1 En el día cinco, del cuarto mes, del año treinta, estando yo entre los exiliados junto al río Quebar, los cielos se abrieron, y tuve visiones divinas.
2 A los cinco del mes, del quinto año de la deportación del rey Joaquín,
3 vino Palabra del Eterno al sacerdote Ezequiel, hijo de Buzi, en tierra de los caldeos, junto al río Quebar. Allí vino sobre él la mano del Señor.
4 Miré, y vi un viento tempestuoso que venía del norte. Una gran nube, con un fuego envolvente, rodeado de un resplandor. Y en medio del fuego algo que parecía bronce refulgente.
5 En el medio vi una semejanza de cuatro seres vivientes, con aspecto humano.
6 Cada uno tenía cuatro rostros y cuatro alas.
7 Sus pies eran derechos, la planta de sus pies como pie de becerro; y centelleaban como bronce bruñido.
8 Bajo sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre. Y a sus cuatro lados tenían sus rostros y sus alas.
9 Las alas se juntaban una con otra. Cuando andaban no se volvían. Cada uno caminaba derecho hacia el frente.
10 Cada uno tenía rostro de hombre. Del lado derecho, cada uno tenía rostro de león. Del lado izquierdo, los cuatro tenían rostro de buey. Y cada uno tenía también rostro de águila.
11 Así eran sus rostros. Sus alas se extendían hacia arriba. Cada uno tenía dos alas que se juntaban. Con las otras dos cubrían su cuerpo.
12 Cada uno caminaba derecho hacia el frente. Andaban hacia donde el Espíritu los movía. Y al andar, no se volvían.
13 Los seres vivientes parecían brasas encendidas. Un fuego se movía entre los seres vivientes. Ese fuego resplandecía y emitía relámpagos.
14 Y los seres vivientes corrían, y volvían a la semejanza de relámpagos.
15 Mientras yo miraba a los seres vivientes, vi una rueda sobre la tierra junto a cada ser viviente, una por cada rostro.
16 Las ruedas resplandecían con el fulgor del crisólito. Las cuatro tenían la misma forma. Y parecía como si una rueda estuviera dentro de la otra.
17 Podían moverse en cualquiera de las cuatro direcciones. Y cuando andaban, no se volvían.
18 Sus llantas eran altas y espantosas, llenas de ojos alrededor en las cuatro ruedas.
19 Cuando los seres vivientes andaban, las ruedas andaban junto a ellos. Y cuando los seres vivientes se levantaban del suelo, las ruedas se levantaban.
20 Hacia donde iba el Espíritu, iban ellas. Hacia donde el Espíritu los movía, las ruedas también se levantaban tras ellos. Porque el Espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.
21 Cuando ellos andaban, andaban ellas; y cuando ellos se detenían, se detenían ellas. También cuando se levantaban del suelo, las ruedas se levantaban tras ellos. Porque el Espíritu de los seres vivientes estaba en las ruedas.
22 Sobre la cabeza de cada ser viviente aparecía una expansión a manera de cristal imponente, extendido encima de sus cabezas.
23 Debajo de la expansión sus alas estaban extendidas una hacia la otra. Y cada uno tenía otras dos alas que cubrían su cuerpo.
24 Oí el sonido de sus alas cuando andaban, como sonido de muchas aguas, como la voz del Todopoderoso, como ruido de muchedumbre, como la voz de un ejército. Cuando se paraban, bajaban sus alas.
25 Cuando se paraban y bajaban sus alas, se oía una voz de arriba de la expansión que había sobre sus cabezas.
26 Sobre la expansión que había sobre sus cabezas, se veía la figura de un trono que parecía de zafiro. Y sobre el trono había una Semejanza de hombre sentado.
27 Vi que desde lo que parecía ser su cintura hacia arriba, era como bronce resplandeciente, envuelto en fuego. Y de la cintura para abajo era como un fuego rodeado de una brillante luz.
28 Semejante al arco iris que se ve en las nubes el día que llueve, así era el resplandor que lo rodeaba.
1 Me dijo: "Hijo de Adán, ponte de pie, y hablaré contigo".
2 Cuando me habló, el Espíritu entró en mí, y me afirmó sobre mis pies. Y oí al que me hablaba.
3 Me dijo: "Hijo de Adán, yo te envío a los israelitas, gente rebelde que se levantaron contra mí. Ellos y sus padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día.
4 "Te envío, pues, a gente terca y empecinada. Les dirás: Así dice el Señor, el Eterno.
5 "Sea que escuchen o no, —porque son una familia rebelde—, sabrán que hubo profeta entre ellos.
6 "Y tú, hijo de Adán, no temas de ellos. No tengas miedo de sus palabras, aunque te hallas entre zarzas y espinos, y moras con escorpiones. No tengas miedo de sus palabras, ni temas ante ellos, porque son casa rebelde.
7 "Les hablarás mis palabras, escuchen o dejen de escuchar, porque son rebeldes.
8 "Pero tú, hijo de Adán, oye lo que te hablo. No seas rebelde como la casa rebelde. Abre tu boca, y come lo que te doy".
9 Miré y vi una mano tendida hacia mí, con un libro enrollado.
10 Lo extendió ante mí, y de ambos lados tenía escritas endechas, lamentos y ayes.
1 Me dijo: "Hijo de Adán, come lo que halles. Come este rollo, y ve, y habla a la casa de Israel".
2 Abrí mi boca, y me dio a comer aquel rollo.
3 Y me dijo: "Hijo de Adán, come este rollo que te doy. Llena tus entrañas". Lo comí, y fue dulce en mi boca como la miel.
4 Entonces me dijo: "Hijo de Adán, ve a la casa de Israel, y háblales mis palabras.
5 "No te envío a un pueblo de habla profunda ni lengua difícil, sino a la casa de Israel.
6 "No a muchos pueblos de profunda habla ni de lengua difícil, cuyas palabras no entiendas. Si a ellos te enviara, ellos te escucharían.
7 "Pero la casa de Israel no querrá oírte, porque no me quieren escuchar a mí. Pues toda la casa de Israel son de frente dura y de obstinado corazón.
8 "Pero voy a darte un rostro fuerte contra el rostro de ellos, y una frente dura contra su frente.
9 "Como diamante, más duro que el pedernal hago tu frente. No les temas, ni les tengas miedo, porque es casa rebelde".
10 Y me dijo: "Hijo de Adán, oye con cuidado todas las palabras que te hablaré, y escucha con tus oídos.
11 "Ve a los exiliados, a los hijos de tu pueblo, y diles: Así dice el Señor, el Eterno, escuchen o no".
12 Entonces el Espíritu me levantó, y oí detrás de mí la voz de un gran estruendo, que decía: "Bendita sea la gloria del Eterno desde su lugar".
13 Oí también el sonido de las alas de los seres vivientes que se juntaban una con la otra, el sonido de las ruedas delante de ellos, y el sonido de un gran estruendo.
14 El Espíritu me levantó, me llevó. Y fui en amargura, en la indignación de mi espíritu. Pero la mano del Eterno fue fuerte sobre mí.
15 Fui a los cautivos en Tel Aviv, que moraban junto al río Quebar. Me senté donde ellos estaban sentados, y permanecí siete días atónito entre ellos.
16 Al fin de los siete días recibí Palabra del Eterno, que me dijo:
17 "Hijo de Adán, yo te he puesto por centinela a la casa de Israel. Oirás la Palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte.
18 "Cuando yo diga al impío: De cierto morirás, y tú no lo prevengas, ni le hables, para que deje su mal camino, a fin de que viva; el impío morirá por su maldad. Pero demandaré su sangre de tu mano.
19 "Y si tú previenes al impío, y él no se convierte de su impiedad, y de su mal camino, él morirá por su maldad, y tú habrás librado tu vida.
20 "Y si el justo se aparta de su justicia, y comete maldad, y yo pongo tropiezo ante él, él morirá, porque tú no lo preveniste. En su pecado morirá, y sus justicias que había hecho no vendrán en memoria. Pero su sangre la demandaré de tu mano.
21 "Y si amonestas al justo para que no peque, y no peca, de cierto vivirá, porque fue prevenido. Y tú habrás librado tu vida".
22 La mano del Eterno vino sobre mí, y me dijo: "Levántate, sal al campo, y allí te hablaré".
23 Me levanté y salí al campo. Allí estaba la gloria del Eterno, como la había visto junto al río Quebar. Y caí sobre mi rostro.
24 Entonces entró el Espíritu en mí, me afirmó sobre mis pies, y me dijo: "Ve y enciérrate en tu casa.
25 "A ti, hijo de Adán, te ligarán con cuerdas, y no saldrás de entre ellos.
26 "Y haré que tu lengua se pegue a tu paladar. Quedarás mudo, incapaz de reprender, porque son casa rebelde.
27 "Pero cuando yo te haya hablado, abriré tu boca, y les dirás: Así dice el Señor, el Eterno: El que quiera escuchar, escuche; y el que no quiera escuchar, no escuche; porque son casa rebelde".
1 "Tú, hijo de Adán, toma un ladrillo, ponlo ante ti, y diseña sobre él la ciudad de Jerusalén.
2 "Pon contra ella cerco, edifica contra ella fortaleza, saca contra ella baluarte, y pon alrededor de ella campamento y arietes.
3 "Toma también una plancha de hierro, y ponla de muro de hierro entre ti y la ciudad. Afirmarás luego tu rostro contra ella. Servirá de cerco, y la sitiarás. Es señal a la casa de Israel.
4 "Te acostarás sobre tu lado izquierdo, y pondrás sobre ti la maldad de la casa de Israel. Según el número de los días que duermas sobre ese lado, llevarás sobre ti la maldad de ellos.
5 "Te he fijado los años de su maldad en una duración de 390 días. Durante esos días llevarás la maldad de la casa de Israel.
6 "Cumplidos éstos, te acostarás sobre tu lado derecho, y llevarás la maldad de la casa de Judá cuarenta días. Día por año, día por año te lo he dado.
7 "Vuelve tu rostro hacia el cerco de Jerusalén, descubre tu brazo, y profetiza contra ella.
8 "He puesto sobre ti ataduras, para que no te vuelvas de un lado al otro, hasta que hayas cumplido los días de tu asedio.
9 "Toma para ti trigo y cebada, habas y lentejas, mijo y espelta. Ponlo en una vasija, y hazte pan de ello para el número de los días que te acuestes sobre tu lado. Esto comerás durante 390 días.
10 "Tu comida será por peso, veinte siclos al día (228 grs). La comerás un día tras otro.
11 "Y beberás agua por medida, la sexta parte de un hin (600 grs). La beberás un día tras otro.
12 "Comerás pan de cebada, que cocerás a la vista de ellos sobre fuego de excremento humano".
13 Y dijo el Eterno: "Así comerán los israelitas su pan impuro, entre las naciones adonde los lanzaré".
14 Yo dije: "¡Ah Señor, Eterno! Nunca en mi vida comí cosa impura, ni mortecina, ni despedazada; nunca en mi boca entró carne abominable".
15 Me respondió: "En lugar de excremento humano, te doy estiércol de buey, para cocer tu pan".
16 Entonces me dijo: "Hijo de Adán, yo quebrantaré el sustento del pan en Jerusalén. Comerán el pan por peso y con angustia, y beberán el agua por medida y con espanto.
17 "Faltarán el pan y el agua, se espantarán al mirarse unos a otros, y se consumirán por su maldad".
1 "Tú, hijo de Adán, toma una navaja de barbero, y pásala por tu cabeza y tu barba. Toma después una balanza, y divide los cabellos.
2 "Una tercera parte quemarás a fuego en medio de la ciudad, cuando se cumplan los días del cerco. Tomarás una tercera parte, y herirás con espada alrededor de la ciudad. Y una tercera parte esparcirás al viento, y yo desenvainaré espada en pos de ellos.
3 "Tomarás también unos pocos cabellos, y los atarás en el canto de tu ropa.
4 "Tomarás también de ellos, y los echarás en el fuego y los quemarás. De allí saldrá fuego a toda la casa de Israel".
5 Así dice el Señor, el Eterno: "Esta es Jerusalén. La puse en medio de las naciones y de las tierras que la rodean.
6 "Y ella cambió mis decretos y ordenanzas en impiedad más que las naciones, más que sus vecinos, porque desecharon mis decretos y mis Mandamientos, y no anduvieron en ellos".
7 Así dice el Eterno: "Por haber vosotros multiplicado vuestra maldad más que las naciones que os rodean, por no haber andado en mis Mandamientos, ni haber guardado mis leyes, ni aun haber obrado según las leyes de las naciones vecinas,
8 "así dice el Señor, el Eterno. "Yo mismo estoy contra ti, y ejecutaré juicios en medio de ti a los ojos de las naciones.
9 "A causa de todas tus abominaciones, haré en ti lo que nunca hice, ni haré jamás.
10 "Por eso los padres comerán a sus hijos en medio de ti, y los hijos comerán a sus padres. Ejecutaré juicios contra ti, y esparciré a todos los vientos tu residuo.
11 "Por tanto, vivo yo —dice el Señor, el Eterno—, por haber profanado mi Santuario con tus abominaciones, yo te quebrantaré. Mi ojo no perdonará, ni tampoco tendré misericordia.
12 "Una tercera parte de tus habitantes morirá de peste y de hambre en medio de ti. Una tercera parte caerá a espada alrededor de ti. Y una tercera parte esparciré a todos los vientos, y tras ellos desenvainaré espada.
13 "Se cumplirá mi furor, saciaré en ellos mi enojo, y tomaré satisfacción. Y sabrán que yo, el Eterno, hablé en mi celo, cuando cumpla en ellos mi enojo.
14 "Te convertiré en ruina y en oprobio entre las naciones que te rodean, para que lo vea todo transeúnte.
15 "Y serás deshonra y burla, escarmiento y espanto a las naciones vecinas, cuando yo ejecute en ti juicios con furor, indignación y en reprensión de ira. Yo, el Eterno, lo dije.
16 "Cuando yo arroje sobre vosotros las terribles saetas del hambre, que enviaré para destruiros, entonces aumentaré el hambre sobre vosotros, y quebrantaré entre vosotros el sustento del pan.
17 "Enviaré sobre vosotros hambre y malas bestias que os destruyan, peste y sangre pasarán por vosotros, y traeré sobre vosotros espada. Yo, el Señor, he hablado".
1 Recibí Palabra del Señor que dijo:
2 "Hijo de Adán, pon tu rostro hacia los montes de Israel, y profetiza contra ellos.
3 "Di: Montes de Israel, oíd Palabra del Señor, el Eterno: Así dice el Señor, el Eterno a los montes y collados, a los arroyos y valles: Yo, yo traeré sobre vosotros espada y destruiré vuestros altos.
4 "Vuestros altares serán asolados, quebradas vuestras imágenes del sol, y mataré a vuestros habitantes ante vuestros ídolos.
5 "Pondré los cadáveres de los israelitas ante sus ídolos, y vuestros huesos esparciré en derredor de vuestros altares.
6 "Dondequiera que habitéis, las ciudades serán destruidas, los altos quedarán en ruinas. Vuestros altares asolados y desiertos, y quebrados serán vuestros ídolos, y cesarán. Vuestras imágenes del sol serán destruidas, y vuestras obras deshechas.
7 "Los muertos caerán en medio de vosotros, y sabréis que Yo Soy el Eterno.
8 "Pero dejaré un resto para que tengáis entre las naciones algunos que escapen de la espada, cuando seáis esparcidos por los países.
9 "Y los que de vosotros escapen, se acordarán de mí entre las naciones donde serán llevados cautivos. Porque yo me quebranté a causa de su corazón adúltero, que se apartó de mí; y a causa de sus ojos, que se prostituyeron tras sus ídolos. Y se avergonzarán de sí mismos, a causa de los males que cometieron en todas sus abominaciones.
10 "Y sabrán que Yo Soy el Eterno, que no en vano dije que les había de hacer este mal".
11 Así dice el Señor, el Eterno: "Bate con tu mano, golpea con tu pie, y di: ¡Ay por todas las terribles abominaciones de la casa de Israel!, porque a espada, hambre y peste caerán.
12 "El que esté lejos, morirá de peste; y el que esté cerca, caerá a espada, y el que quede y sea cercado, morirá de hambre. Así cumpliré en ellos mi enojo.
13 "Y sabréis que Yo Soy el Eterno, cuando sus muertos estén en medio de sus ídolos, en derredor de sus altares, en todo collado alto, en todas las cumbres de los montes, debajo de todo árbol sombrío y debajo de toda encina espesa, lugares donde ofrecieron incienso a todos sus ídolos.
14 "Y extenderé mi mano contra ellos, desolaré la tierra y la devastaré más que el desierto de Diblat. Entonces conocerán que Yo Soy el Eterno".
1 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
2 "Hijo de Adán, así dice el Señor, el Eterno, a la tierra de Israel: El fin, el fin viene sobre los cuatro extremos del país.
3 "Ahora será el fin sobre ti. Enviaré sobre ti mi enojo, te juzgaré según tus caminos, y pondré sobre ti todas tus abominaciones.
4 "Mi ojo no te perdonará, ni tendré piedad de ti; antes pondré sobre ti tus caminos, y en medio de ti estarán tus abominaciones. Y sabréis que Yo Soy el Eterno".
5 Así dice el Señor, el Eterno: "Desastre tras desastre viene.
6 "Viene el fin, el fin viene. Se ha despertado contra ti. Ya viene.
7 "La condenación viene sobre ti, oh habitante del país. El tiempo viene, cerca está el día. Día de alboroto, y no de alegría sobre los montes.
8 "Estoy por derramar mi ira sobre ti, y cumplir en ti mi enojo. Te juzgaré según tus caminos, y pondré sobre ti tus abominaciones.
9 "Y mi ojo no tendrá compasión, ni perdonará. Te retribuiré según tu conducta y tus prácticas abominables. Y sabréis que Yo Soy el Eterno, que castiga.
10 "Aquí está el día, ahí viene. La condenación ha brotado, ha florecido la vara, ha reverdecido la soberbia.
11 "La violencia se ha convertido en vara para castigar la impiedad. Ninguno de ellos, ni de su multitud quedará, ni uno de los suyos, ni habrá entre ellos quien se lamente.
12 "El tiempo ha llegado, se acercó el día. El que compra, no se alegre, y el que vende, no llore; porque la ira está sobre toda su multitud.
13 "Porque el que vende no recobrará lo que vendió, aunque quede vivo. Porque la visión acerca de la multitud no será revocada. A causa de su iniquidad ninguno podrá amparar su vida.
14 "Tocarán trompeta, prepararán todas las cosas, y no habrá quien vaya a la batalla; porque mi ira está sobre toda su multitud.
15 "De fuera vendrá espada, de dentro peste y hambre. El que esté en el campo morirá a espada, y el que esté en la ciudad, lo consumirá el hambre y la peste.
16 "Y los que escapen, huirán y estarán sobre los montes como palomas de los valles, gimiendo todos, cada uno por su iniquidad.
17 "Toda mano se debilitará, y toda rodilla será como agua.
18 "Se ceñirán de cilicio, y los cubrirá temblor. En todo rostro habrá vergüenza, y toda cabeza estará rapada.
19 "Arrojarán su plata por las calles, y su oro será desechado. Ni su plata ni su oro los podrá librar en el día del furor del Eterno. No satisfarán su hambre, ni llenarán su estómago, porque ése fue su tropiezo para caer en su maldad.
20 "La belleza de sus joyas fue el objeto de su soberbia. Con ellas fabricaron sus abominables ídolos. Por eso se los convertí en basura.
21 "Y en mano de extraños la entregué para ser saqueada. Será despojo de los impíos que la profanarán.
22 "Apartaré de ellos mi rostro. Y violarán mi lugar sagrado, pues entrarán en él invasores, y lo profanarán.
23 "Haz una cadena, porque la tierra está llena de delitos de sangre, la ciudad está llena de violencia.
24 "Por tanto traeré a los más perversos de las naciones, y poseerán sus casas. Haré cesar la soberbia de los poderosos, y sus santuarios serán profanados.
25 "Destrucción viene. Buscarán la paz, y no la encontrarán.
26 "Quebranto vendrá sobre quebranto, y rumor sobre rumor. Buscarán respuesta del profeta, pero la Ley se alejará del sacerdote, y de los ancianos el consejo.
27 "El rey se enlutará, el príncipe se vestirá de desesperación, y temblarán las manos del pueblo. Según su camino haré con ellos, y con los juicios de ellos los juzgaré. Entonces sabrán que Yo Soy el Eterno".
1 El día cinco del sexto mes, estaba yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados ante mí. Allí se posó sobre mí la mano del Señor, el Eterno.
2 Miré, y vi una semejanza de fuego. Desde su cintura hacia abajo, parecía fuego; y desde su cintura hacia arriba, parecía como resplandor de bronce refulgente.
3 Aquella semejanza extendió la mano, y me tomó por el pelo de mi cabeza. El Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visión de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta norte del atrio interior, donde estaba el ídolo del celo.
4 Allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo.
5 Y me dijo: "Hijo de Adán, levanta tus ojos hacia el norte". Levanté mis ojos hacia el norte, y junto a la puerta del altar, vi el ídolo del celo a la entrada.
6 Entonces me dijo: "Hijo de Adán, ¿ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí, para alejarme de mi Santuario? Pero vuélvete, y verás abominaciones mayores aún".
7 Me llevó a la entrada del atrio. Miré, y vi una abertura en la pared.
8 Y me dijo: "Hijo de Adán, horada la pared". Horadé la pared, y vi una puerta.
9 Me dijo luego: "Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí".
10 Entré y vi imágenes de reptiles y bestias repugnantes, y todos los ídolos de la casa de Israel, pintados por toda la pared.
11 Ante ellos estaban setenta ancianos de Israel, y Jaazanías hijo de Safán entre ellos. Cada uno con su incensario en la mano. Y subía una espesa nube de incienso.
12 Y me dijo: "Hijo de Adán, ¿ves las cosas que los ancianos de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras de imágenes pintadas? Porque ellos dicen: 'El Eterno no nos ve. El Eterno ha dejado la tierra"'.
13 Me dijo después: "Vuélvete, y verás abominaciones mayores que cometen".
14 Me llevó a la entrada de la puerta norte de la casa del Señor. Y había mujeres sentadas llorando a Tamuz.
15 Luego me dijo: "¿Ves, hijo de Adán? Vuélvete, y verás abominaciones mayores aún que éstas".
16 En seguida me llevó al atrio interior del templo del Señor. Y a la entrada del Santuario del Eterno, entre la entrada y el altar, había unos 25 varones, de espaldas hacia el Santuario y sus rostros hacia el oriente, postrados adorando el sol.
17 Y me dijo: "¿Has visto, hijo de Adán? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado la tierra de maldad, provocan mi enojo y ponen hedor a mi nariz.
18 "Yo también los trataré con enojo. No los perdonaré, ni les tendré lástima. Aunque griten en mis oídos, no los oiré".
1 Entonces clamó en mis oídos a gran voz, y dijo: "Los verdugos de la ciudad han llegado, cada uno con su instrumento destructor en su mano".
2 Y vi seis hombres que venían por la puerta superior del norte. Cada uno traía en su mano su instrumento para destruir. Entre ellos había un varón vestido de lino, que traía en su cintura una cartera de escribano. Al entrar, se pararon junto al altar de bronce.
3 La gloria del Dios de Israel se elevó por encima del querubín donde había estado, y se trasladó al umbral del templo. El Señor llamó al varón vestido de lino, que tenía la cartera de escribano,
4 y le dijo: "Pasa por la ciudad, por en medio de Jerusalén, y pon una señal en la frente de los hombres que gimen y claman a causa de todas las abominaciones que se cometen en ella".
5 Y a los otros oí que les dijo: "Pasad por la ciudad en pos de él, y matad sin lástima ni compasión.
6 "Matad a viejos, jóvenes, doncellas, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno. Pero no toquéis a ninguno que tenga la señal. Y empezad desde mi Santuario". Empezaron, pues, desde los ancianos que estaban ante el templo.
7 Y les dijo: "Contaminad la casa, llenad los atrios de muertos. Id". Así, salieron a matar en la ciudad.
8 Cuando estaban matando, yo quedé solo. Me postré sobre mi rostro, y clamé: "¡Señor, Eterno! ¿Destruirás a todo el resto de Israel derramando tu ira sobre Jerusalén?"
9 Me respondió: "La maldad de Israel y de Judá es sobremanera grande. El país está lleno de crímenes, y la ciudad llena de perversidad; porque han dicho: 'El Eterno abandonó el país, y no ve'.
10 "Así, no los miraré con lástima, ni los perdonaré. Volveré el camino de ellos sobre su cabeza".
11 En ese momento, el hombre vestido de lino, que tenía la cartera en su cintura, respondió: "Ejecuté lo que me mandaste".
1 Miré en la expansión, y vi sobre la cabeza de los querubines como una piedra de zafiro, semejante a un trono.
2 Y Dios dijo al hombre vestido de lino: "Entra en medio de las ruedas debajo de los querubines, llena tus manos de brasas encedidas de entre los querubines, y espárcelas sobre la ciudad". Y entró ante mi vista.
3 Los querubines estaban a la derecha del templo cuando este varón entró; y la nube llenaba el atrio interior.
4 Entonces la gloria del Eterno se levantó del querubín, y pasó al umbral de la puerta. Y el templo se llenó de la nube, y el atrio se llenó del resplandor de la gloria del Eterno.
5 El estruendo de las alas de los querubines se oía hasta el atrio exterior, como la voz del Dios Todopoderoso cuando habla.
6 Cuando Dios mandó al varón vestido de lino, le dijo: "Toma fuego de entre las ruedas, de entre los querubines". El entró y se paró entre las ruedas.
7 Y un querubín alargó su mano al fuego que estaba entre los querubines, tomó y lo puso en mano del que estaba vestido de lino. Este lo recibió y salió.
8 Entonces vi que los querubines tenían una forma de una mano humana bajo sus alas.
9 Miré, y vi cuatro ruedas junto a los querubines, una rueda junto a cada querubín. Y las ruedas tenían el fulgor del crisólito.
10 Las cuatro eran de una misma forma, como si estuvieran una dentro de la otra.
11 Cuando andaban, avanzaban hacia cualquiera de los cuatro costados hacia donde miraba el querubín. Las ruedas no se volvían. El querubín iba sin volverse, en la dirección en que miraba la cabeza.
12 Y todo su cuerpo, su espalda, sus manos, sus alas y las ruedas, estaban llenas de ojos.
13 Y oí que a las ruedas las llamaban "Torbellino".
14 Cada querubín tenía cuatro rostros. El primero era de querubín, el segundo de hombre, el tercero de león, y el cuarto de águila.
15 Y los querubines se elevaron. Este es el ser viviente que yo había visto junto al río Quebar.
16 Cuando andaban los querubines, andaban las ruedas junto con ellos. Y cuando los querubines levantaban sus alas para elevarse de la tierra, las ruedas no se separaban de ellos.
17 Cuando los querubines se detenían, se detenían ellas, y cuando ellos se elevaban, se elevaban con ellos; porque el Espíritu de los seres vivientes estaba en ellas.
18 Entonces la gloria del Eterno se elevó del templo, y se posó sobre los querubines.
19 Luego los querubines desplegaron sus alas, y se elevaron de la tierra ante mis ojos. Cuando ellos subieron, también las ruedas subieron con ellos. Se pararon a la entrada oriental de la casa del Eterno, y la gloria del Dios de Israel estaba sobre ellos.
20 Este fue el ser viviente que yo había visto debajo del Dios de Israel en el río Quebar. Y conocí que eran querubines.
21 Cada uno tenía cuatro rostros, cuatro alas y figuras de manos humanas bajo sus alas.
22 La figura de sus rostros era la de los rostros que vi junto al río Quebar, su mismo parecer y su ser. Cada uno caminaba hacia el frente de su rostro.
1 El Espíritu me elevó, y me introdujo por la puerta oriental del templo del Eterno. A la puerta había 25 hombres. Entre ellos vi a Jaazanías hijo de Azur, y a Pelatías hijo de Benaía, príncipes del Pueblo.
2 Me dijo: "Hijo de Adán, éstos son los hombres que maquinan perversidad, y dan mal consejo en esta ciudad.
3 "Los que dicen: 'No será tan pronto. Edifiquemos casa, esta ciudad será la olla, y nosotros la carne'.
4 "Por tanto, hijo de Adán, profetiza contra ellos, profetiza".
5 Y cayó sobre mí el Espíritu del Señor, y me dijo: "Di: Así dice el Eterno: Así habéis hablado, casa de Israel. Lo que sube a vuestro pensamiento, bien lo sé.
6 "Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad, habéis henchido de muertos sus calles.
7 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Los muertos que habéis puesto en ella, son la carne, y ella es la caldera. Pero yo os sacaré a vosotros de en medio de ella.
8 "Espada habéis temido, y espada traeré sobre vosotros -dice el Señor, el Eterno—.
9 "Os sacaré de ella, os entregaré en manos de extraños, y ejecutaré juicios sobre vosotros.
10 "A espada caeréis. Dentro del límite de Israel os Juzgaré, y sabréis que Yo Soy el Eterno.
11 "Esta ciudad no será la olla, ni vosotros seréis la carne en ella. Dentro del límite de Israel os juzgaré.
12 "Y sabréis que Yo Soy el Eterno, porque no habéis andado según mis normas, ni habéis obedecido mis decretos, sino que seguisteis la costumbre de las naciones que os rodean".
13 En eso, cuando yo estaba profetizando, Pelatías hijo de Benaías murió. Entonces me postré en tierra, y clamé a gran voz: "¡Señor, Eterno! ¿Destruirás del todo al remanente de Israel?"
14 Entonces recibí esta Palabra del Eterno:
15 "Hijo de Adán, tus hermanos —tus parientes carnales y toda la casa de Israel— de ellos dicen los habitantes de Jerusalén: 'Están lejos del Eterno. Esta tierra nos fue dada en posesión a nosotros'.
16 "Por tanto di: Así dice el Señor, el Eterno: Aunque los eché lejos entre las naciones, y los esparcí por las tierras, con todo les seré un santuario por poco tiempo en las tierras adonde lleguen.
17 "Di por tanto: Así dice el Señor, el Eterno: Yo os juntaré de los pueblos, os allegaré de los países donde estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel.
18 "Y volverán allá, y quitarán de ella todas sus idolatrías y abominaciones.
19 "Les daré un corazón íntegro, y pondré en ellos un espíritu nuevo. Les quitaré el corazón de piedra, y les daré un corazón de carne.
20 "Entonces andarán en mis decretos, guardarán cuidadosamente mis leyes y las cumplirán. Y serán mi pueblo, y yo seré su Dios.
21 "Pero a ésos, cuyo corazón anda tras el deseo de sus idolatrías y abominaciones, yo volveré su camino sobre sus cabezas" —dice el Señor, el Eterno.
22 Después los querubines desplegaron sus alas, y las ruedas fueron con ellos, con la gloria del Dios de Israel que estaba sobre ellos.
23 Y la gloria del Eterno se fue de la ciudad, y se paró sobre el monte que está al oriente de la ciudad.
24 Después de esta visión el Espíritu me levantó y me volvió a llevar a los exiliados de Babilonia. Así se fue de mí la visión.
25 Y conté a los cautivos lo que el Eterno me había mostrado.
1 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
2 "Hijo de Adán, tú vives en medio de una casa rebelde, que tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen; porque son rebeldes.
3 "Por tanto, tú, hijo de Adán, hazte enseres para el destierro. Y sal al cautiverio de día ante sus ojos. Sal de tu casa, y vete al cautiverio a otro lugar. Tal vez entiendan, aunque son casa rebelde.
4 "Sacarás tus enseres de viaje, de día ante sus ojos, como quien va en cautiverio. Pero tú saldrás por la tarde a la vista de ellos, como quien sale al exilio.
5 "Ante sus ojos horada la pared, y sal por ella.
6 "Ante sus ojos, al anochecer, ponlos sobre tus hombros, y sácalos. Cubre tu rostro, y no mires el suelo. En señal te di a la casa de Israel".
7 Y yo hice como me fue mandado. Saqué mis enseres de día, como enseres para ir al exilio. De tarde horadé la pared a mano. Y al anochecer los llevé sobre los hombros a la vista de ellos.
8 Y por la mañana recibí Palabra del Señor, que me dijo:
9 "Hijo de Adán, la casa de Israel, esa casa rebelde, ¿no te han preguntado: ¿Qué haces?
10 "Diles: Así dice el Señor, el Eterno: Esta profecía es acerca de Jerusalén, y la casa de Israel que está allá,
11 "Diles: Yo soy vuestra señal. Como yo hice, así harán con ellos. Irán cautivos al exilio.
12 "Y al príncipe que está entre ellos llevarán a cuestas de noche, y saldrán. Horadarán la pared para sacarlo por ella, y él cubrirá su rostro para no ver el suelo.
13 "Pero yo extenderé mi red sobre él, y caerá preso en mi malla. Lo haré llevar a Babilonia, a tierra de caldeos; pero no la verá, y allá morirá.
14 "Y a los que estén alrededor de él para su ayuda, y a toda su tropa esparciré a todos los vientos, y desenvainaré espada en pos de ellos.
15 "Y sabrán que Yo Soy el Eterno, cuando los esparza entre las naciones, y los disperse por los países.
16 "De ellos dejaré unos pocos que escapen de la espada, del hambre y la peste, para que cuenten todas sus abominaciones entre los pueblos adonde lleguen. Y sabrán que Yo Soy El Eterno".
17 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
18 "Hijo de Adán, come tu pan con temblor, y bebe tu agua con estremecimiento y ansiedad.
19 "Y di al pueblo del país: Así dice el Señor, el Eterno, acerca de los habitantes de Jerusalén, y de la tierra de Israel: Su pan comerán con temor, y con espanto beberán su agua; porque su tierra será despojada de su plenitud, por la maldad de todos sus habitantes.
20 "Las ciudades habitadas quedarán asoladas, y la tierra quedará desierta. Y sabréis que Yo Soy el Eterno".
21 Recibí esta Palabra del Señor:
22 "Hijo de Adán, ¿qué refrán es éste de los israelitas, de que 'pasan los días, y la visión no se cumple'?
23 "Por tanto diles: Así dice el Señor, el Eterno: Haré cesar este refrán, y no lo repetirán más en Israel. Pero diles: Se acercan esos días y el cumplimiento de toda visión.
24 "No habrá más visión vana, ni habrá adivinación de lisonjeros en Israel.
25 "Porque yo, el Eterno, hablaré. Mi Palabra se cumplirá, no se tardará más; sino que en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabras, y las cumpliré" —dice el Señor, el Eterno.
26 Recibí esta Palabra del Señor:
27 "Hijo de Adán, los de la casa de Israel dicen: 'La visión que éste ve es para muchos días, para lejano tiempo'.
28 "Por tanto, diles: Así dice el Señor, el Eterno: No se tardará más ninguna de mis Palabras. La Palabra que yo hablé se cumplirá" —dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, profetiza contra los profetas de Israel que profetizan de su propia cuenta, diciendo: 'Oíd Palabra del Eterno'.
3 "Así dice el Señor, el Eterno: ¡Ay de los profetas insensatos, que andan en pos de su propio espíritu, y nada vieron!
4 "Como zorras del desierto fueron tus profetas, oh Israel.
5 "No habéis subido a las brechas, ni habéis edificado muro alrededor de la casa de Israel, que resista la batalla en el día del Eterno.
6 "Vieron falsas visiones y adivinación mentirosa. Dicen: 'Dijo el Eterno', y el Eterno no los envió. Y esperan que se confirme la palabra de ellos.
7 "¿No habéis visto visión falsa, y no habéis dicho adivinación mentirosa cuando decís: 'Dijo el Eterno', sin que yo haya hablado?"
8 Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Debido a vuestras falsas palabras y a vuestras visiones mentirosas, yo estoy contra vosotros —dice el Señor, el Eterno—.
9 "Mi mano estará contra los profetas que ven falsas visiones y adivinan mentira. No estarán en la congregación de mi pueblo, ni serán escritos en el libro de la casa de Israel, ni a la tierra de Israel volverán. Y sabréis que Yo Soy el Señor, el Eterno.
10 "Por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: 'Paz', cuando no había paz. Y uno edificaba la pared, y otro la cubría con lodo suelto.
11 "Di a los cubridores con lodo suelto, que caerá. Vendrá lluvia torrencial, enviaré granizo que la haga caer, y viento tempestuoso la romperá.
12 "Y cuando la pared haya caído, os dirán: ¿Dónde está el revoque con que la cubristeis?
13 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, lluvia torrencial vendrá con mi furor, y granizo con enojo para consumirla.
14 "Así desbarataré la pared que cubristeis con lodo suelto, y la echaré por tierra. Será descubierto su cimiento, caerá, y seréis consumidos en medio de ella. Y sabréis que Yo Soy el Eterno.
15 "Así cumpliré mi enojo en la pared y en los que la cubrieron, y os diré: '¡Ya no existe la pared, ni los que la cubrieron!'
16 "Ya no existen esos profetas de Israel que profetizan a Jerusalén visión de paz, cuando no había paz", dice el Señor, el Eterno.
17 "Ahora, hijo de Adán, dirígete a las hijas de tu pueblo que profetizan de su corazón, y habla contra ellas.
18 "Di: Así dice el Señor, el Eterno: ¡Ay de las que cosen vendas mágicas para las muñecas, y velos mágicos para las cabezas, para enlazar a la gente! ¿Enlazaréis la vida de mi pueblo, para mantener vuestra propia vida?
19 "Me habéis deshonrado entre mi pueblo por unos puñados de cebada y unos pedazos de pan. Habéis matado a los que no deben morir, y habéis dado vida a los que no deben vivir, mintiendo a mi pueblo que escucha mentiras.
20 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Yo estoy contra vuestras vendas mágicas con que cazáis a las personas como aves. Yo las arrancaré de vuestros brazos, y libraré a las personas que cazáis como pájaros.
21 "Romperé también vuestros velos, y libraré a mi pueblo de vuestra mano, y no serán más vuestra presa. Y sabréis que Yo Soy el Eterno.
22 "Por cuanto entristecisteis con mentira el corazón del justo, a quien yo no entristecí, y fortalecisteis al impío, para que no se aparte de su mal camino, infundiéndole ánimo.
23 "Por tanto, no veréis más falsas visiones, ni practicaréis más adivinaciones. Y libraré a mi pueblo de vuestra mano. Y sabréis que Yo Soy el Eterno".
1 Algunos ancianos de Israel vinieron, y se sentaron ante mí.
2 Y recibí esta Palabra del Eterno:
3 "Hijo de Adán, estos hombres han puesto ídolos en su corazón, y malvados tropiezos ante sí. ¿Acaso dejaré que me consulten?
4 "Por tanto, diles: Así dice el Señor, el Eterno: Todo israelita que haya puesto ídolos en su corazón, y colocado tropiezos malvados ante sí, y venga al profeta, yo, el Eterno, le responderé según la multitud de sus ídolos.
5 "Haré eso para prender el corazón de la casa de Israel, que se apartó de mí por sus ídolos.
6 "Por tanto, di a la casa de Israel: Así dice el Señor, el Eterno: Convertíos, y volveos de vuestros ídolos, y apartad vuestro rostro de todas vuestras abominaciones.
7 "Porque cualquier israelita o extranjero que resida en Israel, que se haya apartado de andar en pos de mí, y haya puesto ídolos en su corazón, y colocado ante sí tropiezos de su maldad, y venga al profeta a preguntarle por mí, yo, el Eterno, le responderé por mí mismo.
8 "Y pondré mi rostro contra ese hombre, lo pondré por señal y escarmiento, y lo cortaré de entre mi pueblo. Y sabréis que Yo Soy el Eterno.
9 "Y si el profeta se deja engañar y habla palabra, yo, el Eterno haré tropezar a ese profeta. Extenderé mi mano contra él, y lo raeré de mi pueblo Israel.
10 "Y los dos llevarán el castigo. Como la maldad del que pregunta, así será la maldad del profeta.
11 "Para que la casa de Israel no se desvíe más de en pos de mí; ni se contamine más en todas sus rebeliones; sino que sean mi pueblo, y yo sea su Dios" —dice el Señor, el Eterno.
12 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
13 "Hijo de Adán, si un país pecara contra mí rebelándose pérfidamente, y yo extendiera mi mano sobre él, si yo le quebrantara el sustento del pan, le enviara hambre, y talara hombres y bestias;
14 y estuvieran en medio de él estos tres hombres, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia, sólo librarían su vida —dice el Señor, el Eterno.
15 "Y si yo enviara malas bestias a ese país, y quedara sin gente, desolado, que no haya quien pase a causa de las bestias,
16 "y esos tres varones estuvieran en medio de él, vivo yo —dice el Señor, el Eterno—, ni a sus hijos librarán; ellos solos serían libres, y el país quedaría asolado.
17 "O si yo trajera espada sobre ese país, y dijera: 'Espada, pasa por la tierra, extermina hombres y bestias';
18 "y esos tres varones estuvieran en ella, vivo yo —dice el Señor, el Eterno—, que no librarían ni a sus hijos, ellos solos se librarían.
19 "O si enviara peste sobre esa tierra, y derramara mi ira sobre ella en sangre, para talar de ella a hombres y bestias;
20 "y estuvieran en ella Noé, Daniel y Job —vivo yo, dice el Señor, el Eterno—, no librarían a hijo ni hija; sólo ellos por su justicia librarían su vida.
21 "Por eso dice el Señor, el Eterno: ¿Cuánto más, si enviara mis cuatro malos juicios, espada, hambre, mala bestia y peste, contra Jerusalén para extirpar de ella hombres y bestias?
22 "Sin embargo, quedará en ella un remanente, hijos e hijas que serán llevados fuera. Ellos vendrán a vosotros, y cuando veáis su conducta y sus hechos, os consolaréis del mal que traje sobre Jerusalén.
23 "Os consolaréis cuando veáis su conducta y sus hechos, y conoceréis que no sin motivo hice todo lo que ejecuté en ella" —dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, ¿en qué la madera de la vid es mejor que las ramas de cualquier otro árbol del bosque?
3 "¿Tomarán de ella madera para hacer alguna obra? ¿Harán de ella una estaca para colgar algún objeto?
4 "Después que se echa al fuego para ser consumida, que se consumen sus dos cabos, y se quema la parte del medio, ¿servirá para obra alguna?
5 "Cuando estaba entera no servía para ninguna obra. ¡Cuánto menos después que el fuego la hubiera consumido, y quedara quemada! ¿Servirá más para algo?
6 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Como la madera de la vid entre los árboles del bosque, que eché al fuego para que se consuma, así haré a los habitantes de Jerusalén.
7 "Pondré mi rostro contra ellos. Aunque del fuego escaparon, fuego los consumirá. Y sabréis que Yo Soy el Eterno, cuando ponga mi rostro contra ellos.
8 "Y asolaré el país, por cuanto persistieron en serme muy desleales" —dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, denuncia a Jerusalén sus abominaciones,
3 "y di: Así dice el Señor, el Eterno, a Jerusalén: Tu origen y nacimiento es la tierra de Canaán. Tu padre fue amorreo, y tu madre hitita.
4 "El día en que naciste no fue cortado tu ombligo, ni fuiste lavada con agua para limpiarte, ni salada con sal, ni fuiste envuelta con fajas.
5 "No hubo quien se apiadara de ti, para hacerte algo de esto, sino que el día en que naciste, fuiste echada en pleno campo, y menospreciada.
6 "Entonces yo pasé junto a ti, te vi agitándote en tu sangre, y te dije: 'Aunque estás en tu sangre, vive'.
7 "Y te hice crecer como la hierba del campo. Y creciste, y llegaste a ser grande y hermosa. Los pechos te crecieron, y tu pelo brotó. Pero estabas desnuda y descubierta.
8 "Pasé junto a ti, y vi que tu tiempo era de amores. Y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez. Y con juramento entré en pacto contigo —dice el Señor, el Eterno—, y fuiste mía.
9 "Te lavé con agua, limpié tu sangre y te ungí con aceite.
10 "Te vestí de bordado, te calcé de tejón, te ceñí de lino y te cubrí de seda.
11 "Te atavié con adornos, y puse pulseras en tus brazos, y collar en tu cuello.
12 "Puse una joya en tu nariz, zarcillos en tus orejas y una hermosa diadema en tu cabeza.
13 "Así fuiste adornada de oro y plata, y tu vestido fue lino fino, seda y bordado. Comiste flor de harina de trigo, miel y aceite, y fuiste hermoseada en extremo, y prosperaste hasta reinar.
14 "Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura, que era perfecta, y del esplendor que yo puse sobre ti —dice el Señor, el Eterno.
15 "Pero confiaste en tu hermosura, te prostituiste a causa de tu renombre, y derramaste tus fornicaciones a cuantos pasaron, para ser de ellos.
16 "Tomaste de tus vestidos, hiciste diversos lugares altos, y fornicaste en ellos. Nunca había sucedido algo semejante, ni sucederá.
17 "Tomaste también de tus hermosas alhajas de mi oro y de mi plata, que yo te había dado, te hiciste imágenes de hombres, y fornicaste con ellas.
18 "Tomaste tus vestidos de diversos colores, y las cubriste; y mi aceite y mi incienso pusiste ante ellas.
19 "También mi pan que yo te había dado, la flor de harina, el aceite y la miel, con que yo te mantuve, pusiste ante ellas por suave aroma. Así fue —dice el Señor, el Eterno.
20 "Además, tomaste tus hijos e hijas que me habías engendrado, y los sacrificaste a ellas para que fueran consumidos. ¿No era suficiente tu fornicación,
21 "que sacrificaste a mis hijos, y los diste para que los hiciesen pasar por el fuego?
22 "Y con todas tus abominaciones y fornicaciones no te has acordado de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en sangre.
23 "¡Ay, ay de ti! —dice el Señor, el Eterno—. Después de toda tu maldad,
24 "edificaste lugares altos, y te hiciste altar en todas las plazas.
25 "En toda cabeza de camino edificaste tu altar, profanaste tu hermosura, te ofreciste a cuantos pasaban, y multiplicaste tus fornicaciones.
26 "Fornicaste con tus vecinos egipcios, de grandes carnes. Y aumentaste tus fornicaciones para enojarme.
27 "Por eso extendí contra ti mi mano, disminuí tu provisión ordinaria, y te entregué a la voluntad de las hijas de los filisteos que te aborrecen, y se avergüenzan de tu conducta inmoral.
28 "Fornicaste también con los asirios, porque eras insaciable. Fornicaste con ellos, y tampoco te saciaste.
29 "Multiplicaste también tu fornicación en tierra de los mercaderes, de los caldeos; y ni tampoco con esto te hartaste.
30 "¡Cuán inconstante es tu corazón —dice el Señor, el Eterno—, habiendo hecho todas estas cosas, obras de una desvergonzada ramera!
31 "¡Edificaste tus altares en toda cabeza de camino, en todas las plazas! Y no fuiste siquiera semejante a una ramera, pues despreciaste la paga,
32 "sino que, como mujer adúltera, que en lugar de su marido recibe a extraños.
33 "Las rameras reciben dones, pero tú diste dones a tus amantes. Les diste presentes, para que viniesen a ti de todas partes para tus fornicaciones.
34 "En tus fornicaciones, tú eres lo contrario de las mujeres. Ninguno ha solicitado tus dones, y tú se los diste en lugar de recibirlos.
35 "Por tanto, ramera, oye Palabra del Eterno:
36 "Así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto han sido descubiertas tus vergüenzas, y tu confusión ha sido manifestada a tus amantes, y a los ídolos de tus abominaciones, y en la sangre de tus hijos que les diste;
37 "por tanto, voy a reunir a tus amantes con los cuales tomaste placer, todos los que amaste, con todos los que aborreciste; los reuniré contra ti alrededor, y les descubriré tu vergüenza, y verán toda tu desnudez.
38 "Te sentenciaré al castigo de las adúlteras, y de las que derraman sangre; te daré en sangre de ira y de celo.
39 "Y te entregaré en mano de ellos. Destruirán tus altos, derribarán tus altares, te despojarán de tu ropa, se llevarán tus hermosas alhajas, y te dejarán sin ropa y descubierta.
40 "Enviarán contra ti multitud de gente, y te apedrearán y atravesarán con sus espadas.
41 "Quemarán tus casas, y harán en ti juicios a la vista de muchas mujeres. Así dejarás de ser ramera, y de prodigar dones.
42 "Descargaré mi ira sobre ti, apartaré de ti mi celo, y no me enojaré más.
43 "Por cuanto no te acordaste de los días de tu juventud, y me irritaste con toda tu infamia, yo también traigo tu proceder sobre tu cabeza —dice el Señor, el Eterno— para que no sigas cometiendo esta execrable maldad, junto a todas tus abominaciones.
44 "Todo proverbista dirá de ti: 'Como la madre, tal su hija'.
45 "Tú eres hija de tu madre, que desechó a su esposo y a sus hijos. Hermana de tus hermanas eres, que desecharon a sus esposos y a sus hijos. Vuestra madre fue hitita, y vuestro padre amorreo.
46 "Tu hermana mayor es Samaria con sus hijas, que habitan al norte de ti; y tu hermana menor es Sodoma con sus hijas, que habitan al sur.
47 "Ni aun anduviste en sus caminos, ni hiciste según sus abominaciones. Antes, como si eso fuera poco, te corrompiste más que ellas.
48 "Vivo yo —dice el Señor, el Eterno—, que Sodoma tu hermana, con sus hijas, no han hecho como hiciste tú y tus hijas.
49 "Esta fue la maldad de Sodoma tu hermana: Soberbia, hartura de pan y abundancia de ociosidad tuvo ella y sus hijas. Y no fortalecieron al afligido ni al menesteroso.
50 "Se llenó de soberbia y cometió abominaciones ante mí. Y las quité.
51 "Samaria no cometió ni la mitad de tus pecados. Tú multiplicaste tus abominaciones más que ella. Y has justificado a tus hermanas con todas tus abominaciones.
52 "Tú que juzgaste a tus hermanas, lleva tu vergüenza en tus pecados más abominables que los de ellas. Más justas son que tú. Avergüénzate, y lleva tu confusión, pues has hecho aparecer como justas a tus hermanas".
53 "Sin embargo, yo las restauraré. Restauraré a los cautivos de Sodoma y de sus hijas, y a los cautivos de Samaria y de sus hijas. Y después te restauraré a ti de entre ellas.
54 "Para que tú soportes tu confusión, y te avergüences de todo lo que has hecho, para consuelo de ellas.
55 "Y tus hermanas, Sodoma con sus hijas y Samaria con sus hijas, volverán a su primer estado. Tú también y tus hijas volveréis a vuestro primer estado.
56 "Tú ni siquiera mencionabas a tu hermana Sodoma en el tiempo de tu soberbia,
57 "antes que tu maldad se descubriera. Aun así, ahora eres la burla de las hijas de Siria y de los filisteos, que por todos lados te menosprecian.
58 "Sufrirás, pues, tu depravación y tus abominaciones" —dice el Eterno.
59 "Así dice el Señor, el Eterno: Haré contigo como tú hiciste, que menospreciaste el juramento para invalidar el pacto.
60 "Pero yo recordaré mi pacto que concerté contigo en los días de tu juventud, y estableceré contigo un pacto eterno.
61 "Y te acordarás de tus caminos y te avergonzarás, cuando recibas a tus hermanas, las mayores y las menores que tú, que te daré por hijas, pero no por tu pacto.
62 "Y confirmaré mi pacto contigo, y sabrás que Yo Soy el Eterno.
63 "Para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca a causa de tu vergüenza, cuando yo perdone todo lo que hiciste" —dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, propón una figura, una parábola a la casa de Israel.
3 "Di: Así dice el Señor, el Eterno: Una enorme águila, de grandes alas y largos miembros, llena de plumas de diversos colores, vino al Líbano y tomó el cogollo de un cedro.
4 "Arrancó su principal renuevo, y fue a plantarlo en un país de mercaderes, lo puso en la ciudad de los negociantes.
5 "Tomó también una semilla del país, y la puso en un campo bueno para sembrar. La plantó como a un sauce, donde había mucha agua.
6 "Y brotó, y se convirtió en una baja y extensa vid, y dirigió sus ramas hacia el águila, y sus raíces estaban debajo de ella. Así se hizo una vid, y echó ramas y retoños.
7 "Pero hubo otra enorme águila, de grandes alas y muchas plumas. Entonces esta vid dirigió sus raíces y tendió sus ramas hacia esta águila, para ser regada por ella lejos de donde estaba plantada.
8 "Sin embargo, había sido plantada en buen campo, junto a muchas aguas, para que hiciese ramas, llevara fruto y fuese una vid robusta.
9 "Di: Así dice el Señor, el Eterno: ¿Será esa vid prosperada? La primera águila, ¿no arrancará sus raíces, y destruirá su fruto, para que se seque? Toda su lozanía se secará. Sin gran fuerza y sin mucha gente será arrancada de raíz.
10 "Y aunque sea transplantada, ¿prosperará? Se secará del todo cuando el viento solano la toque. En los surcos de su verdor se secará".
11 "Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
12 "Di ahora a la casa rebelde: ¿Habéis entendido qué significan estas cosas? El rey de Babilonia vino a Jerusalén, tomó a tu rey y a sus príncipes y los llevó a Babilonia.
13 "Tomó también del linaje real, hizo con él alianza, y le hizo prestar juramento. Y se llevó consigo a los poderosos del país,
14 "para que el reino fuera abatido y no se levantara, sino que guardara su alianza y pudiera subsistir.
15 "Pero este príncipe se rebeló enviando embajadores a Egipto, para que le diese caballos y mucha gente. ¿Será prosperado? ¿Escapará el que hizo estas cosas? El que rompió la alianza, ¿podrá huir?
16 "Vivo yo —dice el Señor, el Eterno—, que morirá en Babilonia, donde habita el rey que le hizo reinar, cuyo juramento menospreció, y cuya alianza rompió.
17 "El faraón no le ayudará con gran ejército, ni con mucha compañía, cuando funden baluarte y edifiquen bastiones para cortar muchas vidas.
18 "Por cuanto menospreció el juramento, y quebró el concierto cuando había dado su mano. No escapará.
19 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Vivo yo, que volveré sobre su cabeza, el juramento mío que menospreció, y mi concierto que invalidó.
20 "Y extenderé sobre él mi red, y será preso en mi malla. Lo haré llevar a Babilonia, y allí estaré a juicio con él, por su prevaricación con que se rebeló contra mí.
21 "Y todos sus fugitivos y su tropa caerán a espada. Y los que queden serán esparcidos a todo viento. Y sabréis que yo, el Eterno hablé".
22 Así dice el Señor, el Eterno: "Yo tomaré del brote de aquel alto cedro, y lo plantaré. De su principal renuevo cortaré un tallo, y lo plantaré sobre el monte alto y sublime.
23 "En el alto monte de Israel lo plantaré, alzará ramas, y llevará fruto, y será un magnífico cedro. Y toda especie de aves, habitarán a la sombra de sus ramas.
24 "Y sabrán todos los árboles del campo que yo, el Eterno, humillo al árbol sublime, y elevo al árbol bajo, seco el árbol verde, y reverdezco el árbol seco. Yo, el Eterno, y lo cumpliré".
1 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
2 "¿Qué pensáis al usar el refrán en Israel: 'Los padres comieron las uvas agrias, y los hijos tienen la dentera'?
3 "Vivo yo, dice el Señor, el Eterno, nunca más tendréis que usar este refrán en Israel.
4 "Porque todas las vidas son mías, tanto la vida del padre como la vida del hijo son mías. El que peque, ése morirá.
5 El hombre que sea justo, que haga juicio y justicia,
6 "que no coma sobre los montes, ni alce sus ojos a los ídolos de Israel, ni deshonre la esposa de su prójimo, ni se acerque a una mujer durante su período,
7 "ni oprima a ninguno; el que al deudor devuelva su prenda, el que no robe, el que dé de su pan al hambriento, y cubra con ropa al desnudo;
8 el que no dé a logro, ni reciba usura, que retraiga de la maldad su mano, y haga juicio de verdad entre hombre y hombre;
9 "que en mis ordenanzas camine, guarde mis derechos y obre rectamente; éste es justo, éste vivirá —dice el Señor, el Eterno.
10 "Pero si engendra hijo violento y sanguinario, que comete cualquiera de estas faltas,
11 "que su padre no cometía; antes come sobre los montes, deshonra la esposa de su prójimo,
12 "oprime al pobre y menesteroso, comete robos, no devuelve la prenda, o alza sus ojos a los ídolos, hace abominación,
13 "da a usura, y recibe aumento. ¿Vivirá éste? No vivirá. Todas estas abominaciones cometió, de cierto morirá, su sangre será sobre él.
14 "Pero si éste engendra hijo que ve todos los pecados de su padre, y no lo imita,
15 "que no come sobre los montes, ni alza sus ojos a los ídolos de Israel, que no deshonra la esposa de su prójimo.
16 "ni oprime a nadie, no empeña la prenda, ni comete robo, que da de su pan al hambriento, y cubre de vestido al desnudo;
17 "deja de oprimir al pobre, no recibe usura, cumple mis derechos y anda en mis ordenanzas; éste no morirá por la maldad de su padre, de cierto vivirá.
18 "Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, e hizo lo que no es bueno, morirá por su maldad.
19 "Sin embargo, vosotros preguntáis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo juicio y justicia, y guardó todas mis ordenanzas, de cierto vivirá.
20 "El que peque, ése morirá. El hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo. La justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él".
21 "Pero si el impío se aparta de todos sus pecados, guarda todas mis ordenanzas, y obra juicio y justicia, de cierto vivirá, no morirá.
22 "Todas las rebeliones que cometió, no serán recordadas contra él. En la justicia que hizo vivirá.
23 "¿Acaso me complazco yo en la muerte del impío? —dice el Señor, el Eterno—. ¿No vivirá, si se aparta de sus caminos?
24 "Pero si el justo se aparta de su justicia, comete maldad, y sigue las abominaciones del impío, ¿vivirá él? Todas las justicias que hizo no vendrán en memoria. Por su rebelión y su pecado morirá.
25 Y si decís: 'El camino del Señor no es recto'. Oye, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? Vuestros caminos son los torcidos.
26 "Si el justo se aparta de su justicia, y comete iniquidad, él morirá. Por su iniquidad morirá.
27 "Pero si el impío se aparta de su impiedad, y hace juicio y justicia, salvará su vida.
28 "Porque abrió los ojos y se apartó de todas sus prevaricaciones, de cierto vivirá, no morirá.
29 "Si la casa de Israel aún dice: 'No es recto el camino del Señor'. ¿No son rectos mis caminos, casa de Israel? ¿No son vuestros caminos los injustos?
30 "Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de Israel —dice el Señor, el Eterno—. Convertíos, y volveos de todas vuestras iniquidades, y la iniquidad no os será causa de ruina.
31 "Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y adquirid un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué moriréis, casa de Israel?
32 "No me complazco en la muerte del que muere —dice el Señor, el Eterno—. Convertíos, pues y vivid".
1 "Levanta endecha sobre los príncipes de Israel.
2 "Di: ¡Cómo se echó entre los leones, tu madre la leona! Entre los leoncillos crió sus cachorros.
3 "Hizo subir a uno de sus cachorros, y llegó a ser leoncillo. Aprendió a cazar presa y a devorar hombres.
4 "Las naciones oyeron de él, y lo cazaron con trampa, y lo llevaron con grillos a Egipto.
5 "Cuando la leona, que esperó mucho tiempo, y vio que perdía su esperanza, tomó otro cachorro, y lo puso por leoncillo.
6 "Y él anduvo entre los leones. Se hizo leoncillo, aprendió a cazar, y devoró hombres.
7 "Asoló sus ciudades. Y el país, y todo lo que había en él, temblaban ante su bramido.
8 "Salieron contra él las naciones, las provincias vecinas tendieron contra él su red, y lo apresaron en su foso.
9 "Con ganchos lo encerraron en una jaula, lo llevaron al rey de Babilonia, y lo encarcelaron en fortalezas, para que su voz no se oyera más en los montes de Israel.
10 "Tu madre fue como una vid plantada junto a las aguas, fructífera y llena de ramas, a causa del abundante riego.
11 "Tuvo varas fuertes para cetro de reyes. Se elevó por encima del espeso follaje, se destacó por su altura y por la multitud de sus ramas.
12 "Pero fue arrancada con ira, derribada en tierra, y el viento solano secó su fruto. Sus fuertes ramas fueron quebradas, se secaron sus varas fuertes, y las consumió el fuego.
13 "Y ahora está plantada en el desierto, en tierra seca y árida.
14 "Y de sus ramas salió fuego que consumió su fruto, y no quedó en ella vara fuerte, que sirva para cetro real. Endecha es ésta, y de endecha servirá".
1 En el séptimo año, a los diez del quinto mes, vinieron algunos ancianos de Israel a consultar al Eterno, y se sentaron ante mí.
2 Entonces recibí esta Palabra del Eterno:
3 "Hijo de Adán, di a los ancianos de Israel: Así dice el Señor, el Eterno: ¿A consultarme venís vosotros? Vivo yo, que no os responderé —dice el Señor, el Eterno.
4 "¿Quieres tú juzgarlos? ¿Los quieres juzgar tú, hijo de Adán? Notifícales las abominaciones de sus padres.
5 "Diles: Así dice el Señor, el Eterno: El día que elegí a Israel, alcé mi mano y juré a los descendientes de Jacob, y me di a conocer a ellos en Egipto, les dije: 'Yo Soy el Eterno, vuestro Dios'.
6 "Aquel día les juré que los sacaría de Egipto a la tierra que les había provisto, que mana leche y miel, la más hermosa de todas las tierras.
7 Entonces les dije: 'Cada uno eche de sí las viles imágenes que deleitan sus ojos, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo Soy el Eterno vuestro Dios'.
8 "Pero ellos se rebelaron contra mí, y no quisieron obedecerme. No se deshicieron de las viles imágenes en las que fijaban sus ojos, ni dejaron los ídolos de Egipto. Y dije que derramaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en la tierra de Egipto.
9 "Con todo, por amor de mi Nombre, para que no se infamase ante las naciones entre las cuales estaban, y a las que me di a conocer, los saqué de Egipto".
10 "Los saqué de Egipto, y los traje al desierto.
11 "Les di mis leyes y Mandamientos, que dan vida al que los cumple.
12 "Les di también mis sábados, para que fuesen una señal entre mí y ellos, para que supiesen que Yo Soy el Eterno que los santifico.
13 "Pero los israelitas se rebelaron contra mí en el desierto. No obedecieron mis leyes, desecharon los Mandamientos que dan vida al que los cumple; y profanaron mis sábados en gran manera. Por tanto, dije que volcaría sobre ellos mi ira en el desierto para consumirlos.
14 "Pero por amor a mi Nombre procedí de modo que no se infamase a la vista de las naciones, ante cuyos ojos los saqué.
15 "También alcé mi mano en el desierto, y juré que no los introduciría en la tierra que les di, que mana leche y miel, la más hermosa de todas las tierras.
16 "Porque desecharon mis leyes, no anduvieron en mis ordenanzas, y profanaron mis sábados. Porque tras sus ídolos iba su corazón.
17 "Con todo los miré con piedad, y no los maté, ni los consumí en el desierto.
18 "Antes dije en el desierto a sus hijos: No andéis en las ordenanzas de vuestros padres, ni guardéis sus leyes, ni os contaminéis con sus ídolos.
19 "Yo Soy el Eterno vuestro Dios. Andad en mis ordenanzas, y guardad cuidadosamente mis leyes.
20 "Santificad mis sábados, y sean una señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo, el Eterno, soy vuestro Dios.
21 "Pero también los hijos se rebelaron contra mí. No anduvieron en mis ordenanzas, ni guardaron mis leyes que dan vida al que las cumple. Y profanaron mis sábados. Dije entonces que volcaría mi ira sobre ellos, para cumplir mi enojo en ellos en el desierto.
22 "Pero detuve mi mano, a causa de mi Nombre, para que no se infamase a la vista de las naciones, ante cuyos ojos los saqué.
23 "También alcé mi mano en el desierto, y juré que los esparciría entre las naciones, que los dispersaría por los países.
24 "Porque no obedecieron mis leyes, desecharon mis ordenanzas, profanaron mis sábados, y tras los ídolos de sus padres se fueron sus ojos.
25 "Por eso les di también ordenanzas que no eran buenas, y derechos que no podían darles vida.
26 "Dejé que se contaminaran con sus ofrendas de pasar por el fuego a todo primogénito, para que se horrorizaran, y supieran que Yo Soy el Eterno.
27 "Por tanto, hijo de Adán, di a la casa de Israel. Así dice el Señor, el Eterno: Aun en esto me afrentaron vuestros padres cuando se rebelaron contra mí.
28 "Porque yo los traje a la tierra que con mi mano en alto juré que les daría. Y cuando veían un collado alto y un árbol espeso, allí sacrificaban sus víctimas, y presentaban ofrendas que tanto me ofenden. Allí pusieron también su incienso, y allí derramaron sus libaciones.
29 "Entonces les pregunté: '¿Qué hay en esa colina que frecuentáis?' Y fue llamado lugar alto hasta hoy.
30 "Di, pues, a la casa de Israel: Así dice el Señor, el Eterno: ¿No os contamináis vosotros a la manera de vuestros padres, y fornicáis tras sus abominaciones?
31 "Porque al ofrecer vuestras ofrendas, al pasar vuestros hijos por el fuego, os habéis contaminado con todos vuestros ídolos hasta hoy. ¿Y he de responderos yo, casa de Israel? Vivo yo, dice el Señor, el Eterno, que no os responderé.
32 "Vosotros decís: 'Seamos como las naciones, como la gente del mundo, que sirve al palo y a la piedra'. Pero nunca será así.
33 "Vivo yo —dice el Señor, el Eterno—, que con mano fuerte, brazo extendido y enojo derramado, he de reinar sobre vosotros.
34 "Os sacaré de entre los pueblos, y os juntaré de las tierras donde estáis esparcidos, con mano fuerte, brazo extendido y enojo derramado.
35 "Os traeré al desierto de los pueblos, y allí os juzgaré cara a cara,
36 "Como juzgué a vuestros padres en el desierto de Egipto, así os juzgaré a vosotros —dice el Señor, el Eterno—.
37 "Y os haré pasar bajo la vara, y os traeré en vínculo del pacto.
38 "Apartaré de entre vosotros a los rebeldes, los que se rebelaron contra mí. Aunque los sacaré de la tierra de su destierro, no entrarán en la tierra de Israel. Y sabréis que Yo Soy el Eterno.
39 "Y a vosotros, oh casa de Israel, así dice el Señor, el Eterno: ¡Id cada uno de vosotros y servid a vuestros ídolos! Después seguramente me escucharéis, y no profanaréis más mi santo Nombre con vuestras ofrendas y vuestros ídolos.
40 "Porque en mi santo monte, en el alto monte de Israel —dice el Señor, el Eterno—, allí me servirá toda la casa de Israel, toda ella en la tierra. Allí los aceptaré, y allí demandaré vuestras ofrendas, y las primicias de vuestros dones, con todas vuestras cosas consagradas.
41 "Como grato incienso os aceptaré, cuando os haya sacado de entre los pueblos, y os haya juntado de los países donde estáis esparcidos. Y seré santificado en vosotros a los ojos de las naciones.
42 "Y sabréis que Yo Soy el Eterno, cuando os haya llevado a la tierra de Israel, a la tierra por la cual alcé mi mano que la daría a vuestros padres.
43 "Y allí os acordaréis de vuestros caminos, y de todos vuestros hechos en que os contaminasteis. Y os aborreceréis a vosotros mismos por todos los pecados que cometisteis.
44 "Y sabréis que Yo Soy el Eterno, cuando haga con vosotros, por amor de mi Nombre, no según vuestros malos caminos, ni según vuestras perversas obras, oh casa de Israel" —dice el Señor, el Eterno.
45 Recibí esta Palabra del Eterno:
46 "Hijo de Adán, pon tu rostro hacia el sur, dirige tu palabra a ella, y profetiza contra el bosque del sur.
47 "Di al bosque del sur: Oye Palabra del Eterno: Así dice el Señor, el Eterno: Yo enciendo en ti fuego, que consumirá en ti todo árbol verde y todo árbol seco. No se apagará la llama del fuego, y serán quemados en él todos los rostros, desde el sur hasta el norte.
48 "Y verá toda carne que yo, el Eterno, lo encendí, y no se apagará".
49 Y dije: "¡Ah, Señor, el Eterno! Ellos dicen de mí: '¿No es sólo un inventor de parábolas?"'
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, pon tu rostro contra Jerusalén, vierte palabra contra sus santuarios, profetiza contra la tierra de Israel.
3 "Dirás a la tierra de Israel: Así dice el Señor: Yo contra ti. Sacaré mi espada, y talaré de ti al justo y al impío.
4 "Y por cuanto he de talar en ti al justo y al impío, mi espada saldrá contra toda carne, desde el sur hasta el norte.
5 "Y sabrá toda carne que yo, el Eterno, saqué mi espada. No volverá más.
6 "Y tú, hijo de Adán, gime con quebranto y amargura. Gime ante ellos.
7 "Y cuando te pregunten: ¿Por qué gimes? Dirás: Por la noticia que llega. Todo corazón desfallecerá, toda mano se debilitará, se angustiará todo espíritu, y temblará toda rodilla. Viene, y se cumplirá" —dice el Señor, el Eterno.
8 Recibí esta Palabra del Señor:
9 "Hijo de Adán, profetiza: Así dice el Señor, el Eterno: La espada, la espada está afilada, y aun pulida.
10 "Para degollar víctimas está afilada, pulida para que relumbre. ¿Hemos de alegrarnos? El cetro de mi hijo desprecia todo árbol.
11 "Y la dio a pulir para tenerla a mano. La espada está afilada, y pulida para entregarla en mano del matador.
12 "Clama y gime, hijo de Adán, porque ésta será contra mi pueblo, contra todos los príncipes de Israel. Caerán a espada junto con mi pueblo. Por tanto, golpea tu pecho.
13 "La prueba vendrá. ¿Por qué has despreciado la vara? No prosperará —dice el Señor, el Eterno.
14 "Tú, pues, hijo de Adán, profetiza, bate una mano con otra. Duplíquese y triplíquese el furor de la espada homicida. Esta es la espada de la gran matanza que los traspasará.
15 "Para que el corazón desmaye, y los estragos se multipliquen, en todas las puertas de ellos he puesto espanto de espada. ¡Ah! Dispuesta está para que relumbre, lista a degollar.
16 "Corta a la derecha, hiere a la izquierda, adonde quiera que te vuelvas.
17 "Yo también batiré mis manos, y haré reposar mi ira. Yo, el Eterno, he hablado".
18 De nuevo recibí Palabra del Eterno, que dijo:
19 "Tú, hijo de Adán, señala dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia. De una misma tierra salgan ambos, y pon una señal al principio de cada camino que indique la ciudad adonde va.
20 "Señala el camino por donde venga la espada a Rabá de Amón, y a Jerusalén la fortificada.
21 "El rey de Babilonia se detendrá en una encrucijada, al principio de dos caminos, para tomar adivinación. Sacudirá las saetas, consultará a sus ídolos, mirará el hígado.
22 "La adivinación señalará a su mano derecha, sobre Jerusalén, para ordenar el ataque y empezar la matanza, para levantar el grito de guerra, poner arietes contra las puertas, fundar baluarte y edificar torres.
23 "Esa es una vana adivinación para los judíos, porque han recibido juramento. Pero él trae a la memoria la maldad de ellos, para prenderlos".
24 Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: "Por cuanto habéis hecho venir en memoria vuestras maldades, manifestando vuestras traiciones, y descubriendo vuestros pecados en todas vuestras obras; por cuanto habéis venido en memoria, seréis entregados en su mano.
25 "Y tú, profano e impío príncipe de Israel, ha llegado tu día, el tiempo de tu castigo final.
26 "Así dice el Señor, el Eterno: "Depón la tiara, quita la corona. No será más como era antes. Al bajo alzaré, y al alto abatiré.
27 "¡Ruina! ¡Ruina! ¡A ruina la reduciré! No será más restaurada, hasta que venga Aquel a quien corresponde el derecho. Y a él se la entregaré.
28 "Y tú, hijo de Adán, profetiza: Así dice el Señor, el Eterno, acerca de Amón y sus insultos: La espada, la espada está desenvainada para degollar, pulida para consumir.
29 "Te profetizan vanidad, te adivinan mentira, para entregarte con los malos sentenciados a muerte, cuyo día de castigo ha llegado.
30 "Devuelve la espada a su vaina. Donde te criaste, en la tierra donde has vivido, te juzgaré.
31 "Y derramaré sobre ti mi ira, el fuego de mi enojo haré encender sobre ti, y te entregaré en mano de hombres brutales, artífices de destrucción.
32 "Serás pasto del fuego, la tierra se empapará de tu sangre. No habrá más memoria de ti; porque yo, el Eterno, hablé".
1 Además, recibí Palabra del Señor, que dijo:
2 "Tú, hijo de Adán, ¿no juzgarás tú, no juzgarás a la ciudad sanguinaria, y le mostrarás todas sus abominaciones?
3 "Di: Así dice el Señor, el Eterno: ¡Ciudad que trae su condena sobre sí derramando sangre, y se contamina haciendo ídolos!
4 "En la sangre que derramaste has pecado, y te has contaminado con tus ídolos. Acercaste el día de tu juicio, has llegado a tus años. Por tanto, te di por burla a las naciones, y por escarnio a todas las tierras.
5 "Las que están cerca, y las que están lejos, se reirán de ti, amancillada y llena de turbación.
6 "Los príncipes de Israel, cada uno usa su poder, para derramar sangre.
7 "En ti se desprecia al padre y a la madre, se maltrata al extranjero, se oprime al huérfano y a la viuda.
8 "Menospreciaste mis cosas santas, y mis sábados profanaste.
9 "Calumniadores hay en ti para derramar sangre. Comen sobre los montes y cometen perversidades.
10 "Descubren la desnudez del padre, y fuerzan a la esposa en los días de su período.
11 "Cada uno comete abominación con la esposa de su prójimo, y cada uno contamina a su nuera torpemente. Cada uno fuerza a su hermana, hija de su padre.
12 "En ti reciben soborno para derramar sangre, exigen usura y logro, y explotan al prójimo con violencia. Te olvidaste de mí —dice el Señor, el Eterno.
13 "Batí mi mano a causa de tu avaricia, y de la sangre que derramaste en medio de ti.
14 "¿Estará firme tu corazón? ¿Serán fuertes tus manos el día que yo proceda contra ti? Yo, el Eterno hablé, y lo haré.
15 "Te esparciré por las naciones y las tierras. Y terminaré con tu inmundicia.
16 "Cuando seas degradada a la vista de las naciones, sabrás que Yo Soy el Eterno".
17 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
18 "Hijo de Adán, la casa de Israel se ha vuelto escoria. Todos son bronce y estaño, hierro y plomo en medio del horno. Escoria de plata se volvieron.
19 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto todos os habéis vuelto escoria, yo os junto en Jerusalén.
20 "Como quien junta plata y bronce, hierro, plomo y estaño en el horno, para encender fuego en él y fundir. Así os juntaré en mi enojo y en mi ira, y allí os fundiré.
21 "Os juntaré, y soplaré sobre vosotros en el fuego de mi furor, y en él seréis fundidos.
22 "Como se funde la plata en el horno, así seréis fundidos. Y sabréis que yo, el Eterno habré derramado mi enojo sobre vosotros".
23 Recibí esta Palabra del Eterno:
24 "Hijo de Adán, di a Israel: Tú no eres tierra limpia, ni rociada con lluvia en el día del furor.
25 "La conjuración de sus profetas es como león que brama y arrebata presa; devoran vidas humanas, toman haciendas y honra, aumentan sus viudas en ella.
26 "Sus sacerdotes violentan mi Ley, y contaminan mis cosas santas; entre lo santo y lo profano no diferencian, ni distinguen entre impuro y limpio. De mis sábados escondieron sus ojos, y me profanaron en medio de ellos.
27 "Sus príncipes son lobos que arrebatan presa, derraman sangre, para destruir a la gente y obtener ganancias injustas.
28 "Y sus profetas recubren con lodo suelto, profetizando vanidad, y adivinando mentira. Les dicen: Así dice el Señor, el Eterno, sin que el Señor les haya hablado.
29 "El pueblo del país practica extorsión y comete robo. Violentan al afligido y menesteroso, y oprimen sin derecho al extranjero.
30 "Busqué entre ellos algún hombre que reconstruyera un muro, y se pusiera en la brecha ante mí, en favor del país, para que yo no lo destruyera. Y no lo hallé.
31 "Por tanto, derramaré sobre ellos mi ira, los consumiré con el fuego de mi ira, y volcaré el camino de ellos sobre su cabeza" —dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí Palabra del Eterno, que decía:
2 "Hijo de Adán, hubo dos mujeres, hijas de una madre,
3 "que en su juventud fornicaron en Egipto. Allí fueron estrujados los pechos de su virginidad.
4 "La mayor se llamaba Ahola, y su hermana, Aholiba. Llegaron a ser mías, y tuvieron hijos e hijas. Ahola es Samaria, y Jerusalén, Aholiba.
5 "Ahola cometió fornicación estando aún en mi poder. Se enamoró de los asirios sus vecinos,
6 "que vestían púrpura, capitanes y príncipes, jóvenes codiciables, jinetes que andaban a caballo.
7 "Y se prostituyó con ellos, con los más selectos asirios, de quienes se enamoró. Y se contaminó con todos los ídolos de ellos.
8 "Y no dejó sus fornicaciones de Egipto, porque con ella se echaron en su juventud, y ellos comprimieron los pechos de su virginidad, y derramaron sobre ella su fornicación.
9 "Por lo cual, la entregué en mano de sus amantes, los asirios de quienes se había enamorado.
10 "Ellos descubrieron su desnudez, tomaron sus hijos e hijas, y a ella la mataron a espada. Vino a ser renombrada entre las mujeres, y le aplicaron su castigo.
11 "Su hermana Aholiba la vio, y sin embargo, se envició aún más que ella, y fornicó más que su hermana.
12 "Ella también se enamoró de los asirios sus vecinos, capitanes y príncipes, que vestían con primor, jinetes que andaban a caballo, jóvenes codiciables.
13 "Vi que se había contaminado. Un mismo camino fue el de ambas.
14 "Y aumentó sus fornicaciones. Vio hombres pintados en la pared, imágenes de caldeos pintados de color,
15 "ceñidos de cinturones, y tiaras de color en sus cabezas, todos con parecer de capitanes, a la manera de los babilonios, nacidos en Caldea.
16 "Al verlos se enamoró de ellos, y les envió mensajeros a la tierra de los caldeos.
17 "Así se llegaron a ella los babilonios a la cama de su amor, y la contaminaron con su fornicación. Después de contaminarse, se hastió de ellos.
18 "Así hizo patentes sus fornicaciones, y descubrió su desnudez. Por eso me hastié de ella, como me había hastiado de su hermana.
19 "Aun multiplicó sus fornicaciones recordando los días de su juventud, en que había fornicado en Egipto.
20 "Y se enamoró de aquellos disolutos, cuya carne es como carne de asno, y su flujo como flujo de caballo.
21 "Así anhelaste la lujuria de tu juventud, cuando los egipcios comprimieron los pechos de tu juventud.
22 "Por tanto, Aholiba, así dice el Señor, el Eterno: Yo despierto a tus amantes contra ti, de los cuales se hastió tu deseo, y los haré venir contra ti de todos lados.
23 "Los de Babilonia, los de Caldea, los de Pekod, Soa y Coa, todos los de Asiria con ellos, jóvenes codiciables, capitanes, nobles y principales, que andan a caballo.
24 "Vendrán contra ti carros, carretas y multitud de pueblos. Escudos, paveses y capacetes pondrán contra ti en derredor. Pondré el juicio ante ellos, y por sus leyes te juzgarán.
25 "Pondré mi celo contra ti, y obrarán contigo con furor. Te quitarán tu nariz y tus orejas, y lo que te quede caerá a cuchillo. Tomarán tus hijos e hijas, y tu remanente será consumido por el fuego.
26 "Te despojarán de tus vestidos, y tomarán los adornos de tu hermosura.
27 "Y haré cesar de ti tu lujuria y tu fornicación en tierra de Egipto. Ni más levantarás a ellos tus ojos, ni nunca más te acordarás de Egipto.
28 "Porque así dice el Señor, el Eterno: Yo te entrego en mano de los que aborreciste, los que te hastiaron.
29 "Ellos procederán contigo con odio. Se llevarán todo el fruto de tu trabajo, y te dejarán desnuda y descubierta. Y se verá la inmundicia de tus fornicaciones y tu lujuria.
30 "Esto harán contigo, porque fornicaste en pos de las naciones, al contaminarte con sus ídolos.
31 "En el camino de tu hermana anduviste. Yo, pues, pondré su copa en tu mano.
32 "Así dice el Señor, el Eterno: Beberás la honda y ancha copa de tu hermana. De ti se burlarán las naciones y te escarnecerán.
33 "Serás llena de embriaguez y dolor por la copa de soledad y asolamiento, por la copa de tu hermana Samaria.
34 "La beberás, la agotarás, la quebrarás y rasgarás tus pechos. Yo hablé —dice el Señor, el Eterno.
35 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto te olvidaste de mí, y me has vuelto la espalda, por eso llevarás también tu suciedad y tu fornicación".
36 Me dijo el Eterno: "Hijo de Adán, ¿no juzgarás tú a Ahola, y a Aholiba, y denunciarás sus abominaciones?
37 "Porque han adulterado, hay sangre en sus manos, han fornicado con sus ídolos, y aun a sus hijos que me habían engendrado, hicieron pasar por el fuego, quemándolos.
38 "Aún más hicieron, contaminaron mi Santuario, y profanaron mis sábados.
39 "Pues, habiendo sacrificado sus hijos a sus ídolos, entraban en mi Santuario el mismo día para contaminarlo. Así hicieron en mi propia casa.
40 "Además, hasta enviaron mensajeros para traer hombres de lejos. Cuando llegaron, por amor de ellos te lavaste, alcoholaste tus ojos, y te ataviaste con adornos.
41 "Te sentaste sobre un suntuoso estrado, con la mesa servida, y sobre ella pusiste mi incienso y mi óleo.
42 "Y se oyó voz de holganza. Con los varones vino gente común, los sabeos del desierto. Y pusieron pulseras en sus manos, y bellas coronas sobre sus cabezas.
43 "Y dije de la envejecida en adulterios: ¿Cometerán aún fornicación con ella, y ella con ellos?
44 "Porque vinieron como quien viene a mujer ramera. Así vinieron a Ahola y a Aholiba, mujeres depravadas.
45 "Por tanto, hombres justos las juzgarán por la ley de las adúlteras, por la ley de las que derraman sangre. Porque son adulteras, y sangre hay en sus manos".
46 Por eso dice el Señor, el Eterno: "Yo traeré tropas contra ellas, y las entregaré a turbación y rapiña.
47 "Y la multitud las apedrearán, y las acuclillarán con sus espadas. Matarán a sus hijos e hijas, y consumirán sus casas a fuego.
48 "Haré cesar la lujuria del país, y escarmentarán todas las mujeres, y no harán según vuestras perversidades.
49 "Y sobre vosotros pondrán vuestra obscenidad, y pagaréis los pecados de vuestra idolatría. Y sabréis que Yo Soy el Señor, el Eterno".
1 En el noveno año, a los diez del décimo mes, el Eterno me dijo:
2 "Hijo de Adán, escribe esta fecha, la fecha de este día. El rey de Babilonia sitió a Jerusalén en este mismo día.
3 "Habla por parábola a la casa rebelde, y dile: Así dice el Señor, el Eterno: Pon una olla, y echa en ella agua.
4 "Junta en ella piezas de carne, buenas piezas, pierna y espalda. Y llénala de huesos elegidos.
5 "Toma una oveja selecta. Enciende leña debajo de la olla. Haz que hierva bien, hasta que los huesos también se cuezan.
6 "Pues así dice el Señor, el Eterno: ¡Ay de la ciudad sanguinaria, de la olla herrumbrada cuya herrumbre no ha sido quitada! Vacíala pieza por pieza, sin echar suerte sobre ella.
7 "Porque su sangre está en ella, sobre una piedra lisa la vertió, no la derramó en tierra para que fuese cubierta con polvo.
8 "Para que desborde la ira, para hacer venganza, yo pondré su sangre sobre la dura piedra, para que no sea cubierta.
9 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: ¡Ay de la ciudad sanguinaria! Yo también haré gran hoguera.
10 "Apila la leña, enciende el fuego, cuece bien la carne, mezcla las especias, deja que los huesos se quemen.
11 "Después asienta la olla vacía sobre las brasas, para que se caldee, y quede al rojo vivo, quede limpia de su impureza, y se consuma su herrumbre.
12 "Pero se frustró todo esfuerzo. Ni con el fuego salió la herrumbre.
13 "En tu perversa suciedad padecerás. Porque procuré limpiarte, pero no quedaste limpia de tu suciedad. Nunca más te limpiarás, hasta que yo haya desahogado mi ira sobre ti.
14 "Yo, el Eterno, hablé. Vendrá, y lo haré. No me volveré atrás, ni tendré lástima, ni desistiré. Según tus caminos y tus obras te juzgarán" —dice el Señor, el Eterno.
15 Recibí Palabra del Señor, que dijo:
16 "Hijo de Adán, de golpe voy a quitar el deleite de tus ojos. No endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas.
17 "Reprime tus suspiros, no hagas duelo. Ata el turbante, pon tus sandalias en tus pies. No te cubras con rebozo, ni comas pan de luto".
18 Hablé al pueblo por la mañana, y a la tarde murió mi esposa. A la mañana siguiente hice como fue mandado.
19 Entonces me preguntaron: "¿No nos explicarás qué significan para nosotros estas cosas que haces?"
20 Les respondí: Palabra del Eterno, que me dijo:
21 "Di a la casa de Israel: Así dice el Señor Dios: Yo profano mi Santuario, el orgullo de vuestra fortaleza, el deleite de vuestros ojos, el objeto de vuestro afecto. Y vuestros hijos e hijas que dejasteis, caerán a espada.
22 "Y haréis como yo hice. No os cubriréis con rebozo, ni comeréis pan de luto.
23 "Vuestros turbantes estarán sobre vuestra cabeza, y vuestras sandalias en vuestros pies. No endecharéis ni lloraréis, sino que os consumiréis a causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros.
24 "Ezequiel, pues, os será por señal. Según lo que él hizo, haréis. Cuando esto suceda sabréis que Yo Soy el Señor, el Eterno.
25 "Y tú, hijo de Adán, el día que yo quite su fortaleza, su gozo y su gloria, el deleite de sus ojos, el objeto de su afecto, y sus hijos e hijas,
26 "en ese día vendrá a ti un escapado para traerte la noticia.
27 "En ese día se abrirá tu boca para hablar con el fugitivo. Hablarás, y no estarás más mudo. Les serás por señal, y sabrán que Yo Soy el Eterno".
1 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
2 "Hijo de Adán, pon tu rostro hacia los hijos de Amón, y profetiza contra ellos.
3 "Di a los de Amón: Oíd Palabra del Señor, del Eterno. Así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto dijiste '¡Qué bien!', cuando mi Santuario fue profanado, cuando asolaron a Israel, y Judá fue cautivo;
4 "por eso te entrego a los orientales por heredad. Pondrán en ti sus apriscos y plantarán en ti sus tiendas, comerán tus sementeras y beberán tu leche.
5 "Pondré a Rabá por habitación de camellos, y a los amonitas por majada de ovejas. Y sabréis que Yo Soy el Eterno.
6 "Porque así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto tú batiste tus manos, pataleaste, y te gozaste con toda la malicia de tu corazón contra Israel,
7 "yo extenderé mi mano sobre ti, y te entregaré a las naciones para que seas saqueada. Te cortaré de entre los pueblos, y te destruiré de entre las tierras. Te raeré, y sabrás que Yo Soy el Eterno".
8 "Así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto Moab y Seir dijeron: 'La casa de Judá es como todas las naciones'.
9 "Por tanto, yo abro el lado de Moab desde las ciudades que están en su confín, las tierras deseables que están en Bet Jesimot, Baal Meón y Quiriataim,
10 "a los orientales contra los de Amón. Y la entregaré a ellos por herencia, para que no haya más memoria de los amonitas entre las naciones.
11 "También en Moab haré juicios, y sabrán que Yo Soy el Eterno".
12 Así dice el Señor, el Eterno: "Por lo que hizo Edom vengándose de la casa de Judá, y se hizo muy culpable al vengarse,
13 "por eso dice el Señor, el Eterno: Yo también extenderé mi mano sobre Edom, y talaré de ella hombres y bestias, y la asolaré. Desde Temán y Dedán caerán a cuchillo.
14 "Pondré mi venganza en Edom por mano de mi pueblo Israel, y harán en Edom según mi enojo y mi ira. Y conocerán mi venganza" —dice el Señor, el Eterno.
15 "Así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto los filisteos obraron vengativamente, cuando se vengaron con despecho de ánimo, tratando de destruir a Judá, por antigua enemistad;
16 "por eso dice el Eterno: Yo extiendo mi mano sobre los filisteos, talaré los cereteos, y destruiré el resto que queda en la costa del mar.
17 "Y haré en ellos gran venganza con airada reprensión. Y sabrán que Yo Soy el Eterno, cuando me vengue de ellos".
1 En el undécimo año, en el primero del mes, recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, por cuanto Tiro habló contra Jerusalén, diciendo: '¡Qué bien! Quebrantada está la que era puerta de las naciones. Se volvió a mí. Seré llena y ella desierta';
3 "por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Yo estoy contra ti, oh Tiro, y haré subir contra ti muchas naciones, como el mar hace subir sus olas.
4 "Demolerán las murallas de Tiro, y derribarán sus torres. Raeré de ella hasta su polvo, y la dejaré como una peña lisa.
5 "Tendedero de redes será en medio del mar, porque yo hablé —dice el Señor, el Eterno—, y será saqueada por las naciones.
6 "Sus hijas que están en el campo, serán muertas a espada, y sabrán que Yo Soy el Eterno.
7 "Porque así dice el Señor, el Eterno: Del norte traigo contra Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos, carros, caballeros, compañías y mucho pueblo.
8 "A tus hijas que están en el campo matará a espada, y pondrá contra ti ingenios y baluarte, y afirmará escudo contra ti.
9 "Pondrá arietes contra tus murallas, y tus torres destruirá con hachas.
10 "Por la multitud de sus caballos te cubrirá el polvo de ellos. Con el estruendo de su caballería y las ruedas de sus carros, temblarán tus muros, cuando entre por tus puertas como por portillos de ciudad destruida.
11 "Con los cascos de sus caballos hollará todas tus calles. A tu pueblo matará a espada, y tus fuertes columnas caerán a tierra.
12 "Robarán tus riquezas, saquearán tus mercaderías, y arruinarán tus murallas. Tus casas preciosas destruirán, y pondrán tus piedras, tu madera y tu polvo en medio del agua.
13 "Haré cesar el estrépito de tus canciones, y no se oirá más el son de tus cítaras.
14 Te pondré como una peña lisa, tendedero de redes serás, y nunca más serás edificada. Porque yo, el Eterno, he hablado" —dice el Señor, el Eterno.
15 "Así dice el Señor, el Eterno, a Tiro: ¿No se estremecerán las islas al estruendo de tu caída, cuando griten los heridos, y se haga la matanza en medio de ti?
16 "Entonces todos los príncipes del mar descenderán de sus tronos, se quitarán sus mantos y su ropa bordada. De espanto se vestirán, se sentarán en tierra, temblarán a cada momento, y estarán atónitos.
17 "Levantarán endechas sobre ti, y dirán: ¡Cómo pereciste ciudad alabada, poblada por gente del mar! Eras poderosa en el mar, tú y tus habitantes, que ponían su espanto a todos sus moradores.
18 "Ahora se estremecerán las islas en el día de tu caída, las islas que están en el mar se espantarán de tu fin.
19 "Porque así dice el Señor, el Eterno: Yo te convertiré en ciudad asolada, como las ciudades que no se habitan. Haré subir sobre ti el abismo, y las muchas aguas te cubrirán.
20 "Te haré descender con los que bajan al sepulcro, con la gente antigua. Te pondré en lo más bajo de la tierra, como los desiertos antiguos, con los que descienden al sepulcro, para que nunca más seas poblada. Y no volverás a la tierra de los vivientes.
21 "Te tornaré en espanto, y dejarás de ser. Te buscarán, y nunca más serás hallada" —dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
2 "Hijo de Adán, levanta endechas sobre Tiro.
3 "Di a Tiro, que está situada a la entrada del mar, mercado de los pueblos de muchas islas: Así dice el Señor, el Eterno: Tiro, tú has dicho: 'Yo soy de perfecta hermosura'.
4 "En el corazón de los mares están tus fronteras. Tus edificadores perfeccionaron tu belleza.
5 "De cipreses del monte Senir fabricaron todo tu maderaje. Tomaron cedros del Líbano para hacerte mástiles.
6 "De encinas de Basán hicieron tus remos, hicieron tus cubiertas de cipreses traídos de Chipre.
7 "De lino fino bordado en Egipto fue tu vela, que te servía de enseña. De azul y púrpura, de las islas de Elisa, fue tu pabellón.
8 "Los habitantes de Sidón y Arvad fueron tus remeros. Tus sabios, oh Tiro, estaban en ti, y fueron tus pilotos.
9 "Los ancianos de Gebal y sus artesanos calafatearon tus junturas. Todas las galeras del mar y sus remeros fueron a ti para negociar tus mercancías.
10 "Persas, lidios y libios fueron tus guerreros. Escudos y yelmos colgaron en ti, y te dieron tu honra.
11 "Los hijos de Arvad con tu ejército ocupaban tus murallas alrededor, y los gamadeos tus torres. Sus escudos colgaban alrededor de tus murallas, y completaron tu hermosura.
12 Tarsis comerciaba contigo por la multitud de tus riquezas de plata, hierro, estaño y plomo.
13 "Grecia, Tubal y Mesec traficaban contigo. Te daban esclavos y útiles de bronce por tus mercaderías.
14 "Los de Togarma cambiaban caballos de trabajo y de guerra, y mulos, en tu mercado.
15 Los hijos de Dedán traficaban contigo. Muchas islas tomaban mercadería de tu mano, y te pagaban con marfil y pavos.
16 "Siria comerciaba contigo por la multitud de tus productos, y te pagaban con perlas, púrpura, vestidos bordados, linos finos, corales y rubíes.
17 "Judá e Israel, eran tus compradores, y pagaban con trigo, cera, miel, aceite y resina.
18 "Damasco compraba multitud de tus productos y riquezas, y te pagaba con vino de Helbón y lana blanca.
19 "También Dan y los griegos de Ugal vinieron a tus ferias, a negociar con hierro labrado, mirra destilada y caña aromática.
20 "Dedán comerciaba paños preciosos para carros.
21 "Arabia y todos los príncipes de Cedar, eran tus compradores y te pagaban con corderos, carneros y machos cabríos.
22 "Los mercaderes de Sabá y Rama también fueron tus clientes. Venían con lo principal de toda especiería, piedras preciosas y oro.
23 "Harán, Cane, Edén, los mercaderes de Sabá, de Asiria y Quilmad contrataban contigo.
24 "Estos mercaderes negociaban contigo mantos de azul, bordados, tapices de varios colores, cuerdas enlazadas y madera de cedro.
25 "Las naves de Tarsis eran tus caravanas que traían tus mercaderías. Así llegaste a ser opulenta, multiplicada en gran manera en medio de los mares.
26 "Por muchas aguas te llevaron tus remeros, y el viento del este te quebrantó en los mares.
27 "Tu riqueza y tus mercaderías, tu tráfico, tus remeros y tus pilotos, tus calafates, tus agentes comerciales, tus guerreros, con toda tu compañía que en ti se halla, caerán en medio de los mares el día de tu caída.
28 "Al estrépito de las voces de tus marineros temblarán los arrabales.
29 "Descenderán de sus naves todos los remeros, y los pilotos del mar se quedarán en tierra.
30 "Harán oír su voz, gritarán amargamente, echarán polvo sobre sus cabezas, y se revolcarán en la ceniza.
31 "Raerán sus cabellos, se ceñirán de cilicio, y te endecharán con amargura.
32 "Te endecharán en sus lamentos, y dirán con tristeza: '¿Quién como Tiro, como la destruída en medio del mar?'
33 "Cuando tus mercaderías salían de las naves, saciaban a muchos pueblos. A los reyes de la tierra enriqueciste con la multitud de tus productos.
34 "Ahora eres quebrantada por el mar en la profundidad de las aguas, tus productos y toda tu compañía han caído contigo.
35 "Los habitantes de las islas estarán aterrados por ti, y se espantarán sus reyes.
36 "Los mercaderes de los pueblos silbarán contra ti, vendrás a ser espanto, y para siempre dejarás de ser".
1 Recibí Palabra del Señor, que dijo:
2 "Hijo de Adán, di al príncipe de Tiro: Así dice el Señor, el Eterno: Se enalteció tu corazón, y dijiste: 'Yo soy un dios. En silla de dioses estoy sentado en medio de los mares'. Pero tú eres un hombre y no un dios, aunque pienses que eres tan sabio como un dios.
3 "¿Eres tú más sabio que Daniel? ¿No hay secreto oculto de ti?
4 "Con tu sabiduría y tu prudencia has juntado riquezas, oro y plata en tus tesoros.
5 "Con tu gran habilidad comercial multiplicaste tus riquezas. Y a causa de ellas se enalteció tu corazón.
6 "Por eso, dice el Señor, el Eterno: Por cuanto te crees tan sabio como un dios,
7 "yo traigo sobre ti extranjeros, los más bárbaros entre las naciones, que desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría, y ensuciarán tu esplendor.
8 "Al sepulcro te harán descender, y morirás de muerte violenta como los que mueren en el mar.
9 "¿Dirás a tus verdugos: 'Yo soy un dios'? Serás sólo un hombre, y no un dios, ante tu matador.
10 "De muerte de incircuncisos morirás por mano de extraños; porque yo he hablado" —dice el Señor, el Eterno.
11 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
12 "Hijo de Adán, endecha al rey de Tiro, y dile: Así dice el Señor, el Eterno: Tú eras el modelo de la perfección, lleno de sabiduría, y acabado en hermosura.
13 "En el Edén, en el huerto de Dios estuviste. Toda piedra preciosa te adornaba: rubí, topacio y esmeralda; crisólito, ónice y jaspe; zafiro, turquesa y berilo. De oro eran tus engastes y adornos, preparados desde el día en que fuiste creado.
14 "Fuiste ungido querubín grande, protector. Yo te puse en el santo monte de Dios. Allí estabas, en medio de piedras de fuego andabas.
15 "Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.
16 "A causa de la multitud de tus tratos fuiste lleno de iniquidad, y pecaste. Por eso te eché del monte de Dios, te arrojé de entre las piedras de fuego, oh querubín protector.
17 "Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Yo te arrojé por tierra, para que los reyes te vean.
18 "Con la multitud de tus maldades y de tus tratos deshonestos, ensuciaste tu santuario. Yo pues saqué fuego de en medio de ti, que te consumió, te puse en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran.
19 "Todos los que te conocieron de entre los pueblos, se asombrarán de ti. Espanto serás, y para siempre dejarás de existir".
20 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
21 "Hijo de Adán, pon tu rostro hacia Sidón y profetiza contra ella.
22 "Di: Así dice el Señor, el Eterno: Yo contra ti, Sidón y en ti seré glorificado. Y sabrán que Yo Soy el Eterno, cuando la castigue, y en ella me santifique.
23 "Enviaré peste y sangre a sus plazas, y caerán muertos en ella, con espada por todos lados. Y sabrán que Yo Soy el Eterno".
24 "Y nunca más habrá para Israel espina que lo punce, ni zarza que lacere, ni vecinos que lo menosprecien. Y sabrán que Yo Soy el Eterno.
25 "Así dice el Señor, el Eterno: Cuando junte la casa de Israel de los pueblos donde están esparcidos, entonces me santificaré en ellos a los ojos de las naciones. Y habitarán en su tierra, que di a mi siervo Jacob.
26 "Habitarán en ella seguros. Edificarán casas, plantarán viñas, y vivirán confiadamente, cuando yo castigue a sus vecinos que los desprecian. Y sabrán que Yo Soy el Eterno, su Dios".
1 En el décimo año, a los doce del décimo mes, recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, pon tu rostro contra Faraón rey de Egipto, y profetiza contra él y contra todo Egipto.
3 "Di: Así dice el Señor, el Eterno: Yo contra ti, Faraón rey de Egipto, el gran dragón que yace en medio de sus ríos, que dijo: 'Mío es el Nilo. Yo lo hice'.
4 "Yo pondré anzuelos en tus mejillas, pegaré los peces de tus ríos a tus escamas, te sacaré de tus ríos, y todos los peces de tus ríos saldrán pegados a tus escamas.
5 "Te dejaré en el desierto, a ti y a todos los peces de tus ríos. En pleno campo caerás. No serás levantado, ni juntado. A las bestias de la tierra y a las aves del cielo te he dado por comida.
6 "Y sabrán todos los habitantes de Egipto que Yo Soy el Eterno. Tú fuiste un bastón de caña a la casa de Israel.
7 "Cuando te tomaron de la mano, te quebraste, y les rompiste el hombro; y cuando se recostaron sobre ti, te quebraste, y los deslomaste enteramente.
8 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Yo traigo contra ti espada, y talaré de ti hombres y bestias.
9 "Y la tierra de Egipto será asolada y desierta. Y sabrán que Yo Soy el Eterno; porque dijo: 'Mi río, yo lo hice'.
10 "Por tanto, yo contra ti, contra tus ríos. Asolaré la tierra de Egipto, desde Migdol hasta Asuán, hasta el límite con Etiopía.
11 "No pasará por ella pie de hombre ni de bestia, ni será habitada por cuarenta años.
12 "Y pondré a Egipto en soledad entre las tierras asoladas, y sus ciudades entre las ciudades destruidas estarán asoladas por cuarenta años. Y esparciré a Egipto entre las naciones y por los países".
13 Así dice el Señor, el Eterno: "Al fin de cuarenta años juntaré a Egipto de entre las naciones donde fueren esparcidos.
14 "Devolveré los cautivos de Egipto, y los llevaré a la tierra de Patros, la tierra de su origen, y allí serán un reino bajo.
15 "En comparación con los otros reinos será humilde, y nunca más se alzará sobre las naciones, porque yo los disminuiré, para que no vuelvan a dominar a las naciones.
16 "Y no será más a la casa de Israel una fuente de confianza, que les haga recordar el pecado de mirar en pos de ellos. Y sabrán que Yo Soy el Señor, el Eterno".
17 En el año veintisiete, en el primero del primer mes, recibí Palabra del Eterno, que dijo:
18 "Hijo de Adán, Nabucodonosor rey de Babilonia lanzó una gran campaña contra Tiro. Toda cabeza quedó calva, y toda espalda llagada. Y ni para él ni para su ejército hubo paga de Tiro, por el servicio que prestó contra ella.
19 "Por eso dice el Señor, el Eterno: Yo doy a Nabucodonosor, rey de Babilonia, la tierra de Egipto. Y él tomará sus riquezas, sus despojos, arrebatará su presa, y habrá paga para su ejército.
20 "Por el trabajo con que sirvió contra ella le he dado la tierra de Egipto; porque trabajaron por mí —dice el Señor, el Eterno.
21 "En aquel tiempo haré brotar el poder de Israel, y abriré tu boca entre ellos. Y sabrán que Yo Soy el Eterno".
1 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
2 "Hijo de Adán, profetiza, y di: Así dice el Señor, el Eterno: Gemid. ¡Ay de aquel día!
3 "Porque cerca está el día, cerca está el día del Señor. Día de nublado será el día del castigo de las naciones.
4 "Vendrá espada sobre Egipto, y habrá miedo en Etiopía, cuando caigan las víctimas en Egipto. Tomarán su riqueza, y serán destruidos sus fundamentos.
5 "Etiopía, Libia, Lidia, todos los pueblos mezclados, los de Cub, y los hombres de los países aliados, caerán con ellos a espada.
6 "Así dice el Señor: También caerán los que sostienen a Egipto. La altivez de su fortaleza caerá, desde Migdol hasta Asuán caerán a espada —dice el Señor, el Eterno.
7 "Serán asolados entre las tierras asoladas, y sus ciudades estarán entre las ciudades desiertas.
8 "Y sabrán que Yo Soy el Eterno, cuando ponga fuego a Egipto, y sean destruidos todos sus ayudadores.
9 "En ese tiempo enviaré mensajeros en navíos a espantar a Etiopía la confiada. Y se espantarán en el día de Egipto, porque es seguro que vendrá.
10 "Así dice el Señor, el Eterno: Haré cesar las multitudes de Egipto por mano de Nabucodonosor, rey de Babilonia.
11 "El y su pueblo, los más feroces de las naciones, serán traídos a destruir el país. Desenvainarán sus espadas contra Egipto, y lo llenarán de muertos.
12 "Secaré los ríos, y entregaré el país en manos de malos. Por mano de extranjeros destruiré el país y cuanto contiene. Yo, el Eterno, he hablado".
13 "Así dice el Señor, el Eterno: "Destruiré también las imágenes y los ídolos de Menfis. No habrá más príncipe en Egipto, y en la tierra de Egipto pondré temor.
14 "Asolaré a Patros, pondré fuego a Zoán, y haré juicios en Tebas.
15 "Derramaré mi ira sobre Sin, fortaleza de Egipto, y talaré la multitud de Tebas.
16 "Pondré fuego en Egipto, Sin tendrá gran dolor. Tebas será destrozada, y Memfis tendrá angustias todos los días.
17 "Los jóvenes de Avén y de Pibeset caerán a filo de espada, y sus mujeres irán en cautiverio.
18 "En Tafnes se oscurecerá el día, cuando yo quebrante allí el poder de Egipto. Cesará en ella la soberbia de su poderío, nublado la cubrirá, y los habitantes de sus aldeas irán en cautiverio.
19 "Castigaré, pues, a Egipto, y sabrán que Yo Soy el Eterno".
20 "En el undécimo año, a los siete días del primer mes, recibí esta Palabra del Señor:
21 "Hijo de Adán, he quebrado el brazo de Faraón, rey de Egipto; no ha sido vendado para sanarlo, ni ligado con faja a fin de fortalecerlo para que pueda sostener la espada.
22 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Estoy contra Faraón, rey de Egipto, y quebraré sus brazos, el fuerte y el fracturado, para que la espada se le caiga de la mano.
23 "Esparciré a los egipcios entre las naciones y por los países.
24 "Fortaleceré los brazos del rey de Babilonia, y pondré mi espada en su mano. Pero quebraré los brazos de Faraón, y gemirá como herido de muerte.
25 "Fortaleceré, pues, los brazos del rey de Babilonia, y los brazos de Faraón caerán. Y sabrán que Yo Soy el Eterno, cuando ponga mi espada en la mano del rey de Babilonia, y él la extienda sobre Egipto.
26 "Y esparciré a los egipcios entre las naciones y los países. Y sabrán que Yo Soy el Eterno".
1 En el primer día, del tercer mes, del undécimo año, recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, di a Faraón rey de Egipto y a su pueblo: ¿A quién te comparaste en tu grandeza?
3 "Considera al asirio. Era un cedro en el Líbano, de hermosas ramas, frondoso, de gran altura, y su copa se elevaba sobre las densas ramas.
4 "El agua lo hizo crecer, lo encumbró el abismo, sus ríos rodeaban su pie, y a todos los árboles del campo enviaba sus corrientes.
5 "Por tanto, se encumbró sobre todos los árboles del campo, y se multiplicaron y alargaron sus ramas, a causa de las muchas aguas.
6 "En sus ramas anidaban las aves del cielo, debajo de su ramaje parían las bestias del campo, y a su sombra habitaban grandes naciones.
7 "Llegó a ser hermoso en su grandeza con la extensión de sus ramas, porque su raíz estaba junto a muchas aguas.
8 "Los cedros del jardín de Dios, no rivalizaban con él. Ni las hayas, ni los castaños se asemejaron a sus ramas. Ningún árbol del jardín de Dios fue tan hermoso como él.
9 "Lo embellecí con abundante follaje. Y los árboles del Edén, el jardín de Dios, lo envidiaron.
10 "Por eso, dice el Señor, el Eterno: Por cuanto se encumbró en altura, se elevó sobre las densas ramas, y se enorgulleció su corazón,
11 "yo lo entregué en mano del poderoso de las naciones, para que lo trate de acuerdo a su maldad. Yo lo he desechado.
12 "Y extranjeros, los más feroces de las naciones, lo talaron y abandonaron. Sus ramas cayeron sobre los montes, en todos los valles y arroyadas del país. Y todos los pueblos de la tierra se retiraron de su sombra, y lo dejaron.
13 "Sobre su ruina habitan las aves del cielo, y sobre sus ramas están las bestias del campo,
14 "para que no se exalte en su altura ningún árbol que crece junto a las aguas, ni levante su copa sobre la espesura, ni confíe en su altura ninguno de los que beben el agua. Porque todos están destinados a la muerte, en la profundidad de la tierra, entre los hombres que descienden al sepulcro.
15 "Así dice el Señor, el Eterno: El día que descendió a la tumba, ordené duelo, cubrí las hondas fuentes, detuve sus ríos y las corrientes de agua. Oscurecí al Líbano, y todos los árboles del campo se desmayaron.
16 "Al estruendo de su caída hice temblar a las naciones, cuando lo precipité en la fosa con todos los que descienden a la sepultura. Entonces todos los árboles selectos del Edén, y los mejores del Líbano, todos los que eran bien regados en el país se consolaron.
17 "También ellos descendieron con él a la fosa, con los muertos a espada, los que fueron su brazo, los que estuvieron a su sombra entre las naciones.
18 "¿A quién te has comparado en gloria y grandeza entre los árboles del Edén? Derribado serás con los árboles del Edén en lo profundo de la tierra. Entre los incircuncisos yacerás, con los muertos a espada. Este es Faraón y todo su pueblo" —dice el Señor, el Eterno.
1 En el duodécimo año, en el primer día del duodécimo mes, recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, endecha a Faraón rey de Egipto, y dile: A leoncillo de naciones eres semejante, eres como el dragón del mar; secabas tus ríos, enturbiabas el agua con tus pies y hollabas sus riberas.
3 "Así dice el Señor, el Eterno: Yo extenderé sobre ti mi red con reunión de muchos pueblos, y te harán subir con mi red.
4 "Te echaré por tierra sobre la faz del campo, haré que se posen sobre ti las aves del cielo, y se sacien de ti las bestias de toda la tierra.
5 "Echaré tus carnes sobre los montes, y llenaré los valles con tus cadáveres.
6 "Con tu sangre regaré la tierra donde nadas, hasta los montes y los barrancos se llegarán de ti.
7 "Y cuando te haya extinguido, cubriré los cielos, y oscureceré sus estrellas. Cubriré el sol con nublado, y la luna no dará su luz.
8 "Entenebreceré todos los astros brillantes del cielo por ti, y traeré tinieblas sobre tu país —dice el Señor, el Eterno.
9 "Turbaré el corazón de muchos pueblos, cuando te destruya entre las naciones y los países que no conociste.
10 "Llenaré de terror a muchos pueblos, y sus reyes se horrorizarán de ti, cuando haga resplandecer mi espada ante sus rostros. A cada momento, cada uno se estremecerá por su vida, en el día de tu caída.
11 "Porque así dice el Señor, el Eterno: La espada del rey de Babilonia vendrá sobre ti.
12 "Con espada de fuertes haré caer a tu pueblo, la espada de los más crueles de las naciones. Destruirán la soberbia de Egipto, y toda su multitud será deshecha.
13 "Destruiré todo tu ganado junto a las aguas caudalosas. No las enturbiará más pie de hombre, ni pezuña de bestia.
14 "Entonces asentaré sus aguas, y haré correr sus ríos como aceite —dice el Señor, el Eterno.
15 "Cuando deje la tierra de Egipto asolada y despojada de su plenitud, cuando hiera a todos sus habitantes, sabrán que Yo Soy el Eterno.
16 "Esta es la endecha. La cantarán las hijas de las naciones. La endecharán sobre Egipto y sobre toda su multitud" —dice el Señor, el Eterno.
17 En el año duodécimo, a los quince del mes, recibí esta Palabra del Eterno:
18 "Hijo de Adán, endecha a la multitud de Egipto y a las hijas de las naciones fuertes, y hazlas bajar a la profundidad de la tierra, con los que descienden a la sepultura.
19 "¿A quién superas en belleza? Desciende, y yace con los incircuncisos.
20 "Entre los muertos a espada caerán, a espada es entregado. Traedlo a él y a todo su pueblo.
21 "Desde la tumba, los poderosos jefes dirán de los egipcios y sus aliados: 'Descendieron, yacen con los incircuncisos muertos a espada'.
22 "Allí está Asiria con toda su multitud, en derredor de sus sepulcros, todos cayeron muertos a espada.
23 "Sus sepulcros están en lo más hondo de la fosa. Y su gente está alrededor de su sepulcro. Todos cayeron muertos a espada, porque sembraban pánico entre los vivientes.
24 "Allí está Elam y toda su multitud en su sepulcro. Todos cayeron muertos a espada, descendieron incircuncisos a la profundidad de la tierra, porque sembraban pánico entre los vivientes. Y llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro.
25 "Entre los muertos le pusieron un lecho con toda su multitud. A su alrededor están sus sepulcros, todos incircuncisos muertos a espada, porque sembraban pánico entre los vivientes. Llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro, están entre los muertos.
26 "Allí están Mesec y Tubal con toda su multitud. Sus sepulcros alrededor, todos incircuncisos muertos a espada, porque sembraban pánico entre los vivientes.
27 "Y no yacerán con los fuertes de los incircuncisos que cayeron, que descendieron al sepulcro con sus armas, sus espadas debajo de sus cabezas. Sus pecados estarán sobre sus huesos, porque sembraban pánico entre los vivientes.
28 "Tú, pues, serás quebrantado entre los incircuncisos, y yacerás con los muertos a espada.
29 "Allí está Edom, sus reyes y todos sus príncipes, que con su fortaleza fueron puestos con los muertos a espada. Yacerán con los incircuncisos, con los que descienden al sepulcro.
30 "Allí están los príncipes del norte y todos los de Sidón, que con su terror descendieron con los muertos, avergonzados de su fortaleza. Yacen también incircuncisos con los muertos a espada. Llevaron su confusión con los que descienden al sepulcro.
31 "A éstos verá Faraón, y se consolará con toda su multitud. Faraón muerto a espada y todo su ejército —dice el Señor, el Eterno.
32 "Porque él sembraba el pánico entre los vivientes; yacerá entre los incircuncisos con los muertos a espada, Faraón y toda su multitud" —dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, di a los hijos de tu pueblo: Cuando yo traiga espada sobre el país, y el pueblo tome a un hombre de sus términos, y lo ponga de centinela,
3 "y él vea venir la espada sobre el país, y toque la trompeta, y avise al pueblo,
4 "entonces, el que oiga el sonido de la trompeta, y no le haga caso y la espada lo alcance, su sangre será sobre su cabeza.
5 "Oyó el sonido de la trompeta, y no le hizo caso. Su sangre será sobre él. Si hubiera hecho caso, habría librado su vida.
6 "Pero si el centinela ve venir la espada, y no toca la trompeta para prevenir al pueblo, y viene la espada, y hiere a alguno; éste habrá caído por su pecado, pero demandaré su sangre de mano del centinela.
7 "A ti, hijo de Adán, te he puesto por centinela en la casa de Israel. Oirás la palabra de mi boca, y los advertirás de mi parte.
8 "Cuando yo diga al impío: 'Impío, de cierto morirás', y tú no le hablas para que se guarde de su camino, el impío morirá por su pecado, pero demandaré su sangre de tu mano.
9 "Pero si tú avisas al impío de su camino para que de él se aparte, y él no se aparta, por su pecado morirá él, y tú habrás librado tu vida".
10 "Tú, pues, hijo de Adán, di a la casa de Israel: Vosotros habéis dicho: 'Nuestras rebeliones y pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos. ¿Cómo, pues, viviremos?'
11 "Diles: Así dice el Señor, el Eterno: Vivo yo que no me complazco en la muerte del impío, sino en que se vuelva el impío de su camino, y que viva. ¡Volveos, volveos de vuestros malos caminos! ¿Por qué moriréis, oh casa de Israel?
12 "Tú, hijo de Adán, di a los de tu pueblo: La justicia del justo no lo librará si él desobedece. Y la impiedad del impío no le será estorbo si se vuelve de su impiedad. Si el justo peca, no podrá vivir por su justicia anterior.
13 "Aunque yo diga al justo que de cierto vivirá, si él, confiado en su justicia, comete iniquidad, todas sus justicias no vendrán en memoria, sino que morirá por la iniquidad que cometió.
14 "Y si digo al impío: 'De cierto morirás'. Pero él se vuelve de su pecado, y practica el juicio y la justicia,
15 "si el impío restituye la prenda, devuelve lo que robó, camina en las ordenanzas de la vida, sin cometer iniquidad, de cierto vivirá y no morirá.
16 "No se le recordará ninguno de sus pecados cometidos antes. Hizo juicio y justicia, de cierto vivirá.
17 "Sin embargo, los de tu pueblo dicen: 'No es recto el camino del Señor'. Pero el camino de ellos no es el recto.
18 "Si el justo se aparta de su justicia, y comete iniquidad, por ello morirá.
19 "Y cuando el impío se aparta de su impiedad, y observa el derecho y la justicia, vivirá.
20 "Y dijisteis: 'No es recto el camino del Señor'. Yo os juzgaré, oh casa de Israel, a cada uno conforme a sus caminos".
21 En el año duodécimo de nuestro cautiverio, a los cinco del décimo mes, vino a mí un fugitivo de Jerusalén, y dijo: "La ciudad ha caído".
22 "La tarde anterior a la llegada del fugitivo, la mano del Señor había sido sobre mí, y había abierto mi boca, por la mañana. Así se abrió mi boca, y no estuve más callado.
23 Y recibí esta palabra del Eterno:
24 "Hijo de Adán, los que habitan aquellos desiertos en la tierra de Israel, dicen: 'Abrahán era uno, y poseyó la tierra. Nosotros somos muchos, de seguro que la tierra nos es dada en posesión'.
25 "Por tanto, diles: Así dice el Señor, el Eterno: 'Coméis carne con sangre, a los ídolos alzáis vuestros ojos, derramáis sangre, ¿y vosotros queréis poseer la tierra?
26 "'Estuvisteis sobre vuestras espadas, hicisteis abominación, contaminasteis cada uno la esposa de su prójimo, ¿y habréis de poseer la tierra?'
27 "Les dirás: Así dice el Señor, el Eterno: Vivo yo que los que estén en esos lugares asolados caerán a espada, el que esté en el campo lo entregaré a las bestias que lo devoren; y los que están en las fortalezas y las cuevas, morirán de peste.
28 "Y convertiré el país en desierto y soledad, y cesará la soberbia de su poderío. Los montes de Israel serán asolados, y nadie pasará por ellos.
29 "Y sabrán que Yo Soy el Eterno, cuando convierta el país en soledad y desierto, por todas las abominaciones que han hecho.
30 "Hijo de Adán, los de tu pueblo se mofan de ti junto a las paredes y a las puertas de las casas. Se dicen el uno al otro: 'Venid, oigamos qué Palabra sale del Eterno'.
31 "Vendrán a ti como viene el pueblo a reunión, se sentarán ante ti, oirán tu palabra, pero no la pondrán por obra. Con sus bocas te halagarán, pero su corazón anda en pos de su avaricia.
32 "Tú eres a ellos como cantor de amores, de hermosa voz, que canta bien. Oirán tus palabras, pero no las practicarán.
33 "Pero cuando esto venga —y ya viene— sabrán que hubo profeta entre ellos".
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, profetiza contra los pastores de Israel. Profetiza, y di a los pastores: Así dice el Señor, el Eterno: ¡Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a sí mismos! ¿No deben los pastores apacentar el rebaño?
3 "Coméis la leche, y os vestís de la lana, la gruesa degolláis; pero no apacentáis las ovejas.
4 "No fortalecisteis a las débiles, ni curasteis la enferma; no ligasteis la perniquebrada, ni volvisteis la descarriada, ni buscasteis la perdida; sino que las dominasteis con dureza y violencia.
5 "Y andan errantes por falta de pastor. Son presa de toda bestia del campo, y andan esparcidas.
6 "Anduvieron perdidas mis ovejas por los montes, y en todo collado alto. Por todo el país fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscara, ni quien preguntara por ellas.
7 "Por tanto, pastores, oíd palabra del Eterno:
8 "Vivo yo, dice el Señor, el Eterno, por cuanto mi rebaño fue robado, mis ovejas fueron comidas por las bestias del campo, sin pastor; y mis pastores no buscaron a mis ovejas, sino que se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron a mis ovejas;
9 "por tanto, pastores, oíd palabra del Eterno:
10 "Así dice el Señor, el Eterno: Yo juzgaré a los pastores, demandaré mis ovejas de su mano, y los quitaré de apacentar las ovejas. Ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida".
11 "Así dice el Señor, el Eterno: Yo mismo buscaré mis ovejas, y las cuidaré.
12 "Como el pastor busca a su rebaño, el día que las ve esparcidas, así buscaré a mis ovejas, y las libraré de todos los lugares donde fueron esparcidas el día nublado y oscuro.
13 "Las sacaré de las naciones, y las juntaré de los países; las traeré a su tierra, las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas y en los lugares habitados del país.
14 "En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel será su majada. Allí dormirán en buen redil, y en ricos pastos serán apacentadas, sobre los montes de Israel.
15 "Yo apacentaré a mis ovejas, y las llevaré a descansar —dice el Señor, el Eterno.
16 "Yo buscaré la perdida, traeré la descarriada, ligaré la perniquebrada, y fortaleceré la enferma. Pero a la gruesa y a la fuerte destruiré. Las apacentaré con justicia.
17 "Y de vosotras, ovejas mías, así dice el Señor, el Eterno: Yo juzgaré entre oveja y oveja, entre carneros y machos cabríos.
18 "¿Os parece poco comer los buenos pastos, y luego pisotear lo que queda? ¿Os parece poco beber el agua limpia, y luego enturbiar con vuestros pies la que queda?
19 "Y mis ovejas comen lo que hollaron vuestros pies, y beben lo que vuestros pies enturbiaron.
20 "Por eso, así les dice el Señor, el Eterno!: Yo juzgaré entre la oveja gruesa y la flaca,
21 "por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y acorneasteis a las débiles, hasta que las esparcisteis fuera.
22 "Yo salvaré a mis ovejas, y nunca más serán en rapiña, y juzgaré entre oveja y oveja.
23 "Levantaré sobre ellas un pastor, a mi siervo David; él las apacentará, él será su pastor.
24 "Yo, el Eterno seré su Dios, y mi siervo David su príncipe. Yo, el Eterno, he hablado.
25 "Estableceré con ellas un pacto de paz, y quitaré de la tierra las malas bestias. Habitarán seguras en el desierto y dormirán en los bosques.
26 "Y haré de ellas y de sus alrededores una bendición. Y enviaré lluvia a su tiempo, lluvias de bendición.
27 "El árbol del campo y la tierra darán su fruto, y ellas vivirán seguras en su país. Y cuando las libre de los que se sirven de ellas, sabrán que Yo Soy el Eterno.
28 "No serán más presa de las naciones, ni las bestias de la tierra las devorarán; sino que habitarán seguras, y no habrá quien las espante.
29 "Les daré sembrados fértiles, y no serán más consumidas de hambre, ni serán más avergonzadas por las naciones.
30 "Y sabrán que yo, el Eterno, su Dios, estoy con ellos; y que ellos, la casa de Israel son mi pueblo —dice el Señor, el Eterno.
31 "Vosotras, ovejas mías, ovejas de mi pasto, hombres sois, y yo vuestro Dios" -dice el Señor, el Eterno.
1 Recibí Palabra del Eterno, que dijo:
2 "Hijo de Adán, pon tu rostro hacia el monte Seir, y profetiza contra él.
3 "Dile: Así dice el Señor, el Eterno: Yo contra ti, oh monte Sei, Extenderé mi mano contra ti, y te pondré en asolamiento y soledad.
4 "Asolaré tus ciudades. Serás asolado, y sabrás que Yo Soy el Eterno.
5 "Por cuanto tuviste enemistad perpetua, y entregaste a Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en el tiempo extremadamente malo.
6 "Por tanto, vivo yo, —dice el Señor, el Eterno—, a sangre te destinaré, y sangre te perseguirá. Ya que la sangre no aborreciste, sangre te perseguirá.
7 "Convertiré el monte Seir en desierto y soledad, y cortaré de él al que va y al que viene.
8 "Y llenaré sus montes de sus muertos. En tus collados, en tus valles y en todos tus arroyos, caerán muertos a espada.
9 "Te pondré en asolamiento perpetuo, y tus ciudades nunca más serán restauradas. Y sabréis que Yo Soy el Eterno.
10 "Por cuanto dijiste: 'Las dos naciones y los dos países serán míos. Los poseeremos, a pesar de que el Eterno esté allí'.
11 "Por eso, vivo yo —dice el Señor, el Eterno—, haré conforme a la ira y al celo con que procediste, a causa de tu enemistad con ellos. Y seré conocido en ellos, cuando te juzgue.
12 "Y sabrás que yo, el Eterno, oí todas las injurias que proferiste contra los montes de Israel, diciendo: 'Son destruidos. Nos fueron dados para que los devoremos'.
13 "Y os engrandecisteis contra mí con vuestra boca, y multiplicasteis contra mí vuestras palabras. Yo las oí.
14 "Así dice el Señor, el Eterno: Para alegría de toda la tierra, yo te asolaré.
15 "Como te alegraste sobre la herencia de Israel, porque fue asolada, así te haré a ti. Asolado será el monte Seir y toda Edom. Y sabrán que Yo Soy el Eterno".
1 "Hijo de Adán, profetiza a los monte de Israel, y di: Montes de Israel, oíd Palabra del Eterno.
2 "Así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto el enemigo dijo de vosotros: '¡Ea! También las antiguas alturas han llegado a ser nuestra heredad'.
3 "Por tanto di: Así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto os han desolado y codiciado de todas partes, para que seáis posesión de otras naciones, y andáis en boca de lenguas, y sois el oprobio de los pueblos,
4 "por eso, montes de Israel, oíd Palabra del Señor, el Eterno: Así dice el Señor, el Eterno a los montes y collados, a los arroyos y valles, a las ruinas y asolamientos, y a las ciudades desamparadas, que fueron entregadas al pillaje y al escarnio de las naciones que os rodean;
5 "por eso, así dice el Señor, el Eterno: He hablado en el fuego de mi celo contra las demás naciones, y contra todo Edom, que se apoderaron de mi tierra como heredad con alegría de corazón, con enconado ánimo, para saquearla y despoblarla.
6 "Por tanto, profetiza sobre la tierra de Israel, y di a los montes y collados, a los arroyos y valles: Así dice el Señor, el Eterno: En mi celo y mi furor he hablado, por cuanto habéis llevado el oprobio de las naciones.
7 "Por lo cual, así dice el Señor, el Eterno: He alzado mi mano y jurado que las naciones que están alrededor han de llevar su afrenta.
8 "Pero vosotros, montes de Israel, daréis vuestras ramas y llevaréis vuestro fruto a mi pueblo Israel; porque está por venir.
9 "Porque yo estoy por vosotros. A vosotros me volveré, y seréis labrados y sembrados.
10 "Multiplicaré la casa de Israel, toda ella; y las ciudades serán reedificadas y habitadas.
11 "Multiplicaré entre vosotros hombres y ganado, serán multiplicados y crecerán. Os haré morar como solíais antiguamente, y os haré mayor bien que en vuestro principio. Y sabréis que Yo Soy el Eterno.
12 "Haré que hombres de mi pueblo Israel, anden sobre vosotros. Ellos te poseerán, oh tierra, serás su herencia, y nunca más los privarás de sus hijos.
13 "Así dice el Señor, el Eterno: Por cuanto dicen: 'Tú eres una tierra que devora a los hombres, y los priva de sus hijos';
14 "por eso, no devorarás más a ningún hombre, ni privarás de sus hijos a tu nación —dice el Señor, el Eterno.
15 "Y nunca más dejaré que oigas injuria de naciones, ni burla de la gente, ni privarás más a tu nación de sus hijos" —dice el Señor, el Eterno.
16 Recibí esta Palabra del Eterno:
17 "Hijo de Adán, cuando Israel moraba en su país, lo contaminó con sus caminos y con sus obras. Como inmundicia mensual de mujer fue su conducta ante mí.
18 "Y volqué mi ira sobre ellos por la sangre que derramaron sobre la tierra, porque con sus ídolos la contaminaron.
19 "Los esparcí por las naciones y los países. Conforme a sus caminos y a sus obras los juzgué.
20 "Y a las naciones donde fueron, profanaron mi santo Nombre. Y se dijo de ellos: 'Estos son el pueblo del Eterno, y de su tierra han salido'.
21 "Y tuve lástima de mi santo Nombre, que Israel deshonró entre las naciones donde fueron.
22 "Por tanto, di a la casa de Israel: Así dice el Señor, el Eterno: No lo hago por vosotros, casa de Israel, sino por mi santo Nombre que profanasteis entre las naciones adonde habéis llegado.
23 "Vindicaré mi gran Nombre, deshonrado entre las naciones, que vosotros profanasteis en medio de ellas. Y las naciones sabrán que Yo Soy el Eterno —dice el Señor, el Eterno—, cuando yo vindique mi santidad por medio de vosotros ante sus ojos.
24 "Os tomaré de las naciones, os juntaré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país.
25 "Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias y de todos vuestros ídolos.
26 "Os daré un corazón nuevo, y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros. Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
27 "Pondré mi Espíritu dentro de vosotros, y haré que andéis en mis Mandamientos, que guardéis mis normas, y las cumpláis.
28 "Habitaréis en la tierra que di a vuestros padres, y seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.
29 "Y os libraré de todas vuestras inmundicias. Llamaré al trigo, y lo multiplicaré, y no os daré más hambre.
30 "Multiplicaré también el fruto de los árboles y el fruto del campo, para que nunca más recibáis oprobio de hambre entre las naciones.
31 "Os acordaréis de vuestros malos caminos, y de vuestras obras que no fueron buenas, y os avergonzaréis de vosotros mismos por vuestras iniquidades y abominaciones.
32 "No lo hago por vosotros —dice el Señor, el Eterno—, sabedlo bien. Avergonzaos y confundíos por vuestras iniquidades, casa de Israel.
33 "Así dice el Señor, el Eterno: El día que os limpie de todas vuestras iniquidades, repoblaré las ciudades, y serán reedificadas.
34 "Y la tierra devastada será labrada, en lugar de quedar desierta a los ojos de todos los que pasan.
35 "Y dirán: 'Esta tierra que había sido asolada, ha venido a ser como el huerto del Edén'. Y estas ciudades que estaban desiertas y arruinadas, han quedado fortificadas y habitadas.
36 "Y las naciones vecinas sabrán que yo edifiqué lo derribado, y planté lo asolado. Yo, el Eterno, lo dije, y lo haré.
37 "Así dice el Señor, el Eterno: Aún seré solicitado por la casa de Israel, para multiplicar sus hombres a modo de rebaños.
38 "Como las ovejas consagradas, las ovejas de Jerusalén en sus fiestas solemnes, las ciudades desiertas se llenarán de rebaños de hombres. Y sabrán que Yo Soy el Eterno".
1 La mano del Eterno vino sobre mí, y el Espíritu del Señor me llevó y me puso en medio de un valle lleno de huesos.
2 Me hizo pasar entre ellos, y vi que eran muchísimos sobre el campo, y secos en gran manera.
3 Y me preguntó: "Hijo de Adán, ¿vivirán estos huesos?" Respondí: "Señor, el Eterno, tú lo sabes".
4 Me dijo entonces: "Profetiza a estos huesos, y diles: 'Huesos secos, oíd Palabra del Señor.
5 "'Así dice el Señor, el Eterno, a estos huesos: Yo infundiré aliento de vida en vosotros, y viviréis.
6 "'Pondré tendones sobre vosotros, os llenaré de carne, os cubriré de piel, os daré aliento de vida, y viviréis. Entonces sabréis que Yo Soy el Eterno"'.
7 Profeticé, pues, como me fue mandado. Y hubo un ruido y un temblor mientras yo profetizaba. Y los huesos se llegaron cada uno a su hueso.
8 Y al mirar, vi tendones sobre ellos, y la carne y la piel los cubrió. Pero no había en ellos aliento.
9 Y me dijo: "Profetiza al aliento de vida, hijo de Adán, y dile: Así dice el Señor, el Eterno: Aliento de vida, ven de los cuatro vientos, y da aliento a estos muertos, para que vivan".
10 Profeticé como me había mandado, y el aliento de vida entró en ellos, y vivieron. Y se pusieron de pie, un enorme, inmenso ejército.
11 Me dijo después: "Hijo de Adán, todos estos huesos son la casa de Israel. Ellos dicen: 'Nuestros huesos se secaron, nuestra esperanza pereció, y somos cortados.
12 "Por tanto profetiza, y diles: Así dice el Señor, el Eterno: Yo voy a abrir vuestros sepulcros, pueblo mío, os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel.
13 "Y sabréis que Yo Soy el Eterno, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de ellos, pueblo mío.
14 "Pondré mi aliento de vida en vosotros, y viviréis. Y os haré reposar sobre vuestra tierra. Y sabréis que yo, el Eterno lo dije, y lo hice" —dice el Eterno.
15 Recibí esta Palabra del Señor:
16 "Hijo de Adán, toma un palo, y escribe en él: 'A Judá y a los israelitas, sus compañeros'. Toma después otro palo, y escribe en él: 'A José, palo de Efraín, y a toda la casa de Israel, sus compañeros'.
17 "Júntalos luego uno con el otro, para que sean uno, y serán uno en tu mano.
18 "Y cuando te pregunten los de tu pueblo: '¿No nos explicarás qué significa eso?'
19 "Diles: Así dice el Señor, el Eterno: Yo tomo el palo de José que está en la mano de Efraín, y a las tribus de Israel sus compañeros, y los pondré con él, con el palo de Judá, y los haré un solo palo, y serán uno en mi mano.
20 "Los palos en que hayas escrito estarán en tu mano ante sus ojos,
21 "y les dirás: Así dice el Señor, el Eterno: Yo tomo a los israelitas de entre las naciones adonde fueron. Los juntaré de todas partes, y los traeré a su tierra.
22 "Los haré una nación en la tierra, en los montes de Israel, y tendrán un solo rey. Y nunca más serán dos naciones, ni nunca más serán divididos en dos reinos.
23 "Ni se contaminarán más con sus ídolos, sus abominaciones y rebeliones. Y los salvaré de todas sus rebeliones en las cuales pecaron, y los limpiaré. Y serán mi pueblo, y yo seré su Dios.
24 "Mi siervo David será rey sobre ellos, y todos tendrán un solo pastor. Andarán en mis derechos, y guardarán mis ordenanzas, y las pondrán por obra.
25 "Habitarán en la tierra que di a mi siervo Jacob, en la cual habitaron sus padres. En ella habitarán para siempre ellos, sus hijos y sus descendientes. Y mi siervo David será su príncipe para siempre.
26 "Y haré con ellos un pacto de paz, un pacto eterno. Los estableceré y multiplicaré, y pondré mi Santuario entre ellos para siempre.
27 "Mi morada estará con ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.
28 "Y sabrán las naciones que yo, el Eterno, santifico a Israel, cuando mi Santuario esté entre ellos para siempre".
1 Recibí esta Palabra del Eterno:
2 "Hijo de Adán, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de Mesec y Tubal, y profetiza contra él.
3 "Di: Así dice el Señor, el Eterno: Yo contra ti, oh Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal.
4 "Yo te daré vuelta, pondré anzuelos en tus quijadas, y te sacaré a ti y a todo tu ejército, caballos y jinetes bien armados, gran multitud con paveses y escudos, todos con espada.
5 "Persia, Etiopía y Libia con ellos; todos con escudos y almetes.
6 "Gomer y todas sus tropas, casa de Togarma, del extremo norte, y todas sus tropas. Mucho pueblo contigo.
7 "Prepárate y ármate, tú y toda tu multitud reunida contigo, y sé tú su jefe.
8 "De aquí a muchos días recibirás órdenes. En los últimos años invadirás la tierra restablecida de la espada, gente reunida de muchos pueblos, en los montes de Israel que estuvieron desolados. Fueron sacados de las naciones, y ahora todos habitan confiadamente.
9 "Y tú subirás como tempestad, como nublado para cubrir la tierra; tú, todas tus tropas y muchos pueblos contigo.
10 "Así dice el Señor, el Eterno: En aquel día subirán ideas a tu corazón, y concebirás planes perversos.
11 "Dirás: 'Subiré contra una tierra indefensa, de gente que viven tranquilos, que habitan confiados, sin murallas, sin puertas ni cerrojos;
12 "para arrebatar despojos y tomar presa, para extender tu mano sobre las tierras desiertas repobladas, y sobre el pueblo reunido de entre las naciones, que se hace de ganados y posesiones, que vive en el centro de la tierra'.
13 "Sabá, Dedán, los mercaderes de Tarsis y todos sus príncipes, te dirán: '¿Has venido a saquear despojos? ¿Has reunido tu multitud para tomar presa, para quitar plata y oro, para tomar grandes despojos?'
14 "Por tanto profetiza, hijo de Adán, y di a Gog: Así dice el Señor, el Eterno: En aquel tiempo, cuando mi pueblo Israel habite seguramente, ¿no lo sabrás tú?
15 "Vendrás de tu lugar, del norte, tú y muchos pueblos contigo, todos a caballo, gran multitud y poderoso ejército.
16 "Y subirás contra mi pueblo Israel como nublado para cubrir la tierra. Será en los últimos días. Te traeré sobre mi tierra, para que las naciones me conozcan, cuando sea santificado en ti, oh Gog, ante sus ojos.
17 "Así dice el Señor, el Eterno: Tú eres aquel de quien hablé antaño por mis sievos los profetas de Israel, que en aquel tiempo profetizaron que yo te traería contra ellos.
18 "En ese tiempo, cuando Gog venga contra la tierra de Israel —dice el Señor, el Eterno—, subirá mi airado enojo.
19 "Porque hablé en mi celo, y en el fuego de mi ira: Que en aquel tiempo habrá gran temblor en la tierra de Israel.
20 "Los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo, toda serpiente que se arrastra por el suelo, y todos los hombres que están sobre la tierra, temblarán ante mi presencia. Se arruinarán los montes, y los vallados caerán, y toda muralla caerá a tierra.
21 "En todos mis montes llamaré a la espada contra él —dice el Señor, el Eterno—, la espada de cada uno será contra su hermano.
22 "Yo ejecutaré juicio sobre él con plaga y sangre. Haré llover sobre él, sobre sus tropas y sobre los muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia, piedras de granizo, fuego y azufre.
23 "Mostraré mi grandeza y mi santidad, y me daré a conocer a muchas naciones. Y sabrán que Yo Soy el Eterno".
1 "Tú, pues, hijo de Adán, profetiza contra Gog, y di: Así dice el Señor, el Eterno: Yo contra ti, oh Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal.
2 "Te quebrantaré, te conduciré, te haré subir del norte, y te traeré sobre los montes de Israel.
3 "Sacaré el arco de tu mano izquierda, y derribaré tus saetas de tu mano derecha.
4 "Sobre los montes de Israel caerás tú, tus tropas y los pueblos que fueron contigo. A toda ave de rapiña, y a las bestias del campo, te daré por comida.
5 "En pleno campo caerás, porque yo hablé —dice el Señor, el Eterno.
6 "Enviaré fuego sobre Magog, y sobre los que moran seguros en las islas. Y sabrán que Yo Soy el Eterno.
7 "Y manifestaré, mi santo Nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré profanar mi santo Nombre. Y las naciones sabrán que Yo Soy el Eterno, el Santo de Israel.
8 "Todo esto se acerca y se cumplirá —dice el Señor, el Eterno—. Este es el día que anuncié.
9 "Y los habitantes de las ciudades de Israel saldrán, y quemarán armas, escudos y paveses, arcos y saetas, jabalinas y lanzas. Las quemarán durante siete años.
10 "No traerán leña, ni cortarán de los bosques, sino que quemarán las armas en el fuego. Y despojarán a sus despojadores, robarán a los que los robaron —dice el Señor, el Eterno.
11 "En aquel tiempo, yo daré a Gog lugar de sepultura allí en Israel en el valle de los que pasan al oriente del mar. Obstruirá el paso de los transeúntes, pues allí enterrarán a Gog y a toda su multitud, y lo llamarán valle de Hamón Gog (multitud de Gog).
12 "La casa de Israel los estará enterrando durante siete meses, para limpiar la tierra.
13 "Los enterrará todo el pueblo. Para ellos será un día célebre cuando yo sea glorificado —dice, el Señor, el Eterno.
14 "Tomarán hombres a jornal, que vayan por el país con los que viajan, para enterrar a los que queden sobre la tierra, a fin de limpiarla. Al cabo de siete meses empezarán el reconocimiento.
15 "Al recorrer el país, el que vea huesos humanos, pondrá junto a ellos una señal, hasta que los sepultureros los entierren en el valle de Hamón Gog.
16 "El nombre de la ciudad será Hamona (multitud). Y limpiarán la tierra.
17 "Y tú, hijo de Adán, —así dice el Señor, el Eterno—: Di a las aves y a toda bestia: Juntaos, y venid. Reuníos de todas partes a la víctima que os sacrifico, un sacrificio grande sobre los montes de Israel, y comeréis carne y beberéis sangre.
18 "Comeréis carne de fuertes, y beberéis sangre de príncipes, de carneros, corderos, machos cabríos, bueyes, toros, todos engordados en Basán.
19 "Comeréis gordura hasta saciaros, y beberéis sangre hasta embriagaros.
20 "Y en mi mesa os saciaréis de caballos y jinetes fuertes, todos hombres de guerra —dice el Señor, el Eterno.
21 "Y manifestaré mi gloria entre las naciones, y todas verán mi juicio que habré hecho, y mi mano que puse sobre ellos.
22 "De aquel día en adelante la casa de Israel sabrá que Yo Soy el Eterno, su Dios.
23 "Y sabrán las naciones que la casa de Israel fue llevada cautiva por su pecado; por cuanto se rebelaron contra mí, y yo escondí de ellos mi rostro, y los entregué en mano de sus enemigos, y cayeron todos a espada.
24 "Como merecían su inmundicia y sus rebeliones, hice con ellos; y de ellos escondí mi rostro.
25 "Por tanto, así dice el Señor, el Eterno: Ahora volveré el cautiverio de Jacob, tendré compasión de toda la casa de Israel, y celaré mi santo Nombre.
26 "Olvidarán su vergüenza y toda su rebelión con que prevaricaron contra mí, cuando habiten en su tierra seguros sin que nadie los espante;
27 "cuando los saque de entre los pueblos, y los junte de la tierra de sus enemigos, y sea yo santificado en ellos a la vista de muchas naciones.
28 "Entonces sabrán que Yo Soy el Eterno, su Dios, cuando después de haberlos llevado al cautiverio entre las naciones, los reúna en su tierra, sin dejar allá a ninguno de ellos.
29 "Ni esconderé más de ellos mi rostro, porque habré derramado mi Espíritu sobre la casa de Israel" —dice el Señor, el Eterno.
1 En el año 25 de nuestro cautiverio, al principio del año, a los diez del mes, catorce años después de caída la ciudad, en aquel mismo día vino sobre mí la mano del Eterno, y me llevó allá.
2 En visión Dios me llevó a la tierra de Israel, Y me puso sobre un monte muy alto. Al sur había como un edificio de una ciudad.
3 Me llevó allí, y vi un varón, de aspecto semejante al bronce. Estaba a la puerta, y tenía en su mano un cordel de lino y una caña de medir.
4 Aquel varón me dijo: "Hijo de Adán, mira con tus ojos, oye con tus oídos, y pon tu corazón a todo lo que te voy a mostrar, porque para esto te traje aquí. Cuenta a la casa de Israel todo lo que veas".
5 Vi una muralla que rodeaba todo el templo. La caña de medir que aquel varón tenía en la mano, era de seis codos de largo (3 mts), de a codo y palmo cada codo. Midió el muro que tenía una caña de espesor y otra caña de altura.
6 Después vino a la entrada que mira al oriente. Subió por sus gradas y midió el umbral de la puerta, medía una caña de ancho.
7 Cada cámara tenía una caña de largo y una caña de ancho (3 mts). Entre las cámaras había cinco codos de ancho (2,50 mts). Y cada poste de la puerta junto a la entrada de la puerta por dentro, una caña.
8 Midió también la entrada de la puerta por dentro, una caña.
9 Midió luego la entrada del portal, de ocho codos (4 mts), y sus postes de dos codos de ancho. La puerta del portal estaba por dentro.
10 Dentro de la puerta oriental había tres cámaras de cada lado, todas de una misma medida. También de una medida los portales de cada lado.
11 Midió el ancho de la puerta de entrada, tenía diez codos (5 mts), y la entrada trece codos.
12 El espacio delante de las cámaras, de un codo de un lado, y otro codo del otro. Cada cámara tenía seis codos de un lado, y seis codos del otro.
13 Midió la puerta desde el techo de una cámara hasta el techo de la otra, 25 codos de ancho, desde una puerta hasta la de enfrente.
14 Midió la distancia entre los postes, 60 codos del atrio y del portal por todo alrededor.
15 Desde el frente de la puerta de entrada hasta la puerta interior, 50 codos (25 mts).
16 Había ventanas estrechas en las cámaras, y en los portales por dentro de la puerta. Las ventanas estaban alrededor por dentro. Y en cada poste había figuras de palmeras.
17 "Después me llevó al atrio exterior. Allí había cámaras y todo el atrio en derredor estaba enlosado. Había 30 cámaras alrededor en aquel atrio.
18 El enlosado a los lados de las puertas era más bajo, en proporción a la longitud de los portales.
19 Midió el ancho desde el frente de la puerta de abajo hasta el frente del atrio exterior por fuera, cien codos (50 mts) hacia el oriente y hacia el norte.
20 De la puerta que da al norte en el atrio exterior, midió su longitud y su anchura.
21 Tenía tres cámaras de un lado, y tres del otro. Sus postes y sus arcos eran como la medida de la primera puerta, 50 codos de largo, y 25 de ancho.
22 Sus ventanas, sus arcos y sus palmeras, eran como la medida de la puerta oriental. Subían a ella por siete gradas, y delante de ellas estaban sus arcos.
23 La puerta del atrio interior estaba frente a la puerta norte, igual que al oriente. Midió de puerta a puerta cien codos.
24 Me llevó después hacia el sur, donde había una puerta. Midió sus portales y sus arcos conforme a esas medidas.
25 Tenía ventanas y arcos alrededor, como las otras ventanas. La longitud era de 50 codos, y la anchura de 25 codos.
26 Tenía siete peldaños, con sus arcos delante de ellas. Y tenía palmeras en ambos lados de los postes.
27 Había también una puerta al sur del atrio interior. Midió de puerta a puerta hacia el sur cien codos.
28 Me llevó después al atrio interior a través de la puerta sur, que tenía la misma medida que las otras.
29 Sus cámaras, sus postes y arcos eran de igual medida que los otros. Y tenía ventanas y arcos alrededor. Tenía 50 codos de largo (25 mts), y 25 codos de ancho.
30 Los arcos eran de 25 codos de largo y cinco de ancho.
31 Sus arcos caían afuera al atrio, con figuras de palmeras en sus postes. Sus gradas eran de ocho escalones.
32 Me llevó al atrio interior hacia el oriente. Midió la puerta que era de igual medida que las otras.
33 Sus cámaras, sus postes y arcos, eran de igual medida. Tenía ventanas y arcos alrededor, de 50 codos de largo y 25 de ancho.
34 Sus arcos caían afuera al atrio, con palmeras en sus postes a uno y a otro lado. Sus gradas eran de ocho escalones.
35 Entonces me llevó a la puerta norte. La midió, y tenía igual medida que las otras.
36 Igualmente sus cámaras, postes, arcos y ventanas alrededor. Cincuenta codos de largo y 25 de ancho.
37 Sus postes caían afuera al atrio, con palmeras en cada uno, de uno a otro lado. Y sus gradas eran de ocho peldaños.
38 Había allí una cámara, y su puerta con postes de portales. Allí lavaban el holocausto.
39 A la entrada de la puerta había dos mesas de un lado, y dos del otro lado, para degollar sobre ellas el holocausto, la expiación y el sacrificio por el pecado.
40 Por el lado exterior, a la entrada de la puerta norte, había dos mesas; y al otro lado de la puerta, dos mesas.
41 Cuatro mesas a un lado, y cuatro al otro lado, junto a la puerta. Ocho mesas, sobre las cuales degollar las víctimas.
42 Las cuatro mesas para el holocausto eran de piedra labrada, de codo y medio de largo, codo y medio de ancho, y un codo de altura. Eran para poner los utensilios con que degollar el holocausto y el sacrificio.
43 Dentro había ganchos de un palmo, dispuestos alrededor. Y sobre las mesas se ponía la carne de las víctimas.
44 Fuera de la puerta interior, en el atrio de adentro que estaba al lado de la puerta norte, estaban las cámaras de los cantores, que miraban hacia el sur. Una estaba al lado de la puerta oriental y miraba hacia el norte.
45 Me dijo: "Esta cámara que mira hacia el sur, es de los sacerdotes que tienen la guardia del templo.
46 "Y la cámara que mira hacia el norte es de los sacerdotes que tienen la guardia del altar. Estos son los hijos de Sadoc, los únicos levitas que pueden acercarse al Señor para ministrarle".
47 Midió el atrio, que era cuadrado, de cien codos de largo, y cien de ancho. El altar estaba delante de la casa.
48 Me llevó al pórtico del templo, y midió cada poste del pórtico, cinco codos de un lado, y cinco del otro. La anchura de la puerta tres codos de cada lado.
49 La longitud del pórtico, 20 codos, y el ancho once codos, al cual subían por gradas. Y había columnas junto a los postes, una a cada lado.
1 Después me llevó al templo, y midió los postes, de seis codos de ancho de un lado, y seis codos del otro.
2 El ancho de la puerta era de diez codos, y los lados de la puerta, de cinco codos de un lado, y cinco del otro. Midió su longitud, 40 codos, y la anchura 20 codos.
3 Pasó al interior, y midió cada poste de la puerta, de dos codos; la puerta de seis codos, y la anchura de la entrada siete codos.
4 Midió también su longitud, de 20 codos, y la anchura de 20 codos. Y me dijo: "Este es el Lugar Santísimo".
5 Después midió el muro de la casa, de seis codos; y de cuatro codos de ancho las cámaras laterales, en torno a la casa.
6 Las cámaras laterales estaban sobrepuestas en tres pisos. Treinta en cada piso. Tenía salientes en la pared donde estribaban las cámaras.
7 Había mayor anchura en las cámaras de más arriba. La escalera en caracol subía por dentro de la casa. Por tanto, la casa era más ancha arriba. Del piso inferior se subía al del medio, y de éste al superior.
8 Y vi que la casa estaba asentada sobre una elevación. Los cimientos de las cámaras eran de una caña entera de seis codos.
9 La anchura de la pared de afuera de las cámaras era de cinco codos, igual al espacio de las cámaras del interior de la casa.
10 Y entre las cámaras había una anchura de 20 codos por todos lados alrededor de la casa.
11 La puerta de cada cámara salía al espacio libre. Una puerta hacia el norte y otra hacia el sur. El ancho del espacio libre era de cinco codos todo alrededor.
12 El edificio que estaba delante del espacio abierto al occidente era de 70 codos de ancho (35 mts). La pared del edificio, de cinco codos de grosor y 90 codos de largo.
13 Midió la casa, cien codos de largo. El espacio abierto, el edificio y sus paredes, de cien codos de largo.
14 La anchura del frente de la casa, y del espacio abierto al oriente, de cien codos.
15 Después midió el largo del edificio que quedaba detrás del templo, frente al atrio cerrado, más los muros de cada lado, y eran de cien codos. Y el templo por dentro, y los portales del atrio,
16 los umbrales, las ventanas y las cámaras, alrededor de los tres pisos, estaban todos cubiertos de madera, desde el suelo hasta las ventanas. Y las ventanas también cubiertas.
17 Encima de la puerta, del interior y el exterior de la casa, y por toda la pared en derredor por dentro y por fuera, tomó las medidas.
18 Había querubines y palmeras labrados. Una palmera entre querubín y querubín. Cada querubín tenía dos rostros.
19 Un rostro de hombre hacia la palmera de un lado, y un rostro de león del otro lado. Así alrededor de toda la casa.
20 Desde el suelo hasta encima de la puerta había querubines y palmeras, por toda la pared del templo.
21 Cada poste del templo era cuadrado. Y el frente del Santuario era como el otro frente.
22 La altura del altar de madera era de tres codos, su longitud de dos codos. Sus esquinas, su superficie y sus paredes, eran de madera. Y me dijo: "Esta es la mesa que está delante del Eterno".
23 El templo y el Santuario tenían dos puertas dobles.
24 En cada portada había dos hojas que giraban. Dos hojas en una puerta, y dos en la otra.
25 En las puertas del templo había labrados querubines y palmeras, así como en las paredes. Y había gruesos maderos sobre la fachada del atrio hacia el exterior.
26 Había ventanas estrechas, y palmeras a los lados del pórtico y en las cámaras.
1 Entonces el varón me sacó al atrio exterior, hacia el norte, y me llevó a la cámara que estaba delante del espacio abierto, frente al edificio hacia el norte.
2 Este conjunto medía cien codos de largo, por el lado norte, y cincuenta de ancho.
3 Por un lado daba al atrio interior, que tenía 20 codos de ancho. Por el otro lado daba al enlosado del atrio exterior. Tenía tres pisos.
4 Delante de las cámaras había un corredor de diez codos de ancho y cien codos de largo.
5 Las cámaras más altas eran más estrechas, porque las galerías quitaban de ellas más que de las bajas y de las del medio del edificio.
6 Las cámaras del tercer piso no tenían columnas como los atrios. Por tanto, eran más estrechas que las de abajo y las del medio.
7 Había un muro exterior frente a las cámaras y al atrio exterior, de 50 codos de largo.
8 Porque la longitud de las cámaras del atrio exterior era de 50 codos, y delante de la fachada del templo había cien codos.
9 Debajo de las cámaras estaba la entrada oriental, para entrar desde el atrio exterior.
10 A lo largo del atrio exterior hacia el sur, frente al espacio abierto y delante del edificio, había cámaras.
11 Y el corredor que había delante de ellas era semejante al de las cámaras que estaban hacia el norte, en longitud, anchura y en todas sus salidas y entradas.
12 Así también eran las puertas de las cámaras que estaban hacia el sur. Había una puerta al principio del corredor que estaba frente al muro, al oriente de las cámaras.
13 Entonces me dijo: "Las cámaras del norte y las del sur, que dan al atrio, son cámaras santas. En ellas los sacerdotes que se acercan al Eterno, comen las ofrendas santificadas. Allí pondrán las ofrendas santas: las ofrendas de los granos, las ofrendas por el pecado y la ofrenda por la culpa; porque el lugar es santo.
14 "Cuando los sacerdotes entren, no saldrán del lugar santo al atrio exterior, sino que allí dejarán sus vestidos con que ministran, porque son santos; y se pondrán otros vestidos. Así se allegarán a lo que es del pueblo".
15 Cuando el varón acabó de medir la casa por dentro, me sacó por el camino de la puerta oriental, y midió todo alrededor.
16 Midió el lado oriental con la caña de medir, 500 cañas de la caña de medir (1.500 mts).
17 Midió el lado norte, 500 cañas de la caña de medir.
18 Midió el lado sur, 500 cañas de la caña de medir.
19 Rodeó al occidente, y midió 500 cañas de la caña de medir.
20 Midió los cuatro lados. Tenía alrededor un muro de 500 cañas de largo, y 500 de ancho, para separar el Santuario del lugar profano.
1 Entonces me elevó a la puerta oriental,
2 y vi la gloria del Dios de Israel, que venía del oriente. Su sonido era como el de muchas aguas, y la tierra se llenó de la luz de su gloria.
3 Lo que vi fue como la visión que tuve cuando él vino a destruir la ciudad, como la visión que vi junto al río Quebar. Y caí sobre mi rostro.
4 La gloria del Eterno entró en la casa por la puerta oriental.
5 Entonces el Espíritu me levantó y me llevó al atrio interior, y la gloria del Eterno llenó la casa.
6 Y oí que alguien me hablaba desde la casa. Un varón se paró junto a mí,
7 y me dijo: "Hijo de Adán, éste es el lugar de mi trono, y el lugar de la planta de mis pies. Aquí habitaré entre los israelitas para siempre. Y la casa de Israel nunca más contaminará mi santo Nombre, ni ellos ni sus reyes, con sus fornicaciones y con los cadáveres de sus reyes en sus altares.
8 "Porque cuando ellos pusieron su umbral junto a mi umbral, y su poste junto a mi poste, con sólo una pared entre mí y ellos, contaminaron mi santo Nombre con sus abominaciones. Por eso en mi enojo los consumí.
9 "Ahora echarán lejos de mí su fornicación y los cadáveres de sus reyes, y habitaré en medio de ellos para siempre.
10 "Tú, hijo de Adán, muestra este templo a la casa de Israel, para que se avergüencen de sus pecados, y midan la traza de él.
11 "Y si se avergüenzan de todo lo que han hecho, hazles entender el diseño del templo, su disposición, sus salidas y entradas, todas sus formas y sus leyes. Descríbelo ante sus ojos, para que guarden toda su forma y sus reglas, y las cumplan.
12 "Esta es la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte, todo su término alrededor será santísimo. Tal es la ley de la casa.
13 "Estas son las medidas del altar en codos (el codo de a codo y un palmo). La base, de un codo de alto y un codo el ancho. El remate de su borde de alrededor, de un palmo. Este será el borde del altar.
14 "Y desde la base, sobre el suelo, hasta el zócalo inferior, dos codos, y un codo de ancho. Desde el zócalo menor hasta el mayor, cuatro codos, por un codo de ancho.
15 "El altar era de cuatro codos, y encima del altar, cuatro cuernos.
16 "El altar era cuadrado, de doce codos de largo y doce de ancho.
17 "El descanso también era cuadrado, de catorce codos de largo y catorce de ancho. De medio codo el borde alrededor, y la cavidad de un codo por lado. Sus gradas estaban al oriente".
18 Y me dijo: "Hijo de Adán, así dice el Señor, el Eterno: Estas son las ordenanzas del altar el día en que sea hecho, para ofrecer sobre él holocausto y esparcir sangre sobre él.
19 "A los sacerdotes levitas del linaje de Sadoc, que se allegan a mí —dice el Señor, el Eterno—, para ministrarme, les darás un becerro para expiación.
20 "Tomarás de su sangre, y la pondrás en los cuatro cuernos del altar, en las cuatro esquinas del descanso y alrededor del borde. Así lo limpiarás y purificarás.
21 "Tomarás luego el becerro de la expiación, y lo quemarás conforme a la ley de la casa, fuera del Santuario.
22 "Al segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto, para expiación. Y purificarán el altar como lo purificaron con el becerro.
23 "Cuando lo acabes de expiar, ofrecerás un becerro sin defecto, y un carnero sin tacha.
24 "Los ofrecerás ante el Eterno, y los sacerdotes echarán sal sobre ellos, y los ofrecerán en holocausto al Eterno.
25 "Durante siete días sacrificarán un macho cabrío cada día en expiación. También sacrificarán el becerro y un carnero sin tacha.
26 "Durante siete días expiarán el altar, lo limpiarán, y lo consagrarán.
27 "Acabados esos días, desde el octavo día en adelante, los sacerdotes sacrificarán sobre el altar vuestros holocaustos y vuestras ofrendas de paz, y me seréis aceptos" —dice el Señor, el Eterno.
1 Entonces me llevó de vuelta a la puerta exterior del Santuario, que mira al oriente, y que estaba cerrada.
2 Y el Señor me dijo: "Esta puerta permanecerá cerrada. No se abrirá, ni entrará por ella hombre alguno, porque el Eterno, Dios de Israel, entró por ella. Por tanto, quedará cerrada.
3 "El príncipe, por ser príncipe, se sentará allí para comer ante el Eterno. Por el vestíbulo de la puerta entrará, y por ese mismo camino saldrá".
4 Me llevó a la puerta norte por delante de la casa. Miré, y vi que la gloria del Señor había llenado el templo. Y caí sobre mi rostro.
5 El Eterno me dijo: "Hijo de Adán, mira con tus ojos, y oye bien todo lo que hablo contigo sobre todas las ordenanzas del templo del Eterno. Atiende bien quién puede entrar en el Santuario, y quién debe ser excluido.
6 "Di a los rebeldes, a la casa de Israel: Así dice el Señor, el Eterno: Basta de todas vuestras abominaciones, casa de Israel;
7 "basta de traer extranjeros, incircuncisos de corazón y de carne, para estar en mi Santuario y contaminar mi casa; y de ofrecer mi pan, la gordura y la sangre, e invalidar mi pacto con todas vuestras abominaciones.
8 "No guardasteis las órdenes de mis cosas santas, sino que pusisteis extranjeros a cargo de mi Santuario".
9 Así dice el Señor, el Eterno: "Ningún extranjero, incircunciso de corazón y de carne, entrará en mi Santuario, de todos los extranjeros que están entre los israelitas.
10 "Los levitas que se apartaron lejos de mí cuando Israel se desvió de mí en pos de sus ídolos, llevarán su iniquidad.
11 "Con todo, servirán en mi Santuario como porteros a las puertas de la casa y ministros de él. Ellos matarán el holocausto y la víctima para el pueblo, y estarán ante ellos para servirles.
12 "Por cuanto sirvieron a sus ídolos y fueron a la casa de Israel tropiezo de maldad. Por eso, levanté mi mano y juré —dice el Señor, el Eterno—, que llevarán su iniquidad.
13 "No se acercarán a mí para ser sacerdotes, ni se llegarán a ninguna de mis cosas santas, mis cosas santísima; sino que llevarán su vergüenza y las abominaciones que hicieron.
14 "Los pondré por guardas de la casa en todo su servicio, y en todo lo que haya que hacer.
15 "Pero los sacerdotes levitas, hijos de Sadoc, que guardaron el orden de mi Santuario, cuando los israelitas se desviaron de mí, ellos se acercarán a ministrarme, y ante mí estarán para ofrecerme la gordura y la sangre —dice el Señor, el Eterno.
16 "Ellos entrarán en mi Santuario, se acercarán a mi mesa para ministrarme y guardar mi ordenanza.
17 "Cuando entren por las puertas del atrio interior, se vestirán de lino. No llevarán sobre ellos lana, cuando ministren en las puertas del atrio interior y dentro del templo.
18 "Turbante de lino tendrán en su cabeza, y calzoncillos de lino en sus lomos. No se ceñirán nada que les haga sudar.
19 "Y cuando salgan al atrio exterior, donde está el pueblo, se quitarán sus vestidos con que ministraron, los dejarán en las cámaras del Santuario, y se vestirán otro vestido. Así no santificarán al pueblo con sus vestidos.
20 "No raparán su cabeza, ni dejarán crecer el cabello, sino que lo recortarán.
21 "Ningún sacerdote beberá vino cuando tenga que entrar en el atrio interior.
22 "Ni viuda, ni repudiada tomarán por esposa, sino doncellas del linaje de Israel, o viuda de sacerdote.
23 "Enseñarán a mi pueblo a diferenciar entre lo santo y lo profano, y a discernir entre lo limpio y lo impuro.
24 "Cuando haya pleito, ellos juzgarán conforme a mis derechos. Mis leyes y decretos guardarán en todas mis fiestas solemnes, y santificarán mis sábados.
25 "No se acercarán a hombre muerto para no contaminarse. Pero por padre o madre, hijo o hija, hermano o hermana que no haya tenido esposo, podrán contaminarse.
26 "Después de su purificación, contarán siete días.
27 "El día que entre al Santuario, al atrio interior, para ministrar en el Santuario, ofrecerá su expiación —dice el Señor, el Eterno.
28 "Yo seré su única heredad. No les daréis posesión en Israel. Yo Soy su posesión.
29 Ellos comerán la ofrenda de cereales, la expiación y el sacrificio por el pecado; y toda cosa dedicada en Israel, será de ellos.
30 "Las primicias de todos los primeros frutos, y toda ofrenda especial será de los sacerdotes. Le daréis también al sacerdote las primicias de todas vuestras masas, para que repose la bendición en vuestras casas.
31 "Ninguna cosa mortecina, ni desgarrada, de ave o animal, comerán los sacerdotes".
1 "Cuando repartáis por sorteo la tierra en herencia, apartaréis una suerte para el Eterno, de 25.000 codos de largo y 10.000 de ancho. Esto será santificado en toda su extensión.
2 "De esto será para el Santuario un cuadrado de 500 codos de largo y 500 de ancho (250 mts), con un margen de 50 codos alrededor.
3 "De este distrito sagrado medirás 25.000 codos de largo, y 10.000 de ancho. Ahí estará el Santuario, el Lugar Santísimo.
4 "Lo consagrado de esta tierra será para los sacerdotes, ministros del Santuario, que se acercan a ministrar al Eterno. Será lugar para sus casas, y lugar sagrado para el Santuario.
5 "Otra sección de 25.000 de largo y de ancho 10.000, será para los levitas ministros de la casa, en posesión para sí, con veinte cámaras.
6 "Para propiedad de la ciudad, daréis de ancho 5.000 y 25.000 de largo, delante de lo que se apartó para el Santuario. Será para toda la casa de Israel".
7 "Habrá un terreno reservado para el príncipe, a uno y a otro lado del terreno del Santuario, junto a la posesión de la ciudad, delante de la parte del Santuario y de la posesión de la ciudad. De oriente a occidente tendrá el mismo largo que uno de los terrenos asignados a cada tribu.
8 "El príncipe tendrá esta tierra por posesión en Israel. Y nunca más mis príncipes oprimirán a mi pueblo, sino que dejarán la tierra a la casa de Israel por sus tribus".
9 Así dice el Señor, el Eterno: "Basta, oh príncipes de Israel. Dejad la violencia y la rapiña. Haced juicio y justicia. Quitad vuestras imposiciones de sobre mi pueblo —dice el Señor, el Eterno.
10 "Balanza justa, efa justo y bato justo tendréis.
11 "El efa y el bato serán de una misma medida. Que el bato tenga la décima parte del homer, y la décima parte del homer el efa. La medida de ellos será según el homer.
12 "El siclo será de veinte geras (12 grs). Veinte siclos, veinticinco siclos, y quince siclos, serán una mina.
13 "Esta será la ofrenda que ofreceréis, la sexta parte de un efa por cada homer de trigo, y la sexta parte de un efa por cada homer de cebada.
14 "La ordenanza del aceite será que ofreceréis un bato de aceite, que es la décima parte de un coro. Diez batos harán un homer, porque diez batos son un homer.
15 "Y una cordera entre doscientas, de las gruesas de Israel, para sacrificio, para holocausto, para ofrenda de paz y para expiación, —dice el Señor, el Eterno.
16 "Todos en el país participarán en esta ofrenda para el príncipe de Israel.
17 "Al príncipe le corresponderá dar el holocausto, el sacrificio y la libación en las fiestas solemnes, en las lunas nuevas, en los sábados, y en todas las fiestas de Israel. El proveerá la expiación, la ofrenda, el holocausto y las ofrendas de paz, para expiar la casa de Israel".
18 Así dice el Señor, el Eterno: "El primer día del primer mes, tomarás un becerro sin defecto para purificar el Santuario.
19 "El sacerdote tomará de la sangre de la expiación, pondrá sobre los postes de la casa, sobre los cuatro ángulos del zócalo del altar, y sobre los postes de las puertas del atrio interior.
20 "Harás lo mismo en el séptimo día del mes por los que pecaron por error o por ignorancia. Así expiarás el templo".
21 "El mes primero, a los catorce días del mes, tendréis la fiesta de la Pascua. Durante siete días se comerá pan sin levadura.
22 "En ese día el príncipe sacrificará por sí, y por todo el pueblo de la tierra, un becerro por el pecado.
23 "En los siete días de la fiesta solemne hará holocausto al Eterno, siete becerros y siete carneros sin defecto, cada uno de los siete días. Y por el pecado un macho cabrío cada día.
24 "Con cada becerro ofrecerá un presente de un efa (22 lts), y con cada carnero un efa, y por cada efa un hin de aceite (unos 4 lts).
25 "En el séptimo mes, a los quince del mes, en la fiesta, hará como en estos siete días, con la expiación, el holocausto, el presente y el aceite".
1 Así dice el Señor, el Eterno: "La puerta del atrio interior que mira al oriente, estará cerrada los seis días de trabajo, y se abrirá el día sábado y el día de la nueva luna.
2 "El príncipe entrará por el portal de la puerta exterior, y quedará de pie junto al umbral de la puerta, mientras los sacerdotes ofrecen el holocausto de él y sus pacíficos. Y él adorará en el umbral de la puerta. Después saldrá, pero no se cerrará la puerta hasta la tarde.
3 "En los sábados y en las nuevas lunas el pueblo adorará ante el Eterno, a la entrada de la puerta.
4 "El holocausto que el príncipe ofrecerá al Eterno el día sábado, será de seis corderos sin defecto, y un carnero sin tacha.
5 "De ofrenda un efa (22 kgs) con cada carnero, y con cada cordero un presente, según pueda, y un hin de aceite (4 lts) con el efa.
6 "Pero el día de la nueva luna, un becerro, seis corderos y un carnero, todos sin defecto.
7 "Ofrecerá un efa con el becerro, y un efa con cada carnero; pero con los corderos, según pueda, y un hin de aceite por cada efa.
8 "Cuando el príncipe entre, entrará por el vestíbulo de la puerta, y por el mismo camino saldrá.
9 "Pero cuando el pueblo del país entre ante el Eterno en las fiestas, el que entre por la puerta del norte, saldrá por la puerta del sur; y el que entre por la puerta del sur, saldrá por la puerta del norte. No volverá por la puerta por donde entró, sino que saldrá por la de enfrente.
10 "Cuando el príncipe entre, entrará en medio de ellos, y saldrá cuando ellos salgan.
11 "En las fiestas y en las asambleas solemnes, la ofrenda será un efa con cada becerro y un efa con cada carnero; con los corderos, lo que le parezca; y un hin de aceite con cada efa.
12 "Cuando el príncipe ofrezca al Eterno un holocausto voluntario o una ofrenda de paz, le abrirán la puerta que mira al oriente, y presentará su holocausto y sus ofrendas de paz, como hacen en el día sábado. Entonces saldrá, y cerrarán la puerta después que salga.
13 "Cada día ofrecerás en holocausto al Eterno, un cordero de un año, sin defecto. Cada mañana lo sacrificarás.
14 "Con él ofrecerás todas las mañanas la sexta parte de un efa, y la tercera parte de un hin de aceite para mezclar con la flor de harina. Presente continuo para el Eterno por estatuto perpetuo.
15 "Ofrecerán el cordero, el presente y el aceite, todas las mañanas en holocausto continuo".
16 Así dice el Señor, el Eterno: "Si el príncipe da un regalo, de su propio patrimonio, a uno de sus hijos, será posesión de ellos por herencia.
17 "Pero si diera parte de su heredad a alguno de sus siervos, será de él hasta el año del jubileo, y volverá al príncipe. Pero su herencia será de sus hijos.
18 "El príncipe no tomará nada de la herencia del pueblo, por no defraudarlos de su posesión. De lo que él posee dará herencia a sus hijos, para que ninguno de mi pueblo sea echado de su posesión".
19 Después el varón me llevó por la entrada que estaba hacia la puerta, a las cámaras santas de los sacerdotes, que miraban al norte, y había allí un lugar al fondo del lado occidental.
20 Y me dijo: "Este es el lugar donde los sacerdotes cocerán la ofrenda por el pecado y la expiación. La cocerán allí para no sacarla al atrio exterior, con lo que santificarían al pueblo".
21 Luego me sacó al atrio exterior, y me llevó por los cuatro rincones del atrio. En cada rincón había un patio.
22 En los cuatro rincones del atrio había patios cercados, de cuarenta codos de largo y treinta de ancho. Igual medida tenían los cuatro.
23 Había una pared alrededor de cada uno, y abajo había fogones alrededor de las paredes.
24 Y me dijo: "Estas son las cocinas donde los servidores de la casa cocerán el sacrificio del pueblo".
1 El varón me trajo de vuelta a la entrada del templo. Y vi agua que salía de debajo del umbral del templo hacia el oriente. Porque la fachada del templo daba al oriente. Y el agua descendía hacia el lado derecho del templo, al sur del altar.
2 Me sacó por la puerta norte, y me hizo dar vuelta por el camino exterior fuera de la puerta, al camino que mira al oriente. Y vi que el agua salía al lado derecho.
3 El varón salió hacia el oriente, con un cordel en su mano. Midió mil codos, y me hizo pasar por el agua, que me llegó a los tobillos.
4 Midió otros mil codos, me hizo pasar por el agua, que me llegó a las rodillas. Midió luego otros mil codos, y me hizo pasar por el agua, que me llegó hasta la cintura.
5 Midió otros mil codos, y ya era un río, que no pude pasar; porque el agua había crecido de manera que no se podía pasar sino a nado.
6 Y me dijo: "¿Ves, hijo de Adán?" Después me llevó de vuelta por la ribera del río.
7 Y al volver vi en la ribera del río, muchos árboles a cada lado del río.
8 Entonces me dijo: "Esta agua sale hacia el oriente, desciende a la llanura y entra en el mar. Y al entrar, el agua del mar quedará sana.
9 "Adonde llegue este río, vivirá toda clase de ser viviente que nade. Y habrá muchísimos peces porque al llegar esa agua allí, llevará sanidad. Por donde entre el río, todo vivirá.
10 "Y junto a él habrá pescadores, y desde En Gadi hasta En Eglaim será tendedero de redes. Y habrá allí tanta variedad y abundancia de peces como en el Gran Mar.
11 "Sus charcos y lagunas no sanarán, serán salinas.
12 "En las dos riberas del río crecerá toda clase de árboles frutales. Sus hojas nunca caerán, ni su fruto faltará. Cada mes darán nuevo fruto, porque su agua sale del Santuario. Su fruto servirá de alimento y sus hojas de medicina".
13 Así dice el Señor, el Eterno: "Estos son los límites en que repartiréis la tierra en heredad entre las doce tribus de Israel. José tendrá dos partes.
14 "La dividiréis por igual entre ellas. Por ella alcé mi mano que la había de dar a vuestros padres. Por tanto, esta tierra será vuestra herencia.
15 "Este será el límite norte del país: Desde el Gran Mar, camino de Hetlón a Sedad,
16 "Hamat, Berota, Sibrahim, que está entre Damasco y Hamat; Haser Aticón, que es el término de Haurán.
17 "El límite norte será desde el mar de Hasar Enón al límite norte de Damasco. Este será el límite norte.
18 "Del lado oriental, el límite pasará en medio de Haurán y Damasco, a lo largo del Jordán entre Galaad y la tierra de Israel. Esto mediréis de límite hasta el mar oriental.
19 "Del lado sur, hacia el sur, desde Tamar hasta el agua de la rencilla; desde Cades y el arroyo hasta el Gran Mar. Este será el límite sur.
20 "Del lado occidental el Gran Mar será el límite hasta venir a Hamat. Este será el límite occidental.
21 "Repartiréis, pues, esta tierra entre vosotros según las tribus de Israel.
22 "Echaréis sobre ella suertes por herencia para vosotros, y para los extranjeros que vivan entre vosotros, que entre vosotros hayan engendrado hijos. Los tendréis como israelitas naturales, echarán suerte con vosotros para heredar entre las tribus de Israel.
23 "En la tribu donde viva el extranjero, allí le daréis su heredad" —dice el Señor, el Eterno.
1 "Esta es la lista de las tribus: Desde el extremo norte por la vía de Hetlón hacia Hamat, Haser Enán, en los confines de Damasco, al norte, a lo largo de Hamat, Dan tendrá una parte, desde el este al oeste.
2 "Junto a Dan, desde el oriente hasta el mar, Aser tendrá una parte.
3 "Junto a Aser, desde el oriente hasta el mar, Neftalí, otra parte.
4 "Junto a Neftalí, desde el oriente hasta el mar, Manasés, otra.
5 "Junto a Manasés, desde el oriente hasta el mar, Efraín, otra.
6 "Junto a Efraín, desde el oriente hasta el mar, Rubén, otra.
7 "Junto a Rubén, desde el oriente hasta el mar, Judá, otra.
8 "Junto a Judá, desde el oriente hasta el mar, será la suerte que apartaréis de 25.000 codos (unos 12 kms) de ancho, y de largo como las otras partes, es a saber, desde el oriente hasta el mar. Y el Santuario estará en medio de ella.
9 "La suerte que apartaréis para el Eterno, tendrá 25.000 codos de largo y de ancho 10.000 codos.
10 "Esta será la suerte santa de los sacerdotes, de 25.000 codos al norte, 10.000 de ancho al occidente, 10.000 de ancho al oriente, y 25.000 de largo al sur. Y el Santuario del Eterno estará en medio de ella.
11 "Los sacerdotes santificados de los hijos de Sadoc, que cumplieron su deber, y no erraron cuando erraron los israelitas, como erraron los levitas,
12 "ellos tendrán la parte santísima, junto al límite de los levitas.
13 "Y la de los levitas, al lado del límite de los sacerdotes, será de 25.000 codos de largo, y 10.000 de ancho. Toda la longitud de 25.000 y la anchura de 10.000.
14 "No venderán de ello, ni permutarán, ni traspasarán las primicias de la tierra; porque es cosa consagrada al Eterno.
15 "Y los 5.000 codos de ancho que quedan de los 25.000 serán profanos, para la ciudad, para habitación y para el ejido. Y la ciudad estará en medio.
16 "Estas serán sus medidas: Al norte, al sur, al este y al oeste 4.500 codos por cada lado.
17 "El ejido de la ciudad tendrá 250 codos al norte; lo mismo al sur, al este y al oeste.
18 "Lo que quede de longitud junto a la suerte santa, tendrá 10.000 codos al oriente y 10.000 al occidente, y será para siembra. Sus productos serán para los que sirvan a la ciudad.
19 "Y los que sirvan a la ciudad, serán de todas las tribus de Israel.
20 "Todo el apartado de 25.000 codos por cada lado, reservaréis para el Santuario y para la posesión de la ciudad.
21 "Del príncipe será lo que quede a ambos lados de la porción santa y de la posesión de la ciudad. Se extenderá al este de los 25.000 codos de la porción sagrada hasta el límite oriental, y al oeste de esa porción hasta el límite occidental. Estas dos porciones serán del príncipe, y la porción sagrada y el Santuario del templo, estarán en el centro de ella.
22 "Así, la parte del príncipe estará entre la posesión de los levitas, y la posesión de la ciudad, entre el límite de Judá y el de Benjamín.
23 "En cuanto a las demás tribus, desde el oriente hasta el mar, tendrá Benjamín una parte.
24 "Junto al término de Benjamín, desde el oriente hasta el mar, Simeón, otra.
25 "Junto a Simeón, desde el oriente hasta el mar, Isacar, otra.
26 "Junto a Isacar, desde el oriente hasta el mar, Zabulón, otra.
27 "Junto a Zabulón, desde el oriente hasta el mar, Gad, otra.
28 "Junto a Gad, al sur será el término desde Tamar hasta el agua de la rencilla, y desde Cades y el arroyo hasta el Gran Mar.
29 "Esta es la tierra que repartiréis por suertes en herencia a las tribus de Israel, y estas son sus porciones" —dice el Señor, el Eterno.
30 "Estas son las salidas de la ciudad: al norte, 4.500 codos por medida.
31 "Y las puertas de la ciudad serán según los nombres de las tribus de Israel. Tres puertas al norte: la de Rubén, la de Judá y la de Leví.
32 "Al oriente 4.500 codos y tres puertas: la de José, la de Benjamín y la de Dan.
33 "Al sur 4.500 codos por medida y tres puertas: la de Simeón, la de Isacar y la de Zabulón.
34 "Y al occidente 4.500 codos y tres puertas: la de Gad, la de Aser y la de Neftalí.
35 "El perímetro será de 18.000 codos. Y el nombre de la ciudad desde aquel día será: 'El Eterno está aquí"' .