1
Yo soy Sofonías hijo de Cusí. Mi padre era descendiente de Guedalías, Amarías y Ezequías. Dios me dio este mensaje cuando Josías hijo de Amón era rey de Judá.2
2-3 Nuestro Dios dice: «Voy a destruir por completo3
4
»Castigaré a los habitantes de Judá;5
a los que adoran a las estrellas
en los techos de sus casas,
y a los que me adoran a mí,
pero también adoran al dios Milcom.
6
Y voy a destruir igualmente
a los que se han apartado de mí
y jamás buscan mis consejos.
7
»¡Silencio!8
»Ese día castigaré9
Ese día castigaré también
a los que adoran a otros dioses
y llenan los templos de esos dioses
con riquezas conseguidas
mediante el engaño y la violencia.
10
»Ese día gritarán pidiendo ayuda11
¡Griten también ustedes,
vecinos del Barrio del Mortero!
¡Ese día morirán los comerciantes
y los que cambian dinero!
12
»Cuando llegue ese día,13
Construyeron casas,
pero no habitarán en ellas;
cultivaron viñas,
pero no beberán el vino;
¡sus riquezas les serán quitadas,
y sus casas serán destruidas!
14
»¡Ya se acerca el gran día15
Será un día de gran enojo,
un día de aflicción y angustia,
un día de completa destrucción,
un día de grandes nubarrones,
un día de profunda oscuridad.
16
Entre gritos y toques de trompeta,
ese día se dará la orden de ataque
contra las ciudades amuralladas
y contra sus altas torres.
17
»Todos han pecado contra mí.18
El día que yo me enoje,
le prenderé fuego a la tierra.
No habrá nada que los salve;
¡ni siquiera su oro y su plata!
¡En un instante serán destruidos
todos los que habitan este mundo!»
1
Entonces yo, Sofonías, dije: Pueblo de Judá,2
antes de que llegue el día
en que él los arrastre como paja;
antes de que los alcance
y caiga sobre ustedes
toda la furia de nuestro Dios.
3
Y ustedes, los humildes,4
Las ciudades de Gaza y Ascalón
quedarán en ruinas y sin habitantes;
los que viven en Asdod y Ecrón
serán arrojados de sus ciudades
a plena luz del día.
5
¡Qué mal les va a ir a ustedes,6
¡Todas sus costas se convertirán
en campos para alimentar ovejas!
7
Cuando nuestro Dios permita8
8-11 Así dice el Dios de Israel: «Los de Moab y los de Amón9
10
11
12
»¡A ustedes, pueblo de Etiopía,
yo los mataré con mi espada!»
13
Dios continuó diciendo: «Atacaré y destruiré a los asirios;14
La madera de sus casas
quedará al descubierto,
y allí descansarán ovejas
y toda clase de animales.
En las vigas y en las ventanas
anidarán búhos y erizos,
y sus puertas parecerán basureros.
15
»¡Así quedará esa ciudad orgullosa,1
»¡Qué mal te va a ir, Jerusalén!2
No aceptas consejos de nadie,
ni permites que se te corrija;
no me buscas ni confías en mí.
3
»Tus jefes más importantes4
Tus profetas son orgullosos,
y no se puede confiar en ellos;
tus sacerdotes ofenden mi santuario
y no obedecen mis mandamientos.
5
¡Esos malvados no tienen vergüenza!
6
»Yo he destruido naciones,7
»Todo esto lo hice por ti, Jerusalén.8
»Y ahora, como han actuado así,9
»Cuando llegue ese día,
haré que todos los pueblos hablen
un lenguaje limpio de toda maldad,
para que juntos me adoren
y puedan pronunciar mi nombre.
10
Entonces la gente que me adora,
y que ahora anda en otros países,
vendrá a presentarme ofrendas
desde el país de Etiopía.
11
»Tú, Jerusalén,12
En tus calles sólo habrá
gente humilde y sencilla,
que pondrá en mí su confianza.
13
Los pocos israelitas
que hayan quedado con vida
no cometerán ninguna maldad;
no mentirán ni engañarán a nadie,
sino que vivirán en paz
y sin ningún temor».
14
Yo, Sofonías, les digo: ¡Canten de alegría, israelitas!15
No tienen nada que temer,
porque Dios, el rey de Israel,
no volverá a castigarlos;
ha expulsado a sus enemigos,
y va a vivir en medio de ustedes.
16
En ese día se dirá:
17
pues tu Dios está contigo
y con su poder te salvará.
Aunque no necesita de palabras
para demostrarte que te ama,
con cantos de alegría te expresará
la felicidad que le haces sentir,
18
como en un día de fiesta».
19
19-20 Éste es su mensaje: