1 En el primer año de Ciro rey de Persia, en cumplimiento de la Palabra del Eterno dicha por medio de Jeremías, el Eterno movió el espíritu de Ciro, rey de Persia, quien mandó pregonar de viva voz y por escrito, por todo su reino, este decreto:
2 "Así dice Ciro, rey de Persia: El Eterno Dios del cielo, me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique una casa en Jerusalén, que está en Judá.
3 "El que de entre vosotros pertenezca a su pueblo, sea Dios con él, y suba a Jerusalén que está en Judá, y edifique la casa del Eterno, el Dios de Israel, el Dios que está en Jerusalén.
4 "Y a todo el que haya quedado, dondequiera que viva, que sus vecinos le ayuden con plata y oro, con bienes y ganado, con ofrendas voluntarias para la casa de Dios en Jerusalén".
5 Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos los que Dios movió para subir a edificar la casa del Eterno, en Jerusalén.
6 Y todos los vecinos les ayudaron con plata y oro, con bienes y ganado, y dones preciosos, además de las ofrendas voluntarias.
7 El rey Ciro sacó los utensilios de la casa del Eterno, que Nabucodonosor había traído de Jerusalén, y había puesto en la casa de sus dioses.
8 Ciro, rey de Persia, los sacó por medio de Mitrídates tesorero, quien los dio por cuenta a Sesbasar, príncipe de Judá.
9 Su número es el siguiente: 1.000 bandejas de plata, 29 cuchillos,
10 tazas de oro 30, tazas de plata 410, y otros 1.000 utensilios.
11 Todos los objetos de oro y de plata, fueron 5.400. Todos los llevó Sesbasar, cuando volvió del cautiverio de Babilonia a Jerusalén.
1 Estos son los hijos de la provincia de Judea que volvieron del cautiverio, los que Nabucodonosor, rey de Babilonia había llevado cautivos a Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su ciudad.
2 Vinieron con Zorobabel: Jesúa, Nehemías, Seraías, Relaías, Mardoqueo, Bilsán, Mispar, Bigvai, Reum y Bana. El número de los varones del pueblo de Israel fue:
3 Hijos de Paros 2.172.
4 Hijos de Sefatías 372.
5 Hijos de Ara 775.
6 Hijos de Pat Moab, descendientes de Jesúa y Joab 2.812.
7 Hijos de Elam 1.254.
8 Hijos de Zatu 945.
9 Hijos de Zacai 760.
10 Hijos de Bani 642.
11 Hijos de Bebai 623.
12 Hijos de Azgad 1.222.
13 Hijos de Adonicam 666.
14 Hijos de Bigvai 2.056.
15 Hijos de Adín 454.
16 Hijos de Ater, de Ezequías 98.
17 Hijos de Besai 323.
18 Hijos de Jora 112.
19 Hijos de Hasum 223.
20 Hijos de Gibar 95.
21 Hijos de Belén 123.
22 Varones de Netofa 56.
23 Varones de Anatot 128.
24 Varones de Asmavet 42.
25 De Quíriat Jearim, Cafira y Beerot 743.
26 Hijos de Ramá y Geba 621,
27 Varones de Micmás 122.
28 Varones de Betel y Hai 223.
29 Hijos de Nebo 52.
30 Hijos de Magbis 156.
31 Hijos del otro Elam 1.254.
32 Hijos de Harim 320.
33 Hijos de Lod, Hadid y Ono 725.
34 Hijos de Jericó 345.
35 Hijos de Sena 3.630.
36 Los sacerdotes: Hijos de Jedaías, de la casa de Josué 973.
37 Hijos de Imer 1.052.
38 Hijos de Pasur 1.247.
39 Hijos de Harim 1.017.
40 Los levitas: Hijos de Jesúa y de Cadmiel, descendientes de Odavías 74.
41 Los cantores: Hijos de Asaf 128.
42 Los porteros: Hijos de Salum, de Ater, de Talmón, de Acub, de Atita, de Sobai, en total 139.
43 Los servidores del templo: Hijos de Sia, de Asufa, de Tabaot,
44 hijos de Queros, de Sía, de Fadón,
45 hijos de Lebana, de Agaba, de Acub,
46 hijos de Hagab, de Salmai, de Hanán,
47 hijos de Gidel, de Gaar, de Reaía,
48 hijos de Resín, de Necoda, de Gazam,
49 hijos de Uza, de Fasea, de Besai,
50 hijos de Asena, de Meunim, de Nefusim,
51 hijos de Bacbuc, de Acufa, de Arur,
52 hijos de Baslut, de Meida, de Arsa,
53 hijos de Barcos, de Sísera, de Tema,
54 hijos de Nesía, de Atifa.
55 Hijos de los servidores de Salomón: hijos de Sotai, de Soferet, de Peruda,
56 hijos de Jala, de Darcón, de Gidel,
57 hijos de Sefatías, de Atil, de Poceret Hasebaim, de Ami.
58 Todos los servidores del templo, e hijos de servidores de Salomón fueron 392.
59 Los siguientes regresaron de Tel Mela, Tel Arsa, Querub, Adán e Imer, y no pudieron probar que su linaje era de Israel.
60 Hijos de Delaía, de Tobías de Necoda, 652.
61 De los sacerdotes: Hijos de Abaía, de Cos, de Barzilai, que se casó con una hija de Barzilai galaadita, y fue llamado por el nombre de ella.
62 Estos buscaron el registro de su genealogía, y no lo hallaron, y fueron excluidos del sacerdocio.
63 El gobernador les dijo que no comiesen de las cosas más santas, hasta que hubiese un sacerdote que consultara el Urim y el Tumim.
64 Toda la congregación ascendió a 42.360.
65 Sin contar sus siervos y siervas, que eran 7.337. Y había entre ellos 200 cantores y cantoras.
66 Tenían 736 caballos, 245 mulos,
67 camellos 435, y 6.720 asnos.
68 Algunos de los jefes de familia, cuando llegaron a la casa del Eterno, en Jerusalén, ofrecieron donativos voluntarios para la casa de Dios, para que fuera reedificada sobre su mismo asiento.
69 Según sus fuerzas dieron al tesorero de la obra 61.000 dracmas de oro (500 kgs), plata 5,000 libras (3.000 kgs), y 100 túnicas sacerdotales.
70 Los sacerdotes, los levitas, los cantores, los porteros, los servidores del templo y el pueblo se establecieron en sus ciudades; y el resto de Israel en sus ciudades.
1 Cuando llegó el séptimo mes, y los israelitas estaban ya establecidos en sus ciudades, el pueblo se juntó como un solo hombre en Jerusalén.
2 Entonces Josué hijo de Josadac, sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel con sus hermanos, edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la Ley de Moisés, varón de Dios.
3 A pesar del miedo que sentían a los pueblos vecinos, colocaron el altar sobre su base, y ofrecieron sobre él holocaustos al Eterno, el holocausto de la mañana y el de la tarde.
4 Celebraron también la fiesta de las Cabañas, como está escrito, y ofrecieron holocaustos cada día conforme al rito, cada cosa en su día.
5 Además, ofrecieron el holocausto continuo, el de las nuevas lunas y de todas las fiestas solemnes del Eterno, y el holocausto de todo el que hacía ofrendas voluntarias al Eterno.
6 Desde el primer día del séptimo mes empezaron a ofrecer holocaustos al Eterno. Pero los cimientos del templo del Eterno no estaban echados aún.
7 Entonces dieron dinero a los albañiles y a los carpinteros, y dieron comida, bebida y aceite a los sidonios y tirios, para que trajesen madera de cedro del Líbano, por el mar hasta Jope, según lo había autorizado Ciro rey de Persia.
8 En el segundo año de su llegada a la casa de Dios en Jerusalén, en el segundo mes, empezaron la obra, Zorobabel hijo de Salatiel, Josué hijo de Josadac, el resto de sus hermanos, sacerdotes y levitas, y todos los que habían vuelto del cautiverio a Jerusalén. Y pusieron a cargo de la obra de la casa del Eterno, a los levitas mayores de veinte años.
9 Josué, sus hijos y sus hermanos, Cadmiel y sus hijos, de Judá, como un solo hombre asistían a los que hacían la obra en la casa de Dios; junto con los hijos de Henadad, sus hijos y sus hermanos levitas
10 Y cuando los albañiles del templo del Eterno echaron los cimientos, se presentaron los sacerdotes vestidos de sus ropas, con trompetas, y los levitas hijos de Asaf con címbalos, para alabar al Eterno según ordenó David rey de Israel.
11 Cantaban, alababan y daban gracias al eterno diciendo: "Porque es bueno, porque su amor es para siempre hacia Israel". Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo y alababa al Señor, porque se había echado el cimiento de la casa del Eterno.
12 Muchos jefes de familia, ancianos que habían visto la primera casa, al ver el cimiento de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría.
13 Y no se podían distinguir los gritos de alegría, del llanto del pueblo; porque el pueblo aclamaba con tanto júbilo, que se oía desde lejos.
1 Cuando los enemigos de Judá y Benjamín oyeron que los repatriados del cautiverio edificaban el templo del Eterno, Dios de Israel,
2 vinieron a Zorobabel y a los jefes de las casas paternas, y les dijeron: "Vamos a ayudarles, porque igual que vosotros buscamos a vuestro Dios, y a él sacrificamos desde los días de Esar Adón rey de Asiria, que nos trajo aquí'.
3 Zorobabel, Josué y los demás jefes de las casas paternas de Israel respondieron: "No nos conviene edificar con vosotros casa a nuestro Dios, sino que nosotros solos la edificaremos al Eterno, Dios de Israel, como nos mandó Ciro rey de Persia".
4 Pero el pueblo de la región se dedicó a desanimar a los de Judá, y los atemorizaban para, que no edificaran.
5 Además, sobornaron contra ellos consejeros para frustrar su propósito, todo el tiempo de Ciro, y hasta el reinado de Darío, reyes de Persia.
6 En el reinado de Asuero, al principio de su reinado, escribieron acusaciones contra los de Judá y Jerusalén.
7 En días de Artajerjes, Bislam, Mitrídates, Tabel y sus demás compañeros, escribieron a Artajerjes, rey de Persia. La carta estaba en caracteres arameos y en lengua aramea.
8 Rehum canciller y Sinisai secretario, escribieron esa carta contra Jerusalén al rey Artajerjes,
9 Esa es la carta que enviaron Rehum canciller, Simsai secretario, y sus demás compañeros, los jueces, gobernadores y oficiales, los de Persia, Babilonia y Susa, esto es, los elamitas,
10 y los demás pueblos que el grande y glorioso Azurbanipal transportó, e hizo habitar en las ciudades de Samaria, y en las demás provincias del otro lado del río.
11 Este es el texto de la carta: Al rey Artajerjes. Tus siervos del otro lado del río te saludan.
12 "Sea notorio al rey, que los judíos que partieron de ti a nosotros, vinieron a Jerusalén, y edifican la ciudad rebelde y mala. Ya han levantado las murallas y reparado los cimientos.
13 "Ahora, sea notorio al rey, que si esa ciudad se reedifica, y se levantan las murallas, no pagarán más el tributo, los impuestos y la renta; y esto perjudicará al erario de los reyes.
14 "Ya que somos mantenidos del palacio, no nos es justo ver el menosprecio del rey. Por eso avisamos al rey,
15 "para que se busque en los anales de tus padres, y hallarás en esos registros, que esa ciudad es rebelde y perjudicial a los reyes y a las provincias, y ha sido lugar de rebelión desde tiempo antiguo. Por eso esa ciudad fue destruida.
16 "Hacemos saber al rey, que si esa ciudad se reedifica, y se levantan sus murallas, la región del otro lado del río no será tuya".
17 El rey respondió: "A Rehum canciller, a Simsai secretario, a sus compañeros que habitan en Samaria, y a los demás del otro lado del río, salud.
18 "La carta que nos enviasteis fue leída claramente ante mí.
19 "Y por mi orden buscaron, y hallaron que aquella ciudad, de tiempo antiguo se levanta contra los reyes, se rebela y se forman en ella sediciones.
20 "Y que hubo en Jerusalén reyes fuertes que dominaron todo lo que está del otro lado del río, y que recibían tributo, impuestos y rentas.
21 "Ahora, pues, ordenad que esos hombres cesen, para que esa ciudad no se reedifique, hasta que yo ordene otra cosa.
22 "Guardaos de ser negligentes en esto, para que el daño no aumente en perjuicio de los reyes".
23 En cuanto la copia de la carta del rey Artajerjes fue leída ante Rehum, Simsai el secretario y sus compañeros, fueron apresuradamente a Jerusalén, a los judíos, y les hicieron cesar con poder y fuerza.
24 Entonces la obra de la casa de Dios en Jerusalén cesó hasta el segundo año del reinado de Darío, rey de Persia.
1 Los profetas Ageo y Zacarías, hijo de Ido, profetizaron en nombre del Dios de Israel, a los judíos que estaban en Judá y en Jerusalén.
2 Entonces se levantaron Zorobabel hijo de Salatiel y Josué hijo de Josadac, y empezaron a reedificar la casa de Dios en Jerusalén. Y los profetas de Dios estaban con ellos, y les ayudaban.
3 En ese tiempo vino a ellos Tatnai, capitán del otro lado del río, Setar Boznai y sus compañeros, y les dijeron: "¿Quién os autorizó a edificar esta casa y levantar esta muralla?"
4 También pidieron el nombre de los varones que construían el edificio.
5 Pero los ojos de Dios fueron sobre los ancianos de los judíos, y no les hicieron cesar hasta que el caso fuese llevado a Darío, y viniese su respuesta por carta.
6 Copia de la carta que Tatnai, capitán del otro lado del río, Setar Boznai y sus compañeros los gobernadores del otro lado del río, enviaron al rey Darío.
7 La carta decía: "Al rey Darío, completa paz.
8 "Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, a la casa del gran Dios, que están edificando con grandes piedras y cubriendo las paredes con madera. La obra se realiza a prisa y prospera en sus manos.
9 "Entonces preguntamos a los ancianos: '¿Quién os autorizó a edificar esta casa y restaurar estas murallas?'
10 También les preguntamos sus nombres para hacerte saber quiénes están de jefes.
11 "Y respondieron: 'Nosotros somos siervos del Dios del cielo y de la tierra, y reedificamos la casa que hace muchos años fue edificada por el gran rey de Israel.
12 "Pero después que nuestros padres enojaron al Dios del cielo, él los entregó en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, caldeo, que destruyó esta casa, y llevó al pueblo cautivo a Babilonia.
13 "Sin embargo, el primer año de Ciro, rey de Babilonia, el mismo rey Ciro ordenó que esta casa de Dios fuese reedificada.
14 "Y también los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo de Jerusalén y había puesto en el templo de Babilonia, el rey Ciro sacó del templo de Babilonia, y los entregó a Sesbasar, a quien nombró gobernador.
15 "Y le dijo: Toma estos utensilios, llévalos al templo de Jerusalén, y reedifica la casa de Dios en su lugar.
16 "Entonces Sesbasar vino, y puso los cimientos de la casa de Dios que estaba en Jerusalén. Desde entonces se edifica, y aún no está terminada.
17 "Ahora, si al rey le parece bien, búsquese en la casa de los tesoros del rey que está allí en Babilonia, si es exacto que el rey Ciro ordenó reedificar esa casa de Dios en Jerusalén, envíanos a decir la voluntad del rey sobre esto"'.
1 Entonces el rey Darío ordenó buscar en los archivos de los tesoros de Babilonia.
2 Y hallaron en Acmeta, fortaleza situada en la provincia de Media, un libro que decía: "Memoria:
3 "En el primer año del rey Ciro, el rey Ciro ordenó que la casa de Dios de Jerusalén fuese reedificada para ofrecer sacrificios. Que sus cimientos sean firmes, y su altura sea de sesenta codos (27 mts), y de sesenta codos su anchura.
4 "Con hileras de grandes piedras, y una hilera de madera nueva. Y que el gasto sea pagado por la casa del rey.
5 "Y también que los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo de Jerusalén y traído a Babilonia, sean devueltos al templo de Jerusalén, y sean puestos en la casa de Dios.
6 "Ahora, pues, Tatnai, gobernador del otro lado del río, Setar Boznai y sus compañeros gobernadores del otro lado del río, retiraos de ahí.
7 "Dejad que siga la obra de la casa de este Dios. Dejad que el gobernador y sus ancianos reedifiquen la casa de Dios en su lugar.
8 "Además, yo decreto lo que habéis de hacer con los ancianos de los judíos, para reedificar la casa de Dios. De la hacienda del rey, esto es, del tributo del otro lado del río, pagad puntualmente los gastos de esos hombres, para que no cesen.
9 "Dadles lo que necesiten, becerros, carneros y corderos, para los holocaustos al Dios del cielo; trigo, sal, vino y aceite, conforme a lo que digan los sacerdotes que están en Jerusalén. Déseles sin falta cada día.
10 "Para que ofrezcan sacrificios agradables al Dios del cielo, y oren por la vida del rey y de sus hijos.
11 "También ordeno que quien no cumpla este decreto, se le arranque de su casa una viga, y se lo cuelgue en ella, y su casa sea reducida a escombros.
12 "Y el Dios que hizo habitar allí su nombre destruya todo rey y pueblo que se oponga para cambiar o destruir esta casa de Dios, que está en Jerusalén. yo Darío di el decreto. Cúmplase prestamente."
13 Entonces Tatnai, gobernador del otro lado del río, Setar Boznai y sus compañeros, hicieron diligentemente según la orden del rey Darío.
14 Y los ancianos de los judíos edificaron y prosperaron, conforme a la profecía de los profetas Ageo y Zacarías, hijo de Ido. Edificaron y acabaron por orden del Dios de Israel, y por el mandato de Ciro, Darío y Artajerjes, reyes de Persia.
15 Y la casa fue terminada el tercer día del mes de adar (marzo). Era el sexto año del reinado del rey Darío.
16 Y los israelitas, los sacerdotes, los levitas y los demás repatriados, dedicaron esta casa de Dios con gozo.
17 Ofrecieron en la dedicación de la casa de Dios cien becerros, doscientos carneros, cuatrocientos corderos, y doce machos cabríos en expiación por el pecado de todo Israel, conforme al número de las tribus de Israel.
18 Y pusieron a los sacerdotes en sus turnos, y a los levitas en sus clases, para el servicio de Dios en Jerusalén, como está escrito en el Libro de Moisés.
19 Y los repatriados celebraron la Pascua el catorce del primer mes.
20 Porque los sacerdotes y los levitas se habían purificado y todos estaban limpios. Sacrificaron la Pascua para todos los repatriados, por sus hermanos los sacerdotes y por sí mismos.
21 Así la comieron los israelitas que habían vuelto del cautiverio, y todos los que se habían apartado de la impureza de la gente del país para buscar al Eterno, Dios de Israel.
22 Celebraron con regocijo la fiesta solemne del pan sin levadura durante siete días, por cuanto el Eterno los había alegrado, y había dispuesto en favor de ellos el corazón del rey de Asiria, para fortalecer sus manos en la obra de la casa de Dios, el Dios de Israel.
1 Después de esto, en el reinado de Artajerjes rey de Persia, Esdras hijo de Seraías, hijo de Azarías, hijo de Hilcías,
2 hijo de Salum, hijo de Sadoc, hijo de Aitob,
3 hijo de Amarías, hijo de Azarías, hijo de Meraiot,
4 hijo de Zeraías, hijo de Uzi, hijo de Buqui,
5 hijo de Abisúa, hijo de Finés, hijo de Eleazar, hijo de Aarón, primer sacerdote,
6 este Esdras vino de Babilonia. Era un escriba versado en la Ley de Moisés, dada por el Eterno, Dios de Israel. El rey le concedió todo lo que pidió, porque la mano del Eterno su Dios estaba con él.
7 En el séptimo año del rey Artajerjes, vinieron con él a Jerusalén algunos israelitas, incluyendo sacerdotes, levitas, cantores, porteros y servidores del templo.
8 Esdras llegó a Jerusalén en el quinto mes del séptimo año del rey.
9 El primer día del primer mes partió de Babilonia, y el primer día del quinto mes llegó a Jerusalén, porque la buena mano de su Dios estuvo con él.
10 Porque Esdras había aplicado su corazón a inquirir la Ley del Eterno, a cumplirla, y a enseñar a Israel sus estatutos y normas.
11 Este es el texto de la carta que el rey Artajerjes dio al sacerdote Esdras, escriba versado en los mandatos y decretos del Eterno, y en sus mandatos a Israel:
12 "Artajerjes, rey de reyes, a Esdras, sacerdote, escriba erudito en la Ley de Dios del cielo. Paz.
13 "Yo decreto que los israelitas de mi reino, incluyendo sacerdotes y levitas, que quieran ir contigo a Jerusalén, que vayan.
14 "De parte del rey y de sus siete consejeros eres enviado a visitar a Judá y a Jerusalén, conforme a la Ley de tu Dios, que está en tu mano,
15 "Y a llevar la plata y el oro que el rey y sus consejeros voluntariamente han ofrecido al Dios de Israel, que mora en Jerusalén;
16 "y toda la plata y el oro que halles en toda la provincia de Babilonia, con las ofrendas voluntarias del pueblo y de los sacerdotes, para la casa de vuestro Dios, que está en Jerusalén.
17 "Con este dinero comprarás diligentemente becerros, carneros, corderos, con sus presentes y libaciones, para ofrecerlos sobre el altar de la casa de vuestro Dios, en Jerusalén.
18 "Y lo que a ti y a tus hermanos os parezca mejor hacer con el resto de la plata y el oro, hacedlo conforme a la voluntad de vuestro Dios.
19 "Los utensilios que te son entregados para el servicio de la casa de tu Dios, los restituirás a tu Dios en Jerusalén.
20 "Y lo demás que sea necesario para la casa de tu Dios, todo cuanto necesites gastar, lo tomarás de la tesorería del rey.
21 "Yo mismo, el rey Artajerjes, doy esta orden a todos los tesoreros del otro lado del río, que todo lo que os demande el sacerdote Esdras, escriba de la Ley del Dios del cielo, se le conceda con diligencia,
22 "hasta cien talentos de plata (3.400 kgs), cien coros de trigo(22.000 lts), cien batos de aceite y sal sin medida.
23 "Todo lo que manda el Dios del cielo, se debe cumplir con diligencia para la casa del Dios del cielo. Pues, ¿por qué habría de ser su enojo contra el reino del rey y de sus hijos?
24 "También os hacemos saber, que a los sacerdotes y levitas, cantores, porteros, servidores del templo y ministros de la casa de Dios, ninguno les imponga tributo, impuesto, ni renta.
25 "Y tú, Esdras, conforme a la sabiduría que tienes de tu Dios, pon jueces y magistrados, que administren justicia a todo el pueblo que está del otro lado del río, a todos los que conocen las leyes de tu Dios; y al que no las conozca, se las enseñarás.
26 "Y el que no cumpla la Ley de tu Dios y la ley del rey, sea prontamente condenado a muerte, destierro, multa o prisión".
27 ¡Alabado sea el Eterno, Dios de nuestros padres, que movió el corazón del rey, para honrar la casa del Eterno que está en Jerusalén,
28 e inclinó hacia mí su misericordia ante el rey, sus consejeros y todos los poderosos príncipes del rey! Y yo, fortalecido por la mano de mi Dios, junté a los principales de Israel para que subiesen conmigo.
1 Estos son los jefes de familias y la genealogía de los que subieron conmigo de Babilonia, durante el reinado del rey Artajerjes:
2 De los hijos de Finés, Gersón; de los hijos de Itamar, Daniel; de los hijos de David, Hatús.
3 De los hijos de Secanías y de los hijos de Paros, Zacarías con 150 varones.
4 De los hijos de Pat Moab, Elioenai, hijo de Zeraías con 200 varones.
5 De los hijos de Secanías, el hijo de Jahaziel con 300 varones.
6 De los hijos de Adín, Ebed, hijo de Jonatán con 50 varones.
7 De los hijos de Elam, Jesaías, hijo de Atalía con 70 varones.
8 De los hijos de Sefatías, Zebadías, hijo de Miguel con 80 varones.
9 De los hijos de Joab, Obadías, hijo de Jeiel con 218 varones.
10 De los hijos de Selomit, el hijo de Josifías con 160 varones.
11 De los hijos de Bebai, Zacarías, hijo de Bebai con 28 varones.
12 De los hijos de Azgad, Joanán, hijo de .Actán con 110 varones.
13 De los hijos de Adonicam, los últimos cuyos nombres son: Elifelet, Jeiel y Semaías con 60 varones.
14 Y de los hijos de Bigvai, Utai y Zabud con 60 varones.
15 Los reuní junto al río que corre hacia Ahava, y reposamos allí tres días. Y habiendo buscado entre el pueblo y entre los sacerdotes, no hallé a ningún levita.
16 Entonces envié a Eliezer, Ariel, Semaías, Elnatán, Jarib, Elnatán, Natán, Zacarías y Mesulam, principales. También a Joiarib y a Elnatán, hombres doctos.
17 Los envié a Ido, jefe del lugar llamado Casifía, y puse en boca de ellos las palabras que habían de hablar a Ido, y a sus hermanos los servidores del templo, para que nos trajesen ministros para la casa de nuestro Dios.
18 Y gracias a la buena mano de nuestro Dios sobre nosotros, trajeron un varón entendido de los hijos de Mali, hijo de Leví, hijo de Israel, a Serebías con sus hijos y 18 hermanos.
19 A Hasabías, y con él a Jesaías, de los hijos de Merari, a sus hermanos y a sus hijos, en total 20.
20 Y de los servidores del templo, a quienes David y los príncipes habían puesto para el ministerio de los levitas, 220 servidores, todos designados por nombre.
21 Y publiqué ayuno allí junto al río Ahava, para afligirnos ante nuestro Dios, a fin de solicitar de él camino derecho para nosotros, nuestros niños y todos nuestros bienes.
22 Porque tuve vergüenza de pedir al rey tropa y gente de a caballo que nos defendiesen del enemigo en el camino; puesto que habíamos dicho al rey: "La mano de nuestro Dios está para bien sobre todos los que lo buscan; pero su poder y su furor sobre todos los que lo dejan".
23 Ayunamos, y pedimos la ayuda de Dios, y él nos fue propicio.
24 Aparté luego a doce de los principales sacerdotes, a Serebías y Hasabías, y a diez de sus hermanos.
25 Les pesé la plata, el oro y los utensilios, ofrenda para la casa de nuestro Dios, que habían ofrecido el rey, sus consejeros, sus príncipes y todos los de Israel que se hallaron presentes allí.
26 Pesé en manos de ellos 650 talentos de plata (22.100 kgs), y objetos de plata por cien talentos (3.400 kgs), y cien talentos de oro.
27 Además, 20 tazones de oro, de mil dracmas (8,5 kgs), y dos vasos de bronce bruñido muy bueno, preciados como el oro.
28 Y les dije: "Vosotros estáis consagrados al Eterno, y los utensilios son sagrados, y la plata y el oro ofrenda voluntaria para el Eterno, Dios de nuestros padres.
29 "Velad, y guardadlos, hasta que los peséis en Jerusalén, ante los príncipes de los sacerdotes y levitas, y jefes de los padres de Israel, en los aposentos de la casa del Eterno".
30 Los sacerdotes y levitas recibieron la plata, el oro y los utensilios, para traerlos a Jerusalén a la casa de nuestro Dios.
31 Partimos del río Ahava el doce del primer mes, para ir a Jerusalén. Y la mano de nuestro Dios estuvo con nosotros, y nos libró de enemigos y asechadores en el camino.
32 Llegados; a Jerusalén, reposamos allí tres días.
33 Al cuarto día pesamos la plata, el oro, y los utensilios, en la casa de nuestro Dios, por mano de Meremot, hijo del sacerdote Urías, y estaban con él Eleazar, hijo de Finés, Jozabad, hijó; de Josué: y Noadías, hijo de Binui, levitas.
34 Por cuenta y por peso entregamos todo, y se anotó por escrito el peso en ese mismo día.
35 Los que en ese tiempo habían vuelto del cautiverio, ofrecieron al Dios de Israel, doce becerros por todo Israel, 96 carneros, corderos 77, y 12 machos cabríos por expiación, todo en holocausto al Eterno.
36 Y entregaron los despachos del rey a sus gobernadores y capitanes del otro lado del río, y ellos ayudaron al pueblo y a la casa de Dios.
1 Acabadas estas cosas, los príncipes se llegaron a mí, y dijeron: "El pueblo de Israel y los sacerdotes y levitas, no se han separado de la gente del país, de los cananeos, hititas, ferezeos, jebuseos, amonitas, moabitas, egipcios y amorreos, y hacen conforme a sus abominaciones
2 "Porque han tomado de sus hijas para sí y para sus hijos, y el linaje santo se ha mezclado con la gente del país. Los príncipes y los gobernadores han sido los primeros en cometer este pecado".
3 Al oír esto, rasgué mi vestido y mi manto, arranqué cabellos de mi cabeza y de mi barba, y me senté angustiado en extremo.
4 Y se juntaron conmigo los que respetaban las Palabras del Dios de Israel, a causa de la prevaricación de los repatriados. Y estuve muy angustiado hasta el sacrificio de la tarde.
5 A la hora del sacrificio de la tarde me levanté de mi aflicción, y con mi vestido y mi manto rasgados, me postré de rodillas, extendí las palmas de mis manos al Eterno mi Dios.
6 Y dije: "Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar mi rostro a ti, ¡oh Dios mío! Porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo
7 "Desde los días de nuestros padres hasta hoy, grande ha sido nuestra culpa. Y por nuestras iniquidades, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes, hemos sido entregados en mano de los reyes de los países, a espada, cautiverio, robo y confusión de rostro, como se ve hoy.
8 "Y ahora, por un breve momento, el Eterno nuestro Dios, nos ha dado la gracia de conservar un remanente libre, y damos lugar seguro en su Santuario, a fin de alumbrar nuestros ojos, y damos un poco de vida en nuestra servidumbre.
9 "Porque siervos somos, y en nuestra servidumbre, nuestro Dios no nos ha desamparado. Antes ha mostrado su bondad ante los reyes de Persia, para que se nos diese levantar la casa de nuestro Dios, restaurar sus ruinas, y proteger a Judá y Jerusalén.
10 "Pero ahora, oh Dios nuestro, después de esto, ¿qué diremos? Porque hemos dejado los Mandamientos
11 "que prescribiste por medio de tus siervos los profetas, diciendo. El país que váis a poseer, está contaminado a causa de la inmundicia de: sus pueblos. Con sus abominaciones lo han llenado de inmundicia, de un extremo, al otro.
12 "Por eso, no daréis vuestras hijas a sus hijos, ni tomaréis sus hijas para vuestros hijos. Ni procuraréis jamás su paz ni su bien. Para que seáis fuertes y comáis el bien de la tierra, y la dejéis en herencia a vuestros hijos para siempre.
13 "Todo lo que nos ha venido es resultado de nuestras malas obras, y de nuestro gran pecado. Y tú, Dios nuestro, nos has castigado menos de lo que merecen nuestros pecados, y nos has dado un remanente como éste.
14 "¿Hemos de volver a quebrantar tus mandatos, y emparentar con los pueblos que cometen estas abominaciones? ¿No te indignarías contra nosotros hasta consumirnos, sin que quede remanente ni quien escape?
15 "Oh Eterno, Dios de Israel, tú eres justo, puesto que has permitido que quedáramos un remanente como el que se halla ante ti. Henos aquí en nuestros delitos, aunque no es posible subsistir así en tu presencia".
1 Mientras Esdras oraba y confesaba, llorando y postrado ante la casa de Dios, se juntó a él una gran multitud de Israel, hombres, mujeres y niños. Y lloraba el pueblo.
2 Entonces Secanías hijo de Jeiel, de los hijos de Elam, dijo a Esdras: "Nosotros hemos pecado contra nuestro Dios, al casarnos con mujeres extranjeras de la gente del país. Sin embargo, aún hay esperanza para Israel.
3 "Ahora, pues, hagamos un pacto con nuestro Dios de que despediremos a todas las mujeres y a sus hijos, según el consejo del Señor y de los que respetan los Mandamientos de nuestro Dios. Y hagamos según la Ley.
4 "Levántate, porque este asunto te incumbe a ti. Nosotros estaremos contigo. Esfuérzate, y ejecútalo".
5 Entonces se levantó Esdras y juramentó a los príncipes de los sacerdotes y de los levitas, y a todo Israel, que harían así. Y ellos juraron.
6 Entonces Esdras se levantó de delante de la casa de Dios, y se fue al aposento de Johanán hijo de Eliasib. Y no comió ni bebió agua, porque se entristeció por el pecado de los que habían vuelto del cautiverio.
7 Y pregonaron por Judá y Jerusalén a todos los hijos del cautiverio, que se reuniesen en Jerusalén,
8 Y el que no viniera dentro de tres días, conforme al acuerdo de los príncipes y los ancianos, perdería toda su hacienda, y sería excluido de la asamblea de los repatriados.
9 Así, todos los hombres de Judá y de Benjamín se reunieron en Jerusalén a los tres días, el 20 del noveno mes. Y todo el pueblo se sentó en la plaza de la casa de Dios, temblando por causa de aquel asunto y por la lluvia.
10 El sacerdote Esdras les dijo: "Vosotros habéis pecado, porque os habéis casado con mujeres extranjeras, aumentando así el pecado de Israel.
11 "Ahora, confesadlo al Eterno, Dios de vuestros padres, y haced su voluntad, separándoos de la gente del país y de las mujeres extranjeras".
12 Y toda la asamblea respondió en alta voz: "Así se haga conforme a tu palabra.
13 "Pero el pueblo es mucho y el tiempo lluvioso, y no hay fuerza para estar en la calle, ni la obra es de un día ni dos, porque somos muchos los que hemos pecado en esto.
14 "Queden ahora nuestros príncipes en lugar de toda la congregación. Y los que en nuestras ciudades hayan tomado mujeres extranjeras, vengan a tiempos determinados, con los ancianos de cada ciudad y sus jueces, hasta que apartemos de nosotros el ardor del enojo de nuestro Dios".
15 Sólo Jonatán hijo de Asael, y Jazías hijo de Ticva se opusieron, y los levitas Mesulam y Sabetai, los apoyaron.
16 Así lo hicieron los hijos del cautiverio. Entonces el sacerdote Esdras eligió jefes de familias, uno por cada casa, y los designó por nombres. Y ellos se sentaron el primer día del décimo mes para conocer los casos.
17 Y concluyeron, con todos los que habían tomado mujeres extranjeras, el primer día del primer mes.
18 De los sacerdotes que habían tomado mujeres extranjeras, fueron hallados éstos: De los hijos de Josué, hijo de Josadac y sus hermanos: Maasías, Eliezer, Jarib y Gedalías.
19 Estos se dieron la mano en promesa de despedir a sus esposas, y ofrecieron como ofrenda por su pecado del rebaño.
20 De los hijos de Imer: Hanani y Zebadías.
21 De los hijos de Harim: Maasías, Elías, Semaías, Jeiel y Uzías.
22 De los hijos de Pasur: Elioenai, Maasías, Ismael, Natanael, Jozabad y Elasa.
23 De los levitas: Jozabad, Simei, Kelaía que es Kelita, Petaías, Judá y Eliezer.
24 De los cantores, Eliasib. De los porteros: Salum, Telem y Uri.
25 De los otros israelitas: De los hijos de Faros: Ramía, Jezías, Malquías, Mijamín, Eleazar, Malquías y Benaía.
26 De los hijos de Elam: Matanías, Zacarías, Jeiel, Abdi, Jeremot y Elías.
27 De los hijos de Zatu: Elioenai, Eliasib, Matanías, Jeremot, Zabab y Aziza.
28 De los hijos de Bebai: Joanán, Ananías, Zabai y Atlai.
29 De los hijos de Bani: Mesulam, Maluc, Adaía, Jasub, Seal y Ramot.
30 De los hijos de Pat Moab: Adna, Queleal, Benaía, Maasías, Matanías, Besalel, Binui y Manasés.
31 De los hijos de Harim: Eliezer, Isías, Malquías, Semeías, Simeón,
32 Benjamín, Maluc y Semarías.
33 De los hijos de Hasum: Matenai, Matat, Zabad, Elifelet, Jeremai, Manasés y Simei.
34 De los hijos de Bani: Madai, Amram, Uel,
35 Benaía, Bedías, Quelúi,
36 Vanías, Meremot, Eliasib,
37 Matanías, Matenai, Jasai,
38 Bani, Binúi, Simei,
39 Selemías, Natán, Adaía,
40 Macnadebai, Sasai, Saraí,
41 Azarel, Selemías, Semarías,
42 Salum, Amarías y José.
43 Y de los hijos de Nebo: Jeiel, Matatías, Zabad, Zebina, Jadau, Joel y Benaía.
44 Todos éstos habían tomado mujeres extranjeras, y algunas habían tenido hijos.