1

1 ¡Cuán bienaventurado es el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni se detuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado!

2 Sino que en la Ley de YHVH está su delicia, Y en su Ley medita de día y de noche.

3 Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, Que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita, Y todo lo que hace prosperará.

4 No así los malos, que son como la paja que arrebata el viento.

5 Por lo que no se erguirán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la asamblea de los justos,

6 Porque YHVH conoce el camino de los justos, Pero la senda de los malos conduce a la perdición.

2

1 ¿Para qué se sublevan las naciones, Y los pueblos traman cosas vanas?

2 Se alzarán los reyes de la tierra, Y con príncipes consultarán unidos, Contra YHVH y contra su Ungido, diciendo:

3 ¡Rompamos sus ligaduras Y echemos de nosotros sus cuerdas!

4 El que se sienta en los cielos se sonreirá, Adonay se burlará de ellos.

5 Luego les hablará en su ardiente ira, Los aterrorizará en su indignación.

6 Yo mismo he ungido a mi Rey sobre Sión, mi santo monte.

7 Yo promulgaré el decreto: YHVH me ha dicho: Mi hijo eres Tú, Yo te he engendrado hoy.

8 ¡Pídeme!, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.

9 Los quebrantarás con cetro de hierro, Los desmenuzarás como vasija de alfarero.

10 Ahora pues, oh reyes, actuad sabiamente. Admitid amonestación, jueces de la tierra:

11 Servid a YHVH con temor, Y regocijaos con temblor.

12 ¡Besad los pies al Hijo! No sea que se irrite y perezcáis en el camino, Pues de repente se inflama su ira. ¡Cuán bienaventurados son todos los que se refugian en Él!

3

1 ¡Oh YHVH, cómo se han multiplicado mis adversidades! Muchos son los que se levantan contra mí.

2 Muchos dicen de mi alma: No hay salvación para él en ’Elohim.Selah

3 Pero tú, oh YHVH, eres escudo alrededor mío, Mi gloria, y el que hace levantar mi cabeza.

4 Con mi voz clamé a YHVH, Y Él me respondió desde su Santo Monte.Selah

5 Yo me acosté y dormí, Y desperté, porque YHVH me sostiene.

6 No temeré a decenas de millares de gente Que pongan sitio contra mí.

7 ¡Levántate, oh YHVH, y sálvame Dios mío! Porque Tú eres el que golpea a todos mis enemigos en la mejilla, Y quebrantas los dientes de los malvados.

8 La salvación es de YHVH, Sobre tu pueblo sea tu bendición.Selah

4

1 ¡Oh Dios de mi justicia, respóndeme cuando clamo! Tú, que en la estrechez me diste holgura, Ten misericordia de mí y escucha mi oración.

2 Oh hijos del hombre, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia? ¿Hasta cuando amaréis lo vano y buscaréis la mentira? Selah

3 Conoced pues que YHVH ha hecho apartar al piadoso para sí; YHVH escucha cuando clamo a Él.

4 ¡Temblad, y no pequéis! Meditad en vuestro corazón sobre vuestro lecho, Estad en silencio.Selah

5 Ofreced sacrificios de justicia, Y confiad en YHVH.

6 Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? ¡Oh YHVH, alza sobre nosotros la luz de tu rostro!

7 Has dado alegría a mi corazón, Mayor que la de ellos, aun cuando abundan en grano y mosto.

8 En paz me acostaré y asimismo dormiré, Porque sólo Tú, YHVH, me haces vivir confiado.

5

1 Escucha, oh YHVH, mis palabras, Considera mi pensamiento.

2 Atiende a la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque a ti oraré.

3 Oh YHVH, oirás mi voz de mañana, De mañana la presentaré ante ti, Y esperaré.

4 Porque tú no eres un Dios que se complace en la impiedad, La maldad no habita contigo.

5 Los arrogantes no se presentarán ante tu vista, Aborreces a todos los que hacen iniquidad.

6 Destruyes a los que hablan falsedad, YHVH abomina al hombre sanguinario y engañador.

7 Pero yo entraré en tu Casa en la abundancia de tu misericordia, Y en tu temor me postraré hacia tu Santo Templo.

8 Guíame, oh YHVH, en tu justicia, A causa de los que se oponen contra mí, Haz llano tu camino delante de mí.

9 Porque no hay sinceridad en la boca de ellos, Todas sus entrañas son insidias, Sepulcro abierto es su garganta, Con su lengua hablan lisonjas.

10 ¡Oh ’Elohim, castígalos! ¡Caigan por sus propios consejos! ¡Extravíense en la multitud de sus transgresiones, Porque se han rebelado contra ti!

11 Pero, ¡alégrense todos los que en ti confían! ¡Den voces de júbilo para siempre porque Tú los defiendes! ¡Regocíjense en ti los que aman tu Nombre!

12 Porque Tú, oh YHVH, bendices al justo, Y como un escudo lo rodeas de tu favor.

6

1 Oh YHVH, no me reprendas en tu ira, Ni me castigues en tu ardiente indignación.

2 ¡Ten piedad de mí, oh YHVH, porque desfallezco! Sáname, oh YHVH, porque mis huesos se estremecen,

3 Y mi alma está turbada en gran manera, Y Tú, oh YHVH … ¿hasta cuándo?

4 Vuélvete YHVH, y rescata mi alma, Sálvame por tu misericordia.

5 Porque no habrá memoria de ti en la Muerte, Y en el Seol ¿quién te alabará?

6 Estoy agotado de tanto gemir, Todas las noches inundo mi lecho; Con mis lágrimas empapo mi cama.

7 Mis ojos están enturbiados de tanto sufrir, Se han envejecido a causa de todos mis adversarios.

8 ¡Apartaos de mí todos vosotros, los que hacéis iniquidad! Porque YHVH ha oído la voz de mi llanto,

9 YHVH ha escuchado mi súplica, YHVH ha recibido mi oración:

10 Todos mis enemigos serán avergonzados y muy confundidos; Serán vueltos atrás, Y repentinamente avergonzados.

7

1 ¡Oh YHVH, Dios mío, en ti me he refugiado! ¡Sálvame y líbrame de todos los que me persiguen!

2 No sea que desgarre mi alma cual león, Que despedace, y no haya quien libre.

3 Oh, YHVH Dios mío, si he hecho esto: Si hubo iniquidad en mis manos,

4 Si pagué con mal al que estaba en paz conmigo, (Antes, liberté al que sin causa era mi adversario),

5 Que mi enemigo me persiga y me dé alcance, Que pisotee por tierra mi vida, Y ponga mi honra en el polvo.Selah

6 ¡Levántate, oh YHVH, en tu ira! ¡Álzate contra la furia de mis adversarios, Y despierta a favor mío en el juicio que convocaste!

7 ¡Que te rodee la asamblea de naciones, Y presídela Tú desde las alturas!

8 Oh YHVH, Tú que impartes justicia a los pueblos: ¡Júzgame YHVH, conforme a mi rectitud, Conforme a la integridad que hay en mí!

9 ¡Acábese ahora la maldad de los malvados, Y sea el recto firmemente establecido! Porque el Dios justo examina el corazón y los riñones.

10 Mi escudo está en ’Elohim, Que salva a los rectos de corazón.

11 ’Elohim es Juez justo, Es un Dios que sentencia cada día.

12 Si no se convierten, afilará su espada, Tensará su arco y apuntará.

13 Preparará sus armas mortales, Y dispondrá sus flechas abrasadoras.

14 He aquí el inicuo se preñó de iniquidad, Concibió perversidad y dio a luz la falsedad.

15 Hizo un hoyo y lo ha ahondado, ¡Pero él mismo ha caído en el foso preparado!

16 Su perversidad se revierte sobre su cabeza, Y su violencia desciende sobre su coronilla.

17 ¡Alabaré a YHVH conforme a su justicia, Y cantaré salmos al nombre de YHVH ’Elyón.

8

1 ¡Oh YHVH, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu Nombre en toda la tierra! Has puesto tu majestad sobre los cielos.

2 De la boca de los niños y de los que maman, Estableciste la alabanza frente a tus adversarios, Para hacer callar al enemigo y al vengativo.

3 Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, La luna y las estrellas que Tú afirmaste,

4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, El hijo de Adam, para que lo consideres?

5 Lo hiciste un poco menor que los ángeles, Lo coronaste de gloria y honor.

6 Lo haces señorear en las obras de tus manos, Pusiste todas las cosas debajo de sus pies:

7 Ovejas y bueyes, todo ello, Y también los animales del campo,

8 Las aves de los cielos y los peces del mar, Todo cuanto atraviesa las sendas de los mares.

9 ¡Oh YHVH, Señor nuestro, Cuán glorioso es tu Nombre en toda la tierra!

9

1 Oh YHVH, te alabaré con todo mi corazón, Contaré todas tus maravillas.

2 Me alegraré y me regocijaré en ti; Entonaré salmos a tu Nombre, oh ’Elyón.

3 Cuando mis enemigos se volvieron atrás, Tropezaron contigo y perecieron.

4 Porque Tú has mantenido mi causa y mi derecho. Te has sentado en el trono como Juez justo que eres:

5 Reprendiste a las naciones, Hiciste perecer al malvado, Has borrado su nombre para siempre.

6 El enemigo ha sucumbido en desolación eterna, Destruiste sus ciudades, Y con ellas ha perecido su recuerdo.

7 Pero YHVH permanece para siempre, Él ha establecido su trono para el juicio,

8 Y juzgará al mundo con justicia, Ejecutará con equidad juicio a las naciones.

9 ¡Sea YHVH un alto refugio para el oprimido, Un baluarte en tiempos de angustia!

10 En ti confiarán los que conocen tu Nombre, Por cuanto Tú, oh YHVH, no abandonas a los que te buscan.

11 ¡Cantad salmos a YHVH, que habita en Sión! ¡Anunciad entre los pueblos sus proezas!

12 Porque Aquél que demanda la sangre se acordó de ellos, No ha olvidado el clamor de los humildes.

13 Oh YHVH, ten piedad de mí, Mira mi aflicción a causa de quienes me aborrecen, Tú, que me levantaste de las puertas de la Muerte,

14 Para que pueda alabarte delante de todos En las puertas de la hija de Sión, Y pueda regocijarme en tu salvación.

15 Las naciones se hundieron en la fosa que cavaron, Sus pies quedaron atrapados en la red que ellos mismos escondieron.

16 YHVH se ha dado a conocer, Ha impartido justicia. El malvado fue atrapado en la obra de sus propias manos.Higaión. Selah

17 ¡Retornen los malvados al Seol, Como todas las naciones que se olvidaron de ’Elohim!

18 Porque no para siempre será olvidado el pobre, Ni la esperanza de los afligidos perecerá para siempre.

19 ¡Levántate, oh YHVH, y no prevalezca el mortal! ¡Sean juzgadas las naciones delante de tu presencia!

20 ¡Infúndeles tu terror, oh YHVH, Y conozcan los gentiles que no son sino mortales!

10

1 ¿Por qué estás lejos, oh YHVH, Y te escondes en tiempos de angustia?

2 Bajo la soberbia del impío el pobre es consumido. ¡Queden presos en las tramas que ellos mismos urdieron!

3 Porque el malo se jacta de lo que su alma ansía, Y el avaro maldice, y aborrece a YHVH.

4 Por la altivez de su rostro el malvado no inquiere, ’Elohim no está en sus pensamientos.

5 En todo tiempo sus caminos son torcidos, Tiene tus juicios lejos de su vista; Desprecia a todos sus adversarios,

6 Y dice en su corazón: No seré conmovido jamás, El infortunio no me alcanzará.

7 Su boca desborda de insultos, de engaños y de opresión, Debajo de su lengua hay agravios y maldades.

8 Se sienta al acecho, cerca de las aldeas, En escondrijos asesina al inocente. Sus ojos acechan para caerle al desvalido.

9 Acecha en lo encubierto, como el león desde su guarida, Acecha para arrebatar al pobre, Arrebata al pobre, atrayéndolo a sured.

10 Se encoge, se agazapa, Y los menesterosos caen en sus fuertes garras.

11 Dice en su corazón: ’El ha olvidado, Ha escondido su rostro, no lo verá jamás.

12 ¡Levántate, oh YHVH! ¡Oh ’El, alza tu mano, Y no te olvides del humilde!

13 ¿Por qué el malvado menosprecia a ’Elohim? Porque en su corazón piensa que no le pedirás cuenta.

14 Sin embargo Tú lo ves, Porque observas el agravio y la vejación, Para retribuirlo con tu mano. ¡A ti se encomienda el desvalido! ¡Tú eres el defensor del huérfano!

15 ¡Quebranta el brazo del malvado y del perverso! ¡Persigue su impiedad hasta que no quede ninguna!

16 YHVH es Rey por siempre jamás, Las naciones que ocupaban su tierra han perecido.

17 Oh YHVH, Tú has oído el anhelo de los humildes, Sosiegas su corazón, tienes atento tu oído,

18 Para vindicar a los huérfanos y a los oprimidos, Para que el hombre de la tierra no vuelva a causar opresión.

11

1 En YHVH me he refugiado, ¿Cómo decís a mi alma, Que escape al monte cual ave?

2 Pues he aquí los malvados tensan el arco, Preparan su saeta en la cuerda, Para asaetear en la oscuridad a los de corazón recto.

3 Si fueran destruidos los fundamentos, ¿Qué ha de hacer el justo?

4 YHVH está en su Santo Templo, YHVH tiene en los cielos su trono. Sus ojos observan, Sus párpados examinan a los hijos del hombre.

5 YHVH prueba al justo, Pero su alma aborrece al malvado, Y al que ama la violencia.

6 Hará llover ascuas sobre los malvados, Fuego y azufre y viento abrasador, Tal será la porción de la copa de ellos,

7 Porque YHVH es justo y ama la justicia. Los rectos contemplarán su rostro.

12

1 ¡Salva, oh YHVH, porque se están acabando los piadosos! Porque han desaparecido los leales entre los hijos del hombre.

2 Hablan falsedades, cada uno a su prójimo, Hablan con labios lisonjeros y doblez de corazón.

3 ¡Corte YHVH todo labio lisonjero, Y la lengua que habla altanerías!

4 A los que dicen: Haremos poderosa a nuestra lengua, Nuestros labios están con nosotros, ¿Quién es señor sobre nosotros?

5 Por la opresión de los pobres, Por el gemido del menesteroso, Ahora me levantaré, dice YHVH. Pondré en seguridad a los que son escarnecidos.

6 Las palabras de YHVH son palabras puras, Como plata refinada en un crisol en la tierra, Purificada siete veces.

7 Tú los guardarás, oh YHVH, Nos preservarás de esta ralea para siempre.

8 Por todos lados deambulan los malvados, Cuando la vileza es exaltada entre los hijos del hombre.

13

1 ¿Hasta cuándo, YHVH? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?

2 ¿Hasta cuándo he de estar cavilando, Con tristeza en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo prevalecerá mi enemigo?

3 ¡Considera, oh YHVH, Dios mío, y respóndeme! Alumbra mis ojos, para que no duerma el sueño de la muerte,

4 Para que mi enemigo no diga: ¡Lo vencí! Ni mi adversario se alegre cuando sea sacudido.

5 Porque yo en tu misericordia he confiado, Y mi corazón se regocijará en tu salvación.

6 Cantaré a YHVH, Porque me ha colmado de bienes.

14

1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables. No hay quien haga el bien.

2 YHVH miró desde los cielos sobre los hijos del hombre, Para ver si había algún entendido que buscara a ’Elohim.

3 Todos se desviaron, a una se han corrompido, No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.

4 ¿No tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, Que devoran a mi pueblo como si comieran pan, Y a YHVH no invocan?

5 Allí temblarán de espanto, Porque ’Elohim está con la generación de los justos.

6 Del consejo del pobre os habéis burlado, Pero YHVH es su refugio.

7 ¡Ah, si de Sión viniera la salvación de Israel! Cuando YHVH haya hecho tornar la cautividad de su pueblo, Se regocijará Jacob y se alegrará Israel.

15

1 Oh YHVH, ¿quién habitará en tu Tabernáculo? ¿Quién morará en tu santo monte?

2 El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón.

3 El que no calumnia con su lengua, Ni hace daño a su prójimo, Ni hace agravio a su conciudadano.

4 Aquel ante cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a YHVH. El que jurando aun en perjuicio suyo, No por eso deja de cumplir.

5 Que no presta su dinero con usura, Ni acepta soborno contra el inocente. El que hace estas cosas no será conmovido jamás.

16

1 Guárdame, oh ’El, Porque en ti me he refugiado.

2 Dije a YHVH: Tú eres mi Señor, No hay para mí bien fuera de ti.

3 Para los santos y para los íntegros que están en la tierra, Es toda mi complacencia.

4 Multiplicarán sus dolores quienes corren tras dioses extraños; No derramaré sus libaciones de sangre, Ni en mis labios tomaré sus nombres.

5 YHVH es la porción de mi herencia y de mi copa. Tú sustentas mi suerte.

6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

7 Bendeciré a YHVH que me aconseja, Aun en las noches me corrigen mis riñones.

8 A YHVH he puesto siempre delante de mí, Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

9 Por lo que se alegró mi corazón, y se regocijó mi gloria. Mi carne reposará también confiadamente,

10 Porque no dejarás mi alma en el Seol, Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

11 Me mostrarás la senda de la vida, En tu presencia hay plenitud de gozo, Delicias a tu diestra para siempre.

17

1 Oye, oh YHVH, una causa justa, está atento a mi clamor, Escucha mi oración hecha de labiossin engaño.

2 De tu presencia proceda mi vindicación, Vean tus ojos la rectitud.

3 Tú has probado mi corazón, Me has examinado de noche, Me pasaste por el crisol, y nada hallaste. He resuelto que mi lengua no haga trasgresión.

4 En cuanto a las obras humanas, Con la palabra de tus labios, Me he guardado del camino del violento,

5 Mis pasos se han sostenido en tus caminos, Mis pies no resbalarán.

6 Oh ’El, yo te invocaré, y Tú me responderás; Inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras.

7 ¡Haz maravillosas tus misericordias, Oh Tú, que salvas de los turbulentos a quienes se refugian a tu diestra!

8 Guárdame como a la niña de tus ojos, Escóndeme a la sombra de tus alas,

9 De delante de los malvados que me oprimen, De los enemigos mortales que me rodean.

10 Protegidos están en su grosura, Con su boca hablan con soberbia.

11 En nuestros pasos nos han cercado ahora; Tienen puestos sus ojos en nosotros para echarnos por tierra;

12 Como león, ávido por hacer presa, Como leoncillo agazapado en su cueva.

13 ¡Levántate, oh YHVH! ¡Hazle frente! Haz que sea derribado. Con tu espada libra mi alma del inicuo,

14 Y con tu mano, oh YHVH, de los hombres mundanos, Cuya porción está en esta vida, Cuyo vientre Tú hinchas con su destino: ¡Sean saciados, pues, sus hijos, Y dejen las migajas a los hijos de sus hijos!

15 En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia, Estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.

18

1 Dijo:¡Te amo entrañablemente, Oh YHVH, fortaleza mía!

2 ¡YHVH, roca mía y castillo mío, y mi libertador! Dios mío y fortaleza mía, en quien me refugio, Mi escudo y mi cuerno de salvación, mi alta torre.

3 Invocaré a YHVH, quien es digno de toda alabanza, Y seré salvo de mis enemigos.

4 Me rodearon los lazos de la Muerte, Sentí el espanto de los torrentes de Belial.

5 Me rodearon las ligaduras del Seol, Las trampas de la Muerte surgieron ante mí.

6 En mi angustia invoqué a YHVH, clamé a mi Dios; Y Él oyó mi voz desde su Templo, Y mi clamor delante de su presencia llegó a sus oídos.

7 La tierra fue conmovida y tembló, Se conmovieron los fundamentos de los montes, Fueron sacudidos, porque Él se indignó.

8 De su nariz se alzó una humareda, Un fuego voraz de su boca, Ascuas de fuego se encendían en Él.

9 Inclinó los cielos, y descendió, Con densas tinieblas bajo sus pies,

10 Cabalgó sobre un querubín y voló, Precipitándose sobre las alas del viento.

11 Puso oscuridad por escondedero, Con su pabellón en derredor suyo, Oscuridad de aguas, Densas nubes de los cielos.

12 Por el fulgor de su presencia, Atravesaron las densas nubes, Descargando granizo y ascuas de fuego.

13 YHVH tronó desde los cielos, ’Elyón hizo oír su voz: ¡Granizo y ascuas de fuego!

14 Disparó sus saetas y los dispersó, Puñados de relámpagos, y los enloqueció.

15 Ante tu bramido, oh YHVH, Ante el airado resoplar de tu nariz, Se hicieron visibles los abismos del mar, Y se descubrieron los cimientos del orbe.

16 Envió desde lo alto y me tomó, Me sacó de las muchas aguas.

17 Me libró de mi más poderoso enemigo, Y de los que me aborrecían, Porque eran más fuertes que yo.

18 Me habían acometido en el día de mi quebranto, Pero YHVH fue mi apoyo.

19 Me sacó a un lugar espacioso, Me rescató, se complació en mí.

20 YHVH me ha premiado conforme a mi justicia, Me ha retribuido según la pureza de mis manos,

21 Porque he guardado los caminos de YHVH, Y no me aparté impíamente de mi Dios.

22 Pues todos sus preceptos estuvieron delante de mí, Y no me he quitado de encima sus estatutos.

23 He sido para con Él irreprensible, Y me he guardado de cometer iniquidad.

24 YHVH ha retribuido mi rectitud, La pureza de mis manos ante sus ojos.

25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, Y recto para con el hombre íntegro.

26 Puro te mostrarás con el puro, Y con el pícaro te mostrarás sagaz.

27 En verdad, Tú salvas al pueblo afligido, Y humillas los ojos altaneros.

28 En verdad, oh YHVH, Tú enciendes mi lámpara. ¡Oh Dios mío, Tú iluminas mi oscuridad!

29 En verdad, contigo desbarataré ejércitos, Con mi Dios asaltaré muros.

30 El camino de Ha-’El es perfecto, La palabra de YHVH, acrisolada. Escudo es a todos los que se refugian en Él.

31 Porque, ¿quién es ’Eloah aparte de YHVH? ¿Y quién es la Roca fuera de nuestro Dios?

32 Ha-’El es quien me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino,

33 Que hace mis pies como de ciervas, Y me hace estar firme en mis alturas,

34 Que adiestra mis manos para la batalla, De modo que mis brazos puedan entesar el arco de bronce.

35 Me diste también el escudo de tu salvación, Tu diestra me ha sustentado, Y tu benignidad me ha engrandecido.

36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, Y mis tobillos no flaquearon.

37 Perseguí a mis enemigos, y les di alcance, Y no regresé hasta que acabé con ellos.

38 Los golpeé, y no pudieron levantarse, Cayeron debajo de mis pies.

39 Me ceñiste de valor para la guerra, Doblegaste a los que me resistían.

40 Pusiste en fuga a mis enemigos, Y pude destruir a quienes me aborrecían.

41 Clamaron, pero no hubo quien los librara, Aun a YHVH, pero no les respondió.

42 Los desmenucé como polvo ante el viento, Los arrojé como el fango de las calles.

43 Me has librado de las contiendas del pueblo, Me has hecho cabeza de las naciones, Un pueblo que no conocía me sirve.

44 No bien oyen de mí, me obedecen, Los extranjeros se sometieron a mí.

45 Los extranjeros desfallecen, Y salen temblando de sus fortalezas.

46 ¡Viva YHVH! ¡Bendita sea mi Roca! Sea enaltecido el Dios de mi salvación,

47 El Dios que ejecuta mi venganza, Y somete pueblos debajo de mí.

48 Me has librado de mis enemigos, Sí, me exaltaste sobre los que se alzaron contra mí, Y me libraste del varón violento.

49 Por tanto yo te confesaré entre las naciones, ¡Oh YHVH! y cantaré salmos de gloria a tu Nombre.

50 Él ha engrandecido las victorias de su rey, Y ha mostrado misericordia a su ungido: A David y a su descendencia para siempre.

19

1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento muestra la obra de sus manos.

2 Día tras día vierte su mensaje, Y noche tras noche da a conocer lasabiduría.

3 No hay lenguaje ni idioma, En que la voz de ellos no sea oída,

4 Su trazo llega a toda la tierra, Y sus palabras hasta los confines del orbe. En ellos puso tabernáculo para el sol,

5 Y éste, como esposo que sale de sualcoba, Se alegra cual atleta corriendo la carrera.

6 De un extremo de los cielos es su salida, Y su órbita hasta el término de ellos, Y nada queda escondido de su calor.

7 La Ley de YHVH es perfecta, Restaura el alma. El testimonio de YHVH es fiel, Hace sabio al sencillo.

8 Los mandamientos de YHVH son rectos, Alegran el corazón, El precepto de YHVH es puro, Alumbra los ojos.

9 El temor de YHVH es limpio, Permanece para siempre, Los juicios de YHVH son verdad, Todos justos.

10 Deseables son más que el oro, Más que mucho oro afinado, Y más dulces que la miel, Las gotas que destilan del panal.

11 Tu siervo es además amonestado por ellos, En guardarlos hay grande galardón.

12 ¿Quién discernirá sus propios errores? Declárame inocente de los que me son ocultos.

13 Aparta también a tu siervo de las soberbias, Que no se enseñoreen de mí. Entonces seré íntegro, Y quedaré absuelto de gran trasgresión.

14 Sean aceptos delante de ti los dichos de mi boca, Y la meditación de mi corazón, Oh YHVH, Roca mía y Redentor mío.

20

1 YHVH te responda en el día de la adversidad, El nombre del Dios de Jacob te defienda.

2 Te envíe ayuda desde el Santuario, Y desde Sión te sostenga.

3 Haga memoria de todas tus ofrendas Y acepte la grosura de tus holocaustos.Selah

4 Te dé conforme al deseo de tu corazón, Y cumpla todos tus propósitos.

5 Nosotros nos alegraremos en tu salvación, Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios. YHVH te conceda todas tus peticiones.

6 Ahora sé que YHVH salva a su ungido, Le responderá desde sus santos cielos, Con las poderosas acciones de su diestra salvadora.

7 Éstos confían en carros de guerra, y aquéllos en caballos, Pero nosotros nos acordamos del nombre de YHVH nuestro Dios.

8 Ellos flaquean y caen, Pero nosotros nos levantamos y estamos firmes.

9 ¡Salva, oh YHVH! ¡Que el Rey nos responda el día que lo invoquemos!

21

1 Oh YHVH, El rey se alegra en tu poder, Y en tu salvación ¡cuánto se regocija!

2 Le diste el deseo de su corazón, Y no le negaste la petición de sus labios.Selah

3 Con bendiciones escogidas saliste a su encuentro, Y colocaste en su cabeza una corona de oro fino.

4 Vida te pidió, y se la concediste, Largura de días, eternamente y para siempre.

5 Grande es su gloria por tu salvación, Has puesto sobre él honra y majestad.

6 Lo has bendecido para siempre. Lo llenaste de alegría con tu presencia.

7 Por cuanto el rey confía en YHVH, Por la misericordia de ’Elyón, no será conmovido.

8 Tu mano alcanzará a todos tus enemigos, Tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.

9 Los convertirás en horno abrasador en el tiempo de tu ira, YHVH los tragará en su ira, y el fuego los consumirá.

10 Destruirás su fruto de la tierra, Y su simiente de entre los hijos del hombre.

11 Porque tramaron el mal contra ti, Fraguaron artificios, pero no prevalecerán.

12 En tus cuerdas dispondrás saetas, las dispararás contra sus rostros, Y les harás volver la espalda.

13 ¡Engrandécete, oh YHVH, con tu fortaleza! Cantaremos y alabaremos tu poderío.

22

1 ¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado? ¿Por qué estás lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?

2 Dios mío, clamo de día, y no respondes, Y de noche, y no hay sosiego para mí.

3 Pero Tú eres Santo, ¡Tú, que habitas entre las alabanzas de Israel!

4 En ti confiaron nuestros padres, Confiaron, y Tú los libraste.

5 Clamaron a ti, y fueron librados, Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.

6 Pero yo soy gusano y no hombre, Oprobio de los hombres y despreciado del pueblo.

7 Todos los que me ven me escarnecen, Hacen una mueca con los labios, Menean la cabeza, diciendo:

8 Se encomendó a YHVH, líbrelo Él, Que Él lo rescate, puesto que en Él se complacía.

9 Porque Tú eres el que me sacó del vientre, Me diste confianza desde que estaba sobre los pechos de mi madre.

10 A ti fui entregado desde la matriz, Desde el vientre de mi madre, Tú eres mi Dios.

11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca, Porque no hay quien ayude.

12 Me han rodeado muchos toros, Fuertes toros de Basán me han cercado.

13 Abren su boca contra mí, Como león voraz y rugiente.

14 Estoy siendo derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntan, Mi corazón se me ha vuelto como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas.

15 Mi vigor se ha secado como tiesto, Y mi lengua se pega a mi paladar. ¡Me has puesto en el polvo de la muerte!

16 Perros me han rodeado, Me ha cercado cuadrilla de malignos, Horadaron mis manos y mis pies;

17 Contar puedo todos mis huesos, Entre tanto, ellos me miran y me observan.

18 Repartieron entre sí mis vestiduras, Y sobre mi túnica echan suertes.

19 Pero Tú, oh YHVH, ¡no te alejes fortaleza mía! ¡Apresúrate a socorrerme!

20 ¡Libra mi alma de la espada, Y del poder del perro mi vida!

21 ¡Sálvame de la boca del león Y de los cuernos de los toros salvajes! ¡Me has respondido!

22 Anunciaré tu Nombre a mis hermanos, En medio de la congregación te alabaré.

23 ¡Los que teméis a YHVH, alabadlo! Glorificadlo, descendencia toda de Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel,

24 Porque no menospreció ni rechazó el dolor del afligido, Ni de él ocultó su rostro, Sino que cuando clamó a Él, lo escuchó.

25 De ti viene mi alabanza en la gran congregación, Cumpliré mis votos delante de los que lo temen.

26 ¡Que coman y que se sacien los humildes! ¡Alaben a YHVH los que lo buscan, Y vuestro corazón viva para siempre!

27 Se acordarán y se volverán a YHVH todos los confines de la tierra, Y todas las familias de las naciones se postrarán delante de ti,

28 Porque de YHVH es el reino, Y Él regirá a las naciones.

29 Los que comieron y se engordaron en la tierra se postrarán ante Él, Los que bajan al polvo se postrarán ante Él, Los que no pueden conservar viva su alma.

30 Una simiente escogida lo servirá. Esto se dirá de Adonay hasta la postrera generación.

31 Vendrán y anunciarán su justicia, A pueblo no nacido aún, anunciarán que Él hizo esto.

23

1 YHVH es mi pastor, nada me falta.

2 En lugares de tiernos pastizales me hace descansar, Junto a aguas de reposo me conduce.

3 Restaura mi alma, Me guía por sendas de justicia por amor de su Nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo, Tu vara y tu cayado me infunden aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores, Has ungido mi cabeza con aceite, Mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me escoltarán todos los días de mivida, Y en la Casa de YHVH moraré por largos días.

24

1 De YHVH es la tierra y suplenitud, El mundo y los que en él habitan.

2 Porque Él la fundó sobre los mares Y la afirmó sobre las corrientes.

3 ¿Quién subirá al Monte de YHVH? ¿Y quién podrá estar en pie en su Lugar Santo?

4 El limpio de manos y puro de corazón, El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni ha jurado con engaño.

5 Éste llevará la bendición de YHVH, Y la justicia del Dios de su salvación.

6 Tal es la generación de quienes lo buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.Selah

7 ¡Alzad, oh puertas, vuestras cabezas! ¡Sed levantados vosotros, portales eternos, Y entrará el Rey de gloria!

8 ¿Quién es este Rey de gloria? ¡YHVH, el fuerte y poderoso! ¡YHVH, el poderoso en batalla!

9 ¡Alzad, oh puertas, vuestras cabezas! ¡Sed levantados vosotros, portales eternos, Y entrará el Rey de gloria!

10 ¿Quién es este Rey de gloria? ¡YHVH Sebaot! ¡Él es el Rey de gloria! Selah

25

1 A ti, oh YHVH, elevo mi alma.

2 ¡Dios mío, en ti confío! No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.

3 Ciertamente ninguno de los que confían en ti será defraudado. Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

4 Muéstrame, oh YHVH, tus caminos, Enséñame tus sendas.

5 Encamíname en tu verdad, Y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación. En ti he esperado todo el día.

6 Acuérdate, oh YHVH, de tus piedades y de tus misericordias, Que son perpetuas.

7 De los pecados de mi juventud y de mis rebeliones, no te acuerdes. Conforme a tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, oh YHVH.

8 Bueno y justo es YHVH; Por tanto Él mostrará a los pecadores el camino.

9 Hará andar a los humildes en justicia, Y enseñará a los mansos su senda.

10 Todas las sendas de YHVH son misericordia y verdad, Para los que observan su Pacto y sus preceptos.

11 Por amor de tu nombre, oh YHVH, Perdonarás mi iniquidad, que es grande.

12 ¿Quién es el hombre que teme a YHVH? Él lo instruirá en el camino que debe escoger.

13 Su alma reposará en la prosperidad, Y su descendencia heredará la tierra.

14 El secreto de YHVH es para los que lo temen; A ellos hará conocer su Pacto.

15 Mis ojos están siempre hacia YHVH, Pues Él sacará mis pies de la red.

16 Vuélvete hacia mí y tenme compasión, Porque estoy solo y afligido.

17 Las angustias de mi corazón se han aumentado. ¡Oh sácame de mis congojas!

18 Mira mi aflicción y mi fatiga, Y quita todos mis pecados.

19 ¡Considera cuántos son mis enemigos, Y el aborrecimiento cruel con el que me aborrecen!

20 ¡Guarda mi alma y líbrame! No sea yo avergonzado, porque en ti me refugio.

21 Integridad y rectitud me preserven, Porque en ti espero.

22 ¡Oh ’Elohim, redime a Israel de todas sus angustias!

26

1 Hazme justicia, oh YHVH, porque en mi integridad he andado, Y en YHVH confié sin titubear.

2 Examíname, oh YHVH, y pruébame; Escudriña mis riñones y mi corazón,

3 Porque tu misericordia está delante de mis ojos, Y ando en tu verdad.

4 No me he sentado con hombres falsos, Ni ando con hipócritas.

5 Aborrezco la congregación de los malignos, Y no me sentaré con los inicuos.

6 Lavaré en inocencia mis manos, Y así andaré en torno a tu Altar, oh YHVH,

7 Haciendo oír mi voz de gratitud, Y contando todas tus maravillas.

8 Oh YHVH, yo amo la Casa donde habitas, Y el lugar donde reside tu gloria.

9 No arrebates mi alma con los pecadores, Ni mi vida con hombres sanguinarios,

10 En cuyas manos está el crimen, Y su diestra está llena de sobornos.

11 Pero yo andaré en mi integridad. ¡Redímeme y ten misericordia de mí!

12 Mis pies están en suelo firme, En las congregaciones bendeciré a YHVH.

27

1 YHVH es mi luz y mi salvación, ¿De quién temeré? YHVH es la fortaleza de mi vida, ¿De quién he de atemorizarme?

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos para devorar mis carnes, mis adversarios y mis enemigos tropezaron y cayeron.

3 Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón, Aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado.

4 Una cosa he demandado a YHVH, ésta buscaré: Que esté yo en la Casa de YHVH todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de YHVH, e inquirir en su Templo.

5 Porque Él me esconderá en su Tabernáculo en el día del mal, Me ocultará en lo reservado de su tienda. Me pondrá en alto sobre una roca.

6 Y mi cabeza será levantada sobre mis enemigos en derredor, Y en su Tabernáculo ofreceré sacrificios con voz de júbilo. Cantaré, sí, cantaré salmos a YHVH.

7 ¡Escucha, oh YHVH, cuando clamo con mi voz! ¡Ten piedad de mí y respóndeme!

8 Dijiste: Buscad mi rostro. Mi corazón te respondió: Tu rostro buscaré, oh YHVH.

9 No escondas tu rostro de mí, Ni rechaces con ira a tu siervo. Has sido mi ayuda, no me dejes ni me desampares, Oh Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me abandonen, YHVH me recogerá.

11 Enséñame, oh YHVH, tu camino, Y guíame por senda llana, a causa de los que me acechan.

12 No me entregues a la voluntad de mis adversarios, Porque se han levantado contra mí testigos falsos, Y aquellos que respiran violencia.

13 Creo que veré la bondad de YHVH en la tierra de los vivientes.

14 Aguarda a YHVH. ¡Esfuérzate y aliéntese tu corazón! ¡Sí, espera a YHVH!

28

1 A ti clamo, oh YHVH, Roca mía. No guardes silencio para conmigo, No sea que te desentiendas de mí, Y llegue a ser semejante a los que bajan al sepulcro.

2 Oye la voz de mis súplicas cuando clamo a ti, Cuando alzo mis manos hacia el Lugar Santísimo de tu Santuario.

3 No me arrastres junto con los impíos, con los que hacen iniquidad, Los cuales hablan de paz con su prójimo, Mientras albergan el mal en sus corazones.

4 Dales conforme a su obra y según la maldad de sus hechos. Retribúyeles de acuerdo con la obra de sus manos. ¡Dales su recompensa!

5 Por cuanto no atendieron a los hechos de YHVH, Ni a la obra de sus manos, Él los derribará y no los edificará.

6 ¡Bendito sea YHVH, Que oyó la voz de mis súplicas!

7 YHVH es mi fortaleza y mi escudo, En Él confió mi corazón, y fui ayudado, Por lo que mi corazón se regocija, Y lo alabo con mi cántico.

8 YHVH es la fuerza para él, Y el refugio salvador para su ungido.

9 ¡Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad! ¡Pastoréalos, y carga con ellos para siempre!

29

1 ¡Tributad a YHVH, oh seres celestiales, Tributad a YHVH la gloria y la fortaleza!

2 ¡Tributad a YHVH la gloria debida a su Nombre! ¡Postraos ante YHVH en el esplendor de la santidad!

3 Voz de YHVH sobre las aguas: ¡El Dios de gloria ha tronado! ¡Es YHVH sobre las grandes aguas!

4 La voz de YHVH es poderosa, La voz de YHVH es majestuosa.

5 La voz de YHVH quebranta los cedros, Sí, YHVH tritura los cedros del Líbano.

6 Hace saltar al Líbano como a un becerro, Y al Sirión como a crías de toros salvajes.

7 La voz de YHVH arranca llamas de fuego.

8 La voz de YHVH estremece el desierto. YHVH sacude al desierto de Cades.

9 La voz de YHVH hace parir las ciervas, y desnuda los bosques. Y en su Casa todo dice: ¡Gloria!

10 YHVH preside en el diluvio, YHVH se sienta como Rey para siempre.

11 YHVH dará fuerza a su pueblo, YHVH bendecirá a su pueblo con la paz.

30

1 Te glorifico oh YHVH, porque me has levantado, Y no has dejado que mis enemigos se alegren de mí.

2 ¡Oh YHVH, Dios mío! Clamé a ti, y me sanaste.

3 ¡Oh YHVH, arrebataste mi alma del Seol, Cuando bajaba al sepulcro, hiciste que volviera a vivir.

4 Cantad salmos a YHVH, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad.

5 Porque por un momento es su ira, Pero su favor dura toda la vida. Por la noche dura el llanto, Pero al amanecer viene la alegría.

6 En medio de mi seguridad, me decía: No seré conmovido jamás,

7 Porque con tu favor, oh YHVH, Me habías afirmado como un monte fuerte. Escondiste tu rostro, fui turbado;

8 A ti clamé, oh YHVH, A Adonay dirigí mi suplica:

9 ¿Que provecho hay en mi muerte cuando baje a la sepultura? ¿Te alabará el polvo? ¿Anunciará tu verdad?

10 Escucha, oh YHVH, y ten piedad de mí, ¡Oh YHVH, sé Tú mi ayudador!

11 Cambiaste mi lamento en baile, Desataste mi cilicio y me vestiste de alegría,

12 Para que mi lengua entone salmos y no calle más. ¡Oh YHVH, Dios mío, te alabaré para siempre!

31

1 En ti, oh YHVH, me he refugiado, No sea yo avergonzado jamás, Líbrame en tu justicia.

2 Inclina a mí tu oído y rescátame pronto, ¡Sé Tú mi roca fuerte y la fortaleza para salvarme!

3 Porque Tú eres mi Roca y mi fortaleza, Por amor de tu Nombre me guiarás y me encaminarás.

4 ¡Sácame de la red que me han tendido, Porque Tú eres mi refugio!

5 En tus manos encomiendo mi espíritu, Tú, oh YHVH, Dios de verdad, me has redimido.

6 Aborrezco a los que confían en ídolos vanos, Pero en cuanto a mí, en YHVH he esperado.

7 Me regocijaré y me alegraré en tu misericordia, Porque has visto mi aflicción, Y has tenido en cuenta las angustias de mi alma,

8 No me entregaste en mano del enemigo, Sino que pusiste mis pies en lugar espacioso.

9 Ten misericordia de mí, oh YHVH, porque estoy en angustia. Mis ojos, mi alma y mis entrañas están consumidos de tristeza.

10 Mi vida se ha agotado en tristeza, y mis años en suspiros. A causa de mi iniquidad mi vigor ha decaído, y se consumen mis huesos.

11 A causa de todos mis adversarios, he venido a ser objeto de oprobio, Y de mis vecinos lo soy en gran manera, y horror de mis conocidos. Los que me ven en la calle huyen de mí.

12 He sido olvidado como un muerto, de quien ya nadie se acuerda. He venido a ser como un vaso quebrado.

13 Oigo la calumnia de muchos, El terror me asalta por doquier, Mientras conspiran unidos contra mí, Y traman quitarme la vida.

14 Pero en ti, oh YHVH, yo he puesto mi confianza. He dicho: Tú eres mi Dios.

15 En tu mano están mis tiempos, Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.

16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo, ¡Sálvame por tu misericordia!

17 No sea avergonzado, oh YHVH, por cuanto te he invocado, ¡Sean avergonzados los malos, y bajen en silencio al Seol!

18 Enmudezcan los labios mentirosos, Que arrogantemente hablan contra el justo, Con soberbia y menosprecio.

19 ¡Cuán grande es tu bondad que has guardado para los que te temen, Que has preparado para los que en ti confían, Delante de los hijos del hombre!

20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de intrigas humanas. En un refugio los guardarás de las contiendas de la lengua.

21 ¡Bendito sea YHVH, que hizo maravillosa su misericordia para conmigo como en ciudad fortificada!

22 Alarmado, me dije: ¡Cortado fui de tu presencia! Pero Tú oíste la voz de mis súplicas cuando clamé a ti.

23 Amad a YHVH, vosotros todos sus santos. YHVH preserva a los fieles, Pero retribuye con creces al que actúa con soberbia.

24 ¡Esforzaos todos los que esperáis en YHVH, Y tome aliento vuestro corazón!

32

1 ¡Cuán bienaventurado es aquel cuya trasgresión ha sido quitada, Y cubierto su pecado!

2 ¡Cuán bienaventurado es el hombre a quien YHVH no le imputa iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño!

3 Mientras callé, se consumieron mis huesos, En mi gemir todo el día.

4 Porque de día y de noche tu mano se agravaba sobre mí, Hasta que mi vigor se convirtió en sequedades de verano.Selah

5 Mi pecado te hice saber y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis trasgresiones a YHVH, Y Tú mismo cargaste con la maldad de mi pecado. Selah

6 Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado. Ciertamente en la inundación de muchas aguas, Éstas no llegarán a él.

7 Tú eres mi refugio, me guardarás de la angustia, Me rodearás con cánticos de liberación.Selah

8 Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar, Sobre ti fijaré mis ojos, y te aconsejaré.

9 No seáis como el caballo o el mulo, sin entendimiento. Cuya boca ha de ser frenada con bozal y freno, Para que se acerquen a ti.

10 Muchos dolores habrá para el impío, Pero el que confía en YHVH lo rodea la misericordia.

11 ¡Alegraos, oh justos, en YHVH, y regocijaos! ¡Cantad con júbilo todos vosotros, los rectos de corazón!

33

1 ¡Alegraos, oh justos, en YHVH! En los íntegros es hermosa la alabanza.

2 Dad gracias a YHVH con arpa, Cantadle con salterio y decacordio.

3 Cantadle cántico nuevo, ¡Hacedlo bien, tañendo con júbilo!

4 Pues recta es la palabra de YHVH, Y toda su obra es con fidelidad.

5 Él ama la rectitud y la justicia. De la misericordia de YHVH está llena la tierra.

6 Por la palabra de YHVH fueron hechos los cielos, Y todas sus constelaciones por el aliento de su boca.

7 Él junta como montón las aguas del mar, Él pone en depósitos los abismos.

8 ¡Tema a YHVH toda la tierra! ¡Tiemblen delante de Él todos los habitantes del mundo!

9 Porque Él dijo y se hizo, Él ordenó y se cumplió.

10 YHVH hace nulo el consejo de las naciones, Y frustra los planes de los pueblos.

11 El consejo de YHVH permanece para siempre, Y los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.

12 ¡Cuán bienaventurada es la nación cuyo Dios es YHVH! El pueblo que Él escogió para su propia heredad.

13 YHVH mira desde los cielos, Contempla a todos los hijos del hombre.

14 Desde el lugar de su morada, Observa a todos los habitantes de la tierra.

15 El que forma los corazones de todos ellos, Considera todas sus acciones.

16 El rey no se salva por la multitud del ejército, Ni el poderoso escapa por la mucha fuerza.

17 Vano es el caballo para la victoria, Ni su gran fuerza permitirá escapar.

18 He aquí el ojo de YHVH sobre los que lo temen, Sobre los que esperan en su misericordia,

19 Para salvar sus almas de la muerte, Y mantenerlos vivos en tiempo de hambre.

20 Nuestra alma ha esperado por YHVH, Él es nuestra ayuda y nuestro escudo.

21 Por tanto, en Él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo Nombre hemos confiado.

22 Sea tu misericordia sobre nosotros, oh YHVH, Según esperamos en ti.

34

1 Bendeciré a YHVH en todo tiempo, Su alabanza estará de continuo en mi boca.

2 En YHVH se gloriará mi alma, Lo oirán los mansos y se alegrarán.

3 Engrandeced a YHVH conmigo, Y exaltemos a una su Nombre.

4 Busqué a YHVH y Él me respondió, Y me libró de todos mis temores.

5 Los que miraron a Él fueron iluminados, Y sus rostros nunca serán avergonzados.

6 Este pobre clamó, y YHVH lo escuchó, Y lo libró de todas sus angustias.

7 El Ángel de YHVH acampa alrededor de los que lo temen, Y los defiende.

8 Gustad y ved que YHVH es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el varón que se refugia en Él!

9 Temed a YHVH, vosotros sus santos, Porque nada falta a los que le temen.

10 Los leoncillos necesitan y tienen hambre, Pero los que buscan a YHVH no tendrán falta de ningún bien.

11 Venid hijos, escuchadme, El temor de YHVH os enseñaré.

12 ¿Quién es el hombre que desea la vida, Que desea muchos días para ver el bien?

13 Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño.

14 Apártate del mal y haz el bien; Busca la paz y persíguela.

15 Los ojos de YHVH están sobre los justos, Y sus oídos atentos al clamor de ellos.

16 El rostro de YHVH está contra los que hacen el mal, Para cortar su memoria de la tierra.

17 Claman los justos, y YHVH los oye, Y los libra de todas sus angustias.

18 Cercano está YHVH a los quebrantados de corazón, Y salva a los contritos de espíritu.

19 Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas lo librará YHVH.

20 Él guarda todos sus huesos, Ni uno de ellos será quebrantado.

21 Matará al malo la maldad, Y los que aborrecen al justo serán declarados culpables.

22 YHVH redimirá el alma de sus siervos, No serán condenados cuantos en Él confían.

35

1 ¡Oh YHVH, contiende con los que contienden contra mí! ¡Pelea contra los que me combaten!

2 ¡Echa mano del escudo y del broquel, Y levántate en mi ayuda!

3 Saca la lanza y cierra el paso a mis perseguidores. di a mi alma: ¡Yo soy tu victoria!

4 Sean avergonzados y confundidos los que buscan mi vida, Sean vueltos atrás y confundidos los que intentan mi mal,

5 Sean como la paja al viento, Y acóselos el Ángel de YHVH;

6 Sea su camino tenebroso y resbaladizo, Y el Ángel de YHVH los persiga;

7 Porque sin causa me tendieron su red, Sin motivo cavaron fosa para mi alma.

8 Véngale la destrucción inesperada; Préndalo la red que él mismo puso, y caiga en ella con quebranto.

9 Mi alma se deleitará en YHVH, Se regocijará en su salvación.

10 Todos mis huesos dirán: Oh YHVH, ¿quién como Tú, Que libras al débil del que es más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que lo despoja?

11 Se levantan testigos falsos; De lo que no sé me preguntan.

12 Me devuelven mal por bien, Causando desolación a mi alma,

13 Yo en cambio, estando ellos enfermos, me vestía de cilicio, Y afligía mi alma con ayuno, Hasta que mi súplica a favor de ellos me era concedida.

14 Como por mi compañero, como por mi hermano actuaba; Como el que llora por su madre, afligido me humillaba.

15 Pero ellos, en mi adversidad se alegran, y se juntan contra mí con otros, a quienes no conozco, y no cesan de hostigarme.

16 Se mofan de mí con las burlas más profanas, Y sobre mí hacen rechinar sus dientes.

17 Oh Adonay, ¿hasta cuándo seguirás mirando esto? ¡Libra mi vida de sus destrucciones, Mi alma solitaria de los leones!

18 Yo te daré gracias ante la gran congregación, Te alabaré entre un pueblo numeroso.

19 No se alegren de mí los que sin causa son mis enemigos, Ni guiñen el ojo los que me aborrecen sin causa.

20 Por cuanto no hablan de paz, Sino que contra los mansos de la tierra, Inventan palabras calumniosas.

21 Ensanchan su boca contra mí, diciendo: ¡Ea, nuestros ojos lo están viendo!

22 ¡Oh YHVH, Tú también lo estás viendo: ¡No calles! ¡Oh Adonay, no estés lejos de mí!

23 ¡Despierta y alértate a mi defensa, Dios mío y Señor mío, para defender mi causa!

24 Júzgame conforme a tu justicia, oh YHVH Dios mío, Y no se alegren ellos a costa mía.

25 No digan satisfechos: ¡He aquí nuestro deseo! No digan: ¡Lo hemos devorado!

26 Sean avergonzados y abochornados a una los que se alegran de mi mal, Vístanse de vergüenza y confusión los que se engrandecen contra mí.

27 Canten de júbilo y alégrense los que se deleitan en mi justicia, Y digan siempre: ¡Engrandecido sea YHVH, Que se complace en la prosperidad de su siervo!

28 Y mi lengua hablará de tu justicia, Y de tu alabanza todo el día.

36

1 El oráculo de iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.

2 Se ilusiona de que su culpa no será descubierta ni aborrecida.

3 Las palabras de su boca son de maldad y engaño, Ha dejado de actuar con sensatez para hacer el bien.

4 Trama iniquidad sobre su cama, Se mantiene en camino no bueno, Pues lo malo no aborrece.

5 Oh YHVH, tu misericordia llega hasta los cielos, Y hasta las nubes tu fidelidad.

6 Tu justicia es semejante a los montes de Dios, Tus juicios, al inmenso abismo. Tú, oh YHVH, preservas al hombre y a la bestia.

7 ¡Oh ’Elohim, cuán preciosa es tu misericordia! Por eso los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.

8 Serán completamente saciados con la grosura de tu Casa, Y los abrevarás del torrente de tus delicias.

9 Porque contigo está el manantial de la vida, En tu luz veremos la luz.

10 Extiende tu misericordia a los que te conocen, Y tu justicia a los rectos de corazón.

11 No me alcance el pie de la soberbia, Ni me mueva la mano del malvado.

12 Entonces caerán los que obran iniquidad, Serán derribados, y no podrán levantarse.

37

1 No te irrites a causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

2 Porque como hierba, pronto serán cortados, Y como la hierba verde se secarán.

3 Confía en YHVH y practica el bien; Habita en la tierra y apaciéntate de la fidelidad.

4 Deléitate asimismo en YHVH, Y Él te concederá las peticiones de tu corazón.

5 Encomienda a YHVH tu camino, Y confía en Él, y Él hará.

6 Exhibirá tu justicia como la luz, Y tu derecho como el mediodía.

7 Guarda silencio ante YHVH, Y espérale con paciencia. No te irrites a causa del que prospera en su camino, A causa del hombre que maquina intrigas.

8 Deja la ira, desecha el enojo, No te enardezcas en manera alguna a hacer el mal.

9 Porque los malos serán cortados, Pero los que esperan en YHVH heredarán la tierra.

10 Un poco aún, y el malo no existirá más, Examinarás con diligencia su lugar, y él no estará allí.

11 Pero los mansos heredarán la tierra, Y se deleitarán con abundante paz.

12 Maquina el malo contra el justo, Y cruje sus dientes contra él.

13 Adonay se ríe de él, Porque ve que le llega su día.

14 Los impíos desenvainan la espada y entesan su arco para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar a los de recto proceder.

15 Su espada penetrará en su mismo corazón, Y sus arcos serán quebrados.

16 Mejor es lo poco del justo, Que la abundancia de muchos malvados.

17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados, Pero YHVH sostiene a los justos.

18 Conoce YHVH los días de los íntegros, Y la heredad de ellos será para siempre.

19 No serán avergonzados en tiempo adverso, Y en los días de hambre serán saciados.

20 No así los malvados, que perecerán. Los enemigos de YHVH serán consumidos como grosura de carneros, Y se disiparán como el humo.

21 El malvado toma prestado y no paga, Pero el justo tiene misericordia, y da.

22 Porque sus benditos heredarán la tierra, Y los por Él malditos serán cortados.

23 Por YHVH son afirmados los pasos del hombre aquel En cuyo camino Él se complace.

24 Aunque caiga, no quedará postrado, Porque YHVH sostiene su mano.

25 Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni a su descendencia que mendigue pan.

26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta, Y su linaje es para bendición.

27 Apártate del mal, y practica el bien, Y tendrás morada para siempre.

28 Porque YHVH ama la causa justa, Y no desampara a sus piadosos, Para siempre serán guardados, Pero la descendencia de los malos se extinguirá.

29 Los justos heredarán la tierra, Y habitarán en ella perpetuamente.

30 La boca del justo profiere sabiduría, Y su lengua habla justicia.

31 La Ley de su Dios está en su corazón, En ninguno de sus pasos resbala.

32 Acecha el malvado al justo, Y procura matarlo.

33 YHVH no lo abandonará en su mano, Ni tolerará que sea condenado en el juicio.

34 Espera en YHVH y guarda su camino, Y te exaltará para que poseas la tierra, Cuando los malvados sean cortados, tú lo veras.

35 He visto al malvado, sumamente enaltecido, Extenderse como árbol frondoso en su propio suelo.

36 Pero uno pasa junto a él, y he aquí, ya no está más, Lo busqué, y no fue hallado.

37 Considera al recto y mira al justo, Porque hay un final dichoso para el hombre de paz.

38 Pero los trasgresores serán todos a una destruidos, La posteridad de los malvados será cortada.

39 La salvación de los justos proviene de YHVH, Él es su fortaleza en el tiempo de angustia.

40 YHVH los ayuda y los libra, Los liberta de los malvados y los salva, Porque se han refugiado en Él.

38

1 Oh YHVH, no me reprendas en tu ira, Ni me castigues en tu ardiente indignación.

2 Porque tus saetas se han clavado en mí, Y tu mano ha descendido sobre mí.

3 Nada sano hay en mi carne a causa de tu indignación, Nada intacto hay en mis huesos a causa de mi pecado.

4 Porque mis iniquidades rebasan mi cabeza, Y como pesada carga se agravan sobre mí;

5 Mis llagas hieden y supuran, Por causa de mi locura.

6 Estoy encorvado, y abatido en gran manera; Todo el día camino ensombrecido,

7 Porque mis lomos están llenos de ardor, Y nada sano hay en mi cuerpo.

8 Estoy debilitado y molido en gran manera, Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.

9 ¡Oh Adonay, ante ti están todos mis deseos, Y mi suspiro no te es oculto!

10 Mi corazón palpita, me ha dejado mi vigor, Y la luz de mis ojos, aun ésta, me falta ya.

11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi herida, Mis allegados permanecen a distancia.

12 Los que buscan mi vida me tienden lazos, Y los que procuran mi desgracia dicen desventuras, Y traman engaños todo el día.

13 Y yo no oigo, como si fuera sordo, Y como mudo, que no abre su boca.

14 Sí, he llegado a ser como un hombre que no oye, Y en cuya boca faltan argumentos.

15 Porque en ti, oh YHVH, espero, Y Tú, Adonay, Dios mío, serás quien me responda.

16 Digo por tanto: No se alegren a costa mía; No se insolenten contra mí cuando mi pie resbale

17 Porque estoy a punto de caer, Y mi dolor está ante mí continuamente.

18 Te confesaré por tanto mi iniquidad, Y me contristaré por mi pecado.

19 Mis enemigos están vivos y son fuertes, Y se han multiplicado los que me aborrecen sin causa.

20 Me son hostiles, y me pagan mal por bien, Porque he seguido lo bueno.

21 ¡No me desampares, oh YHVH, Dios mío, Ni te quedes lejos de mí!

22 ¡Apresúrate a socorrerme, oh Adonay, salvación mía!

39

1 Dije: Guardaré mis caminos para no pecar con mi lengua, Llevaré mordaza en mi boca mientras el inicuo esté delante de mí.

2 Enmudecí con profundo silencio, Me callé, aun acerca de lo bueno, y se agravó mi dolor.

3 Mi corazón se enardeció dentro de mí, El fuego se avivó con mi meditación; Entonces hablé así con mi lengua:

4 Oh YHVH, hazme saber mi final, Cuál sea la medida de mis días, Para que yo mismo sepa cuán efímero soy.

5 He aquí, como a palmos me has dado mis días, Y mi edad es como nada ante ti. Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive.Selah

6 Solamente en una semejanza de realidad anda el hombre en derredor, Solamente para correr tras el viento se afana, Pues atesora, pero no sabe quién lo recogerá.

7 Y ahora Adonay, ¿qué más espero? Mi esperanza está en ti.

8 Líbrame de todas mis trasgresiones, No me pongas por escarnio del insensato.

9 Enmudecí, no abrí mi boca, Porque Tú lo dispusiste.

10 Quita de sobre de mí tu azote, Porque por el golpe de tu mano estoy siendo consumido.

11 Con castigos corriges al hombre por su iniquidad, Como la polilla consumes su hermosura. Ciertamente todo hombre es vanidad. Selah

12 Escucha mi oración, oh YHVH, Y presta oído a mi clamor; No guardes silencio ante mis lágrimas, Porque he llegado a ser un extraño para ti, Un forastero, como todos mis padres.

13 Aparta de mí tu ira, para que tome aliento, Antes que me vaya, y no exista más.

40

1 Pacientemente esperé a YHVH, Y se inclinó hacia mí y oyó mi clamor.

2 Me hizo subir del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos.

3 Puso luego en mi boca un cántico nuevo, Alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en YHVH.

4 ¡Cuán bienaventurado es el varón que puso en YHVH su confianza! Que no mira a los soberbios ni a los que se desvían tras la mentira.

5 ¡Oh YHVH, Dios mío, has aumentado tus maravillas, Y tus designios para con nosotros! ¡No hay nadie comparable a ti! Si los anunciara y hablara de ellos, No pueden ser enumerados.

6 Sacrificio y ofrenda no te agradan; Has abierto mis oídos; Holocausto y expiación no has demandado.

7 Entonces dije: He aquí, vengo: En la cabecilla del rollo está escrito acerca de mí:

8 Oh Dios mío, el hacer tu voluntad me ha agradado, Y tu Ley está en mis entrañas.

9 He proclamado las buenas nuevas de justicia Delante de la gran congregación, He aquí, oh YHVH, Tú lo sabes; no refrené mis labios,

10 Ni encubrí tu justicia dentro de mi corazón. He proclamado tu fidelidad y tu salvación; No he ocultado tu misericordia y tu verdad ante la gran congregación.

11 Tú, pues, oh YHVH, no retengas de mí tus misericordias, Y tu bondad y fidelidad me guarden siempre.

12 Porque me han rodeado males sin número; Me han sobrecogido mis iniquidades, Y no puedo levantar la vista; Superan en número los cabellos de mi cabeza, Y mi corazón me falla.

13 ¡Oh YHVH, quieras Tú librarme! ¡Oh YHVH, apresúrate a socorrerme!

14 ¡Sean abochornados y confundidos a una los que me buscan para destruirme! ¡Sean vueltos atrás y avergüéncense los que desean mi mal!

15 ¡Queden atónitos a causa de su vergüenza Los que me dicen: Ea, ea!

16 ¡Regocíjense y alégrense en ti todos los que te buscan! Digan siempre los que aman tu salvación: ¡Engrandecido sea YHVH!

17 Aunque estoy afligido y necesitado, Adonay se acordará de mí. Tú eres mi ayuda y mi libertador; ¡Dios mío no te tardes!

41

1 ¡Oh las bienaventuranzas de aquel que se preocupa por el pobre! En el día malo lo librará YHVH.

2 YHVH lo guardará y le dará vida; Será dichoso en la tierra, Y no lo entregará a la voluntad de sus enemigos.

3 YHVH lo sustentará en su lecho de dolor: En su enfermedad mullirás bien su cama.

4 Dije yo: Oh YHVH, ten misericordia de mí; Sana mi alma, porque contra ti he pecado.

5 Mis enemigos dicen mal de mí: ¿Cuándo morirá y perecerá su nombre?

6 Y si alguno viene a verme, habla mentira, Su corazón recoge malas noticias, Y saliendo afuera, las divulga.

7 Todos los que me aborrecen murmuran reunidos contra mí; Maquinan el mal contra mí, diciendo:

8 Cosa diabólica se ha apoderado en él; Ahora que cayó en cama, no volverá a levantarse.

9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, que comía de mi pan, Levantó contra mí su calcañar.

10 Pero Tú, oh YHVH, ten misericordia de mí; Haz que me levante, y les daré su merecido.

11 En esto conoceré que te complaces en mí: En que mi enemigo no triunfe sobre mí.

12 En cuanto a mí, en mi integridad me has sustentado, Y me afirmarás en tu presencia para siempre.

13 ¡Bendito sea YHVH el Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad! ¡Amén y amén!

42

1 Como el ciervo brama por las corrientes de agua, Así, oh ’Elohim, te anhela el alma mía.

2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo entraré y veré el rostro de Dios?

3 Mis lágrimas fueron mi pan de día y de noche, Mientras todo el día me dicen: ¿Dónde está tu Dios?

4 Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí: De cómo marchaba con la multitud y los conducía hasta la Casa de Dios, Entre voces de júbilo y de acción de gracias de la multitud en fiesta solemne.

5 ¿Por qué te abates, oh alma mía, Y te turbas dentro de mí? Espera en ’Elohim, porque aún he de alabarlo: ¡Salvación mía y Dios mío!

6 Mi alma está abatida dentro de mí, Por tanto, me acordaré de ti desde la tierra del Jordán, Y de los hermonitas, del monte Mitsar.

7 Un abismo llama a otro abismo con el rumor de tus cascadas, Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.

8 De día YHVH enviará su misericordia, Y de noche su cántico estará conmigo. Oración al Dios de mi vida:

9 Digo a ’El: Roca mía, ¿por qué te has olvidado de mí? ¿Por qué ando enlutado por la opresión del enemigo?

10 Como quien quebranta mis huesos, mis enemigos me afrentan, Diciéndome cada día: ¿Dónde está tu Dios?

11 ¿Por qué te abates alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en ’Elohim, porque aún he de alabarlo: ¡Salvación mía y Dios mío!

43

1 ¡Hazme justicia, oh ’Elohim, y defiende mi causa! Líbrame de la gente impía, del hombre perverso y engañador.

2 Pues Tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿Por qué me has desechado? ¿Por qué ando afligido por la opresión del enemigo?

3 Envía tu luz y tu verdad, éstas me guiarán, Me llevarán a tu santo monte, y a tus moradas.

4 Entonces entraré al Altar de Dios, al Dios que es la alegría de mi gozo, Y te alabaré con el decacordio, Oh ’Elohim, Dios mío.

5 ¿Por qué te abates, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en ’Elohim, porque aún he de alabarlo. ¡Salvación mía y Dios mío!

44

1 Oh ’Elohim, hemos oído con nuestros oídos, Nuestros padres nos lo han dicho: Una obra portentosa hiciste en sus días, En los días de la antigüedad.

2 Para plantarlos, expulsaste con tu mano a las naciones, Abatiste a los pueblos, para hacerlos arraigar.

3 Aunque no por su espada heredaron la tierra, ni su brazo les dio la victoria, Sino tu diestra, tu brazo, y la luz de tu rostro, Porque te complacías en ellos.

4 Tú eres mi rey y mi Dios. ¡Ordena la salvación de Jacob!

5 Contigo derribaremos a nuestros enemigos, En tu Nombre hollaremos a nuestros adversarios.

6 No confiaré en mi arco, Ni mi espada me hará vencedor,

7 Porque eres Tú el que nos libras de nuestros opresores, Y el que avergüenzas a los que nos aborrecen.

8 En ’Elohim nos gloriaremos todo el día, Y alabaremos tu Nombre para siempre.Selah

9 Pero ahora nos has desechado y confundido; No sales ya con nuestros ejércitos.

10 Nos haces retroceder ante el adversario, Y los que nos aborrecen nos saquean.

11 Nos entregaste como ovejas al matadero, Y nos has esparcido entre las naciones.

12 Has vendido a tu pueblo de balde, Sin exigir ningún precio por ellos.

13 Nos convertiste en el oprobio de nuestros vecinos; En escarnio y burla de cuantos nos rodean.

14 Nos pusiste como refrán entre las naciones; Como objeto de burla en medio de los pueblos.

15 Cada día mi vergüenza está delante de mí, Y la confusión ha cubierto mi rostro,

16 Por el grito del que me vitupera y me deshonra; Por causa del enemigo y del vengativo.

17 Todo esto nos ha sobrevenido, pero no nos hemos olvidado de ti, ni hemos sido infieles a tu Pacto.

18 Nuestro corazón no se ha vuelto atrás, Ni nuestros pasos se han desviado de tu senda,

19 Aun así, nos has quebrantado en sitio de chacales, Y nos has cubierto con la sombra de la muerte.

20 Si nos hubiéramos olvidado del nombre de nuestro Dios, O alzado nuestras palmas a dioses extraños,

21 ¿Acaso ’Elohim no demandaría esto? Porque Él conoce los secretos del corazón.

22 Pero por causa de ti somos muertos cada día, Somos contados como ovejas para el degüello.

23 ¡Despierta Adonay! ¿Por qué duermes? Desvélate, no nos abandones para siempre.

24 ¿Por qué escondes tu rostro, y te olvidas de la aflicción, Y de la opresión nuestra?

25 Porque nuestra alma está agobiada hasta el polvo, Y nuestro cuerpo postrado en la tierra.

26 ¡Levántate, oh Ayuda nuestra, Y redímenos por tu misericordia!

45

1 Rebosa mi corazón palabra buena, Dirijo al Rey mi canto. Mi lengua es como buril de diestro escriba:

2 Eres el más hermoso de los hijos de los hombres, La gracia se derramó en tus labios, Por tanto, ’Elohim te ha bendecido para siempre.

3 ¡Cíñete tu espada sobre el muslo, oh Valiente! ¡Cíñete de gloria y majestad!

4 ¡Cabalga en tu majestad, y triunfa por causa de la verdad, la mansedumbre y la justicia, Y tu diestra te guiará a hazañas terribles!

5 Pueblos caerán debajo de ti; Tus saetas agudas penetrarán en el corazón de los enemigos del Rey.

6 Tu trono, oh ’Elohim, es eterno y para siempre. Cetro de equidad es el cetro de tu reino.

7 Has amado la justicia y aborrecido la impiedad, Por eso te ungió ’Elohim, el Dios tuyo, Con óleo de alegría más que a tus compañeros.

8 Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos, Desde los palacios de marfil te alegran instrumentos de cuerda;

9 Hijas de reyes están entre tus nobles. A tu diestra está la novia, con oro de Ofir.

10 Oye, hija, y mira, y aplica tu oído, Olvida tu pueblo y la casa de tu padre,

11 Y deseará el Rey tu hermosura, E inclínate a Él, porque él es tu Señor.

12 Y las hijas de Tiro vendrán con ofrendas, Los más ricos de los pueblos implorarán tu favor.

13 Toda gloriosa es la princesa en su aposento, De brocado de oro es su vestido,

14 Con vestidos bordados será llevada ante el Rey, Vírgenes irán en pos de ella, Compañeras suyas que serán llevadas a ti.

15 Serán conducidas con alegría y regocijo, Y entrarán en el palacio del Rey.

16 En lugar de tus padres estarán tus hijos, A quienes harás príncipes en toda la tierra.

17 Haré que la memoria de tu Nombre sea recordada en todas las generaciones, Por lo cual los pueblos te confesa rán eternamente y para siempre.

46

1 Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

2 Por tanto, no temeremos aunque la tierra sea removida, Y los montes se derrumben en el corazón del mar;

3 Aunque bramen y se turben sus aguas, Y tiemblen los montes a causa de su braveza.Selah

4 Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, El Santuario, la morada de ’Elyón.

5 ’Elohim está en medio de ella, no será conmovida, ’Elohim la ayudará al clarear la mañana.

6 Se conmocionan las naciones, Tambaléanse los reinos, Al dar su voz, se derrite la tierra.

7 YHVH Sebaot está con nosotros, Nuestro refugio es el Dios de Jacob.Selah

8 Venid, contemplad las obras de YHVH, Que puso asolamientos en la tierra,

9 Que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra, Que quiebra el arco, que parte la lanza, Y quema los carros en el fuego.

10 Estad quietos, y conoced que Yo soy ’Elohim, Seré exaltado entre las naciones, Seré enaltecido en la tierra.

11 YHVH Sebaot está con nosotros, Nuestro refugio es el Dios de Jacob.Selah

47

1 ¡Batid palmas pueblos todos! ¡Aclamad a ’Elohim con voz de júbilo!

2 Porque YHVH ’Elyón es temible, Rey grande sobre toda la tierra.

3 Él someterá los pueblos a nosotros, Las naciones bajo nuestros pies,

4 Pues Él eligió nuestra heredad, La hermosura de Jacob, al cual amó.Selah

5 ’Elohim asciende entre aclamaciones de júbilo, YHVH asciende al son del shofar.

6 ¡Cantad a ’Elohim, cantad! ¡Cantad a nuestro Rey, cantad!

7 Porque ’Elohim es el Rey de toda la tierra, ¡Cantad con entendimiento!

8 ¡’Elohim reina sobre las naciones! ¡’Elohim se sienta en su santo trono!

9 Los príncipes de las naciones se reúnen como pueblo del Dios de Abraham, Porque de ’Elohim son los escudos de la tierra, Y Él es sublime en gran manera.

48

1 ¡Grande es YHVH, y digno de ser alabado en gran manera En la ciudad de nuestro Dios, en su santo monte,

2 Hermosa elevación, gozo de toda la tierra; Monte Sión, vórtice del Aquilón, Ciudad del gran Rey.

3 ’Elohim entre sus palacios, descuella como alta torre.

4 He aquí, se aliaron los reyes de la tierra, Y avanzaron unidos;

5 Pero al verla así, quedaron abismados, Se turbaron, huyeron aterrorizados.

6 Allí les sobrecogió un temblor, Dolores como la que está de parto.

7 Con el solano Quebraste las naves de Tarsis.

8 Tal como lo oímos, lo hemos visto, En la ciudad de YHVH Sebaot, la ciudad de nuestro Dios, ’Elohim la afirmará para siempre. Selah

9 Nos acordamos de tu misericordia, oh ’Elohim, En medio de tu Templo;

10 Como tu Nombre, oh ’Elohim, Así tu loor llega hasta el extremo de la tierra, Tu diestra está llena de justicia.

11 ¡Alégrese el Monte Sión! ¡Regocíjense las hijas de Judá a causa de tus juicios!

12 Rodead a Sión y andad alrededor de ella, Contad sus torres,

13 Observad atentamente su antemuro, Contemplad su ciudadela, Para que lo contéis a la generación venidera.

14 Que así es ’Elohim, nuestro Dios, eternamente y para siempre. ¡Él nos capitaneará más allá de la muerte!

49

1 Oíd esto, pueblos todos, Escuchad, habitantes del mundo,

2 Los de humilde condición, y los encumbrados, Ricos y pobres juntamente:

3 Mi boca hablará sabiduría, Y la meditación de mi corazón, inteligencia.

4 Inclinaré al proverbio mi oído, Propondré con el arpa mi enigma:

5 ¿Por qué he de temer los días aciagos, Cuando me rodee la perversidad de mis opresores,

6 Que confían en las riquezas, Y se glorían en sus fortunas inmensas?

7 Ninguno de ellos podrá en modo alguno redimir al hermano, Ni pagar a ’Elohim su rescate

8 (porque la redención de su alma es de tan alto precio, que no se logrará jamás),

9 Para que viva eternamente, Y jamás vea corrupción.

10 Porque verá que hasta los sabios mueren, Lo mismo que perece el ignorante y el necio, Y dejan a otros sus riquezas.

11 Su íntima aspiración es que sus casas serán eternas; Sus moradas, de generación en generación, Y a sus tierras han puesto sus nombres.

12 Pero el hombre no permanecerá en honra; Es semejante a las bestias que perecen.

13 Este camino suyo es necedad, Con todo, sus seguidores se com placen en sus dichos.Selah

14 Se han destinado a sí mismos como un rebaño para el Seol, La Muerte los pastorea, Bajan directamente a la tumba, Su figura se desvanece, Y el Seol es su morada.

15 Pero ’Elohim redimirá mi alma del poder del Seol, Porque me llevará Consigo.Selah

16 No te perturbes cuando alguno se enriquece, Cuando aumenta la gloria de su casa,

17 Porque nada llevará en su muerte, ni descenderá tras él su gloria.

18 Aunque su propia alma lo bendi ga mientras vive, Y sea alabado porque prospera,

19 Se irá a la generación de sus mayores, Y no verá más la luz.

20 El hombre que vive con honores, y no entiende esto, Es semejante a las bestias que perecen.

50

1 ’El, ’Elohim, YHVH: Ha hablado y convocado a la tierra desde el levante hasta el poniente.

2 Desde Sión, perfección de hermosura, ’Elohim resplandeció.

3 Nuestro Dios viene, y no en silencio; Un fuego devorador lo precede, Y en derredor suyo ruge una gran tempestad.

4 Desde arriba convoca a los cielos y a la tierra, Para juzgar a su pueblo:

5 ¡Juntadme a mis santos! Que sellaron Pacto conmigo por medio del sacrificio.

6 Los cielos proclamarán su justicia, porque ’Elohim es el Juez.Selah

7 Oye, pueblo mío, y hablaré, Testificaré contra ti, Israel. Yo soy ’Elohim, el Dios tuyo.

8 No te reprendo por tus sacrificios, Ni por tus holocaustos, que están siempre delante de mí.

9 No aceptaré becerros de tu casa, Ni machos cabríos de tus apriscos.

10 Porque mía es toda bestia del bosque, Y los ganados sobre mil colinas.

11 Conozco toda ave de los montes, Y todo lo que se mueve en el campo me pertenece.

12 Si tuviera hambre, no te lo diría a ti, Porque mía es la tierra y su pleni tud.

13 ¿Como Yo acaso carne de bueyes, o bebo sangre de machos cabríos?

14 ¡Sacrifica a ’Elohim ofrenda de alabanza! ¡Cumple a ’Elyón tus votos!

15 Invócame entonces en el día de angustia, Yo te libraré, y tú me honrarás.

16 Pero al malo dijo Dios: ¿Quién eres tú para recitar mis preceptos, y tomar mi Pacto en tu boca?

17 Tú, que aborreces la corrección, y das la espalda a mis palabras.

18 Que si ves a un ladrón, corres en su compañía, Y con los adúlteros es tu parte.

19 Entregaste tu boca al mal, Y tu lengua trama el engaño.

20 Te sientas, y hablas contra tu her mano, Y difamas al hijo de tu propia madre.

21 Estas cosas has hecho, ¿Y guardaré silencio? ¿Pensaste que Yo soy igual a ti? Te reprenderé y expondré tus pecados ante tus propios ojos.

22 Entended bien esto, los que de ’Eloah os olvidáis, No sea que os destroce y no haya quien os salve.

23 El que sacrifica acciones de gracias, ése me honrará, Y al que ordena rectamente su camino, Le mostraré la salvación de Dios.

51

1 ¡Ten piedad de mí, oh ’Elohim, conforme a tu misericordia, Conforme a la multitud de tus piedades, borra mis trasgresiones!

2 ¡Lávame más y más de mi maldad, y purifícame de mi pecado!

3 Porque yo reconozco mis trasgresiones, Y mi pecado está siempre delante de mí.

4 Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos, Para que seas reconocido justo en tu sentencia, Y tenido por puro en tu juicio.

5 He aquí, en maldad fui formado, Y en pecado me concibió mi madre.

6 He aquí, Tú deseas la verdad en lo íntimo, Por tanto en lo secreto hazme conocer sabiduría.

7 ¡Purifícame con hisopo y seré limpio, Lávame, y quedaré más blanco que la nieve!

8 ¡Hazme oír gozo y alegría, y regocíjense los huesos que abatiste!

9 ¡Aparta tu rostro de mis pecados, y borra todas mis iniquidades!

10 ¡Oh ’Elohim, crea en mí un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto den tro de mí!

11 ¡No me eches de tu presencia, Ni quites de mí tu santo Espíritu!

12 ¡Restitúyeme el gozo de tu salvación, Y un espíritu noble me sustente!

13 Así enseñaré a los trasgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti.

14 ¡Líbrame del delito de sangre, Oh ’Elohim, Dios de mi salvación, Y mi lengua cantará con gozo tu justicia!

15 Oh Adonay, abre mis labios, y mi boca proclamará tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo daría, Y si doy holocausto, no lo aceptas.

17 El sacrificio grato a ’Elohim es el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado no despreciarás Tú, oh ’Elohim.

18 Haz bien con tu benevolencia a Sión, Edifica los muros de Jerusalem.

19 Entonces te agradarán los sacrifi cios de justicia, Holocaustos y ofrendas entera mente quemadas; Entonces se ofrecerán novillos sobre tu Altar.

52

1 ¿Por qué te jactas del mal, oh poderoso? ¡La misericordia de ’Elohim es continua!

2 Tu lengua maquina destrucción, Produce engaños, como una navaja afilada.

3 Has amado el mal más que el bien; La mentira, más que el hablar justicia.Selah

4 Oh, lengua engañosa, Has amado toda suerte de pala bras perversas;

5 Por lo que ’Elohim te derrumbará para siempre, Te arrastrará y te arrancará de tu morada, Él te desarraigará de la tierra de los vivientes.Selah

6 Verán esto los justos y temerán, y se reirán de él, diciendo:

7 ¡Ved al hombre que no puso a ’Elohim como su baluarte, Sino que confió en sus muchas riquezas y se hizo fuerte en su maldad!

8 Pero yo estaré como olivo frondoso en la Casa de Dios, Porque en la misericordia de Dios confío eternamente y para siempre.

9 Te daré gracias eternamente porque has actuado, Y pacientemente esperaré en tu Nombre, Porque es bueno delante de tus santos.

53

1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, e hicieron abominable maldad, No hay quien haga el bien.

2 ’Elohim observa desde los cielos a los hijos del hombre, Para ver si hay quien entienda, Si hay quien busque a ’Elohim.

3 Todos ellos se apartaron, A una se hicieron inútiles, No hay quien haga lo bueno, No hay ni siquiera uno.

4 ¿Acaso los que hacen iniquidad no saben que devoran a mi pueblo como si comieran pan, Y que a ’Elohim no invocan?

5 Allí, donde no había nada que temer, se sobresaltaron de terror, Porque ’Elohim esparció los huesos del que puso asedio contra ti, Los avergonzaste, porque ’Elohim los desechó.

6 ¡Quién hiciera venir desde Sión la salvación a Israel! Cuando ’Elohim haga volver del cautiverio a su pueblo, ¡Regocíjese Jacob y alégrese Israel!

54

1 Oh ’Elohim, sálvame por tu Nombre, y hazme justicia con tu poder.

2 Oh ’Elohim, escucha mi oración, Presta oído a los dichos de mi boca.

3 Porque extraños se han levantado contra mí, y hombres violentos buscan mi vida, No han puesto a ’Elohim delante de sí.Selah

4 He aquí ’Elohim es el que me ayuda, Adonay está con los que sostienen mi alma.

5 ¡Devuelve el mal a mis enemigos, Y córtalos en tu verdad!

6 Con ofrenda voluntaria te ofreceré sacrificios, ¡Oh YHVH, daré gracias a tu Nombre, porque es bueno,

7 Porque me ha librado de toda angustia Y mi ojo ha visto por encima de mis enemigos.

55

1 Oh ’Elohim, oye mi oración, Y no te escondas de mi súplica.

2 Atiéndeme y respóndeme; Me lamento en mi meditación, y estoy conturbado,

3 A causa de la voz del enemigo, Por la opresión del malvado, Porque vierten iniquidad sobre mí, y me persiguen con furia.

4 Mi corazón se retuerce dentro de mí, Y sobre mí han caído los terrores de la Muerte.

5 Me han sobrevenido temores y temblores, El horror me está abrumando,

6 Y digo: ¡Quién me diera alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría;

7 Ciertamente huiría lejos, Moraría en el desierto.Selah

8 Me apresuraría a buscar refugio, Del turbión y la tormenta.

9 ¡Devora Adonay, divide sus lenguas! Que he visto en la ciudad violencia y discordia;

10 Día y noche rondan sobre sus muros, Y la maldad y la injusticia están adentro.

11 Dentro de ella hay insidias, Y de su plaza no se apartan la arbitrariedad y el fraude.

12 Porque no es un enemigo el que me agravia, pues lo soportaría, ni se alzó contra mí el que me aborrecía, Pues me habría ocultado de él,

13 Sino tú, un hombre igual a mí, Mi compañero, mi íntimo amigo,

14 Que juntos teníamos dulce comu nión, Y amistosamente andábamos en la Casa de Dios.

15 ¡Sorpréndalos la Muerte y des ciendan vivos al Seol! Porque el mal está en sus moradas, instalado en medio de ellos.

16 Pero yo clamaré a ’Elohim, y YHVH me salvará.

17 De tarde, de mañana y a mediodía me lamentaré y gemiré, Y Él oirá mi voz,

18 Y en paz redimirá mi alma del ataque en contra mío. Aunque contra mí haya muchos,

19 Dios oirá y los humillará, Él, que reina desde antiguo.Selah Porque ellos no cambian, ni temen a ’Elohim.

20 Extendió sus manos contra los que estaban en paz con él; Violó su pacto.

21 Su boca fue más blanda que la mantequilla, Pero en su corazón había guerra; Más suaves que el aceite fueron sus palabras, Pero eran puñales.

22 Echa sobre YHVH tu carga, y Él te sustentará, No para siempre dejará caído al justo.

23 Oh ’Elohim, Tú los harás bajar a la fosa profunda; Los sanguinarios y los traidores no llegarán a la mitad de sus días, Pero yo he confiado en ti.

56

1 ¡Oh ’Elohim, ten misericordia de mí! Porque el hombre me devoraría; Me ataca y me acosa sin tregua.

2 Mis enemigos me pisotean todo el día, Muchos son los que combaten con soberbia contra mí.

3 El día en que temo, yo confío en ti;

4 En ’Elohim, cuya palabra alabo, En ’Elohim he confiado, no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?

5 Todo el día pervierten mis palabras, Todos sus pensamientos son contra mí para mal.

6 Se reúnen, acechan, observan mis pasos, Esperan atrapar mi alma.

7 ¿Escaparán por su iniquidad? ¡Oh ’Elohim, derriba a los pueblos en tu furor!

8 Tú has contado mi deambular, Pon mis lágrimas en tu redoma. ¿No están ellas en tu Rollo?

9 El día en que yo te invoque, retrocederán mis enemigos. Esto sé: ¡’Elohim está por mí!

10 En ’Elohim, cuya palabra alabo, en YHVH, cuya palabra alabo,

11 En Dios he confiado, no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?

12 Oh ’Elohim, sobre mí están los votos que te hice, Te pagaré sacrificios de acción de gracias.

13 Porque has librado mi alma de la muerte, Y mis pies de la caída, Para que ande delante de ’Elohim en la luz de la vida.

57

1 Ten misericordia de mí, oh’Elohim, Ten misericordia de mí, Porque en ti ha confiado mi alma, y a la sombra de tus alas me refugio hasta que pase la calamidad.

2 Clamaré a ’Elohim ’Elyón, al Dios que me favorece.

3 Él enviará desde los cielos y me librará de la infamia del que me acosa.Selah ¡’Elohim enviará su misericordia y su verdad!

4 Mi alma está en medio de leones, Estoy echado entre hijos de hombres que vomitan fuego, Sus dientes son lanzas y saetas, Y su lengua espada aguda.

5 ¡Exaltado seas sobre los cielos, oh ’Elohim! ¡Tu gloria sea sobre toda la tierra!

6 Tendieron una red ante mis pasos, Y mi alma fue oprimida, Cavaron un hoyo delante mío, pero ellos mismos han caído en él.Selah

7 Pronto está mi corazón, oh ’Elohim, mi corazón está dispuesto, Cantaré y entonaré salmos.

8 ¡Despierta, gloria mía! ¡Despertad, salterio y arpa! Que yo despertaré al alba.

9 Te alabaré entre los pueblos, oh Adonay, Te entonaré salmos entre las naciones.

10 Porque grande hasta los cielos es tu misericordia, Y hasta las nubes tu verdad.

11 ¡Exaltado seas sobre los cielos, oh ’Elohim! ¡Tu gloria sea sobre toda la tierra!

58

1 Magistrados: ¿Pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos del hombre?

2 Antes, cometéis crímenes a conciencia en la tierra, Y vuestras manos sopesan violencia.

3 Los malvados se extravían desde la matriz, Desde el vientre se pervierten los que hablan mentira.

4 Llevan veneno como veneno de serpiente, De víbora sorda que cierra el oído,

5 Para no oír la voz de los que encantan, Del más experto en encantamientos.

6 ¡Oh ’Elohim, rompe sus dientes en su boca! ¡Oh YHVH, quiebra los colmillos de los leones!

7 ¡Escúrranse como aguas que se pierden! Al disparar sus saetas, ¡queden éstas despuntadas!

8 Sean como el caracol, que se deslíe al arrastrarse; Como aborto, que no llega a ver el sol.

9 Antes que vuestras ollas sientan el fuego de los espinos, Así vivos, así airados, los barrerá el torbellino.

10 El justo se alegrará cuando vea la venganza, Y lave sus pies en la sangre del impío.

11 Entonces dirá el hombre: ¡En verdad hay galardón para el justo! ¡En verdad hay un Dios que juzga en la tierra!

59

1 ¡Oh Dios mío, líbrame de mis enemigos! Ponme en lo alto, lejos de los que se levantan contra mí.

2 Líbrame de los que hacen iniquidad, Y sálvame de hombres sanguinarios.

3 Porque he aquí han puesto emboscada a mi vida, Hombres fieros se conjuran contra mí, No por trasgresión o por pecado mío, ¡oh YHVH!

4 Sin culpa mía corren y se aprestan. Despierta, ven a mi encuentro, y mira,

5 Tú, YHVH ’Elohim Sebaot, Dios de Israel: ¡Despierta para castigar a todos los gentiles! No tengas misericordia de ningún inicuo traidor.Selah

6 Vuelven al anochecer, Aullando como perros, rondan la ciudad.

7 He aquí, se jactan con su boca, Y en sus labios hay puñales, y dicen: ¿Quién nos oye?

8 Oh YHVH, Tú te reirás de ellos, te burlarás de todos los gentiles.

9 ¡Oh Fuerza mía, en ti espero! ¡’Elohim es mi baluarte!

10 Mi Dios, con su clemencia, acu dirá a mi encuentro, ’Elohim hará que impasible vea a mis adversarios.

11 ¡No los mates, no sea que mi pue blo olvide! ¡Dispérsalos con tu poder y humíllalos, oh Adonay, escudo nuestro!

12 El pecado de su boca es la pala bra de sus labios, Sean pues apresados en su sober bia, Por las mentiras y maldiciones que han proferido.

13 ¡Acábalos en indignación, acábalos para que no sean más, Y sépase hasta los confines de la tierra Que ’Elohim gobierna en Jacob! Selah

14 ¡Vuelvan al anochecer y aúllen como perros rondando la ciudad!

15 ¡Vaguen buscando qué comer y en toda la noche no se sacien y gruñan!

16 Pero yo cantaré de tu poder, Aclamaré de mañana tu miseri cordia, Porque fuiste mi alto refugio y amparo en el día de mi angustia.

17 ¡Oh fuerza mía, te cantaré salmos! Porque Tú, oh ’Elohim, eres mi alto refugio, Y el Dios de mi misericordia.

60

1 ¡Oh ’Elohim! Tú nos has rechazado, Airado, nos quebrantaste. ¡Vuélvete a nosotros!

2 Has hecho temblar el país, lo resquebrajaste. ¡Repara sus grietas, porque se desmorona!

3 Duras cosas has hecho ver a tu pueblo, Nos has dado a beber el vino del aturdimiento.

4 Pero a tus fieles has dado un estandarte, Para que sea desplegado por causa de la verdad,Selah

5 Para que sean librados tus amados, ¡Haz que tu diestra nos salve, y respóndenos!

6 Dios respondió desde su Santuario: ¡Yo me alegraré! Repartiré a Siquem, y mediré el Valle de Sucot!

7 Mío es Galaad y mío es Manasés, Efraín es el yelmo de mi cabeza, Y Judá cetro de mi justicia;

8 Moab, vasija para lavarme; Sobre Edom echaré mi calzado, Y sobre Filistea lanzaré mi grito de victoria.

9 ¿Quién me conducirá a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?

10 ¿No serás Tú, oh ’Elohim, que nos habías rechazado? Oh ’Elohim ¿no saldrás más con nuestros ejércitos?

11 ¡Socórrenos contra el adversario, Porque vana es la ayuda del hombre!

12 ¡Con ’Elohim haremos proezas! Él hollará a nuestros enemigos.

61

1 ¡Oh ’Elohim, oye mi clamor y atiende mi oración!

2 Cuando mi corazón desmaya, clamo a ti desde el extremo de la tierra: ¡Llévame a la Roca que es más alta que yo!

3 Porque Tú has sido mi refugio, Torre fuerte frente al enemigo.

4 ¡Oh, que yo pueda morar en tu Tabernáculo para siempre, Refugiado al amparo de tus alas!Selah

5 Porque Tú, ’Elohim, has oído mis votos, Has dado heredad a los que temen tu Nombre.

6 Añadirás días a los días del rey, Sus años serán como generaciones.

7 Se sentará para siempre delante de Dios, Concede misericordia y verdad, para que lo guarden.

8 Así cantaré salmos a tu Nombre para siempre, Cumpliendo mis votos día tras día.

62

1 ¡Sólo en Dios se aquieta mi alma! ¡De Él procede mi salvación!

2 Sólo Él es mi Roca y mi salvación, Mi alto refugio; no resbalaré mucho.

3 ¿Hasta cuándo arremeteréis todos juntos contra un hombre, Para derribarlo como a pared desplomada o tapia ruinosa?

4 Sólo consultan para derribarlo de su eminencia Se deleitan en la mentira; Bendicen con su boca, pero maldicen en su corazón.Selah

5 Sólo en Dios aquiétate alma mía, Porque de Él procede mi esperanza.

6 Sólo Él es mi Roca y mi salvación, Mi alto refugio: no seré sacudido.

7 En ’Elohim está mi salvación y mi gloria, La Roca de mi fortaleza, mi refugio, está en ’Elohim.

8 Oh pueblo, confiad en Él en todo tiempo, Derramad vuestro corazón ante Él, ’Elohim es nuestro refugio.Selah

9 Vanidad son los del vulgo, Mentira son los nobles. Puestos en balanza, suben, Pero serán más livianos que un soplo.

10 No confiéis en la opresión, Ni en el dolo pongáis vuestra esperanza, Aunque aumenten las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.

11 Una vez habló ’Elohim, Dos veces he oído esto: Que la fortaleza está con ’Elohim.

12 En ti, Adonay, hay misericordia, Porque Tú pagas a cada uno con forme a su obra.

63

1 ¡Oh ’Elohim, Tú eres mi Dios! Te buscaré ansiosamente; Mi alma tiene sed de ti, Mi carne desfallece por ti, En tierra seca y yerma, donde no hay agua.

2 Así te he buscado en el Santuario, para ver tu poder y tu gloria.

3 Pues tu misericordia es mejor que la vida, Mis labios te alabarán.

4 Te bendeciré mientras viva; En tu Nombre alzaré mis palmas.

5 Como de meollo y de grosura será saciada mi alma, Y mi boca te alabará con labios de júbilo.

6 Cuando en mi lecho me acuerdo de de ti, En ti medito en las vigilias de la noche.

7 Porque Tú has sido mi socorro, Y así, en la sombra de tus alas, canto jubiloso.

8 Mi alma está apegada a ti y te sigue, Tu diestra me sostiene con vigor.

9 Pero los que buscan mi alma para destrucción, Bajarán a las partes más profundas de la tierra.

10 Serán entregados al poder de la espada, Y vendrán a ser presa de chacales.

11 Pero el rey se regocijará en ’Elohim, Y cualquiera que jura por Él será alabado, Porque la boca de los que hablan mentiras serán tapadas.

64

1 Oh ’Elohim, escucha la voz de mi queja; Preserva mi vida del terror del enemigo.

2 Ocúltame de la conjura de los perversos, Del tumulto de los que obran iniquidad,

3 Que afilan la lengua como espada, Y la emplean como saeta envenenada,

4 Para dispararla en oculto al inocente, Disparan presto sus saetas, sin temor alguno.

5 Se animan entre sí en sus malas obras; Planean en secreto tender trampas, y dicen: ¿Quién las verá?

6 Traman cosas perversas, diciendo: ¡Hemos completado un plan bien concebido! Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, Se corrompe en lo recóndito de su corazón.

7 Pero ’Elohim les dispara una saeta: De pronto, ya están malheridos;

8 Los hace tropezar su lengua; Los que asisten se espantarán,

9 Y temerán todos los hombres, Entonces proclamarán la obra de ’Elohim, Y entenderán sus hechos.

10 El justo se alegrará en YHVH, y se refugiará en Él, Y todos los rectos de corazón se gloriarán.

65

1 ¡Oh ’Elohim, aún te aguarda la alabanza en Sión! A ti se pagarán los votos.

2 Oh Tú que escuchas la oración: A ti vendrá toda carne.

3 La suma de mis iniquidades es demasiado pesada para mí, Pero Tú mismo harás expiación por nuestras trasgresiones.

4 ¡Cuán bienaventurado es aquél a quien Tú escoges, Y haces que se acerque a ti para que more en tus atrios! Seremos saciados del bien de tu Casa, de tu santo Templo.

5 ¡Nos responderás con terribles proezas de justicia, Oh Dios de nuestra salvación! ¡Esperanza de todos los confines de la tierra, Y de las más lejanas islas del mar!

6 Tú, el que afirma las montañas con su fortaleza, Ceñido de valentía;

7 El que sosiega el estruendo de los mares, El estruendo de sus olas, Y el alboroto de las naciones.

8 Por eso los que habitan en los últimos confines temen delante de tus portentos. ¡Tú haces alegrar las puertas de la aurora y la entrada del ocaso!

9 Visitas la tierra, y la riegas abundantemente, La colmas de tus riquezas Con el torrente de Dios pleno de aguas, Preparas sus trigales cuando la has aparejado.

10 Inundas sus surcos; Haces descender el agua en sus canales; Igualas los terrones; con la lloviz na los vuelves esponjosos, Y bendices sus brotes.

11 Coronas el año con tus bondades, Y tus sendas rezuman abundancia.

12 Vístese el desierto de hierba, Y los collados resplandecen de alegría.

13 Los prados se adornan de rebaños, Los valles se cubren de grano, dan voces de júbilo, y cantan.

66

1 ¡Aclamad a ’Elohim tierra toda!

2 Salmodiad la gloria de su Nombre; Dadle gloria con la alabanza.

3 Decid a ’Elohim: ¡Cuán admirables son tus obras! Por la grandeza de tu poder, se someterán a ti tus enemigos.

4 ¡Toda la tierra se postrará ante ti y te cantarán alabanzas! ¡Cantarán salmos a tu Nombre! Selah

5 Venid, contemplad las obras de Dios, Terrible en sus acciones para con los hijos del hombre.

6 Convirtió el mar en tierra seca, Por el río pasaron a pie, ¡Regocijémonos allí en Él!

7 Él señorea con su poder para siempre, Sus ojos atalayan sobre las naciones: No se enaltezcan los rebeldes.Selah

8 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios, Y haced oír la voz de su alabanza.

9 Él dio vida a nuestra alma, Y no permite que nuestro pie res bale.

10 Tú nos probaste, oh ’Elohim, Nos acrisolaste como se acrisola la plata.

11 Nos metiste en la red, Echaste sobre nuestros lomos una carga muy pesada.

12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestras cabezas, Pasamos por el fuego y por las aguas, Pero luego nos sacaste a la abun dancia.

13 Entraré en tu Casa con holocaustos, Te pagaré mis votos,

14 Los que pronunciaron mis labios, Los que habló mi boca cuando estaba angustiado.

15 Te ofreceré holocaustos engorda dos, Con sahumerio de carneros, Sacrificaré bueyes y machos cabríos.Selah

16 Venid, oíd, todos los que teméis a ’Elohim, Y relataré lo que ha hecho a mi alma.

17 A Él clamé con mi boca, Y fue exaltado con mi lengua.

18 Si en mi corazón hubiera yo mirado a la iniquidad, Adonay no me habría escuchado.

19 Pero ciertamente me escuchó ’Elohim, Y atendió a la voz de mi súplica.

20 ¡Bendito sea ’Elohim, que no dese chó mi oración, Ni apartó de mí su misericordia!

67

1 ’Elohim tenga misericordia de nosotros y nos bendiga, Haga resplandecer su rostro sobre nosotros,Selah

2 Para que tu camino sea conocido en la tierra, Y tu salvación entre todas las naciones.

3 ¡Alábente los pueblos, oh ’Elohim! ¡Alábente los pueblos, todos ellos!

4 ¡Regocíjense y canten con júbilo las naciones! Porque Tú juzgarás a los pueblos con equidad, Y guiarás a las naciones de la tierra. Selah

5 ¡Alábente los pueblos, oh ’Elohim! ¡Alábente los pueblos, todos ellos!

6 La tierra ha dado su fruto, ’Elohim, el Dios nuestro, nos bendecirá;

7 ¡Bendíganos ’Elohim, y témanlo todos los confines de la tierra!

68

1 ¡Levántese ’Elohim y sean esparcidos sus enemigos! ¡Huyan de su presencia quienes lo aborrecen!

2 ¡Disípense como se disipa el humo! Como la cera se derrite ante el fuego, Así perezcan los malvados ante la presencia de Dios.

3 Pero regocíjense los justos, Y sean exaltados ante ’Elohim, ¡Sí, salten de alegría!

4 Cantad a ’Elohim, Cantad salmos a su Nombre. Preparad camino al que cabalga las nubes. ¡YH es su nombre! ¡Regocijaos en su presencia!

5 Padre de huérfanos y protector de viudas, Es ’Elohim en la morada de su Santuario.

6 El Dios que hace habitar en familia a los desamparados, Que saca los cautivos a prosperidad, Y los rebeldes quedan solos en la tierra seca.

7 Oh ’Elohim, cuando salías al frente de tu pueblo, Cuando avanzabas por el desierto,Selah

8 La tierra tembló y el cielo se inclinó ante el Dios del Sinay, Ante la presencia de ’Elohim, el Dios de Israel.

9 Una lluvia generosa derramaste, oh ’Elohim; Tú reanimaste tu heredad exhausta,

10 Los que son de tu grey han mora do en ella, La que en tu bondad, oh ’Elohim, has provisto al pobre.

11 Adonay emite el parte de guerra: ¡De las evangelizadoras hay gran multitud!

12 Reyes y ejércitos huyen precipi tadamente, Y la que se queda en casa reparte despojos.

13 Mientras dormís entre los apriscos, Las alas de la paloma se cubren de plata, Y el oro refulge en sus plumas.

14 Cuando ’El-Shadday desbarataba a los reyes, Una nieve blanca caía en el Valle de la Oscuridad.

15 Monte de Dios es el monte de Basán; Monte alto el de Basán.

16 ¿Por qué, oh montes altos, miráis con envidia, Al monte que ’Elohim escogió para su morada? Ciertamente YHVH habitará en él para siempre.

17 Los carros de Dios son miríadas, y millares de millares, Desde el Sinay Adonay avanza entre ellos al Santuario.

18 Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones y los diste a los hombres, incluso a los rebeldes, Para habitar entre ellos, ¡oh YH ’Elohim!

19 ¡Bendito sea Adonay! ¡Día tras día lleva nuestra carga el Dios de nuestra salvación! Selah

20 ’Elohim es para nosotros el Dios Salvador, De YHVH Adonay es el librar de la muerte.

21 Ciertamente ’Elohim herirá la cabeza de sus enemigos, La testa cabelluda del que ufano se pasea entre sus pecados.

22 Adonay ha dicho: De Basán los haré volver, Los haré volver de las honduras del mar,

23 Para que tu pie los aplaste en san gre, Y la lengua de tus perros tenga la porción de tus enemigos.

24 ¡Aparece tu cortejo, oh ’Elohim! El cortejo de mi Dios y Rey hacia el Santuario.

25 Los cantores van delante, y los músicos detrás, En medio de doncellas que tocan panderetas.

26 ¡Bendecid a ’Elohim en las con gregaciones, A YHVH, los que sois de la estir pe de Israel!

27 Allí acaudilla Benjamín, el más pequeño, A los príncipes de Judá con su multitud; A los príncipes de Zabulón, A los príncipes de Neftalí.

28 Tu Dios ha ordenado tu fuerza. ¡Oh ’Elohim, confirma lo que has hecho por nosotros!

29 A causa de tu Templo en Jerusalem, los reyes te traerán tributo.

30 Reprende las fieras de las cañadas, La turba de fuertes toros, con los becerros de las naciones, Hasta que se postren con sus pie zas de plata. ¡Esparce a las naciones que se complacen en la guerra!

31 Príncipes vendrán de Egipto, Etiopía se apresurará a extender sus manos a ’Elohim.

32 ¡Oh reinos de la tierra, cantad a ’Elohim, Cantad salmos a Adonay!Selah

33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos, Que son desde la antigüedad, ¡Mirad! Él emite su voz, su pode rosa voz.

34 ¡Reconoced el poder de Dios! ¡Sea sobre Israel su magnificencia, Y su poder en los cielos!

35 ¡Oh ’Elohim, Tú eres formidable desde tus Santuarios! El Dios de Israel es quien da vigor y poder a su pueblo. ¡Bendito sea ’Elohim!

69

1 Sálvame ’Elohim, porque las aguas han entrado hasta el alma.

2 Estoy hundido en el cieno profundo, Y no hallo donde asentar el pie; He entrado en aguas profundas, Y la corriente me ha anegado.

3 Estoy cansado de llamar, Mi garganta ha enronquecido, Mis ojos desfallecen esperando a mi Dios.

4 Más que los cabellos de mi cabeza son los que me aborrecen sin causa. Los que intentan destruirme son fuertes, Se han hecho mis enemigos sin tener por qué, Y ahora tengo que pagar lo que no robé.

5 Oh ’Elohim, Tú conoces mi insensatez, Y mis pecados no te son ocultos.

6 No sean avergonzados por mi causa los que en ti esperan, oh Adonay YHVH Sebaot, No sean confundidos por mi causa los que te buscan, oh Dios de Israel.

7 Porque por tu causa he sufrido afrenta, Y la confusión ha cubierto mi rostro.

8 He venido a ser extraño para mis hermanos, Y extranjero para los hijos de mi madre.

9 Porque el celo de tu Casa me consume, Y los vituperios de los que te vituperaban cayeron sobre mí.

10 Lloré afligiendo con ayuno mi alma, Y esto me ha sido por afrenta.

11 Puse además cilicio por vestido, Y vine a serles por proverbio.

12 Los que se sientan a la puerta murmuran de mí, Y he venido a ser copla de borra chos.

13 Pero yo elevo mi oración a ti, oh YHVH, en el tiempo de tu buena voluntad; Oh ’Elohim, por la abundancia de tu misericordia, Respóndeme con la verdad de tu salvación.

14 Sácame del lodo, y no dejes que me hunda; Sea yo libertado de los que me aborrecen, Y de las profundidades de las aguas.

15 No me anegue la corriente de las aguas, Ni me trague el abismo, Ni la fosa cierre sobre mí su boca.

16 Respóndeme, oh YHVH, porque tu misericordia es benigna, Vuélvete a mí conforme a la mul titud de tus piedades.

17 No escondas tu rostro de tu siervo, Porque estoy en angustia, Apresúrate a responderme.

18 ¡Acércate a mi alma y redímela! ¡Rescátame por causa de mis ene migos!

19 Tú conoces mi afrenta, mi confu sión y mi oprobio, Delante de ti están todos mis adversarios.

20 El oprobio ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado, Esperé compasión, y no la hubo, Y consoladores, pero ninguno hallé.

21 Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre.

22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien, por trampa.

23 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, Y haz que sus lomos tiemblen continuamente.

24 Derrama sobre ellos tu ira, Y alcánzalos con la furia de tu indignación.

25 Sea su palacio asolado, Y en sus tiendas no haya morador.

26 Porque persiguen al que Tú has herido, Y comentan el dolor de los que Tú llagaste.

27 ¡Añádeles iniquidad sobre su iniquidad, Y no entren ellos en tu justicia!

28 ¡Sean borrados del rollo de la vida, Y no sean inscritos con los justos!

29 Pero a mí, afligido y adolorido, ¡Póngame en alto tu salvación, oh ’Elohim!

30 Yo alabaré el nombre de Dios con cántico, Y lo exaltaré con acción de gra cias.

31 Y agradará a YHVH más que el sacrificio de bueyes, O novillo con cuernos y pezuñas.

32 Lo verán los oprimidos y se rego cijarán. Vosotros, que buscáis a ’Elohim: ¡Anímese vuestro corazón!

33 Porque YHVH oye a los meneste rosos, Y no menosprecia a sus prisione ros.

34 ¡Alábenlo los cielos y la tierra, Los mares, y cuanto se mueve en ellos!

35 Porque ’Elohim salvará a Sión, Y reedificará las ciudades de Judá, Y habitarán allí y la poseerán.

36 La descendencia de sus siervos la heredará, Y los que aman su Nombre habi tarán en ella.

70

1 ¡Oh ’Elohim, ven a librarme! ¡Apresúrate YHVH a socorrerme!

2 Sean avergonzados y humillados los que buscan mi vida; Sean vueltos atrás y confundidos los que desean mi mal.

3 Sean vueltos atrás en pago de su afrenta los que dicen: ¡Ea, ea!

4 ¡Regocíjense y alégrense en ti todos los que te buscan! Y aquellos que aman tu salvación digan siempre: ¡Engrandecido sea ’Elohim!

5 Pero yo estoy afligido y menesteroso. ¡Oh ’Elohim, apresúrate y ven a mí! Tú eres mi ayudador y mi libertador; ¡Oh YHVH, no te tardes!

71

1 Oh YHVH, en ti he puesto mi confianza, No sea yo avergonzado jamás.

2 ¡Líbrame en tu justicia, y hazme escapar! ¡Inclina a mí tu oído, y sálvame!

3 Sé para mí roca de refugio, Adonde recurra yo continuamente. Tú has dado mandamiento para salvarme, Porque Tú eres mi Roca y mi baluarte.

4 Dios mío, rescátame de la mano del malvado, De la mano del perverso y del violento,

5 Porque Tú, oh Adonay YHVH, eres mi esperanza; Mi confianza desde mi juventud.

6 Por ti he sido sustentado desde el vientre, Tú eres quien me sacó de las entrañas de mi madre, ¡De ti será mi alabanza perpetuamente!

7 He venido a ser asombro para muchos, Pero Tú eres mi refugio fuerte.

8 Llena está mi boca de tu alabanza, Y de tu gloria todo el día.

9 No me deseches en el tiempo de la vejez, Ni me desampares cuando se agote mi vigor.

10 Porque mis enemigos han habla do contra mí, Y los que acechan mi alma cons piran unidos,

11 Diciendo: ’Elohim lo ha desampa rado, ¡Perseguidlo y prendedlo, pues no hay quien lo libre!

12 ¡Oh ’Elohim, no te alejes de mí! Dios mío, apresúrate a socorrerme.

13 Sean avergonzados y perezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y confusión los que procuran mi mal.

14 En cuanto a mí, esperaré por siempre, Y te alabaré más y más.

15 Mi boca proclamará tu justicia y tu salvación todo el día. Aunque no sepa enumerarlos,

16 Vendré a los poderosos hechos de Adonay YHVH, Haré mención de tu justicia, de la tuya sola.

17 Tú ’Elohim, me has enseñado desde mi tierna infancia, Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.

18 Así Tú también, hasta la vejez y las canas No me desampares, oh ’Elohim, hasta que proclame tu poder a esta generación, Tu poderío, a todo el que ha de venir.

19 También tu justicia, oh ’Elohim, llega hasta las alturas, Y aquellas grandes cosas que has hecho. ¿Quién como Tú, ’Elohim?

20 Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás a darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra,

21 Aumentarás mi grandeza, Y volverás a consolarme.

22 Yo también te alabaré con el sal terio, A causa de tu verdad, Dios mío, Te cantaré salmos con el arpa, ¡oh Santo de Israel!

23 Mis labios se alegrarán al ento narte salmos, Junto con mi alma, que Tú has redimido.

24 Mi lengua también susurrará todo el día tu justicia, Porque fueron avergonzados y confundidos los que procuraban mi mal.

72

1 Oh ’Elohim, encomienda tus juicios al Rey, Y tu justicia al Hijo del Rey,

2 Él juzgará a tu pueblo con rectitud, Y a tus afligidos con justicia.

3 Entonces los montes producirán paz para el pueblo, mediante la justicia.

4 Que defienda a la gente oprimida, Que salve a los hijos del menesteroso, Y quebrante al opresor.

5 Que le teman mientras duren el sol y la luna, De generación en generación.

6 Que descienda como la lluvia sobre la hierba cortada, Como los aguaceros, que riegan abundantemente la tierra.

7 Que en sus días florezcan los justos, Y la paz abunde hasta que no haya luna.

8 Que domine de mar a mar, Desde el Gran Río hasta los confines de la tierra.

9 Que ante él se abatan los moradores del desierto, Y sus enemigos muerdan el polvo.

10 Que los reyes de Tarsis y las islas le paguen tributo, Que los reyes de Sabá y de Seba le ofrezcan sus dones.

11 Que se postren ante él todos los reyes, Y todas las naciones le sirvan.

12 Porque él librará al necesitado que suplica, Y al pobre, que no tiene quien lo ayude.

13 Tendrá misericordia del desvalido y del afligido, Y salvará las almas de los menes terosos.

14 Redimirá sus almas de la opresión y la violencia, Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.

15 ¡Que viva, pues, y se le dé el oro de Sabá! ¡Que se ore por él continuamen te, Y que todo el día lo bendigan!

16 Que las mieses del campo abun den, Y se agiten en la cima de los montes, Que su fruto esté lozano como los cedros del Líbano, Y los de la ciudad florezcan como la hierba del campo.

17 ¡Que su Nombre sea por siempre! Que su Nombre sea propagado mientras dure el sol, Y que en él se bendigan los hombres! Que todas las naciones lo llamen bienaventurado.

18 ¡Bendito sea YHVH ’Elohim, el Dios de Israel, El único que hace maravillas!

19 ¡Bendito para siempre sea su Nombre glorioso, Y que toda la tierra sea llena de su gloria! ¡Amén, amén!

20 Aquí terminan las oraciones de David ben Isaí.

73

1 Ciertamente ’Elohim es bueno para con Israel, Para con los limpios de corazón.

2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos.

3 Porque tuve envidia de los soberbios, Viendo la prosperidad de los malvados.

4 Porque no hay dolores en su muerte, Y su vientre está lleno de grosura.

5 No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres;

6 Por lo que la soberbia los ciñe cual collar, Y como con un manto se visten de violencia.

7 Los ojos se les saltan de gordura, Y logran con creces los antojos del corazón.

8 Se burlan y hablan con maldad, Con altanería planean la opresión.

9 Ponen su boca en el cielo, Pero su lengua se arrastra por la tierra.

10 Por eso mi pueblo va hacia ellos, Y bebe sus aguas abundantemente.

11 Y dicen: ¿Cómo puede ’El saberlo? ¿Hay conocimiento en ’Elyón?

12 He aquí, que así son los malvados, Y, sin ser turbados, incrementan su riqueza.

13 Entonces ¿en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia?

14 Pues he sido azotado todo el día, Y mi castigo viene cada mañana.

15 Si dijera yo: Hablaré como ellos, He aquí, a la generación de tus hijos sería infiel.

16 Meditaba pues para entender esto, Y resultaba ardua tarea ante mis ojos.

17 Hasta que entrando en el Santua rio de Dios, Percibí el fin de ellos.

18 Ciertamente los has puesto en deslizaderos, Y harás que caigan en la destruc ción.

19 ¡Cómo fueron asolados de repente! ¡Cómo perecieron consumidos de terrores!

20 Como al despertar del sueño, Así Adonay, cuando Tú despiertes, Despreciarás sus apariencias.

21 Cuando mi corazón se exacerbaba, Y sentía traspasados mis riñones,

22 Era entonces torpe e ignorante, Como una bestia ante ti.

23 Con todo, yo siempre estoy contigo. Tú sostienes mi diestra.

24 Me guiarás con tu consejo, Y después me recibirás en gloria.

25 ¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra.

26 Mi carne y mi corazón desfalle cen, Pero la roca de mi corazón y mi porción es ’Elohim para siempre.

27 Porque, he aquí, los que se alejan de ti perecerán, Tú destruirás a todo aquel que se prostituye apartándose de ti.

28 En cuanto a mí, la proximidad de ’Elohim es mi dicha; En YHVH Adonay he puesto mi refugio, Para contar todas tus obras.

74

1 Oh ’Elohim, ¿por qué nos has desechado para siempre? ¿Por qué humea tu ira contra las ovejas de tu prado?

2 Acuérdate de tu congregación, La que adquiriste desde tiempos antiguos, La que redimiste para hacerla tribu de tu heredad, Y de este monte Sión, donde has habitado.

3 Dirige tus pasos hacia estas ruinas perpetuas, Y considera todo el mal que hizo el enemigo en el Santuario.

4 Tus adversarios vociferan en medio de tu Lugar de Reunión, Pusieron sus propios estandartes por divisa.

5 Se asemejan a los que alzan el hacha en la espesura del bosque.

6 Y ahora, con hachas y con mazos, Hacen trizas sus entalladuras.

7 Han prendido fuego a tu Santuario, Y hasta los cimientos profanaron la morada de tu Nombre.

8 Dijeron en su corazón: ¡Destruyámoslos de una vez! Y quemaron todas las sinagogas de Dios en la tierra.

9 No vemos ya nuestras señales, No hay más profeta, Ni hay entre nosotros quien sepa hasta cuándo.

10 ¿Hasta cuándo, ’Elohim, seguirá afrentándonos el adversario? ¿Seguirá blasfemando tu Nombre por siempre?

11 ¿Por qué retraes tu mano? ¡Sí, tu diestra! ¡Extiéndela y destrúyelos!

12 Con todo, ’Elohim es mi Rey desde antaño, Que opera salvación en la tierra.

13 Tú dividiste el mar con tu poder, Quebrantaste en las aguas las cabe zas de los monstruos marinos.

14 Tú aplastaste las cabezas de Leviatán, Y lo diste por comida a los mora dores del desierto.

15 Tú abriste la fuente y el torrente, Tú secaste ríos impetuosos.

16 Tuyo es el día, tuya también la noche, Tú estableciste las luminarias y el sol.

17 Tú has establecido todos los térmi nos de la tierra, Tú hiciste el verano y el invierno.

18 Acuérdate de cómo el enemigo ha injuriado a YHVH, Y cómo un pueblo vil ha blasfe mado tu Nombre.

19 No entregues el alma de tu tórtola a las bestias salvajes, No te olvides para siempre de la congregación de tus afligidos.

20 Considera atentamente el Pacto, Porque los lugares oscuros de la tierra están llenos de moradas de violencia.

21 No permitas que el oprimido se vuelva avergonzado, Haz que los afligidos y los menesterosos alaben tu Nombre.

22 ¡Levántate, oh ’Elohim, y sustenta tu propia causa! Acuérdate de cómo el vil te inju ria cada día.

23 No olvides el vocerío de tus ad versarios, El tumulto de los que se levantan contra ti, que sube de continuo.

75

1 Te damos gracias a ti, ’Elohim, te damos gracias, Porque tu Nombre está cercano; Ellos cuentan tus maravillas.

2 Al tiempo que Yo señale, Yo, por mí mismo, juzgaré con equidad.

3 Cuando se derrita la tierra y todos sus habitantes, Yo mismo sustentaré sus columnas. Selah

4 Digo a los soberbios: No os ensoberbezcáis; Y a los malvados: No alcéis vuestra frente,

5 Ni levantéis en alto vuestro cuerno, Ni habléis con erguida cerviz.

6 Porque ni del oriente ni del occidente, Ni del desierto viene el enaltecimiento,

7 Sino que ’Elohim es el Juez, Y a éste humilla y a aquél enaltece.

8 Hay un cáliz en la mano de YHVH, Y el vino fermenta lleno de mixtura. Él lo derramará, y tendrá que ser sorbido hasta sus sedimentos: ¡Todos los malvados de la tierra lo beberán!

9 Pero yo lo anunciaré por siempre, Entonaré salmos al Dios de Jacob.

10 Quebrantaré el cuerno de los mal vados, Y el cuerno de los justos será exaltado.

76

1 ’Elohim es conocido en Judá, Y en Israel es grande su Nombre.

2 En Salem está su Tabernáculo, Y tiene su morada en Sión.

3 Allí quebró las centellas del arco, El escudo, la espada y las armas de guerra.Selah

4 ¡Esplendoroso y majestuoso eres Tú!, Más que los montes de rapiña!

5 Los robustos de corazón fueron despojados; Duermen su sueño, Ninguno de los hombres esforzados pudo usar sus manos.

6 ¡A tu reprensión, oh Dios de Jacob, Carros y caballos yacen postrados en profundo sueño!

7 ¡Tú, sólo Tú eres terrible! ¿Quién podrá resistir delante de ti cuando se encienda tu ira?

8 Desde los cielos has hecho oír la sentencia, La tierra tuvo temor y permaneció en suspenso,

9 Cuando ’Elohim se levantó para juzgar, Para salvar a todos los mansos de la tierra.Selah

10 Ciertamente el furor del hombre te exaltará, Y te ceñirás con el residuo de inútiles furores.

11 Haced votos a YHVH vuestro Dios, y cumplidlos; Todos los que lo rodean traigan presentes al que debe ser temido.

12 Él humillará el espíritu de los príncipes, Y será terrible para con los reyes de la tierra.

77

1 Con mi voz clamé a ’Elohim, A ’Elohim clamé, y Él me escuchó.

2 En el día de mi angustia busqué a Adonay; A Él alzaba mis manos de noche sin descanso, Mi alma rehusaba consuelo.

3 Me acuerdo de ’Elohim, y me conmuevo, Me lamento, y mi espíritu desmaya. Selah

4 Mantienes mis ojos desvelados, Estoy turbado, y no puedo hablar.

5 He considerado los días desde el principio, Los años de los siglos.

6 Recuerdo mi cántico en la noche, Medito en mi corazón, y mi espíritu escudriña:

7 ¿Desechará Adonay para siempre, y no volverá más a amar?

8 ¿Se ha agotado por completo su compasión? ¿Se ha extinguido para siempre su promesa?

9 ¿Habrá olvidado ’Elohim el tener misericordia? ¿Encerró en su ira sus piedades?Selah

10 Entonces dije: Enfermedad mía es ésta: Que la diestra de ’Elyón pueda cambiar.

11 Me acordaré de las obras de YH, ¡Sí! me acordaré de tus maravillas de antaño.

12 Meditaré en toda tu obra, Y reflexionaré en tus proezas.

13 ¡Oh ’Elohim, en santidad es tu camino! ¿Qué dios es tan grande como ’Elohim?

14 Tú eres el Dios que obra maravillas; Hiciste notorio en los pueblos tu poder.

15 Con tu brazo redimiste a tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José. Selah

16 Te vieron las aguas, oh ’Elohim, Las aguas te vieron y temieron, Los abismos también se estreme cieron.

17 Las nubes derramaron torrentes de aguas, Los nubarrones dieron su voz, Y tus saetas salieron disparadas.

18 La voz de tu trueno estaba en el torbellino, Tus relámpagos alumbraron el mundo, Se estremeció y tembló la tierra.

19 Abriste tu camino en el mar, Tus sendas, en las aguas caudalo sas, Y tus pisadas no dejaron rastro.

20 Como rebaño guiaste a tu pueblo, Por mano de Moisés y Aarón.

78

1 ¡Escucha, pueblo mío, mi Ley! Inclinad vuestro oído a los dichos de mi boca.

2 Abriré mi boca en proverbios; Declararé enigmas de tiempos antiguos,

3 Los cuales hemos oído y entendido, Que nos relataron nuestros padres.

4 No los encubriremos a sus hijos. Relataremos a la generación venidera las alabanzas de YHVH, Y de su poder y de las maravillas que hizo.

5 Él estableció testimonio en Jacob, Y puso Ley en Israel, La cual mandó a nuestros padres, Que la notificaran a sus hijos,

6 Para que la generación venidera lo supiera, Y los hijos que habrían de nacer, Se levantaran y lo relataran a sus hijos;

7 Para que pusieran en ’Elohim su confianza, Y no se olvidaran de las proezas de Dios, Sino que atesoraran sus mandamientos,

8 Y no fueran como sus padres, Generación contumaz y rebelde, Generación que no dispuso su corazón, Ni su espíritu fue fiel para con ’Elohim.

9 Los hijos de Efraín, arqueros armados, Dieron la espalda en el día de la batalla;

10 No guardaron el Pacto de Dios, Y rehusaron andar en su Ley;

11 Se olvidaron de sus proezas, Y de sus maravillas que les había mostrado.

12 Delante de sus padres realizó por tentos, En la tierra de Egipto, en el cam po de Zoán,

13 Dividió el mar y los hizo pasar, Detuvo las aguas como en un montón;

14 De día los guiaba con nube, Con resplandor de fuego en la noche.

15 Hendió las peñas del desierto, Y les dio a beber raudales sin medida,

16 Hizo brotar arroyos de la peña, Y descender las aguas como ríos.

17 Pero ellos pecaron contra Él, Se rebelaron contra ’Elyón en el desierto,

18 Y en sus corazones tentaron a ’Elohim, Reclamando comida conforme a su avidez.

19 Hablaron contra ’Elohim diciendo: ¿Podrá ’El poner una mesa en el desierto?

20 He aquí, hirió la roca y brotaron aguas y se desbordaron torrentes, Pero, ¿podrá dar pan o disponer carne para su pueblo?

21 Lo oyó YHVH y se indignó: Un fuego se encendió contra Jacob, Y la ira subió contra Israel,

22 Por cuanto no creyeron en ’Elohim, Ni confiaron en su salvación.

23 Con todo, mandó a las nubes desde arriba, Y abrió las puertas de los cielos,

24 Hizo llover sobre ellos maná para comer, Y les dio pan del cielo;

25 Pan de fuertes comió el hombre, Les envió provisión hasta saciarlos.

26 Hizo soplar el solano en los cielos, Y atrayendo el ábrego con su poder,

27 Hizo llover sobre ellos carne como polvo; Como arena del mar aves que vuelan,

28 Las hizo caer en medio del cam pamento, Alrededor de sus tiendas.

29 Comieron y se hartaron; Les cumplió, pues, su deseo.

30 Pero no habían quitado de sí su anhelo; Aún estaba la comida en su boca,

31 Cuando vino sobre ellos el furor Divino, Que hizo morir a los más fornidos entre ellos, E hizo arrodillar a lo escogido de Israel.

32 Con todo, siguieron pecando, Y no dieron crédito a sus maravi llas.

33 Por tanto, consumió sus días en vanidad, Y sus años en disgustos.

34 Cuando los hacía morir, entonces lo buscaban, Se arrepentían, y a ’El solicitaban.

35 Se acordaban que ’Elohim era su Roca, ’El-’Elyón su Redentor.

36 Lo lisonjeaban con su boca, Pero con su lengua le mentían.

37 Pues sus corazones no eran rectos para con Él, Ni eran fieles a su Pacto.

38 Pero Él, misericordioso, Hacía expiación por la maldad, y no los destruía. Muchas veces contuvo su ira, Y no despertó todo su enojo.

39 Se acordó de que eran carne, Soplo que va y no vuelve.

40 ¡Cuántas veces lo provocaron en el desierto, Y lo contristaron en el yermo!

41 Luego volvieron a tentar a ’El, Irritaron al Santo de Israel.

42 No se acordaron de su mano, Del día en que los redimió del adversario,

43 Cuando obró en Egipto sus seña les, Y sus portentos en la tierra de Zoán.

44 Cuando convirtió sus ríos en san gre, Para que no pudieran beber de sus corrientes.

45 Cuando envió entre ellos enjam bres de moscas que los devoraban, Y la rana, que los infectó.

46 Cuando dio a la oruga sus cose chas, Y el fruto de su trabajo a la lan gosta.

47 Cuando destruyó sus viñas con granizo, Y sus sicómoros con escarcha.

48 Cuando entregó al pedrisco sus vacadas, Y a los rayos sus rebaños.

49 Cuando envió sobre ellos el ardor de su ira, Enojo, indignación y congoja, Tropel de mensajeros de desgra cias.

50 Cuando dispuso camino a su ira, Y no eximió sus almas de la muerte, Sino que entregó sus vidas a la pestilencia,

51 E hirió a todos los primogénitos de Egipto, Las primicias de su virilidad en las tiendas de Cam.

52 He hizo salir a su pueblo como ovejas, Y cual rebaño los guió por el desierto.

53 Los condujo con seguridad, y no tuvieron temor, En tanto que el mar cubría a sus enemigos.

54 Los llevó hasta las fronteras de su tierra santa; A este monte que adquirió su diestra.

55 Echó las naciones de delante de ellos, Con cuerda repartió sus tierras en heredad, E hizo habitar en sus tiendas a las tribus de Israel.

56 Pero ellos tentaron y provocaron a ’Elyón, Y no guardaron sus testimonios;

57 Se volvieron atrás, Tal como sus padres, fueron des leales; Se desviaron como arco torcido;

58 Lo irritaron con sus lugares altos, Y lo provocaron a celo con sus imágenes de talla.

59 Lo oyó ’Elohim, y se indignó, Y aborreció a Israel en gran manera.

60 Por lo que abandonó el Taber náculo de Silo, La tienda en que habitaba entre los hombres,

61 Y entregó al cautiverio su poderío, Y su gloria en mano del enemigo.

62 Entregó también su pueblo a la espada, Y se irritó contra su heredad.

63 El fuego devoró a sus jóvenes, Y sus doncellas no tuvieron cán ticos nupciales.

64 Sus sacerdotes cayeron a espada, Y sus viudas no hicieron lamenta ción.

65 Pero entonces, como quien duerme, Como un valiente que se recupera del vino, Despertó Adonay,

66 E hirió a sus adversarios por la espalda, Poniendo sobre ellos afrenta per petua.

67 Desechó la tienda de José, Y no eligió a la tribu de Efraín,

68 Sino que escogió a la tribu de Judá, Y en el monte de Sión, al cual amaba,

69 Construyó en las alturas su Santuario, Como la tierra, que había cimen tado para siempre.

70 Escogió a David, su siervo, A quien sacó de entre los apriscos del rebaño,

71 Lo trajo de detrás de las ovejas, Para que apacentara a Jacob su pueblo, Y a Israel su heredad.

72 Los pastoreó conforme a la integridad de su corazón, Y los guió con la destreza de sus manos.

79

1 ¡Oh ’Elohim, los gentiles han invadido tu heredad, Han profanado tu Santuario y reducido Jerusalem a escombros!

2 Dieron los cuerpos de tus sier vos por comida a las aves del cielo; La carne de tus santos a las bes tias de la tierra.

3 Han derramado su sangre como agua en torno a Jerusalem, Y no hay quien los sepulte.

4 Hemos venido a ser oprobio de nuestros vecinos, Escarnio y burla de quienes nos rodean.

5 ¿Hasta cuándo, oh YHVH? ¿Estarás airado para siempre? ¿Arderá tu celo como fuego?

6 Derrama tu ira sobre las naciones que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu Nombre.

7 Porque han consumido a Jacob, y han desolado su morada.

8 No tengas en memoria contra nosotros las iniquidades de nuestros antepasados, ¡Apresúrate!, y vengan a nuestro encuentro tus misericordias; Porque estamos abatidos en extremo.

9 ¡Oh Dios de nuestra salvación, Ayúdanos, por la gloria de tu Nombre! ¡Haznos libres y expía nuestros pecados, por amor de tu Nombre!

10 ¿Por qué han de decir los gentiles: Dónde está su Dios? ¡Sea conocida entre las naciones, a nuestra vista, la venganza de la sangre derramada de tus siervos!

11 ¡Llegue ante ti el gemido del cautivo! Conforme a la grandeza de tu brazo, preserva a los sentencia dos a muerte,

12 Y devuelve a nuestros vecinos en su mismo seno, siete veces la afrenta con que te han afrentado, ¡oh Adonay!

13 Así nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu prado, Te alabaremos para siempre, De generación en generación con taremos de tu alabanza.

80

1 Oh Pastor de Israel, escucha: Tú, que pastoreas a José como un rebaño, Tú, que estás entronizado sobre los querubines: ¡Resplandece!

2 Delante de Efraín, de Benjamín y de Manasés, ¡Despierta tu poder y ven a salvarnos!

3 ¡Restáuranos, oh ’Elohim! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!

4 Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, ¿Hasta cuándo estarás airado contra la oración de tu pueblo?

5 Los has hecho comer pan de lágrimas, Les diste a beber lágrimas en abundancia.

6 Nos pusiste por escarnio de nuestros vecinos, Y nuestros enemigos se ríen entre sí.

7 ¡Oh ’Elohim Sebaot, restáuranos! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!

8 Hiciste venir una vid de Egipto, Expulsaste las naciones y la plantaste.

9 Limpiaste sitio delante de ella, Hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.

10 Los montes fueron cubiertos por su sombra, Y con sus sarmientos los cedros de Dios.

11 Extendió sus vástagos hasta el mar, Y hasta el río sus renuevos.

12 ¿Por qué derribaste sus vallados, De modo que la vendimian todos los que pasan de camino?

13 El puerco montés la ha destroza do, Y las alimañas del campo la devoran.

14 Oh ’Elohim Sebaot, vuelve, te rogamos, Mira desde los cielos, y considera, y visita esta viña,

15 La cepa que plantó tu diestra, Y el vástago que fortaleciste para ti mismo,

16 ¡Quemada a fuego está, y cortada; Perece por la reprensión de tu rostro!

17 ¡Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, Sobre el hijo del hombre que para ti fortaleciste!

18 Así no nos apartaremos de ti: ¡Vivifícanos e invocaremos tu Nombre!

19 Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, ¡haznos volver! ¡Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos!

81

1 ¡Cantad con gozo a ’Elohim, fortaleza nuestra! ¡Aclamad con júbilo al Dios de Jacob!

2 Entonad el salmo y batid el pandero, La dulce cítara con el salterio.

3 Soplad el shofar en el novilunio, en la luna llena, En el día de nuestra solemnidad.

4 Porque estatuto es para Israel, Ordenanza del Dios de Jacob.

5 Lo estableció como testimonio en José, Cuando salió de la tierra de Egipto. Voz que no había conocido, oí que decía:

6 He quitado su hombro de debajo de la carga, Sus manos se libraron del peso de los cestos.

7 En la angustia clamaste, y Yo te rescaté, Te respondí en lo secreto del trueno, Te puse a prueba junto a las aguas de Meribá.Selah

8 ¡Oye, pueblo mío, y te amonestaré! Oh Israel, si me oyes,

9 No habrá junto a ti dioses ajenos, Ni te postrarás ante dios extraño.

10 Yo soy YHVH, tu Dios, El que te hizo subir de la tierra de Egipto; ¡Ensancha tu boca, y Yo la llenaré!

11 Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Y nada quiso conmigo Israel.

12 Los entregué, por tanto, a la obs tinación de su corazón, Para que anduvieran en sus pro pios designios.

13 ¡Oh, si mi pueblo me hubiera escuchado! Si Israel hubiera andado en mis caminos,

14 En un momento Yo habría subyu gado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios.

15 Los que aborrecen a YHVH le dirían lisonjas serviles, Pero su sometimiento hubiera sido para siempre.

16 Habríalos sustentado con la gro sura del trigo, Y saciado con miel de la peña.

82

1 ’Elohim se levanta en la sinagoga de los jueces, Y en medio de los jueces juzga:

2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente, Y levantaréis el rostro de los malvados?Selah

3 ¡Defended al débil y al huérfano! ¡Haced justicia al afligido y al pobre!

4 ¡Rescatad al afligido y al necesitado! ¡Libradlos de mano de los impíos!

5 Pero no saben ni quieren entender; Siguen andando en tinieblas, Tiemblan todos los cimientos de la tierra

6 Yo dije: Dioses sois, Y vosotros todos hijos de ’Elyón.

7 Sin embargo, como hombres moriréis; Como cualquiera de los príncipes caeréis.

8 ¡Levántate, oh ’Elohim, y juzga la tierra, Porque Tú eres el dueño de todas las naciones!

83

1 ¡Oh ’Elohim, no guardes silencio! ¡Oh ’Elohim, no calles ni te estés quieto!

2 Pues he aquí, rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan la cabeza.

3 Astutamente traman conjura contra tu pueblo, Y conspiran contra tus protegidos.

4 Han dicho: Venid y destruyámoslos para que no sean nación, Ni haya más memoria del nombre de Israel.

5 Porque de corazón han conspirado a una, Y contra ti conciertan alianza:

6 Las tiendas de Edom y los ismaelitas, Moab y los agarenos,

7 Gebal, Amón y Amalec, Filistea con los habitantes de Tiro,

8 También Asiria se junto con ellos, Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah

9 Hazles como a Madián, Como a Sísara, como a Jabín, en el torrente Cisón,

10 Que fueron destruidos en Endor, Y vinieron a ser estiércol para la tierra.

11 Pon a sus capitanes como a Oreb y a Zeeb, Y a todos sus príncipes como a Zeba y Zalmuna,

12 Pues dijeron: Tomemos como po sesión nuestra Los prados de Dios.

13 ¡Dios mío, ponlos como torbellino de polvo, como hojarasca delan te del viento!

14 Como el fuego consume el bosque, Como la llama abrasa las montañas,

15 Así persíguelos así con tu tempes tad, Y atérralos con tu turbión.

16 Llena sus rostros de deshonra, Para que busquen tu Nombre, ¡oh YHVH!

17 ¡Sean avergonzados y turbados para siempre! ¡Sean humillados y perezcan,

18 Y sepan que Tú solo, cuyo nombre es YHVH, Eres ’Elyón sobre toda la tierra!

84

1 ¡Cuán amables son tus moradas, Oh YHVH Sebaot!

2 Mi alma anhela y aun desea con ansias los atrios de YHVH, Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos. En tus altares, oh YHVH Sebaot, Rey mío y Dios mío.

4 ¡Cuán bienaventurados son los que habitan en tu Casa! Perpetuamente te alabarán.Selah

5 ¡Cuán bienaventurado es el hombre que tiene en ti sus fuerzas, En cuyo corazón están las sendas!

6 Atravesando el valle de Baca lo cambian en fuente, Y la lluvia temprana lo cubre de bendición.

7 Irán de poder en poder, Verán a ’Elohim en Sión.

8 ¡Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, oye mi oración! ¡Presta oído, oh Dios de Jacob! Selah

9 Ve, oh ’Elohim, escudo nuestro, Y mira el rostro de tu ungido.

10 Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos. Escogería antes estar a la puerta de la Casa de mi Dios, Que habitar en las tiendas de maldad.

11 Porque sol y escudo es YHVH ’Elohim, Favor y honor concede YHVH, No quitará el bien a los que andan en integridad.

12 ¡Oh YHVH Sebaot, cuán bien aventurado es el hombre que confía en ti!

85

1 Oh YHVH, has sido propicio a tu tierra, Volviste la cautividad de Jacob.

2 Cargaste con la iniquidad de tu pueblo, Cubriste todo su pecado.Selah

3 Depusiste toda tu indignación, Te apartaste del ardor de tu ira.

4 Restáuranos, oh Dios de nuestra salvación, Y haz cesar tu ira de sobre nosotros.

5 ¿Estarás indignado contra nosotros para siempre? ¿Extenderás tu ira de generación en generación?

6 ¿No volverás Tú a darnos vida, Para que tu pueblo se regocije en ti?

7 ¡Muéstranos, oh YHVH, tu misericordia Y danos tu salvación!

8 Escucharé lo que dirá Ha-’El; YHVH hablará de paz a su pueblo y a sus santos, Para que no vuelvan a la insensatez.

9 Ciertamente cercana está su salvación a los que lo temen, Para que habite la gloria en nuestra tierra.

10 La misericordia y la verdad se encontraron; La justicia y la paz se besaron.

11 La verdad brotará de la tierra, Y la justicia mirará desde los cie los.

12 Ciertamente YHVH dará el bien, Y nuestra tierra dará su fruto.

13 La justicia irá delante de Él, Y nos pondrá en el camino de sus pasos.

86

1 ¡Oh YHVH, inclina tu oído y respóndeme! Porque estoy afligido y menesteroso.

2 Guarda mi alma, porque soy piadoso, Dios mío, salva a tu siervo que en ti confía.

3 Oh Adonay, ten misericordia de mí, Porque a ti clamo todo el día.

4 Oh Adonay, alegra el alma de tu siervo, Porque a ti elevo mi alma.

5 Porque Tú Adonay, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.

6 Oh YHVH, oye mi oración, Y atiende a la voz de mis ruegos.

7 En el día de mi adversidad te llamaré, Porque Tú me responderás.

8 Oh Adonay, no hay como Tú entre los dioses, Ni obras como las tuyas.

9 Oh Adonay, todas las naciones que hiciste vendrán y se postrarán delante de ti, Y glorificarán tu Nombre,

10 Porque Tú eres grande, y hacedor de maravillas; ¡Sólo Tú eres ’Elohim!

11 Enséñame, oh YHVH, tu camino; caminaré en tu verdad; Afirma mi corazón, para que tema tu Nombre.

12 ¡Oh Adonay, Dios mío, te alabaré con todo mi corazón, Y glorificaré tu Nombre para siempre!

13 Porque tu misericordia ha sido grande para conmigo, Has librado mi alma de las pro fundidades del Seol.

14 ¡Oh ’Elohim! los soberbios se levantaron contra mí, Y una banda de violentos busca mi vida, Y no te han tenido en cuenta.

15 Pero Tú, Adonay, eres un Dios compasivo y misericordioso, Lento para la ira y grande en misericordia y verdad.

16 Mírame, y ten misericordia de mí, Da tu fortaleza a tu siervo Y salva al hijo de tu sierva.

17 Muéstrame alguna señal de tu favor, Véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados, Porque Tú, oh YHVH, me has ayudado y consolado.

87

1 Él la fundó sobre los santos montes.

2 Ama YHVH las puertas de Sión Más que todas las moradas de Jacob.

3 Cosas gloriosas se dicen de ti, ¡Oh ciudad de Dios!Selah

4 Yo haré mención de Rahab, y de Babilonia entre los que me conocen, He aquí Filistea, Tiro y Etiopía: Éste nació allá.

5 Y de Sión se dirá: Éste y aquél han nacido en ella, Y ’Elyón mismo la establecerá.

6 YHVH contará al inscribir a los pueblos: Éste nació allí. Selah

7 Entonces los que cantan y los que danzan dirán: ¡Todas mis fuentes están en ti!

88

1 Oh YHVH, Dios de mi salvación, Día y noche clamo delante de ti.

2 Llegue mi oración a tu presencia, inclina tu oído a mi clamor.

3 Porque mi alma está hastiada de males, Y mi vida se acerca al Seol.

4 Soy contado entre los que descienden al sepulcro, He llegado a ser como un varón sin fuerza,

5 Confinado entre los muertos, como los traspasados que yacen en el sepulcro, De quienes ya no te acuerdas, que han sido cortados por tu mano.

6 Me has puesto en el hoyo más profundo, En tinieblas abismales, en profundidades.

7 Tu ira gravita sobre mí; Me afliges con todas tus olas.Selah

8 Has alejado a mis conocidos de mí, Me has hecho repugnante para ellos, Estoy encerrado, y no puedo salir.

9 Oh YHVH, los ojos se me nublan de pesar; Cada día te invoco, y tiendo mis manos hacia ti:

10 ¿Harás milagros por los muertos? ¿Se levantarán las sombras para darte gracias?Selah

11 ¿Se anunciará en el sepulcro tu misericordia, Y tu fidelidad en el Abadón?

12 ¿Serán reconocidas tus maravillas en las tinieblas, O tu justicia en la tierra del olvido?

13 Pero yo a ti, oh YHVH, te pido auxilio: De mañana irá a tu encuentro mi súplica.

14 ¿Por qué, oh YHVH, desechas mi alma y me escondes tu rostro?

15 Desde mi juventud he estado afli gido y a punto de morir, He soportado tus terrores, estoy desconcertado.

16 Sobre mí ha pasado tu grande ira, Tus terrores me han cortado,

17 Como aguas me rodean todo el día, A una me han cercado.

18 Alejaste de mí a mis amigos y compañeros, Y mi compañía son las tinieblas.

89

1 Las misericordias de YHVH cantaré perpetuamente, De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca;

2 Porque dije: La misericordia será edificada para siempre, En los cielos mismos establecerás tu verdad.

3 Hice pacto con mi escogido, Juré a David mi siervo, diciendo:

4 Confirmaré tu linaje para siempre, Y edificaré tu trono de generación en generación,Selah

5 Los cielos confesarán tus maravillas, oh YHVH, Y también tu fidelidad en la congregación de los santos.

6 Porque, ¿quién entre los cielos puede compararse a YHVH? ¿Quién entre los seres divinos se asemeja a YHVH,

7 Dios terrible en el consejo de los santos, Temido por todos los que están a su alrededor?

8 Oh YHVH, ’Elohim Sebaot, ¿quién como Tú, poderoso YH? Tu fidelidad te rodea.

9 Tú dominas la soberbia del mar; Cuando se encrespan sus olas, Tú las sosiegas.

10 Como a herido de muerte, Tú quebrantaste a Rahab; Con tu brazo fuerte esparciste a tus enemigos.

11 Tuyos son los cielos, tuya también la tierra, El mundo y su plenitud, Tú lo fundaste.

12 El norte y el sur, tú los creaste, El Tabor y el Hermón se regoci jan en tu Nombre.

13 Tuyo es el brazo potente, Fuerte es tu mano, Exaltada tu diestra.

14 La justicia y el derecho son el fundamento de tu trono, La misericordia y la verdad van delante de tu rostro.

15 ¡Bienaventurado el pueblo que conoce el grito de júbilo! Andarán a la luz de tu rostro, oh YHVH;

16 En tu Nombre se alegrarán todo el día, Y por tu justicia serán enaltecidos.

17 Porque Tú eres el esplendor de su potencia, Y por tu buena voluntad exaltarás nuestro poderío,

18 Pues de YHVH es nuestro escudo, Del Santo de Israel, nuestro Rey.

19 Antiguamente hablaste en visión a tus santos, Dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso, He exaltado a uno escogido de entre el pueblo.

20 Hallé a David mi siervo, Lo ungí con mi santa unción,

21 Mi mano estará siempre con él, Mi brazo también lo fortalecerá.

22 El enemigo no podrá hacer recla mo sobre él, Ni el maligno lo quebrantará,

23 Porque Yo aplastaré a sus adver sarios delante de él, Y heriré a los que lo aborrecen.

24 Mi fidelidad y mi misericordia estarán con él, Y en mi Nombre será exaltado su poder.

25 Pondré asimismo su mano sobre el mar, Y los ríos sobre su diestra.

26 Él clamará a mí: ¡Tú eres mi Padre, Mi Dios y la Roca de mi salvación!

27 Yo también lo constituiré por pri mogénito, El más excelso de los reyes de la tierra.

28 Para siempre le conservaré mi misericordia, Y mi pacto con él será firme.

29 Así estableceré su linaje para siempre, Y su trono como los días de los cielos.

30 Si sus hijos abandonan mi Ley, Y no andan en mis ordenanzas;

31 Si profanan mis estatutos, Y no guardan mis mandamientos,

32 Entonces visitaré con vara su tras gresión, Y con azotes su iniquidad.

33 Pero no quitaré de él mi misercordia, Ni faltaré a mi fidelidad.

34 No olvidaré mi Pacto, Ni mudaré lo que salió de mis labios.

35 Una vez juré por mi santidad, Y no mentiré a David:

36 Su linaje será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí.

37 Será establecido para siempre, como la luna, Testigo fiel en el firmamento. Selah

38 Pero ahora Tú desechas a tu sier vo y menosprecias a tu ungido, Te has airado con él.

39 Rompiste la alianza con tu siervo, Has derribado su corona por tierra;

40 Has desportillado todos sus valla dos, Y convertido en ruinas sus forta lezas.

41 Todos los que pasan de camino lo saquean, Ha venido a ser oprobio para sus vecinos.

42 Has hecho exaltar la diestra de sus adversarios, Has hecho alegrar a todos sus enemigos.

43 Has hecho embotar el filo de su espada, Y que no esté firme en la batalla.

44 Has hecho cesar su gloria Y has echado su trono por tierra.

45 Has hecho que los días de su juventud se acorten, Y sean cubiertos de ignominia. Selah

46 ¿Hasta cuándo, oh YHVH? ¿Te esconderás para siempre? ¿Hasta cuándo arderá tu ira como el fuego?

47 Recuerda cuán breve es mi tiem po, ¿Has creado en vano a todos los hijos del hombre?

48 ¿Qué hombre vivirá sin ver la Muerte? ¿Quién podrá librar su alma de la garra del Seol? Selah

49 Oh Adonay, ¿dónde están tus antiguas misericordias, que en tu fidelidad juraste a David?

50 ¡Acuérdate, oh Adonay, del oprobio de tus siervos, opro bio que llevo en mi seno de parte de todas las muchas naciones!

51 Acuérdate de que tus enemigos han afrentado, oh YHVH, Han afrentado las pisadas de tu ungido.

52 ¡Bendito sea YHVH para siempre! Amén, amén.

90

1 ¡Oh Adonay, Tú has sido nuestra morada De generación en generación!

2 Antes que los montes fueran engendrados, Y dieras a luz la tierra y el mundo, Desde la eternidad y hasta la eternidad, Tú eres ’El.

3 Haces que el hombre vuelva al polvo, Y dices: Volveos, hijos de Adam.

4 Porque mil años delante de tus ojos Son como el día de ayer, que pasó, Y como una de las vigilias de la noche.

5 Los arrastras como una inundación, Son como un sueño al amanecer, Como la hierba que crece:

6 A la mañana reverdece y florece, A la tarde se marchita y se seca.

7 ¡Cómo somos consumidos por tu ira Y turbados por tu indignación!

8 Pusiste nuestras iniquidades ante ti, Nuestras cosas ocultas a la luz de tu rostro,

9 Ciertamente todos nuestros días declinan a causa de tu ira; Consumimos nuestros años como un suspiro.

10 Los días de nuestros años son setenta años, Y en los robustos, ochenta años, Pero todo su orgullo no es más que afán y vanidad, Porque pronto pasan … y volamos.

11 ¿Quién conoce el poder de tu ira y de tu indignación conforme al temor que se te debe?

12 Enséñanos a contar nuestros días de tal modo, Que traigamos al corazón sabiduría.

13 ¡Vuélvete, YHVH! ¿Hasta cuándo? ¡Ten compasión de tus siervos!

14 ¡Sácianos presto de tu misericordia, Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días!

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste, Y los años en que hemos visto males.

16 Manifiesta en tus siervos tu obra, Y sobre sus hijos tu gloria,

17 Y la hermosura de Adonay nuestro Dios sea sobre nosotros; Y confirma sobre nosotros la obra de nuestras manos; ¡Sí, la obra de nuestras manos confirma!

91

1 El que habita al abrigo de ’Elyón Morará bajo la sombra de ’El-Shadday.

2 Diré yo a YHVH: ¡Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios en quien confío!

3 Él te librará del lazo del pajarero, De la peste destructora.

4 Con sus plumas te cubrirá Y debajo de sus alas hallarás refugio, Escudo y adarga es su verdad.

5 No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día,

6 Ni pestilencia que ande en oscuridad, Ni mortandad que en medio del día destruya.

7 Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, Pero a ti no llegará.

8 Ciertamente con tus ojos mirarás, Y verás la paga de los impíos.

9 Por cuanto has puesto a YHVH, que es mi refugio, A ’Elyón, por habitación tuya,

10 No te sobrevendrá mal, Ni plaga alguna tocará tu morada,

11 Pues a sus ángeles mandará acer ca de ti, Que te guarden en todos tus cami nos,

12 Sobre las palmas te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra,

13 Sobre el león y el áspid pisarás, Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, Yo también lo libraré, Lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi Nombre.

15 Me invocará y Yo le responderé, Con él estaré en la angustia, Lo libraré y lo glorificaré,

16 Lo saciaré de larga vida, Y haré que vea mi salvación.

92

1 ¡Bueno es alabarte, oh YHVH, Y cantar salmos a tu nombre, oh ’Elyón!

2 Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu fidelidad en las noches,

3 Con el decacordio y el salterio, Con el dulce tono del arpa.

4 Oh YHVH, ciertamente me has hecho alegrar en tu obra; Por las obras de tus manos doy gritos de júbilo.

5 ¡Cuán grandes son tus obras, oh YHVH! Muy profundos son tus pensamientos.

6 El hombre torpe no lo sabe, El insensato no entiende esto:

7 Cuando los malvados reverdecen como la hierba, Y florecen todos los que hacen iniquidad, Es para que sean destruidos eternamente.

8 Pero Tú, YHVH, eres exaltado por siempre.

9 Porque he aquí tus enemigos, oh YHVH, He aquí tus enemigos perecerán; Serán dispersados todos los que hacen iniquidad.

10 Pero Tú aumentarás mi fuerza como la del búfalo, Seré ungido con aceite fresco,

11 Y mis ojos mirarán por encima de mis enemigos, Y mis oídos oirán de aquellos ini cuos que se levantaron contra mí.

12 El justo florecerá como la palmera, Crecerá como cedro en el Líbano,

13 Plantados en la Casa de YHVH, Florecerán en los atrios de nuestro Dios.

14 Aun en la vejez darán fruto, Estarán llenos de savia y verdor,

15 Para manifestar que YHVH es recto, Mi Roca es, y no hay injusticia en Él.

93

1 ¡YHVH reina! se ha vestido de majestad! YHVH se viste y se ciñe de poder. El mundo está establecido y no será conmovido.

2 Tu trono está establecido desde la antigüedad, Tú eres desde la eternidad.

3 Oh YHVH, los torrentes se elevan, Las crecientes han alzado su voz, Las olas hacen oír su estruendo.

4 YHVH en las alturas es más poderoso que el estruendo de muchas aguas, Que las recias olas del mar.

5 Tus testimonios son firmes en gran manera. Oh YHVH, la santidad es propia de tu Casa, Por los siglos y para siempre.

94

1 ¡Oh YHVH, Dios vengador! ¡Oh Dios vengador, aparece!

2 ¡Levántate, oh Juez de la tierra, y da el pago a los soberbios!

3 ¿Hasta cuándo los malvados, oh YHVH, Hasta cuándo se exaltarán los malvados?

4 ¿Hasta cuándo hablarán insolencias, y se vanagloriarán todos los que hacen iniquidad?

5 A tu pueblo quebrantan, oh YHVH, Y oprimen a tu heredad;

6 Asesinan a la viuda y al extranjero, matan a los huérfanos,

7 Y dicen: No lo verá YH, El Dios de Jacob no lo tomará en cuenta.

8 Entended, torpes del pueblo, Y vosotros necios: ¿Cuándo actuaréis sabiamente?

9 El que hizo el oído, ¿no oirá? El que formó el ojo, ¿no verá?

10 El que corrige a las naciones, ¿no castigará? El que enseña al hombre el cono cimiento, ¿no conocerá?

11 YHVH conoce los pensamientos del hombre, Que son vanidad.

12 ¡Cuán bienaventurado es el varón a quien Tú, oh YH, corriges e instruyes en tu Ley!

13 Para darle descanso de los días malos, Mientras la fosa se cava para los inicuos.

14 Porque YHVH no abandonará a su pueblo, Ni desamparará a su heredad,

15 Porque el juicio retornará a la justicia, Y todos los rectos de corazón irán en pos de ella.

16 ¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién se mantendrá en pie por mí contra los que hacen iniqui dad?

17 Si no me ayudara YHVH, Pronto mi alma moraría en el silencio.

18 Cuando digo: ¡Mi pie resbala! Tu misericordia, oh YHVH, me sustenta.

19 Cuando mis inquietudes se multi plican en mí, Tus consuelos deleitan mi alma.

20 ¿Se aliará contigo el trono de iniquidad, Que mediante presuntas leyes comete agravios?

21 Conspiran en tropa contra la vida del justo, Y condenan a muerte al inocente.

22 Pero YHVH me ha sido por refugio, Mi Dios, por roca de mi confianza.

23 Él hará volver sobre ellos su iniquidad, Y los aniquilará en su propia mal dad, YHVH nuestro Dios los aniquilará.

95

1 ¡Venid, cantemos con gozo a YHVH! ¡Aclamemos con júbilo a la Roca de nuestra salvación!

2 Entremos en su presencia con acción de gracias, Aclamémosle con salmos.

3 Porque YHVH es Dios grande, Y gran Rey sobre todos los dioses,

4 En su mano están las profundidades de la tierra, Y suyas son las alturas de los montes.

5 Suyo es el mar, pues Él lo hizo, Y sus manos formaron la tierra firme.

6 ¡Venid, inclinémonos y postrémonos, Arrodillémonos ante la presencia de YHVH, nuestro Hacedor!

7 Porque Él es nuestro Dios, Y nosotros pueblo de su prado y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz,

8 No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, Como en el día de Masá en el desierto,

9 Donde me tentaron vuestros padres; Debatieron, aunque habían visto mi obra.

10 Durante cuarenta años estuve dis gustado con aquella generación, Y dije: Es un pueblo que divaga en su corazón, Y no han conocido mis caminos;

11 Por tanto, juré en mi ira Que no entrarían en mi reposo.

96

1 ¡Cantad a YHVH un cántico nuevo! ¡Cantad a YHVH toda la tierra!

2 ¡Cantad a YHVH, bendecid su Nombre! Proclamad de día en día las buenas nuevas de su salvación;

3 Relatad su gloria entre las naciones, Entre todos los pueblos sus maravillas.

4 Porque grande es YHVH, y digno de suprema alabanza, Temible sobre todos los dioses.

5 Porque todos los dioses de los pueblos son meras figuras, Pero YHVH hizo los cielos.

6 Ante Él están la gloria y la majestad, Fortaleza y hermosura hay en su Santuario.

7 Tributad a YHVH, oh familias de los pueblos, Tributad a YHVH gloria y poder.

8 Tributad a YHVH la honra debida a su Nombre, Llevad ofrenda y entrad en sus atrios.

9 Adorad a YHVH en la hermosura de la santidad, Temblad ante su presencia, toda la tierra.

10 Decid entre las naciones: ¡YHVH reina! Ciertamente Él ha afirmado el mundo, y no será conmovido. Él juzgará a los pueblos con equi dad.

11 ¡Alégrense los cielos y gócese la tierra! Brame el mar y su plenitud;

12 Regocíjese el campo y todo lo que hay en él. Entonces todos los árboles del bosque cantarán jubilosos,

13 Delante de YHVH, porque viene, Porque viene a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con fidelidad.

97

1 ¡YHVH reina! ¡Regocíjese la tierra! ¡Alégrense la multitud de las islas!

2 Las nubes y densa oscuridad lo rodean, La equidad y la justicia son el fundamento de su trono.

3 Un fuego avanza delante de Él, Que abrasa a sus adversarios en derredor.

4 Sus relámpagos iluminan el orbe, La tierra mira y se estremece.

5 Ante la presencia de YHVH las montañas se derriten como cera, Delante del Señor de toda la tierra.

6 Los cielos hacen saber su justicia, Y todos los pueblos ven su gloria.

7 ¡Sean avergonzados todos los que sirven a imágenes talladas, Y cuantos se glorían en los ídolos! ¡Póstrense ante Él todos los dioses!

8 Lo oyó Sión y se alegró, Y las hijas de Judá se regocijaron, oh YHVH, A causa de tus juicios,

9 Porque Tú, oh YHVH, eres ’Elyón sobre toda la tierra, Infinitamente enaltecido sobre todos los dioses.

10 Los que amáis a YHVH, aborreced el mal, Él guarda las almas de sus santos, Las libra de la mano de los mal vados.

11 Luz está sembrada para el justo, Y alegría para los rectos de corazón.

12 ¡Alegraos justos en YHVH, Y dad gracias a la memoria de su santidad!

98

1 Cantad a YHVH un cántico nuevo, Porque Él ha hecho maravillas, Su santo brazo, su misma diestra lo ha salvado,

2 YHVH ha hecho notoria su salvación, Ha manifestado su justicia a vista de las naciones;

3 Ha recordado su misericordia y su fidelidad a la casa de Israel, ¡Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios!

4 ¡Aclamad a YHVH toda la tierra! ¡Prorrumpid en alabanzas, cantad, y tañed salmos!

5 Tañed salmos a YHVH con arpa, Con arpa y al son del salterio,

6 Con trompetas y al sonido del shofar. ¡Mostrad vuestro alborozo en presencia del Rey YHVH!

7 ¡Conmuévase el mar, y cuanto hay en él, El mundo, y los que en él habitan!

8 ¡Batan palmas los ríos, Y a una canten con júbilo los montes delante de YHVH!

9 Porque Él viene a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, Y a los pueblos con equidad.

99

1 ¡YHVH reina! ¡Tiemblen los pueblos! Se sienta sobre los querubines, ¡Conmuévase la tierra!

2 YHVH es grande en Sión, Y exaltado sobre todos los pueblos.

3 Confiesen todos tu grande y temible Nombre: ¡Santo es Él!

4 Y el poder del Rey es afecto a la justicia. Tú has establecido la equidad, Tú has hecho juicio y justicia en Jacob.

5 Exaltad a YHVH nuestro Dios, Y postraos ante el estrado de sus pies, ¡Santo es Él!

6 Moisés y Aarón entre sus sacerdotes, Y Samuel, entre los que invocan su Nombre, Invocaban a YHVH, y Él les respondía.

7 En columna de nube hablaba con ellos, Guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado.

8 Oh YHVH Dios nuestro, Tú mismo les respondías, Fuiste para ellos un Dios perdonador, Aunque vindicador de sus delitos.

9 Exaltad a YHVH nuestro Dios, y postraos hacia su santo monte, Porque YHVH nuestro Dios es santo.

100

1 ¡Aclamad con júbilo a YHVH toda la tierra!

2 Servid a YHVH con alegría, Venid ante su presencia con regocijo.

3 Reconoced que YHVH es ’El, Él nos hizo y suyos somos, Pueblo suyo y ovejas de su prado.

4 Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza, Dadle gracias, bendecid su Nombre,

5 Porque YHVH es bueno; Para siempre es su misericordia, Y su fidelidad de generación en generación.

101

1 ¡Cantaré acerca de tu misericordia y tu justicia! A ti, oh YHVH, entonaré salmos.

2 Observaré atentamente el camino de la integridad. ¿Cuándo vendrás a mí? Andaré en la integridad de mi corazón en medio de mi casa.

3 No consideraré ningún asunto de Belial. Aborrezco la obra de los que se desvían, no se me pegará.

4 El corazón perverso se alejará de mí, No reconoceré al malo,

5 Destruiré al que calumnia en secreto a su prójimo, No soportaré al altanero de ojos y vanidoso de corazón.

6 Sobre los fieles de la tierra fijaré mis ojos, Para que estén conmigo. El que anda en camino de integridad, éste me servirá,

7 El que practica engaño no morará en mi casa, Quien profiera mentiras no permanecerá ante mis ojos.

8 Día a día destruiré a todos los malvados de la tierra, Para extirpar de la ciudad de YHVH a todos los que obran iniquidad.

102

1 ¡Oh YHVH, escucha mi oración, Y llegue a ti mi clamor!

2 ¡No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia! ¡Inclina a mí tu oído! ¡Respóndeme pronto el día en que te invoco!

3 Porque los días se desvanecen como humo Y mis huesos arden como leña seca.

4 Mi corazón herido se agosta como la hierba, Y aun de comer mi pan me olvido.

5 Al son de mis gemidos La piel se me pega a los huesos.

6 Soy semejante a la lechuza del desierto, He venido a ser como un búho de las soledades.

7 Estoy desvelado, y me siento como pájaro sin pareja en el tejado.

8 Mis enemigos me afrentan cada día, Mis escarnecedores me maldicen.

9 He comido, pues, cenizas como pan, Y he mezclado con lágrimas mi bebida,

10 A causa de tu indignación y de tu ira, Porque me alzaste en vilo y me arrojaste.

11 Mis días son una sombra que se alarga, Y me voy secando como la hierba.

12 Tú en cambio, oh YHVH, perma neces para siempre, Tu Nombre pasa de generación en en generación.

13 Te levantarás y tendrás compasión de Sión, Porque es el momento de tener misericordia de ella, Porque ha llegado el tiempo seña lado,

14 Porque tus siervos aman sus piedras, Y miran con afecto hasta de su mismo polvo.

15 Así las naciones temerán el nombre de YHVH, Y todos los reyes de la tierra tu gloria.

16 Porque YHVH habrá reedificado a Sión, Habrá aparecido en su gloria,

17 Habrá vuelto el rostro a la oración de los desamparados, Pues no habrá despreciado su ruego.

18 Esto será escrito para la postrera generación, Para que un pueblo aún por crear alabe a YH,

19 Que se asomó desde su excelso Santuario. Desde los cielos YHVH se fijó en la tierra,

20 Para oír el lamento del cautivo, Para libertar a los condenados a muerte.

21 Así se pregonará en Sión la fama de YHVH, Y su alabanza en Jerusalem,

22 Cuando los pueblos y los reinos sean congregados a una, Para servir a YHVH.

23 Él agotó mi fuerza en el camino, Acortó mis días.

24 Digo: ¡Dios mío, no me arrebates en la mitad de mis días! Tú, cuyos años se miden por gene raciones.

25 Tú desde el principio fundaste la tierra, Y los cielos son obra de tus manos.

26 Ellos ciertamente perecerán, pero Tú permaneces. Todos ellos se desgastarán como una vestidura, Como vestido los cambiarás, y desaparecerán.

27 Pero Tú eres el mismo, Y tus años no se acaban.

28 Los hijos de tus siervos permane cerán, Y su simiente será establecida delante de ti.

103

1 Bendice alma mía a YHVH, Y bendiga todo mi ser su santo Nombre.

2 Bendice alma mía a YHVH, Y no olvides ninguno de sus beneficios.

3 Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias;

4 El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias,

5 El que sacia con bien tus anhelos, Para que rejuvenezcas como el águila.

6 YHVH es el que hace justicia, Y derecho a todos los oprimidos.

7 Dio a conocer sus caminos a Moisés, Y a los hijos de Israel sus proezas.

8 Misericordioso y clemente es YHVH, Lento para la ira y grande en misericordia.

9 No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará su enojo.

10 No ha hecho con nosotros confor me a nuestros pecados, Ni nos ha retribuido conforme a nuestras iniquidades.

11 Porque como la altura de los cie los sobre la tierra, Engrandeció su misericordia para los que lo temen.

12 Como el oriente está lejos del occidente, Así hizo alejar de nosotros nues tras transgresiones.

13 Como el padre se enternece con sus hijos, Así se enternece YHVH de los que lo temen.

14 Porque Él conoce nuestra condi ción, Se acuerda de que somos polvo.

15 El hombre, como la hierba son sus días, Florece como la flor del campo,

16 Que el viento la roza, y ya no existe, Y su lugar no la conocerá jamás.

17 Pero la misericordia de YHVH es desde la eternidad hasta la eter nidad sobre los que lo temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos,

18 Sobre los que observan su Pacto Y se acuerdan de sus preceptos para cumplirlos.

19 YHVH afirmó en los cielos su trono, Y su reino domina sobre todo.

20 Bendecid a YHVH, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecu táis su palabra, Obedeciendo la voz de su precepto.

21 Bendecid a YHVH, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.

22 Bendecid a YHVH, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su señorío, ¡Bendice, oh alma mía, a YHVH!

104

1 Bendice alma mía a YHVH. ¡Oh YHVH, Dios mío, cuánto te has engrandecido! Te has revestido de gloria y majestad,

2 Eres el que se viste de luz como con un manto, Que despliega los cielos como una cortina,

3 Que entabla sobre las aguas sus altas moradas, Que pone las nubes por su carroza, Que anda sobre las alas del viento,

4 Que hace de los vientos sus mensajeros, Y de las flamas del fuego sus ministros.

5 Estableció la tierra sobre sus cimientos, Para que nunca sea sacudida,

6 Cual vestido la cubriste con el abismo, Sobre los montes estaban las aguas.

7 A tu reprensión huyeron, A la voz de tu trueno se precipitaron.

8 Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que les habías fijado.

9 Les pusiste límite, el cual que no traspasarán, Ni volverán a cubrir la tierra.

10 Eres el que envía fuentes por los valles, Que corren entre los montes,

11 Dan de beber a todas las bestias del campo, Mitigan su sed los asnos monteses;

12 A sus orillas habitan las aves de los cielos, Trinan entre las ramas.

13 El que da de beber a los montes desde sus aposentos, Del fruto de tus obras está saciada la tierra.

14 El que hace brotar la hierba para el ganado, Y la vegetación para el servicio del hombre, Para que él saque el pan de la tierra,

15 Y el vino, que alegra el corazón del hombre; Y el aceite, que hace brillar su ros tro, Y el alimento, que sustenta el corazón del hombre.

16 Los árboles de YHVH se llenan de savia, Los cedros del Líbano que Él plantó,

17 Allí anidan las aves, La cigüeña, cuya casa está en los cipreses.

18 Los montes altos para las cabras monteses, Las peñas, madrigueras para los conejos.

19 Hizo la luna para las estaciones, Y el sol, que conoce el punto de su ocaso.

20 Traes la oscuridad y llega a ser de noche, En ella se arrastran todas las bestias del bosque.

21 Los leoncillos rugen tras la presa, Y buscan de ’El su comida.

22 Al salir el sol se recogen, Y se echan en sus guaridas.

23 Sale el hombre a su labor, A su labranza hasta la tarde.

24 ¡Cuán innumerables son tus obras, oh YHVH! Hiciste todas ellas con sabiduría, La tierra está llena de tus posesio nes.

25 He allí el grande y ancho mar, Donde hay un hervidero innume rable de seres, Seres pequeños y grandes.

26 Allí navegan las naves, Allí ese Leviatán que formaste para que jugueteara en él.

27 Todos ellos esperan en ti Para que les des comida a su tiempo.

28 Les das y recogen; Abres tu mano, y se sacian del bien.

29 Cuando ocultas tu rostro, se tur ban, Si retiras el soplo, dejan de ser, Y vuelven a su polvo.

30 Si envías tu hálito, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.

31 ¡Sea la gloria de YHVH para siempre! ¡Alégrese YHVH en sus obras!

32 El cual mira a la tierra, y ella tiembla, Toca los montes, y humean.

33 A YHVH cantaré en mi vida, A mi Dios entonaré salmos mientras viva.

34 Séale agradable mi meditación; Yo me regocijaré en YHVH.

35 ¡Desaparezcan de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser! ¡Bendice alma mía a YHVH! ¡Alabad a YH!

105

1 ¡Alabad a YHVH, e invocad su Nombre! Dad a conocer sus obras entre los pueblos.

2 ¡Cantadle, entonadle salmos! Meditad en todas sus maravillas.

3 Gloriaos en su santo Nombre, Alégrese el corazón de los que buscan a YHVH.

4 Buscad a YHVH y su poder, Buscad siempre su rostro.

5 Recordad las maravillas que Él hizo, De sus prodigios y de los juicios de su boca,

6 ¡Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, su escogido!

7 Él es YHVH nuestro Dios, En toda la tierra están sus juicios.

8 Se acordó para siempre de su Pacto, De la promesa que ordenó para mil generaciones,

9 Pacto que hizo con Abraham, Y su juramento a Isaac,

10 Que estableció a Jacob por decreto, A Israel por alianza sempiterna,

11 Diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán, Como porción de vuestra heredad.

12 Cuando ellos eran unos pocos mortales, Muy pocos, y forasteros en ella,

13 Pues vagaban de nación en nación, Y de un reino a otro pueblo,

14 No permitió que hombre alguno les hiciera agravio, Y por su causa reprendió a reyes, diciendo:

15 No toquéis a mis ungidos, Ni hagáis mal a mis profetas.

16 Trajo hambre sobre la tierra, Y quebrantó todo sustento de pan.

17 Envió un varón delante de ellos, A José, vendido como esclavo.

18 Afligieron sus pies con grillos, En hierro fue puesta su alma,

19 Hasta que se cumplió su predic ción, El vaticinio de YHVH lo puso a prueba.

20 El rey envió y lo soltó, El soberano le abrió la prisión.

21 Lo puso por señor de su casa, Y por gobernador de todas sus posesiones,

22 Para que disciplinara a sus prínci pes como él quisiera, E hiciera sabios a sus ancianos.

23 Después entró Israel en Egipto, Y Jacob peregrinó en la tierra de Cam.

24 Hizo que su pueblo fuera muy fecundo, Y los hizo más fuertes que sus adversarios.

25 Cambió el corazón de ellos para que aborrecieran a su pueblo, Para que obraran astutamente contra sus siervos.

26 Envió a Moisés su siervo, Y a Aarón, al cual había escogido.

27 Por medio de ellos manifestó las palabras de sus señales, Y sus maravillas en la tierra de Cam.

28 Envió tinieblas, y trajo oscuridad, Sin embargo, se rebelaron contra sus palabras.

29 Volvió sus aguas en sangre, E hizo morir sus peces.

30 Pululó su tierra de ranas, Hasta en las alcobas de sus reyes.

31 Habló, y vinieron enjambres de moscas, Y piojos en todo su territorio.

32 Les dio granizo por lluvia, Y llamas de fuego en su tierra.

33 Arrasó sus viñas y sus higueras, Y destrozó los árboles de su territorio.

34 Habló, y vinieron langostas Y saltamontes sin número,

35 Que devoraron toda la hierba en su tierra, Y se comieron el fruto de su suelo.

36 Golpeó también a todo primogé nito en su tierra, Las primicias de todo su vigor viril.

37 Los sacó con plata y oro, Y entre sus tribus no hubo quien tropezara.

38 Egipto se alegró de que salieran, Porque su terror había caído sobre ellos.

39 Extendió una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche.

40 Pidieron, e hizo venir codornices, Y los sació de pan del cielo.

41 Abrió la roca, y brotaron aguas, Corrieron por los sequedales como un río.

42 Porque se acordó de su santa Palabra Dada a Abraham su siervo.

43 Sacó, pues, a su pueblo con gozo, Con cánticos de júbilo a sus esco gidos,

44 Y les dio las tierras de las nacio nes, Y tomaron posesión el fruto del trabajo de los pueblos,

45 Para que guardaran sus estatutos, Y observaran sus leyes. ¡Aleluya!

106

1 ¡Aleluya! ¡Alabad a YHVH, porque Él es bueno, Porque para siempre es su misericordia!

2 ¿Quién podrá contar las proezas de YHVH? ¿Quién hará oír toda su alabanza?

3 ¡Cuán bienaventurados son los que guardan el derecho, Los que practican la justicia en todo tiempo!

4 Acuérdate de mí, oh YHVH, cuando favorezcas a tu pueblo, Visítame con tu salvación,

5 Para que yo pueda ver el bien de tus escogidos, Para que me regocije en la alegría de tu nación, Y me gloríe con tu heredad.

6 Hemos pecado juntamente con nuestros padres, Hemos hecho iniquidad, y nos comportamos impíamente.

7 Nuestros padres no entendieron tus maravillas en Egipto, No se acordaron de la multitud de tus misericordias, Sino que se rebelaron junto al mar, en el Mar Rojo.

8 Pero Él los salvó por amor de su Nombre, Para hacer notorio su poder.

9 Reprendió al Mar Rojo y quedó seco, Y los hizo pasar por las profundidades, como por un desierto.

10 Los salvó de mano del que los aborrecía, Y los redimió de mano del ene migo.

11 Cubrieron las aguas a sus enemi gos, No quedó ni uno de ellos.

12 Entonces creyeron a sus palabras, Y cantaron su alabanza.

13 Bien pronto echaron en olvido sus obras; No esperaron su consejo.

14 Apetecieron con avidez en el de sierto, Y en el yermo tentaron a Dios.

15 Él les dio lo que pedían, Pero les envió un cólico por su gula.

16 Envidiaron a Moisés en el campa mento, Y a Aarón, consagrado de YHVH.

17 Se abrió la tierra y se tragó a Datán, Y se cerró sobre Abiram y sus secuaces.

18 El fuego se encendió contra su cuadrilla, Y una llama consumió a los cul pables.

19 Hicieron becerro en Horeb, Se postraron ante una imagen de fundición.

20 Cambiaron mi gloria Por la imagen de un animal que come hierba.

21 Olvidaron a Dios, su Salvador, Que había hecho prodigios en Egipto,

22 Maravillas en la tierra de Cam, Y portentos junto al Mar Rojo.

23 Dijo entonces que los hubiera destruido, A no ser porque Moisés su esco gido, Se plantó en la brecha frente a Él, Para apartar su ira del exterminio.

24 Desdeñaron un país deleitoso, Desconfiando de su palabra,

25 Antes, murmuraron en sus tiendas, Y no obedecieron la voz de YHVH.

26 Alzando la mano les juró Que los haría caer en el desierto,

27 Que haría caer su linaje entre las naciones, Y los esparciría por las tierras.

28 Se enyugaron con Baal-Peor, Y comieron de lo sacrificado a los ídolos muertos.

29 Lo provocaron con sus hechos, Y una plaga irrumpió entre ellos.

30 Pero Finees se alzó e hizo justicia, Y la plaga se detuvo,

31 Y le fue contado a su favor Por generaciones para siempre.

32 Lo irritaron en las aguas de Meribá, Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,

33 Porque hicieron rebelar su espíritu, Y él habló precipitadamente con sus labios.

34 No destruyeron a los pueblos, Que YHVH les había mandado,

35 Antes, se mezclaron con gentiles, E imitaron sus costumbres,

36 Y sirvieron a sus ídolos, Y cayeron en su trampa,

37 Inmolaron sus hijos y sus hijas a los demonios,

38 Derramaron sangre inocente, La sangre de sus hijos y de sus hijas, Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán, Y la tierra fue contaminada con delitos de sangre.

39 Así se contaminaron con sus obras, Y se prostituyeron con sus hechos.

40 Por tanto la ira de YHVH se encendió contra su pueblo, Y abominó su heredad;

41 Los entregó en mano de gentiles, Y quienes los aborrecían se ense ñorearon de ellos.

42 Sus enemigos los oprimían, Y eran quebrantados bajo su poder.

43 ¡Cuántas veces los libró! Pero ellos, obstinados en su actitud, Se hundían en su maldad.

44 Con todo, Él miraba su angustia Y oía su clamor,

45 Se acordaba de su Pacto con ellos, Y se compadecía conforme a la multitud de sus misericordias.

46 Hizo que tuvieran piedad Todos los que los tenían cautivos.

47 Oh YHVH, Dios nuestro, sálvanos Y recógenos de entre las naciones, Para que alabemos tu santo Nombre, Para que nos gloriemos en tu ala banza.

48 ¡Bendito sea YHVH, Dios de Israel, Desde la eternidad y hasta la eternidad! Y todo el pueblo diga: ¡Amén! ¡Aleluya!

107

1 ¡Alabad a YHVH, porque Él es bueno, Porque para siempre es su misericordia!

2 Díganlo los redimidos de YHVH, Los que ha redimido del poder del enemigo,

3 Y los ha congregado de las tierras, Del oriente y del occidente, Del Aquilón y del mar.

4 Deambularon por un desierto solitario y sin camino, Sin hallar ciudad donde vivir,

5 Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos.

6 Pero clamaron a YHVH en su angustia, Y los libró de su tribulación.

7 Los condujo por un camino llano, Para que dieran con una ciudad habitable.

8 ¡Den gracias a YHVH por su misericordia, Y por sus maravillas para con los hijos del hombre!

9 Porque Él sacia al alma sedienta, Y colma de bienes al alma hambrienta.

10 Moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en cadenas,

11 Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de ’El, Y aborrecieron el consejo de ’Elyón.

12 Por eso humilló sus corazones con duros trabajos, Tropezaron, y no hubo quien ayudara.

13 Pero en su angustia clamaron a YHVH, Y los libró de su tribulación;

14 Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y desligó sus ataduras.

15 ¡Den gracias a YHVH por su misericordia Y por sus maravillas para con los hijos del hombre!

16 Porque quebró las puertas de bronce, Y arrancó los cerrojos de hierro.

17 Andaban afligidos por sus rebeliones, Ayunando por sus maldades,

18 Aborrecieron todo manjar, Y ya tocaban las puertas de la muerte,

19 Pero clamaron a YHVH en su angustia, Y Él los libró de su tribulación;

20 Envió su palabra y los sanó, Y los libró del sepulcro.

21 ¡Den gracias a YHVH por su misericordia, Y por sus maravillas para con los hijos del hombre!

22 Y ofrezcan sacrificios de acción de gracias, Y publiquen sus obras con cánti cos de júbilo.

23 Se adentraron en naves por el mar, Para traficar en las inmensas aguas,

24 Contemplando las obras de YHVH, Sus maravillas en lo profundo.

25 Mandó alzarse un viento tempes tuoso, Que encrespó el oleaje.

26 Subían a los cielos, bajaban al abismo, Sus almas revueltas por las náuseas,

27 Rodaban y se tambaleaban como ebrios, De nada les valía su pericia.

28 Pero clamaron a YHVH en su angustia, Y los libró de su tribulación.

29 Hizo acallar la tormenta, Enmudeció el oleaje,

30 Se alegraron de la bonanza; Los condujo al puerto que anhelaban.

31 ¡Den gracias a YHVH por su misericordia, Y por sus maravillas para con los hijos del hombre!

32 Exáltenlo en la congregación del pueblo, Y alábenlo en la reunión de los ancianos.

33 Convierte ríos en un desierto, Y los manantiales en sequedales,

34 La tierra fértil en estéril, Por la maldad de quienes la habitan.

35 Vuelve el desierto en estanques, Y la tierra seca en manantiales,

36 Allí asienta a los hambrientos, Para que tengan ciudad habita ble,

37 Siembren campos y planten viñas, Que den fruto en la cosecha.

38 Los bendice, y se multiplican, Y no deja que disminuya su ganado.

39 Cuando abatidos por la carga, menguan, A causa de infortunios y congojas,

40 Él esparce menosprecio sobre los nobles, Y los descarría por un yermo sin camino.

41 Levanta al pobre de la miseria, Y multiplica sus familias como rebaños.

42 Los rectos lo verán y se alegrarán, Y la iniquidad tendrá que cerrar su boca.

43 Aquel que sea sabio y guarde estas cosas, Entenderá la gran misericordia de YHVH.

108

1 ¡Oh ’Elohim, mi corazón está firme! Cantaré y entonaré salmos, Gloria mía.

2 ¡Despiértate salterio y arpa, Que yo despertaré al alba!

3 Oh YHVH, te daré gracias entre los pueblos, Te entonaré salmos entre las naciones,

4 Porque tu misericordia llega hasta los cielos, Y tu verdad hasta el firmamento.

5 Exaltado seas sobre los cielos, oh ’Elohim, Y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria.

6 Para que sean librados tus amados, ¡Haz que tu diestra nos salve, y respóndeme!

7 Dios respondió desde su Santuario: ¡Triunfante repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot!

8 Mío es Galaad, mío es Manasés, Efraín es el yelmo de mi cabeza, Y Judá cetro de mi justicia;

9 Moab, vasija para lavarme; Sobre Edom echaré mi calzado, Y sobre Filistea lanzaré mi grito de victoria.

10 ¿Quién me conducirá a la ciudad fortificada? ¿Quién me guiará hasta Edom?

11 ¿No serás Tú, oh ’Elohim, que nos habías rechazado? Oh ’Elohim ¿no saldrás más con nuestros ejércitos?

12 ¡Socórrenos contra el adversario, Pues vana es la ayuda del hombre!

13 ¡Con ’Elohim haremos proezas! Él hollará a nuestros enemigos.

109

1 ¡Oh Dios de mi alabanza, no ensordezcas!

2 Porque una boca malvada y una boca engañosa se ha abierto contra mí; Han hablado de mí con lengua mentirosa.

3 Con palabras de odio me han rodeado, Y pelearon contra mí sin causa.

4 En pago de mi amor me son adversarios, Aunque yo oraba.

5 Me devuelven mal por bien, Y odio por mi amor, diciendo:

6 ¡Levanta sobre él al impío, Y sea Satanás a su diestra!

7 ¡Salga culpable cuando sea juzgado, Y conviértase su oración en pecado!

8 ¡Sean pocos sus días, Y tome otro su oficio!

9 ¡Sean sus hijos huérfanos, Y su mujer viuda!

10 ¡Vaguen errantes sus hijos y men diguen, Y busquen su pan expulsados de sus ruinas!

11 ¡Apodérense usureros de todo lo que tiene, Y extraños saqueen su trabajo!

12 No tenga quien le haga misericor dia, Ni haya quien se compadezca de sus huérfanos.

13 ¡Sea exterminada su posteridad! ¡Sea su nombre borrado en la segunda generación!

14 Venga en memoria ante YHVH la iniquidad de sus padres, Y no sea borrado el pecado de su madre;

15 Estén siempre delante de YHVH, Para que Él corte de la tierra su memoria,

16 Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, Sino que persiguió al hombre afligido y menesteroso, Al quebrantado de corazón, para darle muerte.

17 Amó la maldición, y ésta le sobrevino, Rehusó la bendición, y ella se alejó de él.

18 Como de su manto, se vistió de maldición, Y ella entró como agua en sus entrañas, Como aceite en sus huesos.

19 ¡Séale cual vestido que lo cubra, Y como cinto que lo ciña siempre!

20 Así pague YHVH a los que me acusan, A los que dicen mal contra mi alma.

21 Tú, en cambio, oh YHVH, Señor mío, Trata conmigo por amor de tu Nombre, Líbrame, porque tu misericordia es buena.

22 Porque yo estoy afligido y necesi tado, Y mi corazón está herido dentro de mí.

23 Voy pasando cual sombra que declina, Me sacuden como a la langosta.

24 Se me doblan las rodillas a causa del ayuno, Y mi carne desfallece por falta de gordura.

25 Soy la burla de ellos, Me miran, y menean la cabeza.

26 ¡Ayúdame YHVH Dios mío! ¡Sálvame conforme a tu miseri cordia!

27 Entiendan que ésta es tu mano, Que Tú, oh YHVH, has hecho esto.

28 Maldigan ellos, pero Tú bendice, Se han levantado, pero serán avergonzados, Y tu siervo se alegrará.

29 Mis acusadores serán vestidos de infamia, Y la confusión los envolverá como un manto.

30 Daré gracias a YHVH en gran manera con mi boca, En medio de muchos lo alabaré,

31 Porque Él se puso a la diestra del pobre, Para salvar su alma de los que lo juzgan.

110

1 Oráculo de YHVH a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

2 YHVH enviará desde Sión la vara de tu poder: Domina en medio de tus enemigos.

3 En el día de tu poder, tu pueblo se ofrecerá voluntariamente, En la hermosura de la santidad. Desde el vientre de la aurora, Tienes el rocío de tu juventud.

4 Juró YHVH y no se retractará: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

5 Adonay está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira.

6 Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará cabezas sobre un inmenso territorio;

7 Beberá del torrente en el camino, Por lo cual levantará la cabeza.

111

1 ¡Aleluya! Daré gracias a YHVH con todo el corazón En la reunión íntima de los rectos y en la asamblea.

2 Grandes son las obras de YHVH, Dignas de ser escudriñadas por cuantos en ellas se deleitan.

3 Gloria y hermosura hay en su obra, Y su justicia permanece para siempre.

4 Hizo memorables sus maravillas; Clemente y misericordioso es YHVH.

5 Dio alimento a los que lo temen, Para siempre se acordará de su Pacto.

6 El poder de sus obras manifestó a su pueblo, Dándole la heredad de las naciones.

7 Las obras de sus manos son verdad y justicia, Todos sus mandamientos son fieles;

8 Afirmados eternamente y para siempre, Hechos sobre verdad y rectitud.

9 Ha enviado redención a su pueblo; Ha establecido su Pacto para siempre; Santo y terrible es su Nombre.

10 El principio de la sabiduría es el temor de YHVH, Sano juicio tienen los que lo prac tican; Su alabanza permanece para siempre.

112

1 ¡Aleluya! ¡Oh, las bienaventuranzas del hombre que teme a YHVH, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera!

2 Su linaje será poderoso en la tierra, La generación de los rectos será bendita.

3 Bienes y riquezas hay en su casa, Y su justicia permanece para siempre.

4 Para el recto resplandece luz en las tinieblas; Es clemente, misericordioso, y justo.

5 El hombre de bien tiene misericordia y presta, Conduce rectamente sus asuntos,

6 Por lo cual nunca será conmovido. El justo será recordado para siempre,

7 No tendrá temor de malas noticias, Su corazón está firme, confiado en YHVH.

8 Su corazón está asegurado, nada temerá, Hasta que vea por encima de sus adversarios.

9 Reparte, da a los pobres, Su justicia permanece para siempre, Su poder será exaltado con gloria.

10 Lo verá el malvado y se irritará, Crujirá los dientes, pero será consumido; La ambición de los malos perecerá.

113

1 ¡Aleluya! ¡Alabad, siervos de YHVH, Alabad el nombre de YHVH!

2 ¡Bendito sea el nombre de YHVH Desde ahora y para siempre!

3 Desde el nacimiento del sol hasta su ocaso, Sea alabado el nombre de YHVH.

4 YHVH se eleva sobre todas las naciones, Y sobre los cielos su gloria.

5 ¿Quién como YHVH nuestro Dios, Entronizado en las alturas,

6 Que se rebaja para mirar En los cielos y en la tierra?

7 Que levanta del polvo al pobre, Que saca del basurero al miserable,

8 Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo.

9 Que hace sentar en familia a la estéril, Gozosa en ser madre de hijos. ¡Aleluya!

114

1 Cuando Israel salió de Egipto, La casa de Jacob de un pueblo de lengua extraña,

2 Judá fue su santuario, E Israel su señorío.

3 El mar lo vio y huyó, El Jordán se volvió atrás.

4 Los montes saltaron como carneros, Los collados como corderos.

5 ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que retrocediste?

6 ¿Por qué, oh montes, saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderos?

7 ¡Tiembla, oh tierra, en presencia de Adón, En presencia del Dios de Jacob,

8 Que convirtió la peña en estanque de aguas, Y el pedernal en manantial de aguas.

115

1 No a nosotros, oh YHVH, no a nosotros, Sino a tu Nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad.

2 ¿Por qué han de decir los gentiles: Dónde está su Dios?

3 Nuestro Dios está en los cielos, Todo lo que quiere hace.

4 Los ídolos de ellos son plata y oro, Obra de manos de hombre.

5 Tienen boca, y no hablan, Tienen ojos, y no ven,

6 Tienen orejas, y no oyen, Tienen narices, y no huelen,

7 Tienen manos, y no palpan, Tienen pies, y no andan, No emiten sonido con su garganta.

8 Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos.

9 ¡Oh Israel, confía en YHVH! (Él es su ayuda y escudo.)

10 ¡Oh casa de Aarón, confía en YHVH! (Él es su ayuda y escudo.)

11 ¡Los que teméis a YHVH, confiad en YHVH! (Él es su ayuda y escudo.)

12 YHVH se acordó de nosotros, Él nos bendecirá, Bendecirá a la casa de Israel, Bendecirá a la casa de Aarón,

13 Bendecirá a los que temen a YHVH, A pequeños y a grandes.

14 YHVH acreciente sobre vosotros, Sobre vosotros y sobre vuestros hijos.

15 Benditos vosotros de YHVH, Que hizo los cielos y la tierra.

16 Los cielos son los cielos de YHVH, Y ha dado la tierra a los hijos del hombre.

17 No alabarán los muertos a YH, Ni cuantos bajan al silencio.

18 Pero nosotros bendecimos a YH Desde ahora y para siempre. ¡Aleluya!

116

1 Amo a YHVH, pues ha escuchado mi voz y mis súplicas,

2 Porque ha inclinado a mí su oído, Por tanto, lo invocaré en todos mis días.

3 Me rodearon los lazos de la Muerte, Me atraparon los terrores del Seol, Angustia y dolor había yo hallado.

4 Entonces invoqué el nombre de YHVH: ¡Oh YHVH, libra ahora mi alma!

5 Clemente y justo es YHVH; Sí, misericordioso es nuestro Dios.

6 YHVH guarda a los sencillos, Estaba yo postrado y me salvó.

7 Vuelve, alma mía, a tu reposo, Porque YHVH te ha colmado de favores.

8 Tú has librado mi alma de la Muerte, Mis ojos de las lágrimas, Y mis pies de los tropiezos.

9 Me encaminaré a la presencia de YHVH En la tierra de los vivientes.

10 Creí, por tanto hablé, Estando afligido en gran manera,

11 Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.

12 ¿Qué pagaré a YHVH Por todos sus beneficios para con migo?

13 ¡Tomaré la copa de la salvación, E invocaré el nombre de YHVH!

14 A YHVH cumpliré mis votos, Sí, en presencia de todo su pueblo.

15 Estimada es a los ojos de YHVH La muerte de sus santos.

16 Oh YHVH, ciertamente yo soy tu siervo, Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva, Tú desataste mis ataduras.

17 A ti ofreceré sacrificio de acción de gracias, E invocaré el nombre de YHVH.

18 A YHVH cumpliré mis votos, Sí, en presencia de todo su pueblo,

19 En los atrios de la Casa de YHVH, En medio de ti, oh Jerusalem. ¡Aleluya!

117

1 ¡Alabad a YHVH naciones todas! ¡Pueblos todos, alabadlo!

2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, Y la fidelidad de YHVH es para siempre. ¡Aleluya!

118

1 Dad gracias a YHVH, porque Él es bueno, Porque para siempre es su misericordia.

2 Diga ahora Israel, Que para siempre es su misericordia.

3 Diga ahora la casa de Aarón, Que para siempre es su misericordia.

4 Digan ahora los que temen a YHVH, Que para siempre es su misericordia.

5 En angustia clamé a YH, Y YH me respondió con liberación.

6 YHVH está conmigo, no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?

7 YHVH está conmigo entre los que me ayudan, Por tanto, yo miraré por encima de los que me aborrecen.

8 Mejor es confiar en YHVH Que confiar en el hombre.

9 Mejor es confiar en YHVH Que confiar en príncipes.

10 Todas las naciones me rodearon; En el nombre de YHVH cierta mente las destruiré.

11 Me rodearon, sí, me rodearon; En el nombre de YHVH cierta mente las destruiré.

12 Me rodearon como abejas, Se enardecieron como fuego de espinos; En el nombre de YHVH cierta mente las destruiré.

13 Fui empujado con violencia para que cayera, Pero me ayudó YHVH.

14 Mi fortaleza y mi cántico es YH, Y Él ha venido a ser mi salvación.

15 ¡Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos! ¡La diestra de YHVH hace proezas!

16 La diestra de YHVH está levanta da en alto! ¡La diestra de YHVH hace proezas!

17 No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de YH.

18 Me castigó severamente YH, Pero no me entregó a la Muerte.

19 Abridme las puertas de la justicia, Entraré por ellas, alabaré a YH;

20 Esta es la puerta de YHVH, Por ella entrarán los justos.

21 Te alabaré porque me has oído, Y has venido a ser mi salvación.

22 La piedra que desecharon los edi ficadores Ha venido a ser cabeza del ángulo.

23 De parte de YHVH es ésta, Y es admirable ante nuestros ojos.

24 Este es el día que hizo YHVH, ¡Alegrémonos y regocijémonos en él!

25 Te rogamos, oh YHVH: ¡Sálvanos ahora! Te rogamos, oh YHVH: ¡Haznos prosperar ahora!

26 ¡Bendito el que viene en el Nombre de YHVH! Desde la Casa de YHVH os bendecimos.

27 ’El es YHVH, y nos ha dado luz, ¡Atad las víctimas de la fiesta solemne a los cuernos del Altar!

28 Tú eres mi Dios y te daré gracias, Tú eres mi Dios y te exaltaré.

29 Dad gracias a YHVH porque Él es bueno, Porque para siempre es su misericordia.

119

1 ¡Cuán bienaventurados son los perfectos de camino, Los que andan en la Ley de YHVH!

2 ¡Cuán bienaventurados son los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón lo buscan!

3 En verdad no hacen iniquidad, Porque andan en sus caminos.

4 Tú nos has encomendado tus preceptos Para que sean muy guardados.

5 ¡Cómo anhelo que sean ordenados mis caminos, Para poder guardar tus estatutos!

6 Entonces no me avergonzaría Al contemplar todos tus mandamientos.

7 Te alabaré con rectitud de corazón, Cuando aprenda tus justos preceptos,

8 Guardaré tus estatutos, ¡No me abandones del todo!

9 ¿Cómo podrá el joven mantener puro su camino? ¡Guardando tu palabra!

10 Con todo mi corazón te he buscado, No permitas que me desvíe de tus mandamientos.

11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.

12 ¡Bendito Tú, oh YHVH! ¡Enséñame tus estatutos!

13 He contado con mis labios Todos los juicios de tu boca.

14 Me he regocijado en el camino de tus testimonios, Más que sobre todas las riquezas.

15 Meditaré en tus preceptos, Consideraré tus caminos.

16 Me deleitaré en tus estatutos, No me olvidaré de tu palabra.

17 Haz bien a tu siervo, Para que viva y guarde tu palabra.

18 Abre mis ojos, Y contemplaré las maravillas de tu Ley.

19 Estoy de paso en la tierra, No encubras de mí tus manda mientos.

20 Mi alma se quebranta anhelando Tus preceptos en todo tiempo.

21 Reprendiste a los soberbios: ¡Malditos los que se desvían de tus mandamientos!

22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, Pues he guardado tus testimonios.

23 Aunque los príncipes se sienten y hablen contra mí, Tu siervo medita en tus estatutos.

24 Sí, yo me deleito en tus testimonios, Porque ellos son mis consejeros.

25 Postrada en el polvo está el alma mía, Vivifícame conforme a tu palabra.

26 Te he expuesto mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos.

27 Hazme entender el camino de tus preceptos, Y meditaré en tus maravillas.

28 Mi alma se deshace de tristeza, ¡Susténtame con tu palabra!

29 Aparta de mí el camino de la mentira, Y concédeme el favor de tu Ley.

30 He escogido el camino de la fide lidad, Me he propuesto tus ordenanzas,

31 Me he apegado a tus testimonios, ¡Oh YHVH, no permitas que sea avergonzado!

32 Correré por el camino de tus mandamientos, Porque Tú habrás ensanchado mi corazón.

33 Enséñame, oh YHVH, el camino de tus estatutos, Y lo guardaré hasta el fin.

34 Hazme entender, y atesoraré tu Ley, Y la guardaré con todo el corazón.

35 Hazme andar por la senda de tus mandamientos, Porque en ella me deleito.

36 Inclina mi corazón a tus testimo nios, Y no a la avaricia.

37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad, Vivifícame en tus caminos.

38 Confirma tu palabra a tu siervo, Que es para los que te temen.

39 Aleja de mí el oprobio que temo, Porque tus preceptos son buenos.

40 He aquí, anhelo tus mandamien tos, Vivifícame en tu justicia,

41 Y venga a mí, oh YHVH, tu mise ricordia, Tu salvación, conforme a tu dicho,

42 Para dar repuesta al que me afren ta, Porque en tu palabra he confiado.

43 No quites jamás de mi boca la palabra de verdad, Porque en tus juicios espero an siosamente.

44 Así guardaré tu Ley continua mente, Eternamente y para siempre.

45 Y me encaminaré en lugar espa cioso, Porque he escudriñado tus pre ceptos.

46 Delante de reyes hablaré de tus testimonios, Y no me avergonzaré.

47 Me deleitaré en tus mandamientos, los cuales amo.

48 Alzaré mis manos hacia tus pre ceptos, los cuales amo, Y meditaré en tus estatutos.

49 Acuérdate de la palabra dada a tu siervo, En la cual me has hecho esperar ansiosamente.

50 Ella ha sido mi consuelo en mi aflicción, Porque tu promesa me ha dado vida.

51 Mucho me han escarnecido los soberbios, Pero no me he apartado de tu Ley.

52 Recordando tus antiguos manda mientos, Oh YHVH, quedé consolado.

53 Me domina la indignación a causa de los malvados, Que abandonan tu Ley.

54 Tus estatutos han venido a ser mis salmos, En la morada de mi peregrinación.

55 Recuerdo en la noche tu Nombre, oh YHVH, Y deseo guardar tu Ley.

56 Y tuve este consuelo, Porque he guardado tus preceptos.

57 Mi porción es YHVH, He resuelto guardar tus palabras.

58 He suplicado tu favor de todo corazón, Ten misericordia de mí conforme a tu dicho.

59 Consideré mis caminos, Y volví mis pies a tus testimonios.

60 Me apresuré, no me retardé En guardar tus mandamientos.

61 Lazos de impíos me han envuelto, Pero no he olvidado tu Ley.

62 A medianoche me levanto para darte gracias, Por tus justos mandamientos.

63 Soy compañero de todos los que te temen, Y de los que observan tus preceptos.

64 Oh YHVH, la tierra está llena de tu misericordia. ¡Enséñame tus estatutos!

65 Oh YHVH, bien has hecho a tu siervo, Conforme a tu palabra.

66 Enséñame a discernir y a entender, Porque en tus mandamientos he creído.

67 Antes de ser humillado, yo erraba, Pero ahora, guardo tu palabra.

68 Bueno eres Tú, y bienhechor, Enséñame tus estatutos.

69 Los soberbios forjaron mentiras contra mí, Pero yo atesoro tus preceptos de todo corazón.

70 El corazón de ellos está engrosa do como sebo, Pero yo me deleito en tu Ley.

71 Bueno me es haber sido humilla do, Para que aprenda tus estatutos.

72 Mejor me es la Ley de tu boca Que millares de oro y plata.

73 Tus manos me hicieron y me afir maron; Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.

74 Que los que te temen me vean y se alegren, Porque yo espero con ansia en tu palabra.

75 Reconozco, oh YHVH, que tus mandamientos son justos, Que con razón me afligiste.

76 Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme prometiste a tu siervo.

77 Alcáncenme tus misericordias, para que viva, Porque tu Ley es mi delicia.

78 Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calum niado; Yo meditaré en tus mandamientos.

79 Vuélvanse a mí los que te temen Y conocen tus testimonios.

80 Sea mi corazón íntegro en tus estatutos, Para que no me avergüence.

81 Mi alma desfallece por tu salva ción, Pero en tu palabra he puesto mi esperanza.

82 Mis ojos se consumen ante tu promesa, ¿Cuándo me consolarás?

83 Porque he venido a ser como odre al humo, Pero no he olvidado tus estatutos.

84 ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo juzgarás a mis persegui dores?

85 Los soberbios han cavado fosas para mí, Lo cual no es conforme a tu Ley.

86 Todos tus mandamientos son fieles, Sin causa me persiguen, ¡ayúdame!

87 Casi me han echado por tierra, Pero yo no abandono tus preceptos.

88 Vivifícame conforme a tu miseri cordia, Y guardaré los testimonios de tu boca.

89 Oh YHVH, tu palabra permanece en los cielos para siempre.

90 De generación en generación es tu fidelidad; Afirmaste la tierra, y permanece.

91 Todo subsiste hasta hoy por tu mandato, Porque todas las cosas te sirven.

92 Si tu Ley no hubiera sido mi deleite, Ya habría perecido en mi aflicción.

93 Jamás me olvidaré de tus preceptos, Porque con ellos me has vivificado.

94 Tuyo soy, ¡sálvame! Por cuanto he escudriñado tus preceptos.

95 Acéchanme los malos para des truirme, Pero yo consideraré tus testimo nios.

96 En toda perfección he visto límite, Pero tu mandamiento es amplio en gran manera.

97 ¡Oh, cuánto amo yo tu Ley! ¡Todo el día es ella mi meditación!

98 Más sabio que mis enemigos me han hecho tus mandamientos, Porque siempre están conmigo.

99 Entiendo más que todos mis maestros, Porque tus testimonios son mi meditación.

100 Comprendo más que los ancianos, Porque he guardado tus preceptos.

101 He refrenado mis pies de todo mal camino, Para guardar tu palabra.

102 No he apostatado de tus manda mientos, Porque Tú me has instruido.

103 ¡Cuán dulces son tus palabras a mi paladar! Sí, más que la miel en la boca.

104 De tus preceptos he adquirido entendimiento, Por lo cual aborrezco toda senda de mentira.

105 Lámpara a mis pies es tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

106 He jurado, y lo confirmo: Guardaré tus justos mandamien tos.

107 Estoy afligido en gran manera, ¡Oh YHVH, vivifícame con tu palabra!

108 Acepta ahora las ofrendas volun tarias de mi boca, oh YHVH, Y enséñame tus juicios.

109 Mi vida está de continuo en peli gro, Pero no he olvidado tu Ley.

110 Los impíos me tendieron lazo, Pero no me he desviado de tus preceptos.

111 Por herencia eterna he tomado tus testimonios, Porque son el gozo de mi cora zón.

112 Incliné mi corazón a cumplir tus estatutos, De continuo y hasta el fin.

113 Aborrezco a los de doble ánimo, Pero amo tu Ley.

114 Tú eres mi escondedero y mi escudo, En tu palabra he puesto mi espe ranza.

115 Apartaos de mí, perversos, Para que pueda atesorar los mandamientos de mi Dios.

116 Susténtame conforme a tu dicho, y viviré, Y no permitas que quede aver gonzado de mi esperanza.

117 Susténtame, y estaré a salvo, Y contemplaré continuamente tus estatutos.

118 Repudias a todos los que se desvían de tus estatutos, Porque sus maquinaciones son vanas.

119 Apartaste como escorias a todos los malvados de la tierra, Por eso amo tus testimonios.

120 Mi carne se estremece de temor a ti, Y ante tus juicios me lleno de pavor.

121 He actuado con justicia y rectitud, No me dejes a merced de mis opresores.

122 Sé fiador de tu siervo para bien, No me opriman los soberbios.

123 Mis ojos desfallecen por tu sal vación, Y por la promesa de tu justicia.

124 Haz con tu siervo según tu mise ricordia, Y enséñame tus estatutos.

125 Yo soy tu siervo, dame entendi miento, Y comprenderé tus testimonios.

126 Tiempo es de actuar, oh YHVH, Porque han invalidado tu Ley.

127 Por eso amo tus mandamientos Más que el oro más puro.

128 Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí toda senda de mentira.

129 ¡Maravillosos son tus testimo nios! Por eso los conserva mi alma.

130 La abertura de tus palabras alumbra, Hace entender a los simples.

131 Abrí mi boca y suspiré, Porque anhelaba tus manda mientos.

132 Vuelve tu rostro hacia mí y con cédeme tu gracia, Como acostumbras con los que aman tu Nombre.

133 Afirma mis pasos en tu palabra, Y ninguna iniquidad se enseño ree de mí.

134 Líbrame de la opresión del hombre, Así guardaré tus preceptos.

135 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo, Y enséñame tus estatutos.

136 Ríos de aguas descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu Ley.

137 Justo eres Tú, oh YHVH, Y rectos son tus mandamientos.

138 Tus testimonios que nos has encomendado son rectos, Y están llenos de fidelidad.

139 Mi celo me consume, Porque mis adversarios han olvi dado tus palabras.

140 Tu palabra es en extremo pura, Y tu siervo la ama.

141 Soy pequeño y despreciado, Pero no he olvidado tus precep tos.

142 Tu justicia es justicia eterna, Y tu Ley, verdad.

143 La angustia y la aflicción me han alcanzado, Pero tus mandamientos son mis delicias.

144 Tus testimonios son justos para siempre, ¡Dame entendimiento y viviré!

145 He clamado con todo el corazón, ¡Respóndeme, oh YHVH! Tus estatutos atesoro.

146 A ti he clamado, ¡sálvame! Y observaré tus testimonios.

147 Me anticipé al alba y clamé, Esperé con ansias en tu palabra.

148 Mis ojos se anticiparon a las vigilias de la noche, Para meditar en tu palabra.

149 Oye mi voz conforme a tu mise ricordia, Vivifícame, oh YHVH, confor me a tu decreto.

150 Mis perseguidores se acercan a la maldad, Se alejan de tu Ley.

151 Pero Tú, YHVH, estás cerca, Y todos tus mandamientos son verdaderos.

152 Hace ya mucho que entendí tus testimonios, Que los has establecido para siempre.

153 Mira mi aflicción y líbrame, Porque no me he olvidado de tu Ley.

154 Aboga por mi causa, redímeme; Y vivifícame por tu palabra.

155 Lejos de los malvados queda la salvación, Porque no escudriñan tus estatu tos.

156 ¡Oh YHVH, grande es tu miseri cordia! ¡Vivifícame conforme a tu justi cia!

157 Los enemigos que me persiguen son muchos, Pero yo no me aparto de tus tes timonios.

158 Veo a los traidores y me repug nan, Porque no guardan tu palabra.

159 ¡Mira cuánto amo tus preceptos! ¡Vivifícame, oh YHVH, confor me a tu misericordia!

160 La suma de tu palabra es verdad, Y eterno todo decreto de tu justicia.

161 Príncipes me han perseguido sin causa, Pero mi corazón tiembla ante tus palabras.

162 Me regocijo en tu palabra, Como quien halla muchos des pojos.

163 Aborrezco y abomino la mentira; Amo tu Ley.

164 Siete veces al día te alabo, A causa de tus justos mandamien tos.

165 Mucha paz tienen los que aman tu Ley, Y no hay para ellos piedra de tropiezo.

166 Oh YHVH, he esperado por tu salvación, Y he practicado tus mandamien tos.

167 Mi alma guarda tus testimonios, Y los ama intensamente.

168 He observado tus preceptos y tus testimonios, Porque todos mis caminos están delante de ti.

169 Llegue mi clamor a tu presencia, oh YHVH, Dame entendimiento conforme a tu palabra.

170 Llegue mi oración a tu presencia, Líbrame conforme a tu palabra.

171 Profieran mis labios alabanza, Porque Tú me enseñas tus esta tutos.

172 Mi lengua hablará de tus dichos, Porque todos tus mandamientos son justos.

173 Sea tu mano para socorrerme, Porque tus preceptos he escogi do.

174 Anhelo tu salvación, oh YHVH, Y tu Ley es mi delicia.

175 ¡Viva mi alma y te alabe, Y ayúdenme tus juicios!

176 Anduve errante como oveja descarriada, ¡Busca a tu siervo, porque no ha olvidado tus mandamientos!

120

1 En mi angustia clamé a YHVH, Y Él me respondió.

2 ¡Oh YHVH, libra mi alma de los labios mentirosos, Y de la lengua fraudulenta!

3 ¿Qué se te dará, o qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?

4 Agudas saetas de valiente, Forjadas con brasas de enebro.

5 ¡Ay de mí, que estoy desterrado en Mesec, Y habito en las tiendas de Cedar!

6 Mucho tiempo ha morado mi alma Con los que aborrecen la paz.

7 Yo estoy por la paz, y si hablo, ellos están por la guerra.

121

1 Alzaré mis ojos a los montes, ¿De dónde vendrá mi socorro?

2 Mi socorro viene de YHVH, Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí no se adormecerá ni dormirá, El que guarda a Israel.

5 YHVH es tu guardador, YHVH es tu sombra a tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.

7 YHVH te guardará de todo mal, Él guardará tu alma.

8 YHVH guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.

122

1 Yo me alegré con los que me decían: ¡Vayamos a la Casa de YHVH!

2 ¡Nuestros pies ya están plantados dentro de tus puertas, oh Jerusalem!

3 Jerusalem, que estás edificada como ciudad bien unida y compacta,

4 Adonde suben las tribus, las tribus de YH, Según la costumbre de Israel, a dar gracias al nombre de YHVH,

5 Porque allí están los tronos del juicio, Los tronos de la casa de David.

6 Rogad por la paz de Jerusalem, Sean prosperados los que te aman.

7 Haya paz dentro de tus muros, Y tranquilidad en tus palacios.

8 Por amor a mis hermanos y compañeros, diré ahora: Sea la paz dentro de ti.

9 Por amor a la Casa de YHVH nuestro Dios, Procuraré tu bien.

123

1 A ti alzo mis ojos, A ti, que estás sentado en los cielos.

2 He aquí, como los ojos de los siervos miran la mano de sus señores, Y los ojos de la sierva la mano de su señora, Así nuestros ojos miran a YHVH nuestro Dios, Hasta que tenga misericordia de nosotros.

3 ¡Ten misericordia de nosotros, oh YHVH! ¡Ten misericordia de nosotros! Porque estamos saturados de desprecios;

4 Saturada está nuestra alma del escarnio de los que están en holgura, Y del desprecio de los soberbios.

124

1 De no haber estado YHVH por nosotros, Diga ahora Israel:

2 De no haber estado YHVH por nosotros, Cuando los hombres se levantaron contra nosotros,

3 Nos habrían tragado vivos, Cuando su ira se encendió contra nosotros,

4 Entonces nos habrían anegado las aguas, Y el torrente nos llegaría al cuello;

5 Las aguas impetuosas habrían pasado sobre nosotros.

6 ¡Bendito sea YHVH, Que no nos entregó por presa de sus dientes!

7 Como el pájaro que escapa de la trampa del pajarero, así escapó nuestra alma; ¡La trampa fue rota, y hemos escapado!

8 Nuestro socorro está en el nombre de YHVH, Que hizo los cielos y la tierra.

125

1 Los que confían en YHVH son como el monte de Sión, Que no se mueve, mas siempre está firme.

2 Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, Así YHVH está alrededor de su pueblo, Desde ahora y para siempre.

3 Porque no reposará el cetro de la impiedad sobre la heredad de los justos, No sea que los justos extiendan sus manos a la iniquidad.

4 ¡Oh YHVH, haz bien a los buenos, Y a los rectos de corazón!

5 Pero a los que se apartan por caminos torcidos, YHVH los hará llevar con los que hacen iniquidad. ¡Paz sea sobre Israel!

126

1 Cuando YHVH haga volver de la cautividad a Sión, Seremos como los que sueñan.

2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de gritos de alegría; Entonces dirán entre los gentiles: ¡Grandes cosas ha hecho YHVH por éstos!

3 ¡Sí, YHVH ha hecho grandes cosas por nosotros, Y estamos alegres!

4 ¡Haz volver a nuestros cautivos, oh YHVH, Como haces volver los torrentes del Neguev!

5 Los que siembran con lágrimas, Segarán con regocijo.

6 Aunque vaya llorando el que lleva la preciosa semilla, Volverá cargando sus gavillas con regocijo.

127

1 Si YHVH no edifica la Casa, en vano trabajan los que la edifi can, Si YHVH no guarda la ciudad, en vano vela la guardia.

2 En vano es que os levantéis de madrugada, Y tarde vayáis a descansar, Y que comáis el pan de afanes, Pues lo dará a su amado mientras duerme.

3 He aquí, herencia de YHVH son los hijos, Y una recompensa el fruto del vientre.

4 Como saetas en manos del valiente, Así son los hijos habidos en la juventud.

5 ¡Cuán bienaventurado es el varón que llena su aljaba de ellos! No será avergonzado cuando hable con sus enemigos en la puerta.

128

1 ¡Cuán bienaventurado es el que teme a YHVH, Y anda en sus caminos!

2 Cuando comas del duro trabajo de tus manos, Serás bienaventurado y te irá bien.

3 Tu mujer será como vid fecunda en la intimidad de tu casa, Tus hijos, como renuevos del olivo en torno a tu mesa.

4 He aquí así será bendecido el valiente que teme a YHVH.

5 ¡Desde Sión te bendiga YHVH, Y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida,

6 Y veas a los hijos de tus hijos ¡Paz sea sobre Israel!

129

1 Mucho me han angustiado desde mi juventud, Diga ahora Israel:

2 Mucho me han angustiado desde mi juventud, Pero no prevalecieron contra mí.

3 Sobre mis espaldas araron los aradores, Hicieron largos sus surcos.

4 YHVH es justo, Cortó las coyundas de los malvados.

5 Sean avergonzados y vueltos atrás Los que aborrecen a Sión.

6 Sean como hierba de terrado, Que se seca antes de brotar,

7 Que no llena la mano del segador, Ni la brazada del que agavilla,

8 Ni le dicen los que pasan: La bendición de YHVH sea sobre vosotros, Os bendecimos en el nombre de YHVH.

130

1 ¡Oh YHVH, de lo profundo clamo a ti!

2 ¡Oh Adonay, oye mi voz, Y tus oídos estén atentos a la voz de mis súplicas!

3 YH, si tomaras en cuenta los pecados, ¿Quién, Adonay, podrá mantenerse?

4 Pero en ti hay perdón, para que seas temido.

5 Espero en YHVH, mi alma espera, En su palabra espero.

6 Más que los centinelas a la aurora, Mi alma espera a Adonay, ¡Sí, más que los centinelas a la aurora!

7 Espere Israel en YHVH, Porque con YHVH está la misericordia, Y con Él, abundante redención.

8 Él redimirá a Israel de todos sus pecados.

131

1 Oh YHVH, mi corazón no se ha ensoberbecido ni mis ojos se han enaltecido; No he andado en pos de grandezas, ni en cosas demasiado sublimes para mí.

2 Ciertamente he sosegado y acallado mi deseo, Como niño destetado de su madre, Como un niño destetado he sujetado mi deseo.

3 Espera, oh Israel, en YHVH, Desde ahora y para siempre.

132

1 Oh YHVH, tenle en cuenta a David, Todas sus aflicciones.

2 De cómo juró a YHVH, Y prometió al Fuerte de Jacob:

3 Ciertamente no entraré al abrigo de mi casa, Ni subiré al lecho de mi reposo,

4 Ciertamente no concederé sueño a mis ojos, Ni a mis párpados adormecimiento,

5 Hasta que halle lugar para YHVH, Tabernáculo para el Fuerte de Jacob.

6 He aquí en Efrata oímos de ella, La hallamos en los campos de Jaar.

7 Entremos en su Tabernáculo, Postrémonos ante el estrado de sus pies.

8 ¡Oh YHVH, levántate al lugar de tu reposo, Así Tú como el Arca de tu poder!

9 ¡Vístanse tus sacerdotes de justicia, Y griten de júbilo tus santos!

10 Por amor de David tu siervo, No hagas volver el rostro de tu ungido.

11 En verdad juró YHVH a David, y no se retractará: Un fruto de tus entrañas pondré en tu trono;

12 Si tus hijos guardan mi Pacto, Y mi testimonio que Yo les enseñaré, Sus hijos también se sentarán sobre tu trono para siempre.

13 Porque YHVH ha escogido a Sión, La ha deseado para habitación suya:

14 Este es para siempre el lugar de mi reposo, Aquí habitaré, porque la he desea do.

15 Bendeciré abundantemente su provisión, Y saciaré de pan a sus meneste rosos.

16 Vestiré con salvación a sus sacer dotes, Y sus santos darán voces de júbi lo.

17 Allí haré retoñar para David un Vástago, Dispondré una lámpara para mi Ungido.

18 A sus enemigos vestiré de ver güenza, Pero sobre él resplandecerá su corona.

133

1 ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es, Habitar los hermanos juntos en armonía!

2 Es como el buen óleo sobre la cabeza, El cual desciende sobre la barba, La barba de Aarón, Y baja hasta el borde de sus vestiduras.

3 Como el rocío del Hermón, Que desciende sobre los montes de Sión, Porque allí envía YHVH bendición y vida eterna.

134

1 Mirad, bendecid a YHVH, Vosotros todos los siervos deYHVH, Los que en la Casa de YHVH estáis por las noches.

2 Alzad vuestras manos al Santuario, Y bendecid a YHVH.

3 Desde Sión te bendiga YHVH, El cual ha hecho los cielos y la tierra.

135

1 ¡Aleluya! Alabad el nombre de YHVH, Alabadle, siervos de YHVH,

2 Los que estáis en la Casa de YHVH, En los atrios de la Casa de nuestro Dios.

3 ¡Aleluya!, porque YHVH es bueno, Entonad salmos a su Nombre, porque es agradable.

4 Que YH ha escogido a Jacob para sí, A Israel como su especial tesoro.

5 Yo sé que YHVH es grande, El Señor nuestro más que todos los dioses.

6 Todo lo que YHVH quiere hace, En los cielos y en la tierra, En los mares y en todos los abismos.

7 Hace subir las nubes de los extremos de la tierra, Hace relámpagos para el aguacero, Saca de sus tesoros el viento.

8 Hirió a los primogénitos de Egipto, Desde el hombre hasta el animal.

9 En medio de ti, oh Egipto, envió señales y prodigios, Contra Faraón y contra todos sus siervos.

10 Destruyó a muchas naciones, Y dio muerte a reyes poderosos:

11 A Sehón rey amorreo, a Og rey de Basán, Y a toda la realeza de Canaán,

12 Y dio en heredad la tierra de ellos, En heredad a su pueblo Israel.

13 ¡Oh YHVH, eterno es tu Nombre! Tu renombre, YHVH, por todas las generaciones.

14 Ciertamente YHVH hará justicia a su pueblo, Y se compadecerá de sus siervos.

15 Los ídolos de las naciones son plata y oro, Hechura de manos de hombre:

16 Tienen boca, y no hablan, Tienen ojos, y no ven,

17 Tienen oídos, y no oyen, Tienen nariz, y no respiran.

18 Semejantes a ellos son los que los hacen, Y todos los que confían en ellos.

19 ¡Oh casa de Israel, bendecid a YHVH! ¡Oh casa de Aarón, bendecid a YHVH!

20 ¡Oh casa de Leví, bendecid a YHVH! Los que teméis a YHVH, ¡bendecid a YHVH!

21 ¡Bendito sea YHVH desde Sión, que mora en Jerusalem! ¡Aleluya!

136

1 Alabad a YHVH porque Él es bueno, Porque para siempre es su misericordia.

2 Alabad al Dios de los dioses, Porque para siempre es su misericordia.

3 Alabad al Señor de los señores, Porque para siempre es su misericordia.

4 Al único que hace grandes maravillas, Porque para siempre es su misericordia.

5 Al que hizo los cielos con maestría, Porque para siempre es su misericordia.

6 Al que extendió la tierra sobre las aguas, Porque para siempre es su misericordia.

7 Al que hizo las grandes lumbreras, Porque para siempre es su misericordia.

8 El sol para que domine de día, Porque para siempre es su misericordia.

9 La luna y las estrellas para que dominen de noche, Porque para siempre es su misericordia.

10 Al que hirió a Egipto en sus pri mogénitos, Porque para siempre es su miseri cordia.

11 Y sacó a Israel de en medio de ellos, Porque para siempre es su miseri cordia.

12 Con mano fuerte, y con brazo extendido, Porque para siempre es su miseri cordia.

13 Al que dividió en partes el Mar Rojo, Porque para siempre es su miseri cordia.

14 E hizo pasar por en medio a Israel, Porque para siempre es su miseri cordia.

15 Y arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo, Porque para siempre es su miseri cordia.

16 Al que condujo a su pueblo por el desierto. Porque para siempre es su miseri cordia.

17 Al que hirió a grandes reyes, Porque para siempre es su miseri cordia.

18 Y dio muerte a reyes poderosos, Porque para siempre es su miseri cordia.

19 A Sehón rey amorreo, Porque para siempre es su miseri cordia.

20 Y a Og rey de Basán, Porque para siempre es su miseri cordia.

21 Y dio en heredad la tierra de ellos, Porque para siempre es su miseri cordia.

22 En heredad a Israel su siervo, Porque para siempre es su miseri cordia.

23 El que en nuestra humillación se acordó de nosotros, Porque para siempre es su miseri cordia.

24 Y nos rescató de nuestros enemi gos, Porque para siempre es su miseri cordia.

25 El que da alimento a todo ser viviente, Porque para siempre es su miseri cordia.

26 Dad gracias al Dios de los cielos, ¡Porque para siempre es su mise ricordia!

137

1 Junto a los ríos de Babilonia nos sentábamos y llorábamos, Acordándonos de Sión.

2 Sobre los sauces, en medio de ella, Colgamos nuestras cítaras.

3 Los que nos habían llevado cautivos allí, nos invitaban a cantar; Los que nos habían hecho llorar nos pedían alegría, diciendo: ¡Cantadnos algún cántico de Sión!

4 ¿Cómo cantaremos cánticos de YHVH en tierra extranjera?

5 Si me olvido de ti, oh Jerusalem, Que mi diestra se olvide de mí.

6 Que mi lengua se pegue a mi paladar, Si no me acuerdo de ti; Si no enaltezco a Jerusalem por encima de mi mayor gozo.

7 Oh YHVH, toma cuenta a los idumeos del día de Jerusalem, Cuando incitaban: ¡Arrasadla! ¡Arrasadla hasta sus cimientos!

8 Oh destructiva hija de Babilonia, ¡Dichoso el que pueda pagarte el mal que nos has hecho!

9 ¡Dichoso el que agarre a tus hijos y los estrelle contra la peña!

138

1 Oh YHVH, te doy gracias con todo mi corazón, Ante la faz de ’Elohim entonaré salmos para ti.

2 Me postraré hacia tu Santuario, Y daré gracias a tu Nombre por tu misericordia y tu fidelidad, Porque engrandeciste tu palabra conforme a tu Nombre.

3 En el día en que invoqué, Tú me respondiste, Me hiciste osado con fortaleza en mi alma.

4 Que todos los reyes de la tierra te confiesen, oh YHVH, Cuando hayan oído los oráculos de tu boca.

5 Que canten acerca de los caminos de YHVH: ¡Cuán grande es la gloria de YHVH!

6 Aunque YHVH es excelso, atiende al humilde, Pero al altivo lo reconoce de lejos.

7 Aunque yo ande en medio de la angustia, Tú me vivificarás, Extenderás tu mano frente a la ira de mis enemigos, Y me salvará tu diestra.

8 YHVH cumplirá su propósito en mí. ¡Oh YHVH, tu misericordia es para siempre, No desampares la obra de tus manos!

139

1 Oh YHVH, Tú me has escudriñado y conocido.

2 Tú conoces mi sentarme y mi levantarme, De lejos percibes mis pensamientos;

3 Escudriñas mi senda y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos,

4 Porque aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh YHVH, Tú la sabes toda.

5 Me has constreñido por detrás y por delante, Y has puesto sobre mí tu mano.

6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí, Alto es, no lo puedo alcanzar.

7 ¿Adónde me alejaré de tu Espíritu? ¿Adónde huiré de tu presencia?

8 Si subo a los cielos, allí estás Tú, Y si en el Seol preparo mi lecho, allí estás Tú.

9 Si tomara las alas del alba, Y habitara al extremo de los mares,

10 Aun allí me alcanzará tu mano, Y me asirá tu diestra.

11 Si digo: ¡Sórbanme las tinieblas, Y que la luz en torno a mí se haga como la noche!

12 Tampoco la oscuridad es oscura para ti, La noche resplandece como el día, ¡Lo mismo te son las tinieblas que la luz!

13 Tú formaste mis riñones, Me tejiste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente fui formado. Maravillosas son tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fueron encubiertos de ti mis huesos, Aunque en lo oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Tus ojos veían mi embrión, Todos mis días fueron trazados, Y se escribieron en tu Rollo, Cuando aún no existía ninguno de ellos.

17 ¡Oh ’El, cuán preciosos me son tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena. Despierto, y aún estoy contigo.

19 ¡Oh ’Eloah, si hicieras morir al impío, Y los sanguinarios se alejaran de mí!

20 Que hablan contra ti intrigando, Que toman tu Nombre en vano.

21 ¡Oh YHVH! ¿No aborrezco a quienes te aborrecen? ¿No me repugnan los que se alzan contra ti?

22 ¡Con gran aborrecimiento los aborrezco, Y los tengo por enemigos!

23 Escudríñame, oh ’Elohim, y conoce mi corazón, Pruébame, y conoce mis pensa mientos,

24 Y ve si hay en mí camino de per versidad, Y guíame en el camino eterno.

140

1 ¡Líbrame, oh YHVH, del malvado, Y guárdame del violento!

2 Que maquinan males en su corazón, Y cada día provocan contiendas,

3 Aguzan su lengua como serpiente, Veneno de víbora hay debajo de sus labios.Selah

4 Defiéndeme, oh YHVH, de la mano perversa, Guárdame de los hombres violentos, Que planean trastornar mis pasos.

5 Soberbios que me esconden trampa, Que me tienden lazos, Junto al sendero han puesto la trampa.Selah

6 Digo a YHVH: Tú eres mi Dios, Oye, oh YHVH, la voz de mis súplicas.

7 Oh YHVH Adonay, fortaleza de mi salvación, Que cubres mi cabeza en el día de las armas.

8 No concedas, oh YHVH, los deseos del impío, No permitas que sus designios salgan adelante, ¡No se exalten! Selah

9 En cuanto a los que por todas partes me rodean, La malicia de sus propios labios cubrirá sus cabezas.

10 Carbones encendidos caerán sobre ellos: Serán echados al fuego en abismos profundos, De donde no se levantarán.

11 El hombre de mala lengua no se afianzará en la tierra, Y el mal perseguirá al varón vio lento.

12 Yo sé que YHVH tomará a cargo suyo la causa del afligido, Y el derecho de los pobres.

13 Ciertamente los justos darán gra cias a tu Nombre, Los rectos morarán en tu presencia.

141

1 ¡Oh YHVH, a ti he clamado, apresúrate a venir a mí! Oye mi voz cuando te invoco.

2 Mi oración está aquí como incienso en tu presencia, Mis palmas elevadas como ofrenda de la tarde.

3 Coloca, oh YHVH, un guardia a mi boca, Vigila en la puerta de mis labios.

4 No permitas que mi corazón se incline a cosa mala, Para hacer obras perversas con hombres malhechores. No seré comensal en sus banquetes.

5 Será un favor que el justo me castigue y me reprenda; Pero que el ungüento del impío no perfume mi cabeza, Porque mi oración es de continuo contra su maldad.

6 Sean lanzados sus jueces contra los costados de la peña, Y oigan mis dichos, que son agradables.

7 Como cuando se ara y se parte la tierra, Nuestros huesos han sido esparcidos a la boca del Seol.

8 ¡A ti, Adonay YHVH, se vuelven mis ojos, En ti me he refugiado, no desampares mi alma!

9 ¡Guárdame del lazo que me han tendido, De las trampas de los que hacen iniquidad!

10 ¡Caigan a una los malvados en sus propias redes, Mientras yo paso adelante!

142

1 Con mi voz clamo a YHVH, Con mi voz ruego a YHVH misericordia.

2 Ante su presencia derramo mis afanes, Ante su presencia expongo mi angustia,

3 Mientras mi espíritu desmaya dentro de mí. Pero Tú conoces mi sendero, Que en el camino por donde avanzo me han escondido una trampa.

4 Mira a mi diestra y observa, que no hay quien me reconozca. No tengo refugio ni hay quien pregunte por mí.

5 ¡A ti clamo, oh YHVH! Te digo: Tú eres mi refugio, Mi porción en la tierra de los vivientes.

6 ¡Oye mi clamor, porque estoy abatido en gran manera! Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.

7 Saca mi alma de la prisión, para que dé gracias a tu Nombre, Me rodearán los justos, porque Tú me serás propicio.

143

1 ¡Oh YHVH, escucha mi oración! Por tu fidelidad atiende a mi súplica, Por tu justicia, respóndeme.

2 No entres en juicio con tu siervo, Porque ningún viviente podrá justificarse delante de ti.

3 El enemigo persiguió mi alma, Ha postrado mi vida contra el suelo, Me ha hecho habitar en tinieblas, como los que hace tiempo han muerto.

4 Por tanto mi espíritu desfallece dentro de mí, Mi corazón está desolado.

5 Me acordé de los días de antaño, Medito en todas tus acciones, Reflexiono sobre la obra de tus manos.

6 A ti alzo mis manos, Mi alma te anhela como la tierra sedienta.Selah

7 Oh YHVH, respóndeme pronto, porque mi espíritu desfallece, No escondas de mí tu rostro, De modo que yo sea como los que bajan al sepulcro.

8 Hazme oír por la mañana tu misericordia, porque en ti confío; Hazme saber el camino por el que debo andar, porque a ti elevo mi alma.

9 Oh YHVH, líbrame de mis enemigos, Junto a ti me refugio.

10 Enséñame a hacer tu voluntad, porque Tú eres mi Dios, Tu buen Espíritu me guíe por tierra llana.

11 Vivifícame, oh YHVH, por amor a tu Nombre, Por tu justicia saca mi alma de la angustia,

12 Por tu misericordia silencia a mis adversarios; Destruye a todos los enemigos de mi alma, porque yo soy tu siervo.

144

1 ¡Bendito sea YHVH, mi Roca, Que adiestra mis manos para la guerra, Y mis dedos para la batalla!

2 Misericordia mía y fortaleza mía, Mi baluarte y mi libertador, Escudo mío, en quien me he refugiado, El que sujeta a mi pueblo debajo de mí.

3 Oh YHVH, ¿qué es el hombre para te fijes en él, El mortal para que lo tengas en cuenta?

4 El hombre es como un soplo, Sus días como una sombra que pasa.

5 Oh YHVH, inclina tus cielos y desciende, Toca los montes, y humeen.

6 Despide relámpagos y dispérsalos, Envía tus saetas y confúndelos.

7 Extiende tus manos desde lo alto, Rescátame y líbrame de las aguas caudalosas, De la mano de extranjeros,

8 Cuya boca habla falsedad, Y cuya diestra jura en falso.

9 Oh ’Elohim, a ti cantaré cántico nuevo, Con salterio de diez cuerdas te entonaré salmos,

10 Tú das la victoria a los reyes, Tú protegiste a David tu siervo.

11 Defiéndeme de la espada cruel, Líbrame de la mano de extranjeros, Cuya boca habla falsedad, Y cuya diestra jura en falso.

12 Sean nuestros hijos como plantas crecidas en su juventud, Y nuestras hijas como esquinas labradas cual las de un palacio.

13 Estén llenos nuestros graneros, Y provean toda clase de grano, Sean nuestros rebaños por miles, Y diez miles en nuestros contor nos.

14 Nuestro ganado vaya bien cargado, sin ruptura y sin pérdida, Y no haya grito de alarma en nuestras plazas.

15 ¡Cuán bienaventurado es el pueblo que tiene esto! ¡Cuán bienaventurado es el pueblo cuyo Dios es YHVH!

145

1 Te exaltaré, mi Dios, mi Rey, Y bendeciré tu Nombre eternamente y para siempre.

2 Cada día te bendeciré y alabaré tu Nombre eternamente y para siempre.

3 Grande es YHVH, y digno de suprema alabanza, Y su grandeza es inescrutable.

4 Generación a generación celebrará tus obras, Y anunciará tus proezas.

5 Yo meditaré en la hermosura de la gloria de tu majestad, Y en tus obras maravillosas.

6 Hablarán del poder de tus terribles proezas, Y yo publicaré tu grandeza.

7 Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad, Y cantarán con regocijo acerca de tu justicia.

8 Clemente y misericordioso es YHVH, Lento para la ira y grande en misericordia.

9 YHVH es bueno para con todos, Y su gran misericordia está en todas sus obras.

10 ¡Oh YHVH, todas tus obras te alabarán, Y tus santos te bendecirán!

11 Que proclamen la gloria de tu reino, Que relaten tus proezas,

12 Para hacer saber a los hombres tus proezas, Y la gloria y majestad de tu reino.

13 Tu reino es un reino eterno, Y tu señorío de generación en generación.

14 YHVH sostiene a todos los que están por caer, Y levanta a todos los que han sido doblegados.

15 Los ojos de todos esperan en ti, Tú les das su comida a su tiempo.

16 Abres tu mano, y sacias el deseo de todo ser viviente.

17 Justo es YHVH en todos sus caminos, Y misericordioso en todas sus obras.

18 Cercano está YHVH a todos los que lo invocan, A todos los que lo invocan since ramente.

19 Cumplirá el deseo de los que lo temen, Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

20 YHVH guarda a todos los que lo aman, Pero destruirá a todos los impíos.

21 Mi boca hablará la alabanza de YHVH, ¡Bendiga todo mortal su santo Nombre, Eternamente y para siempre!

146

1 ¡Aleluya! ¡Alaba alma mía a YHVH!

2 Alabaré a YHVH en mi vida, Tañeré para mi Dios mientras viva.

3 No confiéis en príncipes, Ni en hijo de hombre, en quien no hay salvación.

4 Sale su espíritu y vuelve al polvo; Ese día perecen sus planes.

5 ¡Cuán bienaventurado es aquél cuyo ayudador es el Dios de Jacob! Aquel cuya esperanza está en YHVH su Dios,

6 Que hizo los cielos y la tierra; el mar, y todo lo que en ellos hay. Que mantiene su fidelidad perpetuamente,

7 Que hace justicia a los oprimidos, Que da pan a los hambrientos.

8 YHVH da vista a los ciegos, YHVH levanta a los caídos, YHVH ama a los justos,

9 YHVH guarda a los extranjeros, Al huérfano y a la viuda sostiene, Y trastorna el camino de los impíos.

10 Reinará YHVH para siempre, Tu Dios, oh Sión, De generación en generación. ¡Aleluya!

147

1 ¡Alabad a YH! Porque es bueno entonar salmos a nuestro Dios, Porque suave y hermosa es la alabanza.

2 YHVH es el que edifica a Jerusalem Y congrega a los dispersos de Israel,

3 El que sana a los quebrantados de corazón, Y venda sus heridas.

4 El que cuenta la muchedumbre de las estrellas, A cada una la llama por su nombre.

5 Grande es nuestro Señor y abundante en poder, Y su inteligencia es infinita.

6 YHVH sostiene a los humildes, Y abate a los malos hasta el polvo.

7 Cantad a YHVH en acción de gracias, Entonad salmos con la cítara a nuestro Dios,

8 El que cubre de nubes los cielos, El que prepara lluvia para la tierra, El que hace brotar la hierba en los montes.

9 El que da su alimento al ganado, Y a las crías del cuervo que graznan.

10 No se deleita con la fortaleza del caballo, Ni estima la agilidad de las piernas del hombre.

11 YHVH se complace en los que lo temen, A los que con ansia esperan en su misericordia.

12 ¡Alaba a YHVH, oh Jerusalem! ¡Alaba a tu Dios, oh Sión!

13 Porque ha reforzado los cerrojos de tus puertas, Y bendice a tus hijos dentro de ti.

14 El que pone paz en tus fronteras, Y te sacia con lo mejor del trigo.

15 El que envía su mensaje a la tie rra, Y su palabra corre velozmente.

16 El que envía la nieve como lana, Y esparce la escarcha como ceniza.

17 El que arroja su granizo como mendrugos, ¿Quién puede resistir su helada?

18 Envía una orden, y los derrite, Hace que su viento sople, y fluyen las aguas.

19 Manifestó sus palabras a Jacob, Sus decretos y mandatos a Israel.

20 Con ninguna nación hizo así, Ni les dio a conocer sus mandatos. ¡Aleluya!

148

1 ¡Alabad a YHVH desde los cielos! ¡Alabadlo en las alturas!

2 ¡Alabadlo, vosotros todos sus mensajeros! ¡Alabadlo, vosotros todos sus ejércitos!

3 ¡Alabadlo, sol y luna! ¡Alabadlo, vosotras todas lucientes estrellas!

4 ¡Alabadlo, cielos de los cielos, Y las aguas que están sobre los cielos!

5 Alaben el nombre de YHVH, Pues Él lo mandó, y fueron creados.

6 Y los estableció a perpetuidad, para siempre, Un decreto que no pasará.

7 Alabad a YHVH desde la tierra, Cetáceos de todos los océanos,

8 El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, El viento huracanado, que cumple su mandato,

9 Los montes y todos los collados, Los árboles frutales y los cedros,

10 Las fieras y todos los ganados, Los reptiles y los pájaros alados;

11 Los reyes de la tierra y los pueblos del orbe, Los príncipes, y todos los jueces de la tierra,

12 Los jóvenes y las doncellas, Y los ancianos junto con los niños.

13 Alaben el nombre de YHVH, Porque sólo su Nombre es sublime, Su majestad es más alta que los cielos y la tierra.

14 Y Él ha exaltado el poderío de su pueblo, Motivo de alabanza de todos sus santos, De los hijos de Israel, su pueblo a Él allegado. ¡Aleluya!

149

1 ¡Aleluya! ¡Cantad a YHVH un cántico nuevo! ¡Resuene su alabanza en la congregación de los santos!

2 ¡Alégrese Israel en su Hacedor! ¡Regocíjense en su Rey los hijos de Sión!

3 ¡Alabad su Nombre con danza, Y cantadle con pandero y arpa!

4 Porque YHVH ama a su pueblo, Y con su salvación corona a los oprimidos.

5 Que los santos celebren su gloria, Que canten con regocijo desde sus lechos.

6 Que enaltezcan a ’El con sus gargantas, Y en su diestra sostengan la espada de doble filo,

7 Para tomar venganza entre las naciones, Y dar el castigo a los gentiles.

8 Para aprisionar a sus reyes con grilletes, Y a sus nobles con cadenas de hierro.

9 ¡Ejecutar la sentencia será la honra de todos sus santos! ¡Aleluya!

150

1 ¡Aleluya! ¡Alabad a ’El en su Santuario! ¡Alabadlo en la magnificencia de su firmamento!

2 ¡Alabadlo por sus proezas! ¡Alabadlo por la inmensidad de su grandeza!

3 ¡Alabadlo con el toque del shofar! ¡Alabadlo con salterio y arpa!

4 ¡Alabadlo con pandero y danza! ¡Alabadlo con cuerdas y flautas!

5 ¡Alabadlo con címbalos resonantes! ¡Alabadlo con címbalos vibrantes!

6 ¡Todo lo que respira alabe a YH! ¡Aleluya!