1 En el día primero del mes segundo, en el segundo año de su éxodo de la tierra de Egipto, estando en el desierto de Sinay, habló YHVH a Moisés en el Tabernáculo de Reunión, diciendo:
2 Levantad censo de toda la asamblea de los hijos de Israel por sus familias, por sus casas paternas, contando los nombres de todos los varones, cabeza por cabeza,
3 de veinte años arriba, todo el que pueda entrar al ejército en Israel. Tú y Aarón los enlistaréis por sus ejércitos,
4 y un varón de cada tribu, cada uno cabeza de su respectiva casa paterna, estará con vosotros.
5 Estos son los nombres de los varones que se presentarán con vosotros: De la tribu de Rubén: Elisur ben Sedeur.
6 De Simeón: Selumiel ben Zurisadai.
7 De Judá: Naasón ben Aminadab.
8 De Isacar: Natanael ben Suar.
9 De Zabulón: Eliab ben Helón.
10 De los hijos de José: de Efraín, Elisama ben Amiud, de Manasés: Gamaliel ben Pedasur.
11 De Benjamín: Abidán ben Gedeoni.
12 De Dan: Ahiezer ben Amisadai.
13 De Aser: Pagiel ben Ocrán.
14 De Gad: Eliasaf ben Dehuel.
15 De Neftalí: Ahira ben Enán.
16 Estos fueron los designados de entre la asamblea, príncipes de las tribus de sus padres y cabezas de los millares de Israel.
17 Tomaron pues Moisés y Aarón a estos varones que fueron designados por nombres,
18 e hicieron congregar a toda la asamblea el día primero del mes segundo, y se registraron por sus familias, por su casa paterna, según el número de los nombres, de veinte años arriba, cabeza por cabeza.
19 Conforme YHVH había ordenado a Moisés, así los enlistó en el desierto de Sinay.
20 En cuanto a los hijos de Rubén, primogénito de Israel, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente cabeza por cabeza, todos los varones de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
21 los enlistados de la tribu de Rubén fueron cuarenta y seis mil quinientos.
22 De los hijos de Simeón, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, cabeza por cabeza, todos los varones de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
23 los enlistados de la tribu de Simeón fueron cincuenta y nueve mil trescientos.
24 De los hijos de Gad, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
25 los enlistados de la tribu de Gad fueron cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta.
26 De los hijos de Judá, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
27 los enlistados de la tribu de Judá fueron setenta y cuatro mil seiscientos.
28 De los hijos de Isacar, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
29 los enlistados de la tribu de Isacar fueron cincuenta y cuatro mil cuatrocientos.
30 De los hijos de Zabulón, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
31 los enlistados de la tribu de Zabulón fueron cincuenta y siete mil cuatrocientos.
32 De los hijos de José: por los hijos de Efraín, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
33 los enlistados de la tribu de Efraín fueron cuarenta mil quinientos.
34 De los hijos de Manasés, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
35 los enlistados de la tribu de Manasés fueron treinta y dos mil doscientos.
36 De los hijos de Benjamín, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
37 los enlistados de la tribu de Benjamín fueron treinta y cinco mil cuatrocientos.
38 De los hijos de Dan, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
39 los enlistados: de la tribu de Dan fueron sesenta y dos mil setecientos.
40 De los hijos de Aser, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
41 los enlistados de la tribu de Aser fueron cuarenta y un mil quinientos.
42 Los hijos de Neftalí, hecha su genealogía según sus familias, sus casas paternas, enumerando nominalmente, de veinte años arriba, todos los aptos para el ejército,
43 los enlistados de la tribu de Neftalí fueron cincuenta y tres mil cuatrocientos.
44 Tales fueron los enlistados que registraron Moisés y Aarón, juntamente con los doce príncipes de Israel, uno por cada casa paterna.
45 Todos los enlistados de los hijos de Israel por sus casas paternas, de veinte años arriba, todos los que en Israel podían salir a la guerra,
46 resultaron seiscientos tres mil quinientos cincuenta.
47 Pero los levitas no fueron enlistados en medio de ellos a causa de la tribu de sus padres,
48 pues YHVH había hablado a Moisés diciendo:
49 Ciertamente no enlistarás a la tribu de Leví ni los censarás en medio de los hijos de Israel.
50 Tú pues encarga a los levitas respecto al Tabernáculo del Testimonio, acerca de todos sus utensilios, y todo lo que le pertenece. Ellos cargarán el Tabernáculo y todos sus utensilios y ministrarán en él, y acamparán alrededor del Tabernáculo.
51 Cuando el Tabernáculo haya de ponerse en marcha, los levitas lo desmontarán, y cuando el Tabernáculo acampe, los levitas lo armarán, y el extraño que se acerque será muerto.
52 Los hijos de Israel acamparán cada uno en su campamento junto a su estandarte, por sus ejércitos.
53 Pero los levitas acamparán en torno al Tabernáculo del Testimonio para que no haya explosión de ira sobre la asamblea de los hijos de Israel. Los levitas cuidarán la observancia del Tabernáculo del Testimonio.
54 Y los hijos de Israel hicieron todo lo que YHVH había ordenado a Moisés. Así hicieron.
1 Habló YHVH a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 Los hijos de Israel acamparán cada uno junto a su propio estandarte bajo las insignias de sus casas paternas. Dando frente al Tabernáculo de Reunión, acamparán en su derredor.
3 Al oriente, hacia donde se levanta el sol, acamparán los del campamento de Judá por sus ejércitos, siendo el adalid de los hijos de Judá, Naasón ben Aminadab.
4 Su ejército, según sus enlistados, es de setenta y cuatro mil seiscientos.
5 Junto a él acamparán los de la tribu de Isacar, siendo el adalid de los hijos de Isacar, Natanael ben Suar.
6 Su ejército, según sus enlistados, es de cincuenta y cuatro mil cuatrocientos.
7 Y la tribu de Zabulón, siendo el adalid de los hijos de Zabulón, Eliab ben Helón.
8 Su ejército, según sus enlistados es de cincuenta y siete mil cuatrocientos.
9 El total de enlistados del campamento de Judá es de ciento ochenta y seis mil cuatrocientos según sus ejércitos. Éstos marcharán a la cabeza.
10 Al mediodía estará el estandarte del campamento de Rubén, por sus ejércitos, siendo el adalid de los hijos de Rubén, Elisur ben Sedeur.
11 Su ejército, según sus enlistados, es de cuarenta y seis mil quinientos.
12 Junto a él acamparán los de la tribu de Simeón, siendo el adalid de los hijos de Simeón, Selumiel ben Zurisadai.
13 Su ejército, según sus enlistados, es de cincuenta y nueve mil trescientos.
14 Y la tribu de Gad, siendo el adalid de los hijos de Gad, Eliasaf ben Reuel.
15 Su ejército, según sus enlistados, es de cuarenta y cinco mil seiscientos cincuenta.
16 El total de enlistados del campamento de Rubén, es de ciento cincuenta y un mil cuatrocientos cincuenta según sus ejércitos. Ellos marcharán de segundos.
17 Luego marchará el Tabernáculo de Reunión y el campamento de los levitas en medio de los otros campamentos. Tal como acampan, así saldrán, cada uno en su posición, estandarte por estandarte.
18 El estandarte del campamento de Efraín, por sus ejércitos, estará al occidente, siendo el adalid de los hijos de Efraín, Elisama ben Amiud.
19 Su ejército, según sus enlistados, es de cuarenta mil quinientos.
20 Junto a él, la tribu de Manasés, siendo el adalid de los hijos de Manasés, Gamaliel ben Pedasur.
21 Su ejército, según sus enlistados, es de treinta y dos mil doscientos.
22 Y la tribu de Benjamín, siendo el adalid de los hijos de Benjamín, Abidán ben Gedeoni.
23 Su ejército, según sus enlistados, es de treinta y cinco mil cuatrocientos.
24 El total de enlistados del campamento de Efraín es de ciento ocho mil cien según sus ejércitos. Ellos marcharán de terceros.
25 El estandarte del campamento de Dan estará al norte por sus ejércitos, siendo el adalid de los hijos de Dan, Ahiezer ben Amisadai.
26 Su ejército, según sus enlistados, es de sesenta y dos mil setecientos.
27 Junto a él acamparán los de la tribu de Aser, siendo el adalid de los hijos de Aser, Pagiel ben Ocrán.
28 Su ejército, según sus enlistados, es de cuarenta y un mil quinientos.
29 Y la tribu de Neftalí, siendo el adalid de los hijos de Neftalí, Ahira ben Enán.
30 Su ejército, según sus enlistados, es de cincuenta y tres mil cuatrocientos.
31 El total de enlistados del campamento de Dan es de ciento cincuenta y siete mil seiscientos. Ellos marcharán a retaguardia, según sus estandartes.
32 Tales fueron los enlistados de los hijos de Israel por sus casas paternas. Todos los enlistados de los campamentos, por sus ejércitos, fueron seiscientos tres mil quinientos cincuenta.
33 Pero los levitas no fueron enlistados entre los hijos de Israel, tal como YHVH había ordenado a Moisés.
34 Y los hijos de Israel hicieron conforme a todo lo que YHVH había ordenado a Moisés. Así acamparon según sus estandartes y así emprendieron la marcha, cada uno conforme su familia, según su casa paterna.
1 Estos son los descendientes de Aarón y Moisés, el día que YHVH habló con Moisés en el monte Sinay:
2 Estos pues son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab, el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar.
3 Estos son los nombres de los hijos de Aarón, los sacerdotes ungidos, cuyas manos él consagró para ejercer el sacerdocio.
4 Pero Nadab y Abiú murieron delante de YHVH cuando aproximaron fuego extraño en presencia de YHVH en el desierto de Sinay, y no tuvieron hijos. Y Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio delante de su padre Aarón.
5 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
6 Haz que se presente la tribu de Leví y ponla ante el sacerdote Aarón para que lo asistan.
7 Guardarán la observancia de él y la de toda la asamblea ante el Tabernáculo de Reunión para ocuparse en el servicio del Tabernáculo.
8 Y cuidarán todos los utensilios del Tabernáculo de Reunión, y la observancia de los hijos de Israel para servir en la labor del Tabernáculo.
9 Harás pues donación de los levitas a Aarón y a sus hijos. Ellos le son enteramente cedidos de entre los hijos de Israel.
10 Pero encargarás a Aarón y a sus hijos que sólo ellos se ocupen en su sacerdocio, pues el extraño que se acerque será muerto.
11 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
12 En cuanto a mí, he aquí he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todo primogénito que abre matriz entre los hijos de Israel.
13 Los levitas me pertenecen, porque mío es todo primogénito. El día en que herí a todo primogénito en la tierra de Egipto, consagré para mí a todos los primogénitos de Israel, así de hombres como de animales. ¡Míos son! Yo, YHVH.
14 Habló YHVH a Moisés en el desierto de Sinay, diciendo:
15 Cuenta a los hijos de Leví por sus casas paternas, por sus familias. Contarás a todo varón de un mes arriba.
16 Moisés pues los contó conforme al dicho de YHVH, tal como le fue ordenado.
17 Y éstos fueron los hijos de Leví por sus nombres: Gersón, Coat, y Merari.
18 Y los nombres de los hijos de Gersón, por sus familias: Libni y Simei.
19 Los hijos de Coat, por sus familias: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel.
20 Y los hijos de Merari, por sus familias: Mahli y Musi. Estas son las familias de los levitas, según sus casas paternas.
21 De Gersón: la familia de Libni y la de Simei; tales son las familias gersonitas.
22 Y los censados, según el número de todo varón de un mes arriba, fueron siete mil quinientos.
23 Las familias de Gersón acamparon detrás del Tabernáculo, al occidente.
24 El adalid de la casa paterna de los gersonitas era Eliasaf ben Lael.
25 La custodia de los hijos de Gersón en el Tabernáculo de Reunión comprendía el Tabernáculo, la Tienda con su cubierta, la cortina de entrada del Tabernáculo de Reunión,
26 las cortinas del atrio, la cortina de la entrada del mismo, que está alrededor del Tabernáculo y del Altar, y las cuerdas para todo su servicio.
27 A Coat pertenece la familia de Amram, la familia de Izhar, la familia de Hebrón y la familia de Uziel. Tales son las familias de los coatitas.
28 Según el número de todo varón de un mes arriba, eran ocho mil seiscientos, que tenían la custodia del Santuario.
29 Las familias de los hijos de Coat acampaban al costado meridional del Tabernáculo,
30 siendo el adalid de la casa paterna de las familias de Coat, Elisafán ben Uziel.
31 Al cuidado de ellos estaba el Arca, la mesa, el candelabro, los altares, los utensilios del Santuario con los que ministran, y el velo con todo su servicio.
32 El principal de los príncipes de los levitas era Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, encargado de los guardas que custodiaban el Santuario.
33 De Merari era la familia de los mahalitas y la familia de los musitas. Tales eran las estirpes de Merari.
34 Sus empadronados, según el número de todo varón de un mes para arriba fueron seis mil doscientos.
35 El adalid de la casa paterna de las familias de Merari era Zuriel ben Abihail. Acampaban al costado norte del Tabernáculo.
36 A cargo de los hijos de Merari estaban los tablones del Tabernáculo, sus travesaños, sus columnas, sus basas, todos sus utensilios y todo lo concerniente a su servicio,
37 así como las columnas que rodean el atrio, sus basas, sus estacas y sus cuerdas.
38 Al oriente, frente al Santuario y delante del Tabernáculo de Reunión, hacia el este, acamparán Moisés, y Aarón y sus hijos, quienes harán la guardia del Santuario en nombre de los hijos de Israel. El extraño que se acerque será muerto.
39 Todos los empadronados de los levitas que por orden de YHVH contaron Moisés y Aarón, por sus familias, todos los varones de un mes arriba, fueron veintidós mil.
40 YHVH dijo a Moisés: Cuenta todo primogénito varón de los hijos de Israel de un mes arriba, y forma el censo de sus nombres.
41 Y tomarás para mí los levitas, Yo, YHVH, en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y también los animales de los levitas en lugar de todo primerizo de los animales de los hijos de Israel.
42 Y tal como YHVH le había ordenado, Moisés contó todos los primogénitos de los hijos de Israel.
43 Y todo primogénito varón, por la cuenta de los nombres, de un mes para arriba, según sus empadronados, fueron veintidós mil doscientos setenta y tres.
44 Luego YHVH habló a Moisés, diciendo:
45 Toma a los levitas en lugar de todo primogénito de los hijos de Israel y los animales de los levitas en lugar de los animales de aquellos, y los levitas serán míos. Yo, YHVH.
46 Para rescate de los doscientos setenta y tres en que los primogénitos de los hijos de Israel exceden a los levitas,
47 tomarás cinco siclos por cabeza. Lo tomarás conforme al siclo del Santuario, de veinte geras por ciclo,
48 y darás a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate del número que excede de ellos.
49 Tomó pues Moisés el dinero del rescate, de los que excedían a los redimidos por los levitas,
50 y recibió en dinero de los primogénitos de los hijos de Israel, mil trescientos sesenta y cinco siclos, conforme al siclo del Santuario.
51 Y Moisés entregó el dinero de los redimidos a Aarón y a sus hijos, conforme al dicho de YHVH, tal como YHVH había ordenado a Moisés.
1 Habló YHVH a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 Levanta un censo de los hijos de Coat entre los hijos de Leví, según sus familias y sus casas paternas.
3 De edad de treinta años en adelante, hasta cincuenta años, todo el que entra en la milicia para servir en el Tabernáculo de Reunión.
4 El servicio de los hijos de Coat en el Tabernáculo de Reunión será éste: las cosas más sagradas.
5 Cuando el campamento se traslade, entrará Aarón y sus hijos y descolgarán el velo de separación, con que cubrirán el Arca del Testimonio.
6 Sobre ella pondrán la cubierta de piel de tejón, y extendiendo encima un paño todo de azul, le colocarán sus varas.
7 También sobre la mesa de proposición extenderán un paño de azul, y pondrán sobre ella las fuentes, las cazoletas, las tazas y las copas de libación; el pan perpetuo quedará encima.
8 Sobre estas cosas extenderán luego un paño de escarlata y lo taparán con una cubierta de piel de tejón, y le colocarán sus varas.
9 Después tomarán un paño de azul y cubrirán el candelabro del alumbrado y sus lámparas, sus despabiladeras, sus platillos y todos los recipientes del aceite con los que se le da servicio.
10 Y lo envolverán con todos sus utensilios en una cubierta de piel de tejón, poniéndolo sobre las parihuelas.
11 Extenderán asimismo sobre el altar de oro un paño de azul, lo cubrirán con una cubierta de piel de tejón, y le colocarán sus varas.
12 Y tomarán todos los utensilios del servicio con los cuales ministran en el Santuario y los envolverán en un paño de azul, cubriéndolos con una cubierta de piel de tejón, y los pondrán sobre unas parihuelas.
13 Después quitarán la ceniza del Altar, y extenderán sobre él un paño de púrpura,
14 y pondrán sobre él todos sus utensilios con los cuales ministran: braseros, garfios, paletas y tazones, todos los instrumentos del Altar, y extenderán sobre él una cubierta de piel de tejón, y le colocarán sus varas.
15 Cuando Aarón y sus hijos hayan terminado de cubrir los objetos sagrados con todos los utensilios del Santuario, al moverse el campamento, entonces vendrán los hijos de Coat para transportarlos, pero no tocarán el Santuario, pues morirían. Estas son las cosas del Tabernáculo de Reunión que transportarán los hijos de Coat.
16 Y Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, estará encargado del aceite del alumbrado, del incienso aromático, de la ofrenda vegetal permanente y del aceite de la unción. Estará encargado de todo el Tabernáculo y de todo lo que hay en él, del Santuario y sus utensilios.
17 Y habló YHVH a Moisés y a Aarón, diciendo:
18 No permitáis que la tribu de las familias de los coatitas sea cortada de entre los levitas.
19 Esto habéis de hacer con ellos para que vivan y no mueran cuando se acerquen a los objetos santísimos: Aarón y sus hijos entrarán y asignarán a cada uno su servicio y su transporte,
20 pero no entrarán, ni por un momento, para mirar los objetos sagrados, para que no mueran.
21 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
22 Haz también el censo de los hijos de Gersón por sus casas paternas, por sus familias.
23 Los enlistarás de treinta años en adelante, hasta cincuenta, todos ellos entrarán en la milicia para hacer el servicio del Tabernáculo de Reunión.
24 Éste será el trabajo de las familias de Gersón, respecto al servicio y al transporte:
25 Transportarán las cortinas de la Tienda y el Tabernáculo de Reunión, su cubierta y la cubierta de tejón que está encima de él, y la cortina de la entrada del Tabernáculo de Reunión.
26 También las cortinas del atrio, la cortina de la entrada del atrio que está alrededor del Tabernáculo y del Altar, sus cuerdas, todos los utensilios de su servicio y todo lo que se debe hacer con ellos. Así servirán.
27 Todo el trabajo de los hijos de Gersón, en todos sus cargos y en todo su servicio, será según el dicho de Aarón y sus hijos, y les asignaréis la custodia de toda su carga.
28 Tal es el servicio de las familias gersonitas en el Tabernáculo de Reunión. Sus deberes estarán en mano de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
29 Contarás también a los hijos de Merari, por sus familias, por sus casas paternas.
30 Los enlistarás desde los treinta hasta los cincuenta años de edad, todos ellos entrarán en la milicia para hacer el servicio del Tabernáculo de Reunión.
31 El deber de su carga en todo su servicio en el Tabernáculo de Reunión será el siguiente: los tablones del Tabernáculo, sus travesaños, sus columnas y sus basas,
32 las columnas del atrio que lo rodea, sus basas, sus estacas y sus cuerdas, todos sus utensilios y todo su servicio. Y asignaréis por nombre todos los utensilios que deben transportar.
33 Tal es el servicio de las familias meraritas en todo su trabajo en el Tabernáculo de Reunión, por mano de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
34 Así pues Moisés, Aarón y los príncipes de la asamblea, pasaron lista a los hijos de Coat por sus familias y por sus casas paternas,
35 desde los treinta años hasta los cincuenta años de edad, todo el que entraba en la milicia para servir en el Tabernáculo de Reunión.
36 Y los contados por sus familias fueron dos mil setecientos cincuenta.
37 Estos fueron los contados de las familias de Coat, todos los que sirven en el Tabernáculo de Reunión, a los cuales empadronó Moisés y Aarón conforme al dicho de YHVH, por medio de Moisés.
38 Y los contados de los hijos de Gersón, por sus familias, y por sus casas paternas,
39 desde la edad de treinta años en adelante hasta los cincuenta, todo el que entraba en la milicia para servir en el Tabernáculo de Reunión,
40 los contados por sus familias, por sus casas paternas, fueron dos mil seiscientos treinta.
41 Estos fueron los contados de las familias de los hijos de Gersón, todo el que sirve en el Tabernáculo de Reunión, los cuales Moisés y Aarón contaron conforme al dicho de YHVH.
42 Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por sus familias, por sus casas paternas,
43 desde la edad de treinta años en adelante hasta los cincuenta, todo el que entraba en la milicia para servir en el Tabernáculo de Reunión,
44 los contados por sus familias, fueron tres mil doscientos.
45 Tales fueron los contados de las familias de los hijos de Merari, que contaron Moisés y Aarón, conforme al dicho de YHVH por medio de Moisés.
46 Todos los levitas enumerados que Moisés y Aarón y los príncipes de Israel pasaron lista por sus familias y por sus casas paternas,
47 de treinta años en adelante hasta los cincuenta, todo el que entraba para hacer la obra del servicio y la obra de llevar cargas, en lo relativo al Tabernáculo de Reunión,
48 fueron ocho mil quinientos ochenta empadronados.
49 Así, conforme al dicho de YHVH, fueron contados por mano de Moisés, cada uno según su obra y según su cargo. Fueron contados tal como YHVH había ordenado a Moisés.
1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Ordena a los hijos de Israel que despidan del campamento a todo leproso, a todo afectado de gonorrea, y a cualquier contaminado por cuerpo muerto.
3 Expulsad tanto al varón como a la mujer. Los expulsaréis fuera del campamento para que no se contamine el campamento en medio del cual Yo habito.
4 Y los hijos de Israel hicieron así. Los expulsaron fuera del campamento tal como YHVH había hablado a Moisés. Así hicieron los hijos de Israel.
5 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
6 Habla a los hijos de Israel: Cualquier hombre o mujer que cometa cualquier pecado en perjuicio del prójimo, prevaricando así contra YHVH, tal persona será culpable.
7 Confesará pues el pecado cometido, y restituirá el objeto del delito en su pleno valor, añadiendo a ello un quinto, y lo entregará al perjudicado.
8 Y si la persona no tiene pariente a quien se le restituya el daño, el objeto del delito será para YHVH, para el sacerdote, además del carnero de las expiaciones, con el cual hará expiación por el culpable.
9 Toda ofrenda alzada de todas las cosas consagradas que los hijos de Israel presenten al sacerdote, será suya,
10 y lo santificado por cualquiera será suyo, asimismo lo que cualquiera dé al sacerdote, será suyo.
11 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
12 Habla a los hijos de Israel, y les dirás: Cuando la mujer de alguno se desvíe y le sea infiel,
13 y otro hombre tenga relaciones sexuales con ella, y esto esté encubierto al conocimiento de su marido (porque cuando se amancilló no hubo testigo contra ella, ni fue sorprendida en el acto),
14 y le sobrevenga espíritu de celos, de modo que recele de su mujer, habiéndose ella mancillado realmente, o le sobrevenga espíritu de celos y recele de su mujer, sin haberse ella mancillado,
15 entonces aquel hombre llevará su mujer ante el sacerdote, y llevará su ofrenda por ella: una décima de un efa de harina de cebada, pero no derramará sobre ella aceite ni pondrá sobre ella incienso, porque es ofrenda vegetal de celos, ofrenda conmemorativa que renueva la memoria del pecado.
16 Entonces el sacerdote hará que se acerque y se mantenga en pie delante de YHVH.
17 Luego el sacerdote tomará agua consagrada en una vasija de barro, y del polvo que hay en el suelo del Tabernáculo, tomará el sacerdote y lo echará en el agua.
18 El sacerdote hará pues que la mujer se mantenga en pie delante de YHVH, soltará el cabello de la mujer y pondrá en sus palmas la ofrenda vegetal de recordación, que es la ofrenda vegetal de celos, en tanto que en la mano del sacerdote estarán las aguas amargas que traen maldición.
19 Entonces el sacerdote la conjurará y dirá a la mujer: Si no ha yacido contigo varón, y no te has descarriado de tu marido con mancilla, sé inocente de estas aguas amargas que acarrean maldición.
20 Pero si te has descarriado de tu marido y te has mancillado, y alguno ha tenido su copulación contigo, aparte de tu marido,
21 (el sacerdote conjurará a la mujer con juramento de maldición) dirá el sacerdote a la mujer: ¡YHVH te entregue a execración y a maldición en medio de tu pueblo, y haga YHVH que tu muslo caiga y tu vientre se hinche!
22 ¡Penetren estas aguas portadoras de maldición en tus entrañas, haciendo hinchar tu vientre y decayendo tu muslo! Y la mujer dirá: ¡Amén, amén!
23 Entonces el sacerdote escribirá estas maldiciones en un rollo, las borrará con las aguas amargas,
24 y dará a beber a la mujer las aguas amargas portadoras de maldición, y las aguas de maldición penetrarán en ella haciéndose amargas.
25 Después el sacerdote tomará de mano de la mujer la ofrenda de los celos, y mecerá la ofrenda en presencia de YHVH, y la aproximará ante el Altar.
26 Y el sacerdote tomará una pizca de la ofrenda, en memoria de ella, la dejará consumir sobre el Altar, tras lo cual dará a beber las aguas a la mujer.
27 Cuando le haya hecho beber las aguas, ocurrirá que si ella se ha mancillado y ha sido infiel a su marido, las aguas de maldición penetrarán en ella haciéndose amargas, y su vientre se hinchará y se caerá su muslo, y la mujer llegará a ser por maldición en medio de su pueblo.
28 Pero si la mujer no se ha mancillado y es pura, quedará ilesa y tendrá descendencia.
29 Tal es la ley de los celos, tocante a una mujer que se ha descarriado de su marido y se ha mancillado,
30 o cuando sobre un hombre sobrevenga espíritu de celos, y recele a su mujer: Hará que la mujer esté en pie en presencia de YHVH, y el sacerdote le aplicará toda esta ley.
31 Y aquel varón será inocente de iniquidad, pero la mujer cargará con su iniquidad.
1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel, y les dirás: Cuando algún hombre o mujer haga voto especial de nazareo para dedicarse a YHVH,
3 se abstendrá de vino y de licor. No beberá vinagres de vino ni de licor, no beberá ningún licor de uvas ni comerá uvas frescas o secas.
4 No comerá nada de cuanto proviene de la cepa vinícola, desde las semillas hasta los pámpanos, en todos los días de su nazareato.
5 No pasará navaja sobre su cabeza durante los días del voto de su nazareato, hasta que se cumplan los días por los que se consagró a YHVH. Será santo, dejando crecer libremente el cabello de su cabeza.
6 No estará junto a cuerpo muerto durante los días de su consagración a YHVH.
7 No se contaminará por su padre o su madre, ni por su hermano o hermana cuando mueran, porque la consagración a su Dios está sobre su cabeza.
8 Todos los días de su nazareato, será santo a YHVH.
9 Y si alguno muere repentinamente junto a él, de modo que se contamine la cabeza de su nazareato, rasurará su cabeza el día de su purificación. El día séptimo la rasurará.
10 Al octavo día llevará dos tórtolas o dos palominos al sacerdote, a la entrada del Tabernáculo de Reunión,
11 y el sacerdote presentará uno en ofrenda por el pecado y el otro en holocausto. Y hará expiación a favor de él por lo que pecó en relación con el cuerpo muerto, y volverá a consagrar su cabeza aquel día.
12 Y consagrará a YHVH los días de su nazareato, y llevará un cordero añal como ofrenda por la culpa, y los primeros días se anularán, por cuanto contaminó su nazareato.
13 Esta es la ley para el nazareo: El día en que se cumpla el tiempo de su nazareato, será llevado a la entrada del Tabernáculo de Reunión,
14 y aproximará su víctima ante YHVH: un cordero sin defecto de un año en holocausto, una cordera sin defecto de un año para el sacrificio por el pecado, y un carnero sin defecto para las ofrendas de paz.
15 También un canastillo de panes sin levadura, tortas de flor de harina amasadas con aceite, y galletas sin levadura untadas con aceite, con su ofrenda vegetal y sus libaciones.
16 Y el sacerdote lo hará acercar en presencia de YHVH, y realizará su sacrificio por el pecado y su holocausto.
17 Ofrecerá el carnero en sacrificio por ofrendas de paz a YHVH con el canastillo de los panes sin levadura, y el sacerdote ofrecerá su ofrenda vegetal y sus libaciones.
18 Entonces el nazareo rapará su cabeza de nazareo a la entrada del Tabernáculo de Reunión, y tomando los cabellos de su cabeza de nazareo, los pondrá en el fuego que hay debajo del sacrificio de las ofrendas de paz.
19 Después tomará el sacerdote la espaldilla cocida del carnero, y del canastillo una torta sin levadura y una galleta sin levadura, y las pondrá en las palmas del nazareo, después que se haya rapado el cabello de su nazareato.
20 Luego el sacerdote los mecerá como ofrenda mecida en presencia de YHVH. Es cosa santa para al sacerdote, además del pecho mecido y la espaldilla de la ofrenda alzada; después el nazareo podrá beber vino.
21 Tal es la ley del nazareo que hace voto de ofrenda suya a YHVH con motivo de su nazareato, además de aquello que le permita su mano. Según el voto que haya hecho, así hará conforme a la ley de su nazareato.
22 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
23 Habla a Aarón y a sus hijos, diciendo: Así bendeciréis a los hijos de Israel. Diles:
24 YHVH te bendiga y te guarde,
25 YHVH haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia.
26 YHVH alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
27 Así pondrán mi Nombre sobre los hijos de Israel, y Yo los bendeciré.
1 Aconteció que el día en que Moisés terminó de hacer levantar el Tabernáculo, de ungirlo y santificarlo con todos sus utensilios, y de ungir y de consagrar el Altar con todos sus utensilios,
2 que los príncipes de Israel, cabezas de sus casas paternas, presentaron sus ofrendas. Ellos eran los príncipes de las tribus que habían presidido el censo.
3 Hicieron llevar pues sus víctimas ante YHVH: seis carretas cubiertas y doce bueyes: una carreta por cada dos príncipes y un buey por cada uno, y los hicieron acercar delante del Tabernáculo.
4 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
5 Acéptaselos, y serán para la obra del Tabernáculo de Reunión, y los darás a los levitas, a cada uno conforme a su servicio.
6 Entonces Moisés tomó las carretas y los bueyes y los entregó a los levitas.
7 A los hijos de Gersón dio dos carretas y cuatro bueyes, conforme a su servicio.
8 A los hijos de Merari dio cuatro carretas y ocho bueyes, conforme a su servicio, bajo la dirección de Itamar, hijo del sacerdote Aarón.
9 Pero a los hijos de Coat no les dio nada, porque tenían a su cargo el servicio del Santuario, que habían de transportar a hombros.
10 Los príncipes presentaron también sus ofrendas durante la dedicación del Altar, el día en que éste fue ungido, acercando ellos mismos sus víctimas ante el Altar,
11 pues YHVH había dicho a Moisés: Presenten ellos mismos sus víctimas, un príncipe cada día, para la dedicación del Altar.
12 En el día primero hizo acercar su ofrenda Naasón ben Aminadab, de la tribu de Judá.
13 Su ofrenda consistió en una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, y un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal.
14 Un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso.
15 Un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
16 y un macho cabrío para la expiación.
17 Para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Naasón ben Aminadab.
18 En el día segundo, hizo acercar su ofrenda Natanael ben Suar, príncipe de Isacar.
19 Como su ofrenda, hizo acercar una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal.
20 Un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso.
21 Un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
22 y un macho cabrío para la ofrenda por el pecado.
23 Para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Natanael ben Suar.
24 En el día tercero correspondió a Eliab ben Helón, príncipe de los hijos de Zabulón.
25 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso y un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal.
26 Un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso.
27 Un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
28 y un macho cabrío para la ofrenda por el pecado.
29 Para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Eliab ben Helón.
30 En el día cuarto correspondió a Elisur ben Sedeur, príncipe de los hijos de Rubén.
31 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
32 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
33 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
34 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
35 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Elisur ben Sedeur.
36 En el día quinto correspondió al príncipe de los hijos de Simeón, Selumiel ben Zurisadai.
37 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
38 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
39 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
40 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
41 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Selumiel ben Zurisadai.
42 En el día sexto correspondió a Eliasaf ben Dehuel, príncipe de los hijos de Gad.
43 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
44 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
45 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
46 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
47 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Eliasaf ben Dehuel.
48 En el día séptimo correspondió a Elisama ben Amiud, príncipe de los hijos de Efraín.
49 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
50 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
51 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
52 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
53 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Elisama ben Amiud.
54 En el día octavo correspondió a Gamaliel ben Pedasur, príncipe de los hijos de Manasés.
55 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
56 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
57 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
58 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
59 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Gamaliel ben Pedasur.
60 En el día noveno correspondió a Abidán ben Gedeoni, príncipe de los hijos de Benjamín.
61 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
62 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
63 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
64 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
65 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Abidán ben Gedeoni.
66 En el día décimo correspondió a Ahiezer ben Amisadai, príncipe de los hijos de Dan.
67 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
68 un recipiente de oro de diez siclos, llena de incienso,
69 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
70 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
71 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Ahiezer ben Amisadai.
72 En el día decimoprimero correspondió a Pagiel ben Ocrán, príncipe de los hijos de Aser.
73 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
74 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
75 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
76 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
77 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Pagiel ben Ocrán.
78 En el día decimosegundo correspondió a Ahira ben Enán, príncipe de los hijos de Neftalí.
79 Su ofrenda fue: una fuente de plata de ciento treinta siclos de peso, un tazón de plata de setenta siclos, según el siclo del Santuario, ambos llenos de flor de harina amasada con aceite para la ofrenda vegetal,
80 un recipiente de oro de diez siclos, lleno de incienso,
81 un becerro, un carnero, un cordero añal para el holocausto,
82 un macho cabrío para la ofrenda por el pecado,
83 y para el sacrificio de las ofrendas de paz, dos bueyes, cinco carneros, cinco machos cabríos y cinco corderos añales. Tal fue la ofrenda de Ahira ben Enán.
84 Tal fue la dedicación del Altar el día en que fue ungido por los príncipes de Israel: doce fuentes de plata, doce tazones de plata y doce recipientes de oro.
85 Cada fuente era de ciento treinta siclos, cada tazón de setenta. El total de la plata de estos utensilios fue de dos mil cuatrocientos siclos, según el siclo del Santuario.
86 Los doce recipientes de oro llenos de incienso eran de diez siclos cada recipiente, según el siclo del Santuario. El total del oro de los recipientes fue de ciento veinte siclos.
87 El total de las reses para el holocausto fueron doce los becerros, doce los carneros, doce los corderos añales, con su ofrenda vegetal, y doce los machos cabríos, para la ofrenda por el pecado.
88 Y el total de reses para el sacrificio de las paces fueron veinticuatro bueyes, sesenta los carneros, sesenta los machos cabríos, y sesenta los corderos añales. Tal fue la dedicación del Altar después de ser ungido.
89 Y cuando entraba Moisés en el Tabernáculo de Reunión para hablar con ’Elohim, oía la voz que le hablaba de encima del Propiciatorio que estaba sobre el Arca del Testimonio, entre los querubines, y le hablaba.
1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Habla a Aarón, y dile: Cuando hagas montar las lámparas, las siete lámparas deberán alumbrar hacia la parte delantera del candelabro.
3 Y así lo hizo Aarón. Hacia la parte delantera del candelabro hizo montar las lámparas, tal como YHVH había ordenado a Moisés.
4 Y ésta era la hechura del candelabro: de oro macizo, incluido su base hasta sus flores, labrado a martillo. Según la visión que YHVH había mostrado a Moisés, así hizo el candelabro.
5 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
6 Toma a los levitas de entre los hijos de Israel y purifícalos.
7 Para purificarlos harás con ellos así: Rociarás sobre ellos el agua de la expiación, y ellos harán pasar la navaja por todo su cuerpo, lavarán sus vestidos, y así se purificarán.
8 Luego tomarán un novillo con su ofrenda vegetal de flor de harina amasada con aceite, y tú tomarás otro novillo para la ofrenda por el pecado.
9 Después aproximarás a los levitas delante del Tabernáculo de Reunión, y harás que se congregue toda la asamblea de los hijos de Israel.
10 Y harás que los levitas se aproximen delante de YHVH, y los hijos de Israel impondrán sus manos sobre los levitas.
11 Aarón presentará entonces a los levitas delante de YHVH como ofrenda mecida de los hijos de Israel, para que cumplan el servicio de YHVH.
12 Luego los levitas apoyarán sus manos sobre la cabeza de los novillos, y ofrecerás uno como ofrenda por el pecado, y otro como holocausto a YHVH, para hacer expiación a favor de los levitas.
13 Después mantendrás en pie a los levitas ante Aarón y sus hijos, para presentarlos como ofrenda mecida a YHVH.
14 Así separarás a los levitas de entre los hijos de Israel, y los levitas serán para mí.
15 Después de esto, cuando los hayas purificado y presentado como ofrenda mecida, los levitas entrarán para cumplir el servicio del Tabernáculo de Reunión.
16 Porque los levitas están enteramente dedicados a mí de entre los hijos de Israel. Yo los he tomado para mí en sustitución de todo el que abre matriz, es decir, de todo primogénito entre los hijos de Israel.
17 Porque mío es todo primogénito de los hijos de Israel, tanto de hombre como de animal, y desde el día en que herí a todo primogénito en la tierra de Egipto los hice santificar para mí.
18 Pero he tomado a los levitas en sustitución de todos los primogénitos entre los hijos de Israel.
19 Y de entre los hijos de Israel he entregado a los levitas como dones para Aarón y sus hijos, para que sirvan en la obra de los hijos de Israel en el Tabernáculo de Reunión, y hagan expiación a favor de los hijos de Israel, así no les sobrevendrá plaga a los hijos de Israel cuando se acerquen al Santuario.
20 Entonces Moisés, Aarón y toda la asamblea de los hijos de Israel, hicieron con los levitas conforme a todo lo que YHVH había ordenado a Moisés acerca de los levitas. Así hicieron con ellos los hijos de Israel.
21 Y los levitas se purificaron a sí mismos de pecado y lavaron sus vestidos. Y Aarón los presentó como ofrenda mecida ante YHVH, e hizo Aarón expiación a favor de ellos para purificarlos.
22 Después de esto, los levitas entraron a oficiar su servicio en el Tabernáculo de Reunión ante Aarón y sus hijos. Tal como YHVH había ordenado a Moisés acerca de los levitas, así hicieron con ellos.
23 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
24 Esto es lo concerniente a los levitas: De edad de veinticinco años arriba, entrará a prestar servicio en el Tabernáculo de Reunión,
25 y a los cincuenta años se retirará de prestar servicio en la obra, y nunca más servirá.
26 Sin embargo, podrá ministrar con sus hermanos en el Tabernáculo de Reunión, para hacer guardia, mas no podrá servir en la obra. Así harás con los levitas en cuanto a sus guardias.
1 En el año segundo de su salida de la tierra de Egipto, en el mes primero, habló YHVH a Moisés en el desierto de Sinay, diciendo:
2 Los hijos de Israel prepararán la Pascua en su tiempo señalado:
3 El decimocuarto día de este mes, entre las dos tardes, la prepararéis a su tiempo. Conforme a todos sus estatutos y conforme a todas sus ordenanzas la habéis de preparar.
4 Entonces mandó Moisés a los hijos de Israel a preparar la Pascua,
5 y en el mes primero, el día decimocuarto del mes, al atardecer, prepararon la Pascua en el desierto de Sinay. Tal como YHVH ordenó a Moisés, así hicieron los hijos de Israel.
6 Hubo, sin embargo, algunos varones que se habían hecho impuros por causa de una persona muerta, y no habían podido preparar la Pascua aquel día; y acercándose delante de Moisés y Aarón en aquel día,
7 le dijeron aquellos hombres: Aunque nosotros estemos impuros a causa de una persona muerta, ¿por qué se nos impide acercar una víctima ante YHVH en su tiempo señalado, con los demás hijos de Israel?
8 Y Moisés les respondió: Aguardad hasta que oiga lo que YHVH ordena acerca de vosotros.
9 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
10 Habla a los hijos de Israel, diciendo: Cualquier hombre de vosotros o de vuestros descendientes que esté impuro por causa de una persona muerta, o que esté lejos de viaje, podrá preparar Pascua para YHVH.
11 La preparará en el mes segundo, el decimocuarto día del mes por la tarde, y la comerán con panes sin levadura y hierbas amargas.
12 No dejarán nada de él para la mañana siguiente, ni le quebrarán hueso alguno. La prepararán conforme a todo el estatuto de la Pascua.
13 Pero el hombre que esté limpio, y no esté de viaje, si deja de preparar la Pascua, tal persona será cortada de su pueblo, y por cuanto no hizo acercar en su tiempo señalado la víctima para YHVH, ese hombre cargará con su pecado.
14 Y si un extranjero habita con vosotros y desea preparar la Pascua para YHVH, la hará conforme al estatuto de la Pascua y conforme a su decreto. Un solo estatuto habrá para vosotros, tanto para el extranjero como para el nativo del país.
15 El día en que el Tabernáculo fue erigido, la nube cubrió el Tabernáculo por encima de la Tienda del Testimonio, y desde la tarde hasta la mañana hubo sobre el Tabernáculo como una apariencia de fuego.
16 Así sucedía continuamente, la nube lo cubría de día y una apariencia de fuego de noche.
17 Cada vez que la nube era alzada de sobre el Tabernáculo, los hijos de Israel partían, y en el lugar donde la nube se detenía, allí los hijos de Israel acampaban.
18 Al mandato de YHVH los hijos de Israel partían, y al mandato de YHVH acampaban. Mientras la nube permanecía sobre el Tabernáculo, ellos permanecían en el campamento.
19 Cuando la nube continuaba sobre el Tabernáculo muchos días, los hijos de Israel guardaban la observancia de YHVH, y no partían.
20 Otras veces la nube permanecía sobre el Tabernáculo cierto número de días. Al mandato de YHVH acampaban, y al mandato de YHVH partían.
21 A veces la nube permanecía sólo de la tarde hasta la mañana, y alzada la nube por la mañana, ellos partían. O bien quedaba un día y una noche, pero en cuanto era alzada la nube, ellos partían.
22 Bien fueran dos días, un mes o un año, mientras la nube se demoraba sobre el Tabernáculo reposándose sobre él, los hijos de Israel permanecían acampados y no marchaban, pero en cuanto ella era alzada, ellos partían.
23 Por orden de YHVH acampaban, y por orden de YHVH partían, guardando lo dispuesto por YHVH, según el mandato de YHVH transmitido por Moisés.
1 YHVH habló a Moisés, diciendo:
2 Hazte dos trompetas de plata. Las harás labradas a martillo, y te servirán para convocar a la asamblea y dar la señal de mover los campamentos.
3 Cuando se haga sonar a ambas, toda la congregación se reunirá delante de ti en la entrada del Tabernáculo de Reunión.
4 Si se toca una sola, concurrirán junto a ti los príncipes, los jefes de millares de Israel.
5 Cuando toquéis alarma, se pondrán en marcha los campamentos que acampan al oriente,
6 y cuando toquéis alarma por segunda vez, entonces partirán los campamentos que acampan al mediodía. Para ponerse en marcha se tocará con estrépito,
7 pero para reunir la congregación, tocaréis sin estrépito.
8 Los hijos de Aarón, los sacerdotes, tocarán las trompetas que serán para vosotros estatuto perpetuo en vuestras generaciones.
9 Cuando entréis en guerra, en vuestro país, contra el enemigo que os ataca, tocaréis las trompetas con estrépito, y se os recordará ante YHVH vuestro Dios, y seréis salvos de vuestros enemigos.
10 Asimismo en vuestros días de alegría, en vuestras solemnidades señaladas y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas durante vuestros holocaustos y sacrificios de vuestras ofrendas de paz, y os serán por memorial delante de vuestro Dios. ¡Yo soy YHVH vuestro Dios!
11 En el año segundo, el segundo mes, el veinte del mes, aconteció que la nube se elevó de sobre el Tabernáculo del Testimonio,
12 y los hijos de Israel partieron por sus jornadas desde el desierto de Sinay, hasta que la nube se posó en el desierto de Parán.
13 Así partieron la primera vez, conforme al dicho de YHVH transmitido por Moisés.
14 El estandarte del campamento de los hijos de Judá partió primero, según sus ejércitos, y al frente de su hueste iba Naasón ben Aminadab.
15 Al frente del ejército de la tribu de los hijos de Isacar, iba Natanael ben Suar,
16 y al frente del ejército de la tribu de los hijos de Zabulón, iba Eliab ben Helón.
17 Entonces el Tabernáculo fue desarmado, y los hijos de Gersón y los hijos de Merari se pusieron en marcha cargando el Tabernáculo.
18 Luego partió el estandarte del campamento de Rubén, según sus ejércitos, y al frente de su hueste iba Elisur ben Sedeur.
19 Al frente del ejército de la tribu de los hijos de Simeón, iba Selumiel ben Zurisadai,
20 y al frente del ejército de la tribu de los hijos de Gad, iba Eliasaf ben Dehuel.
21 Entonces partieron los coatitas portando los objetos sagrados, y antes de su llegada, ya el Tabernáculo había sido montado.
22 Después partió el estandarte del campamento de los hijos de Efraín, por sus ejércitos, y al frente de su hueste iba Elisama ben Amiud.
23 Al frente del ejército de la tribu de los hijos de Manasés iba Gamaliel ben Pedasur,
24 y al frente del ejército de la tribu de los hijos de Benjamín, Abidán ben Gedeoni.
25 A la retaguardia de todos los campamentos, partió el estandarte del campamento de los hijos de Dan, según sus ejércitos, y al frente de su hueste iba Ahiezer ben Amisadai.
26 Al frente del ejército de la tribu de los hijos de Aser iba Pagiel ben Ocrán,
27 y capitaneando el ejército formado por la tribu de los hijos de Neftalí iba Ahira ben Enán.
28 Tal fue el orden de los desplazamientos de los hijos de Israel, según sus ejércitos, cuando partían.
29 Para ese entonces Moisés dijo a Hobab, hijo de Rehuel madianita, suegro de Moisés: Estamos de partida hacia el lugar del que YHVH ha dicho que nos daría. Ven con nosotros y te trataremos bien, porque YHVH ha prometido el bien a Israel.
30 Pero él le dijo: No iré, sino que a mi tierra y a mi parentela he de irme.
31 Sin embargo él insistió: Te ruego que no nos abandones, pues para eso conoces los sitios donde debemos acampar en el desierto, y nos servirás de guía.
32 Si vienes con nosotros, te haremos partícipe de todo aquel bien con que YHVH nos favorezca.
33 Partieron pues del monte de YHVH en viaje de tres jornadas, y durante los tres días de camino, el Arca del Pacto de YHVH marchaba delante de ellos para buscarles lugar de descanso.
34 Y desde que partieron del campamento, la nube de YHVH iba sobre ellos de día.
35 Y sucedía que al levantarse el Arca, Moisés exclamaba: ¡Levántate, oh YHVH! ¡Sean dispersados tus enemigos, Y huyan de Ti los que te aborrecen!
36 Y cuando ella reposaba, decía: ¡Vuélvete, oh YHVH, A los millares de los millares de Israel!
1 Pero aconteció que el pueblo comenzó a murmurar amargamente a oídos de YHVH. Y YHVH lo oyó y se encendió su ira, de manera que el fuego de YHVH ardió contra ellos, y consumió un extremo del campamento.
2 Entonces el pueblo clamó a Moisés, y Moisés oró a YHVH, y el fuego se extinguió.
3 Y llamó el nombre de aquel lugar Taberá, porque el fuego de YHVH se había encendido contra ellos.
4 Y la chusma que iba en medio de ellos concibió una grande gula. Entonces los hijos de Israel volvieron a llorar a voz en grito, y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne!
5 ¡Cómo nos acordamos del pescado que en Egipto comíamos de balde, de los pepinos, de los melones, de los puerros, de las cebollas y los ajos!
6 Pero ahora nuestra alma se reseca, pues nada ven nuestros ojos sino este Maná.
7 Y el Maná era como semilla del culantro, y su aspecto como el aspecto del bedelio.
8 El pueblo se dispersaba para recogerlo y lo molían en molinos o lo machacaban en morteros, y lo cocinaban en ollas o hacían bollos con él, y su sabor era como el sabor del bollo de aceite.
9 Por la noche, cuando el rocío descendía sobre el campamento, el Maná descendía con él.
10 Y oyó Moisés al pueblo, cómo familias enteras lloraban, cada cual a la entrada de su tienda. Y la ira de YHVH se encendió grandemente, y también fue desagradable ante los ojos de Moisés.
11 Entonces dijo Moisés a YHVH: ¿Por qué maltratas a tu siervo? ¿Por qué no he hallado gracia ante tus ojos, para que hayas echado la carga de todo este pueblo sobre mí?
12 ¿Acaso concebí yo a todo este pueblo o lo engendré, para que me digas: Cárgalo en tu pecho, como una nodriza lleva al que mama, a la tierra que prometiste con juramento a sus padres?
13 ¿De dónde tengo yo carne para todo este pueblo? pues lloran ante mí, diciendo: ¡Danos carne que comer!
14 No puedo yo solo soportar todo este pueblo, pues es demasiado pesado para mí.
15 Si así has de tratarme, mátame del todo si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego, para que no vea yo más tu mal.
16 Y YHVH dijo a Moisés: Reúneme a setenta varones de los ancianos de Israel, que tú conozcas como ancianos del pueblo, y a sus oficiales, y llévalos a la entrada del Tabernáculo de Reunión, y que permanezcan allí contigo.
17 Y Yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del Espíritu que está sobre ti y lo pondré sobre ellos, para que soporten contigo la carga del pueblo y no la lleves tú solo.
18 Y dirás al pueblo: Santificaos para mañana, pues comeréis carne, ya que habéis llorado a oídos de YHVH, diciendo: ¡Quién nos diera comer carne!, pues nos iba mejor en Egipto. YHVH, pues, os dará carne, y comeréis.
19 No comeréis sólo un día, ni dos días, ni cinco días, ni diez días, ni veinte días,
20 sino hasta un mes entero, hasta que os salga por las narices y os provoque náuseas, por cuanto despreciasteis a YHVH, que está en medio vosotros, y llorasteis delante de Él diciendo: ¿Por qué salimos de Egipto?
21 Moisés respondió: Seiscientos mil de a pie es el pueblo en medio del cual estoy, y Tú dices: Les daré carne, y comerán un mes entero.
22 Si se degollara todo el rebaño y el ganado, ¿alcanzaría para ellos? Si se recogieran para ellos todos los peces del mar ¿les sería suficiente?
23 Y YHVH respondió a Moisés: ¿Acaso se ha acortado la mano de YHVH? ¡Ahora verás si se te cumple o no mi palabra!
24 Moisés salió entonces y habló al pueblo las palabras de YHVH. Luego reunió a los setenta varones de los ancianos del pueblo y los hizo estar alrededor del Tabernáculo.
25 YHVH descendió en la nube y le habló. Luego tomó del Espíritu que había sobre él y lo puso sobre los setenta ancianos, y en cuanto el Espíritu descansó sobre ellos profetizaron, pero después no volvieron a hacerlo.
26 Habían quedado en el campamento dos varones, uno de nombre Eldad y el segundo de nombre Medad. El Espíritu reposó también sobre ellos, pues figuraban entre los inscritos, y aunque no habían salido al Tabernáculo, profetizaron en el campamento.
27 Y un joven corrió y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad están profetizando en el campamento.
28 Entonces Josué ben Nun, ministro de Moisés desde su juventud, respondió y dijo: Moisés, señor mío, ¡impídeselo!
29 Pero Moisés le dijo: ¿Tienes celos por causa mía? ¡Quien diera que todo el pueblo de YHVH fuera profeta, y que YHVH pusiera su Espíritu sobre ellos!
30 Y Moisés volvió al campamento, él y los ancianos de Israel.
31 Entonces llegó un viento de YHVH que trajo codornices desde el mar, y las arrojó sobre el campamento, como un día de camino por una parte y un día de camino por la otra, a casi dos codos de altura sobre la superficie de la tierra.
32 Y el pueblo estuvo levantado todo aquel día, toda aquella noche y todo el día siguiente recogiendo codornices. Los que menos, recogieron diez hómeres, y las esparcieron alrededor del campamento.
33 Pero mientras la carne aún estaba entre sus dientes, antes que la masticaran, la ira de YHVH se encendió contra el pueblo, y YHVH golpeó al pueblo con un azote muy grande.
34 Y alguien llamó el nombre de aquel lugar Kibrot-hatava, porque allí sepultaron a un pueblo de glotones.
35 Y de Kibrot-hatava el pueblo partió para Haserot, y permaneció en Haserot.
1 Murmuró Miriam con Aarón contra Moisés a causa de la mujer etíope que había tomado, pues él había tomado una mujer etíope.
2 Dijeron: ¿Acaso solamente a través de Moisés habla YHVH? ¿No ha hablado también por nosotros? Y YHVH lo oyó.
3 (Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la faz de la tierra.)
4 Y de improviso YHVH dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam: Salid vosotros tres al Tabernáculo de Reunión. Y los tres salieron.
5 Y descendiendo YHVH en la columna de nube, se situó a la entrada del Tabernáculo, y llamó a Aarón y a Miriam. Y ambos salieron.
6 Y Él les dijo: Oíd ahora mis palabras: Si hay entre vosotros un profeta, Yo, YHVH, en visión a él me revelo y en sueños le hablo.
7 No ocurre así con mi siervo Moisés, que es fiel entre toda mi casa.
8 Boca a boca hablo con él, en visión, pero sin enigmas, y él contempla la apariencia de YHVH. ¿Por qué no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo, contra Moisés?
9 Y la ira de YHVH se encendió contra ellos, y se fue.
10 Y la nube se apartó del Tabernáculo, y he aquí Miriam estaba leprosa como la nieve. Entonces Aarón volvió a ver a Miriam, ¡y he aquí estaba leprosa!
11 Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, te ruego, no pongas sobre nosotros un pecado por el cual hemos sido insensatos y en el cual pecamos.
12 No sea ella, te ruego, como el nacido muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya consumida la mitad de su carne.
13 Entonces Moisés clamó a YHVH, diciendo: ¡Te ruego, oh Dios, sánala ahora!
14 Pero YHVH dijo a Moisés: Si su padre la hubiera apenas escupido en la cara, ¿no se avergonzaría ella por siete días? Sea excluida del campamento por siete días, y después será readmitida.
15 Y Miriam fue excluida del campamento siete días, y el pueblo no partió adelante hasta que Miriam fue readmitida.
16 Después el pueblo partió de Haserot, y acamparon en el desierto de Parán.
1 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Envía para ti hombres que exploren la tierra de Canaán, la cual doy a los hijos de Israel. Enviaréis un varón por cada tribu de sus padres, cada cual príncipe entre ellos.
3 Entonces Moisés los envió desde el desierto de Parán, según el dicho de YHVH. Y todos aquellos varones eran jefes entre los hijos de Israel.
4 Y estos eran sus nombres: De la tribu de Rubén, Samúa ben Zacur.
5 De la tribu de Simeón: Safat ben Horí.
6 De la tribu de Judá: Caleb ben Jefone.
7 De la tribu de Isacar: Igal ben José.
8 De la tribu de Efraín: Oseas ben Nun.
9 De la tribu de Benjamín: Palti ben Rafú.
10 De la tribu de Zabulón: Gadiel ben Susi.
11 De la tribu de José (de la tribu de Manasés): Gadi ben Susi.
12 De la tribu de Dan: Amiel ben Gemali.
13 De la tribu de Aser: Setur ben Micael.
14 De la tribu de Neftalí: Nahbi ben Vapsi.
15 De la tribu de Gad: Geuel ben Maqui.
16 Estos son los nombres de los varones que Moisés envió a explorar la tierra. Y a Oseas ben Nun, Moisés le puso por nombre Josué.
17 Los envió pues Moisés a reconocer la tierra de Canaán, y les dijo: Subid ahí por el Neguev y remontad luego la montaña.
18 Observaréis la tierra, cómo es, y al pueblo que la habita, si es fuerte o débil, si escaso o numeroso.
19 Cómo es el suelo en que él habita, si es bueno o malo, y cómo son las ciudades en las cuales mora, si abiertas o fortificadas,
20 y cómo es el terreno, si fértil o estéril, si hay en él árboles o no. Esforzaos, y recoged del fruto de la tierra. El tiempo era la sazón de las primeras uvas.
21 Subieron pues y exploraron la tierra desde el desierto de Zin hasta Rehob, a la entrada de Hamat.
22 Y remontaron el Neguev y llegaron hasta Hebrón, donde estaban Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac (Hebrón había sido edificada siete años antes que Zoán, en Egipto).
23 Y llegaron hasta el valle de Escol, y allí cortaron un sarmiento con un racimo de uvas, el cual cargaron en un palo entre dos, trayendo también de las granadas y de los higos.
24 Y llamaron aquel lugar Najalescol a causa del racimo que cortaron de allí los hijos de Israel.
25 Y regresaron de explorar la tierra al cabo de cuarenta días.
26 Emprendieron, pues, viaje y llegaron a donde Moisés y Aarón y toda la comunidad de los hijos de Israel, en el desierto de Parán, en Cades, y dieron cuenta a ellos y a toda la asamblea, y les mostraron el fruto del país.
27 Y le contaron diciendo: Hemos llegado hasta el país al cual nos enviaste, y realmente es una tierra que fluye leche y miel. ¡Ved aquí sus frutos!
28 Pero, el pueblo que habita en esa tierra es fuerte, y las ciudades están fortificadas y son muy grandes. Además, hemos visto allí a los descendientes de Anac.
29 Los amalecitas habitan en la tierra del Neguev, y el heteo, el jebuseo y el amorreo habitan en la serranía, y el cananeo habita a lo largo del Mar Grande y en la ribera del Jordán.
30 Entonces Caleb trató de apaciguar al pueblo delante de Moisés, y dijo: ¡Subamos ya y conquistémosla, pues ciertamente podremos con ella!
31 Pero los hombres que habían subido con él, dijeron: No podremos subir contra aquel pueblo, porque es más fuerte que nosotros.
32 Y difamaron ante los hijos de Israel la tierra que habían explorado, diciendo: El país que fuimos a explorar es un país que devora a sus habitantes, y todo el pueblo que vimos en medio de él son hombres de inmensa estatura.
33 También vimos allí a los nefileos, descendientes de Anac, raza de gigantes, y nos pareció que éramos como langostas ante sus ojos.
1 Entonces toda la asamblea levantó la voz y clamó, y el pueblo se pasó llorando aquella noche.
2 Y todos los hijos de Israel murmuraron contra Moisés y Aarón, y toda la asamblea les dijo: ¡Ojalá hubiéramos muerto en la tierra de Egipto!, ¡Ojalá muriéramos en este desierto!
3 ¿Para qué nos trae YHVH a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros pequeños sirvan de presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto?
4 Y cada cual decía a su hermano: ¡Pongamos un caudillo y regresemos a Egipto!
5 Entonces Moisés y Aarón cayeron sobre sus rostros en presencia de toda la asamblea de la congregación de los hijos de Israel.
6 Y Josué ben Nun, y Caleb ben Jefone, que eran de los que habían explorado la tierra, rasgaron sus vestidos,
7 y hablaron a toda la asamblea de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para explorarla es tierra extremadamente buena.
8 Si YHVH se agrada de nosotros, Él nos introducirá en esa tierra, y nos la entregará. Es una tierra que fluye leche y miel.
9 Pero no os rebeléis contra YHVH ni temáis a la gente del país, porque serán como nuestro pan. Su defensa se ha apartado de ellos, y YHVH está con nosotros. ¡No les tengáis temor!
10 Pero la asamblea entera hablaba de lapidarlos. Entonces la gloria de YHVH se apareció en el Tabernáculo de Reunión ante todos los hijos de Israel,
11 y YHVH dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me despreciará este pueblo? ¿Hasta cuándo se negará a creer en mí, con todos los prodigios que he obrado en su seno?
12 Lo heriré con pestilencia y lo desheredaré, y haré de ti una nación más grande y más fuerte que él.
13 Pero Moisés dijo a YHVH: Se enterarán los egipcios, pues de en medio de ellos Tú sacaste a este pueblo con tu fuerza,
14 y se lo dirán a los habitantes de esta tierra, pues ellos han oído que Tú, oh YHVH, estás en medio de este pueblo, que Tú, oh YHVH, te dejas ver cara a cara, que tu nube está sobre ellos, y que Tú marchas delante en columna de nube de día y en columna de fuego de noche.
15 Si haces morir, pues, a este pueblo como un solo hombre, las gentes que han oído tu fama hablarán, diciendo:
16 Porque no pudo YHVH introducir a este pueblo en la tierra que les había prometido con juramento, los ha matado en el desierto.
17 Ahora pues, ¡engrandézcase, te ruego, el poder de mi Señor!, tal como hablaste, diciendo:
18 YHVH, lento para la ira y grande en misericordia, que carga con la iniquidad y la trasgresión, pero de ningún modo tiene por inocente al culpable y visita la iniquidad de los padres sobre los hijos, sobre terceros y cuartos.
19 Perdona, te ruego, la iniquidad de este pueblo según la grandeza de tu misericordia, conforme has cargado con este pueblo desde Egipto hasta aquí.
20 Y YHVH dijo: Lo perdono conforme a tu palabra.
21 No obstante, tan cierto como Yo vivo, y la gloria de YHVH llena toda la tierra,
22 que todos los hombres que vieron mi gloria y mis señales que hice en Egipto y en el desierto, y aún así me provocaron ya diez veces y no oyen mi voz,
23 no verán la tierra sobre la cual juré a sus padres. Todos los que me despreciaron, no la verán.
24 Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo otro espíritu en él y fue íntegro conmigo, lo introduciré en la tierra donde entró, y su descendencia tomará posesión de ella,
25 aunque el amalecita y el cananeo habiten en el valle. Regresad mañana y marchad al desierto por el camino del Mar Rojo.
26 Y habló YHVH a Moisés y a Aarón, diciendo:
27 ¿Hasta cuándo he de soportar a esta congregación perversa que murmura contra mí? He oído las murmuraciones de los hijos de Israel con que murmuran contra mí.
28 Diles: Vivo Yo, dice YHVH, que tal como habéis hablado a mis oídos, así haré Yo con vosotros.
29 Vuestros cuerpos caerán en este desierto, y todos vuestros censados, según todos los que habéis contado de veinte años arriba, que habéis murmurado contra mí,
30 no entraréis en la tierra por la cual alcé mi mano para jurar que os haría morar en ella, excepto Caleb ben Jefone y Josué ben Nun.
31 Pero vuestros pequeños, que dijisteis: ¡Llegarán a ser presa! Yo los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis despreciado.
32 En cuanto a vosotros, vuestros cadáveres yacerán en este desierto,
33 y vuestros hijos deambularán en el desierto cuarenta años, y ellos cargarán con vuestras fornicaciones, hasta que vuestros cadáveres sean deshechos en el desierto.
34 Por el número de los días, de los cuarenta días en que explorasteis la tierra, cargaréis con vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día, y conoceréis mi disgusto.
35 Yo, YHVH, he hablado. ¿Acaso no he de hacer esto a toda esta congregación perversa que se confabuló contra mí? En este desierto se consumirán, y allí morirán.
36 Y los hombres que Moisés había enviado a explorar la tierra y que, vueltos, habían hecho murmurar contra él a toda la congregación, al difamar a aquella tierra,
37 aquellos hombres, pues, que habían difamado a la tierra perversamente, murieron a causa de un flagelo en presencia de YHVH.
38 Sólo Josué ben Nun y Caleb ben Jefone quedaron con vida de entre aquellos hombres que habían ido a explorar la tierra.
39 Cuando Moisés refirió esas palabras a todos los hijos de Israel, el pueblo se afligió en gran manera.
40 Y levantándose temprano por la mañana, subieron a la cumbre del monte, diciendo: Aquí estamos, subiremos al lugar que ha dicho YHVH, pues hemos pecado.
41 Pero Moisés dijo: ¿Por qué pretendéis traspasar el dicho de YHVH? Esto no prosperará.
42 No subáis, porque YHVH no está en medio de vosotros, así no seréis derrotados delante de vuestros enemigos.
43 Porque el amalecita y el cananeo están esperando allí contra vosotros, y caeréis a espada, por cuanto os volvisteis de seguir a YHVH. YHVH no estará con vosotros.
44 Sin embargo, se empecinaron en subir a la cumbre del monte, aunque ni el Arca del Pacto de YHVH ni Moisés se movieron de en medio del campamento.
45 Entonces descendieron los amalecitas y los cananeos que habitaban en aquel monte, y los derrotaron, y los persiguieron hasta Horma.
1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra de vuestra morada que Yo os doy,
3 y de la vacada o del rebaño hagáis ofrenda ígnea a YHVH, holocausto o sacrificio por expresar voto, o por voluntad, o en vuestras solemnidades por hacer olor que apacigua a YHVH,
4 el que aproxime su ofrenda ante YHVH llevará como ofrenda vegetal una décima de un efa de flor de harina, amasada con la cuarta parte de un hin de aceite.
5 Tú prepararás vino para la libación, un cuarto de hin con el holocausto o para el sacrificio, por cada cordero.
6 Por un carnero, en cambio, prepararás como ofrenda vegetal dos décimas de flor de harina, amasada con un tercio de un hin de aceite,
7 y del vino para la libación, un tercio de hin, que ofrecerás como olor que apacigua a YHVH.
8 Pero si deseas sacrificar un novillo en holocausto o sacrificio, en cumplimiento de un voto, o como ofrenda de paz a YHVH,
9 se ofrecerá además del novillo, una ofrenda vegetal de tres décimas de flor de harina, amasada con medio hin de aceite.
10 Y para la libación ofrecerás medio hin de vino, en sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH.
11 Así se hará con cada buey, o carnero, o cría de ovejas o de cabras.
12 Conforme al número que ofrezcáis, así haréis según la cantidad de ellos.
13 Todos los nativos harán estas cosas así, para hacer acercar el sacrificio ígneo en olor que apacigua a YHVH.
14 Y cuando un extranjero resida entre vosotros, o alguien viva en medio de vosotros en vuestras sucesivas generaciones, y desee hacer un sacrificio ígneo en olor que apacigua a YHVH, lo hará tal como vosotros lo hacéis.
15 Un mismo estatuto tendréis para vosotros, los de la congregación, como para el extranjero que habita con vosotros. Habrá un estatuto perpetuo delante de YHVH por vuestras generaciones, tanto para vosotros como para el extranjero.
16 Una sola ley y un solo decreto tendréis para vosotros y para el extranjero que habita con vosotros.
17 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
18 Habla a los hijos de Israel, y diles: Cuando entréis en la tierra a la cual Yo os estoy llevando,
19 será que cuando comáis el alimento de la tierra, haréis elevar una ofrenda alzada ante YHVH.
20 De lo primero de vuestras artesas, haréis elevar una torta en ofrenda alzada, y la haréis elevar como la ofrenda de la era.
21 Así que, de las primicias de lo que amaséis, ofreceréis ofrenda alzada ante YHVH por vuestras generaciones.
22 Si erráis y no cumplís todos estos mandamientos que YHVH ha hablado a Moisés,
23 todos los que YHVH os ha ordenado por mano de Moisés, desde el día en que YHVH dio orden, y en adelante por vuestras generaciones,
24 sucederá que, si se hace por error, con desconocimiento de la asamblea, toda la asamblea ofrecerá un novillo como holocausto en olor que apacigua a YHVH, con su ofrenda vegetal y su libación, conforme al decreto, juntamente con un macho cabrío en ofrenda por el pecado.
25 Y el sacerdote hará expiación a favor de toda la congregación de los hijos de Israel, y les será perdonado, pues fue error, y han hecho llevar su ofrenda: un sacrificio ígneo a YHVH, y una ofrenda delante YHVH por su pecado, por su error.
26 Y le será perdonado a toda la congregación de los hijos de Israel y al extranjero que reside entre vosotros, por cuanto fue error de todo el pueblo.
27 Y si una sola persona peca por error, aproximará una cabra de un año en ofrenda por el pecado,
28 y el sacerdote hará expiación a favor de la persona que haya pecado por error cuando yerre ante YHVH. Y al hacer expiación a su favor, le será perdonado.
29 Una sola ley tendréis para el que yerre, tanto para el nativo entre los hijos de Israel como para el extranjero que habita entre vosotros.
30 Mas la persona que actúe con mano alzada, sea nativo o extranjero, ante YHVH ha blasfemado. Tal persona será cortada de en medio de su pueblo,
31 por cuanto ha menospreciado la palabra de YHVH y ha traspasado su mandamiento. Tal persona será cortada sin remedio y su iniquidad recaerá sobre ella.
32 Mientras los hijos de Israel estaban en el desierto, sorprendieron a un hombre que recogía leña en día shabbat.
33 Los que lo sorprendieron recogiendo leña lo presentaron ante Moisés y Aarón y toda la asamblea,
34 y lo pusieron bajo custodia porque aún no se había declarado lo que había de hacerse con él.
35 Entonces YHVH dijo a Moisés: Ese hombre ha de ser muerto irremisiblemente. ¡Lapídelo con piedras toda la asamblea fuera del campamento!
36 Entonces la asamblea lo sacó fuera del campamento y lo lapidaron con piedras, y murió, tal como YHVH había ordenado a Moisés.
37 Después YHVH habló a Moisés, diciendo:
38 Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones, y que en cada fleco de los bordes pongan un cordón de azul.
39 Tales flecos os servirán para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los mandamientos de YHVH y los cumpláis, y no sigáis el impulso de vuestro corazón ni de vuestros ojos, tras el cual os prostituís,
40 a fin de que recordéis y cumpláis todos mis mandamientos, y estéis consagrados a vuestro Dios.
41 Yo, YHVH vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto para ser el Dios vuestro. ¡Yo soy YHVH vuestro Dios!
1 Coré ben Itsar, hijo de Coat, hijo de Leví, captó a Datán y a Abirán, hijos de Eliab, y a On ben Pelet, de los hijos de Rubén,
2 y se rebelaron contra Moisés con doscientos cincuenta hombres de los hijos de Israel, príncipes de la comunidad, miembros del consejo, varones de renombre.
3 Se rebelaron contra Moisés y Aarón y les dijeron: ¡Ya basta de vosotros! Porque todos los de esta asamblea son santos, y YHVH también está en medio de ellos. ¿Por qué pues os enaltecéis sobre la congregación de YHVH?
4 Y lo oyó Moisés, y cayó sobre su rostro,
5 y habló a Coré y a todo su séquito, diciendo: Mañana YHVH hará saber quién le pertenece: al consagrado lo hará acercarse; al escogido lo aproximará a Él.
6 Haced esto: Tomaos los incensarios Coré y todo tu séquito,
7 y mañana, poned en ellos fuego y echad incienso en presencia de YHVH. Y sucederá que el hombre a quien YHVH escoja, ese será el santo. ¡Esto os será suficiente, oh hijos de Leví!
8 Moisés dijo además a Coré: Oíd ahora, hijos de Leví:
9 ¿Es poco para vosotros que el Dios de Israel os haya separado de la asamblea de Israel para aproximaros a Él para servir en la obra del Tabernáculo de YHVH, y manteneros al frente de la asamblea para ministrarles?
10 A ti te hizo acercar, y contigo a todos tus hermanos, los hijos de Leví, pero ahora pretendéis también el sacerdocio.
11 Tú pues, y todo tu séquito: Es contra YHVH que os habéis confabulado, pues, ¿qué es Aarón para que murmuréis contra él?
12 Entonces Moisés envió a llamar a Datán y Abirán, hijos de Eliab, pero ellos dijeron: No subiremos.
13 ¿Es poco que nos hayas hecho subir de una tierra que fluye leche y miel para hacernos morir en el desierto, y que además pretendas dominar sobre nosotros de manera absoluta?
14 Tampoco nos has introducido a la tierra que fluye leche y miel, ni nos has dado en heredad campos y vides, ¿pretendes arrancar los ojos de esta gente? ¡No iremos!
15 Entonces Moisés se enardeció en gran manera, y dijo a YHVH: No aceptes su ofrenda. Yo no he tomado de ellos ni un asno, y a ninguno de ellos he hecho mal.
16 Después dijo Moisés a Coré: Tú y todo tu séquito preséntense mañana delante de YHVH. Tú, ellos, y Aarón,
17 y tome cada uno su incensario y ponga incienso en ellos, y acercaos delante YHVH, cada uno con su incensario. Doscientos cincuenta incensarios, tú y Aarón, cada uno con su incensario.
18 Entonces cada uno tomó su incensario, y pusieron en ellos fuego y echaron incienso, y se mantuvieron a la entrada del Tabernáculo de Reunión con Moisés y Aarón.
19 Y Coré había hecho reunir contra ellos a toda la asamblea a la entrada del Tabernáculo de Reunión. Entonces la gloria de YHVH se mostró a toda la asamblea.
20 Y habló YHVH a Moisés y a Aarón, diciendo:
21 Separaos de en medio de esta asamblea, y los consumiré en un instante.
22 Pero ellos cayeron sobre sus rostros, y dijeron: ¡Dios, Dios del espíritu de toda carne! ¿No fue un hombre el que pecó? ¿Y te estás airado contra toda la asamblea?
23 Entonces YHVH habló a Moisés, diciendo:
24 Habla a la asamblea, diciendo: Subid alrededor de la tienda de Coré, Datán y Abirán.
25 Y Moisés se levantó y fue a Datán y Abirán, y los ancianos de Israel fueron tras él.
26 y habló a la asamblea, diciendo: ¡Apartaos ahora de las tiendas de estos hombres malvados, y no toquéis nada suyo, para que no seáis barridos con todos sus pecados!
27 Entonces se apartaron de los alrededores de las tiendas de Coré, de Datán y de Abirán. Pero Datán y Abirán salieron erguidos a la entrada de sus tiendas, con sus mujeres, sus hijos y sus pequeños.
28 Y dijo Moisés: En esto conoceréis que YHVH me envió para hacer todas estas obras, y que no son de mi corazón:
29 Si éstos llegan a morir como muere cualquier hombre, y si son visitados como se visita a cualquier hombre, entonces YHVH no me ha enviado.
30 Pero si YHVH crea algo extraño, y la tierra abre su boca y se los traga con todas sus cosas, y descienden vivos al Seol, entonces conoceréis que estos hombres despreciaron a YHVH.
31 Y aconteció que al terminar de hablar todas estas palabras, el suelo que estaba debajo ellos fue partido,
32 y la tierra abrió su boca, y se los tragó a ellos y a sus familias, y a todo hombre que estaba de parte de Coré, y a todas sus pertenencias.
33 Y ellos, con todo lo que poseían, descendieron vivos al Seol, y los cubrió la tierra, y desaparecieron de en medio de la congregación.
34 Y todos los israelitas que estaban alrededor de ellos huyeron ante sus gritos, pues decían: ¡No sea que la tierra nos trague a nosotros!
35 Y salió fuego de YHVH que consumió a los doscientos cincuenta hombres que ofrecían el incienso.
36 Entonces YHVH habló a Moisés, diciendo:
37 di a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que haga levantar los incensarios de entre el incendio, porque están consagrados, y esparce allí las brasas.
38 Con los incensarios de los que pecaron contra sus almas, harán planchas martilladas para recubrir el Altar, por cuanto los aproximaron delante YHVH y están consagrados. Serán, pues, por señal a los hijos de Israel.
39 Entonces el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con los cuales se habían acercado los que habían sido incinerados, y los laminaron para recubrir el Altar
40 como recuerdo para los hijos de Israel de que ningún extraño, que no fuera de la descendencia de Aarón, podía ofrecer incienso ante YHVH, y no llegara a ser como Coré y como su séquito, conforme YHVH había hablado por medio de Moisés.
41 Al día siguiente sin embargo, toda la asamblea de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: ¡Vosotros estáis haciendo morir al pueblo de YHVH!
42 Y aconteció que al congregarse la asamblea contra Moisés y Aarón, se volvieron hacia el Tabernáculo de Reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y la gloria de YHVH se mostró.
43 Entonces Moisés y Aarón se dirigieron hacia el frente del Tabernáculo de Reunión,
44 y habló YHVH a Moisés, diciendo:
45 ¡Apartaos de en medio de esta asamblea y los consumiré en un instante! Pero ellos cayeron sobre sus rostros,
46 y dijo Moisés a Aarón: ¡Toma el incensario y ponle fuego del Altar y encima ponle incienso! ¡Apresúrate y ve hacia la congregación y haz expiación por ellos, porque la ira ha salido de la presencia de YHVH y la plaga ha comenzado!
47 Entonces, tal como Moisés había hablado, Aarón tomó el incensario y corrió hacia el centro de la asamblea, y ¡he aquí la plaga había comenzado entre el pueblo! Pero él puso el incienso e hizo expiación a favor del pueblo,
48 y al colocarse entre los muertos y los vivos, la plaga fue detenida.
49 Sin embargo, los que murieron en aquella plaga fueron catorce mil setecientos, sin contar los muertos por el asunto de Coré.
50 Y Aarón volvió adonde Moisés, a la puerta del Tabernáculo de Reunión, pues la plaga había sido detenida.
1 Entonces YHVH habló a Moisés, diciendo:
2 Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa paterna: doce varas de todos sus príncipes conforme a sus casas paternas, y escribirás el nombre de cada uno en su vara.
3 Y en la vara de Leví escribirás el nombre de Aarón, pues cada cabeza de su casa paterna tendrá una vara.
4 Luego las pondrás en el Tabernáculo de Reunión, delante del Testimonio, donde Yo me encuentro con vosotros,
5 y sucederá que la vara del varón que Yo escoja, florecerá, y así quitaré de sobre mí las murmuraciones con que los hijos de Israel murmuran contra vosotros.
6 Entonces Moisés habló a los hijos de Israel, y todos sus príncipes le dieron varas. Cada príncipe una vara por cada casa paterna, en total doce varas (y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos).
7 Y Moisés depositó las varas en presencia de YHVH en el Tabernáculo del Testimonio.
8 Al día siguiente, aconteció que Moisés fue al Tabernáculo del Testimonio, y he aquí que la vara de Aarón, de la casa de Leví, había reverdecido y echado flores, y había arrojado renuevos y producido almendras.
9 Entonces Moisés sacó de la presencia de YHVH todas las varas ante todos los hijos de Israel, y ellos lo vieron y tomaron cada uno su vara.
10 Y YHVH dijo a Moisés: Vuelve a depositar la vara de Aarón delante del Testimonio para que se guarde por señal a los hijos rebeldes, para que hagas cesar sus murmuraciones contra mí, y no mueran.
11 Y Moisés hizo tal como le ordenó YHVH. Así lo hizo.
12 Entonces los hijos de Israel clamaron a Moisés, diciendo: ¡He aquí perecemos! ¡Estamos perdidos! ¡Todos nosotros estamos perdidos!
13 ¡Cualquiera que se acerca al Tabernáculo de YHVH muere! ¿Acabaremos pereciendo todos?
1 Entonces YHVH dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y tu casa paterna contigo, cargaréis con las ofensas contra el Santuario. Y tú y tus hijos contigo cargaréis con las ofensas contra vuestro sacerdocio.
2 También haz que se acerquen tus hermanos de la tribu de Leví, la tribu de tu padre, para que se junten contigo y te sirvan mientras que tú y tus hijos ministran delante del Tabernáculo del Testimonio.
3 Ellos acatarán tu orden y la obligación de todo el Tabernáculo, pero no se acercarán a los utensilios santos ni al Altar, para que no mueran, tanto ellos como vosotros.
4 Ellos te acompañarán y tendrán el cuidado del Tabernáculo de Reunión en todo el servicio del Tabernáculo. Ningún extraño se ha de acercar a vosotros.
5 Vosotros seréis responsables del Santuario y del cuidado del Altar, para que no haya más ira contra los hijos de Israel.
6 He aquí, Yo he tomado a vuestros hermanos los levitas, de en medio de los hijos de Israel, y los he dado como un don para vosotros, dedicados a YHVH para oficiar el servicio del Tabernáculo de Reunión.
7 Por lo tanto, tú y tus hijos contigo atenderéis a vuestro sacerdocio en todo lo concerniente al Altar y a lo que está dentro del velo. Os doy en don el servicio de vuestro sacerdocio, pero el extraño que se acerque será muerto.
8 Y habló YHVH a Aarón: He aquí, Yo te he dado la custodia de mis ofrendas alzadas. Todas las cosas que los hijos de Israel consagran te las he dado a ti y a tus hijos en virtud de la unción, por estatuto perpetuo.
9 De las cosas santísimas preservadas del fuego, esto será tuyo: Todas sus víctimas que me han de presentar, toda ofrenda vegetal suya, toda expiación por su pecado y toda expiación por su culpa, serán cosa santísima para ti y para tus hijos.
10 Las comerás en lugar santísimo. Todo varón comerá de ellas, y será cosa santa para ti.
11 Esto también será tuyo: la primera porción de su ofrenda alzada, y toda ofrenda mecida de los hijos de Israel. Te la doy a ti, a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo. Todo el que esté limpio en tu casa podrá comer de ella.
12 Todo lo selecto del aceite, del mosto y del trigo, las primicias que ofrecerán a YHVH, te las doy a ti.
13 Las primicias de todas las cosas de su tierra, las cuales traerán a YHVH, serán tuyas. Todo el que esté limpio en tu casa podrá comer de ellas.
14 Todo lo consagrado mediante voto en Israel será tuyo.
15 Todo lo que abra matriz de toda carne que presenten a YHVH, tanto de hombres como de animales, será tuyo. Sin embargo, redimirás sin falta el primogénito del hombre, y también redimirás el primerizo del animal impuro.
16 De un mes efectuarás su rescate, según tu valoración, por precio de cinco siclos de plata, conforme al siclo del Santuario, que es de veinte geras.
17 Pero no redimirás el primerizo de la vaca ni el primerizo de la oveja ni el primerizo de la cabra, pues son sagrados. Rociarás su sangre sobre el Altar, y dejarás consumir su grosura como sacrificio ígneo en olor que apacigua a YHVH.
18 Y su carne será para ti, lo mismo que el pecho de la ofrenda mecida y la espaldilla derecha. Será tuya.
19 Todas las ofrendas alzadas de las cosas santas que los hijos de Israel presenten a YHVH, te las doy a ti, a tus hijos y a tus hijas contigo, por estatuto perpetuo. Es pacto de sal, perpetuo delante de YHVH, para ti y para tu descendencia contigo.
20 Y YHVH dijo a Aarón: En tierra de ellos no heredarás, ni tendrás porción en medio de ellos. Yo soy tu porción y tu heredad en medio de los hijos de Israel.
21 He aquí, Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel, como heredad, a cambio del servicio que llevan a cabo en el Tabernáculo de Reunión.
22 Porque los hijos de Israel no se acercarán más al Tabernáculo de Reunión, para que no carguen pecado por el cual mueran.
23 Sólo el levita ejercerá el servicio del Tabernáculo de Reunión, y ellos cargarán con la iniquidad del pueblo. Será estatuto perpetuo por vuestras generaciones, y entre los hijos de Israel no tendrán heredad.
24 Porque el diezmo que los hijos de Israel ofrecen ante YHVH como ofrenda alzada, lo he dado a los levitas por heredad, por lo cual les he dicho: No tendrán heredad en medio de los hijos de Israel.
25 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
26 Hablarás así a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos como vuestra heredad, vosotros presentaréis como ofrenda alzada a YHVH el diezmo de los diezmos.
27 Y vuestras ofrendas alzadas se os contarán como si fuera grano de la era y como producto del lagar.
28 Así también vosotros presentaréis una ofrenda alzada a YHVH de todos los diezmos que recibáis de los hijos de Israel, y de ellos daréis la porción reservada de YHVH al sacerdote Aarón.
29 De todos vuestros dones haréis elevar toda ofrenda alzada a YHVH, de toda su grosura, la parte consagrada de ellas.
30 Y les dirás: Cuando hagáis elevar de ella su grosura, será contado a los levitas como producto de la era, y como producto del lagar.
31 Y lo comeréis en cualquier lugar, vosotros y vuestra familia, pues es vuestra remuneración por vuestro oficio en el Tabernáculo de Reunión.
32 Y así, cuando hayáis presentado lo mejor de ello como ofrenda alzada, no cargaréis por ello pecado. Así no profanaréis las cosas consagradas por los hijos de Israel, y no moriréis.
1 Habló YHVH a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 Este es el precepto de la Ley que YHVH ha ordenado, diciendo: di a los hijos de Israel que te traigan una ternera alazana, perfecta, en la cual no haya defecto, sobre la cual no se haya puesto yugo.
3 Y se la daréis al sacerdote Eleazar, quien la hará sacar fuera del campamento, y uno la degollará ante su presencia.
4 Luego el sacerdote Eleazar tomará de su sangre con su dedo, y con esa sangre salpicará siete veces hacia la parte delantera del Tabernáculo de Reunión.
5 Después uno quemará la ternera ante sus ojos. Se quemará el cuero, la carne, la sangre y el estiércol,
6 y el sacerdote tomará un palo de cedro, un hisopo y escarlata, y los echará en medio de la hoguera de la ternera.
7 El sacerdote lavará sus vestiduras con agua, bañará su cuerpo en agua y después entrará en el campamento, pero el sacerdote será impuro hasta la tarde.
8 Asimismo el que la quemó lavará sus vestiduras con agua, bañará en agua su cuerpo, y será impuro hasta la tarde.
9 Luego, un hombre limpio recogerá las cenizas de la ternera y las pondrá fuera del campamento, en un lugar limpio. Y la asamblea de los hijos de Israel las guardará para el agua para la impureza. Es ofrenda por el pecado.
10 Y el que haya recogido las cenizas de la ternera lavará sus vestidos y quedará impuro hasta el atardecer. Esto será por estatuto perpetuo a los hijos de Israel y al extranjero que peregrina entre ellos.
11 El que toque el cadáver de una persona, será impuro siete días.
12 Al tercer día se purificará con esa agua, y al séptimo día será limpio, pero si al tercer día no se purifica, no será limpio al séptimo día.
13 Cualquiera que toque el cadáver de una persona, y no se purifique, contamina el Tabernáculo de YHVH. Tal persona será extirpada de Israel, por cuanto el agua para la impureza no fue rociada sobre él. Será impuro y su impureza estará sobre él.
14 Esta es la ley para cuando un hombre muera en una tienda: Todo el que entre en la tienda y todo lo que esté en ella, será impuro siete días.
15 Y toda vasija abierta que no tenga la tapa bien ajustada, será impura.
16 Y cualquiera que toque en el campo un muerto por espada o cualquier muerto u osamenta o sepulcro, será impuro siete días.
17 Para ese impuro se tomará ceniza de la ternera quemada en la expiación, y se echará en ella aguas vivas en una vasija.
18 Luego, un hombre limpio tomará una rama de hisopo y la mojará en el agua, y rociará la tienda, todos los utensilios y las personas que estén allí junto con aquel que haya tocado la osamenta o el cadáver o el sepulcro.
19 Al tercero y al séptimo día, el que está limpio rociará al impuro, y cuando lo haya purificado al séptimo día, lavará sus vestidos y se bañará en agua, y en la tarde quedará limpio.
20 Pero el que esté impuro y no se purifique, esa persona será extirpada de en medio de la congregación, por cuanto contaminó el Santuario de YHVH. El agua para la impureza no se roció sobre él, por tanto es impuro.
21 Llegará a ser estatuto perpetuo para ellos. El que haya rociado el agua para la impureza lavará sus vestidos, y el que haya tocado el agua para la impureza será impuro hasta la tarde.
22 Y todo lo que el impuro haya tocado, será impuro, y la persona que lo toque será impura hasta el atardecer.
1 Los hijos de Israel, toda la asamblea, llegaron al desierto de Zin en el mes primero, y el pueblo permaneció en Cades. Allí murió Miriam, y allí fue sepultada.
2 Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón.
3 Y el pueblo contendió con Moisés, y hablaron diciendo: ¡Ojalá hubiéramos perecido cuando nuestros hermanos murieron delante de YHVH!
4 ¿Por qué, pues, trajisteis a la congregación de YHVH a este desierto, para que nosotros y nuestro ganado muramos aquí?
5 ¿Y por qué nos hicisteis subir de Egipto para traernos a este lugar miserable? No es lugar de sementeras, ni de higueras, ni de viñas, ni de granadas, ni siquiera hay agua para beber.
6 Entonces fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la entrada del Tabernáculo de Reunión, y cayeron sobre sus rostros, y la gloria de YHVH se mostró a ellos.
7 Entonces YHVH habló a Moisés, diciendo:
8 Toma la vara y congrega a la asamblea, tú y tu hermano Aarón, y hablaréis a la peña delante de los ojos de ellos. Y ella dará sus aguas, y les sacarás agua de la peña y darás de beber a la asamblea y a sus ganados.
9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de YHVH, como le había ordenado.
10 Y Moisés y Aarón hicieron congregar a la asamblea frente a la peña, y él les dijo: Oíd ahora, rebeldes: ¿os sacaremos agua de esta peña?
11 Entonces Moisés alzó su mano y golpeó la peña con su vara dos veces, y salieron muchas aguas, y bebieron, la asamblea y su ganado.
12 Pero YHVH dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí para santificarme a vista de los hijos de Israel, no introduciréis a esta congregación en la tierra que les he dado.
13 Estas son las aguas de Meribá, donde los hijos de Israel contendieron con YHVH, y Él manifestó su santidad entre ellos.
14 Envió Moisés embajadores al rey de Edom desde Cades, diciendo: Así dice tu hermano Israel: Tú has conocido todo el sufrimiento que nos ha sobrevenido,
15 cómo nuestros padres bajaron a Egipto, cómo estuvimos en Egipto largo tiempo, y cómo los egipcios nos maltrataron a nosotros y a nuestros padres.
16 Pero cuando clamamos a YHVH, oyó nuestra voz y envió su Ángel y nos sacó de Egipto. Ahora, mira, estamos en Cades, ciudad que se encuentra en el extremo de tu territorio.
17 Te rogamos que nos dejes pasar por tu tierra. No pasaremos por labrados ni viñedos, ni beberemos agua de ningún pozo. Iremos por el camino real, sin apartarnos ni a derecha ni a izquierda, hasta que hayamos pasado tu territorio.
18 Pero Edom le respondió: No pasarás por aquí, de otro modo, saldré contra ti armado.
19 Respondieron los hijos de Israel: Tan sólo marcharemos por el camino real, y si nosotros y nuestros ganados bebemos de tus aguas, daremos el precio de ellas. Sólo se trata de pasar a pie.
20 Pero él dijo: No pasarás. Y Edom salió a enfrentarlo con mucho pueblo y mano fuerte.
21 Así Edom se negó a dejar pasar a Israel por su territorio, e Israel se apartó de él.
22 Y los hijos de Israel, toda aquella asamblea, partieron de Cades, y fueron hacia el monte Hor.
23 Y habló YHVH a Moisés y Aarón en el monte Hor, en los confines de la tierra de Edom, diciendo:
24 Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que Yo he dado a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi dicho en las aguas de Meribá.
25 Toma a Aarón y a su hijo Eleazar, y hazlos subir al monte Hor.
26 Quítale a Aarón sus vestiduras, y con ellas harás vestir a Eleazar su hijo, y Aarón será reunido, y morirá allí.
27 Y Moisés hizo tal como YHVH le había ordenado, y subieron al monte Hor ante los ojos de toda la asamblea.
28 Entonces Moisés despojó a Aarón de sus vestiduras y con ellas hizo vestir a Eleazar su hijo. Y Aarón murió allí, en la cumbre del monte. Luego Moisés y Eleazar descendieron del monte.
29 Y al ver toda la asamblea que Aarón había fallecido, toda la casa de Israel le hizo duelo por treinta días.
1 Cuando el cananeo, el rey de Arad, que habitaba en el Neguev, oyó que Israel iba por el camino de Atarim, combatió contra Israel, y tomó cautivos de entre ellos.
2 Entonces Israel hizo voto a YHVH, y dijo: Si en verdad entregas a este pueblo en mi mano, yo destruiré por completo sus ciudades.
3 Y YHVH escuchó la voz de Israel, y le entregó al cananeo, consagrándolos al exterminio, a ellos y a sus ciudades. Y llamó el nombre de aquel lugar Horma.
4 Y partieron del monte Hor por el camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom. Pero en el camino el ánimo del pueblo se impacientó.
5 Entonces el pueblo habló contra ’Elohim y contra Moisés: ¿Por qué nos habéis sacado de Egipto para morir en el desierto? Pues no hay alimento ni agua, y nuestra alma detesta este pan, bueno para nada.
6 Entonces YHVH envió entre el pueblo serpientes ardientes que mordían al pueblo, y murió mucha gente de Israel.
7 Y el pueblo fue a Moisés, y dijeron: Hemos pecado, por cuanto hablamos contra YHVH y contra ti. ¡Ora a YHVH que quite de nosotros la serpiente! Y Moisés oró por el pueblo.
8 Y YHVH dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente y ponla en lo alto de un asta, y sucederá que cualquiera que sea mordido y mire a ella, vivirá.
9 Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta, y sucedía que cuando una serpiente mordía a un hombre, y éste dirigía su mirada hacia a la serpiente de bronce, vivía.
10 Y partieron los hijos de Israel, y acamparon en Obot.
11 Y marcharon de Obot, y acamparon en Ie-Abarim, en el desierto que está frente a Moab, hacia el nacimiento del sol.
12 Y partieron de allí, y acamparon en el valle de Zared.
13 Desde allí marcharon, y acamparon al otro lado del Arnón, que está en el desierto, y que sale del territorio del amorreo, porque el Arnón es frontera de Moab, entre Moab y el amorreo.
14 por eso se dice en el rollo de las Batallas de YHVH: A Vaheb, en Sufá, Y a los arroyos de Arnón,
15 Y a la corriente de los arroyos Que va a parar en Ar, Y descansa en la frontera de Moab.
16 Y desde allí a Beer. Este es el pozo donde YHVH dijo a Moisés: Reúne al pueblo, y les daré agua.
17 Entonces cantó Israel este cántico: ¡Brota, oh pozo! ¡A él cantad!
18 Pozo cavado por príncipes, Explorado por los nobles del pueblo, Con su cetro, con sus cayados. Y del desierto a Matana.
19 Y de Matana a Nahaliel, y de Nahaliel a Bamot,
20 Y de Bamot al valle que está en el campo de Moab, a la cumbre del Pisga, que mira hacia el desierto.
21 Entonces Israel envió mensajeros a Sehón, rey del amorreo, diciendo:
22 Pasaré por tu tierra, no nos desviaremos hacia el campo ni hacia las viñas, no beberemos las aguas de los pozos. Iremos por el camino real hasta que pasemos tu territorio.
23 Pero Sehón no permitió que Israel pasara por su territorio, sino que Sehón juntó a todo su pueblo, y salió a enfrentarse a Israel en el desierto, y fue a Jahaz y combatió contra Israel.
24 Pero Israel lo hirió a filo de espada y tomó su tierra desde el Arnón hasta Jaboc, hasta los amonitas, pues la frontera de los amonitas estaba fortificada.
25 E Israel tomó todas estas ciudades, y habitó Israel en todas las ciudades del amorreo, en Hesbón, y en todas sus aldeas,
26 porque Hesbón era la ciudad de Sehón, rey del amorreo, el cual había guerreado contra el rey anterior de Moab, y tomado de su mano toda su tierra hasta el Arnón.
27 Por tanto, dicen los proverbistas: Venid a Hesbón, Edifíquese y repárese la ciudad de Sehón.
28 Porque salió fuego de Hesbón, Y una llama de la plaza fuerte de Sehón, Que consumió a Ar de Moab, A los señores de las alturas del Arnón.
29 ¡Ay de ti, Moab! Eres destruido, oh pueblo de Quemos. El cual entregó sus hijos a la fuga Y sus hijas al cautiverio A Sehón, rey amorreo.
30 Pero nosotros los hemos arrojado, Hesbón está destruido hasta Dibón, Y también desolamos hasta Nofa, Que está junto a Medeba.
31 Así Israel llegó a habitar en la tierra del amorreo.
32 Después envió Moisés a espiar a Jazer, y sitiaron sus aldeas, y desposeyeron al amorreo que estaba allí.
33 Y volvieron, y subieron por el camino de Basán, y salió contra ellos Og, rey de Basán, él y todo su pueblo a presentar batalla en Edrei.
34 Pero YHVH dijo a Moisés: No le tengas temor, porque en tu mano lo he entregado, a él y a todo su pueblo y su tierra. Harás con él como hiciste con Sehón, rey del amorreo, que habitaba en Hesbón.
35 Y lo hirieron a él, a sus hijos y a todo su pueblo, sin que le quedara un sobreviviente, y conquistaron su tierra.
1 Partieron los hijos de Israel y acamparon en las llanuras de Moab, a este lado del Jordán, frente a Jericó.
2 Y Balac hijo de Zippor, vio todo lo que Israel había hecho al amorreo.
3 Y Moab tuvo gran temor delante del pueblo, porque era muy numeroso. Y se aterrorizó Moab a causa de los hijos de Israel.
4 Entonces dijo Moab a los ancianos de Madián: Ahora, como el buey lame la hierba del campo, esta congregación lamerá todos nuestros contornos. En aquel tiempo Balac hijo de Zippor, era rey de Moab.
5 Y envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río, en la tierra de los hijos de su pueblo para que lo llamaran, diciendo: Un pueblo que ha salido de Egipto cubre la superficie de la tierra y ya está frente a mí.
6 Ven ahora, te ruego, y maldíceme a este pueblo porque es demasiado poderoso para mí. Quizá yo pueda herirlo, y lo echaremos de la tierra, porque yo sé que a quien tú bendigas, será bendito, y al que tú maldigas, será maldito.
7 Fueron, pues, los ancianos de Moab y los ancianos de Madián con la paga para el adivino en sus manos, y llegaron a Balaam, y le hablaron las palabras de Balac.
8 Y él les dijo: Alojaos aquí esta noche, y yo os comunicaré la palabra conforme YHVH me hable. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.
9 Y vino ’Elohim a Balaam, y le dijo: ¿Qué varones son estos que están contigo?
10 Y Balaam dijo a Ha-’Elohim: Balac hijo de Zippor, rey de Moab, ha enviado por mí, diciendo:
11 He aquí, el pueblo que salió de Egipto cubre la superficie de la tierra. Ven pues ahora, y maldícemelo. Quizá pueda yo luchar contra él y echarlo.
12 Entonces ’Elohim dijo a Balaam: No irás con ellos ni maldecirás al pueblo, porque él es bendito.
13 Balaam se levantó de mañana y dijo a los príncipes de Balac: Volveos a vuestra tierra, porque YHVH se niega a dejarme ir con vosotros.
14 Y los príncipes de Moab se levantaron y fueron a Balac y le dijeron: Balaam se negó a venir con nosotros.
15 Pero Balac continuó enviando emisarios más numerosos y honorables que aquellos otros,
16 los cuales fueron a Balaam, y le dijeron: Así dice Balac hijo de Zippor: Te ruego que no te niegues a venir a mí,
17 porque ciertamente te honraré en gran manera y haré todo lo que me digas. Ven pues ahora, maldíceme a este pueblo.
18 Balaam respondió y dijo a los siervos de Balac: Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, no puedo traspasar el dicho de YHVH mi Dios para hacer cosa pequeña ni grande.
19 Os ruego ahora que os quedéis aquí esta noche, y sabré qué continuará hablando conmigo YHVH.
20 Y vino ’Elohim a Balaam de noche y le dijo: Si los hombres han venido para llamarte, levántate y ve con ellos, pero le dirás solo la palabra que Yo hable contigo.
21 Así Balaam se levantó por la mañana, enalbardó su asna, y fue con los príncipes de Moab.
22 Pero mientras él iba, la ira de Dios se encendió, y el Ángel de YHVH se colocó en el camino para adversarlo. Y él iba montado en su asna, y sus dos siervos con él,
23 cuando el asna vio al Ángel de YHVH colocado en el camino con su espada desenvainada en su mano, el asna se desvió del camino y se fue por el campo. Entonces Balaam azotó al asna para hacerla volver al camino.
24 Pero el Ángel de YHVH estaba en pie en un sendero entre las viñas, el cual tenía una cerca a un lado y otra cerca al otro lado.
25 Al ver al Ángel de YHVH, el asna se pegó contra la cerca apretando el pie de Balaam contra la cerca, y él volvió a azotarla.
26 Entonces el Ángel de YHVH pasó más allá, y se puso en pie en una angostura donde no había camino para desviarse ni a derecha ni a izquierda.
27 Al ver al Ángel de YHVH, el asna se echó debajo de Balaam, y Balaam se enojó y azotó al asna con la vara.
28 Entonces YHVH le abrió la boca al asna, la cual dijo a Balaam: ¿Qué te he hecho, que me has azotado ya tres veces?
29 Y Balaam respondió al asna: Porque me has maltratado: ¡Si tuviera una espada en mi mano, ahora mismo te mataría!
30 Y el asna dijo a Balaam: ¿No soy yo tu asna, en la que has cabalgado toda tu vida hasta hoy? ¿Acostumbro hacerte esto? Y él respondió: No.
31 Entonces YHVH abrió los ojos a Balaam, y vio al Ángel de YHVH de pie en el camino con su espada desenvainada en la mano. Y Balaam hizo reverencia, y se postró sobre su rostro.
32 Y el Ángel de YHVH le dijo: ¿Por qué has azotado a tu asna estas tres veces? He aquí Yo he salido para adversarte, porque tu camino es perverso delante de mí.
33 Y el asna me ha visto y se ha apartado de delante de mí estas tres veces, y si no se hubiera apartado de mí, Yo te habría matado a ti, y a ella la habría dejado viva.
34 Entonces Balaam dijo al Ángel de YHVH: He pecado, porque no sabía que Tú te colocabas en el camino para salir a mi encuentro. Pero ahora, si es malo delante de tus ojos, me regresaré.
35 El Ángel de YHVH dijo a Balaam: Vé con los varones, pero sólo hablarás la palabra que Yo te hable. Y Balaam se fue con los príncipes de Balac.
36 Oyendo Balac que Balaam venía, salió a su encuentro a la ciudad de Moab que está junto al término del Arnón, límite del territorio.
37 Y Balac dijo a Balaam: ¿No envié a llamarte? ¿Por qué no venías a mí? ¿Acaso no soy capaz de honrarte?
38 Balaam respondió a Balac: ¡He aquí, ya he venido a ti! Pero … ¿podré hablar algo? La palabra que ’Elohim ponga en mi boca, esa tendré que hablar.
39 Y Balaam fue con Balac, y llegaron a Queriat-hutsot.
40 Y Balac sacrificó bueyes y ovejas que dio a Balaam y a los príncipes que estaban con él.
41 Y aconteció que por la mañana Balac tomó a Balaam, y lo hizo subir a Bamot-Baal, y desde allí contempló el extremo del pueblo.
1 Y Balaam dijo a Balac: Constrúyeme aquí siete altares, y prepárame aquí siete toros y siete carneros.
2 Y Balac hizo como Balaam le habló. Y Balac y Balaam ofrecieron un toro y un carnero en cada altar.
3 Entonces Balaam dijo a Balac: colócate junto a tu holocausto mientras yo voy. Quizá YHVH me venga al encuentro. La palabra que me muestre, te la declararé. Y se fue a un monte descubierto.
4 Y salió ’Elohim al encuentro de Balaam, y éste le dijo: Siete altares he preparado y en cada altar he sacrificado un toro y un carnero.
5 Y YHVH puso palabra en la boca de Balaam, y le dijo: Vuelve a Balac, y le hablarás así …
6 Y volvió a él, y he aquí él estaba en pie junto a su holocausto, él y todos los príncipes de Moab.
7 Y profirió su proverbio, y dijo: De Aram me trajo Balac, Desde los montes del oriente el rey de Moab: ¡Ven, maldíceme a Jacob! ¡Ven, execra a Israel!
8 ¿Cómo podré maldecir a quien Dios no ha maldecido? ¿Cómo podré execrar a quien YHVH no ha execrado?
9 En verdad, desde la cumbre de las peñas lo contemplo, Desde los collados lo diviso: Ve ahí un pueblo que mora aparte, Y entre las naciones no será contado.
10 ¿Quién contará la multitud de Jacob, Y enumerará la cuarta parte de Israel? ¡Muera yo con la muerte de los rectos, Y sea mi futuro como el suyo!
11 Entonces Balac dijo a Balaam: ¿Qué me has hecho? ¡Para maldecir a mis enemigos te hice venir, y he aquí los bendices!
12 Y él respondió, y dijo: ¿Lo que YHVH pone en mi boca no lo he de proferir?
13 Dijo Balac: Te ruego que vengas conmigo a otro lugar desde donde puedas divisar sólo un extremo de él, y no lo verás completo. ¡Maldícemelo desde allí!
14 Lo llevó pues, al puesto de los vigías, a la cumbre del Pisga, y construyó siete altares y ofreció un toro y un carnero sobre cada altar.
15 Luego dijo a Balac: Quédate en pie aquí junto a tu holocausto mientras salgo allí al encuentro.
16 Entonces YHVH salió al encuentro de Balaam, y poniendo palabra en su boca, le dijo: Vuelve a Balac y le dirás así y así.
17 Y fue a él, y he aquí éste se mantenía en pie junto a su holocausto, acompañado por los príncipes de Moab. Y Balac le preguntó: ¿Qué ha dicho YHVH?
18 Entonces él profirió su proverbio, y dijo: ¡Levántate Balac, y oye! ¡Presta oído a mis palabras, hijo de Zippor!
19 Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. Él dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo cumplirá?
20 He aquí, he recibido orden de bendecir, Ha bendecido, y yo no puedo revocarlo.
21 No ha visto iniquidad en Jacob, Ni ha notado maldad en Israel, YHVH su Dios está con él, Resuena aclamación de júbilo como por un rey.
22 Dios lo sacó de Egipto, Es para él como los cuernos del búfalo.
23 No hay hechizo contra Jacob, Ni conjuro contra Israel. A su tiempo se dirá de Jacob y de Israel: ¡Mirad lo que ha hecho Dios!
24 He aquí un pueblo que se yergue cual leona, Y se alza como un león: No se echará hasta que haya devorado presa, Y haya bebido la sangre de sus víctimas.
25 Entonces Balac dijo a Balaam: ¡Ya que no puedes maldecirlo, tampoco lo bendigas!
26 Pero Balaam respondió y dijo a Balac: ¿No te lo anuncié diciendo: Todo lo que YHVH diga, eso debo hacer?
27 Entonces Balac dijo a Balaam: ¡Ven te ruego, te llevaré a otro lugar! ¡Quizá plazca a los ojos de Dios que me los maldigas desde allí!
28 Y Balac condujo a Balaam a la cumbre del Peor, dando cara al desierto.
29 Y dijo Balaam a Balac: Edifícame aquí siete altares, y prepárame aquí siete toros y siete carneros.
30 Y Balac hizo como Balaam dijo, y ofreció un toro y un carnero en cada altar.
1 Viendo Balaam que era grato a ojos de YHVH el bendecir a Israel, no fue, como las otras veces, en busca de encantamientos, sino que volvió su rostro hacia el desierto.
2 Y alzando sus ojos, Balaam vio a Israel acampado por sus tribus, y el Espíritu de Dios fue sobre él.
3 Y profirió su proverbio, y dijo: Oráculo de Balaam hijo de Beor, Oráculo del varón con ojos de clara visión.
4 Oráculo del que oye los dichos de Dios, Que contempla la visión de ’El-Shadday, Caído, pero con los ojos abiertos:
5 ¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Jacob! Tus habitaciones, ¡oh Israel!,
6 Como valles que se extienden, Como huertos junto al río, Como áloes plantados por YHVH, Como cedros junto a las aguas.
7 De sus cántaros fluyen aguas, Y su descendencia, en muchas aguas, Más exaltado que Agag será su rey, Y enaltecido su reino.
8 Dios lo ha sacado de Egipto, Es para él como los cuernos del búfalo, Devora a las naciones enemigas suyas, Quebranta sus huesos, Y con sus flechas los atraviesa.
9 Se agazapa, se echa cual león, Y como leona, ¿quién lo hará despertar? ¡Benditos los que te bendigan, Y malditos los que te maldigan!
10 Entonces la ira de Balac se encendió contra Balaam, y batiendo sus palmas, dijo Balac a Balaam: ¡Para maldecir a mis enemigos te llamé, y he aquí, los has bendecido con ésta tres veces!
11 ¡Ahora pues, lárgate a tu lugar! Había prometido colmarte de honores, pero he aquí YHVH te ha privado de honor.
12 Y Balaam respondió a Balac: ¿No había yo hablado a los mensajeros que tú me enviaste, diciendo:
13 Aunque Balac me diera su casa llena de plata y oro, no podría traspasar el dicho de YHVH haciendo de propio impulso cosa buena ni mala. Lo que diga YHVH eso diré?
14 Y ahora, he aquí, ya me voy a mi pueblo, ven pues, que te informaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los días venideros.
15 Y profirió su proverbio, y dijo: Oráculo de Balaam hijo de Beor, Oráculo del varón de ojos de clara visión.
16 Oráculo del que oye los dichos de Dios, Que conoce la ciencia de ’Elyón, Y contempla las visiones de ’El-Shadday. Caído, pero con ojos abiertos:
17 Lo veré, pero no ahora, Lo contemplaré, pero no de cerca. Surgirá ESTRELLA de Jacob, Y de Israel se levantará un cetro. Que aplastará las sienes de Moab, Y el cráneo de todos los hijos de Set.
18 Edom será desposeído, Se empobrecerá Seír, su enemigo, Mientras Israel hará proezas,
19 Y Uno nacido de Jacob dominará, Y aniquilará el remanente de la ciudad.
20 Luego vio a Amalec, y profirió su proverbio, y dijo: Cabeza de naciones es Amalec, Pero su final, destrucción perpetua.
21 Y viendo al ceneo, profirió su proverbio, y dijo: Fuerte es tu habitación, Y pones en la peña tu nido.
22 Pero el ceneo será consumido, ¿Hasta cuándo Assur te mantendrá cautivo?
23 Aún profirió otro proverbio, y dijo: ¡Ay! ¿Quién vivirá cuando Dios haga estas cosas?
24 Vendrán naves de la costa de Quitim, Someterán a Assur, y someterán a Eber, Pero también él vendrá a destrucción.
25 Entonces Balaam se levantó y se fue, y regresó a su lugar, y también Balac se fue por su camino.
1 Moraba entonces Israel en Sitim, y el pueblo comenzó a fornicar y a apegarse a las hijas de Moab,
2 las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses. Y el pueblo comió, y se postró ante los dioses de ellas.
3 Así Israel se apegó a Baal Peor, y la ira de YHVH se encendió contra Israel.
4 Y dijo YHVH a Moisés: Prende a todos los jefes del pueblo, y hazlos ahorcar delante de YHVH a pleno sol, y el ardor de la ira de YHVH se apartará de Israel.
5 Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Que cada uno mate a los hombres que se han apegado a Baal Peor.
6 Y mientras ellos lloraban en la entrada del Tabernáculo de Reunión, he aquí un varón de los hijos de Israel venía trayendo a una madianita a vista de Moisés y de toda la asamblea de los hijos de Israel.
7 Viéndolo Finees ben Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, se levantó de en medio de la asamblea, y tomando una lanza en su mano,
8 fue tras el israelita a la tienda y los atravesó a ambos por su vientre, al varón de Israel y a la mujer. Y en seguida se detuvo la plaga sobre los hijos de Israel.
9 Pero en aquella mortandad murieron veinticuatro mil.
10 Entonces YHVH habló a Moisés, diciendo:
11 Finees ben Eleazar, hijo de Aarón, el sacerdote, ha desviado mi furor de sobre los hijos de Israel, al mostrar su celo por mí en medio de ellos, por lo cual Yo no he consumido en mi celo a los hijos de Israel.
12 Por tanto anuncia: He aquí Yo establezco un pacto de paz con él,
13 que constituirá para él y su descendencia después de él, el pacto del sacerdocio perpetuo. Recompensa por haberse mostrado celoso por su Dios y haber hecho expiación por los hijos de Israel.
14 Y el nombre del israelita muerto, que fue muerto con la madianita, era Zimri ben Salu, príncipe de una familia de la tribu de Simeón.
15 Y el nombre de la madianita muerta era Cozbi, hija de Zur, jefe de una tribu, padre de una familia en Madián.
16 Entonces YHVH habló a Moisés, diciendo:
17 Atacad a los madianitas y destruidlos,
18 pues ellos son vuestros enemigos por los ardides con que os engañaron en el asunto de Peor, y en el asunto de Cozbi, hija del jefe de Madián, su hermana, que fue muerta el día de la plaga por el asunto de Peor.
1 Después de aquella plaga, sucedió que YHVH habló a Moisés y a Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, diciendo:
2 Haced el censo de toda la asamblea de los hijos de Israel, de veinte años arriba, por sus casas paternas. Todos los de Israel aptos para el ejército.
3 Entonces Moisés y el sacerdote Eleazar hablaron con ellos en los campos de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, mandando:
4 ¡De veinte años arriba, como ordenó YHVH a Moisés! Y los Hijos de Israel que habían salido de la tierra de Egipto fueron:
5 Rubén, primogénito de Israel: Los hijos de Rubén fueron: de Enoc, la familia del enoquita, y de Falú, la familia del faluita.
6 De Hezrón, la familia del hezronita, y de Carmi, la familia del carmita.
7 Tales son las familias del rubenita. Los empadronados de ellas fueron cuarenta y tres mil setecientos treinta.
8 Hijos de Falú: Eliab.
9 Los hijos de Eliab: Nemuel, Datán y Abiram. Estos Datán y Abiram fueron los príncipes de la asamblea que se rebelaron contra Moisés y Aarón con el grupo de Coré, cuando se rebelaron contra YHVH.
10 Entonces la tierra abrió su boca y los tragó juntamente con Coré, mientras el grupo moría al devorar el fuego a doscientos cincuenta varones, para que sirvieran de escarmiento.
11 Pero los hijos de Coré no murieron.
12 Hijos de Simeón, por sus familias: de Nemuel, la familia del nemuelita, de Jamín, la familia del jaminita, y de Jaquín, la familia del jaquinita.
13 De Zera, la familia del zeraíta, y de Saúl, la familia del saulita.
14 Tales son las familias del simeonita: veintidós mil doscientos.
15 Hijos de Gad por sus familias: de Zefón, la familia del zefonita, de Hagui, la familia del haguita, y de Suni, la familia del sunita.
16 De Ozni, la familia del zonita, y de Eri, la familia del erita.
17 De Arod, la familia del arodita, y de Areli, la familia del arelita.
18 Tales son las familias de los hijos de Gad, según sus empadronados: cuarenta mil quinientos.
19 Hijos de Judá: Er y Onán. Pero Er y Onán murieron en la tierra de Canaán.
20 Hijos de Judá por sus familias: de Sela, la familia del selvita, de Fares, la familia del faresita, y de Zera, la familia del zeraíta.
21 Y los hijos de Fares: de Hesrón, la familia del hesronita, y de Hamul, la familia del hamulita.
22 Las familias de Judá, según sus empadronados fueron setenta y seis mil quinientos.
23 Hijos de Isacar, por sus familias: de Tola, la familia del tolaíta, y de Fuá, la familia del fuanita.
24 De Jasub, la familia del jasubita, y de Simrón, la familia del simronita.
25 Tales son las familias de Isacar, según sus empadronados: sesenta y cuatro mil trescientos.
26 Hijos de Zabulón por sus familias: de Sered, la familia del seredita, de Elón, la familia de los elonitas, y de Jalel, la familia del jalelita.
27 Tales son las familias del zabulonita, según sus empadronados: sesenta mil quinientos.
28 Hijos de José por sus familias: Manasés y Efraín.
29 Hijos de Manasés: de Maquir, la familia del maquinita. Y Maquir engendró a Galaad. De Galaad, la familia del galaadita.
30 Estos son los hijos de Galaad: de Jezer, la familia del jezerita, y de Helec, la familia del helequita.
31 De Asriel, la familia del asrielita, y de Siquem, la familia del siquemita.
32 De Semida, la familia del semidaíta, y de Hefer, la familia del heferita.
33 Y Zelofehad ben Hefer, no tuvo hijos sino hijas. Los nombres de las hijas de Zelofehad fueron Maala, Noa, Hogla, Milca, y Tirsa.
34 Tales son las familias de Manasés, y su número: cincuenta y dos mil setecientos.
35 Estos son los hijos de Efraín por sus familias: de Sutela, la familia del sutelaíta, de Bequer, la familia del bequerita, y de Tahán, la familia del tahanita.
36 Y estos son los hijos de Sutela: de Herán, la familia del heranita.
37 Estos son las familias de los hijos de Efraín según sus empadronados: treinta y dos mil quinientos. Tales son los hijos de José por sus familias.
38 Hijos de Benjamín por sus familias: de Bela, la familia del belaíta, de Asbel, la familia del asbelita, y de Aquiram, la familia del aquiramita.
39 De Sufam, la familia del sufamita y de Hufam, la familia del hufamita.
40 Los hijos de Bela fueron Ard y Naamán. De Ard, la familia del ardita, y de Naamán, la familia del naamanita.
41 Tales son los hijos de Benjamín por sus familias. Y su número: cuarenta y cinco mil seiscientos.
42 Estos son los hijos de Dan por sus familias: de Suham, la familia del suhamita. Tales son las familias de Dan por sus familias:
43 Todas las familias del suhamita, según sus empadronados: sesenta y cuatro mil cuatrocientos.
44 Hijos de Aser por sus familias: de Imna, la familia del imnaíta, de Isuí, la familia del islita, y de Beria, la familia del beriaíta.
45 Hijos de Beria: de Heber, la familia del heberita, y de Malquiel, la familia del malquielita.
46 Y el nombre de la hija de Aser era Sera.
47 Tales son las familias de los hijos de Aser, según sus empadronados: cincuenta y tres mil cuatrocientos.
48 Hijos de Neftalí por sus familias: de Jahzeel, la familia del jahzeelita, y de Guni, la familia del gunita.
49 De Jeser, la familia del jeserita, y de Silem, la familia del silemita.
50 Tales son las familias de Neftalí según sus familias. Y su número: cuarenta y cinco mil cuatrocientos.
51 Los empadronados de los hijos de Israel fueron seiscientos un mil setecientos treinta.
52 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
53 A éstos se repartirá la tierra en heredad, según el número de nombres.
54 A los más numerosos les aumentarás su heredad, y a los menos numerosos les disminuirás su heredad. A cada uno se le dará su heredad conforme a los empadronados.
55 Sólo por sorteo se repartirá el país, y adquirirán la heredad por los nombres de las tribus paternas.
56 Por sorteo se repartirá la heredad entre el grande y el pequeño.
57 Y estos son los empadronados de los levitas según sus familias: de Gersón, la familia del gersonita, de Coat, la familia del coatita, de Merari, la familia del merarita.
58 Estas son las familias de Leví: la familia del libnita, la familia del hebronita, la familia del mahalita, la familia del musita, la familia del coreíta. Y Coat engendró a Amram,
59 y la mujer de Amram se llamaba Jocabed, hija de Leví, que le había nacido a Leví en Egipto. Ésta dio a luz para Amram a Aarón, a Moisés y a Miriam su hermana.
60 Y a Aarón le nacieron Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.
61 Pero Nadab y Abiú murieron cuando ofrecieron fuego extraño delante de YHVH.
62 Y los levitas empadronados fueron veintitrés mil, todos varones de un mes arriba. Y no fueron contados con los hijos de Israel por cuanto no se les dio heredades entre los hijos de Israel.
63 Estos son los empadronados por Moisés y el sacerdote Eleazar, quienes empadronaron a los hijos de Israel en los campos de Moab, junto al Jordán frente a Jericó.
64 Entre ellos no existía ya ninguno de los empadronados por Moisés y el sacerdote Aarón, quienes hicieron el censo de los hijos de Israel en el desierto de Sinay.
65 Porque YHVH había dicho de ellos: Morirán sin remisión en el desierto. Y no quedó ningún varón de ellos, excepto Caleb ben Jefone, y Josué ben Nun.
1 Se acercaron entonces las hijas de Zelofehad ben Hefer, hijo de Galaad, hijo de Maquir, hijo de Manasés, de las familias de Manasés ben José, cuyos nombres eran Maala, Noa, Hogla, Milca y Tirsa,
2 y se presentaron ante Moisés, ante el sacerdote Eleazar, ante los príncipes y ante toda la asamblea, en la entrada del Tabernáculo de Reunión, diciendo:
3 Nuestro padre murió en el desierto, pero él no estuvo entre la comunidad de los que se agitaron contra YHVH, en el grupo de Coré, sino que murió por su propio pecado, y no tuvo hijos.
4 ¿Por qué el nombre de nuestro padre ha de ser excluido de entre su familia, por no haber tenido hijo? Dadnos derecho entre los hermanos de nuestro padre.
5 Y Moisés presentó su causa delante de YHVH,
6 y YHVH respondió a Moisés, diciendo:
7 Dicen bien las hijas de Zelofehad. Desde luego les darás derecho de herencia entre los hermanos de su padre, y traspasarás la heredad de su padre a ellas.
8 Y a los hijos de Israel hablarás así: Cuando alguien muera sin hijos, traspasaréis la heredad a su hija.
9 Si no tiene hija, daréis su herencia a sus hermanos,
10 y si no tiene hermanos, daréis su herencia a los hermanos de su padre.
11 Y si su padre no tiene hermanos, daréis su herencia al pariente más cercano de su familia, el cual la poseerá. Esto será para los hijos de Israel un estatuto de juicio, tal como YHVH ordenó a Moisés.
12 Y dijo YHVH a Moisés: Sube a este monte de los Abarim, y contempla la tierra que he dado a los hijos de Israel.
13 Y cuando la hayas contemplado, tú también serás reunido a tu pueblo, como fue reunido Aarón tu hermano,
14 por cuanto fuisteis rebeldes a mis órdenes en el desierto de Zin, en aquella contienda de la congregación, y no me santificasteis ante los ojos de ellos, en el asunto de las aguas. (Estas son las aguas de Meribá de Cades, en el desierto de Zin).
15 Entonces habló Moisés a YHVH, diciendo:
16 YHVH, Dios de los espíritus de toda carne, ponga un varón sobre la asamblea,
17 que salga delante de ellos y que entre delante de ellos, que los saque y los introduzca, para que la congregación de YHVH no sea como ovejas sin pastor.
18 Y YHVH respondió a Moisés: Toma a Josué ben Nun, varón en el cual hay espíritu, e impondrás tu mano sobre él.
19 Lo presentarás ante el sacerdote Eleazar y ante toda la comunidad, y le impartirás autoridad delante de ellos.
20 Lo investirás con tu autoridad, para que toda la asamblea de los hijos de Israel le obedezca.
21 Y él se presentará ante el sacerdote Eleazar, y le consultará mediante el juicio de los Urim, en presencia de YHVH. Por orden suya saldrán, y por orden suya entrarán, él, y todos los hijos de Israel con él. Toda la asamblea.
22 Y Moisés hizo tal como YHVH le había ordenado. Tomó a Josué y lo presentó ante el sacerdote Eleazar, y ante toda la asamblea.
23 Luego impuso sobre él sus manos y le impartió autoridad, tal como YHVH había ordenado por medio de Moisés.
1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Manda a los hijos de Israel y diles: Cuidaréis de presentar mi ofrenda, mi alimento para mis ofrendas ígneas, de olor que me apacigua, para ofrecérmela en su tiempo señalado.
3 Y les dirás: Este es el sacrificio ígneo que presentaréis a YHVH: cada día dos corderos añales sin defecto, para el holocausto continuo.
4 El primer cordero lo prepararás en la mañana, y el segundo cordero lo prepararás en la tarde.
5 La ofrenda vegetal será de la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de hin de aceite de olivas machacadas.
6 Es un holocausto perpetuo, un sacrificio ígneo a YHVH que fue hecho en el monte Sinay como olor que apacigua.
7 Su libación de vino será la cuarta parte de un hin con cada cordero. En el Santuario derramarás la libación de licor fuerte para YHVH.
8 El segundo cordero lo prepararás por la tarde. Lo harás como la ofrenda de la mañana, y como su libación. Es un sacrificio ígneo para YHVH de olor que apacigua.
9 Pero el día del shabbat ofrecerás dos corderos añales sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda vegetal, con su libación.
10 El holocausto de cada shabbat será además del holocausto continuo y su libación.
11 En el principio de vuestros meses presentaréis en holocausto a YHVH dos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos añales sin defecto.
12 Tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda vegetal con cada becerro, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda vegetal con el carnero,
13 y una décima de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda vegetal con cada cordero. Es holocausto de olor que apacigua, sacrificio ígneo para YHVH.
14 Y sus libaciones de vino son: medio hin por cada becerro, un tercio de hin por el carnero, y un cuarto de hin por cada cordero. Este es el holocausto de cada mes para todos los meses del año.
15 También se ofrecerá a YHVH un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo con su libación.
16 En el mes primero, el día catorce del mes, Pascua es de YHVH.
17 Y el día quince de ese mes será la solemnidad. Durante siete días se comerá panes sin levadura.
18 El primer día habrá una santa convocación. No haréis ningún trabajo servil.
19 Y aproximaréis un sacrificio ígneo en holocausto a YHVH de dos becerros de la vacada, un carnero y siete corderos añales, y os serán perfectos.
20 Su ofrenda vegetal será de harina amasada con aceite, tres décimas por cada becerro, y dos décimas por el carnero.
21 Prepararás una décima por cada uno de los siete corderos,
22 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, para hacer expiación a favor de vosotros.
23 Prepararéis éstos, además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo.
24 Estas cosas haréis cada uno de los siete días, es alimento y sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH. Se preparará además del holocausto continuo con su libación.
25 Y el séptimo día tendréis santa convocación. No haréis ningún trabajo servil.
26 En el día de las primicias, cuando ofrezcáis una ofrenda vegetal nueva a YHVH en vuestra solemnidad de las semanas, tendréis una santa convocación, y no haréis ningún trabajo servil.
27 Haréis acercar en holocausto, en olor que apacigua a YHVH, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos añales,
28 y la ofrenda vegetal de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas por cada becerro, dos décimas por el carnero,
29 y sendos décimos por los siete corderos,
30 además de un macho cabrío para hacer expiación por vosotros.
31 Lo ofreceréis además del holocausto continuo, con sus ofrendas vegetales y sus libaciones. Os serán perfectos.
1 En el séptimo mes, el día primero del mes, tendréis santa convocación y no haréis ningún trabajo servil. Os será día de sonido de trompeta.
2 Prepararéis un holocausto de olor que apacigua a YHVH: un becerro de la vacada, un carnero, y siete corderos añales sin defecto
3 con su ofrenda vegetal de flor de harina amasada con aceite, tres décimas por cada becerro, dos décimas por el carnero,
4 una décima por cada uno de los siete corderos,
5 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, para hacer expiación a favor de vosotros,
6 además del holocausto de la luna nueva y su ofrenda vegetal, y del holocausto continuo y su ofrenda vegetal, y sus libaciones, según su decreto, como sacrificio ígneo a YHVH de olor que apacigua.
7 El día décimo de este mes séptimo tendréis una santa convocación y humillaréis vuestras almas. Ningún trabajo haréis.
8 Ofreceréis en holocausto de olor que apacigua a YHVH un becerro de la vacada, un carnero y siete corderos añales sin defecto.
9 Su ofrenda vegetal será de tres décimas de flor de harina amasada con aceite por cada becerro, dos décimas por el carnero,
10 y una décima por cada uno de los siete corderos.
11 Asimismo un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además de la ofrenda del pecado para las expiaciones y del holocausto continuo, de su ofrenda vegetal y sus libaciones.
12 El día quince del mes séptimo tendréis una santa convocación. No haréis ningún trabajo servil, y celebraréis la solemnidad a YHVH durante siete días.
13 Ofreceréis como holocausto, sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH, trece becerros de la vacada, dos carneros y catorce corderos añales. Serán sin defecto.
14 Su ofrenda vegetal será de flor de harina amasada con aceite, tres décimas por cada uno de los trece becerros, dos décimas por cada uno de los dos carneros,
15 y una décima por cada uno de los catorce corderos.
16 Como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo con su ofrenda vegetal y su libación, aproximaréis un macho cabrío.
17 El segundo día, doce becerros de la vacada, dos carneros, catorce corderos añales sin defecto,
18 con su ofrenda vegetal y sus libaciones para los becerros, los carneros y los corderos, según el número de ellos, conforme al decreto,
19 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo, su ofrenda vegetal y su libación.
20 El tercer día, once becerros, dos carneros, catorce corderos añales sin defecto,
21 con su ofrenda vegetal y sus libaciones para los becerros, los carneros y los corderos, según el número de ellos, conforme al decreto,
22 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo, con su ofrenda vegetal y su libación.
23 El cuarto día, diez becerros, dos carneros, catorce corderos añales, sin defecto,
24 con su ofrenda vegetal y sus libaciones para los becerros, los carneros y los corderos, según el número de ellos, conforme al decreto,
25 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo, su ofrenda vegetal y su libación.
26 El quinto día, nueve becerros, dos carneros, catorce corderos añales sin defecto,
27 con su ofrenda vegetal y sus libaciones para los becerros, los carneros y los corderos, según el número de ellos, conforme al decreto,
28 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo, su ofrenda vegetal y su libación.
29 El sexto día, ocho becerros, dos carneros, catorce corderos añales sin defecto,
30 con su ofrenda vegetal y sus libaciones para los becerros, los carneros y los corderos, según el número de ellos, conforme al decreto,
31 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo, su ofrenda vegetal y sus libaciones.
32 El séptimo día, siete becerros, dos carneros, catorce corderos añales sin defecto,
33 con su ofrenda vegetal y sus libaciones para los becerros, los carneros y los corderos, según el número de ellos, conforme al decreto,
34 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo, con su ofrenda vegetal y su libación.
35 El octavo día tendréis una asamblea solemne. No haréis ningún trabajo servil,
36 y haréis acercar en holocausto, en sacrificio ígneo de olor que apacigua a YHVH, un novillo, un carnero, siete corderos añales sin defecto,
37 y su ofrenda vegetal y sus libaciones con el novillo, con el carnero y con los corderos, según el número de ellos, conforme al decreto,
38 y un macho cabrío como ofrenda por el pecado, además del holocausto continuo, con su ofrenda vegetal y su libación.
39 Estas cosas ofreceréis a YHVH en vuestras solemnidades, aparte de vuestros votos y de vuestras ofrendas voluntarias, con vuestros holocaustos, vuestras ofrendas vegetales, vuestras libaciones y vuestras ofrendas de paz.
40 Y Moisés habló a los hijos de Israel conforme a todo lo que YHVH había ordenado a Moisés.
1 Habló Moisés a los jefes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esta es la palabra que YHVH ha ordenado:
2 Cuando un hombre haga voto a YHVH, o jure imponiéndose una promesa, no quebrantará su palabra. Todo lo que salga de su boca lo cumplirá.
3 Asimismo, si una mujer hace un voto a YHVH, y se impone una obligación en su juventud estando en casa de su padre,
4 y su padre escucha su voto y la obligación que se ha impuesto, y su padre no le dice nada, entonces todos los votos de ella serán firmes, y toda promesa que se ha impuesto, será firme.
5 Pero si su padre se lo prohíbe el día en que se entera, ninguno de sus votos o promesas que se ha impuesto serán firmes. YHVH la perdonará por cuanto su padre se opuso.
6 Pero si es casada y hace votos, o pronuncia con sus labios cosa con que obligue su alma,
7 y su marido oye, y cuando oye se calla, los votos de ella serán firmes, y la obligación que se impuso será firme.
8 Pero si el día en que su marido la oye, se lo prohíbe, entonces anulará el voto bajo el cual ella está y la declaración imprudente de sus labios con que se ha comprometido, y YHVH la perdonará.
9 Pero el voto de una viuda o una repudiada, todo aquello con lo cual se ha comprometido, será firme hacia ella.
10 Sin embargo, si hizo voto cuando estaba en casa de su marido, y ha ligado su alma con obligación de juramento,
11 y su marido oyó, y calló ante ello, y no se lo prohibió, entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que ligó su alma será firme.
12 Pero si su marido en verdad los anula el día en que los oye, todo lo que salió de sus labios en cuanto a sus votos, o en cuanto a obligarse a sí misma, será nulo. Su marido los ha anulado, y YHVH la perdonará.
13 Todo voto y todo juramento que obligue a humillarse a sí misma, su marido lo confirmará o anulará.
14 Pero si su marido de día en día calla ante ello, entonces ha confirmado todos sus votos y todas las obligaciones que están sobre ella. Las confirma por cuanto calló ante ello el día que lo oyó.
15 Y si los anula después de haberlos oído, entonces él cargará con la iniquidad de ella.
16 Estos son los estatutos que YHVH ordenó a Moisés sobre las relaciones entre el varón y su mujer, y entre el padre y su hija durante la juventud de ésta en casa de su padre.
1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Toma venganza completa de los hijos de Israel contra los madianitas. Después serás reunido a tu pueblo.
3 Entonces Moisés habló al pueblo, diciendo: Haced armar a algunos hombres de entre vosotros para la guerra, y vayan contra Madián para ejecutar la venganza de YHVH sobre Madián.
4 Enviaréis a la guerra mil de cada tribu, de todas las tribus de los hijos de Israel.
5 Así fueron dados de los millares de Israel: mil por cada tribu, doce mil en pie de guerra.
6 Y Moisés los envió a la guerra: mil por cada tribu, y a Finees, hijo del sacerdote Eleazar, a la guerra con ellos, con los objetos sagrados y con las trompetas en su mano para la alarma.
7 Y tal como YHVH había ordenado a Moisés, hicieron guerra contra Madián, y mataron a todos los varones.
8 Entre las víctimas, mataron también a los reyes de Madián: Evi, y Requem, y Zur, y Hur y Reba, cinco reyes de Madián. También mataron a espada a Balaam hijo de Beor.
9 Y los hijos de Israel tomaron cautivas a las mujeres de los madianitas, a sus pequeños, todo su ganado y todos sus rebaños, y arrebataron toda su riqueza.
10 Incendiaron también todas sus ciudades, aldeas y campamentos,
11 y tomaron todo el despojo, y todo el botín, tanto de hombres como de animales.
12 Y llevaron a los cautivos, el botín y el despojo a Moisés, al sacerdote Eleazar y a la asamblea de los hijos de Israel, al campamento en las llanuras de Moab que están junto al Jordán, frente a Jericó.
13 Entonces Moisés, el sacerdote Eleazar y todos los príncipes de la asamblea, salieron a recibirlos en las afueras del campamento.
14 Y Moisés estalló en indignación contra los oficiales del ejército, los jefes miles y jefes de cientos que volvían de la guerra.
15 Y les dijo Moisés: ¿Pero habéis dejado con vida a todas las hembras?
16 ¡Mirad! Ellas son quienes, por consejo de Balaam, indujeron los hijos de Israel a apostatar de YHVH en lo tocante a Peor, por lo que hubo plaga en la congregación de YHVH.
17 Ahora, pues, matad a todo varón entre los párvulos, y matad a toda mujer que haya conocido varón acostándose con él.
18 Pero dejad con vida entre las mujeres a todas las jóvenes que no hayan conocido lecho de varón.
19 En cuanto a vosotros, acampad fuera del campamento durante siete días. Todos los que habéis matado a una persona, y cuantos habéis tocado un a cadáver, os purificaréis en el tercero y el séptimo día, así vosotros como vuestros prisioneros.
20 Purificad también todo vestido, todo objeto de piel, toda obra de pelo de cabra y todo utensilio de madera.
21 Y el sacerdote Eleazar dijo a los hombres del ejército que venían de la guerra: Este es el estatuto de la Ley que YHVH ha ordenado a Moisés:
22 Sólo el oro y la plata, el bronce, el hierro, el estaño y el plomo,
23 todo lo que resiste al fuego, lo haréis pasar por fuego, y será puro. Sin embargo habrá de ser purificado con las aguas para la impureza, así todo lo que no resista al fuego, lo haréis pasar por el agua.
24 El día séptimo lavaréis vuestros vestidos y seréis puros. Ya después podréis entrar en el campamento.
25 También habló YHVH a Moisés, diciendo:
26 Tú, el sacerdote Eleazar, y los príncipes de las casas paternas de la asamblea, haced el recuento del botín que se ha capturado, tanto de personas como de animales.
27 Dividirás por mitad el botín entre los combatientes que han ido a la guerra y entre toda la asamblea.
28 Y como tributo de los guerreros salidos a la batalla, apartarás para YHVH un alma de cada quinientas, así de hombres como del ganado vacuno, de asnos, y de ganado menor.
29 De la mitad de ellos tomarás y lo darás al sacerdote Eleazar como ofrenda alzada para YHVH.
30 Y de la mitad correspondiente a los hijos de Israel tomarás uno de cada cincuenta, así de hombres como del ganado mayor, de los asnos, y del ganado menor, de todo animal, y los entregarás a los levitas encargados del servicio del Tabernáculo de YHVH.
31 Y Moisés y el sacerdote Eleazar hicieron tal como YHVH había ordenado a Moisés.
32 Y fue el botín, el remanente de la presa capturada por la gente de guerra: seiscientas setenta y cinco mil ovejas,
33 setenta y dos mil reses vacunas,
34 y setenta y un mil asnos.
35 En cuanto a personas, de mujeres que no habían conocido ayuntamiento de varón, el total de almas fue de treinta y dos mil.
36 La mitad o porción de los que habían salido a la guerra, fue: trescientas treinta y siete mil quinientas ovejas,
37 y el tributo de ovejas para YHVH fue de seiscientas setenta y cinco.
38 Ganado vacuno: treinta y seis mil, y su tributo para YHVH, setenta y dos.
39 Asnos: treinta mil quinientos, y su tributo para YHVH, sesenta y uno.
40 Personas: dieciséis mil, y su tributo para YHVH, treinta y dos almas.
41 Entonces Moisés entregó el tributo al sacerdote Eleazar como ofrenda alzada a YHVH, tal como YHVH había ordenado a Moisés.
42 En cuanto a la mitad correspondiente a los hijos de Israel, que Moisés había separado de la de los guerreros,
43 esa mitad de la asamblea fue: trescientas treinta y siete mil quinientas ovejas,
44 ganado vacuno: treinta y seis mil,
45 asnos: treinta mil quinientos,
46 y personas: dieciséis mil.
47 De la mitad que correspondía a los hijos de Israel, Moisés tomó uno de cada cincuenta, así de las personas como de los animales, y los entregó a los levitas que tenían la custodia del Tabernáculo de YHVH, tal como YHVH había ordenado a Moisés.
48 Entonces se acercaron a Moisés los jefes de las unidades del ejército, comandantes de miles y comandantes de cientos,
49 y dijeron a Moisés: Tus siervos han contado los hombres de combate que están bajo nuestro mando, y ninguno ha faltado de nosotros.
50 Así, pues, presentamos una ofrenda ante YHVH, cada uno lo que ha ganado en objetos de oro: brazaletes, pulseras, anillos, pendientes y collares, para hacer expiación por nosotros delante de YHVH.
51 Y Moisés y el sacerdote Eleazar recibieron de ellos el oro, y toda clase de objetos labrados.
52 Y el total de oro de la ofrenda alzada que los jefes de miles y los jefes de cientos hicieron elevar ante YHVH, fue de dieciséis mil setecientos cincuenta siclos,
53 que los hombres del ejército habían saqueado, cada uno para sí.
54 Y Moisés y el sacerdote Eleazar tomaron el oro de los jefes de miles y de los jefes de cientos, y lo llevaron al Tabernáculo de Reunión como memorial de los hijos de Israel delante de YHVH.
1 Los hijos de Rubén y los hijos de Gad poseían numerosos y muy importantes rebaños, y vieron que la tierra de Jazer y la tierra de Galaad era un lugar apropiado para el ganado.
2 Y los hijos de Gad y los de Rubén fueron y hablaron a Moisés, al sacerdote Eleazar y a los príncipes de la asamblea, diciendo:
3 Atarot, Dibón, Jazer, Nimra, Hesbón, Eleale, Sebam, Nebo y Beón,
4 la tierra que YHVH azotó en presencia de la asamblea de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado.
5 Por tanto, dijeron, si hemos hallado gracia ante tus ojos, que se dé esta tierra a tus siervos en propiedad. No nos hagas pasar el Jordán.
6 Entonces Moisés respondió a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén: ¿Irán vuestros hermanos a la batalla, y vosotros os quedaréis aquí?
7 ¿Por qué desanimáis el corazón de los hijos de Israel, para que no pasen a la tierra que YHVH les ha dado?
8 Así hicieron vuestros padres, cuando los envié desde Cades-Barnea a explorar el país.
9 Subieron hasta el valle de Escol, y al ver la tierra, desanimaron el corazón de los hijos de Israel para que no entraran a la tierra que YHVH les había dado.
10 Aquel día se encendió la ira de YHVH, y juró diciendo:
11 Los varones de veinte años arriba que subieron de Egipto, no verán la tierra por la cual he jurado a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron íntegros en pos de mí,
12 excepto Caleb ben Jefone, cenezeo, y Josué ben Nun, que fueron íntegros en pos de YHVH.
13 Se encendió entonces la ira de YHVH contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que toda aquella generación que había obrado mal ante los ojos de YHVH se extinguió.
14 Y he aquí, vosotros surgís en lugar de vuestros padres, ralea de hombres pecadores, para acrecentar más ardor a la ira de YHVH contra Israel.
15 Si os volvéis de en pos de Él, otra vez os volverá a dejar en el desierto, y destruiréis a todo este pueblo.
16 Entonces ellos se le acercaron y dijeron: Construiremos aquí corrales para nuestro ganado y ciudades para nuestros pequeños.
17 Pero nosotros nos armaremos e iremos con diligencia al frente de los hijos de Israel, hasta que los hayamos introducido a su lugar. En tanto nuestros pequeños vivirán en ciudades fortificados por causa de los habitantes del país.
18 No volveremos a nuestras casas hasta que los hijos de Israel posean cada uno su heredad,
19 y no tomaremos heredad con ellos al otro lado del Jordán ni más allá, porque tendremos ya nuestra heredad en esta parte del Jordán, al oriente.
20 Moisés les respondió: Si hacéis tal cosa, si os preparáis para ir delante de YHVH a la batalla,
21 y todo hombre armado de entre vosotros cruza el Jordán delante de YHVH, hasta que haya expulsado a sus enemigos de su presencia,
22 y la tierra haya quedado subyugada ante YHVH, y os volvéis, entonces quedaréis absueltos para con YHVH y para con Israel, y esta tierra será vuestra propiedad delante de YHVH.
23 Pero si no lo hacéis así, he aquí habréis pecado contra YHVH, y sabed que vuestro pecado os alcanzará.
24 Construíos pues ciudades para vuestros pequeños, y rediles para vuestros rebaños, y haced lo que ha proferido vuestra boca.
25 Entonces los hijos de Gad y los hijos de Rubén hablaron a Moisés, diciendo: Tus siervos harán tal como mi señor ha ordenado.
26 Nuestros pequeños, nuestras mujeres, nuestro ganado y todos nuestros animales quedarán allí en las ciudades de Galaad.
27 Pero tus siervos, todos los hombres armados del ejército, desfilarán ante YHVH para la batalla, tal como mi señor está hablando.
28 Entonces Moisés los encomendó a Eleazar el sacerdote, a Josué ben Nun y a los jefes de familia de las tribus de los hijos de Israel.
29 Y Moisés les dijo: Si los hijos de Gad y los hijos de Rubén cruzan con vosotros el Jordán, armados todos para la guerra, delante de YHVH, y el país es sometido ante vosotros, les daréis la tierra de Galaad en propiedad,
30 pero si no pasan armados con vosotros, entonces tendrán propiedad en medio de vosotros en la tierra de Canaán.
31 Y los hijos de Gad y los hijos de Rubén respondieron, diciendo: Haremos lo que YHVH ha hablado a tus siervos.
32 Nosotros pasaremos armados delante de YHVH a la tierra de Canaán, pero la propiedad de nuestra heredad estará a este lado del Jordán.
33 Y Moisés dio a los hijos de Gad y a los hijos de Rubén y a la media tribu de Manases ben José, el reino de Sehón, rey amorreo, y el reino de Og, rey de Basán: la tierra con sus ciudades, con sus territorios, y las ciudades del país circundante.
34 Y los hijos de Gad construyeron Dibón, Atarot, Aroer,
35 Atarot-Sofán, Jazer y Jogbeha,
36 y Bet-Nimra y Bet-Arán, ciudades fortificadas, y también rediles para el rebaño.
37 Y los hijos de Rubén construyeron Hesbón, Eleale, Quiriataim,
38 Nebo y Baal-Meón (cambiadas de nombre), y Sibma. Y llamaron por sus nombres las ciudades que reedificaron.
39 Fueron también los hijos de Maquir ben Manasés a Galaad y la capturaron, y desposeyeron al amorreo que estaba en ella.
40 Y Moisés dio Galaad a Maquir ben Manasés, y habitó en ella.
41 También Fair ben Manases fue y se apoderó de sus aldeas, y les puso el nombre de Javot-Jair.
42 Asimismo Noba fue y capturó Quenat y sus aldeas, y conforme a su nombre la llamó Noba.
1 Estas son las jornadas de los hijos de Israel cuando salieron de la tierra de Egipto por sus ejércitos, por medio de Moisés y Aarón.
2 Por mandato de YHVH Moisés escribió los puntos de salida según sus jornadas. Y estas son sus jornadas conforme a sus puntos de partida:
3 Partieron de Rameses en el mes primero, el día quince del mes primero, a la mañana siguiente de la Pascua, salieron los hijos de Israel con mano poderosa, a la vista de todos los egipcios,
4 mientras los egipcios enterraban a todos sus primogénitos, a los que YHVH había herido de muerte. También YHVH había ejecutado actos justicieros contra sus dioses.
5 Partieron, pues, los hijos de Israel de Rameses y acamparon en Sucot.
6 Partieron de Sucot y acamparon en Etam, que está al borde del desierto.
7 Partieron de Etam y se volvieron hacia Pi-hahirot, que está delante de Baal-zefón, y acamparon frente a Migdol.
8 Partieron de Pi-hahirot y pasaron por medio del mar hacia el desierto, y anduvieron tres jornadas por el desierto de Etam, y acamparon en Mara.
9 Partieron de Mara, y llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras, y allí acamparon.
10 Partieron de Elim y acamparon junto al Mar Rojo.
11 Partieron del Mar Rojo y acamparon en el desierto de Sin.
12 Partieron del desierto de Sin y acamparon en Dofca.
13 Partieron de Dofca y acamparon en Alús.
14 Partieron de Alús y acamparon en Refidim, donde no había agua que beber para el pueblo.
15 Partieron de Refidim y acamparon en el desierto de Sinay.
16 Luego partieron del desierto de Sinay y acamparon en Qibrot-hatava.
17 Partieron de Qibrot-hatava y acamparon en Haserot.
18 Partieron de Haserot y acamparon en Ritma.
19 Partieron de Ritma y acamparon en Rimón-peres.
20 Partieron de Rimón-peres y acamparon en Libna.
21 Partieron de Libna y acamparon en Rissa.
22 Partieron de Rissa y acamparon en Ceelata.
23 Partieron de Ceelata y acamparon en el monte Sefer.
24 Partieron del monte Sefer y acamparon en Harada.
25 Partieron de Harada y acamparon en Macelot.
26 Partieron de Macelot y acamparon en Tahat.
27 Partieron de Tahat y acamparon en Tara.
28 Partieron de Tara y acamparon en Mitca.
29 Partieron de Mitca y acamparon en Hasmona.
30 Partieron de Hasmona y acamparon en Moserot.
31 Partieron de Moserot y acamparon en Beney-Jaacán.
32 Partieron de Beney-Jaacán y acamparon en el monte Gidgad.
33 Partieron del monte Gidgad y acamparon en Jotbata.
34 Partieron de Jotbata y acamparon en Abrona.
35 Partieron de Abrona y acamparon en Ezión-geber.
36 Partieron de Ezión-geber y acamparon en el desierto de Sin, que es Cades.
37 Partieron de Cades y acamparon en el monte Hor, en la frontera de la tierra de Edom.
38 Y por el dicho de YHVH, el sacerdote Aarón subió al monte Hor, y allí murió, a los cuarenta años de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mes quinto, el día primero del mes.
39 Y Aarón tenía ciento veintitrés años cuando murió en el monte Hor.
40 Entonces, el rey de Arad, cananeo, que habitaba en el Neguev, en la tierra de Canaán, oyó de la llegada de los hijos de Israel.
41 Entonces partieron del monte Hor y acamparon en Zalmona.
42 Partieron de Zalmona y acamparon en Funón.
43 Partieron de Funón y acamparon en Obot.
44 Partieron de Obot y acamparon en Ije-abarim, frontera de Moab.
45 Partieron de Ije-abarim y acamparon en Dibón-Gad.
46 Partieron de Dibón-Gad y acamparon en Almón-diblataim.
47 Partieron de Almón-diblataim y acamparon en los montes del Abarim, delante del Nebo.
48 Partieron de los montes de Abarim y acamparon en las llanuras de Moab, junto al Jordán, en Jericó.
49 Finalmente, acamparon junto al Jordán, desde Bet-jesimot hasta Abel Sitim, en las llanuras de Moab.
50 Habló YHVH a Moisés en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, diciendo:
51 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando crucéis el Jordán hacia la tierra de Canaán,
52 expulsaréis de delante de vosotros a todos los moradores del país, y destruiréis todas sus esculturas y todas sus imágenes de fundición, y destruiréis todos sus lugares altos.
53 Tomaréis posesión de la tierra, y habitaréis en ella, porque Yo os he dado esa tierra para que la poseáis.
54 Y os apropiaréis de la tierra echando suertes entre vuestras familias. Al grande aumentaréis su posesión, y al pequeño disminuiréis su posesión. Aquello que le toque en suerte a cada uno, suyo será. Tomaréis posesión según las tribus de vuestros padres.
55 Pero si no expulsáis de delante de vosotros a los habitantes del país, sucederá que los que de ellos hayáis dejado vendrán a ser como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os acosarán en la tierra donde habitéis,
56 y resultará que os trataré a vosotros como había decidido tratarlos a ellos.
1 Habló YHVH a Moisés, diciendo:
2 Manda a los hijos de Israel y diles: Cuando entréis en la tierra de Canaán, ésta es la tierra que os ha de caer en herencia: la tierra de Canaán según sus límites.
3 El lado sur os será desde el desierto de Sin a lo largo de Edom, y tendréis como frontera meridional desde el extremo del Mar de la Sal, hacia el oriente.
4 Este límite os irá rodeando desde el sur hasta el collado de Acrabim, y pasará hasta Sin, y sus extremos serán desde el sur a Cades Barnea, y saldrá a Hasaradar, y cruzará hasta Asmón.
5 Rodeará la frontera desde Asmón hasta el torrente de Egipto, y sus límites serán hasta el mar.
6 El Mar Grande os será la frontera occidental, y su costa os será el límite occidental.
7 Y esta os será la frontera norte: desde el Mar Grande os trazaréis una línea hasta el monte Hor.
8 Trazaréis una frontera desde el monte Hor hasta la entrada de Hamat, y los extremos de la frontera estarán en Sedad.
9 La frontera llegará a Zifón y terminará en Hasar-enán. Esta os será la frontera norte.
10 Para el límite al oriente os trazaréis una línea desde Hasar-enán hasta Sefam.
11 El límite bajará desde Sefam hasta Ribla, al oriente de Ain, y el término descenderá y llegará a la costa oriental del Mar de Kineret.
12 Este límite descenderá por el Jordán y terminará en el Mar de la Sal. Esta será vuestra tierra, según sus fronteras circundantes.
13 Moisés, entonces, ordenó a los hijos de Israel diciendo: Esta es la tierra que os repartiréis por sorteo, la cual YHVH ordenó que se diera a las nueve tribus y a la media tribu.
14 Pues la tribu de los hijos de Rubén, según sus casas paternas, la tribu de los hijos de Gad, según sus casas paternas y la media tribu de Manasés, ya tomaron su heredad.
15 Y las dos tribus y media tomaron su heredad a este lado del Jordán, al oriente de Jericó, hacia la salida del sol.
16 Y habló YHVH a Moisés, diciendo:
17 Estos son los nombres de los varones que os repartirán la tierra: Eleazar el sacerdote, y Josué ben Nun.
18 Además escogeréis un príncipe de cada tribu para repartir la tierra.
19 He aquí los nombres de los varones: De la tribu de Judá, Caleb ben Jefone.
20 De la tribu de los hijos de Simeón, Samuel ben Amiud.
21 De la tribu de Benjamín, Elidad ben Quislón.
22 De la tribu de los hijos de Dan, el príncipe Buqui ben Jogli.
23 En cuanto a los hijos de José, de la tribu de los hijos de Manasés, el príncipe Haniel ben Efod.
24 De la tribu de los hijos de Efraín, el príncipe Quemuel ben Siftán.
25 De la tribu de los hijos de Zabulón, el príncipe Elisafán ben Parnac.
26 De la tribu de los hijos de Isacar, el príncipe Paltiel ben Azán.
27 De la tribu de los hijos de Aser, el príncipe Ahiud ben Selomi.
28 Y de la tribu de los hijos de Neftalí, el príncipe Pedael ben Amiud.
29 Tales son los que mandó YHVH que repartieran a los hijos de Israel la tierra de Canaán.
1 Habló YHVH a Moisés en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó, diciendo:
2 Ordena a los hijos de Israel que de su herencia en propiedad, den a los levitas ciudades en que puedan habitar, y entregaréis también a los levitas los pastizales de las ciudades en torno a ellas.
3 Las ciudades les servirán de morada y los pastizales serán para su ganado, para sus animales domésticos y para todas sus bestias.
4 Los pastizales de las ciudades que daréis a los levitas desde el muro de la ciudad hacia fuera, serán de mil codos en derredor.
5 Mediréis dos mil codos fuera de la ciudad por el límite oriental, dos mil codos por el límite sur, dos mil codos por el límite occidental y dos mil codos por la parte norte, quedando la ciudad en el centro. Esto será de ellos como pastizales para las ciudades.
6 De las ciudades que habéis de dar a los levitas, seis ciudades serán de refugio, las cuales daréis para que se refugie allá el homicida, y, además de ellas, daréis cuarenta y dos ciudades.
7 Todas las ciudades que daréis a los levitas serán cuarenta y ocho, junto con sus pastizales.
8 Las ciudades que daréis provendrán de la propiedad de los hijos de Israel. Del que tiene mucho tomaréis mucho, y del que tiene poco tomaréis poco. Cada uno cederá de sus ciudades para los levitas en proporción de la propiedad que haya heredado.
9 Luego YHVH habló a Moisés, diciendo:
10 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis pasado el Jordán hacia la tierra de Canaán,
11 os escogeréis ciudades que serán para vosotros ciudades de asilo, adonde pueda refugiarse el homicida que mate a alguno sin intención.
12 Tales ciudades os servirán de refugio frente al vengador, y así el homicida no morirá antes de presentarse a juicio ante la asamblea.
13 Así pues, de las ciudades que daréis, tendréis seis ciudades de refugio.
14 Estableceréis tres ciudades a este lado del Jordán, y otras tres ciudades en la tierra de Canaán, las cuales serán ciudades de refugio.
15 Estas seis ciudades serán para refugio a los hijos de Israel, al extranjero y al que resida entre vosotros, para que allá se refugie todo el que mate a otro sin intención.
16 Pero si lo hiere con instrumento de hierro y muere, es homicida. El homicida será muerto irremisiblemente.
17 Si lo hiere piedra en mano, con que pueda matar, y muere, es un homicida. El homicida será muerto irremisiblemente.
18 Si lo hiere con un instrumento de madera en la mano, que pueda matar, y muere, es un homicida. El homicida será muerto irremisiblemente.
19 El vengador de la sangre, él mismo matará al homicida. En el momento en que lo encuentre, lo matará.
20 Y si por odio lo empuja, o lanza algo contra él deliberadamente, y muere,
21 o si por enemistad lo hiere con el puño y muere, el agresor será muerto sin remisión. Es homicida, y el vengador de la sangre matará al homicida cuando lo encuentre.
22 Pero si casualmente, sin enemistad, lo empuja o lanza sobre él cualquier objeto sin premeditación,
23 o bien sin verlo hace caer sobre él alguna piedra, por la que pueda causar la muerte, y muere, no siendo su enemigo ni procurando su mal,
24 entonces la asamblea juzgará entre el que ha herido y el vengador de la sangre según estas leyes.
25 Así la asamblea librará al homicida de la mano del vengador de la sangre, y la asamblea hará que vuelva a su ciudad de refugio, donde se había refugiado, y allí habitará hasta la muerte del sumo sacerdote, a quien se ungió con el aceite del Santuario.
26 Pero si el homicida sale fuera del límite de su ciudad de refugio, a donde se había refugiado,
27 y el vengador de la sangre lo encuentra fuera del límite de su ciudad de refugio, y el vengador de la sangre mata al homicida, no será culpable de sangre,
28 pues aquél debió habitar en su ciudad de refugio hasta que hubiera muerto el sumo sacerdote. Sólo después de la muerte del sumo sacerdote, el homicida podrá regresar a la tierra de su propiedad.
29 Estas cosas os serán por estatuto de juicio en vuestras generaciones venideras, en todos vuestros asentamientos.
30 Cualquiera que mate a alguno, por el testimonio de testigos se hará morir al homicida, pero el testimonio de un solo testigo no bastará para que una persona muera.
31 No tomaréis rescate por la vida del homicida, porque es culpable de muerte. Será muerto irremisiblemente.
32 No tomaréis rescate del que habiéndose asilado en su ciudad de refugio, vuelve para habitar en su tierra antes de la muerte del sacerdote.
33 No profanaréis la tierra en la cual estáis, porque la sangre profana la tierra, y la tierra no será expiada de la sangre que fue derramada en ella, excepto por la sangre del que la derramó.
34 No contaminarás la tierra donde vosotros habitáis, en medio de la cual Yo habito, porque Yo, YHVH, habito en medio de los hijos de Israel.
1 Los jefes de las casas paternas de la familia de Galaad, descendiente de Maquir ben Manasés, de las familias de los hijos de José, se presentaron ante Moisés y ante los jefes de las casas paternas de los hijos de Israel,
2 y dijeron: YHVH ordenó a mi señor que reparta la tierra por suerte a los hijos de Israel. Asimismo a mi señor le fue ordenado por YHVH que diera la herencia de nuestro hermano Zelofehad a sus hijas.
3 Pero si ellas se casaran con uno de otra tribu israelita, su heredad sería sustraída de la heredad de nuestros padres. Así, la heredad de la tribu a la que ellas pasen aumentará, y la que nos tocó a nosotros disminuirá.
4 Y cuando llegue el jubileo para los hijos de Israel, su heredad sería añadida a la heredad de la tribu de sus maridos, y así su heredad vendría a sustraerse de la heredad de la tribu de nuestros padres.
5 Entonces Moisés ordenó a los hijos de Israel, por mandato de YHVH, diciendo: Dicen bien los de la tribu de los hijos de José.
6 Esto es lo que ha ordenado YHVH respecto a las hijas de Zelofehad, a saber: Cásense con quien ellas quieran, con tal que se casen dentro de la familia de la tribu de su padre,
7 para que no ande rodando la herencia de los hijos de Israel de tribu en tribu, sino que los hijos de Israel conserven cada uno la heredad de la tribu de sus padres.
8 Asimismo toda hija que tenga herencia en cualquier tribu de los hijos de Israel, debe casarse dentro de la familia de la tribu de su padre, para que los hijos de Israel sigan poseyendo cada uno la herencia de sus padres,
9 y así no pasará la heredad de una tribu a otra, sino que las tribus de los hijos de Israel conservarán su propia herencia.
10 Conforme YHVH ordenó a Moisés, así hicieron las hijas de Zelofehad.
11 Y Maala, Tirsa, Hogla, Milca y Noa, hijas de Zelofehad, fueron esposas de los hijos de sus tíos.
12 Fueron esposas en la familia de los hijos de Manasés ben José, y la heredad de ellas quedó en la tribu de la familia de su padre.
13 Estos son los mandamientos y decretos que YHVH ordenó por medio de Moisés a los hijos de Israel en las llanuras de Moab, junto al Jordán, frente a Jericó.