1

1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

2 La tierra estaba desierta y vacía, las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se cernía sobre las aguas.

3 Entonces dijo Dios: "Haya luz". Y hubo luz.

4 Y vio Dios que la luz era buena, y separó Dios la luz de las tinieblas.

5 Y llamó Dios a la luz "día", y a las tinieblas llamó "noche". Así fue la tarde y la mañana, el primer día.

6 Después dijo Dios: "Haya un espacio entre las aguas, que separe un agua de la otra".

7 Y Dios hizo el espacio que separó el agua que quedó encima del espacio, de la que quedó debajo de él. Y así sucedió.

8 Y llamó Dios al espacio "cielo". Y fue la tarde y la mañana, el segundo día.

9 Y Dios dijo: "Júntense las aguas que están debajo del cielo en un lugar, y aparezca el suelo seco". Y así sucedió.

10 Y llamó Dios a la parte seca "tierra", y a la reunión de las aguas llamó "mar". Y vio Dios que era bueno.

11 Después dijo Dios: "Produzca la tierra hierba verde que dé semilla, y árboles frutales que den fruto según su género, con su semilla en ellos". Y así sucedió.

12 Y la tierra produjo hierba verde que da semilla según su naturaleza, y árboles frutales, con la semilla en su fruto, según su género. Y vio Dios que era bueno.

13 Y fue la tarde y la mañana, el tercer día.

14 Entonces dijo Dios: "Haya lumbreras en la expansión del cielo para separar el día de la noche, y sirvan de señales para marcar las estaciones, los días y los años;

15 "y sirvan de lumbreras en la expansión del cielo para alumbrar la tierra". Y así sucedió.

16 Y Dios hizo las dos grandes lumbreras. La lumbrera mayor para alumbrar de día, y la lumbrera menor para alumbrar de noche. Hizo también las estrellas.

17 Y Dios las puso en la expansión del cielo, para alumbrar la tierra,

18 para regir el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

19 Y fue la tarde y la mañana, el cuarto día.

20 Entonces dijo Dios: "Rebose el agua de seres vivientes, y haya aves que vuelen sobre la tierra en la expansión del cielo".

21 Y creó Dios los grandes animales marinos, y todo ser viviente que bulle en el agua, según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno.

22 Y Dios los bendijo diciendo: "Frucitificad, multiplicaos, y henchid el agua de los mares. Y las aves multiplíquense en la tierra".

23 Y fue la tarde y la mañana, el quinto día.

24 Entonces dijo Dios: "Produzca la tierra seres vivientes según su especie: ganado, reptiles y animales silvestres, según su especie". Y así sucedió.

25 Y Dios hizo animales silvestres según su género, ganado según su género, y todo reptil que se arrastra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

26 Entonces dijo Dios: "¡Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza! ¡Y domine sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre el ganado y sobre todo animal que se arrastra sobre la tierra!"

27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó. Hombre y mujer los creó.

28 Y los bendijo Dios. Les dijo: "Fructificad y multiplicaos. Llenad la tierra y gobernadla. Dominad los peces del mar, las aves del cielo, y todas las bestias que se mueven sobre la tierra".

29 Dijo también Dios: "Os doy toda planta que da semilla, que está sobre la tierra, y todo árbol que lleva fruto y da semilla. Eso será vuestro alimento.

30 "Y a todo animal terrestre, a todas las aves del cielo y a todo lo que se mueve sobre la tierra, que tiene vida, toda hierba verde será su alimento". Y así sucedió.

31 Entonces Dios contempló todo lo que había hecho, y vio que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana, el día sexto.

2

1 Así quedaron acabados los cielos y la tierra, y todas sus criaturas.

2 Y acabó Dios en el séptimo día la obra que hizo, y reposó en el séptimo día de todo lo que había hecho en la creación.

3 Y Dios bendijo al séptimo día, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

4 Esta es la historia de la creación del cielo y de la tierra. El día que Dios el Eterno hizo la tierra y el cielo,

5 no había planta alguna en la tierra, ni ninguna hierba en el campo había brotado; porque Dios el Eterno aún no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre que la cultivara;

6 sino que subía de la tierra un vapor que regaba toda la superficie del suelo.

7 Entonces Dios el Eterno modeló al hombre del polvo de la tierra. Sopló en su nariz aliento de vida, y el hombre llegó a ser un ser viviente.

8 Dios el Eterno había plantado un huerto en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado.

9 Dios el Eterno había hecho nacer de la tierra toda clase de árboles hermosos y buenos para comer. También el árbol de la vida en medio del huerto, y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

10 Y salía de Edén un río que regaba el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales.

11 El nombre del primero era Pisón, que rodea toda la tierra de Havilá, donde hay oro.

12 El oro de esa tierra es bueno. Hay también allí bedelio y ónice.

13 El nombre del segundo río es Gihón, que rodea toda la tierra de Cus.

14 El nombre del tercer río es Tigris, que corre al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Éufrates.

15 Tomó, pues, Dios el Eterno al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo cultivara y lo guardara.

16 Y Dios el Eterno mandó al hombre: "Puedes comer de todo árbol del huerto,

17 "pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él, morirás".

18 Y dijo Dios el Eterno: "No es bueno que el hombre esté solo. Le haré una ayuda idónea para él".

19 Dios el Eterno, que había formado de la tierra a todo animal del campo y a toda ave del cielo, los había traído a Adán, para que viera cómo los había de llamar. Y el nombre que Adán les dio, ése fue su nombre.

20 Y Adán puso nombre a todo animal doméstico, ave del cielo y a todo animal del campo. Pero no se halló ayuda idónea para Adán.

21 Entonces Dios el Eterno hizo caer un profundo sueño sobre Adán, y mientras dormía tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.

22 Y de la costilla que Dios el Eterno tomó del hombre, formó una mujer, y la trajo al hombre.

23 Entonces Adán exclamó: "¡Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne! Será llamada 'mujer', porque del varón fue tomada".

24 Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre, se unirá a su esposa, y serán una sola carne.

25 Y Adán y su esposa estaban desnudos, y no se avergonzaban el uno del otro.

3

1 La serpiente, el más astuto de todos los animales del campo que Dios el Eterno había hecho, dijo a la mujer: "¿Así que Dios os dijo que no comáis de ningún árbol del huerto?"

2 La mujer respondió a la serpiente: "Del fruto de los árboles del huerto podemos comer,

3 "pero del fruto del árbol que está en medio del huerto Dios dijo: 'No comáis de él, ni lo toquéis, para que no muráis' ".

4 Entonces la serpiente replicó a la mujer: "No es cierto. No moriréis.

5 "Sino que Dios sabe que el día que comáis de él serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, conocedores del bien y del mal".

6 Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, agradable a los ojos y codiciable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió. Y también dio a su esposo, que comió igual que ella.

7 Entonces se abrieron sus ojos, y al darse cuenta que estaban desnudos, cosieron hojas de higuera y se las ciñeron.

8 Entonces oyeron el andar de Dios el Eterno, que se paseaba por el huerto a la brisa del atardecer. Y el hombre y su esposa se escondieron de su presencia entre los árboles del huerto.

9 Pero Dios el Eterno, llamó al hombre y le dijo: "¿Dónde estás?"

10 Y Adán respondió: "Oí tu andar por el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo. Y me escondí".

11 Dios le dijo: "¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol que te prohibí comer?"

12 El hombre respondió: "La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y comí".

13 Entonces Dios el Eterno dijo a la mujer: "¿Qué has hecho?" Y la mujer respondió: "La serpiente me engañó, y comí".

14 Y Dios el Eterno dijo a la serpiente: "Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu pecho andarás y polvo comerás todos los días de tu vida.

15 "Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su Descendiente. Tú le herirás el talón, pero él te aplastará la cabeza".

16 A la mujer le dijo: "Multiplicaré en gran manera los dolores de tus embarazos. Con dolor tendrás tus hijos. Ansiarás a tu esposo, y él te dominará".

17 Y al hombre le dijo: "Por cuanto obedeciste a la voz de tu esposa y comiste del árbol que te había prohibido, maldita será la tierra por tu causa. Con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

18 "Espinos y cardos te producirá, y comerás las plantas del campo.

19 "Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra de donde fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás".

20 Y Adán llamó a su esposa "Eva", porque ella sería la madre de todos los vivientes.

21 Y Dios el Eterno hizo al hombre y a su esposa túnicas de pieles, y los vistió.

22 Dios el Eterno dijo: "Ahora el hombre es como uno de nosotros, conocedor del bien y del mal. Así, evitemos que alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre".

23 Y el Eterno lo sacó del huerto de Edén, para que labrase la tierra de donde fue tomado.

24 Dios echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino al árbol de la vida.

4

1 Adán conoció a su esposa Eva, que concibió y tuvo a Caín. Y dijo ella: "Con el favor del Eterno adquirí un varón".

2 Después tuvo a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín labrador.

3 Andando el tiempo, Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda al Eterno.

4 A su vez, Abel trajo de los primerizos de sus ovejas, con su gordura. Y el Señor miró con agrado a Abel y a su ofrenda.

5 Pero no se agradó de Caín y de su ofrenda. Y Caín se airó en gran manera y decayó su semblante.

6 Entonces el Señor dijo a Caín: "¿Por qué te has airado? ¿Por qué ha decaído tu rostro?

7 "Si haces lo bueno, ¿no serás acepto? Pero si no obras el bien, el pecado está a la puerta deseando dominarte. Pero tú debes dominarlo".

8 Pero Caín dijo a su hermano Abel: "Vamos al campo". Y cuando estuvieron en el campo, Caín atacó a su hermano Abel, y lo mató.

9 Entonces el Eterno dijo a Caín: "¿Dónde está tu hermano Abel?" Y él respondió: "No sé. Acaso, ¿soy yo guarda de mi hermano?"

10 Y el Señor le dijo: "¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.

11 "Ahora, pues, maldito seas. Serás echado de la tierra que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano.

12 "Cuando labres la tierra, no te dará más su fruto. Errante y extranjero serás en la tierra".

13 Caín dijo al Eterno: "Mi castigo es mayor de lo que puedo soportar.

14 "Hoy me echas de esta tierra, y de tu presencia me esconderé. Andaré errante y fugitivo en la tierra. Y cualquiera que me halle, me matará".

15 El Señor respondió: "Al contrario, el que mate a Caín, siete veces será castigado". Entonces el Eterno puso una señal en Caín, para que quien lo hallara, no lo matase.

16 Y Caín salió de la presencia del Eterno y habitó en la tierra de Nod, al oriente de Edén.

17 Y Caín conoció a su esposa que concibió y tuvo a Enoc. Y Caín edificó una ciudad y la llamó Enoc, el nombre de su hijo.

18 Y a Enoc le nació Irad, e Irad fue padre de Mehujael. Mehujael fue padre de Metusael, y Metusael fue padre de Lamec.

19 Lamec tomó para sí dos esposas, una fue Ada y la otra Zila.

20 Ada engendró a Jabal, que fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganado.

21 Su hermano fue Jubal, padre de todos los que tocan flauta.

22 A su vez, Zila dio a luz a Tubal Caín, artífice de todo instrumento cortante de bronce y de hierro. Y la hermana de Tubal Caín fue Naama.

23 Y dijo Lamec a sus dos esposas: "Ada y Zila, oíd mi voz. Mujeres de Lamec escuchad. A un hombre maté porque me hirió, y a un joven que me golpeó.

24 "Si Caín será vengado siete veces, Lamec lo será setenta veces siete".

25 De nuevo Adán conoció a su esposa y ella tuvo un hijo, y lo llamó Set, porque dijo ella: "Dios me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín".

26 Y a Set también le nació un hijo, y lo llamó Enós. Desde entonces los hombres empezaron a llamarse del nombre del Eterno.

5

1 Lista de los descendientes de Adán. El día que Dios creó al hombre, lo hizo a semejanza de Dios.

2 Los creó hombre y mujer. El día en que fueron creados, los bendijo y los llamó "Adán".

3 Adán tenía 130 años cuando le nació un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y lo llamó Set.

4 Después que nació Set, Adán vivió 800 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

5 Así, todos los días de Adán fueron 930 años, y murió.

6 Set tenía 105 años cuando nació su hijo Enós.

7 Después que nació Enós, Set vivió 807 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

8 Así, todos los días de Set fueron 912 años, y murió.

9 Enós tenía 90 años cuando nació su hijo Cainán.

10 Después que nació Cainán, Enós vivió 815 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

11 Así, todos los días de Enós fueron 905 años, y murió.

12 Cainán tenía 70 años cuando nació su hijo Mahalaleel.

13 Después que nació Mahalaleel, Cainán vivió 840 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

14 Así, todos los días de Cainán fueron 910 años, y murió.

15 Mahalaleel tenía 65 años cuando nació su hijo Jared.

16 Después que nació Jared, Mahalaleel vivió 830 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

17 Así, todos los días de Mahalaleel fueron 895 años, y murió.

18 Jaréd tenía 162 años cuando nació su hijo Enoc.

19 Después que nació Enoc, Jared vivió 800 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

20 Así, todos los días de Jared fueron 962 años, y murió.

21 Enoc tenía 65 años cuando nació su hijo Matusalén.

22 Después que nació Matusalén, Enoc anduvo con Dios 300 años, y tuvo otros hijos e hijas.

23 Así, todos los días de Enoc fueron 365 años.

24 Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque Dios lo llevó.

25 Matusalén tenía 187 años cuando nació su hijo Lamec.

26 Después que nació Lamec, Matusalén vivió 782 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

27 Así, todos los días de Matusalén fueron 969 años, y murió.

28 Lamec tenía 182 años cuando le nació un hijo.

29 Y lo llamó Noé, porque dijo: "Este hijo nos aliviará de nuestras obras, y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que maldijo el Eterno".

30 Después que nació Noé, Lamec vivió 595 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

31 Así, todos los días de Lamec fueron 777 años, y murió.

32 Cuando Noé tenía 500 años ya era padre de Sem, Cam y Jafet.

6

1 Los hombres empezaron a multiplicarse sobre la tierra, y les nacieron hijas.

2 Cuando los hijos de Dios vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron por esposas las que más les agradaban.

3 Y dijo el Eterno: "Mi Espíritu no contenderá con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne. Así, sus días serán 120 años".

4 En esos días, después que los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres y les engendraron hijos, hubo gigantes en la tierra. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.

5 El Eterno vio que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo sólo el mal.

6 Y al Eterno le pesó haber hecho al hombre en la tierra, y le dolió en su corazón.

7 Y el Señor dijo: "Raeré de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, el reptil y las aves del cielo, porque me pesa haberlos creado".

8 Pero Noé halló gracia ante los ojos del eterno.

9 Esta es la historia de Noé. Noé fue un varón justo y perfecto entre los de su tiempo. Con Dios caminó Noé.

10 Noé fue padre de tres hijos: Sem, Cam y Jafet.

11 A la vista de Dios, la tierra se había corrompido, y estaba llena de violencia.

12 Miró Dios la tierra y vio que estaba corrompida, que la gente toda había corrompido su camino sobre la tierra.

13 Así dijo Dios a Noé: "Decidí poner fin a todo ser viviente, porque toda la tierra está llena de violencia a causa de ellos. Por eso los destruiré con la tierra.

14 "Hazte un arca de madera de ciprés. Harás aposentos en el arca y la embetunarás con brea por dentro y por fuera.

15 "De esta medida la harás: De 300 codos de longitud, 50 de anchura y 30 de altura (140 x 23 x 13,50 mts).

16 "Le harás una ventana a un codo (45 cms) por debajo de la cubierta del arca. Pondrás la puerta del arca a su lado, y le harás piso bajo, segundo y tercero.

17 "Porque yo traigo un diluvio de agua sobre la tierra, para destruir toda vida debajo del cielo, toda criatura con aliento de vida. Y todo lo que hay en la tierra morirá.

18 "Pero estableceré mi pacto contigo, y entrarán contigo en el arca, tus hijos, tu esposa y las esposas de tus hijos.

19 "Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie introducirás en el arca, para que tengan vida contigo, macho y hembra serán.

20 "De las aves según su especie, de las bestias según su especie y de todo reptil según su especie entrarán contigo para que tengan vida.

21 "Toma contigo todo comestible y almacénalo, para que sirvan de alimento para ti y para ellos".

22 Y Noé lo hizo así. Hizo conforme a todo lo que Dios le mandó.

7

1 Después el Eterno dijo a Noé: "Entra tú y toda tu casa en el arca, porque a ti he visto justo ante mí en esta generación.

2 "De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y hembra. Pero de los animales que no son limpios, una pareja, macho y hembra.

3 "También de las aves del cielo tomarás siete parejas, macho y hembra, para conservar viva su especie sobre la tierra.

4 "Porque después de siete días, haré llover sobre la tierra durante cuarenta días y cuarenta noches. Y raeré de la tierra a todo ser viviente que hice".

5 Y Noé hizo conforme a todo lo que le mandó el Señor.

6 Noé tenía 600 años cuando vino el diluvio sobre la tierra.

7 Y entraron en el arca Noé y sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos, para salvarse de las aguas del diluvio.

8 De los animales limpios y de los que no eran limpios, de las aves y de todo animal que se arrastra sobre la tierra,

9 de dos en dos llegaron al arca, macho y hembra, como Dios mandó a Noé.

10 Y al séptimo día el agua del diluvio vino sobre la tierra.

11 En el año 600 de la vida de Noé, el 17 del segundo mes, en ese día fueron rotas todas las fuentes del gran abismo, y fueron abiertas las compuertas del cielo.

12 Y llovió sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.

13 En ese mismo día entraron en el arca Noé, Sem, Cam y Jafet, hijos de Noé, la esposa de Noé y las tres esposas de sus hijos.

14 Ellos y todo animal silvestre según su especie, todo animal doméstico según su especie, todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, todo pájaro volátil.

15 Vinieron a Noé al arca, de dos en dos, de toda carne que tenía espíritu de vida.

16 Vinieron macho y hembra de toda carne, como lo había mandado Dios. Y el Señor cerró la puerta.

17 El diluvio duró cuarenta días sobre la tierra. Y el agua creció y alzó el arca, y se elevó sobre la tierra.

18 Y el agua subió y creció en gran manera sobre la tierra, y el arca flotaba sobre el agua.

19 Y el agua subió mucho en extremo sobre la tierra, y todos los montes altos que había debajo del cielo quedaron cubiertos.

20 Quince codos (7 mts) más alto subió el agua, y los montes quedaron cubiertos.

21 Y murió todo ser que se mueve sobre la tierra, aves, ganado, bestias, todo reptil que se arrastra sobre la tierra y todo hombre.

22 Todo lo que tenía aliento de vida en su nariz, todo lo que había en la tierra, murió.

23 Así fue destruido todo ser que vivía sobre la tierra. El hombre y las bestias, los reptiles y las aves del cielo, todos fueron raídos de la tierra. Quedó sólo Noé y los que estaban con él en el arca.

24 Y el agua prevaleció sobre la tierra durante 150 días.

8

1 Entonces se acordó Dios de Noé, de todos los animales y de todas las bestias que estaban con él en el arca. Y Dios envío un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.

2 Se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas del cielo, y la lluvia del cielo fue detenida.

3 Y decreció el agua sobre la tierra, yendo y volviendo. Y el agua se retiró al fin de 150 días.

4 Y el arca se posó el 17 del séptimo mes, sobre los montes de Ararat.

5 El agua siguió decreciendo hasta el décimo mes. En el primer día del décimo mes, se descubrieron las cimas de los montes.

6 Al cabo de cuarenta días, abrió Noé la ventana del arca,

7 y envió al cuervo, que salió y estuvo yendo y volviendo hasta que el agua se secó sobre la tierra.

8 Después envió a la paloma, para ver si el agua se había retirado de la superficie de la tierra.

9 Y la paloma no halló donde sentar la planta de su pie, y volvió al arca, porque el agua estaba aún sobre la superficie de toda la tierra. Entonces Noé extendió su mano, la tomó y la hizo entrar consigo en el arca.

10 Noé esperó otros siete días, y volvió a enviar a la paloma fuera del arca.

11 Y la paloma volvió al atardecer con una hoja de olivo en su pico. Y entendió Noé que el agua se había retirado de sobre la tierra.

12 Espero aún otros siete días y envió la paloma, que no volvió más a él.

13 En el año 601 de Noé, en el primer día del primer mes, el agua se secó sobre la tierra. Noé quitó la cubierta del arca y vio que la superficie de la tierra estaba seca.

14 Y el 27 del segundo mes, la tierra se secó por completo.

15 Entonces Dios dijo a Noé:

16 "Sal del arca, tú y tu esposa, tus hijos y sus esposas.

17 "Saca a todos los animales que están contigo, aves, bestias y todo reptil. Vayan por la tierra, fructifiquen y multiplíquense".

18 Entonces salieron Noé y sus hijos, su esposa y las esposas de sus hijos.

19 Y todos los animales, todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según su especie, salieron del arca.

20 Y edificó Noé un altar al Eterno. Tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocaustos sobre el altar.

21 Y el Señor percibió un grato aroma. Y el Eterno dijo en su corazón: "No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre, porque la inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud; ni volveré más a destruir a todo viviente.

22 "Mientras dure la tierra no cesarán la siembra y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche".

9

1 Entonces Dios bendijo a Noé y a sus hijos. Les dijo: "Fructificad, multiplicaos y llenad la tierra.

2 "El temor y el miedo de vosotros estarán sobre todo animal de la tierra, sobre toda ave del cielo, en todo lo que se mueve en la tierra y en todos los peces del mar. En vuestra mano son entregados.

3 "Todo lo que se mueve y vive, os servirá de alimento, así como las legumbres y las plantas verdes.

4 "Pero no comáis carne con su vida, que es su sangre.

5 "Porque ciertamente pediré cuenta de la sangre de vuestra vida. La demandaré de todo animal. Y de la mano del hombre pediré cuenta de la vida de su hermano.

6 "El que derrame sangre humana, por el hombre su sangre será derramada, porque el hombre fue hecho a la imagen de Dios.

7 "Y vosotros fructificad y multiplicaos. Procread en abundancia en la tierra y multiplicaos en ella".

8 Dijo Dios a Noé y a sus hijos:

9 "Yo establezco mi pacto con vosotros y con vuestros descendientes después de vosotros,

10 "y con todo ser viviente que está con vosotros, aves, animales y toda bestia de la tierra, todos los que salieron del arca, todo animal de la tierra.

11 "Establezco mi pacto con vosotros y no destruiré más todo ser viviente con aguas de diluvio, ni habrá más diluvio que destruya la tierra".

12 Y agregó Dios: "Esta será la señal del pacto que establezco entre mí y vosotros, y con todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos.

13 "Pongo mi arco iris en las nubes, que será la señal del pacto entre mí y la tierra.

14 "Cuando envíe nubes sobre la tierra, entonces se dejará ver mi arco iris en las nubes.

15 "Y me acordaré de mi pacto con vosotros y con todo ser viviente. Y no habrá más diluvio para destruir toda carne.

16 "El arco iris aparecerá en las nubes, y al verlo me acordaré de mi pacto perpetuo con todo ser viviente, con toda carne que hay sobre la tierra".

17 Dijo, pues, Dios a Noé: "Esta será la señal del pacto que establezco entre mí y toda carne que está sobre la tierra".

18 Los hijos de Noé que salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet. Cam es el padre de Canaán.

19 Estos tres son los hijos de Noé, y de ellos se llenó toda la tierra.

20 Después empezó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña.

21 Pero cuando bebió de ese vino, se embriagó, y quedó descubierto en medio de su tienda.

22 Y Cam, padre de Canaán, vio la desnudez de su padre, y lo dijo a sus hermanos que estaban afuera.

23 Entonces Sem y Jafet tomaron un manto, lo pusieron sobre sus hombros, y andando hacia atrás, con el rostro vuelto, cubrieron la desnudez de su padre sin verlo.

24 Cuando Noé despertó de su embriaguez, supo lo que su hijo menor había hecho,

25 y dijo: "¡Maldito sea Canaán! Siervo de siervos será de sus hermanos".

26 Y agregó: "Bendito sea Sem por el Eterno mi Dios. Y sea Canaán su siervo.

27 "Engrandezca Dios a Jafet. Habite en las tiendas de Sem, y sea Canaán su siervo".

28 Después del diluvio Noé vivió 350 años.

29 En total, Noé vivió 950 años, y murió.

10

1 Estos son los descendientes de los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, que tuvieron hijos después del diluvio.

2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.

3 Los hijos de Gomer: Askenaz, Rifat y Togarma.

4 Los hijos de Javán: Elisa, Tarsis, Quitim y Dodanim.

5 Estos poblaron los territorios de las tierras marítimas, cada uno según su lengua, conforme a sus familias y sus naciones.

6 Los hijos de Cam: Cus, Fut, Mizraim y Canaán.

7 Los hijos de Cus: Seba, Havila, Sabta, Raama y Sabteca. Los hijos de Raama: Seba y Dedán.

8 Cus fue padre de Nimrod, el primero que llegó a ser poderoso en la tierra.

9 Este fue vigoroso cazador ante el Eterno. Por eso se dice: "Así como Nimrod, vigoroso cazador ante el Eterno".

10 Los primeros centros de su reino fueron: Babel, Erec, Acad y Calne, en la tierra de Sinar.

11 De esa tierra salió para Asiria y edificó a Nínive, Rehobot y Cala.

12 Y entre Nínive y Cala, la gran ciudad de Resén.

13 Mizraim fue padre de Ludim, Anamim, Lehabim, Naftuim,

14 Patrusim, Casluim, de donde salieron los filisteos, y de Caftorín.

15 Canaán fue padre de Sidón su primogénito, de Het,

16 del jebuseo, del amorreo, del gergeseo,

17 del heveo, del araceo, del sineo,

18 del aradio, del zemareo y del amateo.

19 Y el territorio de los cananeos fue desde Sidón, en dirección a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma y Zeboim hasta Lasa.

20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, lenguas, tierras y naciones.

21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Heber, y hermano mayor de Jafet.

22 Los hijos de Sem fueron: Elam, Asur, Arfaxad, Lud y Aram.

23 Los hijos de Aram: Uz, Hul, Geter y Mas.

24 Arfaxad fue padre de Sala, y Sala de Heber.

25 A Heber le nacieron dos hijos. Uno fue Peleg, y en sus días fue repartida la tierra; y su hermano Joctán.

26 Joctán fue padre de Almodad, Azarmavet, Jera,

27 Adoram, Uzal, Dicla,

28 Obal, Abimael, Seba,

29 Ofir, Havila y Jobad. Todos éstos fueron hijos de Joctán.

30 Y habitaron desde Mesa en dirección a Sefar, monte del oriente.

31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, lenguas, tierras y naciones.

32 Esas fueron las familias de los hijos de Noé por sus descendientes y sus naciones. De éstos fueron divididas las naciones de la tierra después del diluvio.

11

1 Había entonces en toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras.

2 Cuando los hombres salieron del oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.

3 Y dijeron: "Hagamos ladrillo y cozámoslo al fuego". Y el ladrillo les sirvió de piedra y el asfalto de mezcla.

4 Y dijeron: "Edifiquemos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo. Y hagámonos un nombre, para no ser esparcidos por toda la tierra".

5 Entonces el Eterno descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hombres.

6 Y dijo el Señor: "El pueblo es uno, y todos tienen un mismo lenguaje. Han empezado la obra, y nada los hará desistir de lo que han pensado hacer.

7 "Ahora pues, descendamos y confundamos allí su lenguaje, para que ninguno entienda el habla de su compañero".

8 Así, el Eterno los esparció por la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.

9 Por eso fue llamada Babel, porque allí el Señor confundió el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció por toda la tierra.

10 Estos son los descendientes de Sem. Dos años después del diluvio, cuando Sem tenía 100 años, nació su hijo Arfaxad.

11 Después que engendró a Arfaxad, Sem vivió 500 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

12 Arfaxad tenía 35 años cuando nació su hijo Sala.

13 Después Arfaxad vivió 403 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

14 Cuando Sala tenía 30 años nació su hijo Heber.

15 Después Sala vivió 403 años más, y tuvo otros hijos e hijas,

16 Heber tenía 24 años cuando nació su hijo Peleg.

17 Después que nació Peleg, Heber vivió 430 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

18 Peleg tenía 30 años cuando nació su hijo Reu.

19 Después que nació Reu, Peleg vivió 209 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

20 Reu tenía 32 años cuando nació su hijo Serug.

21 Después que nació Serug, Reu vivió 207 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

22 Cuando Serug tenía 30 años nació su hijo Nacor.

23 Después que nació Nacor, Serug vivió 200 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

24 Cuando Nacor tenía 29 años nació su hijo Taré.

25 Después que nació Taré, Nacor vivió 119 años más, y tuvo otros hijos e hijas.

26 Cuando Taré tenía 70 años habían nacido sus hijos Abram, Nacor y Harán.

27 Estos son los descendientes de Taré. Taré fue padre de Abram, Nacor y Harán. Y Harán fue padre de Lot.

28 Y Harán murió antes de su padre Taré, en la tierra de su nacimiento, en Ur de los caldeos.

29 Abram y Nacor tomaron esposas para sí. El nombre de la esposa de Abram era Sarai, y la esposa de Nacor Milca, hija de Harán, padre de Milca y de Isca.

30 Pero Sarai fue estéril y no tenía hijos.

31 Y Taré tomó a Abram su hijo, a Lot hijo de Harán. y a Sarai su nuera, esposa de Abram, y salió con ellos de Ur de los caldeos, para ir a Canaán. Llegaron a Harán y se quedaron allí.

32 Y fueron los días de Taré 205 años, y murió en Harán.

12

1 El Eterno había dicho a Abram: "Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

2 "Y haré de ti una gran nación. Te bendeciré, engrandeceré tu nombre, y serás una bendición.

3 "Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y por medio de ti serán benditas todas las familias de la tierra".

4 Y tal como el Señor le había dicho, Abram se fue y Lot fue con él. Abram tenía 75 años cuando salió de Harán.

5 Abram tomó a Sarai su esposa, a su sobrino Lot, toda la hacienda y el personal que habían adquirido en Harán, y salieron para ir a Canaán. Y a la tierra de Canaán llegaron.

6 Abram pasó por aquella tierra hasta la encina de Moré, en Siquem. El cananeo estaba entonces en esa región.

7 Y el Eterno se le apareció a Abram y le dijo: "A tus descendientes daré esta tierra". Y Abram edificó allí un altar al Señor que se le había aparecido.

8 Después pasó de allí a un monte al oriente de Betel, y asentó su tienda, teniendo a Betel al occidente y Hai al oriente. Y edificó allí otro altar al Eterno e invocó el nombre del Señor.

9 Y Abram partió de allí, caminando y yendo hacia el sur.

10 Entonces hubo hambre en el país, y Abram descendió a Egipto a peregrinar allá, porque el hambre era grande en el país.

11 Cuando Abram estaba por entrar en Egipto, dijo a Sarai su esposa: "Mira, tú eres una mujer hermosa.

12 "Cuando te vean los egipcios, dirán: 'Es su esposa'. Y me matarán a mí, y a ti te reservarán la vida.

13 "Ahora, pues, di que eres mi hermana, para que, por causa tuya, yo viva y me vaya bien".

14 Cuando Abram entró en Egipto, los egipcios vieron que su esposa era muy hermosa.

15 También la vieron los príncipes de Faraón, y se la alabaron. Y Sarai fue llevada a casa de Faraón.

16 Y por causa de ella, Faraón trató bien a Abram, y le regaló ovejas y vacas, asnos, siervos y criadas, asnas y camellos.

17 Pero el Eterno hirió a Faraón y a su casa con grandes plagas, por causa de Sarai, esposa de Abram.

18 Entonces Faraón llamó a Abram y le dijo: "¿Qué has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste que era tu esposa?

19 "¿Por qué dijiste: 'Es mi hermana' y me pusiste en ocasión de tomarla para mí por esposa? Ahora ahí está tu esposa. Tómala y vete".

20 Entonces Faraón ordenó a su gente acerca de Abram, y lo acompañaron a él y a su esposa con todo lo que tenía.

13

1 Subió, pues, Abram de Egipto hacia el sur, él y su esposa, con todo lo que tenía, y con Lot.

2 Abram era riquísimo en ganado, plata y oro.

3 Desde el sur fue de lugar en lugar hasta Betel, donde había estado antes su tienda, entre Betel y Hai;

4 al lugar del altar que había edificado allí antes. Y Abram invocó allí el nombre del Eterno.

5 También Lot, que iba con Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas.

6 Y la tierra no era suficiente para que habitaran juntos, porque su hacienda era mucha, y no podían habitar en un mismo lugar.

7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram y los pastores del ganado de Lot. Además, el cananeo y el fereseo habitaban allí.

8 Entonces Abram dijo a Lot: "No haya altercado entre tú y yo, entre tus pastores y los míos, porque somos hermanos.

9 "¿No está toda la tierra ante ti? Te ruego que te apartes de mí. Si tú fueras a la izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda".

10 Y Lot alzó sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que era toda de riego como el huerto del Eterno, como la tierra de Egipto entrando en Zoar, antes que él destruyera a Sodoma y Gomorra.

11 Entonces Lot eligió toda la llanura del Jordán. Partió hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.

12 Abram se estableció en Canaán y Lot en las ciudades de la llanura. Y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.

13 Pero los hombres de Sodoma eran malos y pecadores en gran manera contra el Eterno.

14 Y el Señor dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: "Alza tus ojos y mira desde donde estás hacia el norte y el sur, el oriente y el occidente.

15 "Porque toda la tierra que ves, te la daré a ti y a tus descendientes para siempre.

16 "Y haré que tus descendientes sean como el polvo de la tierra. Si alguno pudiera contar el polvo de la tierra, también tus descendientes se podrán contar.

17 "Levántate, recorre la tierra a su largo y a su ancho, porque a ti te la daré".

18 Abram, pues, removió su tienda, y fue a vivir en el encinar de Mamre, que está en Hebrón. Y edificó allí otro altar al Eterno.

14

1 En esos días Amrafel rey de Sinar, Arioc rey de Elasar, Quedorlaomer rey de Elá y Tidal rey de Goim,

2 salieron en guerra contra Bera rey de Sodoma, contra Bisra rey de Gomorra, contra Sinab rey de Adma, contra Semeber rey de Zeboim y contra el rey de Bela, que es Zoar.

3 Todos éstos se juntaron en el valle de Sidim, que es el mar Salado.

4 Doce años habían servido a Quedorlaomer, y en el décimotercer año se rebelaron.

5 En el año décimocuarto vino Quedorlaomer y los reyes que estaban de su parte, y derrotaron a los refaítas en Astarot Carnaim, a los zuzitas en Ham, a los emitas en Save Quiriataim,

6 y a los horeos en el monte Seir, hasta la llanura de Parán, que está junto al desierto.

7 Y volvieron y vinieron a En Mispat, que es Cades, y devastaron todo el país de los amalecitas, y también al amorreo, que habitaba en Hazezón Tamar.

8 Entonces salieron los reyes de Sodorna y de Gomorra, de Adma, de Zeboim y el rey de Bela, que es Zoar; y ordenaron batalla contra ellos en el valle de Sidim;

9 a saber, contra Quedorlaomer rey de Elam, Tidal rey de Goim, Amrafel rey de Sinar y Arioc rey de Elazar. Cuatro reyes contra cinco.

10 El valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto, y cuando huían el rey de Sodoma y el de Gomorra, algunos cayeron allí, y los demás huyeron al monte.

11 Entonces los cuatro reyes se llevaron toda la riqueza de Sodoma y de Gomorra, y todas sus provisiones y se fueron.

12 Se llevaron también a Lot, sobrino de Abram, que residía en Sodoma, y su hacienda, y se fueron.

13 Pero vino un fugitivo y avisó a Abram el hebreo, que habitaba en el encinar de Mamre el amorreo, hermano de Escol y de Aner, aliados de Abram.

14 Cuando Abram oyó que su sobrino había sido llevado prisionero, armó a sus 318 criados, los nacidos en su casa, y los siguió hasta Dan.

15 Cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, los atacó y los fue siguiendo hasta Hoba, al norte de Damasco.

16 Recobró todos los bienes, también a su hermano Lot, su hacienda, a las mujeres y al resto de la gente.

17 Cuando Abram volvía de derrotar a Quedorlaomer y a los reyes que estaban con él, el rey de Sodoma salió a recibirlo en el valle de Save, que es el valle del Rey.

18 Entonces Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, les sirvió pan y vino,

19 y bendijo a Abram. Le dijo: "Bendito sea Abram por el Dios Altísimo, Creador del cielo y de la tierra.

20 "Y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tu mano". Y Abram le dio el diezmo de todo.

21 Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: "Dame las personas, y toma para ti la hacienda".

22 Abram respondió al rey de Sodoma: "He alzado mi mano al Eterno, Dios Altísimo, Creador del cielo y de la tierra,

23 "que ni un hilo ni la correa de un calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: 'Yo enriquecí a Abram';

24 "excepto lo que comieron los mozos, y la porción de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, que tomarán su parte".

15

1 Después de estas cosas Abram recibió palabra del Eterno en visión, que le dijo: "No temas, Abram. Yo Soy tu escudo y tu galardón sobremanera grande".

2 Y Abram respondió: "Señor, Eterno, ¿qué me has de dar siendo que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es el damasceno Eliezer?"

3 Y agregó Abram: "Mira que no me has dado prole, y mi heredero será un siervo nacido en mi casa".

4 Entonces el Eterno le dijo: "No te heredará ese hombre, sino un hijo tuyo será tu heredero".

5 Y lo sacó fuera y le dijo: "Mira el cielo, y cuenta las estrellas, si las puedes contar". Y agregó: "Así será tu descendencia".

6 Y Abram creyó al Señor, y eso se le contó por justicia.

7 Y Dios le dijo: "Yo Soy el Eterno, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte esta tierra en herencia".

8 Y Abram respondió: "Señor el Eterno, ¿en qué conoceré que la he de heredar?"

9 El Señor le respondió: "Tráeme una becerra de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, y también una tórtola y un palomino".

10 Abram trajo esos animales, los partió por la mitad, y puso cada mitad frente a la otra; pero no partió las aves.

11 Y las aves de rapiña descendían sobre esos cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba.

12 Al ponerse el sol cayó sobre Abram el sueño, y el temor de una gran oscuridad.

13 Entonces Dios le dijo: "Ten por cierto que tus descendientes serán peregrinos en tierra ajena, y serán esclavos y oprimidos durante 400 años.

14 "Pero Yo castigaré a la nación a quien servirán. Después saldrán con grande riqueza.

15 "Y tú irás con tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.

16 "Y en la cuarta generación volverán acá, porque la maldad del amorreo aún no ha llegado al colmo".

17 Cuando se puso el sol y oscureció, se vio un horno humeando y una antorcha de fuego que pasó entre los animales divididos.

18 En aquel día el Eterno concertó un pacto con Abram. Le dijo: "A tus descendientes daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el gran río, el río Éufrates:

19 "La tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos,

20 "los hititas, los ferezeos, los refaítas,

21 "los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos".

16

1 Sarai, esposa de Abram, no le daba hijos. Ella tenía una sierva egipcia, llamada Agar.

2 Entonces dijo Sarai a Abram: "Ya ves que el Eterno me ha hecho estéril. Te ruego que te unas a mi sierva. Quizá tenga hijos por medio de ella". Y Abram atendió el dicho de Sarai.

3 Entonces Sarai, esposa de Abram, tomó a Agar su sierva egipcia, y la dio por esposa a Abram, cuando hacía diez años que vivían en Canaán.

4 Y él se unió con Agar, y ella concibió. Y cuando ella vio que estaba encinta, miraba con desprecio a su señora.

5 Entonces Sarai dijo a Abram: "Mi afrenta sea sobre ti. Yo te di mi sierva por esposa, y al verse encinta, me mira con desprecio. Juzgue el Eterno entre mí y ti".

6 Respondió Abram a Sarai: "Tu sierva está en tu mano. Haz con ella lo que bien te parezca". Y como Sarai la afligía, Agar huyó de su presencia.

7 El Ángel del Eterno la encontró junto a una fuente de agua en el desierto, en el camino a Shur.

8 Y le dijo: "Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes, y a dónde vas?" Y ella respondió: "Huyo de Sarai, mi señora".

9 El Ángel del Eterno le dijo: "Vuélvete a tu señora, y sométete a ella".

10 El Ángel del Señor le dijo también: "Multiplicaré tu linaje, que no será contado a causa de su multitud".

11 El Ángel del Eterno agregó: "Has concebido y tendrás un hijo, y lo llamarás Ismael (Dios oye), porque el Señor oyó tu aflicción.

12 "Será hombre arisco, su mano será contra todos, y las manos de todos contra él. Y habitará ante todos sus hermanos".

13 Entonces ella llamó el nombre del Eterno que con ella hablaba: "Tú eres el Dios que me ve". Porque dijo: "¿No he visto aquí al que me ve?"

14 Por eso aquel pozo fue llamado, "pozo del Viviente que me Ve". Está entre Cades y Bered.

15 Y Agar dio a luz un hijo, y Abram llamó Ismael a ese hijo que Agar le dio.

16 Abram tenía 86 años de edad cuando Agar tuvo a Ismael.

17

1 Cuando Abram tenía 99 años de edad, se le apareció el Eterno y le dijo: "Yo Soy el Dios Todopoderoso. Anda delante de mí, y sé perfecto.

2 "Y confirmaré mi pacto contigo, y te multiplicaré mucho en gran manera".

3 Entonces Abram se postró sobre su rostro, y Dios le dijo:

4 "Este es mi pacto contigo: Serás padre de muchas naciones.

5 "Y tu nombre no será más Abram, sino Abrahán (padre de multitudes), porque te he puesto por padre de muchas naciones.

6 "Te multiplicaré mucho, en gran manera, y naciones y reyes saldrán de ti.

7 "Concertaré mi pacto contigo y con tus descendientes después de ti, por tus generaciones, por alianza perpetua, de que seré tu Dios, y el Dios de tus descendientes después de ti.

8 "Y te daré a ti y a tus descendientes después de ti, la tierra en que habitas, toda la tierra de Canaán en herencia eterna. Y seré el Dios de ellos".

9 Dios siguió diciendo a Abrahán: "Tú, pues, guardarás mi pacto, tú y tus descendientes después de ti por sus generaciones.

10 "Este es el pacto que guardaréis entre mí y vosotros y tus descendientes después de ti: Será circuncidado todo varón entre vosotros.

11 "Circuncidaréis la carne de vuestro prepucio, que será la señal del pacto entre mí y vosotros.

12 "A la edad de ocho días será circuncidado todo varón entre vosotros, en todas vuestras generaciones. El nacido en casa y el comprado con dinero de cualquier extranjero, que no sea de tu linaje.

13 "Debe ser circuncidado el nacido ven tu casa y el comprado con dinero. Y estará mi pacto en vuestra carne por alianza perpetua.

14 "Y el varón incircunciso que no haya circuncidado la carne de su prepucio, será borrado de mi pueblo. Ha violado mi pacto".

15 Dijo también Dios a Abrahán: "A Sarai tu esposa no la llamarás más Sarai, sino Sara (princesa).

16 "La bendeciré, y también te daré de ella un hijo. La bendeciré y vendrá a ser madre de naciones, y reyes y pueblos procederán de ella".

17 Entonces Abrahán se postró sobre su rostro, sonrió y dijo en su corazón: "¿A un hombre de 100 años le ha de nacer un hijo? ¿Y Sara, ya de 90 años, ha de dar a luz?"

18 Y Abrahán dijo a Dios: "¡Ojalá Ismael viva ante ti!"

19 Dios respondió: "Ciertamente Sara tu esposa te dará un hijo. Lo llamarás Isaac (risa), y confirmaré mi pacto con él y con sus descendientes, por alianza perpetua después de él.

20 "Y en cuanto a Ismael, también te oí. Lo bendeciré, lo fructificaré y multiplicaré en gran manera. Doce príncipes engendrará y haré de él una gran nación.

21 "Pero estableceré mi pacto con Isaac, que Sara te dará por este tiempo el año que viene".

22 Cuando Dios acabó de hablar con Abrahán, se fue de allí.

23 Entonces Abrahán tomó a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, a todos los comprados con su dinero y a todo varón entre los domésticos de su casa, y los circuncidó en aquel mismo día, como Dios le había dicho.

24 Abrahán tenía 99 años cuando se circuncidó,

25 y su hijo Ismael tenía 13 años.

26 En el mismo día fueron circuncidados Abrahán y su hijo Ismael.

27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en su casa y el comprado con dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.

18

1 Después el Eterno se apareció a Abrahán en el encinar de Mamre, cuando él estaba a la entrada de su tienda, en el calor del día.

2 Al levantar sus ojos Abrahán vio a tres varones frente a él. Cuando los vio, salió corriendo de la entrada de su tienda a recibirlos, y se inclinó a tierra,

3 y dijo: "Señor, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de largo.

4 "Permíteme que traiga un poco de agua para lavar vuestros pies. Y recostaos debajo de un árbol,

5 "mientras traigo un bocado de pan para sustentar vuestro corazón. Después seguiréis, porque para esto habéis pasado cerca de vuestro siervo". Y ellos le dijeron: "Haz como has dicho".

6 Entonces Abrahán fue de prisa a la tienda de Sara, y le dijo: "Toma presto tres medidas de flor de harina (14 kgs). Y amasa y cuece unos panes".

7 Corrió Abrahán a las vacas, tomó un becerro tierno y bueno, y lo dio al criado, quien se apresuró a prepararlo.

8 Tomó también mantequilla y leche, y el becerro que había preparado, y lo puso ante ellos. Y mientras comían, quedó junto a ellos debajo del árbol.

9 Y ellos le dijeron: "¿Dónde está Sara tu esposa?" El respondió: "Aquí en la tienda".

10 Entonces le dijo: "De cierto volveré a ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo". Sara escuchaba desde su tienda que estaba detrás de él.

11 Abrahán y Sara eran ancianos, entrados en días, y Sara había pasado la edad de tener hijos.

12 Así, Sara se rió para sí, y se dijo: "Después de haber envejecido, ¿ tendré deleite, siendo también mi señor anciano?"

13 Entonces el Eterno dijo a Abrahán: "¿Por qué se ha reído Sara diciendo: '¿Será cierto que he de dar a luz siendo anciana?'

14 "¿Hay algo difícil para Dios? Al tiempo señalado volveré a ti, según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo".

15 Entonces Sara negó, diciendo: "No me reí", porque tuvo miedo. Pero él le dijo: "No es así, sino que te has reído".

16 Los varones se levantaron de allí y miraron hacia Sodoma. Y Abrahán iba con ellos para despedirlos.

17 Y el Eterno dijo: "¿Encubriré de Abrahán lo que voy a hacer,

18 "habiendo de ser Abrahán en una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?

19 "Porque yo lo elegí (conocí) para que mande a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino del Eterno, que practiquen lo que es justo y recto, para que el Señor envíe sobre Abrahán lo que habló acerca de él".

20 Entonces el Eterno le dijo: "Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo,

21 "iré a ver si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí. Si no, lo sabré".

22 Y los varones se apartaron de allí y fueron hacia Sodoma. Pero Abrahán quedó aún ante el Eterno.

23 Y Abrahán se acercó y dijo: "¿Destruirás también al justo con el impío?

24 "Tal vez haya 50 justos en la ciudad. ¿La destruirás y no la perdonarás por amor a los 50 justos?

25 "Lejos de ti hacer eso, que hagas morir al justo con el impío, y que el justo sea tratado como el impío. Nunca hagas tal cosa. El Juez de toda la tierra, ¿no hará lo que es justo?".

26 Entonces el Eterno respondió: "Si hallo 50 justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo el lugar por amor a ellos".

27 Y Abrahán replicó: "Ahora que empecé a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza,

28 "quizá de los 50 justos falten cinco, ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad?" El Señor respondió: "No la destruiré si encuentro 45 justos allí".

29 Abrahán volvió a decir: "Quizá se hallen allí 40". Y respondió: "No lo haré por amor a los 40".

30 Pero Abrahán suplicó: "No se enoje ahora mi Señor, si sigo hablando. Tal vez se hallen 30". Y el Eterno respondió: "No la destruiré si hallo 30".

31 Abrahán prosiguió: "Ahora que me atreví a hablar a mi Señor, ¿tal vez se hallen 20?" "No la destruiré —respondió—, por amor a los veinte".

32 Pero Abrahán volvió a decir: "No se enoje mi Señor, si hablo una vez más. Quizá se hallen diez". "No la destruiré —respondió—, por amor a los diez".

33 Cuando el Eterno acabó de hablar con Abrahán, se fue. Y Abrahán se volvió a su lugar.

19

1 Los dos ángeles llegaron a Sodoma a la caída de la tarde. Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma, y al verlos, se levantó a recibirlos. Se inclinó hacia el suelo,

2 y dijo: "Mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis. Podréis lavar vuestros pies, y por la mañana podréis levantaros y seguir vuestro camino". Ellos respondieron: "No, en la plaza nos quedaremos esta noche".

3 Pero él insistió mucho con ellos, y fueron con él y entraron en su casa. El les preparó un banquete, coció pan sin levadura y comieron.

4 Pero antes de que se acostaran, los hombres de Sodoma, todo el pueblo, desde el más joven hasta el más viejo, cercaron la casa.

5 Llamaron a Lot y le dijeron: "¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos para que los conozcamos".

6 Entonces Lot salió a ellos a la puerta, cerró las puertas tras sí,

7 y dijo: "Os ruego, hermanos, que no hagáis tal maldad.

8 "Tengo dos hijas que no conocieron varón. Las sacaré fuera, y haced de ellas lo que bien os parezca. Solo que no hagáis nada a estos hombres, ya que vinieron a la sombra de mi tejado".

9 Y ellos respondieron: "Sal de aquí". Y añadieron: "Este extraño vino a vivir entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos". Y hacían gran violencia a Lot, y se acercaron para romper las puertas.

10 Entonces desde adentro, los hombres alargaron la mano, entraron a Lot en la casa, y cerraron las puertas.

11 E hirieron de ceguera a los hombres que estaban a la puerta de la casa, desde el menor hasta el mayor. Y ellos se fatigaban por hallar la puerta.

12 Y los varones dijeron a Lot: "¿Tienes aquí alguno más? Yernos, hijos e hijas, y todo lo que tienes en la ciudad; sácalos de este lugar,

13 "porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto ante el Eterno. Por eso él nos ha enviado a destruirlo".

14 Entonces Lot salió y habló a sus yernos, los que iban a tomar a sus hijas, y les dijo: "Levantaos, salid de este lugar, porque el Eterno va a destruir esta ciudad". Pero a sus yernos les pareció que Lot se burlaba.

15 Al rayar el alba, los ángeles apremiaban a Lot, diciendo: "Levántate, toma tu esposa y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad".

16 Y como él se detenía, los varones asieron sus manos, la de su esposa y las de sus hijas, conforme a la misericordia del Eterno; y los sacaron fuera de la ciudad.

17 Cuando los hubieron sacado, dijo: ¡Escapa por tu vida! No mires tras ti, ni te detengas en toda esta llanura. ¡Escapa al monte, no sea que perezcas!"

18 Y Lot contestó: "No, señor mío.

19 "Ya que tu siervo halló gracia en tus ojos, y has engrandecido tu bondad hacia mí, dándome la vida; no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal y muera.

20 "Ahí está esa ciudad cerca para huir allá, y es pequeña. Déjame escapar allá. ¿No es pequeña? Y salvaré mi vida".

21 Y le respondió: "Bien, voy a concederte esta súplica también. No destruiré la ciudad que has mencionado.

22 "Date prisa, escápate allá, porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allá". Por eso aquella ciudad fue llamada Zoar (pequeña).

23 El sol salía sobre la tierra cuando Lot llegó a Zoar.

24 Entonces el Eterno hizo llover sobre Sodoma y Gomorra azufre y fuego de parte del Señor, desde el cielo.

25 Y destruyó las ciudades y toda aquella llanura, con todos sus habitantes y con todo el fruto de la tierra.

26 Entonces la esposa de Lot miró hacia atrás, y se volvió una estatua de sal.

27 Temprano aquella mañana Abrahán se fue al lugar donde había estado ante el Eterno.

28 Miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia aquella llanura, y vio el humo que subía de la tierra como el humo de un horno.

29 Así, cuando Dios destruyó las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abrahán, y sacó a Lot de en medio de la destrucción que asoló las ciudades donde estaba Lot.

30 Pero Lot subió de Zoar y habitó en el monte, y sus dos hijas con él. Tuvo miedo de quedar en Zoar y se alojó en una cueva, él y sus dos hijas.

31 Entonces la mayor dijo a la menor: "Nuestro padre es anciano, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra.

32 "Demos a beber vino a nuestro padre y durmamos con él, para conservar descendencia de nuestro padre".

33 Y dieron de beber vino a su padre aquella noche, y la mayor entró y durmió con su padre. Pero él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.

34 Al día siguiente la mayor dijo a la menor: "Anoche yo dormí con mi padre. Démosle a beber vino esta noche también, y entra tú y duerme con él, para que conservemos descendencia de nuestro padre".

35 Y dieron de beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor, y durmió con él. Pero él no echó de ver cuándo se acostó con ella, ni cuándo se levantó.

36 Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre.

37 La mayor tuvo un hijo y lo llamó Moab, que fue padre de los actuales moabitas.

38 La menor también tuvo un hijo y lo llamó Benamí, que fue padre de los actuales amonitas.

20

1 De allí Abrahán partió a la tierra del sur. Acampó entre Cades y Shur, y habitó como forastero en Gerar.

2 Y dijo Abrahán de Sara su esposa: "Es mi hermana". Y Abimélec rey de Gerar, envió y tomó a Sara.

3 Pero Dios vino a Abimélec en sueño de noche, y le dijo: "Vas a morir a causa de la mujer que has tomado, porque es casada y tiene esposo".

4 Pero Abimélec no había llegado a ella, y respondió: "Señor, ¿matarás también al inocente?

5 "¿No me dijo él: 'Es mi hermana', y ella también dijo: 'Es mi hermano'? Con sencillez de corazón y limpieza de manos hice esto".

6 Y Dios contestó: "Sé que con integridad de corazón has hecho esto. Por eso te detuve de pecar contra mí, y no te permití que la tocaras.

7 "Ahora, devuelve la mujer a su esposo, que es profeta. El orará por ti, y vivirás. Si no la devuelves, sabe que de cierto morirás tú y todos los tuyos".

8 Entonces Abimélec se levantó de mañana, llamó a todos sus siervos, y cuando les contó esas palabras, temieron en gran manera.

9 Después Abimélec llamó a Abrahán y le dijo: "¿Qué nos hiciste? ¿En qué falté contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan grande pecado? Lo que no debiste hacer, hiciste conmigo".

10 Y Abimélec le preguntó: "¿Por qué obraste así?"

11 Abrahán respondió: "Porque pensé que en este lugar no temían a Dios, y me matarían por causa de mi esposa.

12 "Y a la verdad, también es mi hermana, hija de mi padre, pero no de mi madre. Y la tomé por esposa.

13 "Y cuando Dios me hizo salir errante de la casa de mi padre, le dije: 'Esta es la merced que me harás, que en todo lugar donde lleguemos, digas de mí: 'Es mi hermano' ".

14 Entonces Abimélec tomó ovejas y vacas, siervos y siervas, los dio a Abrahán, y le devolvió a Sara su esposa.

15 Y dijo Abimélec: "Mi tierra está ante ti, habita donde bien te parezca".

16 Y a Sara dijo: "He dado mil monedas de plata a tu hermano (unos 11 kgs). Esto compensará lo que sucedió contigo. Ante todos quedas justificada".

17 Entonces Abrahán oró a Dios, y el Señor sanó a Abimélec, a su esposa y a sus siervas, para que pudieran volver a tener hijos.

18 Porque el Eterno había cerrado toda matriz de la casa de Abimélec, a causa de Sara esposa de Abrahán.

21

1 Como lo había dicho, el Eterno visitó a Sara, e hizo por ella como había hablado.

2 Y Sara concibió y dio a Abrahán un hijo en su vejez, en el tiempo mismo en que Dios le había mandado.

3 Y Abrahán llamó Isaac al hijo que le nació, que le dio Sara.

4 Y Abrahán circuncidó a su hijo Isaac a los ocho días de haber nacido, como Dios le había mandado.

5 Abrahán tenía cien años cuando nació su hijo Isaac.

6 Entonces dijo Sara: "Dios me hizo reír, y el que lo oiga, se reirá conmigo".

7 Y añadió: "¿Quién hubiera dicho a Abrahán que Sara habría de amamantar a hijos? Pues le he dado un hijo en su vejez".

8 Y el niño creció y fue destetado. Y Abrahán hizo un gran banquete el día que Isaac fue destetado.

9 Sara vio que el hijo de Agar la egipcia, que ella había dado a Abrahán, se burlaba de su hijo Isaac.

10 Por eso dijo a Abrabán: "Echa a esta sierva y a su hijo, que el hijo de esta sierva no ha de heredar con Isaac mi hijo".

11 Este dicho apenó en gran manera a Abrahán a causa de su hijo.

12 Entonces dijo Dios a Abrahán: "No te preocupes por el muchacho ni por tu sierva. En todo lo que te ha dicho Sara, oye su voz, porque por medio de Isaac vendrá tu descendencia.

13 "Y también del hijo de la sierva haré una gran nación, porque es tu descendiente".

14 Entonces Abrahán se levantó muy de mañana, y tomó pan y un odre de agua, y lo dio a Agar. Lo puso sobre su hombro, le entregó al muchacho, y la despidió. Y ella salió y anduvo errante por el desierto de Beerseba.

15 Cuando faltó el agua del odre, dejó al muchacho debajo de un árbol,

16 y se fue y se sentó enfrente, a una distancia de un tiro de arco. Porque decía: "Así no veré cuando el muchacho muera". Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó la voz y lloró.

17 Y Dios oyó la voz del muchacho. Y el Ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: "¿Qué tienes Agar? No temas. Porque Dios oyó la voz del muchacho en donde está.

18 "Levántate, alza al muchacho y sosténlo con tu mano, porque haré de él una gran nación".

19 Entonces Dios abrió sus ojos, y ella vio una fuente de agua. Fue, llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho.

20 Y Dios estuvo con el muchacho, que creció, habitó en el desierto, y fue tirador de arco.

21 Habitó en el desierto de Parán, y su madre le tomó esposa de Egipto.

22 En aquel mismo tiempo, Abimélec, junto con Ficol príncipe de su ejército, dijo a Abrahán: "Dios está contigo en todo cuanto haces.

23 "Ahora pues, júrame por Dios, que no me faltarás a mí, ni a mi hijo, ni a mi nieto; sino que conforme a la bondad con que te traté, me tratarás a mí y a la tierra donde has peregrinado".

24 Y Abrahán respondió: "Yo juraré".

25 Y Abrahán reconvino a Abimélec a causa de un pozo de agua que los siervos de Abimélec le habían quitado.

26 Abimelec respondió: "No sé quién haya hecho eso, ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo supe hasta hoy".

27 Y Abrahán tomó ovejas y vacas, y las dio a Abimélec. Y los dos concertaron una alianza.

28 Abrahán apartó siete corderas del rebaño.

29 Y Abimélec preguntó: ¿Qué significan esas siete corderas que apartaste?"

30 El respondió: "Que tomarás de mi mano estas siete corderas, en testimonio de que yo cavé ese pozo".

31 Por esto aquel lugar fue llamado Beerseba, porque allí juraron los dos.

32 Así concertaron alianza en Beerseba. Y se levantaron Abimélec y Ficol, príncipe de su ejército, y volvieron a la tierra de los filisteos.

33 Y Abrahán plantó un bosque en Beerseba, e invocó allí el nombre del Señor, el Dios eterno.

34 Y Abrahán habitó mucho tiempo en la tierra de los filisteos.

22

1 Un tiempo después, Dios probó a Abrahán. Le dijo: "Abrahán". Y él respondió: "Aquí estoy".

2 Entonces Dios le dijo: "Toma ahora a tu hijo, tu hijo único, Isaac, a quien amas. Y vete a la tierra de Moria, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que te diré".

3 Así, Abrahán se levantó muy temprano la siguiente mañana. Enalbardó su asno, llevó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo. Cortó leña para el holocausto, y se levantó y fue al lugar que Dios le dijo.

4 Al tercer día Abrahán alzó sus ojos y vio el lugar desde lejos.

5 Entonces Abrahán dijo a sus siervos: "Esperad aquí con el asno. Yo y el muchacho iremos hasta allí, adoraremos y volveremos a vosotros".

6 Abrahán tomó la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo. Tomó en su mano el fuego y el cuchillo, y fueron los dos juntos.

7 Entonces Isaac dijo a su padre: "Padre mío". Y él respondió: "¿Qué, mi hijo?" Isaac agregó: "Aquí están el fuego y la leña. Pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?"

8 Abrahán respondió: "Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío". Y siguieron juntos.

9 Cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, Abrahán edificó un altar, y dispuso la leña. Ató a su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña.

10 Y Abrahán extendió su mano, y tomó el cuchillo para degollar a su hijo.

11 Entonces, el Ángel del Eterno le gritó desde el cielo: "¡Abrahán, Abrahán!" Y él respondió: "Aquí estoy".

12 Y le dijo: "No alargues tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada. Ya sé que temes a Dios, pues no me negaste a tu hijo, tu hijo único".

13 Entonces Abrahán alzó sus ojos y vio detrás de sí un carnero enredado por sus cuernos en un zarzal. Y Abrahán fue, tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo.

14 Y Abrahán llamó a ese lugar, "El Señor proveerá". Por eso se dice: "En el monte del Eterno será provisto".

15 Por segunda vez, el Ángel del Eterno llamó a Abrahán desde el cielo,

16 y le dijo: "Por mí mismo he jurado —declaró el Eterno—, que por cuanto has hecho esto, y no me rehusaste tu hijo, tu hijo único;

17 "de cierto te bendeciré, y multiplicaré tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena del mar. Y tus descendientes poseerán las ciudades de sus enemigos.

18 "Y en tu Descendiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz".

19 Y Abrahán volvió a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba. Y Abrahán habitó en Beerseba.

20 Un tiempo después, le dieron a Abrahán la noticia de que Milca también había dado hijos a su hermano Nacor:

21 Huz su primogénito, Buz su hermano, Kemuel que llegó a ser padre de Aram,

22 Quesed, Hazo, Pildas, Jidlaf y Betuel.

23 Y Betuel fue el padre de Rebeca. Estos ocho hijos le dio Milca a Nacor, hermano de Abrahán.

24 Además, Nacor tuvo hijos de su concubina Reúma: Teba, Gaham, Tahas y Maaca.

23

1 Sara vivió 127 años,

2 y murió en Quiriat Arba, que es Hebrón, en tierra de Canaán. Y Abrahán hizo duelo por Sara y la lloró.

3 Se levantó Abrahán de donde estaba su fallecida esposa, y habló a los hijos de Het. Les dijo:

4 "Peregrino y advenedizo soy entre vosotros. Vendedme alguna heredad de sepultura entre vosotros, para enterrar a mi fallecida esposa".

5 Respondieron los hijos de Het a Abrahán:

6 "Oyenos, señor nuestro, tú eres un príncipe de Dios entre nosotros. En lo mejor de nuestros sepulcros entierra a tu muerta. Ninguno de nosotros te negará su sepultura para que entierres a tu muerta".

7 Abrahán se levantó, se inclinó al pueblo de aquella tierra, a los hijos de Het,

8 y les dijo: "Si tenéis voluntad de que entierre a mi esposa, oídme e interceded por mi ante Efrón, hijo de Zoar,

9 "para que me dé la cueva de Macpela, que tiene al cabo de su heredad. Que me la dé por su justo precio, para posesión de sepultura entre vosotros".

10 Efrón estaba presente entre los hijos de Het, y respondió Efrón a Abrahán, en presencia de los hijos de Het, de todos los que entraban por la puerta de la ciudad:

11 "No, señor mío, óyeme. Te doy la heredad y te doy también la cueva que está en ella. Ante los hijos de mi pueblo te la doy. Sepulta a tu esposa".

12 Abrahán se inclinó ante el pueblo de la tierra,

13 y respondió a Efrón a oídos del pueblo: "Te ruego que me oigas. Te daré el precio de la heredad. Acéptalo y sepultaré en ella a mi esposa".

14 Efrón respondió:

15 "Señor mío, escúchame. La tierra vale 400 siclos de plata (unos 4,5 kgs). ¿Qué es eso para ti y para mí? Entierra a tu esposa".

16 Entonces Abrahán convino con Efrón, y pesó el dinero que dijo a oídos de Het 400 siclos de plata, de buena ley entre mercaderes.

17 Y la heredad de Efrón que estaba en Macpela, al oriente de Mamre, la heredad y la cueva que estaba en ella, todos los árboles que había en la heredad y todo su contorno,

18 vino a ser propiedad de Abrahán a la vista de los hijos de Het, y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad.

19 Después de esto Abrahán sepultó a Sara su esposa en la cueva de la heredad de Macpela, al oriente de Mamre, que es Hebrón, en la tierra de Canaán.

20 Y la heredad y la cueva que había en ella, quedaron de Abrahán, posesión para sepultura adquirida de los hijos de Het.

24

1 Abrahán era anciano, entrado en días, y el Eterno lo había bendecido en todo.

2 Un día Abrahán dijo al criado más anciano de su casa, que gobernaba todo lo que tenía: "Pon tu mano debajo de mi muslo,

3 "y júrame por el Eterno, Dios del cielo y de la tierra, que no tomarás esposa para mi hijo de las hijas de los cananeos, entre los cuales habito;

4 "sino que irás a mi tierra y a mi parentela, para tomar esposa para mi hijo Isaac".

5 El criado respondió: "Y si la mujer no quisiera venir en pos de mí a esta tierra, ¿volveré entonces a tu hijo a la tierra de donde saliste?"

6 Abrahán le dijo: "Guárdate de volver a mi hijo allá.

7 "El Eterno, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: 'A tus descendientes les daré esta tierra', él enviará su ángel delante de ti, y tú tomarás de allá esposa para mi hijo.

8 "Y si la mujer no quisiera venir contigo, quedarás libre de este juramento. Sólo que no vuelvas a mi hijo allá".

9 Entonces el criado puso su mano debajo del muslo de Abrahán su señor, y le juró acerca de este encargo.

10 Entonces el criado tomó diez camellos de su señor, y se fue; pues tenía a su disposición todos los bienes de su señor. Y puesto en camino, llegó a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor.

11 Hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto al pozo de agua, al atardecer, a la hora en que las doncellas salen por agua.

12 Y dijo: "Oh Eterno, Dios de mi señor Abrahán, te ruego que me des hoy un buen encuentro, y hagas misericordia con mi señor Abrahán.

13 "Aquí estoy junto a la fuente donde las hijas de los ciudadanos salen por agua.

14 "Sea, pues, que la joven a quien yo diga: 'Baja el cántaro, te ruego, para que yo beba', y ella me responda: 'Bebe, y también daré de beber a tus camellos', que ésa sea la que tú hayas designado para tu siervo Isaac. En esto conoceré que habrás obrado con bondad con mi señor".

15 Y antes que él acabara de orar, llegó Rebeca con su cántaro al hombro. Era hija de Betuel, hijo de Milca, esposa de Nacor hermano de Abrahán.

16 La joven era de muy hermoso aspecto, virgen, que ningún varón había conocido. Descendió a la fuente, llenó su cántaro, y se volvía.

17 Entonces el criado corrió hacia ella, y le dijo: "Te ruego que me des a beber un poco de agua de tu cántaro".

18 Y ella respondió: "Bebe, señor mío". Y de prisa bajó su cántaro sobre su mano, y le dio de beber.

19 Cuando acabó de darle de beber, dijo: "También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber".

20 Y con rapidez vació su cántaro en la pila. Corrió otra vez al pozo, y sacó agua para todos sus camellos.

21 El hombre estaba maravillado, pero callado, para saber si el Eterno había prosperado su viaje.

22 Cuando los camellos acabaron de beber, el hombre le dio un pendiente de oro que pesaba medio siclo (6 grs) y dos brazaletes que pesaban diez siclos (unos 110 grs).

23 Y le preguntó: "¿De quién eres hija? Te ruego que me digas: ¿Hay lugar en la casa de tu padre para que posemos allí?"

24 Ella respondió: "Soy hija de Betuel, hijo de Milca, que ella dio a Nacor".

25 Y añadió: "También hay en nuestra casa paja y mucho forraje, y lugar para posar".

26 Entonces el hombre se inclinó y adoró al Eterno.

27 Dijo: "Alabado sea el Eterno, Dios de mi amo Abrahán, que no apartó de mi amo su bondad y su fidelidad; y guió mi camino a casa de los hermanos de mi amo".

28 Y la joven corrió, y comunicó estas cosas en casa de su madre.

29 Rebeca tenía un hermano llamado Labán, que corrió a la fuente, donde estaba el hombre.

30 Cuando vio el pendiente y los brazaletes en las manos de su hermana, que contaba cómo le había hablado aquel hombre, fue a él y lo encontró a la fuente, junto a los camellos.

31 Y le dijo: "Ven, bendito del Señor, ¿por qué te quedas fuera? Ya limpié la casa y el lugar para los camellos".

32 Entonces el hombre fue a la casa, y Labán desató los camellos, y les dio paja y forraje. Luego trajo agua para lavar los pies de él y de sus acompañantes.

33 Y les sirvieron comida. Pero él dijo: "No comeré hasta que haya dado mi mensaje". Y él le dijo: "Habla".

34 Entonces dijo: "Yo soy criado de Abrahán.

35 "El Eterno ha bendecido mucho a mi amo, y él se ha engrandecido. Le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.

36 "Y Sara, esposa de mi amo, dio en su vejez un hijo a mi señor, a quien le ha dado cuanto tiene.

37 "Y mi amo me hizo jurar, diciendo: 'No tomarás esposa para mi hijo de las cananeas, en cuya tierra habito;

38 "'sino que irás a la casa de mi padre, y a mi parentela, y tomarás de allí esposa para mi hijo'.

39 "Y yo le dije: 'Quizá la mujer no quiera seguirme'.

40 "Entonces me respondió: 'El Eterno, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino. Y tomarás esposa para mi hijo de mi linaje, de la casa de mi padre.

41 " 'Si al llegar a los de mi linaje, no te la quisieran dar, quedarás libre de mi juramento'.

42 "Llegué pues, hoy a la fuente, y dije: 'Oh Eterno, Dios de mi señor Abrahán, prospera ahora mi viaje.

43 " 'Aquí estoy junto a la fuente. Sea, pues, que la joven que salga por agua, a quien yo diga: Dame de beber, te ruego, un poco de agua de tu cántaro.

44 " 'Y ella me responda: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua, ésa sea la mujer que el Eterno haya designado para el hijo de mi señor'.

45 "Y antes de acabar de hablar en mi corazón, llegó Rebeca con su cántaro al hombro. Descendió a la fuente y sacó agua. Yo le dije: 'Te ruego que me des a beber'.

46 "Y ella con prontitud bajó su cántaro y dijo: 'Bebe, y también a tus camellos daré de beber'. Bebí, y ella dio de beber a mis camellos.

47 "Entonces le pregunté: '¿De quién eres hija?' Ella respondió: 'Hija de Betuel, hijo de Nacor, que le dio Milca'. Siendo así, le puse un pendiente en su nariz y brazaletes en sus manos.

48 "Y me incliné y adoré al Eterno. Alabé al Dios de mi señor Abrahán, que me había guiado por el camino recto para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo.

49 "Ahora pues, decidme si estáis dispuestos a mostrar favor y lealtad hacia mi señor. Si no, declarádmelo, para que yo eche a la derecha o a la izquierda".

50 Entonces Labán y Betuel respondieron: "Del Señor ha salido esto. No podemos hablarte ni malo ni bueno.

51 "Ahí está Rebeca ante ti. Tómala y vete, y sea la esposa del hijo de tu señor, como lo ha dicho el Eterno".

52 Cuando el criado de Abrahán oyó sus palabras, se inclinó a tierra al Eterno.

53 Y sacó alhajas de plata y de oro y vestidos, y los dio a Rebeca. También dio cosas preciosas a su hermano y a su madre.

54 Y comieron y bebieron, él y los varones que venían con él, y durmieron. Cuando se levantaron de mañana, el criado dijo: "Dejadme volver a mi señor".

55 Entonces su hermano y su madre respondieron: "Quede la joven con nosotros diez días a lo menos, y vaya después".

56 Pero él les dijo: "No me detengáis. Ya que el Señor ha prosperado mi camino, despachadme para que vuelva a mi señor".

57 Ellos respondieron: "Llamemos a la joven y preguntémosle".

58 Llamaron a Rebeca y le dijeron: "¿Irás con este hombre?" Y ella respondió: "'Sí, iré".

59 Entonces dejaron ir a Rebeca y a su nodriza, y al criado de Abrahán y a sus hombres.

60 Y bendijeron a Rebeca. Le dijeron: "Eres nuestra hermana, sé madre de miles de millares, y tus descendientes posean la puerta de sus enemigos".

61 Se levantó entonces Rebeca y sus doncellas, subieron sobre sus camellos, y siguieron al hombre. Y el criado tomó a Rebeca y se fue.

62 Un día Isaac volvía del pozo del Viviente que me Ve, porque él habitaba en el sur.

63 Isaac había salido al atardecer, al campo a orar. Y al alzar sus ojos vio los camellos que venían.

64 Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello.

65 Porque había preguntado al criado: "¿Quién es ese hombre que viene por el campo hacia nosotros?" Y el siervo le había respondido: "Este es mi señor". Ella entonces tomó el velo y se cubrió.

66 Entonces el criado contó a Isaac todo lo que había hecho.

67 E Isaac la llevó a la tienda de su madre Sara. Recibió a Rebeca por esposa, y la amó. Y se consoló Isaac después de la muerte de su madre.

25

1 Abrahán tomó otra esposa llamada Cetura,

2 que le dio a Zimrán, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y a Súa.

3 Jocsán fue padre de Seba y Dedán. E hijos de Dedán fueron Asurim, Letusim y Leumim.

4 E hijos de Madián: Efa, Efer, Hanoc, Abida y Elda. Todos estos fueron hijos de Cetura.

5 Y Abrahán dio todo cuanto tenía a Isaac.

6 Y a los hijos de sus esposas concubinas les dio dones, y mientras él vivía, los envió lejos de su hijo Isaac, hacia el oriente, a la tierra oriental.

7 En total Abrahán vivió 175 años.

8 Y exhaló el espíritu y murió en buena vejez, anciano y lleno de días. Y fue unido a su pueblo.

9 Isaac e Ismael sus hijos lo sepultaron en la cueva de Macpela, en la heredad de Efrón, hijo de Zoar hitita, que está frente a Mamre;

10 heredad que Abrahán había comprado de los hijos de Het. Allí fueron sepultados Abrahán y Sara su esposa.

11 Después de la muerte de Abrahán, Dios bendijo a Isaac su hijo. Y habitó Isaac junto al pozo del Viviente que me Ve.

12 Estos son los descendientes de Ismael, hijo de Abrahán y de Agar la egipcia, sierva de Sara.

13 Estos son los nombres de los hijos de Ismael, por su orden de nacimiento. El primogénito Nebaiot, Cedar, Adbeel, Mibsam,

14 Misma, Duma, Massa,

15 Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedema.

16 Esos son los hijos de Ismael y sus nombres, por sus villas y campamentos. Doce príncipes por sus familias.

17 En total, Ismael vivió 137 años, y exhaló el espíritu y murió. Y fue unido a su pueblo.

18 Sus descendientes habitaron desde Havila hasta Shur, que está frente a Egipto viniendo a Asiria. Ismael murió en presencia de todos sus hermanos.

19 Estos son los descendientes de Isaac, hijo de Abrahán. Abrahán fue padre de Isaac.

20 Isaac tenía 40 años cuando tomó por esposa a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padán Aram, hermana de Labán arameo.

21 Y oró Isaac al Eterno por su esposa que era estéril. Y el Señor lo aceptó, y Rebeca su esposa concibió.

22 Y los hijos se combatían dentro de ella. Y dijo: "Si es así, ¿para qué vivir?" Y fue a consultar al Eterno.

23 Y el Eterno respondió: "Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas. Un pueblo será más fuerte que el otro, y el mayor servirá al menor".

24 Cuando se cumplieron los días para dar a luz había mellizos en su vientre.

25 Y el primero salió rubio y velludo como un abrigo de pieles. Y lo llamaron Esaú (velludo).

26 Después salió su hermano, trabada su mano en el talón de Esaú. Y fue llamado Jacob. Isaac tenía 60 años cuando Rebeca dio a luz.

27 Los niños crecieron, y Esaú fue diestro en la caza y hombre de campo. Pero Jacob fue varón quieto, que prefería quedar en las tiendas.

28 E Isaac amó a Esaú, porque le gustaba comer de su caza; pero Rebeca amaba a Jacob.

29 Un día Jacob guisó un potaje, y cuando Esaú volvía del campo cansado,

30 dijo a Jacob: "Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado". Por eso Esaú fue llamado también Edom (rojo).

31 Y Jacob respondió: "Véndeme ahora mismo tu primogenitura".

32 Entonces dijo Esaú: "Estoy que me muero, ¿para qué me servirá la primogenitura?"

33 Y dijo Jacob: "Júramelo ahora mismo". Y él le juró. Y vendió a Jacob su primogenitura.

34 Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guiso de lentejas. Y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menosprecio Esaú la primogenitura.

26

1 Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abrahán. Entonces Isaac se pasó a Abimélec rey de los filisteos, en Gerar.

2 Y el Eterno se le apareció y le dijo: "No desciendas a Egipto. Habita en la tierra que te diré.

3 "Habita en esta tierra, y yo estaré contigo y te bendeciré; porque a ti y a tus descendientes les daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abrahán tu padre.

4 "Multiplicaré tus descendientes como las estrellas del cielo, y les daré todas estas tierras. Y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu Descendiente.

5 "Porque Abrahán oyó mi voz, y guardó mi precepto, mis Mandamientos, mis normas y mis leyes".

6 Así, Isaac habitó en Gerar.

7 Los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su esposa, y él respondió: "Es mi hermana". Tuvo miedo de decir: "Es mi esposa", porque pensó que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, porque era de hermoso aspecto.

8 Después de haber estado allí muchos días, Abimélec rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio que Isaac acariciaba a Rebeca su esposa.

9 Entonces Abimélec llamó a Isaac y le dijo: "Veo que ella es tu esposa. ¿Cómo dijiste que es tu hermana?" Isaac respondió: "Porque pensé que podría perder mi vida por causa de ella".

10 Abimélec agregó:"¿Porqué nos hiciste esto? Por poco alguno del pueblo hubiera dormido con tu esposa, y hubieras traído el pecado sobre nosotros".

11 Entonces Abimélec mandó a todo el pueblo: "El que toque a este hombre o a su esposa, de cierto morirá".

12 Ese año Isaac sembró en aquella tierra, y el Eterno lo bendijo. Cosechó ciento por uno.

13 Y el hombre se enriqueció y fue prosperado hasta llegar a ser muy poderoso.

14 Tuvo hato de ovejas y vacas, y muchos siervos. Los filisteos le tuvieron envidia,

15 y cegaron con tierra todos los pozos que habían abierto los criados de Abrahán su padre, en vida de Abrahán.

16 Entonces Abimélec dijo a Isaac: "Apártate de nosotros, porque has llegado a ser mucho más poderoso que nosotros".

17 E Isaac se fue de allí. Acampó en el valle de Gerar y habitó allí.

18 Isaac volvió a abrir los pozos de agua que habían abierto en los días de Abrahán su padre, y que los filisteos habían cegado después de muerto Abrahán. Y les dio el mismo nombre que su padre les había dado.

19 Después los siervos de Isaac cavaron en el valle y hallaron un pozo de agua viva.

20 Pero los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo que el agua era de ellos. Por eso llamó a aquel pozo Esek, porque habían altercado por él.

21 Abrieron otro pozo y también riñeron por él. Y lo llamó Sitna.

22 Isaac se apartó de allí y abrió otro pozo, y no riñeron por él. Y lo llamó Rehobot, porque dijo: "Ahora fructificaremos en la tierra".

23 De allí Isaac subió a Beerseba.

24 Esa noche se le apareció el Eterno, y le dijo: "Yo Soy el Dios de Abrahán tu padre. No temas, porque yo estoy contigo. Te bendeciré, y multiplicaré tus descendientes por amor de Abrahán mi siervo".

25 Entonces Isaac edificó un altar allí, e invocó el nombre del Eterno. Y allí tendió su tienda. Y los siervos de lsaac abrieron un pozo allí.

26 Abimélec vino desde Gerar con Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército, a visitar a Isaac.

27 Isaac les dijo: "¿Por qué venís a mí, después que me aborrecisteis y echasteis de entre vosotros?"

28 Ellos respondieron: "Hemos visto claramente que Dios está contigo, y dijimos: 'Haya juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y hagamos alianza contigo.

29 " 'Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado. Sólo te hemos hecho bien y te enviamos en paz'. Tú eres ahora, bendito del Eterno".

30 Entonces Isaac les sirvió un banquete, y comieron y bebieron.

31 Se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro. Isaac los despidió, y ellos se retiraron en paz.

32 En aquel día vinieron los criados de Isaac y le dieron la noticia del pozo que habían abierto. Le dijeron: "Hemos hallado agua".

33 Y lo llamó Seba, por cuya causa el nombre de aquella ciudad es Beerseba hasta hoy.

34 Cuando Esaú tuvo 40 años de edad tomó por esposa a Judit hija de Beeri hitita, y a Basemat hija de Elón hitita.

35 Y fueron amargura de espíritu para Isaac y Rebeca.

27

1 Cuando Isaac envejeció, y sus ojos se ofuscaron y quedó sin vista, llamó a Esaú su hijo mayor, y le dijo: "Mi hijo". Y él respondió: "Aquí estoy".

2 Y él le dijo: "Ves que ya soy anciano, y no sé el día de mi muerte.

3 "Toma tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo y trae caza.

4 "Y haz un guiso como a mí me gusta, y tráemelo. Y comeré, para que te bendiga antes de morir".

5 Y Rebeca estaba oyendo cuando Isaac habló con Esaú. Y Esaú fue al campo en busca de caza para su padre.

6 Entonces Rebeca dijo a Jacob: "Oí que tu padre decía a Esaú tu hermano:

7 " 'Tráeme caza y hazme un guiso, para que coma, y te bendiga ante el Eterno antes que me muera'.

8 "Ahora, pues, hijo mío, obedece mi voz en lo que voy a decirte.

9 "Ve al ganado y tráeme dos buenos cabritos, para que yo los guise como le gusta a tu padre.

10 "Y tú se los llevarás a tu padre, y comerá para que te bendiga antes de su muerte".

11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: "Mi hermano es velloso y yo lampiño.

12 "Si mi padre me palpa, me tendrá por burlador, y traeré sobre mí, maldición en vez de bendición".

13 Su madre respondió: "Hijo mío, sea sobre mí tu maldición. Sólo obedece mi voz, y ve y tráemelos".

14 Entonces él buscó los cabritos y los trajo a su madre. Y ella los guisó al gusto de su padre.

15 Entonces Rebeca tomó los vestidos de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella guardaba en casa, y vistió a Jacob su hijo menor.

16 Y con la piel de los cabritos cubrió sus manos y su cuello.

17 Entregó a Jacob su hijo el guisado y el pan,

18 y él fue a su padre, y le dijo: "Padre mío". Y el padre respondió: "Aquí estoy, ¿quien eres, hijo mío?"

19 Jacob respondió: "Soy Esaú tu primogénito. Hice como me pediste. Levántate, y come de mi caza, para que me bendigas".

20 Entonces dijo Isaac a su hijo: "¿Cómo la hallaste tan pronto, hijo mío?" El respondió: "Porque el Eterno tu Dios la puso ante mí".

21 E Isaac dijo a Jacob: "Acércate y te palparé, hijo mío, para saber si eres mi hijo Esaú o no".

22 Jacob se acercó a su padre, y él lo palpó y dijo: "La voz es de Jacob, pero las manos son de Esaú".

23 Y no lo conoció, porque sus manos eran vellosas como las de Esaú. Y lo bendijo.

24 Isaac preguntó: "¿Eres tú mi hijo Esaú?" Y él respondió: "Yo soy".

25 Y agregó: "Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga". El se la acercó, e Isaac comió. Le trajo también vino y bebió.

26 Isaac su padre le dijo: "Acércate y bésame, hijo mío".

27 Jacob se acercó y lo besó. Y olió sus vestidos, y lo bendijo diciendo: "El aroma de mi hijo es como el olor del campo que el Eterno ha bendecido.

28 "Dios te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, abundancia de trigo y mosto.

29 "Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a ti. Sé señor de tus hermanos, e inclínense a ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan".

30 Tan pronto como Isaac acabó de bendecir a Jacob, y apenas había salido Jacob de la presencia de Isaac su padre, llegó Esaú su hermano de su caza.

31 El también preparó un guisado, lo trajo a su padre, y le dijo: "Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendigas".

32 Entonces Isaac su padre le preguntó: "¿Quién eres tú?" Y él respondió: "Soy tu hijo, tu primogénito Esaú".

33 Entonces Isaac se estremeció violentamente, y dijo: "¿Quién fue el que vino aquí, que trajo caza, y me dio? ¿Y yo comí de todo antes que vinieses? Ya lo bendije, y será bendito".

34 Cuando Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con muy grande y amarga exclamación: "Bendíceme también a mí, padre mío".

35 El dijo: "Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición".

36 Y él respondió: "Bien lo llamaron Jacob, que ya me engañó dos veces. Me quitó mi primogenitura, y ahora ha tomado mi bendición". Y agregó: "¿No has guardado alguna bendición para mí?"

37 Isaac respondió: "Lo he puesto por señor tuyo, y le di por siervos a todos sus hermanos. De trigo y de vino lo he provisto. ¿Qué te haré a ti ahora, hijo mío?"

38 Y Esaú respondió: "¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío". Y Esaú alzó la voz, y lloró.

39 Entonces Isaac su padre le dijo: "Tu habitación será lejos de la tierra fértil y del rocío del cielo.

40 "Por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás. Y cuando te fortalezcas, descargarás su yugo de tu cerviz".

41 Y Esaú aborreció a Jacob por la bendición con que su padre lo había bendecido. Y dijo en su corazón: "Llegarán los días del luto de mi padre, y mataré a mi hermano Jacob".

42 Esas palabras de Esaú el hijo mayor, fueron dichas a Rebeca. Y ella llamó a Jacob y le dijo: "Tu hermano Esaú se consuela con la idea de matarte.

43 "Ahora, hijo mío, obedece mi voz. Levántate y huye a Labán mi hermano en Harán.

44 "Quédate algún tiempo con él, hasta que se calme el enojo de tu hermano,

45 "hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y olvide lo que le has hecho. Entonces enviaré a traerte de allá. ¿Por qué seré privada de vosotros dos en un día?"

46 Y dijo Rebeca a Isaac: "Tengo fastidio de mi vida, a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma esposa de las hijas de Het como éstas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?"

28

1 Entonces Isaac llamó a Jacob, lo bendijo y le mandó: "No tomes esposa de las hijas de Canaán.

2 "Levántate, ve a Padán Aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí esposa de las hijas de Labán, hermano de tu madre.

3 "Y el Dios Todopoderoso te bendiga, te fructifique y te multiplique hasta llegar a ser una multitud de pueblos.

4 "Y te dé la bendición de Abrahán, para que heredes la tierra en que habitas, que Dios dio a Abrahán".

5 Así, Isaac envió a Jacob, que fue a Padán Aram, a Labán, hijo de Betuel arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y Esaú.

6 Esaú vio que Isaac había bendecido a Jacob, y lo había enviado a Padán Aram a tomar de allá esposa para sí; y que cuando lo bendijo le había dicho que no tomara esposa de las hijas de Canaán.

7 Y vio que Jacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padán Aram.

8 Esaú vio también que las hijas de Canaán parecían mal a su padre,

9 y fue a Ismael, y tomó por esposa a Mahalet, hija de Ismael, hijo de Abrahán, hermana de Nebaiot, además de sus otras esposas.

10 Salió Jacob de Beerseba, y se fue a Harán.

11 Llegó a cierto lugar y durmió allí, porque el sol ya se había puesto. Tomó una piedra y la puso de cabecera, y se acostó.

12 Y soñó. Vio una escalera apoyada en tierra, y su cabeza tocaba el cielo. Y ángeles de Dios subían y descendían por ella.

13 Y vio al Eterno en lo alto de ella, que le dijo: "Yo soy el Eterno, el Dios de Abrahán tu padre, y el Dios de Isaac. La tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tus descendientes.

14 "Y tus descendientes serán como el polvo de la tierra. Te extenderás al este y al oeste, al norte y al sur. Y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu Descendiente.

15 "Yo estoy contigo, te guardaré por dondequiera que vayas, y te volveré a esta tierra. No te dejaré sin haber cumplido lo que te he dicho". ¡Puerta del cielo!

16 Cuando Jacob despertó de su sueño dijo: "Ciertamente el Eterno está en este lugar, y yo no lo sabía".

17 Tuvo miedo y dijo: "¡Cuán temible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo".

18 Jacob se levantó temprano esa mañana. Tomó la piedra que había puesto de cabecera, la alzó por señal y derramó aceite sobre ella.

19 Y llamó a ese lugar Betel (Casa de Dios), aunque Luz era el nombre de la ciudad.

20 Y Jacob hizo un voto. Dijo: "Si Dios va conmigo, y me guarda en este viaje, y me da pan para comer y vestido para vestir,

21 "y si vuelvo en paz a casa de mi padre, el Eterno será mi Dios.

22 "Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios. Y de todo lo que me des, sin falta el diezmo lo apartaré para ti".

29

1 Entonces Jacob siguió su camino, y fue a la tierra de los orientales.

2 Allá vio un pozo en el campo y tres rebaños de ovejas que yacían cerca, porque de aquel pozo abrevaban el ganado. Y había una gran piedra sobre la boca del pozo.

3 Se juntaban allí todos los rebaños, revolvían la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevaban las ovejas. Y volvían la piedra sobre la boca del pozo.

4 Y Jacob les dijo: "Hermanos míos, ¿de dónde sois?" Ellos respondieron: "De Harán".

5 Y él les preguntó: "¿Conocéis a Labán hijo de Nacor?" Ellos dijeron: "Sí, lo conocemos".

6 Y él les dijo: "¿Está bien?" Respondieron: "Bien. Allí viene Raquel su hija con el ganado".

7 Y él les dijo: "Aún es muy de día. No es tiempo de retirar el ganado. Abrevad las ovejas, e id a apacentarlas".

8 Ellos respondieron: "No podemos hasta que se junten todos los rebaños, y remuevan la piedra de la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas".

9 Mientras él aún hablaba con ellos, llegó Raquel con el ganado de su padre, porque ella era la pastora.

10 Cuando Jacob vio a Raquel hija de Labán, hermano de su madre, con las ovejas de Labán su tío, llegó Jacob, removió la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevó el ganado de Labán hermano de su madre.

11 Y Jacob besó a Raquel, y alzó su voz y lloró.

12 Jacob había dicho a Raquel que él era hermano de su padre, hijo de Rebeca. Y ella corrió y dio la noticia a su padre.

13 Tan pronto como Labán oyó la noticia de Jacob, hijo de su hermana, corrió a recibirlo. Lo abrazó y lo besó, y lo llevó a su casa. Y él contó a Labán todas las cosas.

14 Y Labán le dijo: "Ciertamente hueso mío y carne mía eres". Y estuvo con él durante un mes.

15 Entonces Labán dijo a Jacob: "Por ser tú mi hermano, ¿me has de servir de balde? Dime cuál será tu salario".

16 Labán tenía dos hijas, el nombre de la mayor era Lea y el de la menor Raquel.

17 Los ojos de Lea eran tiernos, y Raquel era de lindo semblante y hermoso parecer.

18 Y Jacob amaba a Raquel, y dijo: "Te serviré siete años por Raquel tu hija menor".

19 Labán respondió: "Es mejor que te la dé a ti, antes que a otro. Quédate conmigo".

20 Así Jacob sirvió por Raquel siete años, y le parecieron como pocos días, porque la amaba.

21 Y dijo Jacob a Labán: "Mi tiempo se ha cumplido. Dame mi prometida, para que me case con ella".

22 Entonces Labán juntó a todos los varones del lugar, y sirvió un banquete.

23 Y cuando llegó la noche, tomó a su hija Lea y se la trajo. Y él se llegó a ella.

24 Y Labán dio su sierva Zilpa por criada a su hija Lea.

25 Venida la mañana, Jacob vio que era Lea, y dijo a Labán: "¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te serví por Raquel? ¿Por qué me has engañado?"

26 Labán respondió: "No se acostumbra aquí dar la menor antes que la mayor.

27 "Cumple la semana de ésta, y te daré también la otra, por el servicio que me prestes otros siete años".

28 Y Jacob hizo así. Cumplió la semana de aquélla, y él le dio a su hija Raquel por esposa.

29 Y Labán dio a Raquel su hija, su sierva Bilha por criada.

30 Jacob se unió también a Raquel, y la amó más que a Lea. Y trabajó para Labán otros siete años.

31 El Señor vio que Lea era menospreciada, y abrió su matriz. Pero Raquel era estéril.

32 Y Lea concibió y dio a luz un hijo, y lo llamó Rubén, porque dijo: "El Eterno ha mirado mi aflicción. Ahora mi esposo me amará".

33 Y Lea concibió otra vez, y tuvo otro hijo, y añadió: "Por cuanto el Señor oyó que yo era menospreciada, me ha dado a éste también". Y lo llamó Simeón (oyente).

34 Y otra vez concibió Lea y tuvo un hijo, y exclamó: "Esta vez mi esposo se unirá conmigo, porque le he dado tres hijos", y lo llamó Leví (juntado).

35 Y concibió otra vez, y tuvo otro varón, y dijo: "Esta vez alabaré al Eterno". Y lo llamó Judá (alabanza).

30

1 Cuando Raquel vio que no tenía hijos, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: "Dame hijos, o me muero".

2 Y Jacob se enojó con Raquel, y le dijo: "¿Soy yo Dios que te impidió el fruto de tu vientre?"

3 Ella le dijo: "Ahí tienes a mi sierva Bilha. Llégate a ella para que dé a luz sobre mis rodillas, y yo tenga hijos de ella".

4 Así le dio a Bilha por esposa, y Jacob se unió con ella.

5 Y Bilha concibió, y dio a luz un hijo a Jacob.

6 Y dijo Raquel: "Dios me hizo justicia, oyó mi voz, y me dio un hijo". Por eso lo llamó Dan (justicia).

7 Y Bilha, la sierva de Raquel, concibió otra vez y tuvo un segundo hijo.

8 Y dijo Raquel: "He tenido una gran lucha con mi hermana, y he vencido". Y lo llamó Neftalí (lucha).

9 Al ver Lea que había dejado de tener hijos, tomó a su sierva Zilpa, y la dio a Jacob por esposa.

10 Y Zilpa, sierva de Lea, dio un hijo a Jacob.

11 Y dijo Lea: "Vino la ventura". Y lo llamó Gad (ventura).

12 Y Zilpa, la sierva de Lea, dio a luz otro hijo a Jacob.

13 Y dijo Lea: "Para dicha mía, porque las mujeres me llamarán dichosa". Y lo llamó Aser (feliz).

14 Un día, en el tiempo de la siega del trigo, Rubén salió al campo y halló mandrágoras, y las trajo a Lea su madre. Al verlas Raquel le dijo a Lea: "Te ruego que me des de las mandrágoras de tu hijo".

15 Lea respondió: "¿Es poco que hayas tomado a mi esposo, que quieres también las mandrágoras de mi hijo?" Raquel le dijo: "Pues duerma contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo".

16 Al atardecer, cuando Jacob volvía del campo, salió a verlo Lea, y le dijo: "Conmigo tienes que dormir esta noche, porque te alquilé por las mandrágoras de mi hijo". Y esa noche durmió con ella.

17 Y oyó Dios a Lea, y concibió y dio a Jacob un quinto hijo.

18 Y dijo Lea: "Dios me recompensó, por cuanto di mi sierva a mi esposo". Por eso lo llamó Isacar (salario).

19 Después Lea concibió otra vez, y le dio el sexto hijo a Jacob.

20 Y dijo Lea: "Dios me ha dado una buena dote. Ahora mi esposo vivirá conmigo, porque le he dado seis hijos". Y lo llamó Zabulón (morada).

21 Después tuvo una hija, y la llamó Dina (juicio).

22 Entonces Dios se acordó de Raquel, la oyó, y abrió su seno.

23 Y concibió y tuvo un hijo, y exclamó: "Dios ha quitado mi afrenta".

24 Y lo llamó José (aumento), diciendo: "Añádame el Señor otro hijo".

25 Cuando Raquel hubo tenido a José, Jacob dijo a Labán: "Envíame para irme a mi lugar y a mi tierra.

26 "Dame mis esposas y mis hijos por las cuales te he servido, y déjame ir; pues tú sabes los servicios que te presté".

27 Labán respondió: "Halle yo gracia en tus ojos, y quédate. Por adivinación supe que el Eterno me ha bendecido por tu causa".

28 Y agregó: "Señálame tu salario, y te lo daré".

29 Jacob respondió: "Tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tu ganado conmigo.

30 "Porque poco tenías antes de mi venida, y ha crecido en gran número. Y el Eterno te ha bendecido con mi llegada. Y ahora ¿cuándo trabajaré por mi propia casa?"

31 Labán le preguntó: "¿Qué te daré?" Respondió Jacob: "No me des nada. Si haces lo que voy a decirte, volveré a cuidar tus ovejas.

32 "Hoy pasaré por todo tu rebaño, y separaré toda oveja manchada y de color salpicado y toda oveja de color oscuro, y las manchadas y salpicadas entre las cabras; y éste será mi salario.

33 "Así mi honradez responderá por mí mañana, cuando vengas a reconocer mi salario. Toda la que no sea pintada ni manchada entre las cabras, ni de color oscuro entre las ovejas, se me tendrá por hurto".

34 Y Labán respondió: "Bien. Sea como tú dices".

35 Aquel día Labán apartó los machos cabríos rayados y manchados, todas las cabras manchadas y salpicadas, toda res que tenía algo de blanco y todas las ovejas de color oscuro, y las puso en manos de sus hijos.

36 Y puso tres días de camino entre él y Jacob. Y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labán.

37 Entonces Jacob tomó varas verdes de álamo, almendro y castaño. Descortezó en ellas mondaduras, descubriendo así lo blanco de las varas.

38 Y puso las varas que había mondado delante del ganado, en los canales de los abrevaderos de agua donde venían a beber las ovejas, las que se recalentaban al ir a beber.

39 Y las ovejas concebían delante de las varas, y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores.

40 Y Jacob apartaba los corderos listados, y los ponía en su propio rebaño; y todo lo que era oscuro en el hato de Labán. Y ponía su hato aparte de las ovejas de Labán.

41 Y cuando las ovejas más fuertes se hallaban en celo, Jacob ponía las varas en las pilas delante de ellas, para que concibiesen a la vista de las varas.

42 Y cuando venían las ovejas débiles, no las ponía. Así, las débiles eran para Labán, y las fuertes para Jacob.

43 Y Jacob acreció muy mucho, y tuvo muchas ovejas, siervas y siervos, y camellos y asnos.

31

1 Jacob oía que los hijos de Labán decían: "Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre, y con lo de nuestro padre ha hecho toda esa fortuna".

2 Jacob veía también que el semblante de Labán, no era con él como antes.

3 Entonces el Eterno dijo a Jacob: "Vuélvete a la tierra de tus padres y a tu parentela, que yo estaré contigo".

4 Envió, pues, Jacob y llamó a Raquel y a Lea al campo de sus ovejas,

5 y les dijo: "Veo que el rostro de vuestro padre ya no es favorable conmigo como antes, pero el Dios de mi padre ha estado conmigo.

6 "Vosotras sabéis que con toda mi fuerza he servido a vuestro padre.

7 "Y vuestro padre me ha engañado, y ha cambiado mi salario diez veces. Pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal.

8 "Si decía: 'Los pintados serán tu salario', entonces todas las ovejas parían corderos pintados. Y si decía: 'Los listados serán tu salario', todas las ovejas parían listados.

9 "Así Dios quitó el ganado de vuestro padre y me lo dio a mí.

10 "Además, al tiempo en que las ovejas estaban en celo, alcé mis ojos y vi en sueño, que los machos que cubrían a las hembras eran listados, pintados y abigarrados.

11 "Y el Ángel de Dios me dijo en sueño: 'Jacob'. Yo respondí: 'Aquí estoy'.

12 "Y él agregó: 'Alza tus ojos, y verás que todos los machos que cubren a las ovejas son listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.

13 " 'Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste aquel voto. Levántate ahora, sal de esta tierra, y vuelve a tu tierra natal' ".

14 Raquel y Lea respondieron: "¿Tenemos ya parte o herencia en la casa de nuestro padre?

15 "¿No nos tiene ya como extrañas, pues que nos vendió y se ha comido del todo nuestro precio?

16 "Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, es nuestra y de nuestros hijos. Así, haz todo lo que Dios te ha dicho".

17 Entonces Jacob se levantó, y subió a sus hijos y sus esposas sobre los camellos.

18 Y puso en camino todo su ganado y todo cuanto había adquirido, el ganado de su ganancia que había obtenido en Padán Aram, para volverse a Isaac su padre en Canaán.

19 Labán había ido a trasquilar sus ovejas, y Raquel hurtó los ídolos de su padre.

20 Y Jacob actuó a escondidas de Labán arameo, al no decirle que se iba.

21 Huyó pues, con todo lo que tenía. Se levantó, pasó el Éufrates y se encaminó hacia el monte Galaad.

22 Al tercer día avisaron a Labán que Jacob había huido.

23 Entonces tomó a sus hermanos consigo y fue tras él, camino de siete días, y lo alcanzó en el monte Galaad.

24 Esa noche vino Dios en sueño a Labán arameo y le dijo: "Guárdate que no hables a Jacob ni bien ni mal".

25 Alcanzó, pues, Labán a Jacob, que había fijado su tienda en el monte. Y Labán y sus hermanos acamparon también allí.

26 Y dijo Labán a Jacob: "¿Qué has hecho, que me hurtaste el corazón, y has traído a mis hijas como prisioneras de guerra?

27 "¿Por qué huiste en secreto, me engañaste y no me avisaste, para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y arpa?

28 "Ni aun me dejaste besar a mis hijos e hijas. Locamente has obrado.

29 "Poder hay en mi mano para haceros mal. Pero el Dios de vuestro padre me habló anoche y me dijo: 'Guárdate que no hables a Jacob ni bien ni mal'.

30 "Y ya que te ibas, porque añorabas la casa de tu padre, ¿por qué hurtaste mis dioses?"

31 Jacob respondió a Labán: "Porque tuve miedo. Pensé que quizá me quitarías por fuerza a tus hijas.

32 "En quien halles tus dioses, no viva. Delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tenga tuyo, y llévatelo". Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.

33 Entró Labán en la tienda de Jacob, en la tienda de Lea y en la tienda de las dos siervas, y no los halló. Salió de la tienda de Lea y entró en la de Raquel.

34 Raquel había puesto los ídolos en la montura de un camello, y se había sentado sobre ellos. Labán tentó toda la tienda, y no los halló.

35 Ella dijo a su padre: "No se enoje mi señor que no me pueda levantar ante ti, pues estoy con la costumbre de las mujeres". Y él buscó y no halló los ídolos.

36 Entonces Jacob se enojó y regañó a Labán. Le dijo: "¿Cuál es mi delito? ¿Cuál es mi pecado, que con tanto ardor me has perseguido?

37 "Has buscado en todo mi equipaje, ¿qué hallaste de todos los enseres de tu casa? Ponlo aquí ante mis hermanos y los tuyos, y juzguen entre nosotros.

38 "En estos veinte años en que te serví tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.

39 "Nunca te traje lo arrebatado por las fieras, yo pagaba el daño. Lo hurtado, así de día como de noche, de mi mano lo cobrabas.

40 "De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos.

41 "Así estuve veinte años en tu casa. Catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado. Y has cambiado mi salario diez veces.

42 "Si el Dios de mi padre, el Dios de Abrahán y el temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío. Pero Dios vio mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche".

43 Respondió Labán a Jacob: "Las hijas son mías, los hijos son míos, las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío. ¿Qué puedo hacer hoy a mis hijas y a los hijos que ellas han tenido?

44 "Ven, pues, y hagamos alianza, tú y yo, y sea en testimonio entre nosotros ".

45 Entonces Jacob tomó una piedra y la levantó por señal.

46 Y Jacob dijo a sus hermanos: "Levantad piedras". Y tomaron piedras e hicieron un montón. Y comieron allí sobre aquel montón.

47 Labán lo llamó Jegar Sahaduta, y Jacob lo llamó Galaad.

48 Porque Labán dijo: "Este montón es testigo hoy entre nosotros dos". Por eso fue llamado Galaad.

49 Y Mizpa, por cuanto dijo: "Vigile el Eterno entre tú y yo, cuando nos apartemos el uno del otro.

50 "Si tú maltratas a mis hijas, o si tomas otras esposas además de mis hijas, nadie está con nosotros; recuerda que Dios es testigo entre nosotros dos".

51 Dijo más Labán a Jacob: "Mira este montón de piedras, este pilar que he puesto entre tú y yo.

52 "Este montón de piedras, esta señal, sea testigo de que ni yo, ni tú pasaremos esta línea para mal.

53 "El Dios de Abrahán, el Dios de Nacor y el Dios de sus padres juzgue entre nosotros". Y Jacob juró por Aquel a quien su padre temía.

54 Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó a sus hermanos a comer. Y comieron y durmieron aquella noche en el monte.

55 Y Labán se levantó de mañana, besó a sus hijos e hijas, los bendijo, y volvió a su lugar.

32

1 Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios.

2 Cuando los vio, dijo: "Campamento de Dios es éste". Y llamó a ese lugar Mahanaim (dos campamentos).

3 Y Jacob envió mensajeros delante de sí, a la tierra de Seir, campo de Edom.

4 Y les mandó: "Decid a mi hermano Esaú: 'Así dice tu siervo Jacob. Hasta ahora he vivido con Labán.

5 " 'Y tengo vacas, asnos y ovejas, siervos y siervas. Envío a decirlo a mi señor, para hallar gracia en tus ojos' ".

6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, y le dijeron: "Fuimos a tu hermano Esaú, y él viene a recibirte, y 400 hombres con él".

7 Entonces Jacob tuvo gran temor. Se angustió, y distribuyó el pueblo que tenía consigo, y las ovejas, vacas y camellos, en dos cuadrillas.

8 Y dijo: "Si viniera Esaú a una cuadrilla y la hiriera, la otra podría escapar".

9 Entonces Jacob oró: "Dios de mi padre Abrahán, Dios de mi padre Isaac, oh Eterno, que me dijiste: 'Vuelve a tu tierra y a tu parentela, y te haré bien';

10 "indigno soy de toda tu bondad y la fidelidad que has mostrado a tu siervo. Sólo con mi bordón pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos cuadrillas.

11 "Líbrame ahora de la mano de mi hermano Esaú, porque temo que venga, y hiera a la madre con los hijos.

12 "Tú has dicho: 'Yo te haré bien, y tus descendientes serán como la arena del mar, que no puede contarse por la multitud' ".

13 Y Jacob durmió allí esa noche, y de lo que le vino a la mano tomó un presente para su hermano Esaú.

14 Doscientas cabras y 20 machos cabríos, 200 ovejas y 20 carneros,

15 Treinta camellas con sus crías, 40 vacas y 10 novillos, 20 asnas y 10 borricos.

16 Los entregó a sus siervos, cada manada de por sí, y les dijo: "Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada".

17 Y mandó al primero: "Cuando Esaú mi hermano te encuentre, y te pregunte: '¿De quién eres? ¿A dónde vas? ¿Para quién llevas esto?'

18 "Entonces le dirás: 'Es un presente de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú, y él viene tras de nosotros' ".

19 Y mandó también al segundo, al tercero y a todos los que iban tras aquellas manadas: "Esto diréis a Esaú, cuando lo halléis".

20 Y diréis también: "Tu siervo Jacob viene tras de nosotros". Porque pensó: "Así apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí. Después veré su rostro, y tal vez me reciba bien".

21 Así mandó el presente delante de él, y él durmió aquella noche en el campamento.

22 Aquella noche Jacob se levantó, tomó sus dos esposas, sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.

23 Les hizo pasar el arroyo, e hizo pasar lo que tenía.

24 Y Jacob se quedó solo. Y luchó con él un Varón hasta el amanecer.

25 Y cuando el Varón vio que no podía con él, tocó el encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras luchaba con él.

26 El Varón le dijo: "Déjame que raya el alba". Pero Jacob respondió: "No te dejaré, si no me bendices".

27 Y el Varón le preguntó: "¿Cuál es tu nombre?" El respondió: "Jacob".

28 Y él le dijo: "No te llamarán más Jacob, sino Israel (luchador con Dios), porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido".

29 Entonces Jacob le preguntó: "Por favor, dime tu nombre". El respondió: "¿Por qué preguntas por mi nombre?" Y lo bendijo allí.

30 Y Jacob llamó a ese lugar, Peniel (rostro de Dios), porque dijo: "Vi a Dios cara a cara, y mi vida fue librada".

31 El sol salía cuando Jacob pasó a Peniel. Y cojeaba de su muslo.

32 Por eso hasta hoy los israelitas no comen del tendón que está en el encaje del muslo, porque Jacob fue tocado en ese sitio.

33

1 Al levantar Jacob sus ojos vio a Esaú que venía con sus 400 hombres. Entonces repartió a los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas.

2 Puso a las siervas y a sus niños delante, luego Lea y a sus niños, y a Raquel y a José los últimos.

3 Y él pasó delante de ellos, y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano.

4 Pero Esaú corrió a su encuentro, y lo abrazó; se echó sobre su cuello, y lo besó. Y lloraron.

5 Esaú alzó sus ojos, y al ver a las mujeres y los niños, preguntó: "¿Qué te tocan éstos?" Y él respondió: "Son los niños que Dios ha dado a tu siervo".

6 Entonces se llegaron las siervas y sus niños, y se inclinaron.

7 Llegó Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron.

8 Y Esaú preguntó: "¿Qué te propones con todas esas cuadrillas que encontré?" El respondió: "Hallar gracia en los ojos de mi señor".

9 Y Esaú le dijo: "Harto tengo yo, hermano mío. Sea para ti lo que es tuyo".

10 Pero Jacob insistió: "No, halle yo gracia en tus ojos. Te ruego que aceptes mi presente, pues he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, ya que con tanto favor me has recibido.

11 "Acepta, te ruego, mi dádiva, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío". E insistió, y Esaú lo recibió.

12 Y Esaú dijo: "Bien, pongámonos en marcha. Yo iré delante de ti".

13 Pero Jacob le dijo: "Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas.

14 "Adelántese mi señor a tu siervo, y yo seguiré poco a poco, al paso del ganado que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir".

15 Esaú dijo: "Entonces dejaré contigo de la gente que viene conmigo". Pero Jacob contestó: "¿Para qué eso? Halle yo gracia en los ojos de mi señor".

16 Así volvió Esaú aquel día por su camino a Seir.

17 Y Jacob fue a Sucot, y edificó casa para sí, y cabañas para su ganado. Por eso ese lugar se llamó Sucot.

18 Después Jacob llegó sano a la ciudad de Siqueim, que está en Canaán, cuando venía de Padán Aram. Y acampó frente a la ciudad.

19 Compró de los hijos de Hamor, padre de Siquem, por cien monedas de plata, una parte del campo, donde tendió su tienda.

20 Y erigió allí un altar, y lo llamó: "El Dios de Israel".

34

1 Dina, la hija que Lea había dado a Jacob, salió a ver las hijas del país.

2 Y la vio Siquem, hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra. Y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró.

3 Y su corazón se apegó a Dina la hija de Lea. Se enamoró de la joven, y le habló tiernamente.

4 Y dijo Siquem a Hamor su padre: "Tómame a esta joven por esposa".

5 Y oyó Jacob que Siquem había amancillado a Dina su hija. Y como sus hijos estaban con el ganado en el campo, calló Jacob hasta que ellos vinieron.

6 Y Hamor padre de Siquem se dirigió a Jacob, para hablar con él.

7 Cuando los hijos de Jacob vinieron del campo y lo supieron, se indignaron mucho, porque Siquem había deshonrado a Israel echándose con la hija de Jacob, lo que no debía haber hecho.

8 Hamor les dijo: "El corazón de mi hijo Siquem se ha apegado a vuestra hija. Os ruego que se la déis por esposa.

9 "Y emparentad con nosotros, dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras.

10 "Y habitad con nosotros, porque la tierra está ante vosotros. Habitad y negociad en ella, y tomad en ella posesión".

11 Siquem también dijo a su padre y a sus hermanos: "Halle yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me digáis.

12 "Aumentad a mi cargo mucha dote. Daré cuanto me digáis, y dadme la joven por esposa".

13 Los hijos de Jacob respondieron a Siquem y a Hamor su padre con engaño, por cuanto había amancillado a Dina su hermana.

14 Les dijeron: "No podemos dar nuestra hermana a un hombre incircunciso. Entre nosotros es abominación.

15 "Con esta condición os complaceremos. Si habéis de ser como nosotros, que se circuncide todo varón entre vosotros.

16 "Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos las vuestras; habitaremos con vosotros y seremos un pueblo.

17 "Pero si no prestáis oído para circuncidaros, tomaremos a nuestra hermana y nos iremos".

18 Y parecieron bien sus palabras a Hamor y a Siquem su hijo.

19 Y el joven no dilató en hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado, y él era el más distinguido de la casa de su padre.

20 Entonces Hamor y Siquem su hijo fueron a la puerta de la ciudad, y hablaron a los hombres de la ciudad. Les dijeron:

21 "Estos varones son pacíficos con nosotros, quieren habitar en el país y traficar en él; pues la tierra es bastante espaciosa para ellos. Nosotros tomaremos sus hijas por esposas y les daremos las nuestras.

22 "Pero con esta condición consentirán estos hombres en habitar con nosotros, para que seamos un pueblo, si se circuncida todo varón entre nosotros, así como ellos son circuncidados.

23 "Su ganado, su hacienda y todas sus bestias serán nuestras. Sólo convengamos con ellos y habitarán con nosotros".

24 Y todos los que salían por la puerta de la ciudad, obedecieron a Hamor y a Siquem su hijo, y circuncidaron a todo varón.

25 Al tercer día, cuando ellos sentían el mayor dolor, los dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y fueron contra la ciudad que estaba desprevenida, y mataron a todo varón.

26 A Hamor y a Siquem su hijo los mataron a filo de espada, tomaron a Dina de casa de Siquem, y se fueron.

27 Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad, por cuanto habían amancillado a su hermana.

28 Tomaron sus ovejas, vacas y asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo,

29 y todos sus bienes. Se llevaron cautivos a todos sus niños y sus mujeres, y robaron todo lo que había en casa.

30 Entonces dijo Jacob a Simeón y a Leví: "Me habéis turbado con hacerme abominable a los habitantes de esta tierra, al cananeo y al ferezeo. Nosotros somos pocos, si se juntan contra mí, y me atacan, seré destruido, yo y mi casa".

31 Pero ellos respondieron: "¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?"

35

1 Dijo Dios a Jacob: "Levántate, sube a Betel y habita allí. Haz allí un altar al Dios que se te apareció cuando huías de tu hermano Esaú".

2 Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que estaban con él: "Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros. Limpiaos, y mudad vuestros vestidos.

3 "Y levantémonos y subamos a Betel. Y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y que ha estado conmigo en el camino que he andado".

4 Entonces dieron a Jacob todos los dioses ajenos que tenían, y los zarcillos que llevaban en sus orejas. Y Jacob los enterró debajo de una encina junto a Siquem.

5 Y partieron, y el terror de Dios cayó sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no siguieron a los hijos de Jacob.

6 Jacob llegó a Luz, que es Betel, que está en Canaán, él y todo el pueblo que estaba con él.

7 Y edificó un altar allí, y llamó al lugar El Betel (Dios de Betel), porque allí se le había aparecido cuando huía de su hermano.

8 Entonces murió Débora, ama de Rebeca, y fue sepultada al pie de Betel, debajo de una encina. Y la llamó Alón Bacut (la encina del llanto).

9 Cuando Jacob volvió de Padán Aram, Dios se le apareció otra vez, y lo bendijo.

10 Le dijo: "Tu nombre es Jacob. No será más Jacob, sino Israel".

11 Además Dios le dijo: "Yo Soy el Dios Todopoderoso. Crece y multiplícate. Una nación y un conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.

12 "Y la tierra que di a Abrahán y a Isaac, te la doy también a ti y a tus descendientes después de ti".

13 Y Dios subió del lugar donde había hablado con Jacob.

14 Y Jacob erigió una señal donde Dios le había hablado, una señal de piedra, y derramó sobre ella libación y aceite.

15 Y Jacob llamó a ese lugar donde Dios le había hablado, Betel.

16 Partieron de Betel, y cuando faltaba un poco para llegar a Efrata, Raquel dio a luz, y hubo dificultad en el parto.

17 Y como el parto fue difícil, la partera le dijo: "No temas. También tendrás este hijo".

18 Y cuando exhaló su último suspiro, lo llamó Benoní (hijo de mi dolor). Pero su padre lo llamó Benjamín.

19 Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, que es Belén.

20 Y Jacob levantó un pilar sobre su sepultura, que señala la tumba de Raquel hasta hoy.

21 Israel partió de allí, y plantó su tienda más allá de Migdaleder.

22 Cuando Israel habitaba en esa tierra, fue Rubén y durmió con Bilha, concubina de su padre, lo que Israel llegó a saber.

23 Hijos de Lea: Rubén el primogénito de Jacob, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón.

24 Hijos de Raquel: José y Benjamín.

25 Hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí.

26 Hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padán Aram.

27 Después Jacob fue a visitar a Isaac su padre, en Mamre, en la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde habitaron Abrahán e Isaac.

28 Y los días de lsaac fueron 180 años.

29 Y exhaló Isaac el espíritu, y murió; y fue reunido con su pueblo, anciano y lleno de días. Y lo sepultaron Esaú y Jacob sus hijos.

36

1 Estos son los descendientes de Esaú, que es Edom.

2 Esaú tomó sus esposas de las hijas de Canaán: Ada hija de Elón hitita, Aholibama hija de Aná, hija de Zibeón heveo;

3 y Basemat hija de Ismael, hermana de Nebaiot.

4 Ada tuvo a Elifaz, y Basemat a Reuel.

5 Y Aholibama tuvo a Jeús, Jalam y a Coré. Estos son los hijos de Esaú que le nacieron en Canaán.

6 Y Esaú tomó sus esposas, sus hijos e hijas, y todas las personas de su casa; su ganado, sus bestias y todo lo que había adquirido en Canaán, y se fue a otra tierra, distante de su hermano Jacob.

7 Porque la hacienda de ellos era grande, y no podían habitar juntos, ni la tierra donde vivían los podía sostener a causa de su ganado.

8 Y Esaú habitó en el monte Seir. Esaú es Edom.

9 Estos son los descendientes de Esaú, padre de Edom, en el monte Seir.

10 Estos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz, hijo de Ada, esposa de Esaú. Reuel, hijo de Basemat, esposa de Esaú.

11 Los hijos de Elifaz: Temán, Omar, Sefo, Gatam y Cenaz.

12 Y Timna, esposa concubina de Elifaz, hijo de Esaú, tuvo a Amalec. Estos son los hijos de Ada, esposa de Esaú.

13 Los hijos de Reuel fueron Nahat, Zera, Sama y Miza. Estos son los hijos de Basemat, esposa de Esaú.

14 Estos fueron los hijos de Aholibama, esposa de Esaú, hija de Aná, hija de Zibeón. Ella tuvo a Jeús, Jatlam y Coré.

15 Estos son los jefes de los hijos de Esaú. Hijos de Elifaz, primogénito de Esaú: Temán, Omar, Sefo, Cenaz,

16 Coré, Gatam y Amalec. Estos son los jefes en la tierra de Edom, hijos de Ada.

17 Estos son los hijos de Reuel, hijo de Esaú: Los jefes Nahat, Zera, Sama, y Miza. Estos son los jefes de la línea de Reuel en la tierra de Edom, hijos de Basemat, esposa de Esaú.

18 Y éstos son los hijos de Aholibama, esposa de Esaú: Los jefes Jalam y Coré. Estos fueron los jefes que salieron de Aholibama, esposa de Esaú, hija de Aná.

19 Estos, pues, fueron los jefes de Esaú, que es Edom.

20 Y éstos son los hijos de Seir horeo, habitantes de esa tierra. Lotán, Sobal, Zibeón, Aná,

21 Disón, Ezer y Disán. Estos son los jefes horeos, hijos de Seir, en la tierra de Edom.

22 Los hijos de Lotán fueron Hori y Hemam. Y Timna fue hermana de Lotán.

23 Los hijos de Sobal fueron: Alván, Manahat, Ebal, Sefo y Onam.

24 Y los hijos de Zibeón fueron Aja y Aná. Aná es el que descubrió las aguas termales en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Zibeón su padre.

25 Los hijos de Aná fueron Disón y Aholibama, hija de Aná.

26 Estos fueron los hijos de Disón: Hemdán, Esbán, Itrán y Querán.

27 Estos fueron los hijos de Ezer: Bilhán, Zaván y Acán.

28 Estos fueron los hijos de Disán: Uz y Arán.

29 Estos fueron los jefes de los horeos: Lotán, Sobal, Zibeón, Aná,

30 Disón, Ezer y Disán. Estos fueron los jefes horeos por sus mandos en la tierra de Seir.

31 Los reyes que reinaron en Edom, antes que hubiera rey en Israel, fueron:

32 Bela, hijo de Beor, reinó en Edom, su ciudad fue Dinaba.

33 Murió Bela y reinó en su lugar Jobab, hijo de Zera, de Bosra.

34 Murió Jobab, y en su lugar reinó Husam, de Temán.

35 Murió Husam y en su lugar reinó Hadad, hijo de Bedad, el que derrotó a Madián en el campo de Moab. Su ciudad fue Avit.

36 Murió Hadad, y reinó en su lugar Samla, hijo de Masreca.

37 Murió Samla, y reinó en su lugar Saúl de Rehobot, junto al Éufrates.

38 Murió Saúl, y reinó en su lugar Baal Anán, hijo de Acbor.

39 Y murió Baal Anán hijo de Acbor, y reinó en su lugar Hadar, su ciudad fue Pau, y su esposa Mehetabel hija de Matred, hija de Mezaab.

40 Estos fueron los jefes de Esaú por sus linajes, sus lugares y sus nombres: Los jefes: Timna, Alva, Jetet,

41 Aholibama, Pinón,

42 Cenaz, Temán, Mibzar,

43 Magdiel e Hiram. Estos fueron los jefes de Edom por sus habitaciones en la tierra de su posesión. Edom es el mismo Esaú, padre de los edomitas.

37

1 Jacob habitó en Canaán, donde peregrinó su padre.

2 Esta es la historia de la familia de Jacob. Cuando José tenía 17 años apacentaba las ovejas con sus hermanos. Por ser aún joven estaba con los hijos de Bilha y los hijos de Zilpa, esposas de su padre. Y José contaba a su padre la mala fama de ellos.

3 Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez. Y le hizo una ropa de diversos colores.

4 Al ver sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos ellos, no lo querían y no podían hablarle pacíficamente.

5 Un día José tuvo un sueño, y lo contó a sus hermanos. Y ellos llegaron a odiarlo aún más.

6 Les dijo: "Oíd esto que soñé.

7 "Estábamos en el campo atando gavillas, y mi gavilla se levantó y quedó derecha. Y vuestras gavillas estaban alrededor y se inclinaban a la mía".

8 Y respondieron sus hermanos: "¿Has de reinar tú sobre nosotros, o has de dominarnos?" Y lo aborrecieron aún más a causa de su sueño y sus palabras.

9 Otro día José tuvo otro sueño, y lo contó a sus hermanos. Les dijo: "Tuve otro sueño. Vi que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban ante mí".

10 Y lo contó a su padre y a sus hermanos. Y su padre lo reprendió. Le dijo: "¿Qué sueño es éste? ¿Hemos de venir yo, tu madre y tus hermanos a inclinarnos ante ti?"

11 Y sus hermanos lo envidiaban, pero su padre meditaba en eso.

12 Después fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem.

13 Y dijo Israel a José: "Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem. Ven, y te enviaré a ellos". El respondió: "Muy bien".

14 Israel le dijo: "Ve y mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta". Y lo envió del valle de Hebrón, y llegó a Siquem.

15 Un hombre en encontró a José perdido por el campo, y le preguntó: "¿Qué buscas?"

16 El respondió: "Busco a mis hermanos. Te ruego que me digas dónde pastan".

17 Aquel hombre respondió: "Ya se han ido de aquí. Les oí decir: 'Vamos a Dotán' ".

18 Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca, proyectaron matarlo.

19 Dijeron: "Ahí viene el soñador.

20 "Ahora, pues, matémoslo y echémoslo en alguna cisterna, y diremos que alguna mala bestia lo devoró. Y veremos qué será de sus sueños".

21 Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos. Dijo: "No lo matemos".

22 Les dijo Rubén: "No derraméis sangre. Echadlo en esa cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él", por librarlo de sus manos y volverlo a su padre.

23 Cuando llegó José a sus hermanos, ellos le quitaron su túnica, la túnica de colores que vestía.

24 Lo tomaron y echaron en la cisterna, que estaba vacía, sin agua.

25 Y se sentaron a comer. Alzando los ojos vieron una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, con aromas, bálsamo y mirra que llevaban a Egipto.

26 Entonces Judá dijo a sus hermanos: "¿Qué ganamos con matar a nuestro hermano y encubrir su muerte?

27 "Vendámoslo a esos ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él, porque es nuestro hermano, nuestra propia carne". Y sus hermanos convinieron con él.

28 Cuando pasaban los mercaderes madianitas, sacaron a José de la cisterna, y lo vendieron a los ismaelitas por 20 piezas de plata (200 grs). Y llevaron a José a Egipto.

29 Rubén volvió a la cisterna, y al no hallar a José, rasgó su vestido.

30 Volvió a sus hermanos, y les dijo: "El joven no está. Y yo, ¿adónde iré yo?"

31 Entonces tomaron la ropa de José, degollaron un cabrito y tiñeron la ropa con la sangre.

32 Y enviaron la túnica de colores a su padre con este recado: "Esto hemos hallado. Reconoce si es la ropa de tu hijo".

33 Y él la conoció, y dijo: "Es la túnica de mi hijo. Alguna mala bestia lo devoró. José ha sido despedazado".

34 Entonces Jacob rasgó su vestido, y se enlutó por su hijo durante muchos días.

35 Se levantaron todos los hijos e hijas para consolarlo, pero él no quiso recibir consuelo. Y dijo: "Tengo que descender enlutado hasta la tumba por mi hijo". Y lo lloró su padre.

36 En Egipto, los madianitas lo vendieron a Potifar, eunuco de Faraón, capitán de la guardia.

38

1 En aquel tiempo, Judá dejó a sus hermanos, y se fue a vivir con un varón adulamita llamado Hira.

2 Allí Judá conoció a la hija de un cananeo llamado Súa. La tomó por esposa y se llegó a ella.

3 Y ella quedó encinta, y tuvo un hijo que llamó Er.

4 Concibió otra vez y tuvo otro hijo, y lo llamó Onán.

5 Volvió a concebir y tener otro hijo, y lo llamó Sela. Estaban en Quezib cuando nació.

6 Después Judá tomó esposa para su primogénito Er, llamada Tamar.

7 Y Er, primogénito de Judá, fue malo a los ojos del Eterno, y el Señor le quitó la vida.

8 Entonces Judá dijo a Onán: "Cásate con la esposa de tu hermano para darle descendiente".

9 Y sabiendo Onán que el descendiente no sería de él, cuando se llegaba a la esposa de su hermano, vertía en tierra, para no dar descendencia a su hermano.

10 Eso desagradó al Eterno, y también le quitó la vida.

11 Y Judá dijo a Tamar su nuera: "Quédate viuda en casa de tu padre, hasta que crezca mi hijo Sela". Porque dijo: "No sea que muera él también como sus hermanos". Y Tamar se fue y se quedó en casa de sus padres.

12 Pasaron muchos días, y murió la hija de Súa, esposa de Judá. Después que Judá se consoló, un día subió a los trasquiladores de sus ovejas, a Timnat, él y su amigo Hira el adulamita.

13 Y avisaron a Tamar: "Tu suegro sube a Timnat a trasquilar sus ovejas".

14 Entonces ella se quitó los vestidos de su viudez, se cubrió con un velo, y cubierta se sentó a la puerta de las aguas que están junto al camino de Timnat. Porque veía que Sela había crecido, y ella no era dada a él por esposa.

15 La vio Judá, y la tuvo por ramera, porque ella había cubierto su rostro.

16 Y se apartó del camino hacia ella, y le dijo: "Déjame estar contigo". Porque no sabía que era su nuera. Y ella le dijo: "¿Qué me has de dar para estar conmigo?"

17 El respondió: "Te enviaré un cabrito". Y ella agregó: "Dame alguna prenda hasta que lo envíes".

18 Entonces él preguntó: "¿Qué prenda te daré?" Ella respondió: "Tu anillo, tu manto y el bastón que tienes en tu mano". El se los dio, y se juntó con ella. Y ella concibió de él.

19 Entonces ella se levantó y se fue. Se quitó el velo, y se vistió la ropa de su viudez.

20 Y Judá envió el cabrito por medio de su amigo el adulamita, para que retirara la prenda de mano de la mujer. Pero él no la encontró.

21 Preguntó a los hombres de aquel lugar: "¿Dónde está la ramera de Enaim, de junto al camino?" Ellos le contestaron: "Aquí no hubo ninguna ramera".

22 Entonces él se volvió a Judá, y le dijo: "No la encontré, y los hombres del lugar dijeron: 'Aquí no hubo ninguna ramera'".

23 Y Judá dijo: "Tómeselo para sí, para que no seamos menospreciados. Ya ves que le mandé este cabrito, y tú no la hallaste".

24 Al cabo de unos tres meses avisaron a Judá que Tamar su nuera había fornicado y que estaba encinta. Y Judá dijo: "Sacadla, y sea quemada".

25 Cuando la sacaban, ella envió a decir a su suegro: "Del dueño de estas cosas estoy encinta. Mira de quién son el anillo, el manto y el bastón".

26 Entonces Judá los reconoció, y dijo: "Es más justa que yo, por cuanto no le di a Sela mi hijo". Y nunca más la conoció

27 Y al tiempo de dar a luz, había mellizos en su vientre.

28 Y al dar a luz, uno sacó la mano, y la partera ató en su mano un hilo de grana, pues dijo: "Este salió primero".

29 Pero retiró la mano y su hermano salió primero. Y ella dijo: "¡Que brecha te has abierto!" Y lo llamo Fares (rotura).

30 Después salió su hermano con el hilo de grana en su mano, y lo llamó Zara.

39

1 José fue llevado a Egipto, y lo compró Potifar, egipcio, oficial de Faraón, capitán de la guardia, de mano de los ismaelitas que lo había traído.

2 Y el Eterno estuvo con José y fue prosperado en todo lo que hacia. Y José vivió en casa de su Señor el egipcio.

3 Y su amo vio que el Eterno estaba con él, y que todo lo que él hacia, el Señor lo prosperaba.

4 Así, José halló gracia en sus ojos, y le servía. Y Potifar lo nombró mayordomo de su casa, y entregó en su poder todo lo que tenía.

5 Y desde que le encargó su casa y todo lo que tenía, el Eterno bendijo la casa del egipcio a causa de José. La bendición del Señor estuvo sobre todo lo que tenía, así en la casa como en el campo.

6 Y Potifar dejó todo lo que tenía en mano de José, y no se ocupaba de nada más que del pan que comía. Y José era de hermoso semblante y bella presencia.

7 Después de esto, la esposa de su amo puso sus ojos en José, y le dijo: "Duerme conmigo".

8 Pero él no quiso, y dijo a la esposa de su amo: "Mi señor no me pide cuenta de nada de lo que hay en la casa. Me ha confiado todo lo que tiene.

9 "No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su esposa. ¿Cómo, pues, haría yo este gran mal, y pecaría contra Dios?".

10 Pero ella hablaba a José cada día, y él no consintió en acostarse con ella, ni aun en estar con ella.

11 Un día José entró en la casa a cumplir su oficio, y no había nadie de la casa allí.

12 Y ella lo asió por su ropa, y le dijo: "Ven, acuéstate conmigo". Entonces él dejó la ropa en las manos de ella y huyó fuera.

13 Cuando ella vio que había dejado su ropa en sus manos, y había salido,

14 llamó a los de la casa, y les dijo: "Mirad, nos ha traído un hebreo para que se burle de nosotros. Vino a mí para dormir conmigo, y yo di grandes voces.

15 "Y al ver que yo gritaba, dejó su ropa junto a mí, y huyó".

16 Y ella dejó la ropa de José hasta que vino su señor a su casa.

17 Entonces ella le habló lo mismo: "El siervo hebreo que nos trajiste, vino a mí para deshonrarme.

18 "Y como yo alcé mi voz y grité, dejó su ropa junto a mí y huyó".

19 Cuando Potifar oyó las palabras de su esposa: "Así me ha tratado tu siervo", se encendió su furor.

20 El amo tomó a José, y lo encarceló con los presos del rey. Y José quedó en la cárcel.

21 Pero el Señor estuvo con José, le extendió su bondad y le dio gracia en ojos del jefe de la cárcel.

22 Y el jefe de la cárcel entregó en manos de José todos los presos que había en esa prisión, Todo lo que se hacía allí, lo hacía José.

23 El jefe de la cárcel no necesitaba atender cosa alguna que estaba a cargo de José, porque el Eterno estaba con José, y lo que él hacía, el Señor lo prosperaba.

40

1 Después de esto, el copero y el panadero del rey de Egipto ofendieron a su señor el rey.

2 Y Faraón se enojó con sus dos oficiales, con el copero jefe y el panadero jefe,

3 y los aprisionó en la casa del capitán de la guardia, en la cárcel donde José estaba preso.

4 Y el capitán de la guardia los encargó a José, para que los atendiera. Y estuvieron muchos días en la prisión.

5 Y los dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban en la prisión, tuvieron cada uno un sueño en la misma noche, cada uno con su propio significado.

6 Por la mañana, cuando José vino a verlos, los vio tristes.

7 Y preguntó a esos oficiales de Faraón, que estaban con él en la prisión en la casa de su señor: "¿Por qué vuestro semblante está triste hoy?"

8 Ellos le dijeron: "Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo interpretes. Entonces José les dijo: "¿No son de Dios las interpretaciones? Contádmelo".

9 Entonces el jefe de los coperos contó su sueño a José: "Soñé que veía una vid delante de mí.

10 "En la vid había tres sarmientos. Y la vid como que brotó, arrojó su flor y maduraron sus uvas.

11 "Y la copa de Faraón estaba en mi mano, y yo tomaba las uvas y las exprimía en la copa de Faraón, y le daba la copa a Faraón".

12 José le dijo: "Esta es su interpretación. Los tres sarmientos son tres días.

13 "Al cabo de tres días, Faraón levantará tu cabeza, te restituirá a tu puesto, y le servirás la copa en su mano, como solías cuando eras copero.

14 "Cuando tengas ese bien, acuérdate de mí. Te ruego que seas bondadoso conmigo, que me menciones a Faraón, y me saques de esta casa.

15 "Porque he sido hurtado de la tierra de los hebreos; y nada hice para que me encarcelen".

16 Cuando el jefe de los panaderos vio que José había interpretado para bien, le dijo: "Yo soñé que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza.

17 "En el canastillo más alto había de toda la pastelería para Faraón. Y las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza".

18 Entonces José respondió: "Esta es su interpretación. Los tres canastillos son tres días.

19 "Al cabo de tres días Faraón quitará tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne".

20 Al tercer día, que era el natalicio de Faraón, él ofreció un banquete a todos sus servidores. Y alzó la cabeza del copero jefe y la cabeza del panadero jefe.

21 Restituyó a su oficio al jefe de los coperos, que volvió a servir la copa en la mano de Faraón.

22 Pero mandó ahorcar al panadero jefe, como lo había declarado José.

23 Pero el copero jefe no se acordó de José, sino que lo olvidó.

41

1 Al cabo de dos años, Faraón tuvo un sueño. Le pareció que estaba junto al Nilo.

2 Y que del río subían siete vacas hermosas y muy gordas, que se pusieron a pacer en el prado.

3 Y que otras siete vacas subían tras ellas del Nilo, feas y enjutas, y se acercaron a las vacas hermosas a la orilla del río.

4 Y las vacas feas y enjutas devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.

5 De nuevo se durmió, y tuvo un segundo sueño. Vio siete espigas llenas y hermosas que crecían en una misma caña.

6 Después salían otras siete espigas menudas y abatidas por el viento solano.

7 Y las siete espigas menudas devoraban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y vio que había sido un sueño.

8 A la mañana su espíritu quedó agitado, y mandó llamar a todos los magos de Egipto y a todos sus sabios. Les contó sus sueños, pero no hubo quien los interpretara.

9 Entonces el jefe de los coperos dijo a Faraón: "Ahora me acuerdo de mis faltas.

10 "Cuando Faraón se enojó con sus siervos, nos echó en la prisión del capitán de la guardia, a mí y al panadero jefe.

11 "Y yo y él tuvimos un sueño una misma noche. Cada sueño con su propio significado.

12 "Estaba allí con nosotros un joven hebreo, sirviente del capitán de la guardia. Se lo contarnos y él nos interpretó a cada uno nuestro sueño.

13 "Y tal como él lo declaró, así sucedió. Yo volví a mi puesto, y el otro fue colgado".

14 Entonces Faraón envió a llamar a José. Lo sacaron corriendo de la cárcel, le cortaron el pelo, mudaron sus vestidos y fue ante Faraón.

15 Y Faraón dijo a José: "He tenido un sueño, y no hay quien lo interprete. Pero oí decir que tú oyes sueños y los interpretas".

16 José respondió a Faraón: "No está en mí. Dios será el que responda paz a Faraón".

17 Entonces Faraón contó a José: "En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río Nilo.

18 "Y del río subieron siete vacas gruesas y hermosas, y se pusieron a pacer en el prado.

19 "Y otras siete vacas subieron después, flacas y de muy mal aspecto, tan extenuadas que no he visto otras semejantes en fealdad en todo Egipto.

20 "Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gruesas,

21 entraron en sus entrarías, pero no se conocía que hubiesen entrado en ellas, porque su aspecto seguía siendo malo como antes. Y desperté del sueño.

22 "Vi también en sueño que siete espigas subían en una misma caña, llenas y hermosas.

23 "Y otras siete espigas menudas y marchitas, abatidas por el viento solano, subían después de ellas.

24 "Y las espigas menudas devoraron a las siete espigas hermosas. Conté este sueño a los magos, pero no hubo quien lo interpretara".

25 Entonces respondió José a Faraón: "El sueño de Faraón es uno mismo. Dios ha mostrado a Faraón lo que está por hacer.

26 "Las siete vacas hermosas son siete años, y las espigas hermosas son siete años. El sueño es uno mismo.

27 "También las siete vacas flacas y feas que subieron tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas por el viento solano, serán siete años de hambre.

28 "Esta es mi respuesta a Faraón. Lo que Dios está por hacer, lo ha mostrado a Faraón.

29 "Vienen siete años de gran abundancia en todo Egipto.

30 "Tras ellos seguirán siete años de hambre. Y toda la abundancia será olvidada en Egipto, y el hambre consumirá la tierra.

31 "Y aquella abundancia no se echará de ver a causa del hambre siguiente, que será gravísima.

32 "La repetición del sueño significa que esto es seguro de parte de Dios, y él apresura su ejecución.

33 "Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.

34 "Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país y quinte la tierra de Egipto en los siete años de abundancia.

35 "Y junten toda la provisión de esos buenos años que vienen. Alleguen el trigo y guárdenlo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades.

36 "Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años de hambre que habrá en Egipto. Y el país no perecerá de hambre".

37 El consejo pareció bien a Faraón y a sus siervos.

38 Y dijo Faraón a sus siervos; "¿Hallaremos a otro hombre como éste, que tiene el Espíritu de Dios?"

39 Y dijo Faraón a José: "Ya que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.

40 "Tú estarás a cargo de mi casa, y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo. Sólo yo seré mayor que tú en el trono".

41 Y agregó Faraón a José: "Ahora te he puesto sobre toda la tierra de Egipto".

42 Entonces Faraón quitó su anillo de su mano y lo puso en la mano de José. Lo hizo vestir de lino finísimo y puso un collar de oro en su cuello.

43 Lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron ante él: "¡Doblad la rodilla!" Y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.

44 Y dijo Faraón a José: "Yo soy Faraón, y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en todo Egipto".

45 Y Faraón llamó a José, Zafnat Panea (revelador de lo oculto), y le dio por esposa a Asenat hija de Potifera, sacerdote de On. Y José recorrió toda la tierra de Egipto.

46 José tenía 30 años de edad cuando fue presentado ante Faraón, rey de Egipto. Y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto.

47 En aquellos siete años la tierra produjo a montones.

48 José juntó toda la producción de Egipto de esos siete años, y la guardó en las ciudades. En cada ciudad almacenó el producto del campo circundante.

49 Y José acopió trigo como la arena del mar, mucho en extremo, sin número.

50 Antes que llegaran los años del hambre, José tuvo dos hijos de su esposa Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On.

51 Y José llamó a su primogénito Manasés (olvido), porque dijo: "Dios me hizo olvidar todo mi trabajo y la casa de mi padre".

52 Y al segundo lo llamó Efraín (fructífero), porque dijo: "Dios me hizo fértil en la tierra de mi aflicción".

53 Cuando se terminaron los siete años de abundancia en Egipto,

54 empezaron los siete años de hambre, como José había dicho. Y hubo hambre en todos los países, pero en Egipto había pan.

55 Y cuando se sintió el hambre en Egipto, el pueblo clamó a Faraón Por pan. Y Faraón les dijo: "Id a José, y haced lo que él os diga".

56 El hambre se sentía en todo el país. Entonces José abrió todos los graneros y vendía a los egipcios, porque había crecido el hambre en Egipto.

57 Y de todos los países venían a Egipto a comprar de José, porque el hambre arreciaba por toda la tierra.

42

1 Cuando Jacob supo que en Egipto había alimento, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?

2 "He oído que en Egipto hay víveres. Id allá y comprad, para que podamos vivir, y no muramos".

3 Entonces descendieron los diez hermanos de José a Egipto a comprar trigo.

4 Pero Jacob no envió a Benjamín hermano de José, porque dijo: "Para que no le suceda ningún desastre".

5 Fueron, pues, los hijos de lsrael a comprar entre los que iban, porque había hambre en Canaán.

6 José era el señor de la tierra, que vendía a todo el pueblo de la tierra. Y llegaron los hermanos de José, y se inclinaron ante él.

7 José vio a sus hermanos y los reconoció, pero no se dio a conocer. Les habló ásperamente y les dijo: "¿De dónde habéis venido?" Ellos respondieron: "De Canaán, a comprar alimento".

8 José, pues, conoció a sus hermanos, pero ellos no lo reconocieron.

9 Entonces José se acordó de los sueños que había tenido acerca de ellos, y les dijo: "Sois espías. A ver los puntos indefensos del país habéis venido".

10 Ellos respondieron: "No, señor mío, tus siervos han venido a comprar alimento.

11 "Todos somos hijos de un varón, somos hombres honrados. Tus siervos nunca fueron espías".

12 El insistió: "Nada de eso. Habéis venido a ver lo indefenso del país".

13 Ellos respondieron: "Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón de Canaán. El menor está hoy con nuestro padre y el otro no aparece".

14 José repitió: "Eso es lo que dije, que sois espías.

15 "En esto seréis probados. Vive Faraón que no saldréis de aquí, sino cuando venga vuestro hermano menor.

16 "Enviad a uno de vosotros a traer a vuestro hermano, y vosotros quedaréis presos. Vuestras palabras serán probadas, si hay verdad en vosotros. Si no, vive Faraón, que sois espías".

17 Y los encarceló juntos durante tres días.

18 Al tercer día José les dijo: "Yo temo a Dios. Haced esto y vivid.

19 "Si sois hombres honrados, quede preso uno de vosotros. Los demás id a llevar el alimento para el hambre de vuestra casa.

20 "Pero habéis de traer a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras, y no moriréis". Y ellos lo hicieron así.

21 Y se decían uno al otro: "Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos su angustia cuando nos rogaba, y no le oímos. Por eso nos ha venido esta angustia".

22 Entonces Rubén respondió: "¿No os dije yo: No pequéis contra el joven, y no escuchasteis'? Ahora se nos demanda su sangre".

23 Pero ellos no sabían que José los entendía, porque había intérprete entre ellos.

24 Y José se apartó, y lloró. Después volvió a ellos, y les habló. Tomó a Simeón, y lo aprisionó a la vista de ellos.

25 Después José mandó que llenaran sus sacos de trigo, y devolvieran el dinero de cada uno de ellos, poniéndolo en su saco, y que les dieran comida para el camino. Y así se hizo.

26 Ellos pusieron su trigo sobre sus asnos y se fueron.

27 Al anochecer, uno de ellos abrió su saco para dar de comer a su asno. Vio el dinero en la boca de su costal,

28 y dijo a sus hermanos: "Mi dinero se me ha devuelto. Ahí está en mi saco". Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados se dijeron uno al otro: "¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?"

29 Al llegar a casa de Jacob su padre, le contaron todo lo que les había sucedido. Le dijeron:

30 "Aquel varón, señor de la tierra, nos habló ásperamente, y nos trató de espías.

31 "Le dijimos: 'Somos hombres honrados. Nunca fuimos espías.

32 "'Somos doce hermanos, hijos de nuestro padre. Uno no aparece y el menor está con nuestro padre en Canaán'.

33 "Y aquel varón, señor del país, nos dijo: 'En esto conoceré que sois hombres honrados. Dejad conmigo a uno de vuestros hermanos, llevad para el hambre de vuestras casas, y andad.

34 "'Y traed a vuestro hermano menor, para que yo verifique que no sois espías, sino hombres honrados. Así os daré a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra"'.

35 Y cuando vaciaron sus sacos, cada uno encontró el atado de su dinero en el saco. Al ver su dinero, ellos y su padre tuvieron temor.

36 Entonces Jacob les dijo: "Me habéis privado de mis hijos. José no aparece, Simeón tampoco, y ahora queréis llevar a Benjamín. Contra mí son todas estas cosas".

37 Rubén respondió a su padre: "Harás morir a mis dos hijos, si no te lo vuelvo. Entrégalo en mi mano, que yo lo volveré a ti".

38 Pero Jacob respondió: "No descenderá mi hijo con vosotros. Su hermano está muerto, y él solo a quedado. Si le acontece algún desastre en el camino, haréis descender mis canas con dolor a la sepultura".

43

1 El hambre era grande en la tierra.

2 Y cuando acabaron de comer el trigo que habían traído de Egipto, el padre les dijo: "Volved a comprar un poco de alimento".

3 Judá respondió: "Aquel varón nos increpó con ánimo resuelto: 'No veáis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros'.

4 "Si envías a nuestro hermano con nosotros, descenderemos y te compraremos alimento.

5 "Pero si no lo envías, no descenderemos, porque aquel hombre nos dijo: 'No veáis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros' ".

6 Israel les dijo: "¿Por qué me hicisteis tanto mal, declarando al varón que teníais otro hermano?"

7 Ellos respondieron: "Aquel varón nos preguntó expresamente por nosotros, y por nuestra parentela. Nos dijo: '¿Vive aún vuestro padre? ¿Tenéis otro hermano?' Y le declaramos conforme a sus preguntas. ¿Podríamos nosotros saber que había de decir: 'Traed a vuestro hermano'?".

8 Entonces Judá dijo a Israel su padre: "Envía al joven conmigo, y nos levantaremos e iremos, a fin de que vivamos y no muramos nosotros, tú y nuestros niños..

9 "Yo respondo por él. A mí me pedirás cuenta de él. Si no te lo devuelvo, seré par ti el culpable todos los días.

10 "Si no nos hubiéramos detenido, hubiéramos ya vuelto dos veces".

11 Entonces Israel su padre respondió: "Siendo así, haced esto. Tomad de lo mejor del país en vuestros sacos, y llevad un presente a ese varón, un poco de bálsamo, de miel, aromas, mirra, nueces y almendras.

12 "Y llevad doble dinero, y el dinero devuelto en la boca de vuestros costales. Quizá fue un error.

13 "Tomad también a vuestro hermano, y levantaos y volved a aquel varón.

14 "Y el Dios Todopoderoso os conceda misericordia ante aquel varón, y os suelte al otro hermano vuestro y a Benjamín. Y si he de ser privado de mis hijos, séalo".

15 Entonces aquellos varones tomaron el presente, doble cantidad de dinero y a Benjamín. Y descendieron a Egipto, y se presentaron ante José.

16 Cuando José vio a Benjamín con ellos, dijo al mayordomo de su casa: "Lleva a esos hombres, y degüella una res y aderézala, porque comerán conmigo al mediodía".

17 Y el mayordomo hizo como José mandó, y llevó a los hombres a casa de José.

18 Entonces esos hombres sintieron temor, cuando fueron llevados a casa de José. Y decían: "Por el dinero que fue devuelto en nuestros sacos, nos han traído aquí, para tendernos un lazo, y tomarnos por siervos a nosotros y a nuestros asnos".

19 Se llegaron al mayordomo de la casa de José, y le hablaron a la entrada.

20 Le dijeron: "Señor nuestro, nosotros descendimos ya una vez a comprar alimento.

21 "Pero al llegar al mesón y abrir nuestros costales, encontramos el dinero de cada uno en la boca de su costal, nuestro dinero en su justo peso. Y aquí lo hemos traído de vuelta en nuestras manos.

22 "También hemos traído otro dinero para comprar alimento. No sabemos quién haya puesto el dinero en nuestros costales".

23 El respondió: "Paz a vosotros. No temáis. Vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os dio el tesoro en vuestros costales. Yo recibí vuestro dinero". Y les trajo a Simeón.

24 El mayordomo llevó a esos hombres a casa de José. Les dio agua y lavaron sus pies, y dio de comer a sus asnos.

25 Y ellos prepararon el presente entre tanto que venía José al mediodía, porque supieron que iban a comer allí.

26 Cuando llegó José, ellos le trajeron dentro de la casa el presente que traían, y se inclinaron ante él.

27 Entonces él les preguntó cómo estaban, y dijo: "Vuestro padre, el anciano que dijisteis, lo pasa bien? ¿Vive aún?"

28 Ellos respondieron: "Bien le va a tu siervo nuestro padre, que vive aún". Y se inclinaron e hicieron reverencia.

29 José alzó sus ojos y al ver a Benjamín su hermano, hijo de su madre, dijo: "¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis?" Y agregó: "Dios te bendiga, hijo mío".

30 Entonces José se apresuró, porque se conmovió a causa de su hermano, y procuró dónde llorar. Entró en su cámara, y lloró allí.

31 Después lavó su rostro y salió fuera. Se reprimió y dijo: "Servid la comida".

32 Y le sirvieron a él aparte, separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que comían con él. Porque los egipcios no comen con los hebreos, que es contaminación para los egipcios.

33 Fueron sentados ante él por orden de edad, desde el mayor hasta el menor. Y ellos se miraban atónitos el uno al otro.

34 Y José tomó viandas de delante de sí para ellos. Pero la porción de Benjamín era cinco veces mayor que la de ellos. Y bebieron y se alegraron con él.

44

1 José mandó al mayordomo de su casa: "Llena de alimento los costales de estos varones, cuanto puedan llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.

2 "Y pon mi copa, la copa de plata, en la boca del costal del menor, con el dinero de su trigo". Y él hizo como mandó José.

3 Venida la mañana, los hombres fueron despedidos con sus asnos.

4 Pero apenas habían salido de la ciudad, de la que aún no se habían alejado, José dijo a su mayordomo: "Levántate y sigue a esos hombres. Cuando los alcances diles: '¿Por qué habéis vuelto mal por bien?'

5 "'¿Por qué habéis robado la copa en que bebe mi señor, y por la que suele adivinar? Es malo lo que hicisteis"'.

6 Cuando él los alcanzó, les dijo esas palabras.

7 Y ellos respondieron: "¿Por qué dice mi señor tal cosa? Tus siervos jamás harían eso.

8 "El dinero que hallamos en la boca de nuestros costales, te lo volvimos a traer desde Canaán. ¿Cómo, pues, habíamos de hurtar de casa de tu señor plata ni oro?

9 "El siervo en que se halle la copa, que muera. Y aun nosotros seremos siervos de mi señor".

10 El mayordomo respondió: "Sea conforme a vuestras palabras. Aquel en quien se halle, será siervo, y vosotros quedaréis sin culpa".

11 Entonces cada uno se apresuró a bajar su costal y a abrirlo.

12 El mayordomo empezó con el mayor y acabó con el menor. Y la copa fue hallada en el costal de Benjamín.

13 Entonces ellos rasgaron sus vestidos, y cada uno cargó su asno, y volvieron a la ciudad.

14 Judá y sus hermanos llegaron a la casa de José, que aún estaba allí, y se postraron ante él.

15 Y José les dijo: "¿Qué obra es ésta que habéis hecho? ¿No sabéis que un hombre como yo sabe adivinar?"

16 Entonces dijo Judá: "¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablaremos? ¿Cómo nos justificaremos? Dios ha hallado la maldad de tus siervos. Ahora somos siervos de mi señor, nosotros y también aquel en cuyo poder fue hallada la copa".

17 José respondió: "Nunca haga yo tal cosa. El varón en cuyo poder fue hallada la copa, ése será mi siervo. Y vosotros id en paz a vuestro padre".

18 Entonces Judá se acercó a él y le dijo: "Señor mío, te ruego que hable tu siervo una palabra en oídos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues tú eres como Faraón,

19 "Mi señor preguntó a tus siervos: '¿Tenéis padre o hermano?'

20 "Y nosotros respondimos a mi señor: 'Tenemos un padre anciano y un joven que le nació en su vejez, pequeño aún. Un hermano suyo murió, y él quedó solo de su madre. y su padre lo ama'.

21 "Y tú dijiste: 'Traédmelo para que yo lo vea'.

22 "Nosotros dijimos a mi señor: 'El joven no puede dejar a su padre, porque si lo dejara, su padre moriría'.

23 "Y dijiste a tus siervos: 'Si vuestro hermano menor no viniera con vosotros, no veáis mi rostro'.

24 "Cuando volvimos a mi padre tu siervo, le contamos las palabras de mi señor.

25 "Y dijo nuestro padre: 'Volved a comprar un poco de alimento'.

26 "Nosotros respondimos: 'No podemos ir si nuestro hermano menor no va con vosotros'.

27 "Entonces tu siervo mi padre dijo: 'Vosotros sabéis que dos hijos tuvo mi esposa.

28 "'Uno salió de mi lado y pienso que fue despedazado, y hasta ahora no lo volví a ver.

29 "'Y si ahora lleváis a éste, y le sucede algún desastre, haréis descender mis canas con dolor a la sepultura'.

30 "Ahora, pues, cuando yo llegue a tu siervo mi padre, sin que el joven vuelva conmigo; como su vida está ligada a la de él,

31 "cuando no vea al joven, su padre morirá; y tus siervos harán descender las canas de nuestro padre con dolor a la sepultura.

32 "Tu siervo salió fiador del joven ante mi padre. Le dije: 'Si no te lo vuelvo, yo seré culpable ante ti todos los días'.

33 "Te ruego por tanto, que quede ahora tu siervo en lugar del joven por siervo de mi señor, y que él vuelva con sus hermanos.

34 "Porque, ¿cómo volveré yo a mi padre sin el joven? No podré, por no ver el mal que vendrá a mi padre".

45

1 José ya no podía contenerse ante todos los que estaban a su lado, y clamó: "Haced salir a todos". Y no quedó nadie con José cuando se dio a conocer a sus hermanos.

2 Entonces empezó a llorar en tan alta voz, que lo oyeron los egipcios, y lo supo también la casa de Faraón,

3 Y dijo José a sus hermanos: "Yo soy José. ¿Vive aún mi padre?" Y sus hermanos no podían responder, porque estaban turbados ante él.

4 Entonces dijo José a sus hermanos: "Acercaos a mí". Y ellos se acercaron. Y él repitió: "Yo soy José, vuestro hermano, el que vendisteis a Egipto.

5 "Ahora, no os entristezcáis, ni os enojéis con vosotros mismos por haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros.

6 "Que ya hubo dos años de hambre en la tierra, y aún quedan cinco años en que no habrá arada ni siega.

7 "Dios me envió delante de vosotros, para que vosotros sobreviváis, para daros vida por medio de una gran liberación.

8 "Así, no me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón, por señor de toda su casa, y por gobernador de toda la tierra de Egipto.

9 "Apresuraos, id a mi padre y decidle: 'Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto. Ven a mí. No te detengas

10 "'Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú, tus hijos y tus nietos; tu ganado, tus vacas y todo lo que tienes.

11 "'Y allí te alimentaré, pues quedan aún cinco años de hambre, para que no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes'.

12 "Vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín ven, que mi boca os habla.

13 "Contad a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto. Daos prisa, y traed a mi padre acá".

14 Y José se echó sobre el cuello de Benjamín su hermano, y lloró. Y también Benjamín lloró sobre su cuello.

15 Besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos. Y después sus hermanos pudieron conversar con él.

16 Y se oyó la noticia en la casa de Faraón, de que los hermanos de José habían venido. Y eso agradó a Faraón y a sus siervos.

17 Y dijo Faraón a José: "Di a tus hermanos: Haced esto. Cargad vuestras bestias, y volved a Canaán.

18 "Tomad a vuestro padre y a vuestras familias, y venid a mí, que yo os daré lo mejor de la tierra de Egipto, y comeréis lo más preciado de la tierra.

19 "Y tú mándales que lleven de Egipto carros para sus niños y sus esposas. Y que traigan a vuestro padre y vengan.

20 "Y no se preocupen por sus enseres, porque el bien de la tierra de Egipto será de ellos".

21 Y los hijos de lsrael hicieron así. José les dio carros conforme a la orden de Faraón, y les suministró víveres para el camino.

22 A cada uno de ellos les dio mudas de vestidos, y a Benjamín le dio 300 piezas de plata (unos 3,5 kgs) y cinco vestidos.

23 Y a su padre envió diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo, pan y provisiones para el viaje de su padre.

24 Despidió a sus hermanos, y se fueron. Les dijo: "No riñáis por el camino".

25 Subieron de Egipto y llegaron a Canaán, a Jacob su padre.

26 Y le dieron la gran noticia. Le dijeron: "José vive aún, y es el señor de toda la tierra de Egipto". Y su corazón se desmayó, pues no lo creía.

27 Le contaron todo lo que José les había hablado. Y al ver los carros que José enviaba para llevarlo, el espíritu de Jacob su padre revivió.

28 Entonces Israel dijo: "¡Basta! José mi hijo vive todavía. Iré a verlo antes que yo muera".

46

1 Así Israel partió con todo lo que tenía, y fue a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.

2 Y Dios dijo a Israel en visión nocturna: "Jacob, Jacob". Y él respondió: "Aquí estoy".

3 Y le dijo: "Yo Soy Dios, el Dios de tu padre. No temas descender a Egipto, porque allí haré de ti una gran nación.

4 "Yo descenderé contigo a Egipto, y también te haré volver. Y la mano de José cerrará tus ojos".

5 Entonces Jacob se levantó de Beerseba. Y los hijos de Israel pusieron a su padre Jacob, a sus niños y a sus esposas en los carros que Faraón había enviado para llevarlos.

6 Tomaron su ganado, la hacienda que habían adquirido en Canaán, y se fueron a Egipto, Jacob y todos sus descendientes.

7 Jacob llevó consigo a Egipto a sus hijos y sus nietos, a sus hijas y nietas, y a todos sus descendientes.

8 Estos son los nombres de los hijos de Israel que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Rubén el primogénito de Jacob.

9 Y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.

10 Hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar, y Saúl hijo de la cananea.

11 Hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.

12 Hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zara. Pero Er y Onán murieron en Canaán. Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul.

13 Hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón.

14 Hijos de Zabulón: Sered, Elón y Jalel.

15 Estos fueron los hijos que Lea le dio a Jacob en Padán Aram, y además su hija Dina. Todos sus hijos e hijas, 33 personas.

16 Hijos de Gad: Zifión, Agi, Ezbón, Suni. Heri y Areli.

17 Hijos de Aser: Imna, lsúa, lsúi, Beria y Sera hermana de ellos. Hijos de Beria: Heber y Malquiel.

18 Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Labán dio a su hija Lea, y engendró éstos a Jacob. Entre todas 16 personas.

19 Hijos de Raquel, esposa de Jacob: José y Benjamín.

20 Y en Egipto le nacieron a José, Manasés y Efraín, que tuvo Asenat, hija de Potifera, sacerdote de On.

21 Hijos de Benjamín: Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard.

22 Estos fueron los hijos de Raquel que nacieron a Jacob. En total, 14 personas.

23 Hijo de Dan: Husim.

24 Hijos de Neftalí: Jazel. Guni, Jezer y Silem.

25 Estos fueron los hijos de Bilha, la que dio Labán a Raquel su hija, y dio éstos a Jacob. En total, 7 personas.

26 Todos los que fueron con Jacob a Egipto, procedentes de sus lomos, sin las esposas de los hijos de Jacob, fueron 66 personas.

27 Y los hijos de José que nacieron en Egipto, dos personas. Todos los de Jacob que entraron en Egipto, 70 personas.

28 Entonces Jacob envió a Judá delante de sí a José, para que lo viniese a ver a Gosén.

29 Y José unció su carro y fue a Gosén a recibir a Israel su padre. Se manifestó a él, se echó sobre su cuello y lloró largamente.

30 Entonces Israel dijo a José: "Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, pues aún vives".

31 Y José dijo a sus hermanos y a la casa de su padre: "Subiré y avisaré a Faraón que mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en Canaán, han venido a mí.

32 "Los hombres son pastores de ovejas, ganaderos. Han traído sus ovejas, sus vacas y todo lo que tenían.

33 "Y cuando Faraón os pregunte: '¿Cuál es vuestro oficio?'

34 "Diréis: 'Ganaderos han sido tus siervos desde nuestra juventud, nosotros y nuestros padres'; a fin de que habitéis en la tierra de Gosén, porque los egipcios detestan a todo pastor de ovejas".

47

1 José fue, y avisó a Faraón. Le dijo: "Mi padre y mis hermanos, sus ovejas y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de Canaán y están en Gosén".

2 De los últimos hermanos llevó cinco varones, y los presentó a Faraón.

3 Faraón preguntó a los hermanos de José: ¿Cuál es vuestro oficio?" Y ellos respondieron: "Pastores de ovejas son tus siervos, tanto nosotros como nuestros padres".

4 Dijeron además a Faraón: "Para habitar en esta tierra hemos venido, porque no hay pasto en Canaán para las ovejas de tus siervos, pues el hambre es grave allá. Por tanto te rogamos que habiten tus siervos en la tierra de Gosén".

5 Entonces Faraón dijo a José: "Tu padre y tus hermanos han venido a ti.

6 "La tierra de Egipto se halla ante ti. En lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos. Habiten en la tierra de Gosén, y si entre ellos hay hombres capaces, ponlos por mayorales de mi ganado".

7 Después José llevó a su padre y lo presentó a Faraón. Y Jacob bendijo a Faraón.

8 Faraón preguntó a Jacob: "¿Cuántos años tienes?"

9 Y Jacob respondió: "Los años de mi peregrinación son 130 años. Pocos y malos han sido los años de mi vida, y no han llegado a los años de vida de mis padres".

10 Y Jacob bendijo a Faraón, y salió de su presencia.

11 Así José ubicó a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en lo mejor de la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén, como mandó Faraón.

12 Y José proveía el sustento de su padre y sus hermanos, y de toda la casa de su padre, según el número de sus hijos.

13 En toda la tierra no había pan, y el hambre era muy grave, por lo que la tierra de Egipto y la tierra de Canaán desfallecieron de hambre.

14 José juntó todo el dinero que había en Egipto y en Canaán, por el alimento que de él compraban. Y José llevó el dinero a la casa de Faraón.

15 Cuando se acabó el dinero de Egipto y de Canaán, vino todo Egipto a José, y le dijeron: "Danos pan. ¿Por qué moriremos por haberse acabado el dinero?"

16 José les dijo: "Si se acabó el dinero, dad vuestro ganado y os daré alimento".

17 Y ellos trajeron su ganado a José. Y José les dio alimento a cambio de caballos, ovejas, vacas y asnos; y los sustentó de pan por todo su ganado aquel año.

18 Acabado ese año, vinieron el año siguiente y le dijeron: "No encubriremos a nuestro señor que el dinero se acabó. También el ganado es de nuestro señor. Nada ha quedado sino nuestro cuerpo y nuestra tierra.

19 "¿Porqué hemos de morir ante tus ojos, así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan, y seremos nosotros y la tierra siervos de Faraón. Y danos semilla para que vivamos, y no quede asolada la tierra".

20 Entonces José compró toda la tierra de Egipto para Faraón. Los egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque el hambre se había agravado sobre ellos. Y la tierra vino a ser de Faraón.

21 Y pasó al pueblo a las ciudades, desde un extremo de Egipto hasta el otro.

22 Sólo la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto ellos comían la ración que les daba Faraón; por eso no vendieron sus tierras.

23 Y José dijo a la gente: "Mirad que hoy os he comprado a vosotros y a vuestra tierra para Faraón. Aquí tenéis semilla para sembrar la tierra.

24 "Y del fruto daréis la quinta parte a Faraón. Las otras cuatro partes serán vuestras para sembrar la tierra y para vuestro sustento y el de vuestra casa, para que coman vuestros niños".

25 Ellos respondieron: "Nos has dado la vida; hallemos gracia en ojos de mi señor, y seamos siervos de Faraón".

26 Entonces José lo puso por ley que existe hasta hoy en Egipto, destinando el quinto para Faraón; excepto la tierra de los sacerdotes, que no fue de Faraón.

27 Así Israel habitó en Egipto, en la tierra de Gosén. Adquirieron propiedades allí, y se aumentaron y multiplicaron en gran manera.

28 Jacob vivió 17 años en Egipto. Así, pues, Jacob vivió 147 años.

29 Cuando se acercó el tiempo de su muerte, Israel llamó a José, y le dijo: "Si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y me muestres tu favor y lealtad. Te ruego que no me entierres en Egipto,

30 sino que cuando duerma, me lleves de Egipto y me sepultes con mis padres". Y él respondió: "Haré lo que tú dices".

31 E Israel le dijo: "Júramelo". Y él juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama.

48

1 Un tiempo después avisaron a José que su padre estaba enfermo. Y él llevó consigo a sus dos hijos Manasés y Efraín.

2 Y dijeron a Jacob: "Tu hijo viene a verte". Entonces Israel se esforzó y se sentó en la cama.

3 Y dijo a José: "El Dios Todopoderoso me apareció en Luz, en la tierra de Canaán, y me bendijo.

4 "Me dijo: 'Te haré crecer, te multiplicaré, y te pondré por estirpe de naciones; y daré esta tierra a tus descendientes después de ti por herencia perpetua'.

5 "Ahora tus dos hijos Efraín y Manasés, que te nacieron en Egipto, antes que yo viniese a ti a Egipto, son míos. Serán míos como Rubén y Simeón.

6 "Los que has tenido después de ellos serán tuyos, serán llamados por el nombre de sus hermanos para recibir de su herencia.

7 "Porque cuando yo venía de Padán Aram, se murió Raquel en Canaán, poco antes de llegar a Efrata. Y la sepulté allí en el camino de Efrata, que es Belén".

8 Al ver los hijos de José, Israel preguntó: "¿Quiénes son éstos?"

9 José respondió: "Son mis hijos, que Dios me ha dado aquí". Israel dijo: "Acércalos a mí para que yo los bendiga".

10 Los ojos de Israel estaban tan agravados por la vejez, que no podía ver. Los acercó a Israel, y él los besó y abrazó.

11 Y dijo lsrael a José: "No pensaba ver tu rostro, y Dios me ha hecho ver también a tus hijos".

12 Entonces José los sacó de entre sus rodillas, y se inclinó ante él.

13 Y José puso a Efraín a su derecha y a la izquierda de Israel; y a Manasés a su izquierda y a la derecha de Israel. Y los acercó a Israel.

14 Entonces Israel extendió su mano derecha y la puso sobre la cabeza de Efraín, que era el menor, y su izquierda sobre la cabeza de Manasés, colocando adrede sus manos así, aunque Manasés era el primogénito.

15 Y bendijo a José diciendo: "El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abrahán e Isaac, el Dios que me mantiene desde que existo hasta hoy,

16 "el Ángel que me libera de todo mal, bendiga a estos jóvenes, y sean llamados por mi nombre y por el nombre de mis padres Abrahán e lsaac. Y multiplíquense en gran manera en la tierra".

17 Cuando José vio que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le disgustó. Asió la mano de su padre, para mudarla de sobre la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés.

18 Y dijo José a su padre: "Así no, padre mío, porque éste es el primogénito. Pon tu diestra sobre su cabeza".

19 Pero su padre no quiso. Le dijo: "Lo sé hijo mío, lo sé. También él vendrá a ser un pueblo, y será también grande. Pero su hermano menor será más grande que él, y sus descendientes serán multitud de naciones".

20 Aquel día Israel los bendijo diciendo: "En ti se bendecirá Israel, y dirán: 'Hágate Dios como a Efraín y a Manasés' ".

21 Y dijo Israel a José: "Yo me muero, pero Dios estará con vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros padres.

22 "Te he dado a ti una parte más que a tus hermanos, la que tomé yo del amorreo con mi espada y mi arco".

49

1 Entonces Jacob llamó a sus hijos, y les dijo: "Juntaos, y os declararé lo que os sucederá en los días venideros.

2 "Juntaos y oíd, hijos de Jacob, escuchad a vuestro padre Israel.

3 "Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza y el principio de mi vigor; principal en dignidad, principal en poder.

4 "Inestable como el agua, no serás el principal, por cuanto subiste al lecho de tu padre, te envileciste al subir a mi estrado.

5 "Simeón y Leví son hermanos, sus armas, armas de maldad.

6 "No entre yo en su consejo, ni mi honra se junte en su compañía, porque en su furor mataron hombres, y en su temeridad desjarretaron toros.

7 "Maldito su furor que fue fiero, y su ira que fue dura. Yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel.

8 "Judá, tus hermanos te alabarán, tu mano en la cerviz de tus enemigos. Los hijos de tu padre se inclinarán a ti.

9 "Cachorro de león es Judá. De la presa subiste, hijo mío. Se encorvo, se echó como león, así como león viejo, ¿,quién lo despertará?

10 "No será quitado el cetro de Judá, y el legislador de entre sus pies, hasta que venga Siloh, y a él le rendirán homenaje las naciones.

11 "Atando a la vid su pollino, y a la cepa el hijo de su asna, lavó en el vino su vestido, y en la sangre de uvas su, manto.

12 "Sus ojos turbios por el vino, y sus dientes blancos por la leche.

13 "Zabulón en puertos de mar habitará, será puerto de navíos, y su límite hasta Sidón.

14 "Isacar, asno fuerte que descansa entre los apriscos.

15 "Vio que el descanso era bueno, que la tierra era deliciosa; y bajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo.

16 "Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel.

17 "Será Dan serpiente junto al camino, víbora junto a la senda, que muerde el talón de los caballos, y hace caer hacia atrás al jinete.

18 "Tu salvación esperé, oh Eterno.

19 "A Gad, ejército lo acometerá, pero él acometerá al fin.

20 "El pan de Aser será substancioso, y el dará deleites al rey.

21 "Neftalí, ciervo suelto, que profiere dichos hermosos.

22 "Rama fructífera José, rama fructífera junto a la fuente, cuyos vástagos se extienden sobre el muro.

23 "Le causarán amargura, lo asaetearon y lo aborrecieron los arqueros.

24 "Pero su arco permaneció fuerte, y sus brazos se fortalecieron, gracias al Fuerte de Jacob, gracias al nombre del Pastor, la Roca de Israel,

25 "al Dios de tu padre que te ayudará, al Todopoderoso que te bendecirá, con bendiciones del cielo de arriba, con bendiciones del abismo que yace abajo, con bendiciones del seno y de la matriz.

26 "Las bendiciones de tu padre fueron mayores que las bendiciones de mis progenitores. Hasta el término de los collados eternos serán sobre la cabeza de José, sobre el elegido entre sus hermanos.

27 "Benjamín, lobo rapaz. Por la mañana comerá su presa, y a la tarde repartirá despojos".

28 Estas son las doce tribus de Israel, y esto fue lo que su padre les dijo. Bendijo a cada uno con la bendición apropiada.

29 Luego les mandó: "Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el hitita,

30 "en la cueva que está en el campo de Macpela, frente a Mamre en Canaán, la que Abrahán compró con el mismo campo de Efrón hitita, para heredad de sepultura.

31 "Allí sepultaron a Abrahán y a Sara su esposa, allí sepultaron a Isaac y a Rebeca su esposa, y allí sepulté yo a Lea.

32 "El campo y la cueva que está en él, fueron comprados de los hijos de Het".

33 Y cuando Jacob acabó de dar instrucciones a sus hijos, contrajo sus pies en la cama y expiró. Y fue reunid con sus padres.

50

1 Entonces se echó José sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él y lo besó.

2 Y José mandó a sus médicos que embalsamaran a su padre. Y los médicos embalsamaron a Israel.

3 Emplearon 40 días, porque así cumplían los días de los embalsamados. Y los egipcios lo lloraron 70 días.

4 Pasados los días de su luto, José habló a los de la casa de Faraón. Les dijo: "Si he hallado gracia en vuestros ojos, os ruego que digáis a Faraón:

5 "Mi padre me hizo jurar, diciendo: 'Me voy a morir. En mi sepulcro que yo cavé para mí en Canaán, allí me sepultarás'. Ruego, pues, que vaya a sepultar a mi padre, y vuelva".

6 Y Faraón le dijo: "Ve, sepulta a tu padre, como él te hizo jurar".

7 Entonces José subió a sepultar a su padre. Y fueron con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, todos los ancianos de Egipto,

8 toda la casa de José, sus hermanos y la casa de su padre. Sólo dejaron en Gosén a sus niños, sus ovejas y sus vacas.

9 Y subieron también con él carros y gente de a caballo, y se formó un gran cortejo.

10 Y llegaron hasta la era de Atad, que está al oriente del Jordán, y allí tuvieron un grande y grave duelo. Y José lloró a su padre durante siete días.

11 Cuando los cananeos que habitaban el país, vieron el duelo en la era de Atad, dijeron: "Gran duelo es éste de los egipcios". Por eso el lugar fue llamado Abel Mizraim, que está al este del Jordán.

12 Así, los hijos de Jacob cumplieron lo que les había pedido.

13 Lo llevaron a la tierra de Canaán y lo sepultaron en la cueva de Macpela, al oriente de Mamre, que Abrahán había comprado de Efrón el hitita, para sepultura hereditaria.

14 Después de sepultar a su padre, José volvió a Egipto con sus hermanos, y con todos los que subieron con él.

15 Cuando los hermanos de José vieron que su padre había muerto, dijeron: "Quizá José nos aborrecerá, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos".

16 Y enviaron a decir a José: "Antes de su muerte, tu padre nos mandó:

17 'Así diréis a José: Te ruego que perdones la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron'. Por tanto te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre". Y mientras ellos hablaban, José lloró.

18 Fueron también sus hermanos y se postraron ante él, y le dijeron: "Aquí nos tienes por siervos tuyos".

19 Y José respondió: "No temáis. ¿Acaso yo estoy en lugar de Dios?

20 "Vosotros pensasteis mal sobre mí, pero Dios lo encaminó para bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.

21 "Así, no tengáis miedo. Yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos". Así los consoló, y les habló al corazón.

22 Y José quedó en Egipto, él y la casa de su padre; y vivió 110 años.

23 Y vio los hijos de Efraín hasta la tercera generación. También los hijos de Maquir, hijo de Manasés fueron criados sobre sus rodillas.

24 Y José dijo a sus hermanos: "Yo estoy por morir. Pero de cierto Dios os visitará, y os hará subir de aquí a la tierra que juró a Abrahán, a Isaac y a Jacob.

25 Y José hizo jurar a los hijos de Israel, diciendo: "Dios ciertamente os visitará, y llevaréis mis huesos de aquí".

26 Y murió José de 110 años. Lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto.