió de entre todos los pueblos de la tierra para ser su pueblo atesorado.
3 No debes comer nada aborrecible.
4 Estos son los animales que puedes comer: el buey, la oveja, y la cabra;
5 el venado, la gacela, el gamo, la cabra montés, el bisonte, el antílope, la oveja de monte,
6 y cualquier otro animal que tenga verdaderas pezuñas divididas en dos y que rumie –ese puedes comer.
7 Pero los siguientes, que rumian o que tienen verdaderas pezuñas bien divididas, no debes comer: el camello, la liebre, y el tejón –porque aunque rumian, no tienen verdaderas pezuñas son inmundos para ustedes;
8 también el cerdo –porque aunque tiene verdaderas pezuñas, no rumia– es inmundo para ustedes. No deben comer de su carne ni tocar sus cadáveres.
9 De estos pueden comer entre todos los que viven en el agua: pueden comer todo lo que tenga aletas y escamas.
10 Pero no deben comer nada que no tenga aletas y escamas: es inmundo para ustedes
11 Pueden comer cualquier ave limpia.
12 Las siguientes no deben comer: el águila, el alcatraz, y el buitre negro;
13 el falcón, el halcón, y el milano de cualquier variedad;
14 toda variedad de cuervos;
15 el avestruz, la lechuza, la gaviota, y el halcón de cualquier variedad;
16 el búho pequeño, el búho grande, y el cisne;
17 el pelícano, el buitre, y el cormorán;
18 la cigüeña, toda variedad de garza, la abubilla, y el murciélago.
19 Todos los insectos alados que enjambran son inmundos para ustedes: no pueden comerlos.
20 Pueden comer solamente criaturas aladas limpias.
21 No deben comer nada que haya muerto de muerte natural; dáselo al extranjero que haya en tu comunidad para que coma, o puedes vendérselo a un forastero. Porque tú eres un pueblo consagrado a YHWH tu Elohim. No debes hervir un cabrito en la leche de su madre.
22 Debes apartar cada año una décima parte de todo el producto de tu siembra que se trae del campo.
23 Debes consumir los diezmos de tu grano nuevo y de tu vino y tu aceite, y de las primicias de tus manadas y rebaños, en presencia de YHWH tu Elohim, en el lugar donde él escoja establecer su nombre, para que aprendas a reverenciar a YHWH tu Elohim siempre.
24 Si la distancia es muy grande para ti, y no puedes transportarlos, porque el lugar que YHWH tu Elohim ha escogido para establecer su nombre te queda lejos y porque YHWH tu Elohim te ha bendecido,
25 puedes convertirlos en dinero. Envuelve el dinero y llévatelo al lugar que YHWH tu Elohim haya escogido,
26 y gasta el dinero en todo lo que desees –ganado, ovejas, vino, u otra bebida embriagante, o cualquier cosa que desees. Y debes festejar allá, en presencia de YHWH tu Elohim, y regocijarte con tu familia.
27 Pero no descuides al lewita en tu comunidad, porque él no tiene porción hereditaria como tienes tú.
28 Cada tercer año debes sacar todo el diezmo de tu producto de ese año, pero déjalo dentro de tus asentamientos.
29 Entonces el lewita, que no tiene porción hereditaria como tienes tú, y el extranjero, el huérfano, y la viuda en tus asentamientos vendrán y comerán hasta saciarse, para que YHWH tu Elohim te bendiga en todas las empresas que inicies.
1 Cada séptimo año debes practicar el perdón de deudas.
2 Esta será la naturaleza del perdón: todo acreedor perdonará la deuda que reclama de su prójimo; no debe cobrarle a su prójimo o a su pariente, porque el perdón proclamado es de YHWH.
3 Podrás cobrarle al extranjero; pero debes perdonar todo lo que te deba tu pariente.
4 No debe haber necesitado entre ustedes– ya que YHWH tu Elohim te bendecirá en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando como porción hereditaria–
5 si le haces caso a YHWH tu Elohim y te ocupas de guardar toda esta Torah que te mando hoy.
6 Porque YHWH tu Elohim te bendecirá como te ha prometido: tú darás préstamos a muchas naciones, pero no tendrás que coger prestado; dominarás a muchas naciones, pero ellas no te dominarán.
7 Sin embargo, si hay una persona necesitada entre ustedes, uno de tus parientes en cualquiera de tus asentamientos en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando, no endurezcas tu corazón ni cierres tu mano contra tu pariente necesitado.
8 Más bien, debes abrir tu mano y prestarle lo suficiente para cualquier necesidad.
9 Cuídate de abrigar este bajo pensamiento: “El año séptimo, el año del perdón, se acerca”, de modo que seas tacaño con tu pariente necesitado y no le des nada. El clamará a YHWH contra ti, e incurrirás en culpa.
10 Dale algo enseguida y no te pese cuando lo hagas, porque a cambio YHWH tu Elohim te bendecirá en todos tus esfuerzos y en todas tus empresas.
11 Porque nunca dejará de haber necesitados en tu tierra, por lo cual te mando: ábrele tu mano al pariente pobre y necesitado en tu tierra.
12 Si un paisano hebreo, sea hombre o mujer, se vende a ti, te servirá seis años, y al séptimo año debes dejarlo en libertad.
13 Cuando lo libertes no lo dejes ir con las manos vacías:
14 Súplelo liberalmente [con el producto] de tu rebaño, de tu era, y de tu lagar, con lo que te haya bendecido YHWH tu Elohim.
15 Ten en cuenta que tú fuiste esclavo en la tierra de Mitsráyim y YHWH tu Elohim te redimió; por eso te ordeno hoy este mandamiento.
16 Pero si él te dice que no quiere dejarte porque te quiere a ti y a tu familia y está feliz contigo
17 – tomarás una lezna y le agujerearás la oreja contra la puerta, y vendrá a ser tu esclavo a perpetuidad. Haz lo mismo con tu esclava.
18 Cuando la dejes en libertad no te sientas perjudicado; porque en los seis años te ha dado el doble del servicio de un jornalero. Además YHWH tu Elohim te bendecirá en todo lo que hagas.
19 Consagrarás a YHWH tu Elohim todo primogénito macho en tu manada y en tu rebaño: no debes poner a trabajar al primogénito de tu toro ni trasquilar al primogénito de tus ovejas.
20 Tú y tu familia deben comerlo cada año delante de YHWH tu Elohim en el lugar que YHWH escoja.
21 Pero si tiene un defecto serio, no debes sacrificarlo para YHWH tu Elohim.
22 Cómetelo en tus asenta-mientos; la persona inmunda lo mismo que la limpia [pueden comer de él], como de la gacela y el ciervo.
23 Solamente no debes participar de su sangre; debes derramarla en el suelo como agua.
1 Observa el novilunio de Abib y ofrece un sacrificio de pésaj a YHWH tu Elohim, porque fue en el mes de Abib, de noche, que YHWH tu Elohim te libertó de Mitsráyim.
2 Debes inmolar el sacrificio de pésaj para YHWH tu Elohim del rebaño y de la manada, en el lugar donde YHWH escoja establecer su nombre.
3 No debes comer con él nada leudado; por siete días después debes comer panes inleudos, pan de aflicción, –porque tú saliste aprisa de la tierra de Mitsráyim– para que recuerdes mientras vivas el día de tu salida de Mitsráyim.
4 Por siete días no se hallará masa leudada contigo en todo tu territorio, y de la carne que sacrifiques en la tarde del primer día, no quedará nada hasta la mañana.
5 No se te permite inmolar el sacrificio de pésaj en cualquiera de las poblaciones que YHWH tu Elohim te está dando;
6 sino que en el lugar donde YHWH tu Elohim escoja establecer su nombre, allí solamente inmolarás el sacrificio de Pésaj, por la tarde, al ponerse el sol, a la hora que saliste de Mitsráyim.
7 Lo cocerás y lo comerás en el lugar que YHWH tu Elohim escoja; y por la mañana puedes emprender tu viaje de regreso a casa.
8 Después de comer pan sin levadura por seis días, celebrarás una reunión solemne para YHWH tu Elohim en el séptimo día; no debes hacer trabajo alguno.
9 Contarás siete semanas cuando comience la cosecha del grano.
10 Entonces celebrarás la Fiesta de las Semanas para YHWH tu Elohim, ofreciendo tu contribución voluntaria según te haya bendecido YHWH tu Elohim.
11 Te gozarás delante de YHWH tu Elohim con tu hijo y tu hija, tu esclavo y tu esclava, el lewita que haya en tus comunidades, y el extranjero, el huérfano, y la viuda que estén en tu medio, en el lugar donde YHWH tu Elohim elija establecer su nombre.
12 Ten en mente que tú fuiste esclavo en Mitsráyim, y cumple y obedece estas leyes.
13 Después de la recolección de tu era y de tu lagar, celebrarás la Fiesta de las Cabañas por siete días.
14 Te gozarás en tu festival, con tu hijo y tu hija, tu esclavo y tu esclava, el lewita, el extranjero, el huérfano y la viuda que estén en tus comunidades.
15 Harás un festival para YHWH tu Elohim por siete días, en el lugar que escoja YHWH; porque YHWH tu Elohim bendecirá todas tus cosechas y todas tus empresas, y estarás muy alegre.
16 Tres veces al año –en la Fiesta de los Panes Inleudos, en la Fiesta de las Semanas, y en la Fiesta de las Cabañas, se presentarán todos tus varones delante de YHWH tu Elohim en el lugar que él escoja. No se presentarán delante de YHWH con las manos vacías,
17 sino que cada cual traerá una dádiva, según la bendición que le haya otorgado YHWH tu Elohim.
18 Nombrarás magistrados y oficiales para tus tribus, en todas tus poblaciones que YHWH tu Elohim te está dando, y que gobiernen al pueblo con la debida justicia.
19 No juzgarás injustamente: no mostrarás parcialidad; no aceptarás soborno, porque el soborno ciega los ojos de las personas de discernimiento y tergiversa el reclamo del justo.
20 La justicia y sólo la justicia debes seguir, para que aumentes y ocupes la tierra que YHWH tu Elohim te está dando.
21 No pongas un árbol sagrado –de ninguna clase de árbol– junto al altar que hagas para YHWH tu Elohim;
22 ni erijas una columna de piedra; porque YHWH tu Elohim detesta esas cosas.
1 No sacrifiques para YHWH tu Elohim un toro o una oveja que tenga algún defecto de naturaleza seria, porque eso es aborrecible para YHWH tu Elohim.
2 Si se encuentra en tu medio, en una de tus poblaciones que YHWH tu Elohim te está dando, un hombre o una mujer que haya hecho lo que desagrada a YHWH y haya transgredido Su alianza –
3 volviéndose a la adoración de otras deidades y postrándose ante ellas, ante el sol o la luna o ante cualquiera de la hueste celestial, algo que yo nunca mandé–
4 y te han informado o llegas a enterarte, entonces debes hacer una investigación cabal. Si resulta verdad, si se establece el hecho de que se ha cometido un acto aborrecible en Yisrael,
5 debes sacar al lugar público a ese hombre o esa mujer que realizó ese acto perverso, y apedrearlo, sea hombre o mujer, hasta que muera. –
6 A una persona se le dará muerte únicamente por el testimonio de dos o más testigos, no se le debe dar muerte por el testimonio de un sólo testigo–.
7 Que las manos de los testigos sean las primeras contra él para darle muerte, y después las manos del resto del pueblo. Así eliminarás el mal de tu medio.
8 Si un caso te resulta muy confuso para decidirlo, sea una controversia sobre homicidio, ley civil o asalto, asuntos de litigio en tus cortes, dirígete prontamente al lugar que YHWH tu Elohim haya escogido,
9 y comparece ante los sacerdotes lewíticos, o ante el magistrado a cargo en ese momento, y preséntale tu problema. Cuando ellos te anuncien el veredicto en el caso,
10 tú llevarás el veredicto que se te anuncie en ese lugar que escoja YHWH, observando escrupulosamente todas las instrucciones que se te den.
11 Debes actuar en armonía con las instrucciones que te den y las reglas que te entreguen; no debes desviarte del veredicto que te anuncien ni a la derecha ni a la izquierda
12 Si un hombre actúa presuntuosa-mente y desatiende al sacerdote encargado de servir allí a YHWH tu Elohim, o al magistrado, ese hombre debe morir. Así eliminarás el mal de Yisrael:
13 todo el pueblo oirá y tendrá temor y no actuará presuntuosamente otra vez.
14 Si después de haber entrado en la tierra que YHWH tu Elohim te ha asignado, y de haber tomado posesión de ella y haberte establecido en ella, tú decides: “Pondré un rey sobre mí, como todas las naciones a mi alrededor”,
15 serás libre de establecer un rey sobre ti, uno escogido por YHWH tu Elohim. Asegúrate de poner como rey sobre ti a uno de tu propio pueblo; no debes poner sobre ti a un extranjero, uno que no sea tu compatriota.
16 Además él no deberá adquirir muchos caballos, ni enviar gente a Mitsráyim para aumentar su caballería, pues YHWH les ha advertido: “No debes volver otra vez por ese camino”.
17 Y no debe tener muchas esposas, para que no se descarríe su corazón; ni debe amasar plata y oro en exceso.
18 Cuando se siente en su trono real, tendrá una copia de esta Torah escrita para él en un rollo por los sacerdotes lewíticos.
19 Que permanezca en su poder y que la lea durante toda su vida, para que aprenda a reverenciar a YHWH su Elohim, a observar fielmente cada palabra de esta Torah así como estas leyes.
20 Así no actuará con arrogancia hacia sus compañeros ni se desviará de la Torah a la derecha ni a la izquierda, con el fin de que él y sus descendientes puedan reinar por mucho tiempo en medio de Yisrael.
1 Los sacerdote lewíticos, toda la tribu de Lewí, no tendrán porción territorial con Yisrael. Vivirán solamente de las ofrendas encendidas de YHWH como su porción,
2 y no tendrán porción entre sus tribus hermanas: YHWH es su porción, como les prometió.
3 Este será el derecho de los sacerdotes de parte del pueblo: Todo el que ofrezca un sacrificio, sea un toro o una oveja, tiene que darle la espaldilla, las quijadas y el estómago al sacerdote.
4 Debes darle también las primicias de tu grano nuevo y de tu vino y de tu aceite, y la primera lana esquilada de tus ovejas.
5 Porque YHWH tu Elohim lo ha escogido a él, y a sus descendientes, de todas tus tribus, para estar a cargo del servicio en el nombre de YHWH para siempre.
6 Si un lewita quiere ir, de cualquiera de las poblaciones en todo Yisrael donde ha estado residiendo, al lugar que ha escogido YHWH, puede ir siempre que lo desee.
7 Puede prestar servicio en el nombre de YHWH su Elohim igual que todos sus compañeros lewitas que estén allí cumpliendo delante de YHWH.
8 Debe recibir una porción igual de los derechos, sin consideración de regalos personales o patrimonios.
9 Cuando entres en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando, no aprendas a imitar las prácticas aborrecibles de esas naciones.
10 Que no se encuentre en tu medio nadie que entregue a su hijo o a su hija al fuego, nadie que sea adivino, astrólogo, echador de la suerte, o hechicero,
11 nadie que haga brujerías, que consulte a los espíritus o a los pronosticadores, o que invoque a los muertos.
12 Porque todo el que hace esas cosas es aborrecible para YHWH, y por causa de esas prácticas aborrecibles YHWH tu Elohim las está desposeyendo delante de ti.
13 Debes ser íntegro con YHWH tu Elohim.
14 Esas naciones que tú estás a punto de desposeer acostumbran acudir a los que echan la suerte y a los adivinos; a ti, sin embargo, YHWH tu Elohim no te ha permitido nada semejante.
15 YHWH tu Elohim te levantará de entre tu propio pueblo a un profeta como yo; a él deberán hacerle caso.
16 Esto fue lo que le pediste a YHWH tu Elohim en Jorev, el día de la Asamblea, cuando dijiste: “No vuelva yo a oír la voz de YHWH mi Elohim ni a ver este grandioso fuego, para que no muera”.
17 Ante lo cual YHWH me dijo: “Han hecho bien en hablar así.
18 Yo les levantaré un profeta como tú de entre su propio pueblo: pondré mis palabras en su boca y les hablará a ellos todo lo que yo le mande;
19 y si alguien se niega a hacer caso de las palabras que él hable en mi nombre, yo mismo le pediré cuentas.
20 Pero el profeta que presuma de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado decir, o que hable en nombre de otras deidades –ese profeta deberá morir”.
21 Y si te preguntas: “¿Cómo podremos saber que lo que se ha dicho no es la palabra de YHWH? –
22 si el profeta habla en el nombre de YHWH y la predicción no se cumple, esa predicción no era la palabra de YHWH; el profeta la ha expresado presuntuosamente: no le tengas temor.
1 Cuando YHWH tu Elohim haya cortado las naciones cuya tierra YHWH tu Elohim te está asignando, y las hayas desposeído y te hayas establecido en sus poblados y en sus casas,
2 apartarás tres ciudades en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando para que la poseas.
3 Medirás las distancias y dividirás en tres partes el territorio del país que YHWH tu Elohim te ha entregado, para que todo homicida tenga un lugar donde huir. –
4 Ahora bien, este es el caso del homicida que puede huir allí y vivir: Uno que haya matado a otro sin intención, sin que hubiera sido su enemigo en el pasado.
5 Por ejemplo, un hombre va con su vecino a un bosque a cortar leña; al levantar sus manos un hacha para cortar un árbol, se le zafa el hacha del mango y golpea al otro de modo que muere. Ese hombre podrá huir a una de esas ciudades y vivir.
6 De otro modo, si la distancia fuera grande, el vengador de la sangre, persiguiendo lleno de ira al homicida, podría alcanzarlo y matarlo, sin que hubiera para aquél una sentencia de muerte, ya que nunca había sido enemigo del otro.
7 Por eso es que te mando que apartes tres ciudades.
8 Y cuando YHWH tu Elohim agrande tu territorio, como les juró a tus padres, y te dé toda la tierra que prometió darles a tus padres –
9 si observas fielmente toda esta Torah que te ordeno hoy, para amar a YHWH tu Elohim y andar en sus caminos todo el tiempo– entonces añadirás otros tres poblados a estos tres.
10 Así no se derramará la sangre de un inocente, incurriendo tú en culpa de sangre en la tierra que YHWH tu Elohim te está entregando.
11 Sin embargo, si una persona que sea enemiga de otra la acecha y se le echa encima y la golpea con un golpe fatal y luego huye a uno de estos poblados,
12 los ancianos de ese poblado harán que lo saquen de allí y lo entreguen al vengador de sangre para que se le dé muerte;
13 no debes mostrarle piedad. Así limpiarás a Yisrael de la sangre del inocente, y te irá bien.
14 No mudes las colindancias de tu vecino, establecidas por generaciones previas, en la propiedad que se te entregará en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando para que la poseas.
15 Un solo testigo no puede validar contra una persona cualquier culpa o delito por cualquier ofensa que se cometa; un caso puede ser válido únicamente por el testimonio de dos o más testigos.
16 Si un hombre comparece contra otro para testificar maliciosamente y da falso testimonio contra él,
17 las dos partes en disputa comparecerán ante YHWH, ante los sacerdotes o magistrados en autoridad al momento,
18 y los magistrados harán una investigación cabal. Si el hombre que testifica es un testigo falso, si ha testificado falsamente contra su prójimo,
19 debes hacerle a él lo mismo que él planeaba hacerle a su prójimo. Así eliminarás el mal de tu medio;
20 otros se enterarán y tendrán temor, y no se volverá a hacer semejante maldad en tu medio.
21 No debes mostrar piedad: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie.
1 Cuando salgas a la batalla contra tus enemigos, y veas caballos y carros de guerra, fuerzas más grandes que las tuyas, no les tengas miedo, que contigo está YHWH tu Elohim, que te sacó de la tierra de Mitsráyim.
2 Antes de entrar en batalla, el sacerdote debe acercarse y dirigirse a las tropas.
3 Debe decirles: “¡Oye, Yisrael! Ustedes están a punto de entrar en batalla con su enemigo. Que no les falte el valor. No tengan miedo, ni pánico, ni temor de ellos.
4 Porque es YHWH su Elohim el que marcha con ustedes para dar la batalla por ustedes contra sus enemigos, para darles la victoria”.
5 Luego los oficiales se dirigirán a las tropas, y les dirán: “Si hay alguno que ha construido una casa nueva y que no la ha estrenado, que se vaya y vuelva a su casa, no vaya a ser que muera en batalla y otro la estrene.
6 Si alguno ha plantado una viña y nunca la ha cosechado, que se vaya y vuelva a su casa, no vaya a ser que muera en batalla y otro la coseche.
7 Si hay alguno que haya pagado los desposorios por una esposa, pero que todavía no se ha casado con ella, que se vaya y vuelva a su casa, no vaya a ser que muera en batalla y otro se case con ella”.
8 Los oficiales volverán a dirigirse a las tropas y a decirles: “Si hay alguno que tiene miedo y le falta valor, que se vaya y vuelva a su casa, no vaya a ser que el valor de sus compañeros flaquee como el suyo”.
9 Cuando los oficiales hayan terminado de dirigirse a las tropas, los comandantes militares asumirán el mando de las tropas.
10 Cuando te acerques a un poblado para atacarlo, debes ofrecerles términos de paz.
11 Si responden pacíficamente y te dejan entrar, todo el pueblo presente allí te servirá en trabajo forzado.
12 Si no se rinde a ti sino que quiere entrar en batalla contigo; debes sitiarlo;
13 y cuando YHWH tu Elohim lo entregue en tus manos, debes entregar a la espada a todos sus varones.
14 Puedes, sin embargo, tomar como tu botín a las mujeres, los niños, el ganado, y todo lo que haya en el poblado todo su despojo– y disfrutar del despojo de tu enemigo, que YHWH tu Elohim te da.
15 Así harás con todos los poblados que queden muy lejos de ti, que no pertenecen a las naciones a tu alrededor.
16 Sin embargo, en los poblados de estas naciones que YHWH tu Elohim te está dando como herencia, no dejarás ni una persona con vida.
17 No, debes proscribirlos –a los jetitas, los emoritas, los kenaanitas, los perezitas, los jiwitas, y los Yevusitas– como te ha mandado YHWH tu Elohim,
18 para que no te induzcan a hacer todas esas cosas aborrecibles que ellos han hecho para sus deidades y no te hagas culpable delante de YHWH tu Elohim.
19 Cuando en tu guerra contra una ciudad tengas que sitiarla por mucho tiempo para capturarla, no debes destruir sus árboles, blandiendo el hacha contra ellos. Puedes comer de ellos, pero no debes cortarlos, porque los árboles no son humanos para huir de ti hacia la ciudad sitiada.
20 Solamente puedes destruir árboles que tú sepas que no producen alimento; puedes cortarlos para construir un baluarte contra la ciudad que esté haciéndote la guerra, hasta que quede reducida.
1 Si en la tierra que YHWH tu Elohim te está asignando para poseerla se halla alguien a quien han matado en el campo, y no se conoce la identidad del homicida,
2 tus ancianos y tus magistrados saldrán y medirán las distancias desde el cadáver hasta los poblados cercanos.
3 Los ancianos del poblado más cercano al cadáver deben tomar entonces una novilla de la manada, que nunca la hayan trabajado, que nunca haya halado yugo;
4 y los ancianos de ese poblado traerán su novilla a un valle de torrente, que no se haya arado ni sembrado. Allí en el valle le romperán el pescuezo a la novilla.
5 Los sacerdotes, los hijos de Lewí, se acercarán; porque YHWH tu Elohim los ha escogido a ellos para ministrarle y para pronunciar la bendición en el nombre de YHWH, y todo pleito y caso de asalto está sujeto a su decisión.
6 Entonces todos los ancianos del poblado más cercano al cadáver se lavarán las manos sobre la novilla cuyo pescuezo rompieron en el valle.
7 Y harán esta declaración: “Nuestras manos no derramaron esa sangre, ni nuestros ojos vieron el hecho.
8 Absuelve, YHWH, a tu pueblo Yisrael a quien redimiste, y no permitas que la culpa por la sangre del inocente quede entre tu pueblo Yisrael”. Y serán absueltos de culpa por ese homicidio.
9 Así eliminarás de tu medio la culpa por la sangre del inocente, porque estarás haciendo lo que es correcto a la vista de YHWH.
10 Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos, y YHWH tu Elohim los entregue en tu poder y tomes algunos de ellos cautivos,
11 si ves entre los cautivos a una mujer hermosa y la deseas y quieres tomarla,
12 deberás llevarla a tu casa, y ella deberá cortarse el pelo, cortarse las uñas,
13 y descartar la indumentaria de cautiva, y pasarse un mes en tu casa lamentando a su padre y a su madre; después de eso puedes juntarte con ella y poseerla, y ella será tu esposa.
14 Después, si ya no la quieres, debes liberarla completamente. No debes venderla por dinero: ya que hiciste tu voluntad con ella no debes esclavizarla.
15 Y si un hombre tiene dos esposas, una amada y la otra no amada, y tanto la amada como la no amada le han dado hijos, pero el primogénito es hijo de la no amada
16 –cuando les reparta su propiedad a sus hijos, no debe tratar como primogénito al hijo de la amada ignorando al hijo de la no amada, que es el primogénito.
17 Al contrario, debe reconocer como primogénito al hijo de la no amada y darle una doble porción de todo lo que posea; porque él es el primer fruto de su vigor, a él le pertenecen los derechos de primogénito.
18 Si un hombre tiene un hijo terco y rebelde, que no le hace caso a su padre ni a su madre aún después que lo disciplinan,
19 su padre y su madre deberán cogerlo y llevarlo a los ancianos de su poblado en la plaza pública de su comunidad.
20 Deben decirles a los ancianos: “Este hijo nuestro es desleal y rebelde; no nos hace caso, es un glotón y un borracho”.
21 Entonces los hombres de su poblado lo apedrearán hasta que muera. Así eliminarás el mal de tu medio: todo Yisrael se enterará y temerá.
22 Si un hombre es culpable de un delito capital y se le da muerte, y lo impalas en un madero,
23 no debes dejar que su cadáver quede en el madero toda la noche, sino que debes enterrarlo el mismo día. Porque un cuerpo empalado es una afrenta para Elohim: no debes contaminar la tierra que YHWH tu Elohim te está dando para que la poseas.
1 Si ves extraviado el toro o la oveja de tu paisano, no lo ignores; debes regresárselo a tu paisano.
2 Si tu paisano no vive cerca de ti o no sabes quién es, te lo llevarás para tu casa y permanecerá contigo hasta que tu paisano lo reclame; entonces se lo devolverás.
3 Debes hacer lo mismo con su asno; harás lo mismo con su vestido, y así también harás con cualquier cosa que pierda tu paisano y que tú la encuentres: no debes permanecer indiferente.
4 Si ves caído en el camino el asno o el toro de tu paisano, no lo ignores; debes ayudar a levantarlo.
5 La mujer no debe ponerse ropa de hombre, ni el hombre debe usar vestidos de mujer; porque todo el que hace estas cosas es aborrecible para YHWH tu Elohim.
6 Si por el camino te encuentras un nido de pájaros, en algún árbol o en el suelo, con pichoncitos o huevos, y la madre echada sobre los pichoncitos o sobre los huevos, no cojas la madre con sus hijos.
7 Deja ir a la madre y coge sólo los hijos, para que te vaya bien y tengas una vida larga.
8 Cuando construyas una casa nueva, debes hacer una baranda sobre el techo, para que no traigas culpa de sangre sobre tu casa si alguien se cae de ella.
9 No siembres tu viña con semilla de dos clases, no sea que no puedas usar la cosecha –la de la semilla que has sembrado– y el producto de la viña.
10 No ares con un asno y un buey juntos.
11 No uses ropa que combine lana con lino.
12 Hazte flecos en las cuatro esquinas del manto con que te cubres.
13 Un hombre se casa con una mujer y cohabita con ella. Después le pierde el cariño
14 y le levanta una acusación y la difama, diciendo: “Yo me casé con esta mujer, pero cuando me allegué a ella encontré que no era virgen”.
15 En tal caso el padre y la madre de la muchacha presentarán la evidencia de la virginidad de la muchacha ante los ancianos del poblado, a la puerta.
16 Y el padre de la muchacha dirá a los ancianos: “Yo le di a este hombre mi hija por esposa, pero él le ha perdido el cariño;
17 por eso ha levantado acusaciones diciendo: ‘No hallé virgen a tu hija,’ ¡Pero aquí está la evidencia de la virginidad de mi hija!” Y la desplegarán delante de los ancianos del poblado.
18 Los ancianos de ese poblado tomarán entonces a ese hombre y lo azotarán,
19 y lo multarán con cien [shékels de] plata y se los dará al padre de la muchacha, porque el hombre ha difamado a una virgen en Yisrael. Además, ella seguirá siendo su esposa; él nunca tendrá derecho a divorciarse de ella.
20 Pero si la acusación resulta cierta, se halló que la muchacha no era virgen,
21 entonces llevarán a la muchacha a la entrada de la casa de su padre, y los hombres de su poblado la apedrearán hasta morir; porque ella hizo una cosa vergonzosa en Yisrael, cometiendo fornicación mientras estaba bajo la autoridad de su padre. Así eliminarás el mal de tu medio.
22 Si sorprenden a un hombre acostado con la esposa de otro hombre, ambos –el hombre y la mujer con que se acostó– morirán. Así eliminarás el mal de Yisrael.
23 En el caso de una virgen que esté comprometida con un hombre, –si un hombre la encuentra en el campo y se acuesta con ella,
24 los sacarás a los dos a la puerta de ese poblado y los apedrearás hasta morir: a la muchacha porque no pidió ayuda en el poblado, y al hombre porque violó a la esposa de otro hombre. Así eliminarás el mal de tu medio.
25 Pero si el hombre se encuentra con la muchacha comprometida en el campo, y el hombre se acuesta con ella por la fuerza, solamente el hombre que se acostó con ella morirá,
26 pero no le harás nada a la muchacha. La muchacha no incurrió en pena de muerte, porque ese caso es como el de un hombre que ataca a otro y lo asesina.
27 El la encontró en el campo abierto; aunque la muchacha comprometida pidiera ayuda no había nadie que la salvara.
28 Si un hombre se encuentra con una muchacha que no está comprometida y la agarra y se acuesta con ella, y los descubren,
29 el hombre que se acostó con ella pagará al padre de la muchacha cincuenta [shékels de] plata, y ella será su esposa. Por haberla violado nunca tendrá derecho a divorciarse de ella.
30 Ningún hombre debe casarse con una esposa anterior de su padre, para descubrir la desnudez de su padre.
1 Nadie que sea castrado o tenga su miembro amputado será admitido en la comunidad de YHWH.
2 Ningún hijo ilegítimo será admitido en la comunidad de YHWH; ninguno de sus descen-dientes, aún hasta la décima generación, será admitido en la comunidad de YHWH.
3 Ningún hombre amonita ni Moavita será admitido en la comunidad de YHWH; ninguno de sus descendientes, aún hasta la décima generación, será admitido en la comunidad de YHWH,
4 porque ellos no le ofrecieron alimento ni agua en el viaje a ustedes después que salieron de Mitsráyim, y porque ellos alquilaron a Balaam, hijo de Beor, el de Petor de Aram Naharáyim, para maldecirte.
5 –Pero YHWH tu Elohim no quiso hacerle caso a Balaam; más bien, YHWH tu Elohim convirtió la maldición en bendición para ti, porque YHWH tu Elohim te ama–.
6 Nunca debes preocuparte por el bienestar o el beneficio de ellos mientras vivas.
7 No debes aborrecer al edomita, pues es tu pariente; no debes aborrecer al mitsrita, pues tú fuiste extranjero en su tierra.
8 Los hijos que les nazcan pueden ser admitidos en la comunidad de YHWH en la tercera generación.
9 Cuando salgas como tropa contra tus enemigos, debes estar en guardia contra cualquier cosa indecente.
10 Si alguno de los tuyos ha quedado impuro por una emisión nocturna, debe salir del campamento y no debe volver a entrar en él.
11 Al caer la tarde se bañará en agua, y a la puesta del sol puede volver a entrar en el campamento.
12 Además deberá haber un área para ti fuera del campamento, donde puedas estar en privado.
13 En tu equipo debes tener una estaca, y cuando termines de hacer tu necesidad debes cavar un hoyo con él y cubrir tu excremento.
14 Como YHWH tu Elohim se mueve en tu campamento para protegerte y entregarte tus enemigos, tu campamento debe ser santo; para que él no encuentre nada indecente y se aparte de ti.
15 No entregues a su amo a un esclavo que busque refugiarse contigo de su amo.
16 Vivirá contigo en cualquier lugar que escoja entre las poblaciones en tu medio, dondequiera que le agrade; no debes maltratarlo.
17 Ninguna mujer yisraelita debe ser ramera cultual, y ningún hombre yisraelita debe ser prostituto cultual.
18 No traigas la paga de una ramera ni el precio de un perro a la Casa de YHWH tu Elohim en cumplimiento de un voto, porque ambos son aborrecibles para YHWH tu Elohim.
19 No le cobres intereses por préstamos a tu paisano, sea en dinero, en alimento, o en cualquier otra cosa que pueda cobrarse como interés;
20 pero puedes cobrar intereses por préstamos a los extranjeros. No debes cobrar intereses por préstamos a tu paisano, para que YHWH tu Elohim te bendiga en todas tus empresas en la tierra en la que vas a entrar para poseerla.
21 Cuando hagas un voto a YHWH tu Elohim, no tardes en pagarlo, porque YHWH tu Elohim te lo requerirá, y habrás incurrido en culpa;
22 mientras que no incurres en culpa si te abstienes de hacer el voto.
23 Debes cumplir lo que ha pasado por tus labios y realizar lo que has prometido voluntaria-mente a YHWH tu Elohim, pues hiciste la promesa con tu propia boca.
24 Cuando entres en la viña de tu prójimo, puedes comer todas las uvas que necesites para saciarte, pero no debes llevarte ninguna en tu canasta.
25 Cuando entres en el trigal de tu prójimo, puedes arrancar espigas con tu mano; pero no debes cosechar con una hoz el grano de tu prójimo.
1 Un hombre toma una esposa y la posee. Ella no logra agradarlo porque él encuentra algo ofensivo acerca de ella, y le escribe un acta de divorcio, se la entrega y la despide de su casa;
2 ella sale de la casa de él y llega a ser esposa de otro hombre;
3 luego este segundo hombre la rechaza, le escribe un acta de divorcio, se la entrega y la despide de su casa; o muere el último que se acostó con ella.
4 Entonces el primer esposo que se divorció de ella no puede tomarla por esposa otra vez, ya que ella ha sido contaminada – porque eso sería aborrecible para YHWH. No debes deshonrar la tierra que YHWH tu Elohim te está dando como herencia.
5 Cuando un hombre esté recién casado, no debe salir con el ejército ni ser asignado a este para ningún propósito; deberá estar exento por un año, por el bien de su familia, para darle felicidad a la mujer con la que se ha casado.
6 Un molino de mano o una piedra de moler no debe tomarse en prenda, pues eso sería tomar en prenda la vida de alguien.
7 Si se encuentra que un hombre ha secuestrado a un compañero yisraelita, esclavizándolo o vendiéndolo, ese secuestrador debe morir; así eliminarás el mal de tu medio.
8 En caso de una afección de la piel, sé muy cuidadoso en hacer exactamente como te instruyan los sacerdote lewíticos. Ten cuidado de hacer como les he mandado.
9 Recuerda lo que le hizo YHWH tu Elohim a Mitsráyim en el camino después que ustedes salieron de Mitsráyim.
10 Cuando le des un préstamo de cualquier clase a tu paisano, no debes entrar en su casa para arrebatarle su fianza.
11 Debes quedarte afuera, mientras el hombre a quien se le dio el préstamo te trae la fianza.
12 Si es un hombre necesitado, no te vayas a dormir con su fianza;
13 debes devolverle la fianza a la puesta del sol, para que él pueda dormir con su manto y te bendiga; y eso será para mérito tuyo delante de YHWH tu Elohim.
14 No abuses de un obrero necesitado y pobre, sea paisano o extranjero en una de las comunidades de tu tierra.
15 Debes pagarle su salario el mismo día, antes de ponerse el sol, porque está necesitado y depende urgentemente de él; de otra manera clamará a YHWH contra ti y tú incurrirás en culpa
16 A los padres no se les debe dar muerte por los hijos, ni a los hijos se les debe dar muerte por los padres: a una persona se le debe dar muerte únicamente por su propio crimen.
17 No prives de sus derechos al extranjero ni al huérfano; no tomes en prenda la ropa de una viuda.
18 Recuerda que tú fuiste esclavo en Mitsráyim y que YHWH tu Elohim te redimió de allí; por eso te ordeno que observes este mandamiento.
19 Cuando recojas la cosecha en tu campo y pases por alto un manojo en el campo, no regreses a recogerlo; déjalo para el extranjero, el huérfano y la viuda – para que YHWH tu Elohim te bendiga en todas tus empresas.
20 Cuando sacudas tus olivos, no repases las ramas para rebuscarlas; déjalas para el extranjero, el huérfano y la viuda.
21 Cuando recojas las uvas de tu viña, no repases las plantas para rebuscarlas; déjalas para el extranjero, el huérfano y la viuda.
22 Recuerda que tú fuiste esclavo en la tierra de Mitsráyim; por eso te ordeno que observes este mandamiento.
1 Cuando haya una disputa entre hombres y acudan a la ley, y se pronuncie un veredicto declarando inocente a uno y culpable al otro–
2 si van a azotar al culpable, el magistrado hará que se acueste y que le den azotes en su presencia, contándolos, según merezca su culpa.
3 Se le pueden dar hasta cuarenta azotes pero no más, no vaya a ser que por azotarlo más allá de eso, en exceso, tu paisano quede degradado ante tus ojos.
4 No le pongas bozal al buey cuando trilla.
5 Cuando unos hermanos vivan juntos y uno de ellos muera sin dejar hijos, la viuda del difunto no deberá casarse con un extraño fuera de la familia. El hermano de su esposo deberá unirse a ella: la tomará como esposa y cumplirá su deber de cuñado.
6 El primer hijo que ella le dé a luz debe llevar el nombre del hermano muerto, para que no se elimine su nombre de Yisrael.
7 Pero si un hombre no quiere casarse con la viuda de su hermano, la viuda de su hermano comparecerá ante los ancianos en la puerta y declarará: “El hermano de mi esposo se niega a establecer un nombre en Yisrael para su hermano; no quiere cumplir su deber de cuñado”.
8 Los ancianos de su poblado lo llamarán y le hablarán. Si él insiste, diciendo: “No quiero casarme con la viuda”,
9 la viuda de su hermano se acercará a él en presencia de los ancianos, le quitará la sandalia de un pie, le escupirá en la cara, y hará esta declaración: “Así se le debe hacer al hombre que no quiere levantarle familia a su hermano”.
10 Y se le conocerá en Yisrael con el nombre de “la familia del descalzado”.
11 Si unos hombres se ponen a pelear uno con otro, y la esposa de uno viene a salvar a su esposo de su antagonista y extiende la mano y lo agarra por sus genitales,
12 deberás cortarle la mano; no muestres piedad.
13 No tengas en tu bolsa pesas alternas, una más grande y una más pequeña.
14 No tengas en tu casa medidas alternas, una más larga y otra más corta.
15 Debes tener pesas completamente honradas y medidas completamente honradas, si quieres durar mucho en el suelo que YHWH tu Elohim te está dando.
16 Porque todo el que hace esas cosas, todo el que negocia con engaño, es aborrecible para YHWH tu Elohim.
17 Recuerda lo que te hizo Amaleq en tu viaje, después que saliste de Mitsráyim
18 –cómo, sin respeto a Elohim, te sorprendió en la marcha, cuando estabas agotado y fatigado, y acuchilló a todos los rezagados en tu retaguardia.
19 Por lo tanto, cuando YHWH tu Elohim te conceda estar a salvo de todos tus enemigos a tu alrededor, en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando como porción hereditaria, deberás eliminar el recuerdo de Amaleq de debajo del cielo. ¡No lo olvides!
1 Cuando entres en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando como herencia, y la poseas y te establezcas en ella,
2 deberás tomar parte de cada primicia del suelo, que coseches de la tierra que YHWH tu Elohim te está dando, y deberás ponerla en una canasta e ir al lugar donde YHWH tu Elohim escoja poner su nombre.
3 Deberás ir al sacerdote a cargo en ese tiempo y decirle: “Reconozco hoy delante de YHWH tu Elohim que he entrado en la tierra que YHWH juró a nuestros padres que nos asignaría”.
4 El sacerdote tomará la canasta de tus manos y la colocará frente al altar de YHWH tu Elohim.
5 Tú entonces recitarás lo siguiente delante de YHWH tu Elohim: “Mi padre fue un aramita errante, que emigró a Mitsráyim con escasas personas y se quedó allá; pero allí llegó a ser una nación muy grande y numerosa.
6 Los mitsritas nos trataron duramente y nos oprimieron; nos impusieron trabajos pesados.
7 Nosotros clamamos a YHWH el Elohim de nuestros padres, y YHWH escuchó nuestro ruego y vio nuestro aprieto, nuestra miseria y nuestra opresión.
8 YHWH nos libertó de Mitsráyim con mano fuerte, con brazo extendido y con temible poder, y con señales y portentos.
9 El nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra, una tierra que fluye leche y miel.
10 Por eso traigo ahora las primicias del suelo que tú, YHWH, me has dado”. Deberás dejarla delante de YHWH tu Elohim y postrarte delante de YHWH tu Elohim.
11 Y deberás disfrutar, junto con el lewita y el extranjero en tu medio, de toda la abundancia que YHWH tu Elohim te ha concedido a ti y a tu familia.
12 Cuando hayas apartado la décima parte de tu campo –en el tercer año, el año del diezmo– y se lo hayas dado al lewita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, para que coman hasta saciarse en tus poblados,
13 deberás declarar delante de YHWH tu Elohim: “He sacado de la casa la porción consagrada, y se la he dado al lewita, al extranjero, al huérfano y a la viuda, tal como me mandaste; no he transgredido ni he descuidado ninguno de tus mandamientos:
14 no he comido de ello mientras estuve de luto; no he sacado parte de ello estando impuro, ni he depositado nada de ello para los muertos. He obedecido a YHWH mi Elohim; he hecho tal como me mandaste.
15 Mira desde tu morada sagrada, desde el cielo, y bendice a tu pueblo Yisrael y el suelo que nos has dado, una tierra que fluye leche y miel, como juraste a nuestros padres”.
16 YHWH tu Elohim te manda hoy a observar estas leyes y reglas; obsérvalas fielmente con todo tu corazón y tu ser.
17 Tú has afirmado en este día que YHWH es tu Elohim, que andarás en sus caminos, que observarás sus leyes y mandamientos y reglas, y que lo obedecerás.
18 Y YHWH afirmó en este día que tú eres, como te prometió, su pueblo atesorado, que observará todos sus mandamientos,
19 y que él te llevará a la fama, al renombre, y a la gloria, muy por encima de todas las naciones que ha hecho; y que tú serás, como te prometió, un pueblo consagrado a YHWH tu Elohim.
1 Mosheh y los ancianos de Yisrael le ordenaron al pueblo diciendo: “Observa toda la Torah que te imparto hoy.
2 Tan pronto hayas cruzado el Yardén hacia la tierra que YHWH tu Elohim te está dando, deber erigir unas piedras grandes. Recúbrelas con cal
3 y escribe sobre ellas todas las palabras de esta Torah. Cuando cruces para entrar en la tierra que YHWH tu Elohim te está dando, una tierra que fluye leche y miel, como te prometió YHWH, el Elohim de tus padres –
4 al cruzar el Yardén, debes erigir estas piedras, sobre las que te ordeno hoy, en el Monte Ebal, y recubrirlas con cal.
5 Allí también debes edificar un altar a YHWH tu Elohim, un altar de piedras. No debes blandir sobre ellas una herramienta de hierro;
6 debes edificarle un altar a YHWH tu Elohim con piedras sin tallar. Deberás ofrecer sobre él ofrendas quemadas a YHWH tu Elohim,
7 y sacrificar allí ofrendas de bienestar y comerlas, gozándote delante de YHWH tu Elohim.
8 Y sobre esas piedras escribirás muy claramente cada palabra de esta Torah.
9 Mosheh y los sacerdotes lewíticos le hablaron a todo Yisrael diciendo: “¡Silencio! ¡Oye Yisrael! Hoy has llegado a ser el pueblo de YHWH tu Elohim:
10 Hazle caso a YHWH tu Elohim y observa sus mandamientos y sus leyes, que yo te ordeno hoy”. Enumeración de las maldiciones
11 Ese mismo día Mosheh le ordenó al pueblo:
12 “Después que hayas cruzado el Yardén, los siguientes se colocarán en el Monte Garizim cuando se pronuncie la bendición para el pueblo: Shimón, Lewí, Yahudah, Yissakhar, Yosef, y Binyamín.
13 Y para la maldición los siguientes se colocarán en el Monte Ebal: Reubén, Gad, Asher, Zebulún, Dan, y Naftalí.
14 Los lewitas deben entonces proclamar en voz alta a todo el pueblo de Yisrael:
15 Maldito cualquiera que haga una imagen fundida, aborrecida por YHWH, obra de un artesano, y la ponga en secreto. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
16 Maldito el que insulte a su padre o a su madre. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
17 Maldito el que cambie la colindancia de su vecino. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
18 Maldito el que desvíe de su camino a un ciego. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
19 Maldito el que coarte los derechos del extranjero, del huérfano y de la viuda. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
20 Maldito el que se acueste con la esposa de su padre, pues le ha quitado la ropa a su padre. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
21 Maldito el que se acueste con cualquier bestia. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
22 Maldito el que se acueste con su hermana, sea hija de su padre o de su madre. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
23 Maldito el que se acueste con su suegra. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
24 Maldito el que derribe en secreto a su paisano. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
25 Maldito el que acepte soborno en el caso de asesinato de una persona inocente. Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
26 Maldito el que no apoye los términos de esta Torah ni los observe. –Y todo el pueblo dirá: ‘Así sea.’
1 Ahora bien, si obedeces a YHWH tu Elohim, para observar fielmente todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy, YHWH tu Elohim te pondrá muy por encima de todas las naciones de la tierra.
2 Todas estas bendiciones vendrán sobre ti y se realizarán, si le haces caso a la palabra de YHWH tu Elohim:
3 Bendito serás en la ciudad y bendito serás en el campo.
4 Bendito será el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, y las crías de tu ganado, los becerros de tu manada y los corderos de tu rebaño.
5 Bendita será tu canasta y tu amasador [de harina].
6 Bendito serás en tus entradas y bendito serás en tus salidas.
7 YHWH pondrá en fuga a tus enemigos que te ataquen; por un solo camino marcharán contra ti, pero huirán de ti por siete caminos.
8 YHWH ordenará bendiciones para ti sobre tus graneros y sobre todas tus empresas: te bendecirá en la tierra que te está dando YHWH tu Elohim.
9 YHWH te establecerá como su pueblo consagrado, como te juró, si guardas los mandamientos de YHWH tu Elohim y andas en sus caminos.
10 Y todos los pueblos de la tierra verán que el nombre de YHWH se proclama sobre ti, y te respetarán.
11 YHWH te dará abundante prosperidad en el fruto de tu vientre, en las crías de tu ganado, y en el producto de tu suelo en la tierra que YHWH juró a tus padres que te daría.
12 YHWH te abrirá su generoso almacén, el cielo, para proveer lluvia en su temporada sobre tu tierra y para bendecir todas tus empresas. Serás acreedor para muchas naciones pero deudor a ninguna.
13 YHWH te hará la cabeza y no la cola; estarás siempre arriba y nunca abajo –si solamente obedeces y observas fielmente los mandamientos de YHWH tu Elohim que yo te ordeno hoy,
14 y no te desvías ni a la derecha ni a la izquierda de ninguno de los mandamientos que te ordeno hoy y no te vuelves a la adoración de otras deidades.
15 Pero si no obedeces a YHWH tu Elohim para observar fielmente todos sus mandamientos y leyes que yo te ordeno hoy, todas estas maldiciones vendrán sobre ti y se realizarán:
16 Maldito serás en la ciudad y maldito serás en el campo.
17 Maldita será tu canasta y tu batea de amasar.
18 Maldito será el fruto de tu vientre y el producto de tu suelo, el becerro de tu manada y el cordero de tu rebaño.
19 Maldito serás en tus entradas y maldito serás en tus salidas.
20 YHWH desatará contra ti calamidad, pánico, y frustración en todas las empresas que inicies, de modo que serás exterminado por completo a causa de tus malas obras al abandonarme.
21 YHWH hará que se te pegue la plaga, hasta que haya acabado contigo en la tierra en la que estás entrando para poseerla.
22 YHWH te herirá con tuberculosis, fiebre e inflamación, con calentura y sequía, con frustración y enmohecimiento; estos te perseguirán hasta que perezcas.
23 El cielo sobre tu cabeza será de cobre y la tierra bajo tus pies, de hierro.
24 YHWH hará que la lluvia sobre tu tierra sea polvo, y te caerá arena del cielo, hasta que seas exterminado.
25 YHWH te hará huir delante de tus enemigos; marcharás contra ellos por un solo camino, pero huirás de ellos por siete caminos; y vendrás a ser objeto de maltrato en todos los reinos de la tierra.
26 Tus cadáveres vendrán a ser alimento para todas las aves del cielo y para todas las bestias de la tierra, sin que nadie las espante.
27 YHWH te herirá con la inflamación de Mitsráyim, con hemorroides, ampollas, y picazón, de las cuales nunca te recobrarás.
28 YHWH te herirá con locura, ceguera y desánimo.
29 andarás a tientas al medio día como anda a tientas un ciego en la oscuridad; no prosperarás en lo que emprendas; te verás constantemente oprimido y explotado, sin nadie que te ayude.
30 Si pagas los desposorios por una esposa, otro hombre la disfrutará. Si construyes una casa, no la vivirás. Si plantas una viña, no la cosecharás.
31 Degollarán tu toro delante de tu vista, pero tú no comerás de él; te quitarán tu asno en tu propia cara y no te lo devolverán; le entregarán tus rebaños a tus enemigos, sin que nadie te ayude.
32 Tus hijos e hijas serán entregados a otro pueblo, mientras lo presencias, y tus ojos se cansarán de esperarlos, pero no podrás hacer nada.
33 Un pueblo que no conoces se comerá el producto de tu suelo y todo tu grano; te verás oprimido y maltratado continua-mente,
34 hasta que te vuelvas loco por lo que ven tus ojos.
35 YHWH te afligirá en las rodillas y los muslos con una severa inflamación, de la que nunca te recobrarás –desde la planta de tu pie hasta la coronilla de tu cabeza.
36 YHWH te dirigirá, con tu rey que has puesto sobre ti, a una nación desconocida para ti y para tus padres, donde servirás a otras deidades, de madera y piedra.
37 Serás el asombro, el refrán, y la burla entre todos los pueblos a los que te lleve YHWH.
38 Aunque lleves mucha semilla al campo, recogerás poco, porque la langosta lo consumirá.
39 Aunque plantes viñas y las cultives, no tendrás vino para beber ni guardar, porque el gusano las devorará.
40 Aunque tengas olivos por todo tu territorio, no tendrás aceite para unción, porque tus olivas se caerán.
41 Aunque engendres hijos e hijas, no se quedarán contigo, porque irán en cautiverio.
42 El grillo se apoderará de todos los árboles y productos de tu tierra.
43 El extranjero en tu medio se alzará sobre ti cada vez más alto, mientras tú te hundes cada vez más bajo:
44 él será tu acreedor, pero tú no serás su acreedor; él será la cabeza y tú la cola.
45 Todas estas maldiciones te caerán, te seguirán y te alcanzarán, hasta que quedes eliminado, porque no le hiciste caso a YHWH ni guardaste los mandamientos y las leyes que te ordenó.
46 Ellas servirán como señales y pruebas contra ti y tu linaje para siempre.
47 Porque no quisiste servir a YHWH tu Elohim con gozo y alegría por la abundancia de todo,
48 tendrás que servir –con hambre y sed, desnudo y careciendo de todo– a los enemigos que YHWH soltará contra ti. El pondrá un yugo de hierro sobre tu cuello hasta que te haya eliminado.
49 YHWH traerá contra ti una nación de lejos, del fin de la tierra, la cual se abalanzará como el águila –una nación cuyo idioma no entiendes,
50 una nación fiera que no le mostrará consideración al viejo ni misericordia al joven.
51 Devorará la prole de tu ganado y el producto de tu suelo, hasta que quedes eliminado, no te dejará nada de grano, de vino nuevo, ni de aceite, de becerros de tus manadas ni de corderos de tus rebaños, hasta que te haya llevado a la ruina.
52 Te encerrará en todos tus poblados por toda tu tierra hasta que haya caído toda muralla fortificada y alta en que confías. Y cuando estés encerrado en todos tus poblados por toda tu tierra que YHWH tu Elohim te haya asignado,
53 comerás tu propio fruto, la carne de tus hijos e hijas que YHWH tu Elohim te ha asignado, a causa de la desesperada estrechez a la que te reducirá tu enemigo.
54 El que sea más delicado y melindroso entre ustedes se pondrá demasiado miserable con su hermano y con su estimada esposa y con los hijos que le queden
55 para no compartir con ellos nada de la carne de los hijos que se coma, porque no le quedará nada a causa de la desesperada estrechez a la que te reducirá tu enemigo en todos tus poblados.
56 Y la que sea más delicada y melindrosa entre ustedes, tan delicada y melindrosa que nunca se aventuraría a poner un pie en el suelo, le rezongará a su estimado esposo, y a su hijo y a su hija,
57 por las secundinas que salen de entre sus piernas y los bebés que dio a luz; se los comerá en secreto, por la gran carestía, en la desesperada estrechez a la que te reducirá tu enemigo en tus poblados.
58 Si fallas en observar fielmente todos los términos de esta Torah que está escrita en este libro, para reverenciar este honorable y respetable Nombre, YHWH tu Elohim,
59 YHWH te infligirá plagas extraordinarias a ti y a tu linaje, plagas extrañas y duraderas, enfermedades malignas y crónicas.
60 Volverá a traer sobre ti todas las dolencias de Mitsráyim que tanto temías, y se te pegarán.
61 Además, YHWH traerá sobre ti todas las otras enfermedades y plagas que no se mencionan en este libro de la Torah, hasta que quedes eliminado.
62 Les quedarán escasamente unos pocos, después de haber sido tan numerosos como las estrellas en el cielo, porque no hicieron caso al mandato de YHWH tu Elohim.
63 Y así como se deleitó una vez YHWH en hacerlos prósperos y numerosos, así se deleitará ahora YHWH en hacer que perezcan y en eliminarlos; ustedes serán arrancados de la tierra en la que están a punto de entrar y poseer.
64 YHWH los esparcirá entre todos los pueblos desde un extremo de la tierra hasta el otro, y allá les servirán a otras deidades, de madera y de piedra, las que ni ustedes ni sus ancestros han experimentado.
65 Sin embargo, aun entre esas naciones no hallarán paz, ni hallarán sus pies un lugar donde reposar. YHWH les dará allá un corazón angustiado y ojos que desfallecen y un ánimo abatido.
66 La vida a la que se enfrentarán será precaria; estarán en terror, noche y día, sin ninguna seguridad de sobrevivir.
67 Por la mañana dirás: “¡Si llegara la tarde!” y por la tarde dirás: “¡Si llegara la mañana!” –a causa de lo que temerá tu corazón y de lo que verán tus ojos.
68 YHWH te enviará de nuevo a Mitsráyim en galeras, por una ruta que te dije que no debías volver a ver. Allá se ofrecerán ustedes en venta a sus enemigos como esclavos y esclavas, pero nadie los comprará.
1 Estos son los términos de la Alianza que le ordenó YHWH a Mosheh que concluyera con los yisraelitas en la tierra de Moav, en adición a la alianza que había hecho con ellos en Jorev.
2 Mosheh convocó a todo Yisrael y les dijo: Ustedes han visto todo lo que YHWH hizo ante sus propios ojos en la tierra de Mitsráyim, al Paroh y a todos sus cortesanos y a todo su país:
3 las maravillosas proezas que ustedes vieron con sus propios ojos, aquellas prodigiosas señales y maravillas.
4 Sin embargo hasta el día de hoy YHWH no les ha dado una mente para entender ni ojos para ver ni oídos para oír.
5 Yo los dirigí a ustedes por el desierto por cuarenta años; la ropa no se les gastó encima, ni las sandalias en sus pies.
6 No tuvieron pan para comer ni vino u otra bebida embriagante –para que supieran que yo YHWH soy su Elohim.
7 Cuando llegaron a este lugar, el rey Sijón de Jeshbón y el rey Og de Bashán salieron para entrar en batalla con nosotros, pero los derrotamos.
8 Nosotros tomamos su tierra y se la dimos como herencia a los reubenitas, a los gaditas, y a la media tribu de Menasheh.
9 Por lo tanto observen fielmente todos los términos de esta alianza, para que tengan éxito en todo lo que emprendan.
10 Ustedes están hoy, todos, delante de YHWH su Elohim –sus cabezas tribales, sus ancianos y sus oficiales, todos los hombres de Yisrael,
11 sus hijos, sus esposas, aún el extranjero dentro de su campamento, desde el leñador hasta el aguador–
12 para entrar en la Alianza de YHWH, que YHWH su Elohim está concluyendo con ustedes este día, con sus sanciones;
13 con el fin de que él los establezca este día como su pueblo y sea su Elohim, como les prometió a ustedes y como les juró a sus padres, Avraham, Yitsjaq y Yaaqov.
14 Yo hago esta alianza, con sus sanciones, no solamente con ustedes,
15 sino tanto con los que están aquí con nosotros hoy delante de YHWH nuestro Elohim como con los que no están con nosotros hoy.
16 Bien saben ustedes que nosotros moramos en la tierra de Mitsráyim y que pasamos por en medio de varias otras naciones;
17 y ustedes han visto las cosas detestables y los fetiches de madera y piedra, de plata y oro, que guardan ellas.
18 Tal vez haya entre ustedes algún hombre o alguna mujer, o algún clan o alguna tribu, cuyo corazón se está apartando ahora mismo de YHWH nuestro Elohim para ir a adorar las deidades de esas naciones –tal vez haya entre ustedes una raíz que produce ortiga y ajenjo.
19 Cuando el tal oiga las palabras de estas sanciones, puede ser que se crea inmune, pensando: “Estaré seguro, aunque siga a mi voluntarioso corazón” –para la completa ruina del mojado y el seco juntamente.
20 YHWH nunca lo perdonará; más bien la ira y la pasión de YHWH arderán contra esa persona, hasta que toda sanción registrada en este libro venga sobre ella, y YHWH elimine su nombre de debajo del cielo.
21 YHWH los sacará de todas las tribus de Yisrael para desgracia, de acuerdo con todas las sanciones de la Alianza registrada en este libro de la Torah.
22 Y las generaciones venideras preguntarán –los hijos que los sucedan a ustedes, y los extranjeros que vengan de tierras lejanas y vean las plagas y las enfermedades que YHWH haya infligido sobre el país,
23 todo su suelo devastado por azufre y sal, inutilizado para la siembra y la cosecha, y para el crecimiento del pasto, tal como el trastorno de Sedom y Amorah, Admah y Tseboyim, las cuales derribó YHWH en su fiera ira–
24 todas las naciones preguntarán: “¿Por qué YHWH le hizo eso a este país? ¿Por qué esa terrible ira?”
25 Les responderán: “Porque olvidaron la Alianza que YHWH, el Elohim de sus padres, hizo con ellos cuando los libertó de la tierra de Mitsráyim;
26 se volvieron al servicio de otras deidades y las adoraron, deidades que no habían experimentado y que él no les había asignado.
27 Así que YHWH se enojó con el país y trajo sobre él todas las maldiciones registradas en este libro.
28 YHWH los arrancó del suelo en ira, furia, y gran enojo, y los arrojó a otra tierra, como es todavía el caso”.
29 Los actos ocultos le conciernen a YHWH nuestro Elohim; pero en cuanto a los actos manifiestos, queda de parte nuestra y de nuestros hijos siempre aplicar todas las provisiones de esta Torah.
1 Cuando te sucedan todas estas cosas –la bendición y la maldición que he puesto delante de ti– y las tomes en serio entre las diversas naciones a las que te haya expatriado YHWH tu Elohim,
2 y cuando vuelvas a YHWH tu Elohim, y tú y tus hijos hagan caso a Sus mandamientos con todo su corazón y todo su ser, tal como te los ordeno hoy,
3 entonces YHWH tu Elohim restaurará tu suerte y volverá a recibirte en amor. Los recogerá otra vez de todos los pueblos donde YHWH su Elohim los ha dispersado.
4 Aun si tus expatriados estuvieren en los confines del mundo, de allá te recogerá YHWH tu Elohim, de allá te traerá.
5 Y YHWH tu Elohim te traerá a la tierra que poseyeron tus padres, y tú la poseerás; y te hará más próspero y más numeroso que tus padres.
6 Entonces YHWH tu Elohim abrirá tu corazón y el corazón de tu linaje para que ames a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y todo tu ser, para que vivas.
7 YHWH tu Elohim infligirá todas esas maldiciones sobre los enemigos que te persiguieron.
8 Tu, sin embargo, volverás a hacerle caso a YHWH y a obedecer todos sus mandamientos que te ordeno hoy.
9 Y YHWH tu Elohim te concederá abundante prosperidad en todas tus empresas, en el fruto de tu vientre, las crías de tu ganado, y el producto de tu suelo. Porque YHWH se deleitará otra vez en tu bienestar, como se alegró en el de tus padres,
10 ya que estarás haciéndole caso a YHWH tu Elohim y guardando sus mandamientos y leyes que están registrados en este libro de la Torah –una vez que vuelvas a YHWH tu Elohim con todo tu corazón y todo tu ser.
11 Seguramente, esta Torah que te ordeno hoy no es demasiado confusa para ti, ni está fuera de tu alcance.
12 No está en el cielo, para que digas: “¿Quién entre nosotros puede subir al cielo y conseguírnosla e impartírnosla, para que la observemos?”
13 Ni está más allá del mar, para que digas: “¿Quién entre nosotros puede cruzar al otro lado del mar y conseguírnosla e impartírnosla, para que la observemos?”
14 No, el asunto está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que lo observes.
15 Mira, yo pongo hoy delante de ti la vida y la prosperidad, la muerte y la adversidad.
16 Porque te mando hoy que ames a YHWH tu Elohim, que andes en sus caminos, y que guardes sus mandamientos, sus leyes, y sus reglas, para que prosperes y aumentes, y para que YHWH tu Elohim te bendiga en la tierra a la que estás a punto de entrar y poseer.
17 Pero si tu corazón se aparta y no haces caso, y te dejas seducir a la adoración y el servicio a otras deidades,
18 te declaro hoy que ciertamente perecerás; no durarás mucho en el suelo hacia el cual cruzas el Yardén para entrar en él y poseerlo.
19 Llamo al cielo y a la tierra por testigos contra ti hoy: He puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge la vida –si quieres vivir tú y tu linaje–
20 por medio de amar a YHWH tu Elohim, obedecer sus mandamientos, y aferrarte a él. Porque en eso tendrás vida y durarás mucho sobre el suelo que YHWH tu Elohim juró que les daría a tus ancestros, Avraham, Yitsjaq, y Yaaqov.
1 Mosheh fue y habló estas cosas a todo Yisrael.
2 Les dijo: Ahora tengo ciento veinte años de edad, ya no puedo estar activo. Además, YHWH me ha dicho: “No pasarás al otro lado del Yardén”.
3 YHWH tu Elohim mismo cruzará delante de ti; y él mismo eliminará esas naciones de tu paso y tú las desposeerás. – Yahoshúa es el que cruzará delante de ti, como ha hablado YHWH–.
4 YHWH les hará como les hizo a Sijón y a Og, reyes de los emoritas, y a sus países, cuando los eliminó.
5 YHWH se los entregará, y ustedes los tratarán exactamente según la Torah que les he ordenado.
6 Sean fuertes y resueltos, no les teman ni les tengan miedo; que YHWH su Elohim mismo marcha con ustedes: él no les fallará ni los abandonará.
7 Entonces Mosheh llamó a Yahoshúa y le dijo en presencia de todo Yisrael: “Sé fuerte y resuelto, porque tú serás quien irá con este pueblo a la tierra que YHWH juró a sus padres que les daría, y tú serás quien se la repartirá.
8 Y YHWH mismo irá delante de ti. El estará contigo; no te fallará ni te abandonará. ¡No temas ni desmayes!”
9 Mosheh escribió esta Torah y se la dio a los sacerdotes, hijos de Lewí, que llevaban el Arca de la Alianza de YHWH, y a todos los ancianos de Yisrael.
10 Y Mosheh les instruyó como sigue: Cada séptimo año, el año establecido para el perdón de deudas, en la Fiesta de las Cabañas,
11 cuando todo Yisrael venga a presentarse delante de YHWH tu Elohim en el lugar que él escoja, tú leerás esta Torah en voz alta en presencia de todo Yisrael.
12 Reúne a la gente –hombres, mujeres, niños, y los extranjeros en tus comunidades– para que oigan y aprendan así a reverenciar a YHWH tu Elohim y a observar fielmente cada palabra de esta Torah.
13 También sus hijos, quienes no han tenido la experiencia, oirán y aprenderán a reverenciar a YHWH mientras vivan en la tierra hacia la cual vas a cruzar el Yardén para poseerla.
14 YHWH le dijo a Mosheh: Mira, Se te está acercando el tiempo de morir. Llama a Yahoshúa y preséntense en la Carpa de Reunión, para que yo lo instruya. Mosheh y Yahoshúa fueron y se presentaron en la Carpa de Reunión.
15 YHWH apareció en la Carpa, en una columna de nube, la columna de nube que se había posado a la entrada de la Carpa.
16 YHWH le dijo a Mosheh: Tú vas a yacer pronto con tus padres. Este pueblo se extraviará entonces tras las deidades extranjeras en su medio, en la tierra en la que van a entrar; me abandonarán y violarán mi alianza que hice con ellos.
17 Entonces mi ira se encenderá contra ellos, y los abandonaré y esconderé mi rostro de ellos. Serán presa fácil; y les vendrán muchos males y problemas. Y dirán en ese día: “Ciertamente es porque nuestro Elohim no está en nuestro medio que nos han venido estos males”.
18 Sin embargo yo mantendré mi rostro oculto en ese día, por causa de todo el mal que han hecho al volverse a otras deidades.
19 Por eso, escribe este poema y enséñaselo al pueblo de Yisrael; ponlo en sus bocas, para que este poema sea testigo contra el pueblo de Yisrael.
20 Cuando yo los lleve a la tierra que fluye leche y miel que les prometí bajo juramento a sus padres, y cuando coman hasta saciarse y engorden y se vuelvan a otras deidades y les sirvan, tratándome sin respeto y violando mi alianza,
21 y cuando les vengan los muchos males y problemas – entonces este poema los confrontará como testigo, ya que nunca se perderá de la boca de su linaje. Porque yo sé los planes que están tramando ahora mismo, antes de introducirlos en la tierra que prometí bajo juramento.
22 Ese día Mosheh escribió este poema y se lo enseñó a los yisraelitas.
23 Y le encargó a Yahoshúa hijo de Nun: “Sé fuerte y resuelto: que tú introducirás a los yisraelitas en la tierra que les prometí bajo juramento, y yo estaré contigo”.
24 Después que Mosheh puso por escrito las palabras de esta Torah hasta el mismo fin,
25 Mosheh les encargó a los lewitas que cargaban el Arca de la Alianza, diciendo:
26 Tomen este libro de la Torah y pónganlo al lado del Arca de la Alianza de YHWH su Elohim, y que permanezca allí como testigo contra ustedes.
27 Yo sé cuán desafiantes y testarudos son ustedes: aun ahora, cuando estoy entre ustedes, ustedes han sido desafiantes hacia YHWH; ¡cuánto más, entonces, cuando yo muera!
28 Reúnanme a todos los ancianos de sus tribus y a sus oficiales, para hablarles todas estas palabras y para llamar al cielo y a la tierra para que testifiquen contra ellos.
29 Porque sé que, cuando yo muera, ustedes actuarán perversamente y se apartarán de la senda que les tracé, y que en tiempos venideros les sobrevendrán desgracias por haber hecho el mal a la vista de YHWH y haberlo enojado con sus obras.
30 Entonces Mosheh recitó las palabras de este poema hasta el mismo fin, a oídos de toda la comunidad de Yisrael:
1 Presten oídos, oh cielos, déjenme hablar; ¡que la tierra oiga las palabras que declaro!
2 Que descienda mi discurso como la lluvia, destile mi habla como el rocío, como aguaceros sobre renuevos, como gotitas en la hierba.
3 Porque el nombre de YHWH proclamo; ¡den gloria a nuestro Elohim!
4 ¡La Roca! –sus obras son perfectas, sí, todos sus caminos son justos; un Elohim fiel, nunca falso, verdadero y recto es él.
5 Hijos indignos de él –aquella generación torcida, perversa– su bajeza le ha jugado sucio.
6 ¿Así le pagan a YHWH, pueblo embotado y tonto? ¿No es él el Padre que te creó, que te formó y te afirmó!
7 Recuerda los días de antaño, considera los años de épocas pasadas; pregúntale a tu padre, él te informará; a tus ancianos, ellos te contarán:
8 Cuando el Altísimo le dio a las naciones su hogar y estableció las divisiones del hombre, fijó los límites de los pueblos en relación con los números de Yisrael.
9 Porque la porción de YHWH es su pueblo, Yaaqov la heredad que le tocó.
10 El lo halló en una región desértica, en un baldío aullante y vacío. Lo rodeó, lo vigiló, lo guardó como a la niña de sus ojos.
11 Como el águila que ronda su nido, revolotea sobre sus polluelos, así extendió él sus alas, lo tomó, lo llevó sobre sus plumas;
12 YHWH solo los guió, sin ninguna deidad extranjera a su lado.
13 Lo puso en la cumbre de las alturas, para que festejara con los frutos de la tierra; lo alimentó con miel del panal, y con aceite de la dura roca,
14 Mantequilla de la manada y leche de los rebaños; con lo mejor de los corderos, y de los carneros y de los chivos; con el más excelente trigo –y la espumosa sangre de uva fue su bebida.
15 Así Yeshurún engordó y pateó –se puso grueso y cebado y ordinario– abandonó al Elohim que lo hizo y menospreció a la Roca de apoyo.
16 Lo disgustaron con cosas extranjeras, lo enojaron con abominaciones.
17 Sacrificaron a demonios, que no son divinos, a deidades que nunca habían conocido, nuevas, que vinieron recientemente, que no inspiraron el respeto de sus padres.
18 Descuidaste a la Roca que te engendró, olvidaste al Elohim que te produjo.
19 YHWH lo vio y se enojó y despreció a Sus hijos y a Sus hijas.
20 Dijo: Ocultaré mi rostro de ellos, y veré cómo les va al final. Porque son una raza traidora, hijos sin ninguna lealtad.
21 Me disgustaron con no-deidades, me enojaron con sus vanidades; yo los disgustaré con un no-pueblo, los enojaré con una nación de necios.
22 Porque un fuego se ha encendido en mi ira y ha quemado hasta el fondo de la Fosa, ha consumido la tierra y su producto, ha devorado hasta la base de las colinas.
23 Les echaré encima desgracias, usaré mis flechas contra ellos:
24 Hambre agotadora, plaga devastadora, pestilencia mortal, y bestias colmilludas soltaré contra ellos, con serpientes venenosas por la tierra.
25 La espada sembrará muerte afuera, y el terror adentro, al joven y a la muchacha por igual, al lactante así como al anciano.
26 Yo pude haberlos reducido a la nada, haber hecho cesar su recuerdo entre los hombres,
27 de no haber sido por el temor a la provocación del adversario, sus enemigos que podían juzgar mal y decir: “¡Nuestra mano fue la que prevaleció; nada de esto lo hizo YHWH!”
28 Porque son un pueblo desprovisto de sensatez, carente de todo discernimiento.
29 Si fueran sabios, pensarían en esto, obtendrían discernimiento de su futuro:
30 “¿Cómo podría uno perseguir a mil, o dos hacer huir a diez mil, a menos que su Roca los haya vendido, que YHWH los haya entregado?”
31 Porque la roca de ellos no es como nuestra Roca, en la propia estima de nuestros enemigos.
32 ¡Ah! La vid de ellos viene de Sedom, de las viñas de Amorah; las uvas de ellos son veneno, un fruto amargo sus racimos.
33 Su vino es veneno de víboras, la implacable ponsoña de serpientes.
34 Mira, yo tengo todo eso guardado, trancado en mis almacenes,
35 para que sea mi venganza y mi recompensa, en el tiempo cuando falle el pie de ellos. Sí, el día de su desastre está cerca, y el destino se apresura sobre ellos.
36 Porque YHWH vindicará a su pueblo y se vengará por sus servidores, cuando vea que se les van las fuerzas, y que no queda ni esclavo ni libre.
37 El dirá: “¿Dónde están sus deidades, la roca en la que buscaban refugio,
38 que se comía la grasa de sus ofrendas y se bebía su vino de libación? ¡Que se levanten en su ayuda y que sean un escudo para ustedes!
39 Miren pues que yo, yo soy él; no hay ningún elohim a mi lado. Yo causo la muerte y doy la vida; yo herí y yo curaré: nadie puede librar de mi mano.
40 Miren, yo alzo mi mano al cielo y digo: Como que yo vivo para siempre,
41 cuando afile mi candente espada y mi mano se aferre al juicio, con venganza les pagaré a mis enemigos, les retribuiré a los que me rechazan.
42 Embriagaré con sangre mis flechas –mientras mi espada devora carne– sangre de los matados y de los cautivos de los jefes enemigos melenudos.
43 ¡Oh naciones, aclamen a Su pueblo! Porque él vengará la sangre de sus servidores, pagará con venganza a sus adversarios, y limpiará la tierra de su pueblo.
44 Vino Mosheh, junto con Hoshea hijo de Nun, y recitó todas las palabras de este poema a oídos del pueblo.
45 Y cuando Mosheh terminó de recitarle todas estas palabras a todo Yisrael,
46 les dijo: “Apliquen su mente a todas las palabras con las que les he advertido hoy. Ordénenselas a sus hijos, para que observen fielmente todos los términos de esta Torah.
47 Porque esto no es algo trivial para ustedes: es su propia vida; mediante esto ustedes durarán mucho en la tierra que van a poseer al cruzar el Yardén”.
48 Ese mismo día YHWH le habló a Mosheh:
49 Sube a estas alturas del Abarim hacia el Monte Nebó, que está en la tierra de Moav frente a Yerikhó, y contempla la tierra de Kenaan, que les estoy dando a los yisraelitas como su propiedad.
50 Tú morirás en la montaña que vas a subir, y te reunirás con tu parentela, como murió tu hermano Aharón en el Monte Hor y se reunió con su parentela;
51 porque ustedes dos me faltaron entre el pueblo yisraelita, en las aguas de Meribah Qadesh en el desierto de Tsin, al fallar en sostener mi santidad entre el pueblo yisraelita.
52 Tú contemplarás mi tierra, pero no entrarás en ella –la tierra que le estoy dando al pueblo yisraelita.
1 Esta es la bendición con la que Mosheh, el hombre de ha'Elohim, se despidió de los yisraelitas antes de morir.
2 Dijo: YHWH vino desde el Sinay; brilló sobre ellos desde Seír; se apareció del Monte Parán, y se acercó desde Ribebot Qodesh, centelleando sobre ellos relámpagos de su diestra.
3 Amante, ciertamente, del pueblo, sus consagrados están todos en tu mano. Ellos siguieron en tus pasos, aceptando tus pronunciamientos,
4 cuando Mosheh nos ordenó la Torah como la herencia de la comunidad de Yaaqov.
5 Entonces Él se hizo rey en Yeshurún, cuando se reunieron los cabezas del pueblo, juntos con las tribus de Yisrael.
6 Que viva Reubén y no muera, aunque sean pocos sus números
7 Y dijo esto de Yahudah: Oye, oh YHWH, la voz de Yahudah y restáuralo a su pueblo. Aunque sus propias manos luchen por él, ayúdalo contra sus adversarios.
8 Y de Lewí dijo: Que tu Tumim y tu Urim sean con tu fiel, a quien probaste en Masah, desafiaste en las aguas de Meribah;
9 que dijo de su padre y de su madre: “No los considero”. A sus hermanos no tomó en cuenta, ignoró a sus propios hijos. Tus preceptos solamente observaron, y guardaron tu alianza.
10 Ellos le enseñarán tus leyes a Yaaqov y tus instrucciones a Yisrael. Te ofrecerán incienso para oler y ofrendas enteras en tu altar.
11 Bendice, YHWH, su caudal, y favorece sus empresas. Dales por la espalda a sus adversarios; que no vuelvan a levantarse sus enemigos.
12 De Binyamín dijo: Amado de YHWH, reposa seguro a su lado; Él siempre lo protege, mientras reposa entre sus hombres.
13 Y de Yosef dijo: Bendita de YHWH sea su tierra con abundancia de rocío del cielo, y del abismo que yace abajo;
14 con el abundante producto del sol, y la abundante cosecha de las lunas;
15 con lo mejor de las antiguas montañas, y la abundancia de las colinas inmemoriales;
16 con la abundancia de la tierra y su plenitud, y el favor de la Presencia en la Zarza. Que esto repose en la cabeza de Yosef, en la coronilla del escogido de sus hermanos.
17 Como el primogénito de un toro en su majestad, tiene astas como los cuernos de un toro salvaje; con ellas faja a los pueblos, a los confines de la tierra todos juntos. Estas son las miríadas de Efráyim, y esos son los millares de Menasheh.
18 Y de Zebulúndijo: Gózate, Zebulún, en tus viajes, y Yissakhar, en tus carpas.
19 Ellos invitan a sus parientes a la montaña, donde ofrecen sacrificios de éxito. Porque sacaron de las riquezas del mar y de las huestes ocultas de la arena.
20 Y de Gad dijo: ¡Bendito sea El que agranda a Gad! Reposado es él como un león para arrancar brazo y testa.
21 Se escoge lo mejor, porque allí está la porción del reverenciado capitán, donde vienen los cabezas del pueblo. El ejecutó los juicios de YHWH y Sus decisiones para Yisrael.
22 Y de Dandijo: Dan es un cachorro de león que salta desde Bashán.
23 Y de Naftalí dijo: Naftalí, saciado de favores y lleno de la bendición de YHWH, toma posesión del oeste y del sur.
24 Y de Asher dijo: Muy bendito de los hijos sea Asher; que sea el favorito de sus hermanos, que meta su pie en aceite.
25 Que los goznes de tus puertas sean de hierro y cobre, y tu seguridad dure todos tus días.
26 Oh Yeshurún, no hay nadie como ha'El, que cabalga por el cielo para ayudarte, por las nubes en su majestad.
27 El Elohim antiguo es un refugio, un apoyo son los brazos eternos. El expulsó a tus enemigos delante de ti por su mandato: “¡Destruyan!”
28 Así Yisrael mora en seguridad, imperturbado en la morada de Yaaqov, en una tierra de grano y vino, bajo cielos que destilan rocío.
29 ¡Oh feliz Yisrael! ¿Quién es como tú, un pueblo librado por YHWH, tu Escudo protector, tu triunfante Espada? Tus enemigos vendrán arrastrándose ante ti, y tú les pisarás la espalda.
1 Mosheh subió de las estepas de Moav al Monte Nebó, a la cumbre del Pisgah, frente a Yerikhó, y YHWH le mostró todo el país: Guilad hasta Dan;
2 todo Naftalí; la tierra de Efráyim y Menasheh; toda la tierra de Yahudah hasta el Mar Occidental;
3 el Néguev; y la Llanura –el Valle de Yerikhó, la ciudad de palmeras hasta Tsoar.
4 Y YHWH le dijo: “Esa es la tierra de la que juré a Avraham, Yitsjaq, y Yaaqov: ‘Se la asignaré a su linaje.’ Te la he dejado ver con tus propios ojos, pero no cruzarás allá”.
5 Así que Mosheh el servidor de YHWH murió allí, en la tierra de Moav, por mandato de YHWH.
6 Él lo enterró en el valle en la tierra de Moav, cerca de Bet Peor; y nadie conoce el lugar de su sepultura hasta el día de hoy.
7 Mosheh tenía ciento veinte años de edad cuando murió; sus ojos no estaban oscurecidos ni su vigor menguado.
8 Y los yisraelitas lloraron a Mosheh en las estepas de Moav por treinta días. El período de duelo y lamento por Mosheh llegó a su fin.
9 Entonces Yahoshúa hijo de Nun quedó lleno de espíritu de sabiduría porque Mosheh le había impuesto las manos; y los yisraelitas le hicieron caso, haciendo como YHWH le había mandado a Mosheh.
10 Nunca más se levantó en Yisrael un profeta como Mosheh a quien YHWH distinguió, cara a cara,
11 por las diversas señales y portentos que YHWH lo envió a desplegar en la tierra de Mitsráyim, contra el Paroh y todos sus cortesanos y todo sus país,
12 y por toda la gran fuerza y temible poder que desplegó Mosheh delante de Yisrael.